lunes, 25 de mayo de 2026

CARTA E3NCÍCLICA DEL PAPA LEÓN XIV. MAGNIFICA HUMANITAS

 

Magnifica Humanitas (Papa León XIV, 2026)
El Papa León XIV ha publicado oficialmente su primera encíclica titulada Magnifica Humanitas ("Magnífica Humanidad"). Firmada simbólicamente el 15 de mayo y presentada en el Vaticano, este documento se posiciona como el gran manifiesto ético de su era.
  • Inteligencia Artificial y Tecnofascismo: Alerta contra el control de la IA por parte de tecnoélites de poder y exige un código ético global.
  • Dignidad en el Trabajo: Denuncia la automatización que desespecializa al trabajador y exige medidas de protección del empleo.
  • Protección de Menores: Pide regulaciones estrictas y límites de edad ante el ciberacoso y la manipulación de imágenes mediante IA.
  • Geopolítica y Multilateralismo: Exige reformas profundas en la ONU para dar mayor voz a las naciones pobres frente a la cultura del poder


Misa de hoy ⛪ Lunes 25 Mayo de 2026

 

VÍSPERAS Lunes 25 de Mayo de 2026

 

LAUDES Lunes 25 de Mayo de 2026

 

25 mayo - María, Madre de los pobres

 

Lecctio Divina: 25 de mayo de 2026

 

Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre


1.- Oración introductoria.

Cuando uno tiene dolores intensos, no está para nada ni para nadie, sólo para inclinarse sobre sí mismo y sufrir y llorar. Y es impresionante que Tú, Jesús, en medio de aquellos acerbos dolores, no pensaras en ti y tu pensamiento se dirigiera a tu madre. En la Cruz, te preocupa ella. ¿Quién la cuidará?  Por eso se dirige al discípulo amado y le dice: Ahí tienes a tu madre. Cuídamela bien, como yo  la he cuidado. Que a mi madre no le falte nada.

2.- Lectura sosegada del evangelio:  Juan 19, 25-27

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

3.- Qué dice el texto. 

Reflexión

Jesús, antes de morir, quiso dar a la Virgen dos títulos honoríficos: el de mujer y el de madre. Con el título de “mujer” quiere decirnos que María es la mujer ideal, la mujer perfecta, el prototipo de mujer de todos los tiempos. Si la primera mujer Eva fue ocasión de pecado, la segunda Eva, María, fue motivo de gracia. Dice San Ireneo: “El lazo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María”. Y Dante, en la divina Comedia, afirma: “La llaga que María cerró y ungió, la hermosa llaga de sus pies, fue aquella que Eva había abierto y punzado”.

El que Jesús llame a la Virgen “mujer” no supone ningún desdoro para ella. La mujer, antes de ser hermana, antes de ser esposa, antes de ser madre, tiene que ser “mujer” Y decir mujer es decir encanto, delicadeza, ternura, ilusión, armonía. Cuándo Jesús llama a María “mujer” es como si le dijera: Me encanta que seas femenina.

Por otra parte, Jesús como hombre, tuvo una experiencia que no había tenido como Dios: la experiencia de tener una madre. Y tanto disfrutó de esta experiencia que, antes de morir, nos dejó a su propia madre por madre nuestra. Jesús quiso que todos tuviéramos madre y que nadie en este mundo se sintiera huérfano. Cuando Jesús, al pie de la Cruz, pronunció la palabra “madre” sus labios resecos  se impregnaron de dulzura. Y es que la palabra “madre” es la más dulce y la más tierna de todas  del diccionario.

Palabra del Papa

“Nuestro camino de fe está unido de manera indisoluble a María desde el momento en que Jesús, muriendo en la cruz, nos la ha dado como Madre diciendo: “He ahí a tu madre”. Estas palabras tienen un valor de testamento y dan al mundo una Madre. Desde ese momento, la Madre de Dios se ha convertido también en nuestra Madre. En aquella hora en la que la fe de los discípulos se agrietaba por tantas dificultades e incertidumbres, Jesús les confió a aquella que fue la primera en creer, y cuya fe no decaería jamás. Y la “mujer” se convierte en nuestra Madre en el momento en el que pierde al Hijo divino. Y su corazón herido se ensancha para acoger a todos los hombres, buenos y malos, y los ama como los amaba Jesús. La mujer que en las bodas de Caná de Galilea había cooperado con su fe a la manifestación de las maravillas de Dios en el mundo, en el Calvario mantiene encendida la llama de la fe en la resurrección de su Hijo, y la comunica con afecto materno a los demás. María se convierte así en fuente de esperanza y de verdadera alegría.  (Homilía de S.S. Francisco, 1 de enero de 2014).

