martes, 3 de febrero de 2026

Evangelio del día 4 febrero 2026 (No desprecian a un profeta más que en su tierra)

 


[Marcos 6, 1-6] En aquel tiempo, se dirigió Jesús a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?». Y se escandalizaban a cuenta de él. Les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa». No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

NOVENA por los ENFERMOS a la VIRGEN de LOURDES| DÍA 2

 

NOVENA a la VIRGEN de LOURDES 2026.DÍA 1. Por los Enfermos

 

VÍSPERAS Miércoles 4 de Febrero de 2026

 

LAUDES Miércoles 4 de Febrero de 2026

 

Lectio Divina: 4 de febrero de 2026

 

¿De dónde le viene esto?

1.-Introducción.

Señor, vengo a estar contigo. No me han traído aquí mis pies sino mi corazón. Me gusta estar contigo, me encanta poder ofrecerte un rato de mi tiempo. Y no sólo me gusta, sino que lo necesito. El día que no estoy contigo vivo todo el día fuera de mí, no me aclaro, no me centro, no me encuentro. Y ya, de entrada, te digo que te doy gracias porque no puedo vivir sin ti.

2.- Lectura reposada del evangelio. Marcos 6, 1-6

Salió Jesús de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguen. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?» Y se escandalizaban a causa de él. Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos. Y se maravilló de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Jesús levanta preguntas entre la gente: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? Cuando hay preguntas puede haber respuestas. Pero ¿y si los cristianos no levantamos preguntas? Es que somos “luz que no alumbra”. Somos “sal que no da sabor”. La gente “se sorprendía” de las palabras y de los hechos de Jesús. Era gente sencilla, humilde, abierta siempre al don de la Palabra.

Pero también había personas, las de su pueblo, los más conocidos, que no creían. Y Jesús se asombraba de la poca fe. Es posible que nosotros, los de casa, los que le oímos todos los días, los que le tocamos en la Eucaristía, no creamos de verdad. La presencia de los discípulos no es casual. Cuando se encuentran ante el fracaso deberán recordar lo que ocurrió a Jesús en su propio pueblo y el trato que recibió de los suyos. Para que no se desanimen…

Palabra del Papa.

El Papa León XIV Se refirió también a los ambientes donde “no es fácil testimoniar y anunciar el Evangelio y donde se ridiculiza a quien cree, se le obstaculiza y desprecia, o, a lo sumo, se le soporta y compadece”.

Precisamente por esto, subrayó, “son lugares en los que la misión es más urgente, porque la falta de fe lleva, a menudo, consigo dramas como la pérdida del sentido de la vida, el olvido de la misericordia, la violación de la dignidad de la persona en sus formas más dramáticas, la crisis de la familia y tantas heridas más que acarrean no poco sufrimiento a nuestra sociedad”. (13-enero-2026).

4.- Qué me dice hoy a mí este evangelio. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Me tomaré muy en serio si la gente se cuestiona, se pregunta, cuando ve las obras que hago.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración

Señor Jesús, ¿qué importancia le doy a tu Palabra? ¿Es ella la brújula en mi toma de decisiones? ¿Es mi fortaleza cuando aparecen las contrariedades? Ayúdame a buscarte en la lectura atenta y fervorosa de la Sagrada Escritura, libro vivo donde puedo aprender a conocerte, amarte y seguirte. Pero debo partir de este testimonio: La Biblia la entiende bien sólo aquel que la lleva a la práctica.

Evangelio del día 3 febrero 2026 (Contigo hablo, levántate)

 

"Cómo afrontar las adversidades en la vida, sin perder la esperanza"

 GRUPO DE MAYORES SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA

DÍA 3 , A LAS 17:00 


 ESCUELA DIOCESANA DE PASTORAL DE LA SALUD  2026 DE ZARAGOZA
Ponente:
  • Carlos Escribano Subías, Arzobispo de Zaragoza.
Presenta:
  • Pilar Molina, delegada episcopal de Pastoral de la Salud del Arzobispado de Zaragoza.
  • Daniel Maurandi Ballano, consiliario de la delegación episcopal de Pastoral de la Salud del Arzobispado de Zaragoza.

