PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.
Plaza San Pedro 2 . ---- 26006 Logroño ---- +34 607416529
lunes, 9 de marzo de 2026
San Juan de Dios: El Patrono de los Hospitales
Lectio Divina: 9 de marzo de 2026
Ningún profeta es bien recibido en su tierra.
1.- Oración introductoria.
Señor, cómo te tiene que doler el verte rechazado por los tuyos y en tu misma patria. Esos tus paisanos son fundamentalistas y no aceptan una lectura distinta de la Biblia que la que ellos hacen. Según ellos, todos se equivocan; incluso el mismo autor que inspiró la Biblia. ¡Qué ceguera! Dame un corazón abierto para aceptar las opiniones de los demás y, sobre todo, un respeto a los que opinan de un modo distinto que el mío.
2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 4, 24-30
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria». «Os digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio». Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira; y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero él, pasando por medio de ellos, se marchó.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
Este evangelio sólo se puede entender si se tiene en cuenta el contexto anterior. Jesús, en la sinagoga de Nazaret, ha tomado un texto del profeta Isaías que terminaba así: “Año de gracia y día de venganza de nuestro Dios” (Is. 61,2). Pero Jesús ha dado un corte al texto y sólo ha hablado del año de gracia, sin nombrar la venganza. Y eso ha molestado a sus patriotas. ¿Dónde vamos a ir con un Dios que sólo habla de la gracia y no de venganza? Por otra parte, ha nombrado a una viuda de Sarepta y a un leproso de Siria, los dos fuera del territorio de Israel. Es una lectura intolerable. Yavé es sólo para nosotros y no para otros pueblos. Jesús ha hecho una lectura a patriótica. Este paisano nuestro tan sumiso durante treinta años, viviendo con nosotros, ahora resulta un profeta en contra de nuestras tradiciones y de nuestra manera de interpretar la Biblia. Hay que acabar cuanto antes con Él. Es un peligro para nuestro pueblo. Y lo quieren despeñar. ¡Qué peligrosos los nacionalismos exacerbados! Pronto se convierten en fanáticos. Y el fanatismo consiste en “obligar a los demás a cambiar”. (Amos Oz). El fanático se cree que tiene toda la razón. En nuestro caso, los paisanos de Jesús quieren obligar a cambiar al mismo Dios.
Palabra del Papa.
“El Evangelio presenta la imagen de la viuda precisamente en el momento en el que Jesús comienza a sentir las resistencias de la clase dirigente de su pueblo: los saduceos, los fariseos, los escribas, los doctores de la ley. Y es como si Él dijera: Sucede todo esto, pero mirad allí, hacia esa viuda. La confrontación es fundamental para reconocer la verdadera realidad de la Iglesia que cuando es fiel a la esperanza y a su Esposo, se alegra de recibir la luz que viene de Él, de ser —en este sentido— viuda: esperando ese sol que vendrá. Por lo demás, no por casualidad la primera confrontación fuerte que Jesús tuvo en Nazaret, después de la que tuvo con Satanás, fue por nombrar a una viuda y por nombrar a un leproso: dos marginados. Había muchas viudas en Israel, en ese tiempo, pero sólo Elías fue invitado por la viuda de Sarepta. Y ellos se enfadaron y querían matarlo. Cuando la Iglesia es humilde y pobre, y también cuando confiesa sus miserias —que, además, todos las tenemos— la Iglesia es fiel. Es como si ella dijera: Yo soy oscura, pero la luz me viene de allí. Y esto nos hace mucho bien. Entonces recemos a esta viuda que está en el cielo, seguro, a fin de que nos enseñe a ser Iglesia de ese modo, renunciando a todo lo que tenemos y a no tener nada para nosotros sino todo para el Señor y para el prójimo. Siempre humildes y sin gloriarnos de tener luz propia, sino buscando siempre la luz que viene del Señor”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 24 de noviembre de 2014, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.- Propósito. En el diálogo, siempre estaré dispuesto a aceptar la verdad venga de donde venga. Y, si llega el caso, decir: perdón, estaba equivocado.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi silencio.
Señor, te doy gracias porque el Evangelio siempre es nuevo para mí, siempre tiene enseñanzas maravillosas. Me ha hablado de lo peligroso que es el estar cerrado a las ideas, a las tradiciones. Tu criterio, Señor, no es éste. No vale decir: Esto siempre se ha hecho así. Lo importante es ir descubriendo siempre la verdad y, sobre todo, el que las discusiones de tipo intelectual no cierren nunca las barreras afectivas del corazón.
domingo, 8 de marzo de 2026
III Semana Social Diocesana: Legislación aplicada a la discapacidad y accesibilidad
sábado, 7 de marzo de 2026
EL MANANTIAL DE LA VIDA.
