lunes, 13 de julio de 2026

Lectio Divina: 14 de julio de 2026

 

«¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida!

1.- Introducción.

Señor, esta mañana vengo a orar para caer en la cuenta de mi ingratitud contigo. Esas ciudades que no han querido recibirte no están fuera de mí. Me pertenecen, habito en ellas. Yo he recibido de Ti inmensos dones, gracias abundantes, y no obstante, no soy nada fino ni delicado contigo. Hay dentro de mí mucha pereza, mucha indiferencia, mucha tibieza. Haz, que de hoy en adelante, cambie el rumbo de mi vida y sepa responder con amor de gratitud al derroche de amor que Tú has tenido conmigo.

2.- Palabra reposada del evangelio: Mateo 11, 20 – 24

Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Lo más probable es que estas palabras tan duras, puestas por el evangelista en boca de Jesús, no fueran nunca pronunciadas por Él, y reflejarían la situación que estaba viviendo la comunidad de Mateo cuando se redactó este texto. De hecho, nunca dicen los evangelistas que Jesús hiciera milagros en Corozaín y Betsaida. Y en cuanto a Cafarnaúm sabemos que allí Jesús tuvo tan buena acogida que el mismo Mateo llama a Cafarnaúm “la ciudad de Jesús” (Mt. 9,1). Con todo, el texto refleja la poca acogida que, en alguna ocasión, tuvieron sus palabras, cuando invitaba a una boda o una fiesta. No captaron el gozo profundo de las parábolas de Jesús ni la alegría que comportaba el entrar en su Reino. Este comportamiento sí que debió dolerle fuertemente a Jesús. Llevaba un programa maravilloso de amor, paz, alegría, libertad. Pero los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. “Vino a los suyos y los suyos no le recibieron” (Jn. 1,11). Y esa tristeza se la causamos a Jesús cada día que nos invita a disfrutar de la vida en plenitud, y nosotros preferimos nuestros gustos y caprichos. Pero nuestra miopía no hace miope a Jesús; ni nuestra mezquindad afecta a su grandeza y generosidad; ni nuestra ingratitud, a su inmenso amor y su fidelidad.

El Papa León XIV compartió una reflexión sobre la importancia de la gratitud como virtud esencial en la vida cristiana y en la convivencia humana. Según el Pontífice, la ingratitud no es un hecho aislado ni una simple falta de reconocimiento, sino una “ceguera del alma” que impide valorar los gestos de amor, apoyo y solidaridad. El Papa enfatizó que la gratitud abre el corazón a las bendiciones divinas, mientras que la indiferencia y el desprecio por lo pequeño cierran las puertas a lo que Dios quiere conceder. (30-septiembre-2025).

Palabra del Papa

“Jesús expresa su disgusto: «Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes -es su advertencia a Corozaín y Betsaida- hace tiempo se habrían convertido». En esta severa, pero también amarga comparación, está toda la historia de la salvación. Así como han rechazado y asesinado a los profetas antes que llegara Él, porque eran incómodos, ahora hacen lo mismo con Jesús. Es justamente la clase dirigente la que cierra las puertas al modo como Jesús quiere salvarnos. Y así se entienden los diálogos fuertes de Jesús, con la clase dirigente de su tiempo: se pelean, le ponen trampas para ver si cae, porque se trata de la resistencia a ser salvados. Jesús les dice: «Pero yo no les entiendo» y señala que ellos «son como aquellos niños: hemos sonado la flauta y no han bailado; hemos cantado un lamento y no han llorado ¿Pero qué quieren? ‘¡Queremos salvarnos como nos gusta!». Es siempre este el cierre al mundo de Dios”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de octubre de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Hoy voy a ser fino y delicado con Jesús. No le voy a defraudar en nada.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy he aprendido a no ser tacaño, ruin, miserable, contigo. He aprendido a ser generoso y corresponder con amor al inmenso amor que Tú me das. También he aprendido a no quedarme fuera sino a entrar en tu fiesta.  He aprendido a vivir con ilusión, alegría y esperanza. He aprendido a disfrutar de la vida y de las cosas tan bellas que has creado para nosotros. ¡Gracias, Señor!

Lectio Divina: 13 de julio de 2026

 

“El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí”.

1.- Oración introductoria.  

