sábado, 14 de marzo de 2026

Domingo 4º de Cuaresma: 15 de marzo de 2026

 

Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo.

INTRODUCCIÓN

La liturgia, a través de unas bonitas Catequesis, nos lleva de la mano durante estos domingos de Cuaresma, al encuentro con el Resucitado. La Samaritana nos habla de “agua de pozo”, “agua muerta” para decirnos que Jesús es “agua de manantial, agua viva”.  El ciego de nacimiento nos habla de “oscuridad, tinieblas y caos” para decirnos que Jesús es “La Luz”.  Y Lázaro nos presenta la triste, oscura e inexorable muerte, para decirnos que Jesús es la Vida.   Está pasando el invierno de la Cuaresma y se acerca la primavera de la Pascua.  “Algo nuevo ya está brotando, ¿No lo notáis?” (Is.. 43,19).

LECTURAS

1ª lectura: 1Sam.16, 1b.5-7.10-13ª.                     2ª lectura: Ef. 5, 8-14.

EVANGELIO

Juan 9, 1,-41

Y al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron: «Maestro, ¿quién pecó: este o sus padres, para que naciera ciego?». Jesús contestó: «Ni este pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios. Mientras es de día tengo que hacer las obras del que me ha enviado: viene la noche y nadie podrá hacerlas. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo». Dicho esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)». Él fue, se lavó, y volvió con vista.

Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ese el que se sentaba a pedir?». Unos decían: «El mismo». Otros decían: «No es él, pero se le parece». Él respondía: «Soy yo». Y le preguntaban: «¿Y cómo se te han abierto los ojos?». Él contestó: «Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo que fuese a Siloé y que me lavase. Entonces fui, me lavé, y empecé a ver». Le preguntaron: «¿Dónde está él?». Contestó: «No lo sé”. Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé y veo». Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado». Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?». Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?». Él contestó: «Que es un profeta». Pero los judíos no se creyeron que aquel había sido ciego y que había comenzado a ver, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: «¿Es este vuestro hijo, de quien decís vosotros que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?». Sus padres contestaron: «Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos; y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, que es mayor y puede explicarse». Sus padres respondieron así porque tenían miedo a los judíos: porque los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien reconociera a Jesús por Mesías. Por eso sus padres dijeron: «Ya es mayor, preguntádselo a él».

Llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios: nosotros sabemos que ese hombre es un pecador». Contestó él: «Si es un pecador, no lo sé; solo sé que yo era ciego y ahora veo». Le preguntan de nuevo: «¿Qué te hizo, cómo te abrió los ojos?».

Les contestó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis hecho caso: ¿para qué queréis oírlo otra vez?, ¿también vosotros queréis haceros discípulos suyos?». Ellos lo llenaron de improperios y le dijeron: «Discípulo de ese lo serás tú; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios, pero ese no sabemos de dónde viene». Replicó él: «Pues eso es lo raro: que vosotros no sabéis de dónde viene, y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino al que es piadoso y hace su voluntad. Jamás se oyó decir que nadie le abriera los ojos a un ciego de nacimiento; si este no viniera de Dios, no tendría ningún poder». Le replicaron: «Has nacido completamente empecatado, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?». Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?». Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?». Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ese es». Él dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante él. Dijo Jesús: «Para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos». Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le preguntaron: «¿También nosotros estamos ciegos?». Jesús les contestó: «Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado; pero como decís “vemos”, vuestro pecado permanece.

REFLEXIÓN

Todo el relato del ciego de nacimiento está sirviendo al evangelista de proceso catecumenal que lleva al hombre de las tinieblas a la luz; de la esclavitud a la libertad; de no ser nada a ser hombre cabal.

1.– Con Jesús puedo pasar de las tinieblas a la luz. Este ciego de nacimiento nunca ha visto la luz. Nunca ha podido disfrutar del mundo de los colores. Ha vivido siempre en la noche de la tristeza, de la inseguridad, del no saber dónde está. Imagen perfecta para definir una persona, una sociedad sin Dios. Con Jesús descubre la maravilla del ver, del poder caminar solo, de poder disfrutar de las montañas, las flores, los animales, las personas. Y, sobre todo, de poder quedar fascinado ante la presencia de Jesús, el hombre perfecto, el hombre cabal. Con Jesús ya podrá mirar a las personas “con la mirada de Dios, con la mirada del corazón” (1ª Lectura).

