viernes, 17 de julio de 2026

La VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores (26 de Julio)

 

GRUPO DE PERSONAS MAYORES "SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA"
PARROQUIA SAN PÍO X

La Iglesia celebrará el domingo 26 de julio la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores con el lema «Yo no te olvidaré» (Is 49,15), elegido por el Papa León XIV. La celebración, cercana a la memoria de santos Joaquín y Ana, invita a las familias, parroquias y comunidades a reconocer a los mayores como una bendición y a llevar consuelo a quienes viven solos o se sienten olvidados.

Un lema nacido del consuelo de Dios

El tema de este año está tomado del libro del profeta Isaías y expresa una certeza central de la fe: Dios no abandona a ninguno de sus hijos. El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida explica que el lema quiere subrayar que el amor de Dios por cada persona no falla, tampoco cuando llegan la ancianidad, la fragilidad o la experiencia de la soledad.

En su mensaje para esta Jornada, fechado en el Vaticano el 15 de junio de 2026, el Papa León XIV recuerda que muchas personas mayores experimentan hoy la dolorosa sensación de ser olvidadas. Esa realidad puede aparecer en casas marcadas por la soledad, en centros sanitarios o residenciales, o en situaciones donde la persona corre el riesgo de quedar reducida a un diagnóstico, una cama o una necesidad asistencial. Frente a ello, el Santo Padre vuelve a anunciar la promesa de Dios: nadie queda fuera de su memoria ni de su ternura.

La Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores fue instituida por el Papa Francisco en 2021 y se celebra cada cuarto domingo de julio. Su finalidad es hacer llegar a los mayores la cercanía de la Iglesia y agradecer su aportación a las familias, a las comunidades cristianas y a la transmisión de la fe. Este año, la fecha coincide con el domingo 26 de julio, día vinculado a santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús.

Visitar, escuchar y acompañar

El mensaje de León XIV pone el acento en una invitación muy concreta: recuperar la hermosa costumbre de visitar a los abuelos, a los mayores de la propia familia y también a quienes no reciben ninguna visita. No se trata solo de un gesto social, sino de una obra profundamente evangélica, porque la proximidad, la escucha y la ternura hacen visible la cercanía de Dios.

El Papa anima especialmente a los jóvenes a acercarse a los mayores con afecto y presencia real. En una cultura que multiplica las conexiones digitales, el corazón humano sigue necesitando cercanía, manos que cuidan, tiempo compartido y palabras buenas. La Jornada se convierte así en una oportunidad para que las parroquias, los grupos de catequesis, las familias y las comunidades religiosas promuevan encuentros sencillos: una llamada, una visita, una oración compartida, el rezo del Rosario, una bendición, una Eucaristía vivida en comunión con quienes sostienen la vida de la Iglesia con su fe silenciosa.

León XIV dirige también una palabra de esperanza a quienes atraviesan la ancianidad desde la enfermedad, la dependencia o la pérdida de fuerzas. El Santo Padre invita a no tener miedo de la fragilidad y recuerda que también en la edad avanzada es posible descubrir una vocación nueva. La vida cristiana no se mide por la productividad, sino por la capacidad de amar, orar, reconciliar, custodiar la memoria y abrir caminos de paz.

Una llamada para nuestras parroquias y familias

En La Rioja, esta Jornada ofrece una ocasión pastoral para mirar con gratitud a tantos abuelos y personas mayores que han transmitido la fe en el seno de las familias, han sostenido la vida de las parroquias y han conservado con fidelidad la oración, la Eucaristía dominical, las devociones populares y el cariño a sus pueblos, ermitas, cofradías y comunidades.

La invitación del Papa puede vivirse de manera sencilla en cada hogar y en cada parroquia: recordando a los mayores en la oración universal, acercando la comunión a los enfermos cuando sea posible, promoviendo visitas a quienes viven solos, facilitando que los nietos compartan tiempo con sus abuelos y agradeciendo públicamente la misión de quienes han cuidado, educado y acompañado a varias generaciones.

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida ha invitado a las Iglesias particulares, asociaciones y comunidades eclesiales de todo el mundo a encontrar formas concretas de celebrar esta Jornada en su propio contexto local. Además, el Santo Padre invita a que se celebre con una liturgia eucarística en la iglesia catedral de cada diócesis, según las posibilidades y disposiciones de cada Iglesia particular.

En España, la Jornada aparece recogida en el calendario de Jornadas y Colectas de la Iglesia como celebración pontificia, con alusión en la monición de entrada y en la homilía, además de una intención en la oración universal.

Lectio Divina: 17 de julio de 2026

 

Aquí hay uno que es más que el templo”

1.- Introducción.

