/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

viernes, 5 de febrero de 2021

Moniciones- V Domingo del Tiempo Ordinario (7 de Febrero)

 


V Domingo del Tiempo Ordinario

Ciclo B – 2021

Jb 7, 1-4. 6-7 / Sal 147 (146) / 1Co 9, 16-19. 22-23 // Mc 1, 29-39

«Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.» (Mc 1, 29)

Monición de Entrada

Bienvenidos, hermanos a la celebración del día del Señor. Hoy nos encontramos en el Quinto domingo del Tiempo Ordinario; en él, somos invitado a meditar en la acción de Dios en nuestra vida, a la presencia de la fe en nuestra existencia y cómo esta fe ilumina nuestras decisiones y proyecto de vida.

Demos gracias al Dios que nos llama a su amor e iniciemos nuestra celebración. 

VIENEN CON ALEGRÍA, SEÑOR

SEÑOR, TEN PIEDAD

Monición a la Liturgia de la Palabra

La Palabra de Dios nos ubica en la existencia misma del cristiano, en su proyecto de vida y servicio. En el libro de Job nos encontramos con el hombre que reconoce que su caducidad está en las manos de Dios. Con San Pablo notamos que esta existencia adquiere sentido en la decisión por el Evangelio, lo cual combina la oración y el servicio que es anuncio, como lo hizo Jesús.

Escuchemos.

HOMILÍA

El próximo jueves, día 11 de febrero, es la Jornada Mundial de los Enfermos, en la fiesta de la Virgen María de Lourdes. Hoy, en este domingo, recordamos a nuestros enfermos y tenemos también nosotros la experiencia de cómo Jesús nos toma de la mano, de cómo nos levanta para servirle en la persona de los enfermos y de los más necesitados, y de cómo nos empuja interiormente a comunicar el Evangelio de la esperanza.

Reunidos en esta casa de la Iglesia, como la casa de Pedro en Cafarnaún, con nuestros sufrimientos, con nuestros miedos… la paz de Cristo esté siempre con todos nosotros.

Jesús nos tiende hoy su mano y nos levanta de nuestros pecados. Dejémonos curar interiormente por él. Jesús es la mano que nos sostiene; es la Palabra que nos salva: , Jesús, nos levanta, dándonos su mismo aliento.

1- Job se nos presenta justo y sabio, en medio de la desgracia de su familia y de su enfermedad. En el culmen del dolor y de la angustia, su oración es un grito de fe y confianza total en Dios. 

Alabemos al Señor, que sana los corazones destrozados (Salmo 146)

2- San Pablo recomienda trabajar por el Evangelio de manera gratuita y libre, Él mismo no quiere ninguna retribución por su trabajo misionero, para permanecer libre ante sus destinatarios y para participar de la misma suerte de los vulnerables, a fin de “ganarlos para Cristo”.

3- Admirable es la compasión de Jesús por la situación de enfermedad y de falta de esperanza que sufren las personas que le rodean. Él da mucho más de lo que pide la gente: Con la curación solicitada les regala también su amistad y su persona, pero muchos lo toman solo como un “curandero” más. A ese juego no se presta el Maestro de Nazaret: sería pervertir la relación tan especial que tiene con Dios: es su Hijo, portador de salud y paz.

En vísperas de la Jornada Mundial del Enfermo, especialmente en medio de esta pandemia que asola a toda la humanidad más necesitada, oremos a Jesús para que nos introduzca en su misma oración filial, abriendo nuestro corazón a todos los hombres, nuestros hermanos, con un corazón universal. Que Jesús  dé salud y paz a nuestros enfermos, nos bendiga y nos guarde de todo mal.


Oración de los Fieles

R/. Sana, Señor, nuestro corazón.

1) Por la Iglesia, para que permanezca santa y católica en medio de las dificultades del mundo y, bajo el amparo de San José, descubra tu rostro en la oración constante y el servicio a todas las personas.

