PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.
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viernes, 13 de febrero de 2026
l Espejo de la Iglesia en La Rioja. 13 de febrero de 2026
Lectio Divina: 14 de febrero de 2026
“La mies es mucha”
Santos Cirilo y Metodio
1.- Oración introductoria.
Señor, reconozco que la mies es mucha. Son millones de personas que no te conocen, que viven a la sombra de tu gran amor. Tú necesitas urgentemente obreros para la mies. Pero no te sirve cualquiera. Los miles de fariseos, saduceos y sacerdotes con quienes Tú te enfrentaste, no te servían. Te sirven los que te siguen, los que te aman, los que quieren vivir como Tú viviste y quieren llevar adelante tu programa. De éstos, danos muchos obreros para tu viña.
2.- Lectura reposada del evangelio: Lucas 10,1-9
Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa.’ Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El Reino de Dios está cerca de vosotros.’
3) Qué dice la Palabra de Dios.
Meditación- Reflexión
- Sujeto de la misión. “Designó 72”. La Buena Noticia no está reservada sólo a los “doce” apóstoles. Al nombrar 72 está hablando de gente laica. Todo cristiano que haya experimentado el gozo de pertenecer a Jesús, se convierte en apóstol, en predicador. Pero, leyendo bien el texto, el verdadero sujeto de evangelización es JESÚS. “Los envió por delante a todos los lugares donde Él debía de ir”. El apóstol va por delante, pero por detrás va siempre Jesús. El apóstol muchas veces sólo hace chapuzas. Después todo lo arregla Jesús.
Condiciones:
- a) No llevar nada. Ligeros de equipaje. Lo único que debe llevar el apóstol es a Jesús y nada más.
- b) “No saludéis a nadie”. No se trata de no saludar sino de no coger “capazos” porque no hay tiempo que perder.
- c) Poneos en camino. Uno que no anda, que está sentado, nunca tropieza. Sólo tropieza el que camina. Y el Papa Francisco nos dice que “prefiere una Iglesia accidentada, que encerrada”. Lo encerrado huele a enfermo. Cuando no salimos a evangelizar nos estamos cargando la Iglesia nosotros, porque nos autodestruimos. .
- Destinatarios de la misión. Al hablar de 72 ciudades, según dicen los estudiosos, se trata de las ciudades conocidas entonces. Son todas. Jesús ha venido para todos. Donde haya una persona que no conoce a Jesús siempre será necesario un evangelizador. La tarea es inmensa. Realmente, la mies es mucha.
- El mensaje. El mensaje es fabuloso: “El Reino de Dios está cerca” Dios está mucho más cerca de lo que pensamos. Y no está cerca porque nosotros nos hayamos acercado a Él con nuestros sacrificios, limosnas, oraciones…sino porque Él nos ha tomado la delantera. Nos primerea. Nos coge por sorpresa. Nos seduce con su amor.
Palabra del papa
La página del Evangelio de hoy (cf. Lc 10,1-12.17-20) presenta a Jesús que envía en misión a setenta y dos discípulos, además de los doce apóstoles. El número setenta y dos probablemente indica todas las naciones. En efecto, en el libro de Génesis se mencionan setenta y dos naciones diferentes (cf. 10,1-32). Así, este envío prefigura la misión de la Iglesia de anunciar el Evangelio a todos los pueblos. Jesús dijo a los discípulos: «La mies es mucha y los obreros son pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (v. 2).
Esta petición de Jesús es siempre válida. Siempre debemos orar al “dueño de la mies”, que es Dios Padre, para que envíe obreros a trabajar en su campo, que es el mundo. Y cada uno de nosotros lo debe hacer con un corazón abierto, con una actitud misionera; nuestra oración no debe limitarse solo a nuestras peticiones, a nuestras necesidades: una oración es verdaderamente cristiana si también tiene una dimensión universal. (S.S. Papa Francisco)
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra. (Silencio).
5.- Propósito: Hoy viviré el espíritu de las Bienaventuranzas.
6.- Dios me ha hablado a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, gracias por haberme llamado a ser tu discípulo. No quiero ser discípulo de los fariseos, de los saduceos, de los escribas, de los sacerdotes del A.T. Quiero ser discípulo tuyo y poner mis pies en las huellas que dejaron los tuyos. Tú me has mirado y yo me dejé mirar. Tú me has seducido y yo me dejé seducir. Gracias por tantas gracias y delicadezas que has tenido conmigo.