Señor, dame la sensatez para saber distinguir lo esencial de lo accidental. Para aquellos fariseos del tiempo de Jesús, lo esencial era el cumplimiento de la ley hasta caer en minucias absurdas. Entendían como trabajo prohibido por la ley el “frotar las espigas” con las manos. Jesús no puede permitir esta falsa interpretación del sábado, día en que uno cesa del duro trabajo de la semana, para descansar con su Dios en la oración y dedicar este tiempo sagrado al cuidado de los hermanos que lo necesitan. Dame, Señor, tu Espíritu para saber interpretar tu ley.

2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 12, 1-8

Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: -Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado. Les replicó: -¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio», no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Las tres grandes Instituciones de los judíos eran: La Ley, el Templo y el sábado. En un principio la Ley “La Torá” era la voluntad de Dios expresada como una manifestación de amor en el corazón de los fieles. A lo largo del tiempo, las escuelas farisaicas la multiplicaron en muchos preceptos hasta convertirla en “fardos pesados que cargan a la gente en los hombros” (Mt. 23,4) El Templo que, en un principio, pretendió “dar un espacio” para Dios, se convirtió en “cueva de bandidos” al pretender amordazar a Dios diciendo ¡Templo de Yavé!  Y así cometer impunemente todo tipo de injusticias.  Y el sábado, hecho para consagrar un tiempo a Yavé, se convirtió en instrumento de esclavitud al no poder ni siquiera hacer el bien. Jesús quiso descubrir el significado profundo de estas instituciones (Ley, sábado, Templo) al decir que “Él está por encima del Templo y es Señor del Sábado.” Por eso, siempre que en el evangelio estas instituciones entran en conflicto con el hombre, Jesús estará a favor del hombre y no a favor de las instituciones.   Santa Teresita del Niño Jesús afirmaba: «Sólo me guía el abandono, ¡no tengo otra brújula!».

“El Hombre es lo que importa. El Hombre ahí, desnudo bajo la noche y frente al misterio, con su tragedia a cuestas, con su verdadera tragedia, con su única tragedia…la que surge, la que se alza cuando preguntamos, cuando gritamos en el viento: ¿Quién soy yo? El Cristo es el Hombre…la sangre del Hombre…de cualquier Hombre. Esto lo afirmo. No lo pregunto. ¿No puedo yo afirmar? “(León Felipe)

Palabra del Papa

“Quien cree en Dios, Padre lleno de amor por sus hijos, pone en primer lugar la búsqueda de su Reino, de su voluntad. Es todo lo contrario del fatalismo o el ingenuo irenismo. La fe en la Providencia, de hecho, no exime de la cansada lucha por una vida digna, sino que libera de la preocupación por las cosas y del miedo del mañana. Está claro que esta enseñanza de Jesús, si bien sigue manteniendo su verdad y validez para todos, es practicada de maneras diferentes según las diferentes vocaciones: un fraile franciscano podrá seguirla de manera más radical, mientras que un padre de familia deberá tener en cuenta sus deberes hacia su esposa e hijos. En todo caso, el cristiano se distingue por su absoluta confianza en el Padre celestial, como Jesús. Precisamente la relación con Dios Padre da sentido a toda la vida de Cristo, a sus palabras, a sus gestos de salvación, hasta su pasión muerte y resurrección. Jesús nos ha demostrado qué significa vivir con los pies bien plantados en la tierra, atentos a las situaciones concretas del prójimo, y, al mismo tiempo, teniendo el corazón en el Cielo, sumergido en la misericordia de Dios”. Benedicto XVI, 27 de febrero de 2011.

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar.  (Guardo silencio).

5.-Propósito. Todo lo que hoy voy a hacer, lo haré a impulsos del corazón.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, yo quiero ser cristiano, pero no fariseo; yo quiero cumplir hasta en los últimos detalles el mandamiento tuyo del amor. Y te pido que me ayudes a sumergir mi corazón en el mar infinito de tu amor para poder amar a mis hermanos con un corazón lleno de ternura y de misericordia.

miércoles, 15 de julio de 2026

Lectio Divina: 16 de julio de 2026

“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados”.

1.- Introducción.

Hoy, Jesús, vengo a la oración a escuchar unas sabias palabras que salieron de tu boca: “Aprended de mí”. En la vida hemos tenido muchos maestros, pero “uno solo es el Maestro” (Mt. 23,10). Ni siquiera los Apóstoles se llamaron maestros sino “discípulos”. Todos somos discípulos, aprendices de cristianos; siempre nos queda mucho que aprender de este gran Maestro que es Jesús.

2.- Lectura reposada del Evangelio Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo, tomó Jesús la palabra y dijo: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-Reflexión.

