/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Iglesia Noticia en La Rioja. 13 el domingo 13 de septiembre de 2026

 

Mensaje a los padres de los niños de Primera Comunión



(Inspirado en la Carta Pastoral "Abba, Padre" - Curso 2026-2027)

Queridas familias:

Al comenzar este nuevo curso de catequesis en nuestra parroquia, queremos daros la bienvenida a un camino muy hermoso que no recorren solos vuestros hijos, sino que recorremos toda la comunidad parroquial y, de forma muy especial, vosotros como familia.

Este año, nuestro Obispo D. Santos Montoya nos propone como lema diocesano las palabras de Jesús: "¡Abba, Padre!" (Mc 14,36). Abba es esa primera palabra del balbuceo de un niño pequeño —algo parecido a "papá" o "papaíto"— que expresa máxima confianza, cariño y cercanía. Jesús la usó para enseñarnos cómo dirigirnos a Dios y para decirnos que Dios nos ama con un corazón de Padre misericordioso.

A la luz de la carta de nuestro Obispo, queremos compartir con vosotros tres ideas clave para este año:

  1. La familia es la primera "escuela del amor" y de la fe: Como señala la Carta Pastoral, las expresiones de afecto, las primeras palabras y la vivencia en el hogar calan en lo más profundo de nuestro ser y nos acompañan toda la vida. La catequesis en la parroquia es solo una ayuda; el lugar fundamental donde vuestros hijos aprenden a conocer a Dios, a rezar y a querer a los demás es en vuestra propia casa, en la "iglesia doméstica" que es la familia.
  2. Caminar juntos, abrazando nuestras imperfecciones y limitaciones: En la carta se nos recuerda la hermosa imagen del Hijo Pródigo y el abrazo del Padre que nos acoge siempre. En las familias hay momentos de alegría, pero también cansancios, dificultades y límites. Dios no nos pide familias "perfectas", sino familias que se quieren, que se perdonan y que enseñan a sus hijos a confiar en el amor incondicional de Dios. La preparación para la Primera Comunión es un tiempo idóneo para renovar la fe de toda la familia y "nacer de nuevo" juntos.
  3. Los abuelos y la comunidad como apoyo: En nuestras parroquias vemos constantemente la valiosa huella que dejan los abuelos en la transmisión de la fe a las nuevas generaciones. Os animamos a hacer partícipes a los abuelos y a apoyaros en la comunidad parroquial (en los catequistas, en la Misa dominical y en las actividades familiares), porque educar y acompañar en la fe es una tarea en la que nos ayudamos unos a otros.

Jesús no viene en la Eucaristía solo a visitar a vuestro hijo/a el día de su Comunión; quiere entrar en vuestro hogar para ser el centro de vuestra vida familiar, dándoos fuerza, paz y esperanza en el día a día.

Os invitamos a participar activamente en las reuniones de padres, en las celebraciones dominicales y en la vida de la parroquia durante este curso. ¡Contad con nuestra oración y nuestro acompañamiento!

Un saludo muy afectuoso en el Señor,

El Equipo de Catequesis y la Comunidad Parroquial de San Pío X

Domingo 24, tiempo ordinario: 13 de septiembre de 2026

 

…sino hasta setenta veces siete.

INTRODUCCIÓN

El perdón no es más que una de las manifestaciones del amor y está en conexión directa con la debilidad humana. Uno de los graves errores del ser humano es creerse perfecto. Entre los seres humanos es impensable un verdadero amor que no lleve implícito el perdón. Dejaríamos de ser humanos si pudiéramos eliminar la posibilidad de fallar. Es lo que nos dice San Juan: “Si decimos que no tenemos pecado nos engañamos y la verdad no está en nosotros” (1Jn. 1,8) No importan los muchos pecados con tal de reconocerlos con humildad y esperar con confianza el perdón de Dios que nunca falla.

TEXTOS BÍBLICOS

1ª lectura: Eclo. 27, 30-28,7.                          2ª lectura: Ro. 14, 7-9

EVANGELIO

San Mateo 18, 21-35:

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.» Palabra del Señor

REFLEXIÓN

1.-La importancia del perdón en las primeras comunidades. La importancia del perdón en las comunidades primitivas está motivada por la importancia que le dio Jesús. Lo afirma en el Padre Nuestro: “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Mt.6,12). Es decir, lo mismo que el pan es necesario para vivir, el perdón es necesario para “convivir”. Lo exige para poder celebrar la Eucaristía: “Si al tiempo de presentar tu ofrenda ante el altar caes en la cuenta de que tu hermano tiene algo contra ti, deja la ofrenda y vete a reconciliarte con él” (Mt. 5,23-24).  Y sabemos que Jesús se muere perdonando a los que lo están asesinando (Lc.23,34).  Jesús sabe que somos frágiles, débiles, y vamos a caer. ¿Cómo poder levantarnos? Con nuestra capacidad de perdonarnos.  Pero esta capacidad de perdonarnos no es posible si Jesús no va por delante. La comunidad primitiva ha quedado impactada por el comportamiento de Jesús que perdona y excusa a sus propios asesinos. ¿Cómo no le vamos a imitar, aunque sea de lejos?