4.-Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.-Propósito. Intentaré descubrir en cada rostro de mujer el rostro de María, la madre de Jesús.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.

Te agradezco, Señor, que me hayas hecho comprender la belleza de los dos títulos que diste a la Virgen María antes de morir: El título de mujer y de madre. Como “mujer” descubro en Ella su delicadeza, su belleza, su armonía, su encanto. Como madre, experimento su cercanía, su bondad, su ternura, su inmenso cariño. Gracias, Señor, por el regalo de la Virgen María.

domingo, 24 de mayo de 2026

24 mayo - María, guía hacia Jesús

 

REFLEXIONES CATÓLICAS DE VALORES : ¿ESTÁS OCUPADA?

 

   

Mientras te levantabas esta mañana, yo te observaba. Esperaba que me hablaras, aunque fuesen unas cuantas palabras, preguntando mi opinión acerca de algún tema o agradeciéndome por algo bueno que te hubiese sucedido el día de ayer. Pero noté que estabas muy ocupada... buscando la ropa adecuada que te ibas a poner para ir al trabajo. Seguía esperando mientras corrías por la casa arreglándote, creí que encontrarías unos cuantos minutos para detenerte y decirme "HOLA"... pero estabas demasiado ocupada...

Para ver si por fin me percibías, encendí el cielo para ti, lo llené de colores y dulces cantos de pájaros... pero ni siquiera te diste cuenta de ello. Te miré mientras ibas rumbo al trabajo y esperé pacientemente todo el día. Con tantas actividades supongo que... estabas muy ocupada para decirme algo.

De regreso, ví tu cansancio, quise rociarte para que el agua se llevara tu stress. Pensé que agradándote, te acordarías de mí. Sin embargo, enfurecida, ofendiste mi nombre. Deseaba tanto que me hablaras... aún quedaba bastante tiempo.

Después encendiste el televisor. Esperé pacientemente mientras veías tu serie favorita, luego cenaste, revisaste en tu teléfono móvil los whatsapps pendientes, la cuenta de facebook y twitter y nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.

Te noté cansada, entendí tu silencio y apagué el resplandor del cielo pero no te dejé a oscuras. Lo cambié por un lucero... Verdaderamente fue hermoso, pero no estuviste interesada en verlo.

A la hora de dormir creo que ya estabas agotada. Dijiste buenas noches a tu familia, caminaste hacia tu cama y casi de inmediato te dormiste. Acompañé con música tus sueños, mis animales nocturnos se lucieron. No hay problema... porque quizás no te dés cuenta que siempre estoy ahí para ti.

Tengo más paciencia de la que te imaginas. Quisiera enseñártela para que puedas tenerla con los demás.

Te amo tanto que espero todos los días una oración y el paisaje que diseño cada amanecer es para ti.

Bueno... te estás levantando de nuevo y no me queda otra cosa que entregarte todo el amor que siento por ti y continuar esperando que, al menos, el día de hoy me dediques sólo... un poco de tiempo.

Que tengas un buen día...

Dios

Por cierto, ¿tendrás tiempo de decirle a tus amigos que lean esta reflexión o estás... muy ocupada?

II VÍSPERAS, Domingo 24 de Mayo de 2026

 

LAUDES Domingo 24 de Mayo de 2026

 

sábado, 23 de mayo de 2026

23 mayo - María, la gran intercesora

 

I VÍSPERAS Sábado 23 de Mayo de 2026

 

LAUDES Sábado 23 de Mayo de 2026

 

Lectio Divina: 23 de mayo de 2024

 

Este es el discípulo a quien Jesús tanto quería”

1.- Oración Introductoria.

Señor, te agradezco que los evangelios nos hayan llegado sin maquillar. Aquí aparece una pequeña pugna entre Pedro y Juan. A Pedro le molesta un poco la situación privilegiada de Juan y le pregunta al Maestro: ¿Y este qué? Y Jesús con todo cariño le responde: “Y eso a ti, ¿qué te importa?” A Pedro no le molestó esta respuesta porque sabe todo el amor que Jesús le tiene también a él. Haz, Señor, que yo respete siempre a mis hermanos con sus cualidades y singularidades. Y esto sólo lo podré conseguir si hay verdadero amor por medio.