La tradición ha puesto a Jesús muchos títulos: el Mesías, el Señor, el Hijo del Hombre…pero la gente sencilla que acudía a Jesús cuando caminaba por las calles de Palestina le llamaría así “Jesús, el quita pesos”; “Jesús el quita cargas”. Porque todo el que se acercaba a Jesús notaba que su vida se aliviaba, se aligeraba. Jesús se dedicaba a eso: a curar, sanar, aliviar, levantar, animar. Lo dice muy bien el libro de los Hechos de los Apóstoles en un precioso resumen de la vida de Jesús: “Pasó por la vida haciendo el bien y curando a todos los oprimidos” (Hech. 10,38). No cabe duda que Jesús disfrutaba haciendo el bien. Jesús quiere que evitemos el mal, lo que hace sufrir, y nos dediquemos a aliviar la vida de los que llevan cargas demasiado pesadas que no pueden soportar. Porque hay ocasiones en las que a todos “nos pesa la vida”. ¿Qué hacer? Acudir a Jesús. En realidad, sólo descansamos cuando estamos con las personas que amamos.  Y Jesús, el hombre del amor, el que vive henchido de la ternura del Padre, quiere que nos acerquemos a Él porque sabe que sólo en Él está nuestro verdadero descanso.  A veces, cuando muere alguien que ha sufrido mucho, decimos: YA HA DESCANSADO. Pero Dios no nos ha creado para que no suframos, sino para que gocemos plenamente. El que Dios será nuestro descanso significa que viviremos en un eterno abrazo con Dios.

Palabra del Papa

“Jesús pide que vayamos a Él, que esta   es la verdadera sabiduría, a Él que es «manso y humilde de corazón»; propone «su yugo», el camino de la sabiduría del Evangelio, que no es una doctrina que hay que aprender o una propuesta ética, sino una Persona a la que hay que seguir: Él mismo, el Hijo Unigénito en perfecta comunión con el Padre.

Queridos hermanos y hermanas, hemos gustado la riqueza de esta oración de Jesús. Que también nosotros, con el don de su Espíritu, podamos dirigirnos a Dios en la oración, con confianza de hijos, invocándolo con el nombre de Padre, Abbá. Pero debemos tener el corazón de los pequeños, de «los pobres en espíritu», para reconocer que no somos auto-suficientes, que no podemos construir nuestra vida solos, que necesitamos de Dios, necesitamos encontrarle, escucharle y hablarle. La oración nos abre la puerta para recibir el don de Dios, su sabiduría, que es Jesús mismo, para llevar a cabo la voluntad del Padre en nuestra vida y encontrar así reposo en las fatigas de nuestro camino”. ¡Gracias! Benedicto XVI, 7 de diciembre de 2011.

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.-Propósito: Este día lo voy a emplear no sólo a no hacer mal a nadie sino a hacer el bien a todos.

6.- Dios me ha habado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, una cosa es dormir y otra descansar. A veces me rinde el sueño y me quedo dormido, pero no descanso. El verdadero descanso no se obtiene simplemente porque tengo salud y en mi cuerpo no me duele nada. El verdadero descanso es más profundo y es necesario que el alma esté en paz. En paz paradisíaca, como cuando nuestros padres, antes del pecado, estaban en paz con Dios, con ellos mismos y con toda la creación. 

martes, 14 de julio de 2026

Lectio Divina: 15 de julio de 2026

 

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra”

1.- Introducción.

Hoy, Jesús, vengo a rezar no para pedirte nada, sino para agradecerte todo lo que has hecho conmigo. Y quiero unir mi alabanza a la tuya y dar gracias al Padre por ser tan bueno y tan generoso. Sólo le interesa que lo pasemos bien, que disfrutemos de todo lo que Él ha creado, que vivamos alegres y seamos felices.

2.- Lectura sosegada del evangelio: Mateo 11, 25-27

Por aquel tiempo tomó Jesús la palabra y dijo: Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las revelaste a los pequeñuelos. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre y nadie conoce al Hijo sino el Padre y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Jesús ha unido la alabanza al Padre con el Señor del cielo y de la tierra. Si sólo hubiera alabado al Padre, Señor del cielo, hubiéramos pensado que Dios sólo quiere que seamos felices después de la muerte. Pero el Padre quiere que seamos también felices en esta tierra. Es Él quien ha creado este mundo maravilloso para que lo disfrutemos. El Padre Dios goza cuando nosotros disfrutamos de la inmensidad de los mares, de la arena de las playas, de las montañas nevadas, de la belleza de los lirios del campo, de la higuera que echa yemas y anuncia la cercanía de la primavera.  Jesús nos enseñó  a disfrutar de la Naturaleza porque detrás de cada árbol, de cada animal, de cada brisa, de cada canto de pájaro, está el Padre Dios. Todas las criaturas son huella del amor del Padre. Y, sobre todo, quiere que descubramos el rostro de Dios en el rostro benévolo de nuestros hermanos (Gn. 33,10). De todo esto sólo pueden disfrutar aquellos que son “sencillos y pequeños”. Éstos son los que tienen alma de pobre, corazón abierto, y ojos atentos para ver que ése que está a mi lado es mi hermano.  Es más, sólo a éstos Dios les hace la máxima revelación de sí mismo. Sólo a los pequeñitos Jesús revela el verdadero rostro de Dios.

