sábado, 28 de marzo de 2026

¿QUÉ RECORDAMOS CADA DÍA DE SEMANA SANTA?

 



DOMINGO DE RAMOS

 


Procesión de Ntra. Sra. de los Dolores. 27/3/2026

 

Procesiones de la Semana Santa de Logroño 2026: todos los horarios y recorridos

Domingo de Ramos en Logroño: procesiones 29 de marzo

El Domingo de Ramos en Logroño se celebran los actos de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, organizado por la Hermandad de Cofradías de la Semana Santa de Logroño. El Domingo de Ramos procesiona el paso de La Borriquita, uno de los más queridos de la Semana Santa de Logroño.

A las 10.00 hora es la Misa de cofrades en la Concatedral de La Redonda y a las 11.15 horas la bendición de los ramos en Logroño en la Plaza del Mercado. Después, a las 11.30 comienza la procesión, que cambia de recorrido: C. Portales, Plaza de los Amós Salvador, C. San Bartolomé, C. Herrerías, Travesía de Palacio, C. Marqués de San Nicolás, C. Sagasta y C. Portales

Lunes Santo en Logroño: procesiones 30 de marzo

El Lunes Santo de la Semana Santa Logroño 2026 es el Vía Crucis Penitencial de Nuestro Padre Jesús Cautivo de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén.

Recorrido: La procesión sale a las 20.00 horas de la Concatedral de la Redonda y recorre C. Portales, Plaza de los Amos Salvador, C. San Bartolomé, C. Herrerías, Travesía de Palacio, C. Marqués de San Nicolás, Puente de Piedra y Carretera de Navarra hasta llegar al Cementerio Municipal.

Martes Santo en Logroño: procesiones 31 de marzo

El Martes Santo en Logroño es la procesión del Santo Rosario del Dolor de la Cofradía de la Santa Cruz de los Hermanos Maristas de Logroño. Procesionan los pasos Stabat Mater y Nuestra Señora la Virgen del Rosario.

Recorrido: Sale a las 20.00 horas de la Plaza de San Bartolomé y recorre Herrerías, Travesía de Palacio, Marqués de San Nicolás, Sagasta, Portales, Plaza del Mercado, Caballerías y termina en la Plaza de San Bartolomé.

También sale el Vía Crucis Procesional de la Flagelación de la Cofradía de la Flagelación de Jesús con el Paso de la Flagelación.

Recorrido: el Vía Crucis sale a las 20.30 horas de la Iglesia de Santa Teresita y recorre las calles Somosierra, C. Menéndez Pelayo, Av. Pérez Galdós, C. Lardero, C. Somosierra, C. M.ª Teresa Gil de Gárate, C. Huesca, C. Menéndez Pelayo y C. Somosierra.

Miércoles Santo en Logroño: procesiones 1 de abril

El Miércoles Santo en Logroño, el 1 de abril, se celebra uno de los actos más conocidos de la Semana Santa Logroño, la limpieza del sepulcro. La Cofradía del Santo Sepulcro lo organiza en la Capilla del los Ángeles de la Concatedral de La Redonda. La limpieza del sepulcro comenzará a las 12.00 horas y se requiere invitación previa y a las 12.30 horas será la veneración pública del Cristo Yacente.

La noche del Miércoles Santo es quizás el momento más esperado de la Semana Santa de Logroño, la Procesión del Encuentro de Logroño. Los pasos de La Dolorosa de la Cofradía de Nuestra Señora de la Virgen de la Soledad y el Jesús Nazareno de la Cofradía de Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores se encuentran a las 22.00 horas en el Espolón (en el cruce entre Muro de la Mata y Marqués de Vallejo), una hora antes que años atrás.

Recorrido de la Soledad: sale a las 21.15 horas de la Concatedral de la Redonda y recorre, Plaza del Mercado, Portales, Muro del Carmen y Muro de la Mata.

Recorrido del Nazareno: sale a las 21.00 horas de la Iglesia de Santiago y recorre Santiago, Marqués de San Nicolás, Plaza Martínez Zaporta, Portales, González Gallarza y Muro de la Mata.

Recorrido conjunto por Marqués de Vallejo, Hermanos Moroy y Gallarza y regreso de la Soledad por Portales a la Plaza del Mercado y del Nazareno por Plaza Martínez Zaporta, Marqués de San Nicolás y Santiago.

Jueves Santo en Logroño: procesiones 2 de abril

El Jueves Santo de Logroño, este 2 de abril, está marcado por la procesión de las Siete Palabras de la Cofradía de las Siete Palabras en la que se indulta un preso. La última vez que se indultó a un preso fue en 2016, un hombre condenado a tres años de cárcel por un delito de tráfico de drogas, que ya había cumplido dos terceras partes de la condena.

Recorrido: la procesión de las Siete Palabras sale a las 19.15 horas del Colegio Escuelas Pías y recorre las calles Doce Ligero de Artillería, Avenida de la Paz, Muro de Cervantes, Portales, Gallarza, Bretón de los Herreros, Muro de la Mata, Muro del Carmen, Muro de Cervantes, Avenida la Paz, Doce Ligero y Colegio de las Escuelas Pías, donde termina.