2) Por nuestra ciudad, para que, fortalecida por tu Espíritu Divino sea fortalecida para enfrentar la corrupción, la pandemia, la inequidad social y las enfermedades que la aquejan.

3) Por nuestros hermanos enfermos, para que, a ejemplo de la suegra de Pedro, no cesen de esperar en ti y sean signo de salvación y esperanza en medio de tu pueblo.

4) Por quienes han decidido anunciar el Evangelio mediante la consagración por los consejos evangélicos o los ministerios de la Iglesia, para que, su oración y misión sean fecundas en tu amor.

5) Por nuestra comunidad parroquial, para que celebre tu presencia en los sacramentos, sane sus heridas y se anime en la caridad; de modo que permanezca fiel a la incitación que le haces a servirte en santidad.

OH SEÑOR, DELANTE DE TI

Monición al Ofertorio

La suegra de Pedro sirvió a Jesús con alegría una vez fue curada. Junto al Pan y el vino pongamos sobre el altar a todos nuestros hermanos enfermos, y a nosotros mismos, para que sirvamos con alegría y generosidad.

Presentemos nuestras ofrendas en la Mesa del Señor.

SANTO, HOSANA EN EL CIELO

Monición a la Comunión

Como Cristo, quien no cesó de hacer el bien y de ofrecer constantes oraciones al Padre, contemplémosle y sigamos su ejemplo. Que, al comulgar con Él, vivamos en unión constante con su corazón para que oración, misión y decisión por el Evangelio iluminen nuestros días.

Pasemos a comulgar sacramentalmente o hagámoslo espiritualmente.

 

Para quienes no puedan comulgar sacramentalmente, y con la confianza de la fuerza del Espíritu Santo en cada hogar y cada corazón, presentamos la siguiente fórmula de comunión espiritual:

GUSTAD Y VED QUE BUENO ES EL SEÑOR

HOY SEÑOR TE DAMOS GRACIAS

Novena a La Virgen de Lourdes l Día 3 l Viernes 5 de Febrero l

 

IMAGEN DEL DÍA

 

Tengo mucho más de lo que necesito para vivir. Busco tener más, creyendo que cuanto más posea seré más dichoso. Me engaño a mí mismo porque la felicidad no está en tener mucho sino en saber compartir lo que se tiene con aquellos que tienen menos. Cuanto más me aferre a las cosas materiales, menos alegría tendré en mi corazón y mi alma estará hueca y será incapaz de vivir en la auténtica paz.

jueves, 4 de febrero de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA.Evangelio de hoy Viernes 05 de Febrero de 2021 | Lectura y Reflexión

 Texto del Evangelio (Mc 6,14-29): En aquel tiempo, se había hecho notorio el nombre de Jesús y llegó esto a noticia del rey Herodes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas». Otros decían: «Es Elías»; otros: «Es un profeta como los demás profetas». Al enterarse Herodes, dijo: «Aquel Juan, a quien yo decapité, ése ha resucitado». Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano». Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto.


IMAGEN DEL DÍA

 

A menudo se nos llena la boca diciendo que amamos a Dios y a los hermanos para auto convencernos a nosotros mismos de que estamos en el buen camino y que hacemos lo correcto. Pero la realidad es que el amor verdadero no se basa en las palabras ni en las intenciones, sino en los hechos. Y amar de verdad es renunciar a las propias apetencias y a todos los egoísmos. Porque solamente puedo amar de verdad si soy capaz de renunciar a mí mismo para que el ser amado sea feliz, si no busco mis complacencias, sino la felicidad del otro. Como Dios quiere que le amemos en los demás.

JORNADAS DE PASTORAL DE LA SALUD

 

¿DÓNDE ESTÁ DIOS EN LA PANDEMIA? (4 DE FEBRERO)

               

 por Fray Martín Gelabert Fray O.P.

El silencio de Dios se hace muy duro

En este tiempo de pandemia, evidentemente afloran muchos problemas económicos y de salud. Pero también surgen problemas de orden teológico o religioso. El silencio de Dios se hace muy duro para algunos, insiste. Algunas personas rezan, pidiendo milagros, pidiendo que termine la pandemia, pero el milagro no llega. Entonces, se agrava más la duda. ¿Dónde está Dios?