2.– El perdón de Pedro es grande, pero insuficiente. Los rabinos más generosos del tiempo de Jesús hablaban de perdonar las ofensas hasta cuatro veces. Pedro se siente mucho más generoso y añade otras tres. Siete era ya un número que indicaba plenitud, pero Jesús quiere dejar muy claro que no es suficiente, porque todavía supone que se lleva cuenta de las ofensas.  La frase del evangelio «setenta veces siete» no podemos entenderla literalmente; como si fuera el resultado de una operación matemática: 70 X 7=490. Jesús no hace uso de las operaciones de la razón sino del corazón. A Jesús, Pedro le pide una medida para el perdón. Y Jesús le contesta que hay que perdonar sin medida.  Y esto es lo que Jesús está viviendo en su corazón con relación a nosotros. Por eso es un error grave que, a la hora de perdonar al hermano, yo me fije en la persona que me ha ofendido y no me fije en Jesús. Por ese camino no encontraré salida.  Tengo que fijarme en el perdón de Dios, en cómo me ha perdonado Dios a mí. Y a eso va la parábola. El perdón incluso a los enemigos, como lo pide Jesús, es algo no sólo difícil sino imposible para nosotros. Es obra de su gracia.

3.– El perdón de Dios es tan inabarcable como su amor. La clave de la parábola está en la enorme diferencia de las cantidades. Unos pocos euros comparados con millones de euros. La enormidad en el perdón es de Dios; la tacañería en el perdón es de los hombres.  En realidad, Dios no puede dejar de perdonarnos como no puede dejar de amarnos. Por eso, cuando Dios nos perdona nos sana del todo; mientras en el perdón humano siempre quedan cicatrices.

          “Perdonar “de corazón” es el modo de perdonar de Dios… El señor sabe que  no le va a poder pagar nunca todo lo que le debe, pero no quiere que esa deuda amargue la vida del siervo y de su familia: le puede la compasión. Es un perdón que va mucho más allá de lo que se le pide; un perdón que no toma la medida del cálculo, sino de la compasión. Una lógica asombrosa desde nuestra lógica humana, pero que es la del evangelio: al señor lo que le importa de verdad es la vida del siervo. El ofendido “pierde” para que el “ofensor” gane. Evangelio en estado puro. Ya vamos entendiendo de qué va eso de “perdonar de corazón”. Es el perdón que nace de la compasión, de un corazón compasivo. Más claro: es el perdón que se pregunta por el bien del que nos ha ofendido, más que por lo que satisfaría nuestro orgullo o nuestra sensibilidad heridos. Lo que Dios hace con nosotros al perdonarnos: mirar por nuestro bien. “Perdonar de corazón” es preguntarnos por la situación de quien nos ha ofendido y, más allá de la ofensa que hemos recibido, intentar ayudarle (Darío Mollá.S.J).

sábado, 12 de septiembre de 2026

PROGRAMACIÓN PARROQUIAL (CURSO 2026-2027)

 


BORRADOR DE PROGRAMACIÓN PARROQUIAL (CURSO 2026-2027)

Parroquia San Pío X – Logroño

Lema diocesano: "¡Abba, Padre!" (Mc 14,36)

I. MARCO Y OBJETIVOS DIOCESANOS DE REFERENCIA

Atendiendo al Plan Diocesano de Pastoral 2026-2027, la parroquia asume como ejes vertebradores:

  1. Anuncio y acompañamiento a la familia en todas sus etapas y realidades.

  2. Presencia pública de la fe, defensa de la vida y compromiso social en el barrio.

  3. Fomento de la cultura de la oración, el espíritu carismático y las vocaciones.

  4. Atención a la fragilidad, el dolor, la enfermedad, el duelo y la plena inclusión de las personas con discapacidad.

II. OBJETIVOS Y LÍNEAS DE ACCIÓN POR ÁREAS

1. Pastoral de la Fragilidad, la Salud y la Inclusión (Objetivo Diocesano 1º y 4º)

  • Atención e Inclusión de Personas con Discapacidad:

    • Accesibilidad y acogida: Promover una parroquia plenamente accesible tanto en lo físico (barreras arquitectónicas) como en la participación de los sacramentos y la vida comunitaria.