También el Jueves Santo de Logroño es el Vía Crucis de Nuestra Señora de la Piedad de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad.

Recorrido: Sale a las 19.30 horas de la Iglesia de Valvanera y recorre las calles Vitoria, Marqués de Murrieta, Portales, Once de Junio, Siervas de Jesús, Saturnino Ulargui, Guardia Civil, Rotonda de la Gran Vía, Chile y Vitoria. Termina en la Iglesia de Valvanera.

Además, la Cofradía de Jesús Nazareno hace la procesión de Jesús camino del Calvario.

Recorrido: Sale a las 20.00 de la Iglesia de Santiago el Real y recorre las calles Santiago, Marqués de San Nicolás, Plaza Martínez Zaporta, Portales, Once de Junio, Marqués de San Nicolás y regreso a la Iglesia de Santiago.

A las 22.00 horas del Jueves Santo, sale la procesión del Descendimiento de Cristo de la Cofradía del Descendimiento de Cristo de la Iglesia de Palacio.

Recorrido: Sale a las 22.00 de la Iglesia de Palacio y recorre las calles Marqués de San Nicolás, Avenida de Viana, Hospital de La Rioja, Rodríguez Paterna, La Cadena, Herrerías, San Bartolomé, Plaza Amós Salvador, Portales, Plaza del Mercado, Portales y Marqués de San Nicolás. Regreso a la Iglesia de Palacio.

La última procesión del Jueves Santo de Logroño de Logroño, de madrugada, es la del Silencio y Dolor de María Magdalena de la Cofradía de María Magdalena.

Recorrido: Sale a las 00.00 horas de La Redonda y recorre la Plaza del Mercado, Portales, Marqués de Vallejo, Hermanos Moroy, Capitán Gallarza, San Agustín, Portales y la Plaza del Mercado. Regresa a La Redonda.

Viernes en Santo Logroño: procesiones 3 de abril

El Viernes Santo de Logroño es la Magna Procesión del Santo Entierro de la Hermandad de Cofradías de Logroño en la que participan pasos de todas las cofradías.

Antes, es el Vía Crucis y el traslado del Santo Cristo de las Ánimas de la Cofradía del Santo Cristo de las Ánimas. El Vía Crucis es a las 12.00 horas en la Iglesia de Palacio y la procesión comienza a las 13.00 horas desde allí.

Recorrido: Calles Marqués de San Nicolás, calle del Puente, avenida de Viana, Rodríguez Paterna, Portales y la plaza del Mercado. Termina en La Redonda.

El acto central del Viernes Santo de Logroño es la Magna Procesión del Santo Entierro de la Hermandad de Cofradías de Logroño. Participan todas las cofradías de Logroño con sus pasos que recorren el centro de Logroño desde las 19.30 horas, que salen de la Plaza del Mercado.

Recorrido: Plaza del Mercado, Portales, Rodríguez Paterna, Avenida de Viana, Marqués de San Nicolás, Merced y Portales hasta volver a la Plaza del Mercado.

Domingo de Resurrección Logroño: procesión 5 de abril

Tras la pasión, el Domingo de Resurrección pondrá fin a la Semana Santa de Logroño. La procesión del Santo Cristo Resucitado de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén congrega a los fieles en el Cementerio Municipal con una misa que comienza a las 11.00 horas. Desde allí sale la procesión a las 12.00 horas.

Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

 


La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, que comprende a la vez el anuncio del triunfo de Cristo y de la Pasión.

Este día se conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén montado en un pollino de borrica. A su encuentro salió la multitud con ramos de olivo. Los niños hebreos lo recibieron cantando el «Hosanna» como expresión de júbilo.

Como recuerdo de este acontecimiento, es tradición celebrar antes de la Eucaristía la procesión con los ramos de palmas, que previamente se han bendecido. Estos ramos se conservan después en casa, para recordar la victoria de Cristo.

La procesión de ramos expresa de manera sensible lo que ha sido nuestro peregrinar de CuaresmaEs la culminación de la subida con Cristo a Jerusalén para vivir la pascua con Él, que, «reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz» (2 lectura.). La liturgia de hoy, pues, incluye los dos polos del misterio pascual: rechazo y aceptación, sombra y luz, muerte y vida. De la alegría de la procesión, pasaremos a la contemplación de la Pasión de Cristo en el Evangelio de la misa. Estos dos polos encuentran su expresión más completa y perfecta en el altar de la eucaristía, que, al mismo tiempo que sacrificio, es banquete festivo de los hijos de Dios.

Narrando la pasión, San Mateo subraya que Jesús es consciente de lo que ocurre: lo sabe de antemano, lo asume y trata en todo momento de que sus discípulos no se dispersen. Subraya también la injusticia del proceso y la culpabilidad de las autoridades. También el hecho de que los paganos son los que perciben mejor la inocencia y dignidad de Jesús: la mujer de Pilato, el centurión en la cruz… Meditar la pasión significa cruzar nuestra mirada con la dulce presencia del Nazareno. Mirando a Jesús, contemplando su rostro de sufrimiento, encontramos el camino de la paz. Su omnipotencia está en su amor, en su misericordia para con todos nosotros. El sufre con nosotros y todo lo humano está en él, y en su resurrección todos resucitaremos.