Dios está en el que sufre y en el que sirve a los demás

La respuesta la encontramos en la concepción de Dios que tengamos. “Dios es un misterio”. Dios a través de Jesús se hace presente en la gente que sufre, en la gente que muere, en los enfermeros y enfermeras y sanitarios que cuidan con cariño a las víctimas de esta pandemia. Está en los científicos, en los que rezan. Allí Dios se hace presente. Y se hace presente ayudándonos a llevar esta situación con esperanza.


Respeto a la creación y solidaridad entre nosotros vencerán la pandemia

Dios está a nuestro lado en los momentos de dificultad: “El señor nos ayuda a sufrir las contrariedades de la vida y espera que nosotros colaboremos con la obra de la creación, sin destruir la tierra y construyendo un mundo de fraternidad como hijos del Padre, como hermanos y hermanas entre nosotros. La tierra está herida, la tenemos que cuidar y hemos de construir un mundo nuevo. Esta epidemia se puede convertir para nosotros en ocasión de renovar nuestra vida y comenzar una vida nueva, más sencilla, no tan voraz, más colaboradora entre todos, más solidaria, más respetuosa y con más sensibilidad hacia todo, porque todo está interconectado. Esto es lo que Dios quiere, y Dios así, seguirá presente aún en medio de nuestras dificultades.

Novena a La Virgen de Lourdes l Día 2 l Jueves 4 de Febrero l

 

miércoles, 3 de febrero de 2021

Trailer | Peregrinos en la Fe | Magdala

 



EL MANANTIAL DE LA VIDA. JUEVES DE LA 4ª SEMANA TIEMPO ORDINARIO

 


Texto del Evangelio (Mc 6,7-13): En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: «Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas». Y les dijo: «Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos». Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

«Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos (...) Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran»

Hoy, el Evangelio relata la primera de las misiones apostólicas. Cristo envía a los Doce a predicar, a curar todo tipo de enfermos y a preparar los caminos de la salvación definitiva. Ésta es la misión de la Iglesia, y también la de cada cristiano. El Concilio Vaticano II afirmó que «la vocación cristiana implica como tal la vocación al apostolado. Ningún miembro tiene una función pasiva. Por tanto, quien no se esforzara por el crecimiento del cuerpo sería, por ello mismo, inútil para toda la Iglesia como también para sí mismo»

El mundo actual necesita —como decía Gustave Thibon— un “suplemento de alma” para poderlo regenerar. Sólo Cristo con su doctrina es medicina para las enfermedades de todo el mundo. Éste tiene sus crisis. No se trata solamente de una parcial crisis moral, o de valores humanos: es una crisis de todo el conjunto. Y el término más preciso para definirla es el de una “crisis de alma”.


Los cristianos con la gracia y la doctrina de Jesús, nos encontramos en medio de las estructuras temporales para vivificarlas y ordenarlas hacia el Creador: «Que el mundo, por la predicación de la Iglesia, escuchando pueda creer, creyendo pueda esperar, y esperando pueda amar» (san Agustín). El cristiano no puede huir de este mundo. Tal como escribía Bernanos: «Nos has lanzado en medio de la masa, en medio de la multitud como levadura; reconquistaremos, palmo a palmo, el universo que el pecado nos ha arrebatado; Señor, te lo devolveremos tal como lo recibimos aquella primera mañana de los días, en todo su orden y en toda su santidad».