"El Pozo de la Dignidad y el Agua de la Libertad"
1. El Escándalo de la Cercanía
Hermanos y hermanas, el Evangelio de hoy nos sitúa en un escenario de transgresión. Jesús, cansado del camino, se sienta junto al pozo de Sicar. Allí ocurre lo impensable para su época: un hombre judío entabla una conversación profunda con una mujer samaritana.
Jesús rompe tres barreras invisibles pero de hierro:
La barrera religiosa: Judíos y samaritanos se odiaban.
La barrera de género: Un maestro no debía hablar a solas con una mujer.
La barrera moral: Ella era una mujer señalada por su historia personal.
En este 8 de marzo, Jesús nos enseña que para Dios no hay "categorías" de personas. Él no ve a una samaritana rechazada; ve a una hija con sed de dignidad.
2. "Dame de beber": La Vulnerabilidad de Dios
Lo más hermoso es que Jesús no se acerca con superioridad. Empieza pidiendo ayuda: "Dame de beber".
Reflexión: Muchas veces, como sociedad o como Iglesia, hemos mirado a la mujer desde el prejuicio o la instrucción. Jesús, en cambio, se hace vulnerable ante ella. Reconoce que la necesita.
Conexión con el 8M: Celebrar hoy a la mujer no es solo un acto de cortesía; es reconocer, como hizo Jesús, que el mundo tiene una sed que solo puede saciarse cuando escuchamos y valoramos la voz, el pensamiento y el espíritu de las mujeres. Sin la mujer, el "pozo" de nuestra humanidad está seco.
3. Del Estigma al Apostolado
La Samaritana iba al pozo a mediodía, a la hora del sol más fuerte, probablemente para evitar los susurros y las miradas de juicio de sus vecinos. Vivía en la sombra.
Pero tras hablar con Jesús, ocurre algo extraordinario: "La mujer dejó su cántaro y se fue al pueblo".
El cántaro representa sus miedos, su pasado pesado y su vergüenza. Al dejarlo, recupera su voz.
Ella no solo se convierte; se transforma en la primera apóstol de Samaria. Es ella quien convence a todo un pueblo de ir a ver a Jesús.
Hoy denunciamos los "cántaros" que todavía pesan sobre tantas mujeres: la violencia, la falta de oportunidades, el silencio impuesto. El Evangelio de hoy nos dice que el plan de Dios es que cada mujer deje atrás el miedo y sea protagonista de la historia.
4. Conclusión: Ser Agua Viva
San Pablo nos decía en la segunda lectura que "el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones". Ese amor no hace distinciones.
Que este domingo de Cuaresma sea una oportunidad para:
Limpiar nuestra mirada: Para ver en cada mujer no un objeto o una función, sino un Templo vivo.
Escuchar en el pozo: Crear espacios en nuestras familias y comunidades donde las mujeres puedan hablar y ser escuchadas sin juicio.
Anunciar la alegría: Como la Samaritana, salgamos hoy con la urgencia de anunciar que en Cristo todos somos iguales en dignidad y herederos de la misma esperanza.
Domingo 3º de Cuaresma: 8 de marzo de 2026
Dame de beber
INTRODUCCION
Dice Jesús: No importa que seas mujer. No importa que seas samaritana y no te hables con los judíos. No importa que tengas otra religión. Tú le importas a Dios. Dios te ama y tú eres hija suya. Hoy puede ser para ti un gran día. Créetelo. Deja el agua de este pozo que no calma tu sed. Tengo para ti un manantial que nunca se agota. Bebe siempre de esta agua.
LECTURAS
1ª lectura: Ex. 17,3-7. 2ª lectura: Ro.5,1-2.5-8
EVANGELIO
San Juan 4, 5-42:
En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber.» Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva. La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?» Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.» La mujer le dice: «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.» Jesús le dice: «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.» La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.» Jesús le dice: «Soy yo, el que habla contigo.» En aquel pueblo muchos creyeron en él. Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»
REFLEXIÓN
Viene a Jesús una mujer. Y viene con sus prejuicios, con su sed ardiente y con sus ganas de cambiar.
1.– La Samaritana va a Jesús con sus prejuicios.