PROCESIÓN MARIANA DE ANTORCHAS (14 de febrero)
"Amar llevando el dolor
del otro"
VI Domingo
del Tiempo Ordinario – 15 de febrero de 2026
Introducción: Luces que sanan
Queridos feligreses de Santiago, querida hospitalidad
de Lourdes de La Rioja, y hermanos todos.s Hoy nos reunimos bajo una luz muy
especial. Hace apenas tres días celebrábamos la Jornada Mundial del Enfermo y
la Virgen de Lourdes presididada la Eucaristía por nuestro obispo D. Santos en La
Parroquia de San Pío X y hoy,recordamos aquella tercera aparición de la Virgen
en Lourdes, donde la "Bella Señora" empezó a revelar a Bernadette que
la verdadera felicidad no siempre coincide con el bienestar de este mundo, sino
con la fidelidad del corazón.
El lema que
el Papa nos propone para este año 2026 es: "La compasión del
samaritano: amar llevando el dolor del otro". Este mensaje no es solo
una frase bonita; es la clave para entender el Evangelio tan exigente que
acabamos de escuchar.
1. La Ley que no pesa, sino que libera (Mateo 5)
En el
Evangelio de hoy, Jesús nos dice: "No he venido a abolir la ley, sino a
darle plenitud". Para muchos, la ley de Dios parece una lista de
prohibiciones. Pero para el que sufre, para el enfermo o para quien cuida, la
Ley de Jesús es una ley de cercanía.
Jesús nos
pide ir a la raíz: no basta con no matar, hay que erradicar el desprecio. No
basta con no pecar, hay que purificar la mirada. ¿Por qué es tan radical?
Porque el Reino de Dios se construye en la calidad de nuestros vínculos. El
lema de este año nos invita a "llevar el dolor del otro", y eso es
imposible si nuestro corazón está lleno de rencor o de juicios hacia el
hermano. La plenitud de la ley es, sencillamente, la compasión.
2. El Samaritano: El modelo de la nueva ética
El Papa nos
invita a mirar al Buen Samaritano como aquel que "se hace cargo". En
la primera lectura escuchamos que tenemos ante nosotros "la vida y la
muerte, lo que cada uno quiera se le dará".
- El sacerdote y el levita de la
parábola eligieron "pasar de largo", quizás cumpliendo normas
externas de pureza, pero vacíos por dentro.
- El Samaritano eligió la vida
al detenerse.
Elegir la
vida hoy, en nuestras familias y con nuestros enfermos, significa elegir el
"sí, sí" y el "no, no" de la honestidad. Significa no dar
excusas cuando alguien necesita que carguemos, aunque sea un poco, con su cruz.
Como en la procesión de antorchas que recordamos hoy, nuestra fe solo brilla
cuando se inclina para encender la esperanza en el que se está apagando.
3. Lourdes: La posada de la esperanza
El lema de
la Jornada del Enfermo cita el pasaje de Lucas: "Lo llevó a una posada
y lo cuidó". La Iglesia, y concretamente lugares como Lourdes, son esa
"posada".
Pero cada una de nuestras parroquias y hogares debe ser también una posada. San Pablo nos decía en la segunda lectura que Dios nos comunica una "sabiduría misteriosa". Esa sabiduría es la que entiende que el enfermo no es una "carga", sino un lugar sagrado donde Cristo nos espera. Al igual que Bernadette, que no tenía nada que ofrecer más que su obediencia y su fe, nosotros estamos llamados a ofrecer nuestra presencia compasiva.
Conclusión: Sed antorchas de compasión
Hoy, al
terminar esta celebración, llevémonos en el corazón la imagen de la procesión
de las antorchas de Lourdes. Cada antorcha es un acto de amor; cada llama es un
gesto de un "samaritano" que no dejó solo al herido.
- Que nuestra palabra sea verdad.
- Que nuestro corazón esté reconciliado.
- Y que nuestra manos estén
listas para llevar el dolor del otro.
Que María,
Salud de los Enfermos, nos enseñe a vivir esta "sabiduría del
corazón" que prefiere la humildad del servicio antes que la soberbia del
cumplimiento vacío.
Amén.