Palabra del Papa

“Dios ha ocultado estas cosas a «sabios y entendidos», dándolas a conocer a los pequeños, a los humildes, a los sencillos de corazón. Por su «sí» a la llamada de Dios, la Virgen María manifiesta entre los hombres el amor divino. En este sentido, Ella, con sencillez y corazón de madre, sigue indicando la única Luz y la única Verdad: su Hijo Jesucristo, que «es la respuesta definitiva a la pregunta sobre el sentido de la vida y a los interrogantes fundamentales que asedian también hoy a tantos hombres y mujeres del continente americano». Asimismo, Ella «continúa alcanzándonos por su constante intercesión los dones de la eterna salvación. Con amor maternal cuida de los hermanos de su Hijo que todavía peregrinan y se debaten entre peligros y angustias hasta que sean llevados a la patria feliz». Benedicto XVI, 12 de diciembre de 2011.

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Guardo silencio)

5.-Propósito: Mirar el mundo como creación de Dios y disfrutar en este día como un enano.

6.-Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Hoy, Padre bueno, quiero darte gracias, necesito darte gracias porque cuando creabas este mundo ya estabas pensando en mí y te alegrabas de que yo lo pudiera disfrutar. Gracias, Padre, porque te lo pasas bien viendo que nosotros, tus hijos, nos lo pasamos bien. Gracias por ese amor tan grande y desinteresado.  ¿Cuándo voy a caer en la cuenta de que el fiarme plenamente de Ti es la causa de mi verdadera alegría?

lunes, 13 de julio de 2026

Lectio Divina: 14 de julio de 2026

 

«¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida!

1.- Introducción.

Señor, esta mañana vengo a orar para caer en la cuenta de mi ingratitud contigo. Esas ciudades que no han querido recibirte no están fuera de mí. Me pertenecen, habito en ellas. Yo he recibido de Ti inmensos dones, gracias abundantes, y no obstante, no soy nada fino ni delicado contigo. Hay dentro de mí mucha pereza, mucha indiferencia, mucha tibieza. Haz, que de hoy en adelante, cambie el rumbo de mi vida y sepa responder con amor de gratitud al derroche de amor que Tú has tenido conmigo.

2.- Palabra reposada del evangelio: Mateo 11, 20 – 24

Entonces Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Lo más probable es que estas palabras tan duras, puestas por el evangelista en boca de Jesús, no fueran nunca pronunciadas por Él, y reflejarían la situación que estaba viviendo la comunidad de Mateo cuando se redactó este texto. De hecho, nunca dicen los evangelistas que Jesús hiciera milagros en Corozaín y Betsaida. Y en cuanto a Cafarnaúm sabemos que allí Jesús tuvo tan buena acogida que el mismo Mateo llama a Cafarnaúm “la ciudad de Jesús” (Mt. 9,1). Con todo, el texto refleja la poca acogida que, en alguna ocasión, tuvieron sus palabras, cuando invitaba a una boda o una fiesta. No captaron el gozo profundo de las parábolas de Jesús ni la alegría que comportaba el entrar en su Reino. Este comportamiento sí que debió dolerle fuertemente a Jesús. Llevaba un programa maravilloso de amor, paz, alegría, libertad. Pero los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. “Vino a los suyos y los suyos no le recibieron” (Jn. 1,11). Y esa tristeza se la causamos a Jesús cada día que nos invita a disfrutar de la vida en plenitud, y nosotros preferimos nuestros gustos y caprichos. Pero nuestra miopía no hace miope a Jesús; ni nuestra mezquindad afecta a su grandeza y generosidad; ni nuestra ingratitud, a su inmenso amor y su fidelidad.

El Papa León XIV compartió una reflexión sobre la importancia de la gratitud como virtud esencial en la vida cristiana y en la convivencia humana. Según el Pontífice, la ingratitud no es un hecho aislado ni una simple falta de reconocimiento, sino una “ceguera del alma” que impide valorar los gestos de amor, apoyo y solidaridad. El Papa enfatizó que la gratitud abre el corazón a las bendiciones divinas, mientras que la indiferencia y el desprecio por lo pequeño cierran las puertas a lo que Dios quiere conceder. (30-septiembre-2025).