- De tipo cultural. En aquella sociedad un hombre no podía hablar en público con una mujer. Su machismo exagerado no le permite rebajarse y hablar con un ser inferior. Jesús se pone a hablar con ella con toda naturalidad. Él quiere volver al Proyecto original de Dios donde los hombres y las mujeres van a tener la misma dignidad y los mismos derechos al ser “hijos e hijas de Dios”
- De tipo social. Los judíos y los samaritanos no se pueden ver. Hasta el punto de que a los judíos les estaba prohibido usar los objetos de los samaritanos: sus vasijas, ya que se contaminarían. Y Jesús no tiene ningún problema de pedir un trago de agua del cántaro de esa mujer. ¿Ves esa agua? No tiene color. Tampoco las personas… judíos y samaritanos tenemos el mismo color del agua, el color del amor. Todos somos hermanos.
- De tipo religioso. Sólo tenían por inspirados los cinco primeros libros de la Biblia. Los samaritanos son gente extranjera que se había asentado durante el exilio de Babilonia. Lo cierto es que los dos pueblos no se podían ver. Dice la mujer: Nosotros adoramos a Dios en un templo que tenemos en el monte Garicín y vosotros decís que sólo en el templo de Jerusalén se puede adorar a Dios. A este planteamiento dice Jesús: Ni en el Garicín ni en Jerusalén sino en el corazón de cada uno, es decir, “en espíritu y en verdad”. La religión nunca puede ser motivo de división sino de unión. Cuando dos personas tienen a Dios en el corazón no pueden odiarse, ni distanciarse sino amarse.
2.– La Samaritana va a Jesús con su ardiente sed, pero con ganas de cambiar. Lo que caracteriza a todo hombre y a toda mujer es la sed. Todos tenemos sed: sed de bienestar, de salud, de cariño. En definitiva, sed de felicidad. Lo peor es que, a veces, erramos el camino. Como tú misma lo has errado. Cinco maridos has tenido y el que ahora tienes tampoco es tuyo. Después de ese despilfarro de amor… ¿eres feliz? ¿No te das cuenta de que el cántaro de la felicidad que llenas todas las mañanas con toda ilusión se te queda vacío al atardecer?… Eso les pasa a tantas personas…Quieren llenar su corazón de dinero, de placer, de poder…y no son felices. ¡Si conocieras el don de Dios!… Yo te daría a ti un agua viva, que calma plenamente la sed… Dame, Señor de esa agua… Aquella mujer constató que aquel hombre era distinto de todos los demás. Le llenaba el alma, le llenaba el corazón… se sentía nueva, sin necesidad de volver al pecado para ser feliz.
Dice el Papa León XIV:” Deseo colocar las palabras del Señor Jesús a la mujer samaritana: «Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» (Jn 4,24). En el Evangelio, este encuentro revela la esencia del auténtico diálogo religioso: un intercambio que se establece cuando las personas se abren unas a otras con sinceridad, escucha atenta y enriquecimiento mutuo. Es un diálogo nacido de la sed: la sed de Dios por el corazón y la sed humanos de Dios. En el pozo de Sicar, Jesús supera las barreras de la cultura, el género y la religión. Invita a la mujer samaritana a una nueva comprensión del culto, que no se limita a un lugar concreto —«ni en este monte ni en Jerusalén»—, sino que se realiza en Espíritu y en verdad. Este momento capta la esencia misma del diálogo interreligioso: el descubrimiento de la presencia de Dios más allá de toda frontera y la invitación a buscarlo juntos con reverencia y humildad. (Catequesís del Papa León: 29-10-2025)
3.– La Samaritana se convierte en la primera misionera. Ella es feliz, pero no quiere guardar su felicidad en su corazón, sino llevarla a su pueblo. Ella ha experimentado quién es Jesús y lleva este mensaje a sus paisanos. Ellos mismos se van a convencer de que la mujer les ha dicho la verdad. El apóstol nace de un encuentro al vivo con Jesús. La Samaritana no les dice: Venid a escuchar sino venid a ver, a experimentar. Sólo los convencidos pueden convencer. Sólo los que están llenos, pueden llenar a otros. Sólo los que han hecho una bonita experiencia con Jesús están llamados a contagiar esta misma experiencia.
PREGUNTAS
1.- ¿Tengo prejuicios sobre las personas? ¿Sé mirar a cada hombre y mujer como mis hermanos?
2.- ¿Siento sed de Dios? Si alguna vez me he apartado de Dios ¿he sentido que me faltaba el agua, el aire, el pulso, la respiración?
3.- ¿Siento necesidad de dar a conocer a otros el regalo de la fe? ¿Qué hago en medio de este mundo tan apartado de Dios?
Lectio Divina: 7 de marzo de 2026
El Padre escandalosamente bueno.
1.- Introducción.