San Blas: Obispo, Médico y Mártir de la Fe

 


Cada 3 de febrero, la Iglesia celebra a San Blas, obispo y mártir, uno de los santos más populares de la tradición cristiana y protector contra los males de la garganta. San Blas fue obispo de Sebaste, en Armenia. Antes de ser obispo, ejercía la medicina, y aprovechaba su cercanía con el pueblo para hablarles de Jesucristo y llevarlos a la fe. Su vida se caracterizó por la caridad, la oración y el servicio a los enfermos. Durante una persecución contra los cristianos, San Blas se retiró a una cueva para vivir en recogimiento, donde incluso los animales salvajes se acercaban mansamente, según la tradición. Fue allí donde fue arrestado por las autoridades romanas. Camino al martirio, ocurrió el milagro más conocido: una madre desesperada le presentó a su hijo que se ahogaba con una espina atravesada en la garganta. San Blas oró y el niño fue sanado milagrosamente. Desde entonces, la Iglesia invoca su intercesión para la salud de la garganta y la voz. San Blas fue finalmente martirizado alrededor del año 316, permaneciendo fiel a Cristo hasta la muerte. Su testimonio sigue vivo en la bendición de las gargantas que se realiza cada 3 de febrero en todo el mundo. San Blas, obispo santo y mártir fiel, intercede por nosotros. Protégennos de toda enfermedad, especialmente de los males de la garganta, y enséñanos a usar nuestra voz para alabar a Dios y anunciar su verdad. Que, siguiendo tu ejemplo, permanezcamos firmes en la fe hasta el final. Amén.

Misa de hoy ⛪ Martes 3 Febrero de 2026

 

lunes, 2 de febrero de 2026

VÍSPERAS Martes 3 de Febrero de 2026

 

LAUDES Martes 3 de Febrero de 2026

 

EVANGELIO DEL DÍA 3 DE FEBERERO

 

“Pero Él miraba a su alrededor”

El Valor de la Fe en Medio de la Prueba

Lecturas: 2 Sam 18, 9-10. 14. 24-25. 30—19, 3; Salmo 85; Mc 5, 21-43.

Queridos hermanos: La Palabra de Dios hoy nos sitúa frente a una de las realidades más profundas del ser humano: el dolor y la esperanza. A través de la figura del Rey David, que llora por su hijo, y de las dos mujeres del Evangelio que buscan la vida, se nos invita a reflexionar sobre cómo reaccionamos cuando nuestras fuerzas se agotan.

1. El dolor de un padre: David y Absalón

En la primera lectura, asistimos a una de las escenas más conmovedoras del Antiguo Testamento. David, a pesar de la traición de su hijo Absalón, no desea su muerte. Al recibir la noticia de su fallecimiento, se estremece y llora diciendo: “¡Hijo mío, Absalón! ¡Hijo mío! ¡Quién me diera haber muerto en tu lugar!”.

Este es el rostro de la misericordia. David no ve a un enemigo político, ve a su hijo. Este dolor de David prefigura el dolor de Dios Padre ante la pérdida de sus hijos por el pecado. Nos enseña que, incluso en nuestras rebeldías, Dios no deja de amarnos y de sufrir por nuestra distancia.

2. El "toque" de la fe: La hemorroísa

En el Evangelio de Marcos, vemos a Jesús rodeado de una multitud que lo apretuja. Sin embargo, solo una persona lo "toca" de verdad. Una mujer que llevaba doce años sufriendo, gastando todo lo que tenía sin hallar solución.

Ella no quiere ser el centro de atención; solo piensa: “Con solo tocar su manto, curaré”. Esta es la fe audaz. A veces, nuestra oración se vuelve rutinaria y "apretujamos" a Jesús con ritos, pero sin llegar a "tocarlo". Tocar a Jesús significa acercarse con la convicción de que Él es el único que puede sanar nuestras heridas más profundas, aquellas que nadie más ve.

3. "Levántate": El triunfo sobre la muerte

Mientras Jesús atiende a la mujer, llega la noticia fatal para Jairo: “Tu hija ha muerto”. Es el momento de la prueba suprema. Pero Jesús le dice las palabras que hoy resuenan para nosotros: “No temas; basta que tengas fe”.

Al entrar en la casa y decir "Talitha kumi" (Muchacha, levántate), Jesús demuestra que Él es el Señor de la vida. Para Dios, la muerte no es un final, sino un sueño del que Él nos despierta. Jairo nos enseña la fe paciente, la que sabe esperar incluso cuando las circunstancias dicen que ya no hay esperanza.

4. San Blas: Testigo de la protección divina

Hoy también recordamos a San Blas, obispo y mártir. La tradición nos cuenta que salvó a un niño que se asfixiaba con una espina de pescado. Por eso, hoy bendecimos las gargantas.