    • Catequesis e iniciación cristiana adaptada: Favorecer una catequesis inclusiva atendiendo a las necesidades específicas de niños, jóvenes o adultos con discapacidad intelectual o sensorial.

    • Acompañamiento a las familias: Apoyar y acompañar a las familias que cuentan con miembros con discapacidad o en situación de dependencia.

    • Conmemoración del Día de la Discapacidad: Unirse a los actos y celebraciones diocesanas convocadas a comienzos de diciembre (3 de diciembre).

  • Pastoral del Duelo "Resurrección":

    • Mantener el grupo de acompañamiento en el duelo para ofrecer consuelo, escucha y esperanza cristiana a quienes afrontan la pérdida de seres queridos.

  • Hospitalidad de Lourdes de La Rioja:

    • Promover el servicio y acompañamiento a enfermos y personas con discapacidad de la parroquia, participando activamente en la Peregrinación Diocesana a Lourdes (24-27 de junio).

2. Acción Social, Caridad y Defensa de la Vida (Objetivo Diocesano 1º y 2º)

  • Cáritas Parroquial:

    • Acogida, escucha e intervención directa con familias o personas solas en riesgo de exclusión en el barrio.

    • Participación en las campañas de sensibilización (Semana de la Pobreza, Día de la Caridad, etc.).

  • CRIAME (Centro Riojano de Información y Ayuda a la Mujer Embarazada):

    • Colaboración con el apoyo a la mujer embarazada vulnerable y sensibilización en la Jornada por la Vida (20 de marzo).

3. Área Espiritual, Movimientos y Liturgia (Objetivo Diocesano 3º y 4º)

  • Renovación Carismática Católica (RCC):

    • Potenciar el grupo de oración carismática como espacio de alabanza, invocación al Espíritu Santo y vivencia del amor del Padre ("Abba, Padre").

    • Organización de Seminarios de Vida en el Espíritu.

  • Culto, Accesibilidad Litúrgica y Vocación:

    • Cuidar la preparación litúrgica dominical garantizando la participación activa de personas con discapacidad, mayores y enfermos.

    • Horas Santas periódicas por las vocaciones y adhesión a los Círculos del Silencio.

4. Catequesis, Familias y Formación (Objetivo Diocesano 1º y 4º)

  • Catequesis Inclusiva y Familiar:

    • Involucrar a los padres en el proceso de fe de sus hijos e hijas.

  • Formación Parroquial:

    • Impartir pautas de sensibilización para voluntariado y agentes de pastoral sobre cómo acompañar la discapacidad, la dependencia y el dolor en el entorno parroquial.

III. CALENDARIO BÁSICO DE ACTIVIDADES (CURSO 2026-2027)

  • Septiembre 2026:

    • Inicio del curso pastoral y coordinación de los equipos (Cáritas, Duelo, RCC, Inclusión/Discapacidad).

    • Peregrinación diocesana a Valvanera (12 sept).

  • Octubre 2026:

    • Comienzo de la Catequesis de Primera Comunión y Confirmación inclusivas.

    • DOMUND (18 oct).

  • Noviembre 2026:

    • Día de la Iglesia Diocesana (8 nov).

    • Semana de la Pobreza de Cáritas (9-11 nov).

    • Misa por los difuntos con participación del grupo "Resurrección".

  • Diciembre 2026:

    • Celebración y visibilización del Día de la Discapacidad (3 dic).

    • Campañas de Navidad con Cáritas y CRIAME (recogida de alimentos y ayuda a la maternidad).

    • Vigilia de la Sagrada Familia (26 dic).

  • Enero 2027:

    • Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos (18-25 ene).

  • Febrero 2027:

    • Miércoles de Ceniza (10 feb).

    • Jornada Mundial del Enfermo y Eucaristía coordinada con la Hospitalidad de Lourdes de La Rioja.

    • Manos Unidas (14 feb).

  • Marzo 2027:

    • Día del Seminario (14/19 mar).

    • Jornada por la Vida (20 mar) en coordinación con CRIAME.

    • Vía Crucis parroquial adaptado y accesible / Seminario de Vida en el Espíritu (RCC).

  • Abril 2027:

    • Celebraciones de Semana Santa y Pascua.