II VÍSPERAS Domingo de Ramos Domingo 29 de Marzo de 2026

 

LAUDES Domingo de Ramos Domingo 29 de Marzo de 2026

 

Domingo de Ramos: 29 de marzo de 2026

 

El hijo del hombre va a ser entregado para ser crucificado


La liturgia de este día nos presenta un evangelio de la pasión como la mejor ambientación para la celebración del Triduo Santo. Por eso una lectura pausada, con verdadera devoción, es la mejor homilía del día. El evangelio de Juan se reserva siempre para el Viernes Santo. Y los otros tres se van turnando. En este año nos corresponde el evangelio de Mateo. Creo que es importante señalar lo peculiar de este evangelista en la Pasión del Señor.

LA PASIÓN DE JESÚS SEGÚN SAN MATEO

1.- Conciencia de Jesús de que va a la pasión En Marcos, el relato comienza con la confabulación de las autoridades para matar a Jesús. Sin embargo, Mateo introduce unas palabras del Señor que demuestran su conocimiento de lo que va a ocurrir: “El hijo del hombre va a ser entregado para ser crucificado” (Mt. 26,2).

Este detalle es fundamental para comprender el sentido de la pasión y muerte de Jesús. No se trata de algo que a Jesús le ocurre sin darse cuenta. Es consciente de lo que va a pasar. No le pilla de sorpresa. Lo tiene asumido. Nosotros pasamos por situaciones semejantes: Tenemos problemas, dificultades, el dolor de un ser querido que acaba de fallecer, incluso nuestra propia muerte. Y no queremos asumirlo, nos rebelamos, nos amargamos la vida. Jesús, como hermano nuestro, nos dice: Con rebelarte y amargarte la vida no vas a conseguir nada. Lo mejor es asumirlo y confiar en un Padre que lo sabe todo y quiere para todos, para mí y también para vosotros, lo mejor.

2.- Traición de Judas Judas vende a Jesús (26,14-16). Este episodio adquiere matices muy importantes en Mateo. Según Marcos, Judas acude a los sumos sacerdotes para entregarlo, pero no pide una recompensa por ello; son los sacerdotes quienes se ofrecen a darle dinero. En Mateo, Judas busca desde el comienzo una recompensa: “¿Qué estáis dispuestos a darme? Y los sacerdotes fijan en treinta monedas de plata” (Mt. 26,16).

San Mateo quiere dejar claro que el dinero y el poder suelen ir juntos. Y el dinero en manos de los poderosos causa verdaderos estragos. Por afán de dinero, se tortura, se secuestra, se llega a la corrupción, se compran niñas para la prostitución, incluso se mata, aunque sea al mismo Hijo de Dios.

3.- Oración de Jesús en el huerto. En un primer momento, las palabras de Jesús son: «Padre, si es posible, que se aleje de mí este cáliz. Sin embargo, no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú» (Mt. 26,39).

En el segundo momento, las palabras de Jesús cambian: «Padre mío, si no es posible que pase sin que yo lo beba, hágase tu voluntad» (Mt. 26,42).

En el primer caso, parece que Jesús todavía entrevé la posibilidad de verse libre de la muerte: «si es posible«. En el segundo, parece más consciente de que no cabe otra solución: «Si no es posible, que se haga lo que Dios quiera”

“Si es posible…” Contra el sufrimiento y el dolor hay que luchar mientras sea posible. Pero como por naturaleza somos limitados y mortales, llega un momento en que ya no es posible evitar la muerte. Entonces sólo cabe “abandonarse en manos de Dios”. Y esto lo solemos hacer con una sencilla frase: “Que sea lo que Dios quiera”.

Indudablemente, los evangelistas han querido reflejar en esta oración de Jesús la actitud que debemos tener en los momentos difíciles de nuestra vida.

En el fondo de todo esto queda un misterio incomprensible: el de la voluntad de Dios, que no encaja fácilmente con nuestros gustos, ni siquiera con los de Jesús. Esto puede llevarnos a la idea de un Dios cruel, que se complace en el sufrimiento y la muerte de Jesús. La verdad es muy distinta. No se trata de que a Dios le complazca el sufrimiento y la muerte de Jesús, sino que Jesús debe identificarse plenamente con nuestro destino.

El sufrimiento y la muerte son hechos inevitables en nuestra vida. Todos, en mayor o menor medida, sufrimos. Y todos tenemos que pasar por el trago de la muerte. En estas circunstancias, si Jesús no hubiese pasado la misma experiencia, nunca podría habernos comprendido plenamente, y nunca nos sentiríamos identificados con él. Y no le consideraríamos como nuestro hermano que, precisamente en el sufrimiento aprendió lo que cuesta ser hombre. En este sentido es necesaria la muerte de Jesús, y sólo en este sentido la quiere Dios.

4.- La no violencia.  Es propio de Mateo hacer una defensa de la no-violencia. Para entender bien este texto hay que tener presente un texto famoso del A.T.