Palabra del Papa

“Jesús expresa su disgusto: «Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes -es su advertencia a Corozaín y Betsaida- hace tiempo se habrían convertido». En esta severa, pero también amarga comparación, está toda la historia de la salvación. Así como han rechazado y asesinado a los profetas antes que llegara Él, porque eran incómodos, ahora hacen lo mismo con Jesús. Es justamente la clase dirigente la que cierra las puertas al modo como Jesús quiere salvarnos. Y así se entienden los diálogos fuertes de Jesús, con la clase dirigente de su tiempo: se pelean, le ponen trampas para ver si cae, porque se trata de la resistencia a ser salvados. Jesús les dice: «Pero yo no les entiendo» y señala que ellos «son como aquellos niños: hemos sonado la flauta y no han bailado; hemos cantado un lamento y no han llorado ¿Pero qué quieren? ‘¡Queremos salvarnos como nos gusta!». Es siempre este el cierre al mundo de Dios”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de octubre de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Hoy voy a ser fino y delicado con Jesús. No le voy a defraudar en nada.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy he aprendido a no ser tacaño, ruin, miserable, contigo. He aprendido a ser generoso y corresponder con amor al inmenso amor que Tú me das. También he aprendido a no quedarme fuera sino a entrar en tu fiesta.  He aprendido a vivir con ilusión, alegría y esperanza. He aprendido a disfrutar de la vida y de las cosas tan bellas que has creado para nosotros. ¡Gracias, Señor!

Lectio Divina: 13 de julio de 2026

 

“El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí”.

1.- Oración introductoria.  

Señor, yo te quiero agradecer en este rato de oración la luz que arroja este evangelio sobre mí. No quieres falsas paces, sino la “verdadera paz”. No quieres falsos amores, sino el “verdadero amor”. No quieres falsas felicidades, sino la “verdadera felicidad”. No quieres que haga muchas cosas y yo descuide mi persona. Tú deseas que “me haga a mí mismo”, es decir, me cambie, me transforme, me realice. Dame tu gracia porque “sin Ti no puedo hacer nada”.

2.- Lectura sosegada del evangelio: Mateo 10, 34. 11,1

«No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual serán los que conviven con él. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa. Y sucedió que, cuando acabó Jesús de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Para entender este evangelio hay que mantener, por encima de todo, que Dios sólo quiere nuestro bien, nuestra felicidad. Y Jesús sabe que la verdadera felicidad sólo viene del verdadero amor. Nadie puede ser feliz sin amar y ser amado. Pero también sabe Jesús que, en el amor humano, se puede meter el gusano del egoísmo que mata el verdadero amor. Al encarnarse Dios en la persona de Jesús, nos ha traído no un amor cualquiera sino el amor auténtico, el verdadero amor. Este amor-divino se ha encarnado en el amor humano y lo ha hecho uno. Por eso ha elevado el amor humano y lo ha despojado de todo egoísmo. Cuando sólo nos amamos con un amor humano, poco nos amamos. Cuando nos amamos con ese amor divino traído por Jesús, nuestro amor llega a plenitud. Entonces estamos capacitados para ser felices, plenamente felices. A todos interesa este amor. Si los esposos se amaran con este amor…Si los hijos, si los amigos, si los padres…se amaran con este amor, todos seríamos felices. Por eso dice Jesús que no es lo mismo dar un vaso de agua que dar un vaso de “agua fresca”. A nadie se le ocurre invitar a tomar “cerveza caliente”. Provoca nauseas. Y eso le pasa a Dios cuando le damos un amor pequeño, limitado, egoísta: nuestro pequeño y limitado amor humano (Ap. 3, 16). A Dios le encanta el “amor exquisito” expresado con el simbolismo del “agua fresca”. Es un amor liberado de egoísmo, un amor que sólo busca el hacer feliz a la persona que amamos. Y, tratándose de Dios, sólo busca hacer las delicias de nuestro Dios.

Palabra del Papa.

“Mantenemos la mirada fija en Jesús… Es Él el único mediador de esta relación entre nosotros y nuestro Padre que está en el cielo. Jesús es el Hijo, y nosotros somos hijos en Él […] Por esto Jesús dice: he venido a traer división; no es que Jesús quiera dividir a los hombres entre sí, al contrario: Jesús es nuestra paz, nuestra reconciliación. Pero esta paz no es la paz de los sepulcros, no es neutralidad, Jesús no trae neutralidad, esta paz no es una componenda a cualquier precio. Seguir a Jesús comporta renunciar al mal, al egoísmo y elegir el bien, la verdad, la justicia, incluso cuando esto requiere sacrificio y renuncia a los propios intereses. Y esto sí, divide; lo sabemos, divide incluso las relaciones más cercanas. Pero atención: no es Jesús quien divide. Él pone el criterio: vivir para sí mismos, o vivir para Dios y para los demás; hacerse servir, o servir; obedecer al propio yo, u obedecer a Dios. He aquí en qué sentido Jesús es “signo de contradicción” (Homilía de S.S. Francisco, 18 de agosto de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio).