Señor, yo te quiero agradecer en este rato de oración la luz que arroja este evangelio sobre mí. No quieres falsas paces, sino la “verdadera paz”. No quieres falsos amores, sino el “verdadero amor”. No quieres falsas felicidades, sino la “verdadera felicidad”. No quieres que haga muchas cosas y yo descuide mi persona. Tú deseas que “me haga a mí mismo”, es decir, me cambie, me transforme, me realice. Dame tu gracia porque “sin Ti no puedo hacer nada”.

2.- Lectura sosegada del evangelio: Mateo 10, 34. 11,1

«No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual serán los que conviven con él. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa. Y sucedió que, cuando acabó Jesús de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Para entender este evangelio hay que mantener, por encima de todo, que Dios sólo quiere nuestro bien, nuestra felicidad. Y Jesús sabe que la verdadera felicidad sólo viene del verdadero amor. Nadie puede ser feliz sin amar y ser amado. Pero también sabe Jesús que, en el amor humano, se puede meter el gusano del egoísmo que mata el verdadero amor. Al encarnarse Dios en la persona de Jesús, nos ha traído no un amor cualquiera sino el amor auténtico, el verdadero amor. Este amor-divino se ha encarnado en el amor humano y lo ha hecho uno. Por eso ha elevado el amor humano y lo ha despojado de todo egoísmo. Cuando sólo nos amamos con un amor humano, poco nos amamos. Cuando nos amamos con ese amor divino traído por Jesús, nuestro amor llega a plenitud. Entonces estamos capacitados para ser felices, plenamente felices. A todos interesa este amor. Si los esposos se amaran con este amor…Si los hijos, si los amigos, si los padres…se amaran con este amor, todos seríamos felices. Por eso dice Jesús que no es lo mismo dar un vaso de agua que dar un vaso de “agua fresca”. A nadie se le ocurre invitar a tomar “cerveza caliente”. Provoca nauseas. Y eso le pasa a Dios cuando le damos un amor pequeño, limitado, egoísta: nuestro pequeño y limitado amor humano (Ap. 3, 16). A Dios le encanta el “amor exquisito” expresado con el simbolismo del “agua fresca”. Es un amor liberado de egoísmo, un amor que sólo busca el hacer feliz a la persona que amamos. Y, tratándose de Dios, sólo busca hacer las delicias de nuestro Dios.

Palabra del Papa.

“Mantenemos la mirada fija en Jesús… Es Él el único mediador de esta relación entre nosotros y nuestro Padre que está en el cielo. Jesús es el Hijo, y nosotros somos hijos en Él […] Por esto Jesús dice: he venido a traer división; no es que Jesús quiera dividir a los hombres entre sí, al contrario: Jesús es nuestra paz, nuestra reconciliación. Pero esta paz no es la paz de los sepulcros, no es neutralidad, Jesús no trae neutralidad, esta paz no es una componenda a cualquier precio. Seguir a Jesús comporta renunciar al mal, al egoísmo y elegir el bien, la verdad, la justicia, incluso cuando esto requiere sacrificio y renuncia a los propios intereses. Y esto sí, divide; lo sabemos, divide incluso las relaciones más cercanas. Pero atención: no es Jesús quien divide. Él pone el criterio: vivir para sí mismos, o vivir para Dios y para los demás; hacerse servir, o servir; obedecer al propio yo, u obedecer a Dios. He aquí en qué sentido Jesús es “signo de contradicción” (Homilía de S.S. Francisco, 18 de agosto de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio).

5.-Propósito. A todo el que se encuentre hoy conmigo, le voy a invitar a beber un vaso de “agua fresca”, es decir, amor salido del manantial de Dios que está dentro de mi corazón.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, ¡qué hermosa es tu doctrina! Ni quieres falsos amores ni falsas paces, ni falsas felicidades. Quieres que seamos “bienaventurados” pero no como a nosotros nos gustaría ser, sino como te gusta a Ti. Tú hablabas de la felicidad que llevabas dentro, del amor infinito que estaba retenido en tu corazón. Dame hoy a mí un poquito de esa experiencia maravillosa que Tú viviste en este mundo, siempre en contacto con tu Padre-Dios.