2.-Lectura reposada del evangelio. Juan 21, 20-25

En aquel tiempo dijo Jesús a Pedro: Sígueme. Pedro entonces, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto quería el mismo que en la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te va a entregar? Al verlo, Pedro dice a Jesús: Señor, y éste, ¿qué? Jesús le respondió: Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme. Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: No morirá, sino: Si quiero que se quede hasta que yo venga. Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión

Siempre he sentido una sana envidia por el evangelista Juan. Ha sido tan querido, tan agraciado por Jesús, que, en vez de nombrarse por su nombre, prefiere ser conocido por la experiencia de vida que ha mantenido con Él.  Este es el discípulo “a quien Jesús tanto quería”. Y prueba exquisita de ese amor fue el que, en la Cena, “reposó su cabeza sobre el pecho de Jesús”. Y ¿qué descubrió allí? Es algo que nunca podemos saber. Pero sí podemos adivinar. El evangelista nos dice que: Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús y que si se escribieran todas, no cabrían los libros en este mundo”. ¿No nos está diciendo el evangelista que la vida tan rica y maravillosa de Jesús no puede encerrase en libros? Esto es muy importante a la hora de abordar un texto bíblico. No debo nunca situarme sobre él con idea de poseerlo y dominarlo a base de estudiarlo con minuciosidad. Debo dejarle a él el protagonismo y dejo que el mismo texto me hable, me sugiera, me interpele y me lance a nuevos horizontes. Y así la palabra de Dios me lleva a lo inabarcable, a lo desconocido, al Misterio.  Y de esta manera, la Palabra de Dios me hace crecer cada día. Por eso no debemos hablar sino lo que nos sugiere el Espíritu de verdad que está en nosotros. No demos un evangelio escrito, sino un evangelio vivido, gustado, hecho vida en nosotros.

Palabra del Papa

“El amor de Jesús debe ser suficiente para Pedro. Él no debe ceder a la tentación de la curiosidad, de la envidia, como cuando, al ver a Juan cerca de allí, preguntó a Jesús: “Señor, y éste, ¿qué?”. Pero Jesús, frente a estas tentaciones, le respondió: “¿A ti qué? Tú, sígueme”. Esta experiencia de Pedro es un mensaje importante también para nosotros, queridos hermanos. El Señor repite hoy, a mí, a ustedes y a todos los Pastores: “Sígueme”. No pierdas tiempo en preguntas o chismes inútiles; no te entretengas en lo secundario, sino mira a lo esencial y sígueme. Sígueme a pesar de las dificultades. Sígueme en la predicación del Evangelio. Sígueme en el testimonio de una vida que corresponda al don de la gracia del Bautismo. Sígueme en el hablar de mí a aquellos con los que vives, día tras día, en el esfuerzo del trabajo, del diálogo y de la amistad. Sígueme en el anuncio del Evangelio a todos, especialmente a los últimos, para que a nadie le falte la Palabra de vida, que libera de todo miedo y da confianza en la fidelidad de Dios. Tú, sígueme”. (Homilía de S.S. Francisco, 29 de junio de 2014).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Iré hoy a un texto bíblico, guardaré silencio, y dejaré que el texto me hable.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Dios mío, por todo lo que me has enseñado en este día. Yo sé que el evangelio de Juan es muy profundo porque el discípulo que lo escribió “descansó su cabeza sobre el pecho de Jesús” y descubrió allí la profundidad de sus palabras y sus hechos.  Este evangelio no ha sido escrito para personas superficiales, para personas que no se toman en serio el mandamiento del amor. Envía, Señor tu Espíritu para que dé profundidad a mi vida.

viernes, 22 de mayo de 2026

Lectio Divina: 22 de mayo de 2026

 

Simón, hijo de Juan, ¿Me amas?

1.- Introducción.

Señor, el tema de mi oración en este día, basado en tu evangelio, me llena de satisfacción porque es tu tema, tu gran tema, el tema del amor. Y yo quiero darte gracias porque has puesto el amor como fundamento del cristianismo. A pesar de ser un tema muy exigente, es lo más esencial en la vida. En un momento nos puede faltar el pan y el agua; el vino y la sal; la ropa y la vivienda; pero si tenemos amor, podemos salir adelante. Pero si nos falta el amor nos falta todo.

2.- Lectura reposada del evangelio. Juan 21, 15-19

Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos». Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. «En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión.