Señor, mi oración en este día quiero que sea distinta. No quiero pensar mucho sino ponerme delante de mi Padre Dios y dejarme abrazar por Él. Yo, mirando mis pecados, revolviendo mi vida, culpabilizándome, no consigo la paz. Quiero estar junto a Ti como el hijo que se fue de casa y siente necesidad del pan de tu ternura, del aceite de tu bondad, del vino de tu alegría. En la medida que vuelvo a Ti, que eres amor, vuelvo a la vida, vuelvo a ser aquel que era cuando vivía en tu casa antes de marchar. Quiero experimentar el gozo de sentirme perdonado por Ti.
2.- Leo despacio las palabras del Evangelio. Lc.15,1-3.11-32
En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: «Ése acoge a los pecadores y come con ellos.» Jesús les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: «Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.» El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de saciarse de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces, se dijo: «Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros.» Se puso en camino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.» Pero el padre dijo a sus criados: «Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.» Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: «Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.» Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: «Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.» El padre le dijo: «Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.»»
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
Para entender bien esta parábola hay que tener en cuenta la introducción. Los pecadores se acercaban y se sentían a gusto con Jesús. Los fariseos y escribas murmuraban. Esta parábola tiende a revelarnos la inmensa bondad de Dios nuestro Padre. Y es un reproche a los fariseos y escribas, los que se creían buenos, los que estaban todo el día con la Palabra de Dios en las manos. Jesús viene a decirles: Lo siento, pero no tenéis ni idea de lo que es Dios. Yo que soy su Hijo y he vivido siempre junto a Él os lo voy a contar. El Doctor Joaquín Jeremías que ha estudiado bien estas tres parábolas: la oveja perdida, el Hijo pródigo y la mujer que pierde una dracma, nos dice que la esencia de estas parábolas, el foco central, está en la insensatez. Es insensato un pastor que deja 99 ovejas por ir a buscar una que se ha perdido. Es insensato un padre que sale “corriendo” a buscar a la calavera de su hijo. Y es insensata una mujer que, habiendo perdido una moneda de poco valor, se pasa toda la noche buscándola y, al encontrarla, invita a los vecinos y se gasta lo que vale la moneda. Conclusión: Ha llegado un momento en que a Dios le ha traicionado el corazón y se ha vuelto loco “por amor a los hombres”. Y éste es el mensaje que trae Jesús. El que, después de leer estas parábolas, saca la conclusión de que Dios es bueno, no ha entendido nada. Si, por el contrario, cae en la cuenta de que Dios es extremadamente bueno, escandalosamente bueno, entonces sí las ha entendido. Por otra parte, si el hombre saca la conclusión de que, puesto que Dios es tan bueno me puedo dedicar a pecar porque siempre me va a perdonar, tampoco ha entendido nada. ¿Os imagináis a este hijo volver de nuevo a hacer lo mismo? Sólo cuando ha caído en la cuenta de que la felicidad está dentro de casa ya no tiene necesidad de buscar falsas felicidades por fuera. “El Dios de Jesús no reprocha nada al hijo; le besa, le abraza y convierte la vida en fiesta. ¿Por qué corría aquel Padre? Porque temía que los vecinos, al ver que volvía el “sinvergüenza” lo pudieran linchar” (José Mª Castillo).
Palabra del Papa.
“Jesús no describe a un padre ofendido y resentido, un padre que, por ejemplo, dice al hijo: ‘me las pagaras, ¡eh!’; no, el padre lo abraza, lo espera con amor. Al contrario, la única cosa que el padre tiene en su corazón es que este hijo esté ante él sano y salvo y esto lo hace feliz y hace fiesta”. El Papa aseguró que “la misericordia del padre es rebosante, incondicionada, y se manifiesta mucho antes que el hijo hable”, quien sabe que se ha equivocado. Nadie puede quitarnos nuestra condición de hijos de Dios, ¡ni siquiera el diablo! “El abrazo y el beso de su papá le hacen entender que ha sido siempre considerado hijo, no obstante, todo. ¡Pero es hijo! Es importante esta enseñanza de Jesús: nuestra condición de hijos de Dios es fruto del amor del corazón del Padre; no depende de nuestros méritos o de nuestras acciones, y por ello nadie puede quitárnosla, nadie puede quitárnosla, ¡ni siquiera el diablo! Nadie puede quitarnos esta dignidad”, afirmó el Papa Francisco.
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Voy a disfrutar este día de tener a un padre tan bueno. ¡Y es Dios!
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor Jesús, te doy infinitas gracias por habernos dado a conocer al Padre. Ya con saber esto me basta. No me importa que las cosas me salgan mal, ni me importan los problemas de la vida, ni siquiera mis enfermedades ni mi misma muerte. Con un Padre tan maravilloso que me ama de esta manera y que está al tanto de todo, nada malo me puede pasar. Me fío plenamente de Él.