viernes, 10 de julio de 2026

Domingo 15, tiempo ordinario: 12 de julio de 2026

 


LECTURAS BÍBLICAS

1ª lectura: Is.55, 10-11.                                                                                         

 2ª lectura: Rm. 8, 18-23

EVANGELIO

San Mateo 13, 1-9:


Corazones que Acogen, Manos que Siembran

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:
Las lecturas que acabamos de proclamar en este XV Domingo del Tiempo Ordinario nos regalan una de las imágenes más bellas y sugerentes de toda la Sagrada Escritura: Dios es un Sembrador apasionado y generoso.
El profeta Isaías nos recordaba que la Palabra de Dios es como la lluvia y la nieve que caen del cielo: no regresan vacías, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar. Y en el Evangelio de Mateo, Jesús nos describe a ese Sembrador que no escatima en recursos. Él no calcula dónde cae la semilla; la derrama con abundancia sobre el camino, entre las piedras, entre las zarzas y en la tierra buena. Dios no da a ningún corazón por perdido. Su amor y su gracia se ofrecen a todos por igual, esperando pacientemente a que esa semilla dé fruto.
Esta palabra cobra hoy una fuerza especial en nuestra diócesis al celebrar el Día del Misionero Diocesano Riojano. Bajo el hermoso lema de este año, "Gracias de corazón", nuestra Iglesia local vuelve sus ojos y sus oraciones hacia esos 105 misioneros y misioneras de La Rioja que están repartidos por todo el mundo. Ellos son los brazos y los pies de ese Dios Sembrador. Dejaron su tierra riojana para llevar la semilla del Evangelio a lugares de dificultad, pobreza o increencia. Con sus vidas, nos demuestran que la Palabra sigue viva y sigue siendo capaz de transformar los terrenos más áridos en campos fértiles. A todos ellos, hoy les decimos con profunda gratitud: ¡Gracias de corazón por vuestra entrega generosa!
Pero para ser sembradores fuera, primero hemos de ser tierra buena por dentro. La homilía de nuestra vida diaria se escribe en lo cotidiano. Y en nuestra diócesis, esa tierra buena se cultiva de manera admirable a través de la caridad y la entrega comunitaria
Hoy sábado 11 de julio, vivíamos un momento precioso de siembra espiritual. Como cada día 11 de mes, algunos miembros de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de La Rioja nos  reunimos  en la Parroquia de San Pío X  para celebrar la Eucaristía. Aquí, a los pies de la Virgen de Lourdes y recordando su primera aparición a Santa Bernardita, se hizo visible el milagro de la "tierra buena". En esa parroquia, los enfermos, los hospitalarios y los fieles se convirtieron en un solo corazón. Al rezar juntos, al ofrecer el dolor y el servicio, la Hospitalidad nos enseña a limpiar nuestro terreno interior de las "zarzas" del egoísmo y de las "piedras" del desánimo. El sufrimiento, cuando se une a la cruz de Cristo y al manto de María, se convierte en la tierra más fértil que existe.
Hermanos, el Evangelio de hoy nos lanza una pregunta directa a cada uno de nosotros: ¿Qué tipo de terreno somos?
  • ¿Somos como el camino, distraídos por el ruido del mundo, dejando que las preocupaciones nos roben la fe?
  • ¿Somos como las piedras, entusiastas al principio pero asustados ante las dificultades?
  • ¿O dejamos que las zarzas del materialismo y las prisas ahoguen nuestra vida de oración?
Pidámosle hoy al Señor, por intercesión de la Virgen de Lourdes, que prepare nuestro corazón para ser tierra buena. Que el ejemplo de nuestros misioneros riojanos en el extranjero, y el testimonio de fe y servicio de nuestra Hospitalidad diocesana de La Rioja, nos impulsen a acoger la Palabra de Dios. Solo así podremos dar fruto abundante —al ciento, al sesenta o al treinta por uno— y convertirnos, también nosotros, en sembradores de esperanza en medio de nuestro mundo.
Amén.

+ Juan Antonio Valdecantos Montalvo

 

 Don Juan Antonio Valdecantos Montalvo

Falleció en el día de ayer, a los 72 años de edad, habiendo recibido los Santos Sacramentos.

D.E.P.