2.– Con Jesús puedo pasar de la esclavitud a la libertad. El ciego era un esclavo. Un ser totalmente dependiente de los demás. Su mundo era pequeño y muy reducido. El ciego era mendigo (pedía limosna, sentado). Estaba inmóvil, impotente, dependiendo de los demás. Este punto de partida es clave para resaltar el punto de llegada. Jesús le va a dar la movilidad y la independencia.  Al no poder salir ni formarse, dependía de las costumbres, tradiciones y consejos de la familia.  Sus padres tienen miedo a las autoridades religiosas y no quieren comprometerse. Las leyes religiosas prohibían curar en sábado y ponían la ley por encima de la persona.  El horizonte que se abre para él es indescriptible. El mundo ha cambiado radicalmente. Su vida, anodina y dependiente, está ahora llena de sentido. Pierde todo miedo y comienza a ser él mismo, no sólo en su interior sino ante los demás.

3.– Sólo Jesús me invita a dar el salto mortal del no-ser al ser. No es la mejor manera de curar a un ciego el poner barro en sus ojos. Pero simbólicamente este barro tiene relación con el barro del paraíso que, al recibir el soplo de Dios, se convierte en un ser lleno de vida. Con Jesús se reinicia el primer proyecto de Dios sobre el mundo.  Es curioso que el ciego utilice las mismas palabras que tantas veces en Juan utiliza Jesús para identificarse: «soy yo».  Jesús le da su identidad. Antes “no era” y ahora “es”. Sin Jesús no somos nada. Con Jesús somos lo que Dios quiso que fuéramos desde el principio. “Es muy bonito y significativo el gesto tan humano y lleno de ternura que tuvo el Papa León XIV cuando se le presentó la joven invidente Mariam, de Callosa de Segura (Alicante). El papa le tomó la mano y, antes de despedirse, elevó la mano de la joven al rostro del propio Papa”. (Audiencia general del 14 de enero del 2026)”

PREGUNTAS

1.- ¿Vivo en las tinieblas o en la luz? ¿Descubro que mi vida tiene sentido?  ¿Me siento afortunado por el hecho de vivir?

2.- ¿De verdad que soy una persona libre? ¿No soy esclavo de nada? ¿Ni de nadie?  Entonces, ¿soy realmente feliz?

3.- ¿Valoro mi vida por lo que tengo o por lo que soy?  ¿Alguna vez me he sentido como la nada? ¿Á quien he acudido?

Rosario desde Lourdes - 14/03/2026

 

SAN JOSÉ

 


Misa de hoy ⛪ Sábado 14 Marzo de 2026,

 

viernes, 13 de marzo de 2026

Rosario desde Lourdes - 13/02/2026

 

El Espejo de la Iglesia en La Rioja. 13 de marzo de 2026


 Hablamos con Mons. José Mazuelos, obispo de Canarias, que ha impartido una charla coloquio sobre Migraciones en el foro de La Bitácora XXI
Además, escuchamos la catequesis del Papa León, y repasamos la agenda de actividades diocesanas de esta semana.

VÍA CRUCIS 2026 - Meditado ✝️ 14 estaciones

 

«La vida, un don inviolable», lema de la Jornada por la Vida

 



«La vida, un don inviolable» es el lema de la Jornada por la Vida, que la Iglesia celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor

Mensaje de los obispos

En su mensaje para esta Jornada los obispos indican que la defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia. «La biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado», explican.

Por ello muestran su preocupación por «la tendencia a elevar el aborto a la categoría de «derecho», incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales». «El aborto -subrayan los prelados- nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana».

Sin embargo, la mirada desde la Conferencia Episcopal no se queda solo en el seno materno, se dirige también a madres y padres que enfrentan dificultades a la hora de afrontar un embarazo. Por ello, indican que desde CEE «queremos promover una alianza social para la esperanza a favor de la natalidad, que sirva, por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos».