El Espejo de la Iglesia en La Rioja. 6 de marzo de 2026
viernes, 6 de marzo de 2026
Reza con el Papa: Por el desarme y la paz | Marzo 2026
Lectio Divina: 6 de marzo de 2026
Respetarán a mi Hijo.
1.- Introducción.
Señor, hoy mi oración se torna temblorosa. Hoy, ante tu Palabra, caigo de bruces ya desde el principio. Abrahán, el padre de los creyentes, estaba dispuesto a obedecer a Dios y sacrificar a su propio hijo. Pero Dios no permitió que se llevara a cabo el sacrificio. Y aquí el Padre Dios entrega al Hijo por nuestra salvación y este hijo querido no escucha ninguna voz de lo alto que impida este sacrificio. Señor, no entiendo nada. Dame tu gracia para internarme en este misterio.
2.- Lectura reposada de la Palabra. Mateo 21,33-43,45-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: «Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envío a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro, y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo. Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: «A mi hijo lo respetarán». Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: «Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia». Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron. «Ahora díganme: Cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?». Ellos le respondieron: «Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo». Entonces Jesús les dijo: «¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular, esto es obra del Señor y es un prodigio admirable? Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos». Al oír estas palabras, los sumos sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús las decía por ellos y quisieron aprehenderlo, pero tuvieron miedo a la multitud, pues era tenido por un profeta.
3.- Qué dice el texto bíblico.
Meditación-Reflexión
Con esta parábola Jesús va demasiado lejos. Todos nos horrorizamos ante la escena de Abrahán dispuesto a sacrificar a su hijo Isaac, el hijo predilecto, el hijo de las promesas. Pero ese sacrificio no se ejecuta porque hay una voz del cielo que le detiene. “No le hagas daño al niño” (Gn. 22,12). Dios nunca ha estado de acuerdo con los sacrificios humanos. En esta parábola, el Padre consiente mandar a la viña al propio hijo. Nos peguntamos: ¿Qué padre de este mundo, después de ver que han asesinado a sus criados, es capaz de entregar a su propio hijo? Un padre, por salvar al hijo, entrega todo lo que tiene. Se queda sin viña, pero se queda con el hijo. Sólo el amor loco y escandaloso de Dios es capaz de hacer eso. “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito” (Jn. 3,16). El Padre, al entregar al hijo de sus entrañas, se entregó él mismo por nosotros. ¿Qué hará el dueño de la viña? La entregará a otros labradores. Con esta pincelada, el evangelista Mateo nos está diciendo que hay ahora un nuevo pueblo de Dios. La Iglesia debe dar los frutos que Dios esperó del pueblo de Israel y no lo consiguió. Para eso debe contar con la fuerza del Espíritu. Nuestros frutos deben estar en proporción con el amor derrochador de Dios.
Palabra del Papa
“La historia de amor entre Dios y su pueblo parece ser una historia de fracasos, como sucede en la parábola de los labradores asesinos, que aparece como el fracaso del sueño de Dios. Hay un hombre que construye una viña y están los labradores que matan a todos los que envía el señor. Pero es precisamente de esos muertos que todo toma vida. Los profetas, los hombres de Dios que han hablado al pueblo, que no fueron escuchados, que fueron descartados, serán su gloria. El Hijo, el último enviado, que fue precisamente descartado por eso, juzgado, no escuchado y asesinado, se convirtió en piedra angular. Esta historia que parece ser una historia de amor, después parece terminar en una historia de fracasos, pero que termina con el gran don de Dios, que del descarte saca la salvación; de su Hijo descartado nos salva a todos. Es aquí donde la lógica del fracaso se cae. Y Jesús lo recuerda a los jefes del pueblo, citando la Escritura: La piedra que descartaron los constructores es ahora piedra angular. Esto lo ha hecho el Señor y es una maravilla a nuestros ojos. El camino de nuestra redención es un camino de muchos fracasos. También el último, el de la cruz, es un escándalo. Pero precisamente ahí vence el amor. Y esa historia que comienza con un sueño de amor y continúa con una historia de fracasos, termina en la victoria del amor: la cruz de Jesús. No debemos olvidar este camino, es un camino difícil”. (Papa Francisco).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Hoy me retiraré a un lugar solitario para pensar durante unos minutos en el amor loco de Dios-Padre.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Hoy, Padre, quiero darte gracias, necesito darte gracias por el inmenso amor que me has tenido al entregarme a Aquel que, desde toda la eternidad, ha sido el encanto de tus ojos, el sueño de tus sueños, el tesoro de tu corazón: Tu propio Hijo. En Él no sólo nos has dado todos los tesoros del cielo y de la tierra, sino que Tú mismo te has entregado en Él. Gracias por esta locura de amor.
jueves, 5 de marzo de 2026
miércoles, 4 de marzo de 2026
Lectio Divina: 5 de marzo de 2021
El rico epulón y el pobre Lázaro.