Su esposa: Alicia Mayor; hijos: Juan Antonio, Noemí y Miguel; nietos: Noemí, Miguel (✟), Alejandro y Steven; hermanos: Mª Carmen, Hilario, Miguel y Mª Asun; hermanos políticos, sobrinos, primos y demás familia,

Participan a sus amistades tan sensible pérdida y ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.

Logroño, 9 de julio de 2026

Funeral y misa: MAÑANA, VIERNES, a las SIETE de la tarde, en la iglesia parroquial San Pío X (Bº La Estrella).

Conducción: En la intimidad.

La familia recibe HOY, JUEVES, de 10.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.00 en la sala nº 3 de Tanatorio San José, de Logroño.

VÍSPERAS Viernes 10 de Julio de 2026

 

LAUDES Viernes 10 de Julio de 2026

 

Lectio Divina: 10 de julio de 2026

 

“Yo os envío como a ovejas en medio de lobos”

1.-Oración preparatoria.  

Dios mío, te agradezco que me hables claro, que me digas desde el principio que el ser cristiano no es fácil, conlleva dificultades, persecuciones y, en algún caso, la misma muerte. Nada, por otra parte, que no le haya sucedido a Jesús. Y el discípulo no puede ser de mejor condición que el maestro. Pero la causa de Jesús nunca fracasa porque la muerte siempre termina en vida. Señor, que aún en medio de mis dificultades, jamás pierda la esperanza.

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 10, 16-23

Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas7Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán. Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión

“Os envío como ovejas en medio de lobos”. Estas palabras de Jesús sólo pueden entenderse a la luz de los profetas. Isaías había anunciado para los tiempos  mesiánicos cosas admirables, lo nunca visto: “Entonces, el lobo y el cordero irán juntos; y la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león engordarán juntos… un niño jugará en la hura del áspid” (Is. 11,6-8). Ahí vemos, con toda naturalidad, habitar juntos un animal doméstico con un animal salvaje.  El animal pacífico domesticará al salvaje. Todo lo salvaje y bestial del hombre será domesticado por la fuerza del amor. El bien se apoderará del mal. La vida será un juego, un bonito juego donde nadie sospechará de nadie; nadie se sentirá extraño ni peregrino; todos se sentirán amigos y hermanos; todos se darán las manos en una maravillosa danza de amor y así con las manos enlazadas, nadie tendrá ya  las manos libres para hacer el mal y estando las manos enlazadas, ya no quedarán manos pidiendo una limosna. Los primeros cristianos lo tenían todo en común y no había necesidades entre ellos. Cuando se comparte, aunque sea poco, llega a todos.

Dice el P. Paniagua: Los momentos difíciles son parte de nuestra condición humana, y no son una maldición, más bien son oportunidades privilegiadas para sacar lo mejor de nosotros mismos. Y el Señor nos va a enseñar hoy que la actitud para enfrentar el mal es la bondad, la misericordia, la mansedumbre. Aquello que el mundo considera una debilidad, es fuerza para Dios. Vencer el mal con el bien es la consigna divina. Ser mansos como palomas, es decir, vencer el mal, pero no con violencia, sino con misericordia. Porque si dejamos de ser ovejas y nos convertimos en lobos, perdemos. Pero al mismo tiempo ser también astutos, no creer que todo se va a solucionar si no ponemos de nuestra parte.

Palabra del Papa

Estas palabras del evangelio nos hacen comprender que, en las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida. Para acoger verdaderamente a Jesús en nuestra existencia y prolongar la alegría de la Noche Santa, el camino es precisamente el que indica este Evangelio. Es decir, testimoniar a Jesús en la humildad, en el servicio silencioso, sin miedo a ir contracorriente y pagar en persona. Y, si no todos están llamados, como san Esteban, a derramar su propia sangre, a todo cristiano se le pide, sin embargo, que sea coherente en cada circunstancia con la fe que profesa. Es la coherencia cristiana. Es una gracia que debemos pedir al Señor. Ser coherentes, vivir como cristianos. Y no decir ‘soy cristiano’ y vivir como pagano. La coherencia es una gracia que hay que pedir hoy” (Angelus de S.S. Francisco, 26 de diciembre de 2014).