5.-Propósito. A todo el que se encuentre hoy conmigo, le voy a invitar a beber un vaso de “agua fresca”, es decir, amor salido del manantial de Dios que está dentro de mi corazón.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, ¡qué hermosa es tu doctrina! Ni quieres falsos amores ni falsas paces, ni falsas felicidades. Quieres que seamos “bienaventurados” pero no como a nosotros nos gustaría ser, sino como te gusta a Ti. Tú hablabas de la felicidad que llevabas dentro, del amor infinito que estaba retenido en tu corazón. Dame hoy a mí un poquito de esa experiencia maravillosa que Tú viviste en este mundo, siempre en contacto con tu Padre-Dios.

viernes, 10 de julio de 2026

Domingo 15, tiempo ordinario: 12 de julio de 2026

 


LECTURAS BÍBLICAS

1ª lectura: Is.55, 10-11.                                                                                         

 2ª lectura: Rm. 8, 18-23

EVANGELIO

San Mateo 13, 1-9:


Corazones que Acogen, Manos que Siembran

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:
Las lecturas que acabamos de proclamar en este XV Domingo del Tiempo Ordinario nos regalan una de las imágenes más bellas y sugerentes de toda la Sagrada Escritura: Dios es un Sembrador apasionado y generoso.
El profeta Isaías nos recordaba que la Palabra de Dios es como la lluvia y la nieve que caen del cielo: no regresan vacías, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar. Y en el Evangelio de Mateo, Jesús nos describe a ese Sembrador que no escatima en recursos. Él no calcula dónde cae la semilla; la derrama con abundancia sobre el camino, entre las piedras, entre las zarzas y en la tierra buena. Dios no da a ningún corazón por perdido. Su amor y su gracia se ofrecen a todos por igual, esperando pacientemente a que esa semilla dé fruto.
Esta palabra cobra hoy una fuerza especial en nuestra diócesis al celebrar el Día del Misionero Diocesano Riojano. Bajo el hermoso lema de este año, "Gracias de corazón", nuestra Iglesia local vuelve sus ojos y sus oraciones hacia esos 105 misioneros y misioneras de La Rioja que están repartidos por todo el mundo. Ellos son los brazos y los pies de ese Dios Sembrador. Dejaron su tierra riojana para llevar la semilla del Evangelio a lugares de dificultad, pobreza o increencia. Con sus vidas, nos demuestran que la Palabra sigue viva y sigue siendo capaz de transformar los terrenos más áridos en campos fértiles. A todos ellos, hoy les decimos con profunda gratitud: ¡Gracias de corazón por vuestra entrega generosa!
Pero para ser sembradores fuera, primero hemos de ser tierra buena por dentro. La homilía de nuestra vida diaria se escribe en lo cotidiano. Y en nuestra diócesis, esa tierra buena se cultiva de manera admirable a través de la caridad y la entrega comunitaria
Hoy sábado 11 de julio, vivíamos un momento precioso de siembra espiritual. Como cada día 11 de mes, algunos miembros de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de La Rioja nos  reunimos  en la Parroquia de San Pío X  para celebrar la Eucaristía. Aquí, a los pies de la Virgen de Lourdes y recordando su primera aparición a Santa Bernardita, se hizo visible el milagro de la "tierra buena". En esa parroquia, los enfermos, los hospitalarios y los fieles se convirtieron en un solo corazón. Al rezar juntos, al ofrecer el dolor y el servicio, la Hospitalidad nos enseña a limpiar nuestro terreno interior de las "zarzas" del egoísmo y de las "piedras" del desánimo. El sufrimiento, cuando se une a la cruz de Cristo y al manto de María, se convierte en la tierra más fértil que existe.
Hermanos, el Evangelio de hoy nos lanza una pregunta directa a cada uno de nosotros: ¿Qué tipo de terreno somos?
  • ¿Somos como el camino, distraídos por el ruido del mundo, dejando que las preocupaciones nos roben la fe?
  • ¿Somos como las piedras, entusiastas al principio pero asustados ante las dificultades?
  • ¿O dejamos que las zarzas del materialismo y las prisas ahoguen nuestra vida de oración?
Pidámosle hoy al Señor, por intercesión de la Virgen de Lourdes, que prepare nuestro corazón para ser tierra buena. Que el ejemplo de nuestros misioneros riojanos en el extranjero, y el testimonio de fe y servicio de nuestra Hospitalidad diocesana de La Rioja, nos impulsen a acoger la Palabra de Dios. Solo así podremos dar fruto abundante —al ciento, al sesenta o al treinta por uno— y convertirnos, también nosotros, en sembradores de esperanza en medio de nuestro mundo.
Amén.