¿Qué es la CUARESMA? ✝️2026 | Explicación y guía práctica para catequistas y padres
jueves, 12 de febrero de 2026
Lectio Divina: 13 de febrero de 2026
«Effatá», que quiere decir: «¡Abrete!»
1.-Introducción.
Señor, hoy vengo a la oración para pedirte una cosa: que sepa escuchar. No te digo simplemente que oiga, sino que escuche, que te oiga no sólo con el oído externo sino con el oído interior, con el oído del corazón. Si oigo con el oído del corazón, tus palabras quedarán dentro de mí, serán una buena semilla, darán su fruto y me llevarán a la acción, a buscar lo que Tú quieres de mí.
2.- Lectura reposada de la Palabra. Marcos 7, 31-37
Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él. El, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua. Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: «¡Abrete!» Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. Y se maravillaban sobremanera y decían «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
3.- Qué dice este texto bíblico.
Meditación-reflexión.
Un sordo es un ser que no puede escuchar. Y un mudo es un ser que no puede expresarse. Si la esencia del ser humano es el diálogo, la comunicación, el encuentro, la comunión con las personas, es normal que Jesús quiera devolver a ese hombre algo esencial que le corresponde por ser persona. Dios quiere que nos realicemos plenamente como hombres y mujeres en este mundo. Y le duele esta situación. No olvidemos que estamos en la era de la comunicación. Al hombre de hoy, cuando hace un viaje, se le puede olvidar el cepillo de dientes o las llaves de casa, pero no se le olvidará el “móvil”. Pero debemos hacernos esta pregunta: en la era de la comunicación ¿estamos ahora más y mejor comunicados que antes? ¿Dialogamos más que antes? Podemos estar reunidos en familia en una mesa común y estar cada uno dando respuestas al último WhatsApp que nos han enviado. No estamos comunicados, sino que somos esclavos de la comunicación. Y lo peor de todo es que el hombre actual está perdiendo la comunicación con Dios.
Dice el evangelio que Jesús “dio un gemido”. Y debe entenderse como una profunda participación suya en la miseria humana. Dice el texto: “Jesús todo lo ha hecho bien” y recuerda el relato de la Creación (Gn. 1,31). Cristo no se ha limitado a “no hacer el mal” sino “a hacer el bien”. Y uno que dedica su vida a hacer el bien se dedica a luchar contra el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y la muerte. Y en estos tiempos de tantas necesidades hay muchas personas que no sólo se dedican a hacer el bien, sino que exponen y arriesgan su vida por salvar a otros. Son los verdaderos imitadores de Jesús.
Palabra del Papa.
El Papa León XIV ha profundizado en la tentación de «encerrarnos en el silencio, en una incomunicación en la que, por muy cercanos que estemos, ya no somos capaces de decirnos las cosas más simples y profundas». Ha comparado la situación actual con la del sordomudo del Evangelio, un hombre que quizás «decidió no hablar más porque no se sentía comprendido, y apagar toda voz porque se sentía decepcionado y herido por lo que había oído».
Jesús, en el relato de Marcos, realiza un gesto que puede parecer «extraño al principio», al llevar al hombre «aparte». Sin embargo, León XIV ha explicado que este gesto nos ayuda a comprender la necesidad de intimidad y cercanía del ser humano. Jesús le ofrece una «proximidad silenciosa, a través de gestos que hablan de un encuentro profundo: toca los oídos y la lengua de este hombre». Y entonces, pronuncia la palabra esencial, el «efatà» arameo: “¡Ábrete!”. Es como si Jesús le dijera: “¡Ábrete a este mundo que te asusta! ¡Ábrete a las relaciones que te han decepcionado! ¡Ábrete a la vida que has renunciado a afrontar!”, ha exhortado el Papa, enfatizando que «cerrarse, de hecho, nunca es una solución» (Papa León XIV, 30-Julio-2025).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)
5.-Propósito: Voy a escuchar hoy con el oído del corazón.
6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración
Señor, te agradezco ese “grito interior” que sientes cuando nosotros sufrimos. Eres uno de los nuestros. Nunca te podremos echar en cara que no conoces el sufrimiento y el dolor. Lo has padecido en tu propia carne. Yo hoy quiero escuchar los gritos desgarradores de tantos inmigrantes que huyen de la guerra, de tantos niños explotados, de tantos enfermos que luchan para superar la enfermedad, y de tantos que mueren en medio de una terrible soledad.