4.- Qué me dice a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio)

5.- Propósito: Al que me ponga mala cara o esté enfadado, yo le devolveré una sonrisa.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, me encantan los sueños de los profetas. Son gente maja: audaces, creadores, alegres, personas llenas de ilusión y de esperanza. Hoy más que nunca necesitamos profetas que anuncien con sus palabras y, sobre todo, con el testimonio de sus vidas, que un mundo nuevo es posible; que vale la pena luchar por un mundo más humano, más unido. Que todavía caben las utopías y aún nos es lícito reír, cantar y soñar. ¡Gracias, Señor!

miércoles, 8 de julio de 2026

Lecturas de la Misa en Lengua de Signos: DOMINGO XV del TO. (A)

 

Lecturas y Evangelio de la Misa del Domingo 12 de julio de 2026 en Lengua de signos

 

VÍSPERAS Jueves 9 de Julio de 2026

 

LAUDES Jueves 9 de Julio de 2026

 

Lectio Divina: 9 de julio de 2026

 

“Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca”.

1.- Introducción.

Señor hoy me invitas a descubrir el mensaje, el contenido de la misión. Haz que yo hoy descubra vivencialmente que “el reino de Dios está cerca”. Tan cerca que está dentro de mí y, sin embargo, no le reconozco. Haz que yo perciba lo bonito que es vivir a tu lado, sentir como Juan los latidos de tu corazón, y descubrir ahí mismo la ternura y la bondad hacia todos los hombres y mujeres de este mundo.

2.- Lectura reposada del evangelio Mateo 10, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca: curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquel pueblo.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Lo primero que debemos proclamar, según Jesús, es que Dios está cerca, que el amor del Padre se ha desbordado y quiere darse a conocer; que se acabó ya para siempre la religión de la distancia, de la lejanía, del miedo a Dios. Que Dios prefiere hijos que le amen, antes que siervos que le sirvan y le teman. Todos los cristianos debemos hacer un esfuerzo por meternos cada día en esa esfera de intimidad que se metía Jesús cuando “de madrugada, cuando todavía no había salido el sol, se marchó a un lugar solitario y se puso a orar”. (Mc. 1,15). La oración en Jesús no es fruto de una obligación, de una exigencia ascética, sino de una gozosa necesidad de estar con el Padre y recibir con los primeros rayos del sol mañanero, el primer beso del nuevo día. El trabajo de la jornada con su esfuerzo y su fatiga, queda suavizado y gratificado con el recuerdo de esa primera y refrescante caricia del Padre en la alborada.  Por otra parte, el trabajo de Jesús es excelente: quitar sufrimiento a la gente, aliviar sus penas, hacer a cada uno la vida un poco más agradable. Y todo para decirnos que “el reino ya ha llegado” y que Dios está empeñado en que seamos felices.

Palabra del Papa

León XIV recordó que, cada vez que se reza el “Padre nuestro”, los cristianos imploran: “Venga tu Reino”. Una petición que, más allá de la fórmula —agregó—, orienta la existencia hacia la novedad que Dios promete. En ella se reconoce que la historia no pertenece definitivamente a los poderosos del mundo, sino a un Dios que no reina para dominar, sino para liberar. Esta visión invita a poner pensamientos y esfuerzos al servicio de ese Reino que se aproxima.

“En la oración del “Padre nuestro”, pedimos cada día: «Venga tu reino». Jesús mismo nos lo enseñó. Y con esta invocación nos orientamos hacia lo nuevo que Dios tiene reservado para nosotros, reconocemos que el curso de la historia no está ya escrito por los poderosos de este mundo. Ponemos nuestros pensamientos y energías al servicio de un Dios que viene a reinar no para dominarnos, sino para liberarnos. Es un “evangelio”, una auténtica buena noticia, que nos motiva y nos involucra.” (Angelus, 7 diciembre 2025)

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.-Propósito. Empeñarme en este día en hacer un poco más feliz a las personas con quienes me voy a encontrar en este día.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, qué maravilloso eres, qué bueno, qué grande, qué cercano, qué condescendiente. Con un Dios así da gusto trabajar. Por eso te pido que cada día me empapes del rocío mañanero, que disfrute contigo en la oración, que saque fuerzas para no cansarme nunca de hacer el bien a mis hermanos y quitar de ellos todo lo que les haga sufrir. Que estando conmigo, la vida se les haga un poco más fácil y placentera.