MENSAJE DE LOS OBISPOS

I VÍSPERAS Sábado 14 de Marzo de 2026

 

LAUDES Sábado 14 de Marzo de 2026

 

EL MANANTIAL DE LA VIDA: 14 de marzo de 2026

 

¡Ten compasión de mí, que soy pecador!


Oh Dios, ten compasión de este pecador .

1.- Oración preparatoria.

Señor, te lo confieso, al leer la oración del fariseo me he indignado por dentro porque me parece la oración más estúpida de toda la Biblia. Gracias porque yo no soy como los demás”. ¿Habrá cosa más bonita que ser como los demás? Pasar por la vida sin complejos de superioridad “nadie es más que nadie”, ni tampoco de “inferioridad”, nadie es menos que nadie. Eso era lo que Tú, Señor, querías: un mundo de iguales, un mundo de hermanos.

2- Lectura sosegada del evangelio: Lucas 18, 9-14

En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: «¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.» En cambio, el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: «¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!» Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Hay dos maneras de ir a Dios: por las buenas o por las malas. Ir a Dios por las malas, es ir como el fariseo en plan de “exigencia”.  Son aquellos que quieren comprar a Dios “por sus méritos”. Se creen “justos” y, por eso, no necesitan que Dios los justifique. Para ellos Jesús es un lujo, no hacía falta que hubiera venido a este mundo. Ellos, con sus obras, eran “merecedores del cielo”. Lo peor de éstos no es que ellos se consideren “buenos” sino que “desprecian a los que no son como ellos”. “No soy como ese publicano”. Pero también se puede ir a Dios por las buenas, como el “publicano” de la parábola. No fue en plan de “exigencia” sino “de indigencia”. Él se sentía pobre, pequeño, pecador. No se atrevía ni a levantar los ojos al cielo. Si el fariseo se presentaba ante Dios “con los puños cerrados” exigiéndole todo lo que le debía, el publicano se situaba ante Dios “con las manos abiertas” dispuesto a recibir de Dios su perdón. ¿Y qué nos dice el evangelio? Que el publicano salió del templo “justificado”, es decir, “justo, santo”. Él no se lo merecía, pero no se trataba de méritos, sino de gracia. Dios lo había hecho todo “gratuitamente”. Y ¿qué pasó con el fariseo? Que salió del templo con todos los pecados que tenía más uno más: el de soberbia. “Acércate quedándote atrás, Iglesia pecadora, y, sin levantar los ojos, déjate alcanzar por la mirada de Dios, escucha su voz, abre tu oído a la palabra del Señor, comulga la compasión que pides, recibe la justicia que recitas, vuelve resucitada a tu casa, vuelve con Cristo en el corazón” (Fr. Agrelo)

Palabra del Papa

“La incapacidad de reconocerse pecadores nos aleja de la verdadera confesión de Jesucristo. Es fácil decir que Jesús es el Señor, difícil en cambio reconocerse pecadores. Es la diferencia entre la humildad del publicano que se reconoce pecador y la soberbia del fariseo que habla bien de sí mismo: Esta capacidad de decir que somos pecadores nos abre al estupor que nos lleva a encontrar verdaderamente a Jesucristo. También en nuestras parroquias, en la sociedad, entre las personas consagradas: ¿Cuántas son las personas capaces de decir que Jesús es el Señor?, muchas. Pero es difícil decir: Soy un pecador, soy una pecadora. Es más fácil decirlo de los otros, cuando se dicen los chismes… Todos somos doctores en esto, ¿verdad?”  (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de septiembre de 2015, en Santa Marta).

4.- ¿Qué me dice hoy a mí esta palabra que acabo de meditar? (Silencio)

5.- Propósito. Pasaré todo el día “disfrutando” con la gente. Ni son más ni menos que yo. Son mis hermanos.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Yo, Señor, te quiero dar gracias por tus parábolas. Son verdaderas perlas. Nada se ha producido en la literatura universal que se les parezca. De una manera sencilla, popular, con ejemplos de todos conocidos, nos hablas tan bonitamente de Dios. Con la parábola de hoy, desenmascaras la falsedad de los fariseos y pones al descubierto el interés de Dios por los pequeños, los humildes, los despreciados de los demás. Cuidando a los pequeños, ¡Qué grande te manifiestas!