En el capítulo siete del libro de Daniel hay una cosmovisión: Del mar salen cuatro bestias a la playa de la vida y cada bestia se come a la anterior y es cada vez más feroz. Aparece sobre el cielo un “anciano, con vestidos blancos como la nieve, y se sienta con los libros en la mano”. Y después vio venir sobre las nubes del cielo una figura con aspecto de hombre al que se le dio todo poder.

Interpretación: Las cuatro bestias son los cuatro reinos que iban a venir: el imperio babilónico, el imperio medo, el persa y el de Alejandro Magno. Reinos teñidos de sangre, destrucción y muerte. El anciano sentado con los libros en la mano es Dios que dice: esto no puede seguir así. Debe haber una solución. Y esa figura con rostro humano, será el futuro Mesías, el que luchará contra lo bestial que hay en cada hombre o mujer, y dará a este mundo “un verdadero rostro humano”.

En el huerto de los olivos, Pedro sale en defensa de Jesús, y le corta la oreja al criado del Sumo Sacerdote. Jesús le dice: “Mete tu espada en la vaina, pues el que a hierro mata a hierro muere” (Mt 26,51-52). Jesús sabe que la violencia genera violencia y eso no soluciona nada. Contra la violencia hay otro camino: el de la no violencia, el de la resistencia pasiva.

5.- La importancia de los sufrimientos morales. Mientras Mateo no se detiene en describir los mayores sufrimientos físicos de Jesús (flagelación, crucifixión), sí presta mucho interés a los llamados sufrimientos morales: las burlas, las mofas, el desprecio… Y es que cuando duele el cuerpo duele una parte: me duele la cabeza, el estómago, los dientes. Cuando duele el alma duele todo. Y a Jesús le dolía el cuerpo y el alma.

Y María, su madre, estaba sufriendo en el alma lo que el hijo sufría en el cuerpo. Y hubiera deseado ponerse ella en la Cruz, en lugar del Hijo.

6.- Las tentaciones de Jesús en la Cruz. En las tentaciones de Jesús al inicio del Evangelio, el Evangelista Mateo comienza siempre con un estribillo que viene del diablo: “Si eres hijo de Dios…” Es la tentación de aprovecharse de su situación para jugar con ventaja en este mundo. Si eres hijo de Dios no tienes por qué ir a comprar el pan a la panadería. Puedes convertir las piedras en panes. Y Jesús vence la tentación afirmando que es hijo de Dios y también hermano de todos los hombres. Y el “ser hombre” lo quiere llevar hasta el final. Y así puede de verdad ser hermano nuestro. Los hombres y mujeres de este mundo se ganan el pan “con el sudor de su rostro”. Yo no quiero ventajas.

Si eres hijo de Dios… no tienes por qué someterte a una ley de gravedad. Te puedes tirar de lo más alto del alero del templo y los ángeles te recogerán, como está escrito. Y Jesús dice: Si un hombre o una mujer se tira de ahí, se rompe la cabeza. Y como yo quiero ser igual que los demás y no me quiero romper la cabeza, no me tiro. Yo no quiero vivir de milagros. Ni quiero ser un Mesías triunfalista.

San Mateo pone esa misma frase en las tentaciones de Jesús en su pasión: «Si eres Hijo de Dios, sálvate y baja de la cruz». Pero Jesús, lejos de bajar de la Cruz, va a permanecer en ella sufriendo todo tipo de vejaciones: «Si es el Rey de Israel, que baje de la cruz y creeremos en él». Lo tienen por mentecato, iluso, pretenciosoY todavía peor: se meten en sus sentimientos religiosos más íntimos: «¡Había puesto en Dios su confianza! Si de verdad lo quiere Dios, que lo salve ahora, ya que decía que es Hijo de Dios».

Es lo que más le duele a Jesús: que se metan con Dios, su Padre y su íntima relación con Él. Pero Jesús acepta todo y calla. Ya hablará el Padre resucitándolo de los muertos.

7.- Suicidio de Judas Esta escena es exclusiva de Mateo. El evangelista quiere subrayar alguna cosa: la inocencia de Jesús, reconocida por el mismo que lo traicionó (v.4). También es aviso para navegantes: Si Judas, a pesar de ser discípulo, uno de los doce, acabó mal; yo por más cristiano, religioso, sacerdote u Obispo que sea, puedo también acabar mal.

8.- La mujer de Pilato. Como detalle propio de Mateo tenemos la misiva de la mujer de Pilato, que pone de manifiesto la revelación que tiene esta mujer pagana de la inocencia de Jesús, pero que no tendrá repercusión alguna en los sucesos posteriores. No cabe duda de que este detalle de la mujer de Pilato queriendo librar a Jesús es un detalle más de la presencia cariñosa de la mujer, aunque sea pagana, en la muerte de Jesús.

9.- La palabra de Jesús en la cruz Parece como si en su alma ocurriese lo mismo que en el exterior. Una tiniebla profunda desde la hora sexta hasta la nona (desde las doce del mediodía hasta las tres de la tarde).

Jesús pronuncia estas palabras misteriosas: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado ¿Qué sentido tienen en su boca?  Lo más probable es que Jesús estuviera pronunciando el salmo 22 un salmo que habla de los más terribles sufrimientos, pero que termina en un canto de victoria. Por eso, el “abandonado de Dios” termina “abandonándose en Dios”.