VÍSPERAS Miércoles 8 de Julio de 2026

 

LAUDES Miércoles 8 de Julio de 2026

 

Lectio Divina: 8 de julio de 2026

 

“El Reino de los Cielos está cerca”

1.- Introducción.

Señor, la  llamada a los doce no se paralizó en el tiempo. Hoy sigues llamando con la misma fuerza, con la misma ilusión, con los mismos detalles: les llamaste a cada uno por su nombre. Cada uno de los apóstoles, todos tan distintos, todos tan singulares y, sin embargo, todos tan queridos por Ti. Yo hoy te doy gracias por haberme llamado. Es lo más hermoso que ha ocurrido en mi vida.

2.- Lectura reposada de la palabra. Mateo 10, 1- 7

Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

La llamada de Jesús a los apóstoles es muy importante para Jesús. San Lucas, en su lugar paralelo, (Lc. 6,12) nos dice que Jesús pasó la  noche orando. Todos esos nombres que salen en la lista, habían sido barajados por Jesús en un diálogo con el Padre. Y cada uno de nosotros, al ser llamados, somos el fruto de ese diálogo de amor. Al llamarnos a cada uno por nuestros nombres, con nuestras singularidades tan distintas, somos también objeto de un amor especial. Y nosotros debemos dar a Dios esa respuesta única, personal, intransferible. Dios no nos ha hecho en serie, ni quiere respuestas en serie. En cada uno de nosotros quiere distinguir una voz distinta, un estilo propio y diferente, un trabajo de artesanía, una respuesta de amor detallada, personal, íntima. Como ocurrió con Simón Pedro y María Magdalena. Una cosa es clara: Yo no puedo ser del montón, yo no puedo ser uno de tantos, debo ir a Dios por el camino de la singularidad. Lo que yo no haga, quedará sin hacer y  nadie lo hará por mí.

Dice el Papa León XIV: En el Evangelio de Juan, Jesús se define literalmente el «pastor bello» (? ?????? ? ?????) ( Jn 10,11). La expresión hace referencia a un pastor perfecto, auténtico, ejemplar, en cuanto está dispuesto a dar la vida por sus ovejas, manifestando de ese modo el amor de Dios. Es el Pastor que cautiva; quien lo mira descubre que la vida es realmente hermosa si lo sigue. Para conocer esta belleza no son suficientes los ojos del cuerpo o criterios estéticos; se necesita contemplación e interioridad. Sólo quien se detiene, escucha, reza y acoge su mirada puede decir con confianza: “Me fío, con Él la vida puede ser verdaderamente hermosa, quiero recorrer el camino de esta belleza”. Y lo más extraordinario es que, convirtiéndonos en sus discípulos, a su vez nos volvemos “bellos”; su belleza nos transfigura. Como escribe el teólogo Pável Florenski, la ascética no hace al hombre “bueno”, sino al hombre “bello”.  El rasgo que distingue a los santos, además de la bondad, es la belleza espiritual deslumbrante que irradia quien vive en Cristo. Así, la vocación cristiana se revela en toda su profundidad: participar de su vida, compartir su misión y resplandecer de su misma belleza. (26-abril-2026)

Palabra del Papa

“El Espíritu envía. Jesús es el Enviado, lleno del Espíritu del Padre. Ungidos por el mismo Espíritu, también nosotros somos enviados como mensajeros y testigos de paz. ¡Cuánta necesidad tiene el mundo de nosotros como mensajeros de paz, como testigos de paz! Es una necesidad que tiene el mundo. También el mundo nos pide hacer esto: llevar la paz, testimoniar la paz. La paz no se puede comprar, no se vende. La paz es un don que hemos de buscar con paciencia y construir “artesanalmente” mediante pequeños y grandes gestos en nuestra vida cotidiana. El camino de la paz se consolida si reconocemos que todos tenemos la misma sangre y formamos parte del género humano; si no olvidamos que tenemos un único Padre en el cielo y que somos todos sus hijos, hechos a su imagen y semejanza”.  (Homilía de S.S. Francisco, 24 de mayo de 2014).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito: Durante este día, todo lo que haga llevará el sello de la singularidad. Y ya desde la mañana, se lo ofrezco todo a Él.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí por medio de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, tu llamada íntima, personal, en medio de un diálogo con el Padre en el silencio de la noche, me llena de ternura y emoción. Yo nunca había pensado en estas cosas tan bonitas. Y desde ahora voy a valorar más mi vocación, me voy a sentir la persona más feliz del mundo porque tú me amas con un amor de predilección. Si amor con amor se paga, sólo quiero ya vivir para amar: amarte a Ti y amar a los que Tú quieres que yo ame. Gracias, Señor.