SOSTENIMIMIENTO ECONÓMICO 2025

 


PARROQUIA SAN PÍO X

INGRESOS

2025

-         Funeraria:  2.700 

      Bautizos: 200,00

-         Suscripciones: 1.724,00

-         Donativos: 4.710,72

-         Colectas parroquiales: 7.331,77

-         Garaje : 5.844,19

     Colectas propias: 6.961,00

     Colectas extraordinarias: 1.125,00 

      Otros ingresos: 340,83 

      Devolución material de catequesis: 374,40

      Comuniones: 200,00 

                                         Total: 24.180,14


GASTOS

     Compras de bienes de culto: 293,39 

      Compras de material de catequesis: 424,40

-     Reparaciones y conservación: 2.436,43

      Matenimiento de cubiertas: 975,14

-    Seguro: 185,83

-         Comisiones bancarias : 188,07

-         Teléfono: 447,51

-         Electricidad : 5.515,05

      Aguas y Basuras: 1.631,57

-         Gas: 3.101,17

     Actividades Pastorales: 424,88

     Tributos: 1.182,12

     Aportación al Fondo Común Diocesano: 2.562,96

     Devolución (Calderas): 1.600,00 

     Otros gastos: 400,00 

      Iva garaje: 978,71

      Colectas Extraordinarias: 1.125,00 

                                         Total: 23.302,13

                                          SUPERAVIT 878,01

                                   AÑO 2025 ( A 31 DE Diciembre)

IBERCAJA : 3.068,99

CAIXABANK : 1472,40

CAJA: 259,47

 

                                                  TOTAL:  4.800,86

Colectas extraordinarias

-         IGLESIA DIOCESANA : 100,00

-         INFANCIA MISIONERA : 50,00

-         CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE : 100,00

-         DOMUND : 200,00

-         CÁRITASCORPUS CHRISTI : 150,00

-         SEMINARIO : 50,00

-         CÁRITAS NAVIDAD : 300,00

-    PROYECTO HOMBRE: 75,00

 -    MISIÓN DIOCESANSA: 50,00

-      ÓBOLO DE SAN PEDRO: 25,00

-       SANTOS LUGARES:25,00

 

                                              TOTAL. 1.125,00€

 

Dia 4 Novena a San José


 Hoy continuamos con fe la Novena a San José – Día 4, acercándonos al corazón del padre fiel que Dios eligió para custodiar a Jesús y a la Sagrada Familia.
En este día pedimos la gracia de vivir con la mirada puesta en el cielo, recordando que nuestra verdadera esperanza está en Dios. San José nos enseña a caminar en esta vida con un corazón desprendido de lo pasajero y con una fe firme en la providencia del Señor. A través de esta oración le pedimos que nos ayude a ser de aquellos para quienes él sirve de guía y protector, personas que buscan cada día agradar a Dios con sus decisiones, sus palabras y sus acciones. Tómate un momento para rezar esta oración y presentar también tus intenciones personales, confiando en la poderosa intercesión de San José. Que San José cuide tu vida, bendiga tu familia y te ayude a caminar siempre con el corazón levantado hacia Dios.

Misa de hoy ⛪ Viernes 13 Marzo de 2026,

jueves, 12 de marzo de 2026

VÍSPERAS Viérnes 13 de Marzo de 2026

 

LAUDES Viérnes 13 de Marzo de 2026

 

Lectio Divina: 13 de marzo de 2026

 

¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?

1.- Oración introductoria.

Señor, cada día me encuentro más feliz de poder conversar contigo. Y el tema de hoy es apasionante: el tema del amor. Acertar en este tema es acertar en la vida y no acertar es “no dar en la diana”. Por eso, ya desde el principio, vengo a pedirte que me aclares bien las cosas, que no me deje llevar por amores teóricos o amores falsos.