    • Vigilia por las Vocaciones (17 abr).

  • Mayo - Junio 2027:

    • Primeras Comuniones y Confirmaciones.

    • Preparación y participación en la Peregrinación Diocesana a Lourdes (24-27 junio) junto a enfermos y personas con discapacidad.

    • Corpus Christi / Día de la Caridad (Cáritas).

    • Asamblea final del curso parroquial.

Domingo 24, tiempo ordinario: 13 de septiembre de 2026. NTRA. SRA. DE VALVANERA

 El perdón que brota del roble de la gracia

1. Dos lógicas enfrentadas: El cálculo contra el amor sin medida
Queridos hermanos y hermanas de esta querida tierra riojana: hoy la liturgia nos sitúa ante una de las preguntas más humanas que registra el Evangelio. Pedro, tratando de ser generoso bajo la mentalidad de su tiempo, le pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar a quien le ofende. Propone el siete, el número de la perfección, creyendo haber alcanzado un límite heroico. Sin embargo, la respuesta de Jesús rompe cualquier molde: «No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete».
Con esto, el Maestro nos pide derribar la contabilidad del rencor. Nos invita a pasar de la lógica del cálculo —donde anotamos meticulosamente los agravios en el libro de nuestras quejas— a la lógica de la gracia, que es infinita.
2. La conversión en el bosque: El ejemplo de Nuño Óñez
Esta transición de la justicia humana a la misericordia divina la entendemos de forma única hoy en nuestra región. Al celebrar a nuestra patrona, la Virgen de Valvanera, no podemos evitar mirar hacia la Sierra de la Demanda y recordar el origen de su devoción. La tradición nos habla de Nuño Óñez, un hombre violento, un bandolero que vivía de espaldas a Dios robando por los caminos. Su vida estaba inmersa en la ley de la fuerza y del beneficio propio. 
Sin embargo, tras un profundo arrepentimiento guiado por un ángel, Nuño experimentó el vuelco del perdón de Dios. No se le aplicó un castigo proporcional a sus faltas; se le regaló una misericordia desbordante. Y fue precisamente ese perdón radical lo que transformó su corazón y lo llevó a buscar a la Madre en el hueco de aquel mítico roble, junto al panal de miel y la fuente de agua cristalina. 
El Evangelio de hoy nos presenta la parábola de un siervo que, habiendo sido perdonado de una deuda astronómica por su rey, sale a la calle y es incapaz de perdonar una cantidad insignificante a un compañero. Nuño, al contrario que el siervo despiadado de la parábola, entendió que quien ha sido perdonado de una deuda tan grande no puede volver a la calle a asfixiar a sus hermanos. Él abrazó la vida de oración y penitencia porque su memoria quedó marcada por la gratuidad de Dios.
3. El mosto de la vendimia y el bálsamo del perdón
En pocos días, Logroño y toda La Rioja celebrarán las fiestas de San Mateo, donde se pisará la uva para ofrecer a los pies de la Virgen de Valvanera el primer mosto de la vendimia. Ese mosto es el fruto del esfuerzo, del campo riojano, pero sobre todo es un símbolo de la vida que brota de la tierra generosa. 
El rencor, la ira y la cólera —de las que nos previene con dureza la primera lectura del Eclesiástico— son como un vino rancio que avinagra el alma y divide a las familias, a los pueblos y a las comunidades. El perdón, en cambio, es como ese mosto nuevo: dulce, sanador y lleno de la promesa de una fiesta compartida.
Perdonar «de corazón», como nos pide Jesús al final del Evangelio, no es un simple esfuerzo psicológico o una señal de debilidad. Es un acto de memoria espiritual. Es mirar a la Reina de Valvanera y de los Cameros y recordar que somos hijos de una misma Madre, cobijados bajo su manto protector. Si Dios nos ha perdonado tanto en la cruz y nos sigue acogiendo cada vez que acudimos al sacramento de la confesión, ¿con qué derecho nos erigimos nosotros en jueces implacables de nuestros semejantes? 
Pidamos hoy a la Virgen de Valvanera que interceda por nuestra comunidad diocesana y por toda La Rioja. Que ella, que endulzó el alma del bandolero Nuño, ablande hoy nuestros corazones endurecidos. 
Que sepamos vaciar las cuentas del rencor para llenarlas de paciencia, y que la ofrenda de nuestras vidas sea tan pura y fecunda como el primer mosto que pronto le presentaremos. Madre de Valvanera, alcánzanos de tu Hijo un corazón capaz de perdonar siempre. Amén.