Cómo cuidar y acompañar a las familias ante la enfermedad de un hijo
- Mercedes Ruiz de Temiño Bravo, Subdirectora Médica del Área MaternoInfantil del Hospital Universitario Miguel Servet.
- Pilar Molina, delegada episcopal de Pastoral de la Salud del Arzobispado de Zaragoza.
Lectio Divina: 12 de febrero de 2026
“Las únicas razones que entiende una madre son las razones del corazón”.
1.-Introducción.
Señor, en este tiempo de oración contigo quiero que me des la fe de esta mujer cananea, la fe de una mujer que nunca ha estado en el templo de Jerusalén, ni sabe nada de los libros de la Biblia. Una mujer que pone su corazón y todo su ser en la plegaria; una mujer que ha rezado poniendo delante de ti su vida desgarrada por el dolor de su hija gravemente enferma. Dame, Señor, la gracia de rezar así, poniendo mi vida rota y maltrecha delante de ti.
2.- Lectura reposada del evangelio Marcos 7, 24-30
Y partiendo de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa quería que nadie lo supiese, pero no logró pasar inadvertido, sino que, en seguida, habiendo oído hablar de él una mujer, cuya hija estaba poseída de un espíritu inmundo, vino y se postró a sus pies. Esta mujer era pagana, sirofenicia de nacimiento, y le rogaba que expulsara de su hija al demonio. Él le decía: «Espera que primero se sacien los hijos, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». Pero ella le respondió: «Sí, Señor; que también los perritos comen bajo la mesa migajas de los niños». El, entonces, le dijo: «Por lo que has dicho, vete; el demonio ha salido de tu hija». Volvió a su casa y encontró que la niña estaba echada en la cama y que el demonio se había ido.
3.- Qué dice este texto bíblico.
Meditación- Reflexión
Se fue a la región de Tiro, es decir, fuera del territorio de Israel. ¿A qué se va? – Jesús, cansado de las minucias legalistas de los fariseos que le cansan, tiene necesidad de cambiar de aires. Y ahí, precisamente en territorio pagano tiene la posibilidad de oir de labios de una mujer una palabra nueva. Es curioso que, cuando Jesús llega a Tiro no se detiene a visitar el comercio de su puerto; ni los monumentos artísticos de la ciudad. Jesús no va a hacer turismo. Pero sí se interesa por el llanto de una madre que llora ante su hija enferma. Aparentemente da la sensación de estar preocupado por llevar adelante el plan de evangelizar primero al pueblo judío; incluso quiere razonar su manera de actuar. Pero sólo aparentemente, porque cuando entra en conflicto la razón y el corazón, Jesús opta siempre por el corazón. Es verdad que en su plan está primero su pueblo; es cierto lo que se dice de los infieles en Israel, “son como perros”; incluso es cierto que en las discusiones con varones siempre Jesús ha ganado hasta el punto de optar éstos por no hacerle más preguntas (Mt,22,22). Pero aquí Jesús se rinde ante esta madre. No importa que, al principio no le haya escuchado, ni importa que le haya dado razones de su obrar así, ni siquiera que le haya tratado como a un “perro”. Ella ha seguido insistiendo. También los perros tienen derecho a comer. Jesús descubre la fuerza, el coraje y el amor entrañable de una madre y realiza el milagro. Es el “milagro del corazón”. Jesús quiere dejar bien claro la fuerza que tiene la oración de una madre cuando reza por sus hijos. Y quiere también dejar muy claro que en la gran mesa del Padre caben todos sus hijos, aunque sean infieles; aunque sean mujeres.
Palabra del Papa
“Es una madre desesperada, y una madre que, frente a la salud de su hijo, hace de todo. Jesús le explica que ha venido primero para las ovejas de la casa de Israel, pero se lo explica con un lenguaje duro: ‘Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perros’. Esta mujer, que ciertamente no había ido a la universidad, sabía cómo responder. Esta mujer no tuvo vergüenza y por su fe, Jesús, le hizo el milagro. Ella se había expuesto al riesgo de hacer el ridículo, pero ha insistido, y del paganismo y de la idolatría ha encontrado la salud para su hija y para ella ha encontrado al Dios viviente. Este es el camino de una persona de buena voluntad, que busca a Dios y lo encuentra. El Señor la bendice. ¡Cuánta gente hace este camino y el Señor la espera! Pero es el mismo Espíritu Santo que le lleva adelante para hacer este camino. Cada día en la Iglesia del Señor hay personas que hacen este camino, silenciosamente, para encontrar al Señor, porque se dejan llevar adelante por el Espíritu Santo. Ni desistir ni desanimarme cuando parezca que Dios no escucha mi oración”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 13 de febrero de 2014, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Tener una mirada cariñosa con el primer extranjero que me encuentre.