2.- Lectura reposada del Evangelio Marcos 12, 28-34

En aquel tiempo, uno de los letrados se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos. Le dijo el escriba: Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Un escriba pregunta a Jesús por el mandamiento principal. Esto no nos debe extrañar porque, en tiempo de Jesús, había 613 mandamientos que se debían cumplir. Un fardo demasiado pesado sobre los hombros de los hombres. Y Jesús lo aligera al resumirlos todos en dos. Y con eso ya les hace un gran favor. Pero no está ahí lo original de Jesús. Estos dos mandamientos, el del amor a Dios y al hombre, en el A.T estaban separados, incluso en libros distintos. El del amor a Dios está en el libro del Deuteronomio 6,4-5) Es el famoso Semá: “Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El otro está en el Levítico 19,18 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Estos dos mandamientos no sólo estaban separados en los libros, sino en la vida. Uno podía amar al próximo, al que estaba cerca, pero no estaba obligado a amar los de fuera, a los extranjeros. La genialidad de Jesús está en juntarlos. Ya no se podrá decir que uno ama a Dios si no ama al hombre. Son como dos vasos comunicantes: ¿Crece el amor a Dios? Crece también el amor al hermano. Y al contrario. Lo más maravilloso de todo es que Jesús cumplió los dos mandamientos sin estridencias, como la cosa más normal.  Por eso, antes de morir, como su mejor testamento, nos dijo“Esto os mando: que os améis unos a otros como Yo os he amado”.

Palabra del Papa

“Para conocer a Dios nuestro intelecto, la razón es insuficiente. Dios se conoce totalmente en el encuentro con Él, y para el encuentro la razón no basta. Hace falta algo más: ¡Dios es amor! Y sólo por el camino del amor puedes conocer a Dios. Amor razonable, acompañado de la razón. ¡Pero amor! ‘Pero ¿cómo puedo amar lo que no conozco?’; ‘Ama a los que tienes cerca’. Y esta es la doctrina de los dos mandamientos: El más importante es amar a Dios, porque Él es amor; Pero el segundo es amar al prójimo, pero para llegar al primero debemos subir los escalones del segundo: es decir, a través del amor al prójimo llegamos a conocer a Dios, que es amor. Sólo amando razonablemente, pero amando, podemos llegar a este amor. Es por eso que debemos amarnos los unos a los otros, porque el amor es de Dios y quien ama ha sido engendrado por Dios. Para conocer a Dios hay que amar”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 8 de enero de 2015, en Santa Marta).

4.- ¿Qué me dice hoy a mí este texto? (Guardo silencio)

5.-Propósito: Intentaré ver a Dios en el rostro de mis hermanos con quienes hoy voy a compartir este día.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy quiero darte gracias porque para ti el amor a Dios y el amor a los hermanos es un mismo amor. Y esto es exigente, pero grandioso. Si lo que nos realiza en la vida es el amor, si lo que más anhelamos es amar y ser amados, sabemos que siempre que esto lo hacemos con nuestros hermanos es como si se lo hiciéramos a Jesús. Durante todo el día yo puedo tener una cita con Dios en mis hermanos.

Dia 3 novena San José

 


Hoy continuamos con fe el Día 3 de la Novena a San José, acercándonos al padre fiel que Dios eligió para custodiar a Jesús y cuidar a la Sagrada Familia.
En este tercer día pedimos la gracia de amar y respetar profundamente el Santísimo Nombre de Jesús. San José recibió del cielo la misión de poner ese nombre al Hijo de Dios, un nombre lleno de poder, misericordia y salvación.
Al rezar esta oración recordamos que el Nombre de Jesús es refugio en las dificultades, consuelo en los momentos de dolor y fuerza para seguir adelante. De la mano de San José aprendemos a invocarlo con fe, reverencia y confianza.

Tómate un momento para hacer esta oración y presentar también tus intenciones personales, sabiendo que San José intercede por nosotros ante el Señor.
Que el Santísimo Nombre de Jesús habite siempre en nuestro corazón y que San José nos ayude a vivir cada día más cerca de Él.

 


Misa de hoy ⛪ Jueves 12 Marzo de 2026

 

VÍSPERAS Jueves 12 de Marzo de 2026


LAUDES Jueves 12 de Marzo de 2026

 

miércoles, 11 de marzo de 2026

Dia 2 Novena a San José

 


Hoy continuamos la Novena a San José poniendo nuestro corazón en sus manos de padre y protector. En este segundo día pedimos a San José la gracia de aprender a llevar con paciencia la pobreza, las dificultades y los momentos de desamparo. Él conoció la sencillez de la vida y supo confiar plenamente en la providencia de Dios, incluso cuando el camino parecía incierto. Esta oración nos recuerda que, aun en medio de las pruebas, Dios nunca abandona a quienes confían en Él. De la mano de San José aprendemos a vivir con humildad, esperanza y confianza en que el Señor provee lo necesario en el momento oportuno. Tómate un momento para hacer esta oración y presentar también tus intenciones personales. Que San José interceda por tu vida, fortalezca tu fe y te ayude a caminar con paciencia y confianza en los planes de Dios.