Uno de los secretos está en amar al mundo con toda el alma y vivir con amor la misión encomendada por Cristo a los Apóstoles y a todos nosotros. Con palabras de san Josemaría, «el apostolado es amor de Dios, que se desborda, con entrega de uno mismo a los otros (...). Y el afán de apostolado es la manifestación exacta, adecuada, necesaria, de la vida interior». Éste ha de ser nuestro testimonio cotidiano en medio de los hombres y a lo largo de todas las épocas.
CURSO BÍBLICO POPULAR

19. Libros inspirados del nuevo testamento - 📚 Lecciones Bíblicas - Padre Arturo Cornejo

Francisco: “Un cristianismo sin liturgia es un cristianismo sin Cristo”

 

Novena a La Virgen de Lourdes l Día 1 l Miércoles 3 De Febrero l

 



IMAGEN DEL DÍA

 

Podemos, con los ejemplos de nuestras vidas, ser cualquier cosa menos aquello que debemos ser, que es ser semilla que nace, crece y da frutos que ayudan a los demás. Es cierto que con nuestras propias fuerzas poco podemos hacer. Por eso invocamos la ayuda de quien todo lo puede, para que no nos convirtamos en la hierba que daña el sembrado o la cizaña que estropea las cosechas. Si pedimos con humildad, el Espíritu de Dios no hará oídos sordos a nuestra plegaria.

martes, 2 de febrero de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA. MIÉRCOLES, 4ª SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

 


Texto del Evangelio (Mc 6,1-6): En aquel tiempo, Jesús salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguieron. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto?, y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?». Y se escandalizaban a causa de Él. Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos. Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.
«¿De dónde le viene esto?, y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos?»

Hoy el Evangelio nos muestra cómo Jesús va a la sinagoga de Nazaret, el pueblo donde se había criado. El sábado es el día dedicado al Señor y los judíos se reúnen para escuchar la Palabra de Dios. Jesús va cada sábado a la sinagoga y allí enseña, no como los escribas y fariseos, sino como quien tiene autoridad (cf. Mc 1,22).
Dios nos habla también hoy mediante la Escritura. En la sinagoga se leen las Escrituras y, después, uno de los entendidos se ocupaba de comentarlas, mostrando su sentido y el mensaje que Dios quiere transmitir a través de ellas. Se atribuye a san Agustín la siguiente reflexión: «Así como en la oración nosotros hablamos con Dios, en la lectura es Dios quien nos habla».


El hecho de que Jesús, Hijo de Dios, sea conocido entre sus conciudadanos por su trabajo, nos ofrece una perspectiva insospechada para nuestra vida ordinaria. El trabajo profesional de cada uno de nosotros es medio de encuentro con Dios y, por tanto, realidad santificable y santificadora. Con palabras de san Josemaría Escrivá: «Vuestra vocación humana es parte, y parte importante, de vuestra vocación divina. Ésta es la razón por la cual os tenéis que santificar, contribuyendo al mismo tiempo a la santificación de los demás, de vuestros iguales, precisamente santificando vuestro trabajo y vuestro ambiente: esa profesión u oficio que llena vuestros días, que da fisonomía peculiar a vuestra personalidad humana, que es vuestra manera de estar en el mundo; ese hogar, esa familia vuestra; y esa nación, en que habéis nacido y a la que amáis».

Acaba el pasaje del Evangelio diciendo que Jesús «no podía hacer allí ningún milagro (...). Y se maravilló de su falta de fe» (Mc 6,5-6). También hoy el Señor nos pide más fe en Él para realizar cosas que superan nuestras posibilidades humanas. Los milagros manifiestan el poder de Dios y la necesidad que tenemos de Él en nuestra vida de cada día.


                        CURSO BÍBLICO POPULAR

18. Libros inspirados del antiguo testamento - 📚 Lecciones Bíblicas - Padre Arturo Cornejo 

¿Por qué se celebra la Candelaria?

 

El evangelio de hoy, Martes 2 de Febrero de 2021 📖 Lectio Divina - Tele VID

 

El Padre Fray Jorge Iván Duque comparte con nosotros el #EvangelioDeHoy​​ Martes 2 de Febrero de 2021, Lucas Capítulo 2 Versículos 22 al 40.

Los orígenes de la Virgen María en Jerusalén - Parte 1



Os presentamos un programa más del Padre Valentín para darnos a conocer diferentes personajes de la Biblia, acercarnos a su figura y a lo que significaron en su tiempo. El capítulo de hoy va dedicado a la gran figura de la Virgen María, primera parte.