10.-El grito de la Cruz San Mateo, siguiendo a Marcos, considera el grito de Jesús al momento de morir como una prueba de su poder. Una persona que lleva horas colgada en una cruz, respirando dificultosamente, no puede pegar un grito. Por eso, el centurión, al ver que Jesús muere de esa forma, dice: «Verdaderamente, este hombre era hijo de Dios».

Según Marcos, al morir Jesús tiene lugar un portento«la cortina del santuario se rasgó en dos de arriba abajo». Es el símbolo de un mundo que termina, de que lo invisible se hace visible.

En Mateo la muerte de Jesús va a ser una auténtica teofanía, una manifestación tremenda de poder en dos ámbitos: en la naturaleza, con el terremoto y las rocas que se rajan; en el ámbito de los muertos, donde muchos cuerpos resucitan y se aparecen más tarde en la ciudad santa.

El grito de Cristo en la Cruz no es grito de desesperación sino “grito de parturienta” que alumbra una nueva vida.

¡CRISTO HA RESUCITADO! ¡ALELUYA!

Evangelio de hoy 📖 Lectio Divina, Sábado 28 de Marzo 2026 | Tele VID

 

Jerusalén en los Últimos Días de Jesús

 

Misa de hoy ⛪ Sábado 28 Marzo de 2026

 

viernes, 27 de marzo de 2026

Evangelio de hoy 📖 Lectio Divina, Viernes 27 de Marzo 2026 | Tele VID

 

El GLORIOSO Himno de la Entrada Triunfal del Rey

 

I VÍSPERAS Sábado 28 de Marzo de 2026

 

LAUDES Sábado 28 de Marzo de 2026

 

Lectio Divina: 28 de marzo de 2026

 

«¿Qué os parece? ¿Qué no vendrá a la fiesta?»


1.- Oración introductoria.

Señor, si me permites, hoy quiero estar contigo porque te veo muy solo. Tienes a las autoridades civiles y religiosas en contra, hasta el punto de que determinan matarte. Eras demasiado bueno, demasiado noble, demasiado libre. ¿No caes en la cuenta de que estorbas en un mundo tan hipócrita, tan violento, tan rastrero y tan mezquino? Hoy Jesús, quiero estar cerca para decirte que yo te quiero, que puedes contar siempre conmigo, es más, te necesito si quiero que mi vida sea plena.

2.- Lectura reposada de la palabra.

Del santo Evangelio según san Juan 11 45-56

Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él. Pero algunos de ellos fueron donde los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron consejo y decían: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchas señales. Si le dejamos que siga así, todos creerán en él y vendrán los romanos y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación.» Pero uno de ellos, Caifás, que era el Sumo Sacerdote de aquel año, les dijo: «Vosotros no sabéis nada, ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación.» Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. Desde este día, decidieron darle muerte. Por eso Jesús no andaba ya en público entre los judíos, sino que se retiró de allí a la región cercana al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí residía con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua de los judíos, y muchos del país habían subido a Jerusalén, antes de la Pascua para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros estando en el Templo: «¿Qué os parece? ¿Que no vendrá a la fiesta?» Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que, si alguno sabía dónde estaba, lo notificara para detenerle.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Jesús cautivaba, Jesús convencía, Jesús se llevaba detrás a la gente sencilla. Y esto no lo podían consentir las autoridades religiosas: fariseos y sacerdotes.  Los que llevaban la ley cerca de las manos, pero lejos del corazón; los que acudían al Templo a rezar y salían del Templo con el propósito de robar, mentir, y apedrear en nombre de la Ley; aquellos que eran sepulcros blanqueados, que se entretenían en limpiar los platos y vasos antes de comer, pero por dentro estaban llenos de podredumbre; esos determinan acabar con Jesús. Y acabar con Jesús es acabar con la verdad, con la belleza, con el amor, con la ilusión, con la esperanza. Hoy también en nuestra vieja Europa está de moda eso de “acabar con Jesús y con todo signo religioso”. Y esto trae graves consecuencias. Nunca el mundo ha tenido tantos medios y nunca ha estado tan vacío. A este mundo no lo salvará la técnica, los aparatos sofisticados, los coches eléctricos o los viajes espaciales. A este mundo lo salvará el amor. Personas que, como Jesús, estén dispuestas a amar a los demás más que a sí mismos. Jesús pasará por todo, incluso por el sufrimiento y la muerte en Cruz. El pecado separa, esclaviza, mata. Jesús congrega, libera, resucita. Jesús jamás pasará de estar cerca de los que sufren, de los que lo están pasando mal. Y nunca dejará de acudir a la gran fiesta del amor.

Palabra del Papa.

“Es una regla de la fe y un secreto de la esperanza que todos los bienes de esta tierra, las realidades materiales, los placeres del mundo, el bienestar económico, aunque importantes, no bastan para hacer feliz al corazón. Las riquezas muchas veces engañan y conducen a situaciones dramáticas de pobreza, la más grave de todas es pensar que no necesitamos a Dios y que podemos llevar adelante la propia vida independientemente de Él. Vuelven a la mente las palabras de san Agustín: «Sea Dios toda tu presunción: siéntete indigente de Él, y así serás de Él colmado. Todo lo que poseas sin Él, te causará un mayor vacío.»” (Enarr. in Ps. 85,3). Papa León XVI.Vaticano 13-junio-2025)

4.-Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).