EL MANATIAL DE LA VIDA: 12 de marzo de 2026

 

Señor, líbrame del demonio de la incomunicación.

1.- Introducción.

Señor, en este momento de oración quiero que me escuches, quiero dialogar contigo. No podría soportar a un Dios mudo, que no me hablara, que no se comunicara conmigo. Te necesito como el aire para respirar, no puedo vivir sin tu palabra, sin tu comunicación de cada día. Gracias, Señor, por este encuentro.

2.- Lectura reposada de la Palabra del Señor Lucas 11, 14-23

En aquel tiempo, Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos dijeron: Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios. Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?… porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro; pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos. El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Dios es comunión, diálogo, apertura. Y nosotros estamos hechos a imagen de ese Dios. Por eso necesitamos comunicarnos con los demás. Al demonio que más debemos temer es al demonio “mudo” al que rompe nuestro diálogo, nuestra comunicación. Y este demonio existe ahora más que nunca, precisamente en la época en que las noticias las recibimos al instante, como pan caliente salido del horno. Es verdad que estamos bien informados, pero ¿estamos mejor comunicados? Todos llevamos en nuestros bolsillos un móvil que casi se nos hace imprescindible. Tenemos una comunicación “digital” de dedos, de piel, es decir, superficial, meramente tangencial. Pero nos falta esa comunicación profunda, de corazón a corazón. En la época de la información se nos ha colado el “demonio de la incomunicación”. En una reunión familiar en torno a una mesa, es posible que, durante la comida, cada uno se comunique con personas que están fuera. Y uno se pregunta; ¿Para eso nos hemos reunido? Y si esto nos pasa a nivel humano ¿qué diremos de nuestra comunicación con Dios? Es necesario que hoy Jesús nos libere de ese demonio y podamos disfrutar de una gozosa y gratificante conversación con Dios y con los hermanos.

Palabra del Papa

“Hay que saber discernir las situaciones: es decir, lo que viene de Dios y lo que viene del maligno que siempre trata de engañar, de hacernos elegir un camino equivocado. El cristiano no puede estar tranquilo con que todo va bien, debe discernir las cosas y mirar bien de dónde vienen y cuál es su raíz. En un camino de fe las tentaciones vuelven siempre, el mal espíritu no se cansa nunca. Cuando el demonio ha sido expulsado tiene paciencia, espera para volver y si lo dejas entrar se cae en una situación peor. De hecho, antes se sabía que era el demonio que atormentaba. Después, el Maligno se ha escondido, viene con sus amigos muy educados, llama a la puerta, pide permiso, entra y convive con el hombre, su vida cotidiana y, juega y juega, da las instrucciones. Con esta modalidad educada el diablo convence para hacer las cosas con relativismo, al tranquilizar la conciencia. Anestesiar la conciencia. Y esto es un gran mal. Cuando el mal espíritu consigue anestesiar la conciencia, se puede hablar de una verdadera victoria suya, se convierte en propietario de esa conciencia.” (Cf Homilía de S.S. Francisco, 9 de octubre de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Hago el propósito de apagar el móvil siempre que esté hablando con una persona.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, te doy gracias porque he caído en la cuenta de lo peligroso que es el “diablo de la incomunicación”. Eso es precisamente el infierno: falta total de diálogo con Dios y con los hermanos. Yo te pido que me hagas el milagro de liberarme de ese diablo peligroso. Haz que me llene de tu diálogo, de tu conversación, y así pueda dar contenido a mis palabras.

 


DOMINGO IV de CUARESMA (A) EN LENGUAJE DE SIGNOS

 


DOMINGO IV de CUARESMA (A): Evangelio: "Él fue, se lavó, y volvió con vista". JUAN 9, 1. 6‐9. 13‐17. 34‐38.