San Blas no es un amuleto contra el médico, sino un recordatorio de que nuestra salud y nuestra voz están al servicio de Dios. Pedir su intercesión hoy es comprometernos a que de nuestra garganta solo salgan palabras de bendición, de consuelo y de verdad.

Hoy el Señor nos hace dos preguntas:

  1. ¿Somos capaces de ver a los demás con la misericordia de David, por encima de sus errores?

  2. ¿Tenemos la valentía de la mujer para tocar el manto de Jesús en nuestra debilidad?

No permitamos que el miedo nos paralice. Si sientes que algo en tu vida ha muerto o está seco, escucha hoy la voz de Jesús que te dice: “A ti te digo: ¡Levántate!”.

Fiesta de la Candelaria: Jesús es la Luz del Mundo

 


Cada 2 de febrero, la Iglesia celebra la Presentación del Señor, conocida popularmente como la Fiesta de la Candelaria, una solemnidad profundamente bíblica y llena de luz. Cuarenta días después del nacimiento de Jesús, María y José cumplen fielmente la Ley de Moisés y llevan al Niño al Templo de Jerusalén para presentarlo al Señor. Allí se produce un encuentro decisivo: el anciano Simeón, movido por el Espíritu Santo, reconoce en ese Niño al Mesías esperado y proclama una de las confesiones de fe más bellas del Evangelio: “Luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.” Junto a Simeón aparece la profetisa Ana, que da gracias a Dios y anuncia a todos la llegada del Salvador. Pero esta fiesta también contiene una profecía dolorosa: Simeón anuncia a María que una espada atravesará su alma, anticipando la Pasión de Cristo. La Candelaria recibe su nombre por la bendición y procesión de las candelas, símbolo de Cristo, luz verdadera que vence toda oscuridad. Esta celebración marca además el final del ciclo de Navidad y nos recuerda que Jesús no vino solo para Israel, sino para toda la humanidad. La Presentación del Señor nos invita a salir al encuentro de Cristo, a reconocerlo como nuestra luz y a llevar esa luz al mundo con una fe viva y valiente. Señor Jesús, Luz verdadera que iluminas a todo hombre, recibe nuestra vida como ofrenda. Haz de nuestro corazón un templo donde Tú puedas habitar, y enséñanos a caminar siempre en tu luz. Que, como Simeón y Ana, sepamos reconocerte, anunciarte y esperarte con fe hasta el final. Amén.

Evangelio del día 2 febrero 2026 (Presentación del Señor)

 

Misa de hoy ⛪ Lunes 2 Febrero de 2026, Virgen de la Candelaria

 

domingo, 1 de febrero de 2026

VÍSPERAS Lunes 2 de Febrero de 2026

 

LAUDES Lunes 2 de Febrero de 2026

 

VÍSPERAS Domingo 1 de Febrero de 2026

 

La Presentación de Jesús en el Templo y la Virgen de la Candelaria ( 2 de Febrero)

 


El Misterio de la Luz

Hoy nos reunimos para celebrar lo que la tradición popular llama la Virgen de las Candelas. Al encender nuestras velas, no hacemos un simple rito; proclamamos con el anciano Simeón que este Niño es la “Luz para iluminar a las naciones”. En un mundo que a menudo se siente a oscuras por la incertidumbre, Cristo entra hoy en el Templo —y en nuestro corazón— para recordarnos que Dios siempre cumple sus promesas.
1. La Humildad de la Sagrada Familia
El Evangelio de Lucas (2, 22-40) nos muestra a María y José actuando con una sencillez asombrosa. Siendo los padres del Salvador, no reclaman privilegios; se presentan como una familia pobre, ofreciendo “un par de tórtolas”.
  • Reflexión: ¿Cuántas veces buscamos reconocimiento por lo que hacemos para Dios? María nos enseña que la verdadera grandeza está en la obediencia humilde y en saber que todo lo que tenemos le pertenece a Él.
2. El Encuentro de las Generaciones
La escena en el Templo es un "abrazo" entre el pasado y el futuro. Simeón y Ana, cargados de años y de fe, reconocen al Mesías. Simeón no lo ve con ojos físicos, pues es solo un bebé, sino con los ojos del Espíritu.
  • Lección: Esta fiesta nos invita a valorar la sabiduría de nuestros mayores y a mantener viva la capacidad de asombro. Como Simeón, debemos cultivar una espera paciente, sabiendo que Dios siempre llega a tiempo, aunque no siempre de la manera que esperamos.
3. Una Luz que Cuestiona
Simeón profetiza que este Niño será una “bandera discutida”. Seguir a Jesús no es un camino de pura comodidad; Su luz pone al descubierto nuestras sombras y nos exige decisiones valientes. A María se le anuncia que una espada atravesará su alma, recordándonos que el amor verdadero siempre implica entrega y sacrificio.
4. Jornada de la Vida Consagrada
Hoy celebramos también a quienes han dicho un "sí" total a Dios: religiosos, monjas y consagrados. En este año 2026, la Iglesia nos pide rezar por ellos para que sigan siendo “testigos de alegría” en medio de un mundo agitado. Su vida nos recuerda que solo Dios basta para colmar el corazón humano.
Conclusión
Al salir hoy del templo con nuestra luz simbólica, no dejemos que se apague. Que la Virgen de la Candelaria nos ayude a presentar nuestra propia vida ante Dios, para que Él la transforme en luz para los demás. ¡Que Cristo ilumine cada rincón de sus hogares y de sus vidas!