5.-Propósito: ¿Verdad que sería bonito vivir un día tal y como lo vivió Jesús? Intentaré vivirlo yo hoy, 

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al acabar este rato de oración siento necesidad de darte gracias por ser como eres, por no haber torcido nunca tus pies hacia la mentira, hacia la vida fácil, hacia el egoísmo. Y te doy muchas gracias porque el programa que nos has dejado a los cristianos no es algo teórico, sino que Tú ya lo has cumplido. Con tu gracia, haz que todos nosotros lo llevemos a la realidad y construyamos un mundo más justo y más humano.

El Espejo de la Iglesia en La Rioja. 27 de marzo de 2026

 


Viajamos a diferentes enclaves de nuestra diócesis para conocer cómo se celebra la Semana Santa allí Además, escuchamos la catequesis del Papa León, y repasamos la agenda de actividades diocesanas de esta semana.

Pregón Semana Santa de Logroño 2026. Mons. Santos Montoya

 


26 de marzo de 2026

RETAZOS DE SEMANA SANTA

Saludos

Queridos todos los presentes en este tradicional pregón de Semana Santa, que quiere contribuir a la preparación inmediata de la celebración de los acontecimientos centrales de nuestra fe, que, como sabemos, son la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Agradezco a todos los que colaboráis de una u otra forma para que la Semana Santa se pueda vivir en todo su esplendor en Logroño y tenga la repercusión a la que ha llegado, gracias al esfuerzo y la vivencia de muchas generaciones de cofrades, a toda la realidad diocesana, y a las autoridades que contribuyen con su servicio al buen desarrollo de estos días de celebración.

Saludo cordial a las autoridades que nos acompañan.

Saludo igualmente cordial y agradecimiento al párroco de esta Parroquia de Santiago que nos acoge un año más, a D. Fermín Labarga por su tarea en el ámbito cofrade de nuestra Diócesis y a la Hermandad de Cofradías de la Pasión de Logroño, que aglutina a las once cofradías que procesionan estos días, y a sus aproximadamente 3.500 cofrades. Gracias por la invitación para la proclamación de este pregón. 

Quisiera también saludar y agradecer su dedicación a cada uno de los Hermanos y Hermanas Mayores y miembros de las Juntas de estas cofradías que forman parte de la Hermandad y a sus respectivos cofrades. Las nombro a continuación y así todas aparecen en el pregón, como mínimo una vez:  

-Entrada de Jesús en Jerusalén.

-Flagelación de Jesús.

-Sta. Cruz.

-María Magdalena.

-Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de los Dolores.

-Siete Palabras y el Silencio.

-Santo Cristo de las Ánimas.

-Descendimiento de Cristo.

-Nuestra Sra. de la Piedad.

-Santo Sepulcro.

-Ntra. Sra. la Virgen de la Soledad.

También al resto de Cofradías y Hermandades de Logroño, incluidas las que se están gestando, y las de otros lugares que nos acompañáis en esta noche, gracias por todo lo que hacéis en favor de todos.

Al poco de llegar a la Diócesis (se han cumplido ahora 4 años) me propusieron ofrecer este pregón en nuestras tres sedes, en Calahorra, en Sto. Domingo de la Calzada y aquí en Logroño, lo que agradezco de verdad, pero parecía conveniente que primero conociera de alguna manera cómo se vivía la Semana Santa en cada ciudad para luego poder decir algo al respecto.

El hecho de asistir cada año a diferentes celebraciones y procesiones de la Semana Santa, gracias a la rotación por las tres sedes catedralicias y otros lugares de La Rioja, me ha permitido hacerme una idea más adecuada de la vivencia de estos días. Por esta razón, ya me sufrieron el año pasado el pregón en Calahorra, este año lo soportan aquí en Logroño, y, Dm, el año que viene le toca el turno amenazador a Sto. Domingo de la Calzada.

Agradezco, como decía, esta invitación, que me ha servido de consideración de lo que celebramos y, por tanto, de preparación personal para la Semana Santa. Recomendaría este ejercicio a todos: la elaboración de un posible pregón particular que resaltara la vivencias de cada uno en estos días, los recuerdos que se guardan y que brotan de repente ante una imagen, en una calle, con una música … personas con las que hemos compartido estos momentos, algunas quizá que ya no están con nosotros y las recordamos especialmente en estas circunstancias. Este posible pregón particular sería una ocasión para repasar las anécdotas, las experiencias de fe que hemos tenido, los sentimientos que han aflorado, las súplicas que hemos hecho y así, tantas vivencias que se quedan en el silencio de la procesión o en la tempestad de los tambores.

Era lo que estaba pensando al recorrer hace unos días la exposición, en El Espolón, del 60º aniversario de la 1ª salida de la cofradía de Las Siete Palabras y el Silencio, en la que se me iba narrando el desarrollo de la cofradía, la implicación de la gente, la transformación de la ciudad, la historia de lugares concretos, la transmisión de una tradición que mantiene viva la fe, la ilusión de diferentes generaciones de cofrades. Enhorabuena.