6.-Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, yo hoy quiero darte gracias por la acogida que diste a esta mujer cananea. No te importó saber perder para ganar. No te importó quedar mal ante la gente dejándote vencer por los argumentos del corazón de una madre que sufre. ¡Qué alivio para tantas mujeres! ¡Qué consuelo para tantas madres que sufren!
JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO. NTRA. SRA DE LOURDES (11 DE FEBRERO)
EUCARISTÍA
1. Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, hoy nos reunimos para celebrar la fiesta de Nuestra
Señora de Lourdes, la advocación mariana que nos recuerda la cercanía de
Dios con los que sufren. En esta fecha, la Iglesia celebra también la XXXIV
Jornada Mundial del Enfermo.
Bajo el lema de este año, se nos invita a redescubrir la compasión del Buen
Samaritano. No estamos aquí solo para pedir la salud del cuerpo, sino para
aprender a ser "posada" de acogida para quienes cargan con la
enfermedad y la soledad. Iniciamos esta Eucaristía poniendo en manos de la
Virgen a todos nuestros hermanos enfermos, a sus familias y al personal
sanitario que, con amor, "lleva el dolor del otro".
2. Oración de los
Fieles
A cada petición respondemos: "Por intercesión de María,
escúchanos Señor".
1. Por la Iglesia: Para que, a
imagen del Buen Samaritano, sea siempre un lugar de acogida y sanación, donde
nadie se sienta abandonado en su dolor. Roguemos al Señor.
2. Por los enfermos: Especialmente
por los que sufren en soledad, para que sientan la presencia reconfortante de
Cristo y encuentren en nuestra comunidad manos dispuestas a ayudar. Roguemos
al Señor.
3. Por el personal de
salud y voluntarios: Para que el Señor fortalezca su vocación y les conceda un corazón
compasivo para ver en cada paciente el rostro de Jesús. Roguemos al
Señor.
4. Por las familias y
cuidadores: Para que en medio del cansancio y la incertidumbre, la Virgen de
Lourdes les alcance la paciencia y la paz que solo Dios puede dar. Roguemos
al Señor.
5. Por nosotros aquí
reunidos: Para que no pasemos de largo ante el sufrimiento ajeno y aprendamos a
"llevar el dolor del otro" con caridad verdadera. Roguemos al
Señor.
6. Por la Hospitalidad de Nuestra Señora de
Lourdes de La Rioja: Para que el Señor siga bendiciendo su misión en
nuestra diócesis; que sus voluntarios, camilleros y enfermeras sigan siendo
reflejo de la ternura de María y manos que sostienen la esperanza de nuestros
enfermos. Roguemos al Señor.
7. Por todos los miembros de la Hospitalidad
riojana que ya han partido al encuentro del Padre: Para que gocen de la
salud eterna en la presencia de la Virgen, y por sus familias, para que
encuentren consuelo en la fe. Roguemos al Señor
Monición y el Rito de Bendición de la Imagen de
Lourdes
1. Monición para el momento de la bendición
Hermanos, con gozo nos disponemos a bendecir esta
nueva imagen de Nuestra Señora de Lourdes. Al contemplar su figura, recordamos
las palabras que dirigió a Bernardita: "Yo soy la Inmaculada
Concepción".
Esta imagen no es un simple objeto de adorno; es un recordatorio
de que María camina con nosotros, especialmente en el dolor y la enfermedad. Al
bendecirla, pedimos al Señor que, cada vez que la miremos, sintamos el impulso
de acudir a la oración y el deseo de imitar sus virtudes de humildad y
servicio. Que sea, para nuestra comunidad (y para la Hospitalidad de La Rioja),
un faro de esperanza y un refugio de paz.
2. Rito de Bendición (Para el
sacerdote)
Obispo: Nuestro auxilio es el nombre del Señor. Todos:
Que hizo el cielo y la tierra.