El evangelio de hoy sobre el tema del amor, me fascina y, al mismo tiempo, me entristece.  Me fascina y emociona que sea el mismo Jesús el que me pregunte personalmente a mí: ¿Me amas? Yo creo que soy sincero cuando le digo que sí, como lo era San Pedro. Y esto me produce alegría. Pero me entristece el que me lo pregunte “por tercera vez,” porque me hace recordar que “por tres veces y más de tres” yo no le he sido fiel. Y no es que yo crea que Dios quiere que recuerde mi pasado para humillarme y caminar por la vida con complejo de culpabilidad. ¡Lejos de mí pensar tal cosa de Jesús! Pero lamento – como Pedro- el haber disgustado a un Dios tan bueno y cariñoso para conmigo. Lo que Jesús exige al primer Papa no es que se doctore en teología en las escuelas bíblicas de Jerusalén, ni que aprenda lenguas o ciencias profanas. Lo que le exige es una triple confesión de amor y humildad que borre su altanería y su soberbia del pasado. “Aunque todos te nieguen, yo no”. Sólo después de esta triple profesión de amor humilde, Pedro está preparado para su misión de pastorear sus ovejas. Entonces ya estará capacitado para dar a sus ovejas “hierba tierna” que los lleve a comprender la ternura de Dios; “agua fresca”, para que la Palabra de Dios nunca se haga vieja, sino que mantenga siempre su “novedad”; y, sobre todo, “compañía del Pastor” que evite la zozobra y el azoramiento cuando “llega la noche” y las ovejas tengan que atravesar las “cañadas oscuras”.

Palabra del Papa.

«¿Me amas?… Apacienta mis ovejas». Las palabras de Jesús a Pedro en el Evangelio de hoy son las primeras que os dirijo, queridos hermanos. Estas palabras nos recuerdan algo esencial. Todo ministerio pastoral nace del amor… nace del amor. […]El Evangelio llama a cada cristiano a vivir una vida de honestidad, integridad e interés por el bien común. Pero también llama a las comunidades cristianas a crear “ambientes de integridad”, redes de solidaridad que se extienden hasta abrazar y transformar la sociedad mediante su testimonio profético. (Homilía de S.S. Francisco, 16 de enero de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto evangélico ya meditado. (Guardo silencio).

5.- PropósitoSacar unos minutos después de comulgar para vivir sacramentalmente las ricas experiencias del salmo 23.

6.-Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, en el salmo 23, hay un momento en que la tercera persona del singular pasa a segunda “Tú vas conmigo”. Es el momento de cerrar el libro y guardar silencio. La doctrina pasa de la cabeza al corazón y se convierte en experiencia vivida, sentida, saboreada. Gracias, Dios mío, por este regalo de amor.

jueves, 21 de mayo de 2026

21 mayo - María, fiel hasta el final

 

VIERNES 22 DE MAYO CELEBRACIÓN DE PENTECOSTES

 

VÍSPERAS Jueves 21 de Mayo de 2026

 

Misa de hoy ⛪ Jueves 21 Mayo de 2026

 

LAUDES Jueves 21 de Mayo de 2026

 

Lectio Divina: 21 de mayo de 2026

 

¡Que todos sean uno!


1.- Oración introductoria.

Señor, hoy necesito la fuerza del Espíritu porque mi oración, basada en tu palabra, me lleva a alturas de vértigo, a cimas insospechadas. Me pides que viva “en unidad con mis hermanos” pero no con una unidad cualquiera sino con la que Tú tienes con el Padre. Sólo si antes me envías tu Espíritu Santo podré conseguir algo tan sublime.

2.- Lectura reposada del evangelio. Juan 17, 20-26

No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión

Las palabras del evangelio de hoy son escalofriantes, sublimes, estremecedoras. Jesús ha pedido al Padre que caigamos en la cuenta del amor que ese Padre nos tiene. Y este amor es tan inefable que es el mismo con que el Padre ama a Jesús. Personalmente me parece que, además de todos los pecados que tenemos, el gran pecado es que pasamos la vida “sin enterarnos de todo lo que el Padre nos ama”. Y esto trae serias consecuencias: si no arrancamos de esta raíz, no podemos amarnos como hermanos, no podemos tener unidad entre nosotros y, lo que es más grave, nos quedamos sin argumentos convincentes a la hora de expresar nuestra verdadera fe al mundo. Si los cristianos no estamos unidos, no sólo no revelamos, sino que “velamos”, “ocultamos”, “desfiguramos” el verdadero rostro de Dios. Jesús es realista y sabe que la unidad entre nosotros es difícil, más aún, es imposible sin la ayuda del Señor. Por eso Jesús ha rezado al Padre para que esto se pueda cumplir.  Cuando el mismo amor de Dios “manifestado a través de su Espíritu” venga a nosotros e inunde nuestros corazones, podremos convertir “el desierto en vergel”, “la tierra en cielo”, y “el infierno en paraíso”.  Es el milagro del amor. Enseñar a ser queridos y a querer, esa es la gran enseñanza de Jesús.