El nombre de Miriam es igual que el nombre de la Virgen María, nos recuerda el Padre. "Porque María en hebreo se dice Miriam y Miriam es la hermana de Moisés y de Aarón. En arameo se llama Mariam", explica el Padre. Y es que etimológicamente no se conoce el significado del nombre, lo que si es cierto es que era uno de los nombres más utilizados en el siglo primero porque varias de las princesas asmoneas, que era la casa real que gobernaba en la época de Jesus, llevaban el nombre de Mariam.
Las fuentes que tenemos para conocer a la Virgen María no son solo los Evangelios como pudiéramos pensar, también tenemos escritos que pertenecen a la primitiva comunidad judeocristiana del siglo primero y que nos hablan de la Virgen María. "Por ejemplo la tradición es unánime al señalar su nacimiento en la ciudad de Jerusalén en concreto en la zona del barrio esenio de Jerusalén. Sus padres, Joaquín y Ana vivían de la espiritualidad esenia", explica el Padre.

Y es que el judaísmo en la época de Jesús no era un bloque monolítico sino que estaba dividido en muchas escuelas de espiritualidad. Además hay tradiciones que nos hablan de la presencia de San Joaquín y Santa Ana en la ciudad de Séforis, una ciudad a seis kilómetros de Nazaret y que era la capital de Galilea. ¡No te pierdas el programa completo y conoce cómo vivió la Virgen María, detalles que te sorprenderán!

Misa de hoy ⛪ Martes 2 de Febrero de 2021,

 

IMAGEN DEL DÍA

 

De poco nos sirve ser muy instruidos y sabios en temas religiosos si no llevamos a la práctica de nuestra vida diaria las enseñanzas del evangelio. Porque lo importante en un cristiano no se mide por el grado de sabiduría humana, sino por la intensidad con la que vive la fe. Aprender está bien, pero no sirve de mucho si falta lo esencial, que es vivir con fidelidad a Jesús y a lo que nos enseña.

lunes, 1 de febrero de 2021

FEBRERO: POR LAS MUJERES QUE SON VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA

 

Hoy, sigue habiendo mujeres que sufren violencia. Violencia psicológica, violencia verbal, violencia física, violencia sexual.
Es impresionante el número de mujeres golpeadas, ofendidas, violadas. Las distintas formas de malos tratos que sufren muchas mujeres son una cobardía y una degradación para toda la humanidad. Para los hombres y para toda la humanidad. Los testimonios de las víctimas que se atreven a romper su silencio son un grito de socorro que no podemos ignorar. No podemos mirar para otro lado. Recemos por las mujeres que son víctimas de la violencia, para que sean protegidas por la sociedad y para que su sufrimiento sea considerado y sea escuchado por todos.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. PRESENTACIÓN DEL SEÑOR (2 – FEBRERO)

 





Texto del Evangelio (Lc 2,22-40): Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor» y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.

Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre Él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de Él.

Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción —¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!— a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones».

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones. Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del Niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre Él.


«Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación»

Hoy, aguantando el frío del invierno, Simeón aguarda la llegada del Mesías. Hace quinientos años, cuando se comenzaba a levantar el Templo, hubo una penuria tan grande que los constructores se desanimaron. Fue entonces cuando Ageo profetizó: «La gloria de este templo será más grande que la del anterior, dice el Señor del universo, y en este lugar yo daré la paz» (Ag 2,9); y añadió que «los tesoros más preciados de todas las naciones vendrán aquí» (Ag 2,7). Frase que admite diversos significados: «el más preciado», dirán algunos, «el deseado de todas las naciones», afirmará san Jerónimo.

A Simeón «le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor» (Lc 2,26), y hoy, «movido por el Espíritu», ha subido al Templo. Él no es levita, ni escriba, ni doctor de la Ley, tan sólo es un hombre «justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel» (Lc 2,25). Pero el Espíritu sopla allí donde quiere (cf. Jn 3,8).