Oración: "Señor Dios, fuente de toda santidad, que en tu
amor infinito nos diste a la Virgen María como Madre y modelo de entrega. Te
pedimos que bendigas (+) esta nueva imagen de Nuestra Señora de Lourdes.
Concédenos que, al venerarla en este lugar, seamos
fortalecidos en nuestra fe. Que quienes acudan a ella con sus penas y
enfermedades, sientan el alivio de tu gracia y la fuerza de tu Espíritu. Que al
mirar su rostro, aprendamos a decir 'sí' a tu voluntad y a servir con amor a
nuestros hermanos sufrientes.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén."
(El obispo rocía la imagen con agua bendita en
silencio o mientras se entona un canto mariano).
miércoles, 11 de febrero de 2026
Lectio Divina: 11 de febrero de 2026
“Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre”.
1.- Oración introductoria.
Señor, de nuevo estoy a tu lado. Para mí la oración no es un lujo sino una necesidad. Yo necesito comer y beber; dormir y respirar. Gracias porque también siento necesidad de rezar. Así puedo asegurar siempre mi oración. Si no sintiera esa dulce necesidad de estar contigo, me olvidaría de orar. ¿Y qué sería yo sin oración? Sería como una planta que no se riega, como un día sin sol, como una noche sin estrellas.
2.- Lectura reposada del Evangelio según san Marcos 7, 14-23
Llamó otra vez a la gente y les dijo: Oídme todos y entended. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos para oír, que oiga. Y cuando, apartándose de la gente, entró en casa, sus discípulos le preguntaban sobre la parábola. Él les dijo: ¿Conque también vosotros estáis sin inteligencia? ¿No comprendéis que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle, pues no entra en su corazón, sino en el vientre y después se elimina en lugares retirados? – así declaraba puros todos los alimentos-. Y decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre.
3.- Lo que dice el texto bíblico
Meditación-Reflexión
La religión de Jesús es una religión del corazón. Nada se decide desde fuera; y nada que viene de fuera puede ser malo. Dios ha hecho buenas todas las cosas. Somos nosotros, con nuestro comportamiento, los que las hacemos malas. Y esa es nuestra enfermedad. Como decía San Juan de la Cruz: “La enfermedad no es otra cosa que la falta de amor”. Jesús quiere que tengamos una mirada positiva hacia todo lo creado. Son hermosas las montañas, los valles, los ríos, los bosques, el mar, los árboles frutales, y también todos los animales. Y todo lo ha creado Dios para que lo cultivemos, lo usemos bien y lo disfrutemos. Dios quiere que tengamos una mirada limpia sobre las cosas, los animales y, sobre todo, sobre las personas creadas a su imagen y semejanza. La creación entera debe ser una verdadera “escala de Jacob” para ascender hasta Dios. Si el pecado ha desdibujado y, a veces, borrado el verdadero sentido de la creación, que sea el nuevo Adán, Jesucristo, el que nos devuelva el paraíso perdido. Que sea Jesús el que me haga sentir los “pasos de Dios” que nuestros padres sentían en el paraíso.
Palabra del Papa
El Papa León XIV observó que «el hecho de hacer demasiado», «en lugar de darnos plenitud, se convierte en un vórtice que nos aturde, nos quita la serenidad, nos impide vivir mejor lo que es realmente importante para nuestra vida». Esta situación genera que, sintiéndonos cansados e insatisfechos, «el tiempo parece dispersarse en mil cosas prácticas que, sin embargo, no resuelven el significado último de nuestra existencia».
El Papa lamentó que a veces, al final de días llenos de actividades, las personas «se sienten vacíos» porque «nosotros no somos máquinas, tenemos un ‘corazón’». Más aún, afirmó que «podemos decir que somos un corazón».
Para León XIV, el corazón «es el símbolo de toda nuestra humanidad, la síntesis de pensamientos, sentimientos y deseos, el centro invisible de nuestras personas». Esta reflexión cobra especial relevancia ante «el riesgo de la dispersión, a veces de la desesperación, de la falta de sentido, incluso en personas aparentemente exitosas» (Audiencia general de 17-diciembre-2025).
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra de Dios. (Guardo silencio)
5.- Propósito. Haré hoy un esfuerzo por mirar toda la creación con una mirada limpia y transparente.
6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.