También por el aniversario de la cofradía de La Flagelación, nacida como un servidor en 1966. En definitiva, cada cofradía podría hablar de su propio recorrido histórico, de su particular aportación a la vivencia de la Semana Santa de Logroño y la de otros lugares en los que se haya participado.

Un mensaje para mí

Las procesiones de Semana Santa tienen su propio lenguaje, que, como otros idiomas, supone comprender su significado y percibir lo que particularmente pueda decirnos a cada uno. Merece la pena ayudar a interpretar esta simbología para no quedarse al margen de su rico mensaje.

Hemos de entender los bailes de los pasos, los saludos entre ellos, o el hecho de acompañarlos en su itinerario; los giros de 360º en las encrucijadas de las calles; los tiempos de silencio; la música; el ritmo e intensidad de los tambores; las saetas; los ensayos solidarios que hablan de la dimensión social de las cofradías; los acercamientos a un hospital u a otra institución; el recorrido público por las calles de la ciudad, con todo lo que supone; el sentido de cada levantá (que recuerda a personas y situaciones que se hacen presentes en ese momento); las vestimentas, los emblemas, etc. Todo habla.

En cuanto a los emblemas de las cofradías de la Hermandad de Logroño, además de la cruz que es el signo por excelencia que los engloba a todos, se muestran otros que son reflejo de la cruz, y cuya simbología hemos de traducir igualmente: cuerdas, flagelos, clavos y coronas de espinas. Son ocasión para saber con lo que nos hacemos daño, ya sea por acción o por omisión; quizá no sean elementos que por sí mismos maten, pero sólo Dios sabe el sufrimiento que generan y hacia dónde nos conducen. El flagelo de nuestros gestos y palabras que recorren la vida de las personas, ya sea con fotos o con mensajes de whatsapp; interpretaciones particulares o situaciones concretas que fijan a los demás como las sogas y los clavos, o determinadas formas de pensar que despersonalizan y, como las espinas, hacen sufrir de muchas maneras. Quien contempla a Jesús maltratado puede caer en la cuenta de lo que puede producir en una persona nuestra violencia, aunque a veces parezca educada o en clave de humor. 

Todos esos lenguajes quieren hablarme a mí. Se pronuncian para cada uno de nosotros. Nadie que se asome estos días a las manifestaciones públicas de la fe, ya sea en la calle o dentro de los templos, puede decir que son acontecimientos ajenos a uno mismo, ya que, como nos recuerda San Pablo, lo que sucedió con Jesús de Nazaret, fue “porque me amó y se entregó por mí” (Ga 2,20).

Cualquier persona, sea su situación la que sea, puede sentirse incorporada en cualquier momento a estas escenas de la pasión y entender que aquello que se está mostrando no es ajeno a su vida, sino que le afecta directamente.

Por eso, toda la preparación y puesta en escena de los distintos pasos, los quebraderos de cabeza, los inconvenientes que siempre surgen, los contratiempos de última hora, la ilusión por participar en las cofradías, las colaboraciones que permiten que todo salga adelante, la participación en los actos, etc., no deja de ser una invitación y un recordatorio particular que expresa públicamente que este mensaje que se escenifica tiene sentido, tanto para la personas que lo realizan como para los que llegan a percibirlo. Todos podemos pensar, y así hemos de hacerlo, que todo lo que se organiza es para mí, por mí, porque Jesús, que se entrega por cada uno, quien da sentido a lo que celebramos, así lo ha querido.

Considerémoslo por un momento: La Semana Santa se organiza para mí, para ti, para cada uno, para que reconozcamos nuestra dignidad, el precio que se ha pagado por cada persona de este mundo.

Según esto, podemos decir que la Semana Santa nos pertenece a cada uno, no ya por lo que colaboramos con ella, sino porque todos estamos incluidos en el precio de la entrega del Señor, ya seamos más conscientes de este vínculo, o lo vivamos como algo ajeno a nuestra vida.

En cualquier caso, podemos afirmar que la vida de cada persona, esté como esté, es sagrada a los ojos de Dios. Aceptémoslo, y pensemos cómo podemos responder a este don, a este regalo definitivo.

En este sentido, quiero agradecer el piquete (de los buenos) de las diferentes cofradías que participaron, el sábado pasado, en la Jornada por la Vida, organizada por la Diócesis en El Espolón.

Tiene pleno sentido que los que os congregáis para acompañar las escenas de la pasión de Cristo, que entrega su vida para nuestra salvación, animaseis con vuestra presencia todas las situaciones que queríamos manifestar: el respeto a la vida durante su gestación, la ancianidad, las situaciones de tantos migrantes, los conflictos armados que nos asolan, los enfermos, la dignidad en el trabajo, la discapacidad física o mental, la eutanasia (desgraciadamente de actualidad con el caso dolorosísimo de la joven Noelia, a quien se aplicaba la eutanasia esta tarde, D.E.P.)… No podemos contraponer unas situaciones vitales a otras, o elegir sólo algunas, sino defenderlas todas.