Ahora comprueba con extrañeza que no se ha hecho ningún preparativo, no se ven banderas, ni guirnaldas, ni escudos en ningún sitio. José y María cruzan la explanada llevando el Niño en brazos. «¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!» (Sal 24,7), clama el salmista.

Simeón se avanza a saludar a la Madre con los brazos extendidos, recibe al Niño y bendice a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel» (Lc 2,29-32).

Después dice a María: «¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!» (Lc 2,35). ¡Madre!, —le digo— cuando llegue el momento de ir a la casa del Padre, llévame en brazos como a Jesús, que también yo soy hijo tuyo y niño
.

 A propósito de la Jornada, el Papa Francisco presidirá la celebración Eucarística el 2 de febrero desde san Pedro, el Dicasterio para la Vida Consagrada ha hecho llegar una carta  a todos los consagrados y consagradas del mundo donde pide,  de forma tácita, seguir las enseñanzas de la encíclica Fratelli Tutti: «Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos» (Carta encíclica Fratelli tutti, n.8 ).

CURSO BÍBLICO POPULAR

17. Libros Protocanónicos y Deuterocanónicos - 📚 Lecciones Bíblicas - Padre Arturo Cornejo 

Los siete domingos de San José - 1 Mons. Munilla

 

Mons. Munilla comenta los Siete Domingos de San José en este año de San José convocado por el Papa Francisco.

JORNADAS DE PASTORAL DE LA SALUD



 

¿DÓNDE ESTÁ DIOS EN LA PANDEMIA? (4 DE FEBRERO)


              JORNADAS DE PASTORAL DE LA SALUD

               

 - ¿Dónde está Dios en la pandemia?

 por Fray Martín Gelabert Fray O.P.

El silencio de Dios se hace muy duro

En este tiempo de pandemia, evidentemente afloran muchos problemas económicos y de salud. Pero también surgen problemas de orden teológico o religioso. El silencio de Dios se hace muy duro para algunos, insiste. Algunas personas rezan, pidiendo milagros, pidiendo que termine la pandemia, pero el milagro no llega. Entonces, se agrava más la duda. ¿Dónde está Dios?

Dios está en el que sufre y en el que sirve a los demás

La respuesta la encontramos en la concepción de Dios que tengamos. “Dios es un misterio”. Dios a través de Jesús se hace presente en la gente que sufre, en la gente que muere, en los enfermeros y enfermeras y sanitarios que cuidan con cariño a las víctimas de esta pandemia. Está en los científicos, en los que rezan. Allí Dios se hace presente. Y se hace presente ayudándonos a llevar esta situación con esperanza.


Respeto a la creación y solidaridad entre nosotros vencerán la pandemia

Dios está a nuestro lado en los momentos de dificultad: “El señor nos ayuda a sufrir las contrariedades de la vida y espera que nosotros colaboremos con la obra de la creación, sin destruir la tierra y construyendo un mundo de fraternidad como hijos del Padre, como hermanos y hermanas entre nosotros. La tierra está herida, la tenemos que cuidar y hemos de construir un mundo nuevo. Esta epidemia se puede convertir para nosotros en ocasión de renovar nuestra vida y comenzar una vida nueva, más sencilla, no tan voraz, más colaboradora entre todos, más solidaria, más respetuosa y con más sensibilidad hacia todo, porque todo está interconectado. Esto es lo que Dios quiere, y Dios así, seguirá presente aún en medio de nuestras dificultades.



Misa de hoy ⛪ Lunes 1 de Febrero de 2021,

                             

IMAGEN DEL DÍA

 

Pueden intentar destruir nuestra imagen lanzando contra nosotros injurias, mentiras o acusaciones sin base. La tentación que nos acecha siempre es responder a tales cosas con rotundidad, intentando defendernos personalmente porque nos sentimos obligados a dar la cara por nosotros mismos. En cambio, lo más prudente, lo más cristiano también, es guardar silencio, mantener la calma y que el tiempo, los otros o los propios difamadores se encarguen de restituir nuestra reputación.