VIRGEN DE LA CANDELARIA - PRESENTACIÓN DEL NIÑO EN EL TEMPLO (2 DE FEBRERO)

 


Misa de hoy ⛪ Domingo 1 Febrero de 2026

 

Iglesia Noticia en La Rioja. 1 de febrero de 2026

 

sábado, 31 de enero de 2026

Lecturas de la Misa en Lenguaje de Signos: DOMINGO IV del TIEMPO ORDINARIO (A)

 

PUEBLO DE DIOS. Revista quincenal de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño

 


LAUDES Domingo 1 de Febrero de 2026

 

San Juan Bosco: El Santo de la Sonrisa y la Disciplina del Amor

 


Cada 31 de enero, la Iglesia celebra a San Juan Bosco, conocido como Don Bosco, uno de los santos más queridos y actuales de la historia de la Iglesia, patrono de la juventud y de los educadores. Nació en 1815, en el Piamonte italiano, en una familia campesina muy pobre. Quedó huérfano de padre siendo apenas un niño, y fue su madre, Santa Margarita Occhiena, quien lo formó en la fe, el trabajo y la confianza absoluta en Dios. Desde joven tuvo un sueño profético que marcaría toda su vida: veía a niños abandonados y violentos que se transformaban en mansos corderos gracias al amor y la paciencia. Ese sueño fue la semilla de su misión: salvar a los jóvenes a través del amor, la educación y la fe. En una época de grandes cambios sociales y pobreza urbana, Don Bosco se volcó a los chicos de la calle, a los huérfanos y a los olvidados. Fundó oratorios, talleres, escuelas y, finalmente, la Congregación Salesiana, basada en su famoso Sistema Preventivo, que se apoya en tres pilares: razón, religión y amor. San Juan Bosco enseñó que la santidad no es tristeza, sino alegría vivida con Dios, y repetía siempre su gran deseo: “Que sean felices en el tiempo y en la eternidad.” Murió el 31 de enero de 1888, dejando una obra que hoy sigue viva en miles de escuelas, parroquias y misiones en todo el mundo. San Juan Bosco, padre y maestro de los jóvenes, intercede por nosotros. Enséñanos a amar con paciencia, a educar con alegría y a confiar siempre en la misericordia de Dios. Cuida a los jóvenes del mundo, guíalos por caminos de bien y llévalos al encuentro con Cristo. Amén.

I VÍSPERAS Domingo 1 de Febrero de 2026

 

Misa de hoy ⛪ Sábado 31 Enero de 2026

 

Evangelio del día 31 enero 2026 (Maestro, ¿no te importa que perezcamos?)

 

Domingo 4º, tiempo ordinario: 1 de febrero de 2026

 


  • Primera Lectura: Lectura de la profecía de Sofonías 2, 3; 3, 12-13
  • Salmo: Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10
  • Segunda Lectura: Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 26-31
  • Evangelio del día: Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a
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El Sermón de la Montaña. Jesús sube a la colina, se sienta y empieza a enseñar. Pero lo que sale de su boca no es una lista de prohibiciones ni un manual de autoayuda para tener éxito. Es algo mucho más radical.

Jesús nos presenta un "mapa del tesoro", pero es un mapa que parece estar al revés. Donde el mundo ve fracaso, Jesús ve bendición. Donde nosotros vemos debilidad, Él ve la entrada al Reino de los Cielos.