Palabra del Papa

“En el Evangelio de hoy, Jesús reza al Padre con estas palabras: “Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos y yo en ellos”. La fidelidad hasta la muerte de los mártires, la proclamación del Evangelio a todos se enraíza, tienen su raíz, en el amor de Dios, que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, y en el testimonio que hemos de dar de este amor en nuestra vida diaria. […] ¿Cómo es mi fidelidad a Cristo? ¿Soy capaz de “hacer ver” mi fe con respeto, pero también con valentía? ¿Estoy atento a los otros? ¿Me percato del que padece necesidad? ¿Veo a los demás como hermanos y hermanas a los que debo amar? Por intercesión de la Santísima Virgen María y de los santos, pidamos que el Señor colme nuestra vida con la alegría de su amor. Así sea. (Homilía de S.S. Francisco, 12 de mayo de 2013).

4,- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.-Propósito: Una oración especial para que me entere, de una vez, lo que el Padre me ama.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración

Al acabar esta oración, me siento desbordado al manifestarnos Jesús lo que el Padre nos ama. Nos ama tanto como a su hijo Predilecto. Por eso hoy me uno a la misma oración de Jesús al Padre: que el amor con que Tú me has amado a mí esté en ellos. Sí, que el amor del Padre corra por nuestras venas y así seremos hermanos de verdad. A veces los cristianos jugamos con palabras bonitas, incluso con palabras sacadas del evangelio. Pero cuando las palabras son sólo palabras, nos estamos engañando. Dame, Señor, tu amor para que pueda amar; dame tu Palabra, para que pueda hablar; dame tu verdad, para ser auténtico, para ser verdadero.

martes, 19 de mayo de 2026

VÍSPERAS Miércoles 20 de Mayo de 2026

 

LAUDES Miércoles 20 de Mayo de 2026

 

VIGILIA DE PENTECOSTÉS. 23 DE MAYO

 


Lectio Divina: 20 de mayo de 2026

 

“Padre, cuida en tu nombre a los que me has dado”

1.- Oración introductoria.

Señor, hay cosas que me rebasan, que me superan, que me trasladan a un mundo maravilloso, tu propio mundo. ¿Cómo podría yo soñar que me ibas a introducir en tu propia vida trinitaria? ¿Cómo me podría imaginar que me ibas a comunicar tu misma verdad, tu misma alegría, tu propia e íntima unidad? Hoy no necesito palabras sino silencio. Un silencio ancho, profundo y prolongado, agradecido.

2.- Lectura reposada del texto evangélico: Juan 17, 11-19

Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Quiero arrancar de esta oración de Jesús al Padre, esta bella frase: “Como Tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado”. El envío de los apóstoles es prolongación del envío del Padre a Jesús. Para entender bien esta frase hay que completarla con otra correlativa de Juan: “Como el Padre me ha amado a mí así yo también os he amado” (Juan 15,9). Jesús ha venido a este mundo con todo el cariño infinito del Padre, con la ternura del Padre, con el corazón entrañable del Padre. Cuando Jesús envía a sus discípulos al mundo, les dice que no lleven nada para el camino: “ni dos túnicas, ni dinero, ni alforjas” (Mt.10,10). Naturalmente que se trata de alforjas materiales. Porque las alforjas espirituales están bien repletas de la ternura y del amor desbordado del Padre.

Con estas alforjas espirituales bien llenas, Jesús les puede hablar a sus discípulos de “verdad”, “de alegría”, y “de unidad”. La verdad no es la de los filósofos y los sabios. Es la verdad de Jesús. Todo Él es verdad. Es el auténtico, el veraz, el fiel. De esa coherencia debe estar revestido el discípulo. La alegría no es la que da el mundo. Es alegría colmada. Tan honda que es difícil explicar. Y tan fuerte que es capaz de superar los peores momentos de la vida. Y, sobre todo, “la unidad”. No una unidad conseguida a base de esfuerzos humanos, sino la unidad que tiene el Padre con el Hijo y el Hijo con el Padre. Unidad regalada. A esta unidad debo acudir cuando fallen las comunidades de corte humano, cuando sienta el fracaso de los amigos, cuando no me vea querido por nadie. La unidad trinitaria no puede fallar nunca. Jesús ha querido que yo en Él, sea “uno con el Padre y el Espíritu Santo”. Y este regalo de Jesús nadie me lo puede robar. Por eso el cristiano nunca está solo.