Hoy, antes de terminar mi oración, quiero pedirte que me des un corazón limpio, un corazón bueno, un corazón transparente. Nosotros que contaminamos los ríos, ensuciamos los mares, talamos los árboles, te pedimos que no contaminemos también la “ecología del corazón”. Que nunca ensuciemos ese corazón tan bello que tú nos has dado. Haz nuestros corazones semejantes al tuyo.
martes, 10 de febrero de 2026
Lectio Divina: 10 de febrero de 2026
“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”
1.- Oración introductoria.
Hoy, Señor, quiero darte gracias, necesito darte gracias porque me has liberado de la esclavitud de las leyes, normas y preceptos que tenían los judíos en tu tiempo y que nos querían imponer a los cristianos. Gracias, Señor, por esa frescura, esa fragancia, ese soplo de libertad que has dado a tu evangelio. En realidad, el evangelio que nos has dejado, más que para ser leído es para ser comido, para ser gustado, para ser saboreado.
2.- Lectura reposada del Evangelio. Marcos 7, 1-13
En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén. Y al ver que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas, – es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas -. Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?». Él les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres. Les decía también: «¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición! Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís: Si uno dice a su padre o a su madre: «Lo que de mí podrías recibir como ayuda lo declaro Korbán – es decir: ofrenda -«, ya no le dejáis hacer nada por su padre y por su madre, anulando así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas.
3.- Lo que dice el texto bíblico
Meditación-reflexión
Jesús no duda en derribar este «vallado» que rodea la ley divina para revalorizar así la pura voluntad de Dios. “Los ritos son acciones que, por causa del cumplimiento exacto de las normas, se constituyen en un fin en sí” (Gerd Teissen). Jesús elige un caso extremo en que un precepto humano puede llevar al quebrantamiento de un mandamiento divino.
Lo que Dios siempre ha mandado es “amar al padre y a la madre” y ayudarles cuando éstos lo necesitan. Pero había hijos desnaturalizados que, para liberarse de las obligaciones con sus padres, ofrecían a Dios eso que sus padres necesitaban para vivir. A este acto lo llamaban “corbán” es decir, “ofrenda a Dios”. Y así se quedaban tan tranquilos. Jesús no está de acuerdo con ese chantaje. Lo que Dios quiere es que ese dinero se lo den a sus padres que lo necesitan. Más aún, que ofrezcan a sus padres también su tiempo; que los cuiden, los protejan, les ayuden, les escuchen, y “les quieran”. Es hermoso pensar que Dios no acepta nuestras ofrendas, nuestros sacrificios, “dando rodeos al hombre”. En toda persona humana está Dios. Y todo lo que hacemos a nuestros hermanos, se lo hacemos a Él (Mateo 25).
“Su corazón está lejos”. Lo peor que nos puede ocurrir es tener el corazón lejos de Dios. Tener el corazón cerca es dejar que Dios ocupe el lugar que le corresponde: el corazón como sede de mis sentimientos, mis emociones, mis proyectos, mis ilusiones, es decir, dejar en sus manos toda mi existencia.
Palabra del Papa
“Recordemos los grupos que en el tiempo de Jesús querían controlar la gracia: los fariseos, esclavos de las muchas leyes que cargaban sobre las espaldas del pueblo; los saduceos, con sus compromisos políticos; los esenios, buenos, buenísimos, pero tenían mucho miedo y no arriesgaban, terminaban por aislarse en sus monasterios; los zelotes, para los cuales la gracia de Dios era la guerra de la liberación, otra manera de comerciar la gracia.
Pero, la gracia de Dios es otra cosa: es cercanía, es ternura. Esta regla sirve siempre. Si tú en tu relación con el Señor no sientes que Él te ama con ternura, aún te falta algo, aún no has entendido qué es la gracia, aún no has recibido la gracia que está cercana”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 11 de diciembre de 2014, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Para luchar contra una religión externa, hoy me comprometo a realizar algo que yo sé que le gusta mucho a Dios. Y lo hago sólo por agradarle.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, me siento muy bien contigo. En ningún momento me siento agobiado por tus leyes o normas cuando sé que son expresiones del amor. Mi norma quisiera que fuera ésta tan elegante que Tú elegiste: “Yo hago siempre lo que al Padre le agrada”. Obrar por agradarle es algo tan bello y tan sublime que sólo el Espíritu me puede conceder. ¡Ven Espíritu Santo, y ayúdame!