+ Juan Antonio Valdecantos Montalvo

 

 Don Juan Antonio Valdecantos Montalvo

Falleció en el día de ayer, a los 72 años de edad, habiendo recibido los Santos Sacramentos.

D.E.P.

Su esposa: Alicia Mayor; hijos: Juan Antonio, Noemí y Miguel; nietos: Noemí, Miguel (✟), Alejandro y Steven; hermanos: Mª Carmen, Hilario, Miguel y Mª Asun; hermanos políticos, sobrinos, primos y demás familia,

Participan a sus amistades tan sensible pérdida y ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.

Logroño, 9 de julio de 2026

Funeral y misa: MAÑANA, VIERNES, a las SIETE de la tarde, en la iglesia parroquial San Pío X (Bº La Estrella).

Conducción: En la intimidad.

La familia recibe HOY, JUEVES, de 10.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.00 en la sala nº 3 de Tanatorio San José, de Logroño.

VÍSPERAS Viernes 10 de Julio de 2026

 

LAUDES Viernes 10 de Julio de 2026

 

Lectio Divina: 10 de julio de 2026

 

“Yo os envío como a ovejas en medio de lobos”

1.-Oración preparatoria.  

Dios mío, te agradezco que me hables claro, que me digas desde el principio que el ser cristiano no es fácil, conlleva dificultades, persecuciones y, en algún caso, la misma muerte. Nada, por otra parte, que no le haya sucedido a Jesús. Y el discípulo no puede ser de mejor condición que el maestro. Pero la causa de Jesús nunca fracasa porque la muerte siempre termina en vida. Señor, que aún en medio de mis dificultades, jamás pierda la esperanza.

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 10, 16-23

Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas7Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán. Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión

“Os envío como ovejas en medio de lobos”. Estas palabras de Jesús sólo pueden entenderse a la luz de los profetas. Isaías había anunciado para los tiempos  mesiánicos cosas admirables, lo nunca visto: “Entonces, el lobo y el cordero irán juntos; y la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león engordarán juntos… un niño jugará en la hura del áspid” (Is. 11,6-8). Ahí vemos, con toda naturalidad, habitar juntos un animal doméstico con un animal salvaje.  El animal pacífico domesticará al salvaje. Todo lo salvaje y bestial del hombre será domesticado por la fuerza del amor. El bien se apoderará del mal. La vida será un juego, un bonito juego donde nadie sospechará de nadie; nadie se sentirá extraño ni peregrino; todos se sentirán amigos y hermanos; todos se darán las manos en una maravillosa danza de amor y así con las manos enlazadas, nadie tendrá ya  las manos libres para hacer el mal y estando las manos enlazadas, ya no quedarán manos pidiendo una limosna. Los primeros cristianos lo tenían todo en común y no había necesidades entre ellos. Cuando se comparte, aunque sea poco, llega a todos.

Dice el P. Paniagua: Los momentos difíciles son parte de nuestra condición humana, y no son una maldición, más bien son oportunidades privilegiadas para sacar lo mejor de nosotros mismos. Y el Señor nos va a enseñar hoy que la actitud para enfrentar el mal es la bondad, la misericordia, la mansedumbre. Aquello que el mundo considera una debilidad, es fuerza para Dios. Vencer el mal con el bien es la consigna divina. Ser mansos como palomas, es decir, vencer el mal, pero no con violencia, sino con misericordia. Porque si dejamos de ser ovejas y nos convertimos en lobos, perdemos. Pero al mismo tiempo ser también astutos, no creer que todo se va a solucionar si no ponemos de nuestra parte.

Palabra del Papa

Estas palabras del evangelio nos hacen comprender que, en las pruebas aceptadas a causa de la fe, la violencia es derrotada por el amor, la muerte por la vida. Para acoger verdaderamente a Jesús en nuestra existencia y prolongar la alegría de la Noche Santa, el camino es precisamente el que indica este Evangelio. Es decir, testimoniar a Jesús en la humildad, en el servicio silencioso, sin miedo a ir contracorriente y pagar en persona. Y, si no todos están llamados, como san Esteban, a derramar su propia sangre, a todo cristiano se le pide, sin embargo, que sea coherente en cada circunstancia con la fe que profesa. Es la coherencia cristiana. Es una gracia que debemos pedir al Señor. Ser coherentes, vivir como cristianos. Y no decir ‘soy cristiano’ y vivir como pagano. La coherencia es una gracia que hay que pedir hoy” (Angelus de S.S. Francisco, 26 de diciembre de 2014).