Lectio Divina: 7 de julio de 2026

 

«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos.

1.- Oración introductoria.

Señor, me fijo en esta frase del evangelio: “Ibas proclamando el Evangelio del Reino”. Te figuro así: Vas a sembrar el mundo con tu zurrón bien repleto de buena semilla y la esparces por todo el campo en abundancia. Y lo haces con ilusión, con alegría, con esperanza. Haz que yo sepa ser misionero de buenas noticias y viva feliz en mi oficio de sembrador.

2.- Qué dice este texto evangélico: Mateo 9, 32-38

En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: «Jamás se vio nada igual en Israel». Pero los fariseos decían: «Él expulsa a los demonios por obra del príncipe de los demonios». Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rogad al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies».

3.- Qué dice el texto

Meditación

Señor, Tú has sufrido viéndonos como “ovejas sin pastor”. ¡Es verdad! Pero también has disfrutado viéndonos como “ovejas con pastor”. Las ovejas en el campo, sabiendo que ahí cerca de ellas está el pastor ¡qué maravilla! Pacen a sus anchas, no les preocupa lo que comerán mañana, ni si habrá agua para ellas, ni siquiera el miedo a la noche. Lo suyo es disfrutar en la pradera a la sombra del pastor. Qué maravillosa sería nuestra vida si nos fiáramos de Ti y supiéramos disfrutar de la vida sabiendo que Tú eres el Buen Pastor que cuidas de nosotros, nos defiendes, nos alimentas, y nos quitas el miedo cuando cae la tarde de una manera inexorable y nos empujas a atravesar la “cañada oscura de la muerte”.

Dices que “los obreros son pocos”. Lo que sobraba en Palestina en tu tiempo eran obreros. Entre fariseos, escribas, sacerdotes etc. había más de siete mil. Pero escaseaban los obreros que a ti te gustaban: los dispuestos a servir y dar la vida por las ovejas. Ahora lo mismo, tienes todavía mucha gente en la Iglesia. Sobran obreros mercenarios, que hacen negocio con la religión. Faltan pastores al estilo del Papa Francisco y el papa León XIV. De esos sí que tiene necesidad la Iglesia.

Palabra del Papa

La mies es mucha; quizá son pocos los obreros, porque están distraídos con otras actividades. Jesús, en cambio, está atento. Aquella mujer samaritana, según las costumbres, simplemente habría tenido que ser ignorada; sin embargo, Jesús le habla, la escucha, le da confianza sin segundas intenciones y sin desprecio.

¡Cuántas personas buscan en la Iglesia esa misma delicadeza, esa disponibilidad! Y qué hermoso es cuando perdemos la noción del tiempo para prestar atención a quien encontramos, tal como es. Jesús incluso olvidaba comer, porque lo alimentaba la voluntad de Dios de llegar al corazón de todos (cf. Jn 4,34). De ese modo, la Samaritana se convierte en la primera de muchas evangelizadoras. Desde su aldea de despreciados y marginados, muchos, gracias a su testimonio, salen al encuentro de Jesús, y también en ellos la fe brota como agua pura. (Papa León XIV. 8-o3-2026)

4.- Qué me dice hoy a mí esta palara ya reflexionada. (Silencio)

5.-Propósito: Hoy pasaré el día como oveja en el campo, bajo la mirada del Pastor. Viviré feliz, totalmente despreocupado.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí con su Palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero tener esas sensaciones del salmo 23: sensación de plenitud: contigo no me falta nada; sensación de bienestar: disfruto tumbado en la hierba, como si fuera una madre que me cobija; sensación de seguridad: Tú siempre vas conmigo. Y viviré contigo para siempre. ¡Gracias, Señor!

lunes, 6 de julio de 2026

VÍSPERAS Lunes 6 de Julio de 2026

 

LAUDES Lunes 6 de Julio de 2026

 

Lectio Divina: 6 de julio de 2026

 “¡Animo!, hija, tu fe te ha salvado».