1. La paradoja de la felicidad

La palabra "Bienaventurado" significa, sencillamente, feliz. Todos los que estamos hoy aquí queremos ser felices; es el motor de nuestra vida. Sin embargo, nos pasamos los días buscando esa felicidad en el lugar equivocado: en la acumulación de bienes, en el reconocimiento de los demás o en el control absoluto de nuestras circunstancias.

Jesús rompe ese esquema:

  • Dice que son felices los pobres de espíritu, es decir, los que tienen el corazón ligero de equipaje y saben que sin Dios no son nada.
  • Dice que son felices los que lloran, porque su sensibilidad les permite conectar con el consuelo de Dios y con el sufrimiento del prójimo.
  • Dice que son felices los que tienen hambre y sed de justicia, no los que se conforman con el "así son las cosas", sino los que sueñan con el mundo que Dios quiere.

2. El poder de los "insignificantes"

La primera lectura de Sofonías y la carta de San Pablo a los Corintios refuerzan esta idea. Dios no busca a los más brillantes, a los más ricos ni a los más influyentes según las encuestas de este mundo.

Dios busca lo que el mundo descarta. Como decía San Pablo: "Dios ha escogido lo débil del mundo para confundir a lo fuerte". Esto es una gran noticia para nosotros. No necesitamos ser perfectos ni poderosos para que Dios haga maravillas en nuestra vida; solo necesitamos ser humildes y dejarle espacio para que Él actúe.

3. Un estilo de vida para el 2026

Vivir las Bienaventuranzas en pleno siglo XXI parece una locura. ¿Cómo ser "pacífico" en un mundo de conflictos? ¿Cómo ser "limpio de corazón" en una cultura de sospecha?

La respuesta es la confianza. Las Bienaventuranzas no son un esfuerzo que nosotros hacemos para "ganarnos" el cielo. Son el resultado de dejar que Jesús viva en nosotros. Ser cristiano hoy no es cumplir normas, es tener el valor de ser diferentes:

  • Ser diferentes al no entrar en el juego del insulto.
  • Ser diferentes al compartir lo que tenemos.
  • Ser diferentes al perdonar a quien nos ha herido.

Al salir hoy de la Eucaristía, no nos preguntemos "¿qué tengo que hacer?", sino más bien "¿en quién confío?". Si confiamos en nuestras propias fuerzas, las Bienaventuranzas serán una carga imposible. Si confiamos en la promesa de Jesús, se convertirán en el camino de la verdadera libertad.

No tengas miedo de ser "pobre", "humilde" o "misericordioso". Es precisamente ahí donde Dios ha escondido la verdadera alegría que el mundo no te puede quitar.

Que así sea.

 

LAUDES Sábado 31 de Enero de 2026

 

Lectio Divina: 31 de enero de 2026

 

¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?

1.- Ambientación.

Señor, estoy demasiado metido en las cosas del mundo, en los trabajos de cada día, en los problemas de siempre. Y necesito oír tu palabra que me dice: “Pasemos a la otra orilla”. Es la orilla de la fe, del amor, de la paz. Es la orilla donde yo me encuentro con Dios en la oración.  Y quiero agradecerte, Señor, tu invitación: No me has dicho: ¡Pasa a la otra orilla! Sino “pasemos”. Sin ti, todo me asusta, todo me da miedo. Contigo siempre estoy dispuesto a pasar “a la orilla” que me quieras llevar.

2.- Lectura reposada del evangelio. Marcos 4, 35-41

Aquel día, al atardecer, les dice: Pasemos a la otra orilla. Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; e iban otras barcas con él. En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. Él estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: Maestro, ¿no te importa que perezcamos? Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: ¡Calla, enmudece! El viento se calmó y sobrevino una gran bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe? Ellos se llenaron de gran temor y se decían unos a otros: Pues ¿quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?

3.- Qué dice el texto

Meditación

“Al atardecer les dice: Pasemos a la otra orilla”.  El atardecer es el momento en que se va la luz y, con la falta de luz, viene la desorientación, el no saber uno donde está. Y esta sensación de oscuridad, de no ver con claridad, de hallarse uno como perdido en la vida, es una experiencia que sentimos todos. ¿Cuál es la solución? Hay que pasar “a la otra orilla”, a la orilla de la fe, de la oración, de la presencia de Dios. Pero Jesús es tan condescendiente que no nos deja nunca solos. No dice: “Pasa a la otra orilla” sino “Pasemos” … Él siempre viene con nosotros y nos acompaña. Por eso se extraña de la poca fe de los discípulos en la barca. Jesús duerme para probar su fe. Es muy difícil poder dormir con un fuerte viento y unas olas que ya han entrado en la barca hasta mojar sus pies. Jesús pide a los discípulos de todos los tiempos “que se fíen de Él”. Es más, cuando arrecian los vientos de las dificultades y las olas amenazan con hundir la barca de la Iglesia, no hay que pensar en otra barca. Sólo hay una solución: “embarcarse con Jesús, aunque Él esté dormido”.  Hay que poner a Jesús en el centro de la vida.