4.- Qué me dice a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio)

5.- Propósito: Al que me ponga mala cara o esté enfadado, yo le devolveré una sonrisa.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, me encantan los sueños de los profetas. Son gente maja: audaces, creadores, alegres, personas llenas de ilusión y de esperanza. Hoy más que nunca necesitamos profetas que anuncien con sus palabras y, sobre todo, con el testimonio de sus vidas, que un mundo nuevo es posible; que vale la pena luchar por un mundo más humano, más unido. Que todavía caben las utopías y aún nos es lícito reír, cantar y soñar. ¡Gracias, Señor!

miércoles, 8 de julio de 2026

Lecturas de la Misa en Lengua de Signos: DOMINGO XV del TO. (A)

 

Lecturas y Evangelio de la Misa del Domingo 12 de julio de 2026 en Lengua de signos

 

VÍSPERAS Jueves 9 de Julio de 2026

 

LAUDES Jueves 9 de Julio de 2026

 

Lectio Divina: 9 de julio de 2026

 

“Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca”.

1.- Introducción.

Señor hoy me invitas a descubrir el mensaje, el contenido de la misión. Haz que yo hoy descubra vivencialmente que “el reino de Dios está cerca”. Tan cerca que está dentro de mí y, sin embargo, no le reconozco. Haz que yo perciba lo bonito que es vivir a tu lado, sentir como Juan los latidos de tu corazón, y descubrir ahí mismo la ternura y la bondad hacia todos los hombres y mujeres de este mundo.

2.- Lectura reposada del evangelio Mateo 10, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca: curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquel pueblo.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Lo primero que debemos proclamar, según Jesús, es que Dios está cerca, que el amor del Padre se ha desbordado y quiere darse a conocer; que se acabó ya para siempre la religión de la distancia, de la lejanía, del miedo a Dios. Que Dios prefiere hijos que le amen, antes que siervos que le sirvan y le teman. Todos los cristianos debemos hacer un esfuerzo por meternos cada día en esa esfera de intimidad que se metía Jesús cuando “de madrugada, cuando todavía no había salido el sol, se marchó a un lugar solitario y se puso a orar”. (Mc. 1,15). La oración en Jesús no es fruto de una obligación, de una exigencia ascética, sino de una gozosa necesidad de estar con el Padre y recibir con los primeros rayos del sol mañanero, el primer beso del nuevo día. El trabajo de la jornada con su esfuerzo y su fatiga, queda suavizado y gratificado con el recuerdo de esa primera y refrescante caricia del Padre en la alborada.  Por otra parte, el trabajo de Jesús es excelente: quitar sufrimiento a la gente, aliviar sus penas, hacer a cada uno la vida un poco más agradable. Y todo para decirnos que “el reino ya ha llegado” y que Dios está empeñado en que seamos felices.

Palabra del Papa

León XIV recordó que, cada vez que se reza el “Padre nuestro”, los cristianos imploran: “Venga tu Reino”. Una petición que, más allá de la fórmula —agregó—, orienta la existencia hacia la novedad que Dios promete. En ella se reconoce que la historia no pertenece definitivamente a los poderosos del mundo, sino a un Dios que no reina para dominar, sino para liberar. Esta visión invita a poner pensamientos y esfuerzos al servicio de ese Reino que se aproxima.

“En la oración del “Padre nuestro”, pedimos cada día: «Venga tu reino». Jesús mismo nos lo enseñó. Y con esta invocación nos orientamos hacia lo nuevo que Dios tiene reservado para nosotros, reconocemos que el curso de la historia no está ya escrito por los poderosos de este mundo. Ponemos nuestros pensamientos y energías al servicio de un Dios que viene a reinar no para dominarnos, sino para liberarnos. Es un “evangelio”, una auténtica buena noticia, que nos motiva y nos involucra.” (Angelus, 7 diciembre 2025)

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.-Propósito. Empeñarme en este día en hacer un poco más feliz a las personas con quienes me voy a encontrar en este día.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, qué maravilloso eres, qué bueno, qué grande, qué cercano, qué condescendiente. Con un Dios así da gusto trabajar. Por eso te pido que cada día me empapes del rocío mañanero, que disfrute contigo en la oración, que saque fuerzas para no cansarme nunca de hacer el bien a mis hermanos y quitar de ellos todo lo que les haga sufrir. Que estando conmigo, la vida se les haga un poco más fácil y placentera.