1.- Introducción.
Señor, hoy vengo a la oración a pedirte que cambies mi corazón de piedra en un corazón de carne. A veces yo también me hago insensible ante tantos hermanos nuestros que mueren en el mar o en las playas; que van huyendo del infierno de sus países de origen y van buscando simplemente “poder vivir”. Yo quiero ser más sensible a estos problemas humanos, que sepa vivirlos en mi propia piel. Haz que se me rompa el corazón ante tantos dramas tan duros de mis hermanos.
2.- Lectura reposada de la palabra del Señor. Lucas 16, 19-31
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico… pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado. Estando en el infierno entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Y, gritando, dijo: «Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama». Pero Abraham le dijo: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros». Replicó: «Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento». Le dijo Abraham: «Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan». Él dijo: «No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán». Le contestó: «Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite».
3.- Qué dice el texto.
Meditación-Reflexión.
Una de las consecuencias más terribles del dinero es que “endurece el corazón de las personas”. Según los comentaristas, en aquella época las comidas se servían en un solo plato y éste se limpiaba con la miga del pan, de modo que pudiera servir para el resto de la comida. Pues bien, esas migajas sucias, que habían servido para limpiar el plato, se tiraban al suelo para que las comieran los perros. Y aquel ricachón ni siquiera eso le daba al pobre Lázaro. Me impresionan mucho las palabras de este evangelio: “Entre vosotros y nosotros se abre un gran abismo”. Ese abismo existe entre el primer mundo y el tercer mundo. Ese abismo existe cuando según las estadísticas, los ricos son cada vez más ricos y los pobres son más pobres. Y lo más grave es que ese abismo que comienza en este mundo se prolongará para siempre en el otro. Y es que, cuando el hombre endurece su corazón, ya no hace caso a nadie ni siquiera a un muerto que vuelva de otro mundo. Jesús no ha venido a este mundo para abrir fosos que nos separan sino para tender puentes que nos unen. El evangelio nos pide un cambio. Es pecado el dejar todo como está sin intentar mejorar este mundo. El pobre fue llevado por los ángeles sin más título que su pobreza y sufrimiento. Y yo, ¿con qué credenciales pienso presentarme delante de Dios?
Palabra del Papa.
“Tal vez ese rico era un hombre religioso, a su manera. Rezaba, quizás, alguna oración y dos o tres veces al año seguramente iba al Templo a hacer sacrificios y daba grandes ofrendas a los sacerdotes, y ellos con aquella pusilanimidad clerical se lo agradecían y le hacían sentarse en el lugar de honor. Pero no se daba cuenta de que a su puerta estaba un pobre mendigo, Lázaro, hambriento, lleno de llagas, símbolo de tanta necesidad que tenía. El hombre rico tal vez el vehículo con el que salía de casa tenía los cristales polarizados para no ver fuera… tal vez, pero no sé… Pero seguramente, sí, su alma, los ojos de su alma estaban oscurecidos para no ver. Solo veía dentro de su vida, y no se daba cuenta de lo que había sucedido a este hombre, que no era malo: estaba enfermo. Enfermo de mundanidad. Y la mundanidad transforma las almas, hace perder la conciencia de la realidad: viven en un mundo artificial, hecho por ellos… La mundanidad anestesia el alma. Y por eso, este hombre mundano no era capaz de ver la realidad. Muchas personas que llevan la vida de modo difícil; pero si tengo el corazón mundano, nunca entenderé eso. Con el corazón mundano no se puede entender la necesidad y lo que hace falta a los demás. Con el corazón mundano se puede ir a la iglesia, se puede rezar, se pueden hacer tantas cosas. Pero Jesús, en la Última Cena, en la oración al Padre, ¿qué ha rezado? ‘Pero, por favor, Padre, custodia a estos discípulos para que no caigan en el mundo, que no caigan en la mundanidad’. Es un pecado sutil, es más que un pecado: es un estado pecador del alma”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 5 de marzo de 2015, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).