Palabra del Papa.

“Un aspecto esencial del testimonio del Señor Resucitado es la unidad entre nosotros, sus discípulos, como la que existe entre Él y el Padre. Y la oración de Jesús en la víspera de su pasión ha resonado hoy en el Evangelio: «Que sean una sola cosa como nosotros». De este eterno amor entre el Padre y el Hijo, que se extiende en nosotros por el Espíritu Santo, toma fuerza nuestra misión y nuestra comunión fraterna; de allí nace siempre nuevamente la alegría de seguir al Señor”. (Homilía de S.S. Francisco, 17 de mayo de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto evangélico ya meditado. (Guardo silencio)

5.-Propósito. Sentirme desbordado por el amor del Padre manifestado en su Hijo Jesús. Y agradecerlo.

 6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, cuando pienso en lo poco que valgo, en lo poco que tengo y en lo poco que soy, no puedo por menos que agradecer a Dios Padre el regalazo que me ha hecho con su Hijo Jesús. Sin Él no sabría nada del Padre ni hubiera tenido idea de la maravillosa presencia del Espíritu Santo. Con Jesús tengo acceso directo al Padre, a la vida del Padre, al beso y al abrazo del Padre. Incluso a la misma unidad del Padre y del Hijo en el Espíritu Santo. ¡Gracias, mi Dios!

19 mayo - María, oyente de la Palabra

 

Spot "Metro" Viaje Apostólico del Papa León a España 2026

 

lunes, 18 de mayo de 2026

Oración por la visita del Papa León XIV a España



 Dios, Padre de misericordia,

que has llamado al Papa León XIV
a ser pastor universal de tu Iglesia,
bendice su visita a nuestra tierra.

Concede a España
acoger con alegría al Sucesor de Pedro,
renovar la fe de nuestros padres
y ser testigos valientes del Evangelio.

Que esta visita fortalezca
la comunión entre los pueblos,
la esperanza en los jóvenes,
la caridad con los pobres
y la misión evangelizadora de la Iglesia.

Por intercesión de Santa María,
Patrona de nuestro pueblo,
y de todos los santos que en esta tierra
te dieron gloria.

Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

PASTORAL DEL DUELO. 01 El valor de perdonar

 


VÍSPERAS Martes 19 de Mayo de 2026

 

LAUDES Martes 19 de Mayo de 2026

 

Lectio Divina: 19 de mayo de 2026

 

HA LLEGADO LA HORA

1.- Oración introductoria.

Señor, en este tiempo de oración no quiero pedirte nada material ni para mí ni para los míos. Mi pensamiento se centra sólo en Ti, en tus cosas, en las cosas de tu Padre. Y deseo, como Tú, la honra del Padre, la glorificación del Padre, el hacer todo en este día para agradarle, agradecerle, y tratar de conseguir que el Padre Dios pueda disfrutar un rato conmigo.

2.- Lectura reposada del texto. Juan 17, 1-11a

Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.

3.- Qué dice el texto bíblico.

Meditación-reflexión.

El tiempo y la hora. Todos tenemos el tiempo, pero Jesús, además del tiempo, tiene “su hora”. Nosotros podemos disponer del tiempo y, aunque la vida es corta, todavía nos queda tiempo para cansarnos, para aburrirnos y hasta para “perder inútilmente el tiempo”. A veces nos preguntan: ¿qué haces ahí? Y contestamos: “aquí estoy matando el tiempo”. Jesús, además del tiempo, tiene “su hora”. Y ésta es muy importante en el evangelio de San Juan ya que atraviesa todo el evangelio desde el principio:” No ha llegado mi hora” (2,4) hasta el final: “Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo” (17,1). Para Jesús “su hora” era la hora de su muerte, resurrección y glorificación. La hora de la entrega total por amor. Esta hora ha dado sentido a todas sus horas y ha llenado de contenido su tiempo. Por eso, para Jesús no hay horas vacías, horas aburridas, horas muertas. Al morir, tomará entre sus manos el libro de su existencia y lo cerrará ante el Padre diciendo: ¡MISION CUMPLIDA! También me encantan estas palabras de Jesús al Padre: “Eran tuyos y Tú me los diste”. Jesús nos ha visto a todas las personas como “regalos del Padre para Él”. Por eso nos ha amado tanto. Nos preguntamos: ¿Y qué pasaría en el mundo si cada uno de nosotros nos viéramos como un precioso regalo de nuestro Padre-Dios?