Palabra del Papa

“El amor de Dios es estable y seguro, como los peñascos rocosos que reparan de la violencia de las olas. Jesús lo manifiesta en el milagro narrado por el Evangelio, cuando aplaca la tempestad, mandando al viento y al mar. Los discípulos tienen miedo porque se dan cuenta de que no pueden con todo ello, pero Él les abre el corazón a la valentía de la fe. Ante el hombre que grita: ‘¡ya no puedo más!’, el Señor sale a su encuentro, le ofrece la roca de su amor, a la que cada uno puede agarrarse, seguro de que no se caerá. ¡Cuántas veces sentimos que ya no podemos más! Pero Él está a nuestro lado, con la mano tendida y el corazón abierto”. (Homilía de S.S. Francisco, 21 de junio de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)

5.-Propósito: Lo antes que pueda voy a estar hoy un rato con Jesús “sin prisas” “sin reloj” “hasta que Él quiera”. Y me fiaré de Él.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, tú sabes que la barca de la Iglesia nunca ha sido tan zarandeada y acosada como en estos tiempos. En una parte del mundo matan a los cristianos por el hecho de ser cristianos. Y en otras ya apenas contamos nada, ni nos tienen en cuenta en la sociedad. Pero precisamente ahora, en estos tiempos difíciles para la fe, más necesidad tenemos de creer, con una fe auténtica, arriesgada. Como diría Teresa de Jesús, en estos tiempos duros y difíciles la Iglesia necesita “amigos fuertes de Dios”.

viernes, 30 de enero de 2026

Evangelio del día 30 enero 2026 (La semilla germina y va creciendo)

 

Misa de hoy ⛪ Viernes 30 Enero de 2026

 

El impresionante discurso de Liliana Sáenz, víctima de Adamuz

 

+LUISA ÁLVAREZ ANTÓN

 


Doña LUISA ÁLVAREZ ANTÓN

Logroño, 28 de enero de 2026

Viuda de don Felipe delgado Escolar

Falleció  a los 84 años de edad, habiendo recibido los Santos Sacramentos.
D.E.P.
Su hijo: Felipe ; Hermanos: Juan(+), Rosa y Antonio.

Participan a sus amistades tan sensible pérdida y les ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.

Logroño, 30 de enero de 2026

Funeral y misa: Hoy Viernes , a las 18:30, en la iglesia parroquial de San Pío X de Logroño.

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Nos reunimos hoy con el corazón pesado, pero iluminado por la Palabra de Dios. El Evangelio de Marcos (4, 26-34) nos regala hoy una imagen de paz: la semilla que crece sin que sepamos cómo. La vida de nuestra hermana Luisa  que comenzó en Viniegra de Arriba ha sido esa semilla. A veces la vimos brotar con alegría, otras veces quedó oculta en la tierra del sacrificio, pero siempre estuvo bajo la mirada de Dios.

Jesús nos dice que el sembrador duerme y se levanta, y la semilla germina "sin que él sepa cómo". En este funeral, esto es una promesa: la obra que Dios comenzó en Luisa no terminó con su último aliento. La vida eterna no es algo que fabricamos nosotros; es una fuerza divina que ya estaba actuando en ella a través de su bondad, su trabajo y su fe. Hoy, esa semilla alcanza su plenitud.

Nuestra hermana no permitió que su discapacidad fuera una tierra estéril; al contrario, fue el terreno donde Dios plantó una fuerza extraordinaria.

Su paso por la Frater, por el Centro de Educación Especial Los Angeles,  y por el Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud  no fue un simple cargo; fue una vocación. Como el grano de mostaza que menciona Marcos, ella se hizo pequeña para que otros crecieran. Formó a otros discapacitados no desde la teoría, sino desde la autoridad de quien conoce el dolor y lo habita con fe. En su parroquia de Santa María de la Vid, su sola presencia ya era una catequesis: nos enseñaba que la valía de una persona no está en su capacidad de movimiento, sino en su capacidad de amar.