1.-Oración introductoria.

Jesús, en este evangelio que voy a meditar, me encanta poder acercarme a Ti como “Señor y dador de vida”. En el caso de la niña, la vida ya la tenía prácticamente perdida; en el caso de la mujer, su vida se estaba malogrando y era como la antesala de la muerte. Gracias, Señor, porque Tú apuestas por la vida, por quitar el dolor y sufrimiento de las personas, por disfrutar viendo felices a los hombres y mujeres de este mundo. Gracias, Jesús, amigo de la vida.

2.- Lectura reposada de la palabra bíblica. Mateo 9, 18-26

Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postró ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven tú a imponerle las manos y vivirá». Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré». Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Animo!, hija, tu fe te ha salvado». Y se curó la mujer desde aquel momento. Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: ¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de él. Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y la noticia del suceso se divulgó por toda aquella comarca.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

El contexto de esta mujer que padece “flujos de sangre” es significativo porque, según la mentalidad de entonces, esta mujer estaba impura y, todavía peor, contagiaba la impureza a quien la tocara. Ella, se acerca con sumo respeto a Jesús para tocar sólo la orla de su manto, pero no a ÉL para no contagiarle. Jesús le curó la enfermedad  física y eliminó para siempre el   tabú de la sangre. Lo que quiere Jesús es que ninguna mujer sufra por ese o por otros  prejuicios con relación a la mujer. Algo parecido ocurre con la niña muerta a los “doce años” justo a la edad en que ya se consideraba a la mujer apta para dar vida. La niña era un cadáver y, por tanto, contagiaba a quien la tocara. Jesús “la tomó de la mano”, pero no se contagió por eso. Y así cae otro tabú. El único  pecado que contagia al hombre es la maldad que brota del corazón. El verbo que usa el evangelio “se levantó” es el mismo que se usa para hablar de la Resurrección. Jesús siempre nos levanta para vivir en plenitud. Y esta plenitud se alcanza con la Resurrección. Por lo demás, qué bello espectáculo el ver a Jesús levantando a la juventud cuando se hunde en el mundo de la droga o del alcohol.

Palabra del Papa.

Con gran valentía esta mujer ha tomado la decisión que cambia su vida: todos seguían diciéndole que permanezca a distancia, que no se deje ver. La habían condenado a quedarse escondida y aislada. A veces también nosotros podemos ser víctimas del juicio de los demás, que pretenden colocarnos un vestido que no es el nuestro. Y entonces estamos mal y no logramos salir de eso.

Aquella mujer emboca el camino de la salvación cuando germina en ella la fe que Jesús puede sanarla: entonces encuentra la fuerza para salir e ir a buscarlo. Al menos quiere llegar a tocar sus vestidos.

Alrededor de Jesús había una muchedumbre, muchas personas lo tocaban, pero a ellos no les pasó nada. En cambio, cuando esta mujer toca a Jesús, se sana. ¿Dónde está la diferencia? Comentando este punto del texto, San Agustín dice –en nombre de Jesús–: «La multitud apretuja, la fe toca» (Sermones 243, 2, 2). Y así: cada vez que realizamos un acto de fe dirigido a Jesús, se establece un contacto con Él e inmediatamente su gracia sale de Él. A veces no nos damos cuenta, pero de una forma secreta y real la gracia nos alcanza y lentamente trasforma la vida desde dentro. Papa León XIV. (25-Junio-2025)

4.- Qué me dice hoy a mí este texto bíblico ya meditado. (Silencio)

5.-Propósito: Un recuerdo y una oración especial por tantas mujeres todavía esclavas de tabús que les hacen sufrir.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, porque Tú nos has traído la verdadera libertad. Tú liberaste a esas dos mujeres de prejuicios propios de la cultura de su época. Y Tú quieres también darnos a todos la verdadera libertad, especialmente la libertad interior, la que nos hace hijos de Dios y nos hace gozar de tantas cosas hermosas que Tú nos has dado y que no podemos disfrutar porque todavía estamos esclavizados por dentro.