Palabra del Papa

“¿Quién nos separará del amor de Cristo?” Con estas palabras, san Pablo nos habla de la gloria de nuestra fe en Jesús: no sólo resucitó de entre los muertos y ascendió al cielo, sino que nos ha unido a él y nos ha hecho partícipes de su vida eterna. Cristo ha vencido y su victoria es la nuestra. […] El Evangelio de hoy contiene un mensaje importante para todos nosotros. Jesús pide al Padre que nos consagre en la verdad y nos proteja del mundo. Es significativo, ante todo, que Jesús pida al Padre que nos consagre y proteja, pero no que nos aparte del mundo. Sabemos que él envía a sus discípulos para que sean fermento de santidad y verdad en el mundo: la sal de la tierra, la luz del mundo. En esto, los mártires nos muestran el camino”. (Homilía de S.S. Francisco, 16 de agosto de 2014).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto evangélico ya meditado.  (Silencio).

5.-Propósito. Hoy no desperdiciaré una hora, ni un solo minuto del día.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Padre, porque nos has hecho hijos tuyos y tanto nos has querido que nos has convertido a cada uno de nosotros en “regalos” para tu Hijo Amado. Pero te pido también que nosotros nos convirtamos en “regalos los unos para los otros”. Haz que sepamos descubrir lo bueno y hermoso que hay en el corazón de cada uno de tus hijos. Y que sepamos no sólo aceptarlo sino también agradecerlo.  ¡Gracias, Padre!

Programa del viaje apostólico del Santo Padre León XIV a España


Sábado 6 de junio | Roma – Madrid

8h Salida en avión desde Roma/Fiumicino hacia Madrid
10:30h Llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
11:30h Ceremonia de bienvenida en el Palacio Real
12h Visita de cortesía a Sus Majestades los Reyes de España
12:30h Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Real de Madrid. (Discurso del Santo Padre)
18:00h Visita a los operadores y asistidos del proyecto social “CEDIA 24 horas” en el Centro de Información y Acogida. (Saludo del Santo Padre)
20:30h Vigilia de oración con los jóvenes en la “plaza de Lima”. (Discurso del Santo Padre)

Domingo 7 de junio | Madrid
10h Santa Misa en la plaza de Cibeles y procesión del Corpus Christi. (Homilía del Santo Padre)
16:30h Encuentro privado con miembros de la Orden de San Agustín en la Nunciatura Apostólica.
18h Encuentro “tejer redes con el mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte” en el Movistar Arena. (Discurso del Santo Padre)
19:30h Cena en la residencia del arzobispo de Madrid

Lunes 8 de junio | Madrid
09:30h Encuentro con el presidente del Gobierno en la Nunciatura Apostólica.
10:30h Encuentro con los miembros del Parlamento en el Congreso de los Diputados. (Discurso del Santo Padre)
11:30h Encuentro con los obispos de España en la sede de la Conferencia Episcopal Española. (Saludo del Santo Padre)
12:50h Almuerzo con los obispos en la Nunciatura Apostólica.
18:00h Oración y homenaje a la Virgen de la Almudena en la Catedral de Santa María de la Almudena. (Saludo del Santo Padre)
19h Encuentro con la comunidad diocesana en el estadio Santiago Bernabéu. (Discurso del Santo Padre)

Martes 9 de junio | Madrid – Barcelona
10:20h Encuentro con voluntarios en IFEMA. (Discurso del Santo Padre)
11:10h Salida hacia Barcelona
12:25h Llegada a Barcelona-El Prat
13:00h Oración de la Hora intermedia en la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia. (Homilía del Santo Padre)
20h Vigilia de oración en el estadio Olímpico Lluís Companys. (Discurso del Santo Padre)

Miércoles 10 de junio | Barcelona – Montserrat – Barcelona
10:50h Visita al centro penitenciario Brians 1. (Saludo del Santo Padre)
12h Rezo del Rosario en la Abadía de Montserrat. (Discurso del Santo Padre)
13h Almuerzo con la comunidad benedictina de Montserrat.
16:30h Encuentro con realidades de caridad y asistencia diocesanas en la iglesia de San Agustín. (Discurso del Santo Padre)
19:30h Santa Misa en la Sagrada Familia, con la inauguración de la torre de Jesucristo. (Homilía del Santo Padre)