 Su constancia en las procesiones de antorchas y su amor por la Virgen de Lourdes no fueron en vano; hoy esa semilla florece en el jardín del cielo, donde ya no hay cansancio, ni dolor, ni barreras físicas.

 Su trabajo en el Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud fue la respuesta concreta a la llamada de Dios. No se quedó en el lamento, sino que se hizo maestra. Al dar formación a otros discapacitados, ella no solo transmitía conocimientos, sino que contagiaba dignidad. Les enseñaba que, ante los ojos de Dios y de la Virgen de Lourdes, no hay vidas de segunda categoría. Ella fue el "brazo fuerte" para muchos que se sentían débiles. 

El Evangelio  nos habla de la semilla que alcanza su plenitud y de las aves que encuentran nido. En estos últimos años, el Hogar Sacerdotal de Logroño fue ese nido para nuestra hermana. Allí, rodeada de oración y del cuidado de los sacerdotes y el personal, ella vivió su etapa de "trigo maduro". Su gratitud constante por este hogar no era más que el reflejo de un alma que sabía reconocer la mano de Dios en quienes la cuidaban.

 Nuestra hermana vivió sus últimos meses en   centros sanitarios, no como una paciente más, sino como alguien que completaba en su carne la Pasión de Cristo. Ella, que tanto trabajó en la Pastoral de la Salud, terminó su camino siendo ella misma el signo vivo del sufrimiento redentor. Llevó en sus espaldas el peso de la cruz .

Somos humanos y frágiles. Al despedirnos, no pretendemos que nuestro ser querido fuera peor por eso, nuestra oración hoy no es solo de despedida, sino de intercesión: pedimos que cualquier sombra de su vida sea borrada por la luz de la Pascua. Nuestra hermana nos enseñó una lección distinta: que el poder de Dios se manifiesta en la debilidad. Como decía Santa Bernardita: "No se me encomendó hacerles creer, se me encomendó decírselo". Con su silla de ruedas y su sonrisa de peregrina, ella nos "dijo" a todos que la vida vale la pena y que la verdadera belleza está en el alma que confía

El Evangelio habla del grano de mostaza, la más pequeña de las semillas que se convierte en un refugio para las aves. Quizás la vida de Luisa no llenó los titulares del mundo, pero seguramente fue el árbol donde su esposo, hijo, familiares y amigos  encontraron sombra y descanso. Ese amor que dio en vida es la prueba de que el Reino de Dios estaba presente en ella.

El camino del peregrino

Las semillas  crecen en secreto. Para nuestra hermana, cada peregrinación a la Gruta de Massabielle fue una siembra de esperanza. Muchos ven la discapacidad como una limitación, pero ella la transformó en un camino de encuentro. No iba a Lourdes solo a pedir salud, sino a buscar esa "agua viva" que brota de la roca, esa paz que el mundo no puede dar.

Hoy imaginamos su última peregrinación. Ya no necesita autobuses, ni hospitalidad, ni voluntarios que empujen su silla. La Inmaculada Concepción, a quien tanto visitó en la tierra, sale hoy a recibirla para llevarla de la mano ante el trono del Padre. Si en la tierra bebió del agua de la fuente, hoy bebe del torrente de la vida eterna.

Hoy, nuestra hermana ha dejado su silla de ruedas y sus limitaciones físicas a los pies de la Inmaculada. Como miembro activo de la Pastoral de la Salud, pasó su vida cuidando el alma de los enfermos; hoy es el mismo Jesús, el Divino Enfermero, quien la recibe. Su "peregrinación" ha terminado en el Santuario eterno, donde ya no hay dolor, sino la luz plena que tanto buscó en cada peregrinación a Lourdes

Que su testimonio en la Frater y su entrega diocesana nos espoleen a nosotros. Que, al recordarla, no veamos a una persona con discapacidad, sino a una apóstol que, desde su fragilidad, hizo el mundo más humano y la Iglesia más acogedora.

Luisa tenía una virtud poco común: la capacidad de ver a Dios en los demás.  Pudo contemplar  en estos últimos meses a esos "buenos samaritanos" que se inclinaron sobre su fragilidad. Luisa daba gracias por cada mano tendida, reconociendo que en esos cuidados se manifestaba la caricia de la Virgen de Lourdes, a quien tantas veces visitó.
Que el ejemplo de nuestra hermana nos ayude a ser peregrinos, no errantes. Que cuando nos pese el camino, miremos a María como ella lo hizo. Que descanse en paz en la gruta eterna del amor de Dios. Amén

VÍSPERAS Viernes 30 de Enero de 2026

 

LAUDES Viernes 30 de Enero de 2026

 

Lectio Divina: 30 de enero de 2026

 

“El grano brota y crece sin que él sepa cómo”

1.- Ambientación.