5.-Propósito: Haré un rato de oración para que nunca se me endurezca el corazón.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Hoy quiero acabar esta oración dándote gracias por haber comprendido las graves consecuencias que se derivan de tener el corazón endurecido. Las personas, dejamos de ser personas, cuando en vez de un corazón de carne ponemos en el pecho un corazón de piedra. Una persona sin emociones, sin sentimientos, sin capacidad de cambio, ha dejado de ser persona. Lázaro era pobre, pero era una persona con toda su dignidad y con todos sus derechos. Epulón era un rico tan pobre que dejó de ser persona. Sólo tenía dinero.
martes, 3 de marzo de 2026
Lectio Divina: 4 de marzo de 2026
El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido sino a servir.
1.- Introducción.
Quiero, Señor, que mi oración en este día me lleve a una actitud de humildad y de servicio desinteresado a mis hermanos. Si Tú, siendo Dios, no has querido venir a este mundo para ser servido sino para servir a otros, ¿Cómo puedo yo tener tanta cara que piense en otra cosa? Yo quiero ser tu discípulo, yo quiero vivir aprendiendo siempre de Ti. Y te suplico que en la oración de este día aprenda esta hermosa lección: mi vida sólo tiene sentido sirviendo a los demás.
2.- Lectura reposada de la Palabra del Señor. Mateo 20, 17-28
Cuando iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomó aparte a los Doce, y les dijo por el camino: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará. Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: «¿Qué quieres?» Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino». Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?» Dícenle: «Sí, podemos». Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre. Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».
3.- Qué dice el texto.
Meditación-Reflexión
Una vez más hay que decir con el profeta Isaías que “Los caminos de Dios no son nuestros caminos” (Is. 55, 8). Los caminos de Dios son de descenso: Del cielo a un pesebre, a un lavatorio de pies, a una Cruz, a un Altar. Parece que lo propio de Dios es bajar…En cambio el camino de los hombres es de “ascenso”. Desde el principio, en el mismo Paraíso, el hombre quiere ser como Dios; después quiere levantar una torre que llegue al cielo. Si lo propio de Dios es “bajar” el hombre se empeña en “subir”. Y esto está tan metido en nuestro corazón humano que hasta los mismos apóstoles que siguen a Jesús por el camino de la Cruz, van pensando en los primeros puestos. San Mateo, al escribir su evangelio, debió de sentir rubor al poner por escrito este hecho y trató de disimularlo metiendo a la madre por medio. Pero el evangelista Marcos, que había escrito su evangelio antes, dice con claridad que los propios discípulos iban pensando en quién de ellos sería el primero (Mc. 9,34). Lo peor es que, a más de veinte siglos de distancia, todavía en la Iglesia se piensa en cargos honoríficos, ascensos, lujosos ornamentos, dignidades etc. Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes, religiosos y laicos que, ante la pregunta del Señor: ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber? puedan responder con humildad: Señor, nosotros con nuestras fuerzas, no; pero con tu gracia, ¡podemos!
Palabra del Papa
“La narración de san Marcos describe la escena de Jesús con los discípulos Santiago y Juan, los cuales –sostenidos por su madre– querían sentarse a su derecha y a su izquierda en el reino de Dios, reclamando puestos de honor, según su visión jerárquica del reino. El planteamiento con el que se mueven estaba todavía contaminado por sueños de realización terrena. Jesús entonces produce una primera “convulsión” en esas convicciones de los discípulos haciendo referencia a su camino en esta tierra: “El cáliz que yo voy a beber lo beberéis… pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado”. Con la imagen del cáliz, les da la posibilidad de asociarse completamente a su destino de sufrimiento, pero sin garantizarles los puestos de honor que ambicionaban. Su respuesta es una invitación a seguirlo por la vía del amor y el servicio, rechazando la tentación mundana de querer sobresalir y mandar sobre los demás. Frente a los que luchan por alcanzar el poder y el éxito, para hacerse ver, frente a los que quieren ser reconocidos por sus propios méritos y trabajos, los discípulos están llamados a hacer lo contrario. Por eso les advierte: “Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor”. Con estas palabras señala que en la comunidad cristiana el modelo de autoridad es el servicio”. (Homilía de S.S. Francisco, 18 de octubre de 2015).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Hacer con gozo, en este día, algún servicio humilde.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, en tu Iglesia se habla mucho de amor, de trabajo, de castidad, pero muy poco de humildad, de últimos puestos, de servicios sencillos y desinteresados. La gente de Iglesia se deja fascinar por los escalafones y ascensos, pero poco por las palabras de Pablo a los cristianos primitivos: “Que os tire lo humilde”. Haz, Señor, que me tire, me arrastre, me seduzca lo pequeño, lo sencillo y lo humilde. Lo que sedujo a la Virgen, tu madre.