Jueves 11 de junio | Barcelona – Gran Canaria
08:30h Salida hacia Gran Canaria
10:50h Llegada a la base aérea de Gran Canaria/Gando
11:40h Encuentro con realidades de acogida a migrantes en el puerto de Arguineguín. (Discurso del Santo Padre)
13:30h Encuentro con los obispos, presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas, seminaristas y agentes de pastoral en la catedral de Santa Ana. (Discurso del Santo Padre)
18:30h Santa Misa en el estadio de Gran Canaria. (Homilía del Santo Padre)

Viernes 12 de junio | Gran Canaria – Tenerife – Roma
08:30h Salida hacia Tenerife
09:10h Llegada a “Tenerife Norte-Los Rodeos”
09:30h Encuentro con migrantes en el centro “Las Raíces”. (Saludo del Santo Padre)
10:10h Encuentro con realidades de integración de los migrantes en la “plaza del Cristo de La Laguna”. (Discurso del Santo Padre)
12:15h Santa Misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. (Homilía del Santo Padre)
14:30h Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de “Tenerife Norte-Los Rodeos”
15h Salida hacia Roma
20:10h Llegada al aeropuerto internacional Roma/Fiumicino

VÍSPERAS Lunes 18 de Mayo de 2026

 

Misa de hoy ⛪ Lunes 18 Mayo de 2026

 

LAUDES Lunes 18 de Mayo de 2026

 

18 mayo - María, mujer de alegría

 

17 mayo - María, mujer de oración

 

Lectio Divina: 18 de mayo de 2026

 

“Y me dejaréis solo”

1.-Oración introductoria.

Señor, qué hermosas palabras las que nos dices en tu evangelio: Has rogado para que tengamos paz en Ti. Yo no vengo a rezar. ¡Pobre de mí! Yo vengo a que seas Tú mismo el que reces dentro de mí. Yo tampoco quiero mi paz, sino la tuya, la que Tú me das. Mi paz es movediza, como las aguas superficiales del mar. La tuya es estable, oceánica, como las aguas profundas. Señor, dame siempre de esa paz.

2.- Evangelio. Juan 16, 29-33

En aquel tiempo dijeron los discípulos a Jesús: Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios. Jesús les respondió: ¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo! yo he venido al mundo.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Jesús, en este evangelio, nos habla de soledad. Y hay dos tipos de soledad. La soledad normal, la que nos acompaña en algún momento de nuestra vida y la “soledad amarga”, la que no esperamos, la que proviene de aquellos que no están con nosotros cuando deberían estar. De ésta ha participado el Señor cuando se queda sin la compañía de aquellos a quienes llamó “para que estuvieran con Él” (Mc. 3,14) y en el momento en que más los necesitaba lo han dejado solo. Y Jesús se siente solidario de tantas personas abandonadas por sus hijos, por sus nietos, por sus mejores amigos. Pero, en estas circunstancias, Jesús nos abre un camino de esperanza. ¡EL PADRE! A Jesús nunca le ha abandonado. Como hombre ha tenido “sensación” de abandono, pero en realidad siempre ha estado con Él. Incluso nos ha dicho que de ese Padre uno se puede fiar no sólo hasta la muerte sino hasta “más allá de la muerte”. La Resurrección es la gran respuesta del Padre a la pregunta de Jesús en la Cruz: ¿Por qué me has abandonado?

Palabra del Papa

“La vida es una milicia. La vida cristiana es una lucha, una lucha bellísima, porque cuando el Señor vence en cada paso de nuestra vida, nos da una alegría, una felicidad grande: es alegría porque el Señor ha vencido en nosotros, con la gratuidad de su salvación. Pero si todos somos un poco vagos en la lucha y nos dejamos llevar adelante por las pasiones, por algunas tentaciones, es porque somos pecadores, ¡todos! Pero no se desanimen. Valentía y fuerza, porque el Señor está con nosotros”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 30 de octubre de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito: Al final de la jornada me preguntaré: ¿Me he fiado plenamente de Dios, mi Padre?

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero acabar mi oración dándote inmensas gracias por haber conocido lo importante que es en la vida “descubrir su sentido”, “no sentirse nunca solo”, fiarme de un Dios que estará conmigo hasta la muerte y hasta más allá de la muerte. Pero, para todo eso, necesito pararme, detenerme y escuchar al Señor que nos dice: MIRAD. Tengo que mirar a Dios con una mirada nueva y profunda. Señor, haz que me deje mirar por Ti y, con esa misma mirada, mirar también a mis hermanos.