         Señor, dame la gracia de la humildad. Soy muy poca cosa. Algo así como una pequeña semilla. No quiero presumir ni de un gran árbol, ni de un pequeño arbusto. Soy una semilla pequeña, insignificante, pero con un gran poder interno que no es mío, sino que Tú mismo me lo has dado. Dame hoy la gracia de aceptarme como soy: pequeño como una semilla. Pero con muchas posibilidades si te dejo a ti ser lo que eres y yo ocupo el lugar que me corresponde.

2.- Lectura reposada del evangelio. Marcos 4, 26-34 

También decía: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega». Decía también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra». Y les anunciaba la Palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado. 

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión.

El reino de Dios irrumpe. Nos trasciende y nos desborda. Esa trascendencia creadora y buena de Dios es primordial para entender el evangelio. Ciertamente la semilla necesita buena tierra, pero hay alguien invisible que la cuida“El grano brota y crece sin que él sepa cómo”. Ciertamente hay algo misterioso y que únicamente podremos descubrir con una mirada “contemplativa.”

Decía Jesús: ¡Mirad cómo crecen los lirios en la primavera! No crecen porque esté ahí el agricultor “tirando de ellos”. Crecen con toda su belleza con la caricia del aire, con la caricia del sol, con la caricia del agua, con la caricia de Dios. Hay que dejarse hacer. El agricultor, después de haber hecho lo que debía, deja hacer (a Dios). Y cuando Dios mete sus manos divinas y amorosas, aunque sea en la tierra y el barro, sabe hacer cosas primorosas.

“Sin saber cómo”. Es la mejor explicación a tantos misterios de la vida. Lo decía muy bien la madre de los zebedeos: “Hijos míos, no sé cómo aparecisteis en mi seno”. Es lo que puede experimentar una mujer que sin saber nada de biología, en nueve meses y sin dejar su trabajo, realiza las más grandes maravillas: la maravilla del ojo, del oído, del corazón, del cerebro… “Sin saber cómo”. Todos sabemos que nos han pasado cosas que no hemos podido explicar. Tal vez hemos luchado por liberarnos de ataduras internas que nos molestaban y no nos dejaban ser felices. De repente, un día nos sentimos libres. Nos hemos visto envueltos en dificultades grandes que nosotros no podíamos superar. Y “sin saber cómo” las hemos resuelto. De lo que cada uno de nosotros ha vivido en el interior del corazón, sólo Dios y nosotros lo sabemos.

Palabra del Papa

El evangelio de hoy está formado por dos parábolas muy breves: la de la semilla que germina y crece por sí, y la del grano de mostaza…Podemos tener confianza, porque la palabra de Dios es palabra creadora, destinada a volverse ‘el grano lleno en la espiga’. Esta parábola si es acogida, trae seguramente sus frutos, porque Dios mismo la hace germinar y madurar a través de caminos que no siempre podemos verificar y de una manera que no conocemos. Y de una manera que no sabemos.

Todo esto nos hace entender que es siempre Dios quien hace crecer su Reino. Por esto rezamos tanto, ‘Qué venga tu Reino’. Es él quien lo hace crecer, el hombre es su humilde colaborador, que contempla y se alegra de la acción creadora divina y espera con paciencia los frutos. La palabra de Dios hace crecer, da vida. Y aquí quiero recordarles la importancia de tener el Evangelio, la Biblia al alcance de mano. El Evangelio pequeño en la cartera, en el bolsillo, de nutrirnos cada día con esta palabra viva de Dios. Leer cada día un párrafo del Evangelio o un párrafo de la Biblia. Por favor no se olviden nunca de esto, porque esta es la fuerza que hace germinar en nosotros la vida del Reino de Dios”. (Homilía de S.S. Francisco, 14 de junio de 2015).

4.- Qué me dice esta palabra hoy a mí. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Saldré hoy al campo y miraré la Naturaleza y a las personas, con una mirada contemplativa.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy quiero agradecerte tu presencia oculta y escondida, pero eficaz y misteriosa en la Naturaleza. Que sepa también descubrirte vivo y presente en mi corazón. Que mi oído interno sepa escuchar el latido de tu corazón cerca del mío. Y que, con la voz del salmista, te diga: “Te doy gracias, Señor, de todo corazón”