INFORME DE LIBERTAD RELIGIOSA EN EL MUNDO 2025
- Población afectada: Aproximadamente 5.400 millones de personas (el 64,7% de la población mundial) viven en países con violaciones graves o muy graves de la libertad religiosa.
- Países críticos: De los 196 países analizados, se documentaron violaciones serias en 62 de ellos:
- 24 países clasificados bajo la categoría de persecución (la más grave).
- 38 países clasificados bajo la categoría de discriminación.
- Principales amenazas: El informe identifica tres motores principales de represión:
- Autoritarismo político: Es la causa principal, presente en 19 de los 24 países con persecución, donde los gobiernos buscan controlar o silenciar la vida religiosa (ej. China, Nicaragua, Irán).
- Fundamentalismo yihadista: Especialmente violento en regiones como el Sahel y Oriente Medio.
- Nacionalismo etno-religioso: Donde la identidad nacional se vincula exclusivamente a una fe mayoritaria, marginando a las minorías.
- Tendencias Emergentes
- Burocratización de la represión: El uso de tecnologías de vigilancia masiva y legislación restrictiva para suprimir comunidades independientes.
- Ataques en Occidente: Se registra una creciente hostilidad en Europa y Norteamérica; por ejemplo, en Francia se reportaron casi 1.000 ataques a iglesias en el último periodo analizado.
- Mujeres como "diana": El informe destaca que las mujeres sufren una persecución específica y agravada debido a su fe.
- Falta de mejora: Solo dos países, Kazajistán y Sri Lanka, mostraron signos de mejora en comparación con el informe anterior.
- Aumento de la población fiel: A pesar de la hostilidad, el número de católicos en el mundo ascendió a 1.400 millones (un aumento de casi 16 millones respecto al año anterior), representando el 17,8% de la población mundial.
- Persecución y violencia:
- Casi 5.000 cristianos fueron asesinados por su fe durante el periodo del informe.
- Se registraron ataques a más de 28.000 propiedades cristianas, incluyendo el cierre, saqueo o incendio de templos.
- Nigeria sigue siendo el epicentro de la violencia letal, concentrando el 69% de las muertes de cristianos a nivel global.
- Regiones críticas:
- África Subsahariana: La violencia extremista es "constantemente brutal", con países como Chad mostrando el mayor aumento de ataques.
- Nicaragua y Cuba: El informe denuncia una persecución gubernamental creciente, con interrogatorios, amenazas a sacerdotes y restricciones a la vida eclesial.
- Asia: Países como Myanmar, Corea del Norte y Kirguistán mantienen niveles máximos de opresión, obligando a muchos católicos a vivir su fe en la clandestinidad.
El perfil de la víctimaEl informe de 2025 pone un foco especial en las mujeres católicas y cristianas, señalándolas como la "diana de la persecución" al sufrir abusos específicos, como secuestros y matrimonios forzados, debido a su identidad religiosa.En contextos occidentales como España, aunque no hay ataques directos sistemáticos, el informe advierte sobre un aumento en el cuestionamiento del derecho a vivir según las propias convicciones y un incremento en los ataques a símbolos religiosos.
Situación de los Católicos en 2025- Aumento de la población fiel: A pesar de la hostilidad, el número de católicos en el mundo ascendió a 1.400 millones (un aumento de casi 16 millones respecto al año anterior), representando el 17,8% de la población mundial.
- Persecución y violencia:
- Casi 5.000 cristianos fueron asesinados por su fe durante el periodo del informe.
- Se registraron ataques a más de 28.000 propiedades cristianas, incluyendo el cierre, saqueo o incendio de templos.
- Nigeria sigue siendo el epicentro de la violencia letal, concentrando el 69% de las muertes de cristianos a nivel global.
- Regiones críticas:
- África Subsahariana: La violencia extremista es "constantemente brutal", con países como Chad mostrando el mayor aumento de ataques.
- Nicaragua y Cuba: El informe denuncia una persecución gubernamental creciente, con interrogatorios, amenazas a sacerdotes y restricciones a la vida eclesial.
- Asia: Países como Myanmar, Corea del Norte y Kirguistán mantienen niveles máximos de opresión, obligando a muchos católicos a vivir su fe en la clandestinidad.
El perfil de la víctimaEl informe de 2025 pone un foco especial en las mujeres católicas y cristianas, señalándolas como la "diana de la persecución" al sufrir abusos específicos, como secuestros y matrimonios forzados, debido a su identidad religiosa.En contextos occidentales como España, aunque no hay ataques directos sistemáticos, el informe advierte sobre un aumento en el cuestionamiento del derecho a vivir según las propias convicciones y un incremento en los ataques a símbolos religiosos.