Debe ser que no nos hemos señalado lo suficiente, a pesar de los tambores y la megafonía y los cientos de personas congregadas (y contar con la presencia del Sr Alcalde junto con algunos miembros de la corporación municipal) porque ningún medio se ha hecho eco de esta concentración. Curiosamente otra convocatoria muy minoritaria, al lado de la nuestra, tuvo mucho más éxito mediático.

Queridas cofradías, contamos con vuestra presencia para la convocatoria de la Jornada por la Vida del próximo año.  

La centralidad de nuestra fe

Las once cofradías de la Semana Santa de Logroño recogen cronológicamente distintas escenas de la pasión, y reproducen con el lenguaje de la piedad popular la génesis de los Evangelios, que empezaron precisamente por la confección de los textos procedentes de la pasión del Señor. La densidad de estos días santos es la respuesta de fe del pueblo cristiano, que ha entendido la centralidad de los últimos días de Cristo, donde se cuaja la Hora final de la salvación, como se mostró también su inicio con el nacimiento del Salvador. 

El pasaje evangélico de cada paso

Les voy a decir una obviedad, algo que todos sabemos: los pasos que contemplamos son la expresión artística de un pasaje del Evangelio o de una escena que perfectamente pudo tener lugar, aunque no esté reflejada en los textos sagrados. Se podrían representar artísticamente de otra manera. Hay tantas formas de imaginar una escena como personas que lo consideran, y del mismo modo que las personas cambiamos, también puede cambiar el modo de imaginarnos la misma escena, o de percibir elementos que en otro momento no habíamos descubierto. Cuando S. Ignacio de Loyola en sus Ejercicios nos habla de la “composición de lugar” nos anima precisamente a imaginar la escena evangélica según nuestra propia inventiva, que nos hace particularizar ese momento para nuestro provecho espiritual.

Seguro que ya lo hacéis, pero creo que leer y releer en oración el pasaje evangélico que da lugar a cada paso es algo necesario para los cofrades y para todos. También el hecho de gastar un tiemplo contemplando en silencio la imagen concreta, percibir su mensaje, dejar que nos hable y nos lleve a un diálogo interior con ella. Son ejercicios que pueden contribuir a interiorizar el misterio que revela cada paso, una ocasión de enriquecimiento personal, de sentido de la procesión, para que todo lo que ocurra en ella sea un momento de oración, de ofrecimiento, como ya hemos indicado, ya sea a través de la música, como miembro de la banda, como costalero, como cofrade revestido con el hábito o como el participa de otra manera en la comitiva.

La genial iniciativa de acercar las imágenes a personas con discapacidad, para que puedan tocarlas y percibirlas de cerca, es un gesto de inclusión muy propio de la intención de la Semana Santa de abrazar a todos. Enhorabuena.

Las cofradías asumís una gran responsabilidad al procurar transmitir la fe que es la que da sentido a vuestra existencia.

Por tanto, el cofrade, como todo cristiano, está llamado a conocer la Escritura, según hemos indicado, a formarse en la fe, a practicarla: en la oración, los sacramentos y el testimonio de vida, allá donde se encuentre, a vivir “las emociones y los sentimientos en el marco de una sana afectividad en la experiencia creyente, lo que permitirá el encuentro transformador con Cristo de corazón a corazón, como dice un reciente documento de la Conferencia Episcopal Española[1].  

Vayamos ahora a situarnos en alguno de los momentos que nos ofrecen los pasos. No podemos mencionarlos a todos. Siento que me dejo muchas imágenes, gestos y palabras de Jesús. Me permito el acercamiento a alguno de ellos, sabiendo que forman parte de un conjunto al que todos contribuyen.

El Domingo de Ramos

Dm, participaré en esta procesión aquí en Logroño este año (como decíamos antes, el rotar por las otras sedes hace que no haya podido estar en todas las procesiones de todas las sedes y de otros lugares de La Rioja).

Uno de los pasos de la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén, es La Borriquita (propiamente es un pollino, un borriquito, según el Evangelio), que aparece por primera vez en escena en el texto que se lee el domingo de Ramos, al empezar la procesión: “Mientras desataban el pollino, los dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino? Ellos dijeron: El Señor lo necesita”. Quisiera subrayar esta afirmación: El Señor lo necesita. Esta frase contundente de Jesús habla de su propia misión; en este sentido “El Señor” se refiere al Padre, y, por tanto, a la voluntad de Dios, y por eso Jesús obedeciendo al Padre va a entrar en Jerusalén, el lugar de su pasión.

Por otra parte, el Señor, propiamente, no necesita de nosotros, pero no quiere hacer nada sin nosotros, porque quiere que participemos con Él en su obra de salvación. Esta frase de “El Señor lo necesita”, nos hace preguntarnos qué hay en nuestra vida que el Señor pueda querer: ¿será el perdón que no he dado, la fidelidad que he de guardar, la enemistad que debo resolver, el control de mis impulsos, ser más libre…? Cada uno sabrá…  respondámonos después de haber pensado nuestras carencias, a modo de letanía: “el Señor lo necesita” y entreguemos aquello que nos sigue atando y no nos deja vivir en paz. Una forma de procesionar, que a mí me ayuda, con el paso de La Borriquita es cuestionarse qué puede pedir de nosotros el Señor, qué resistencias nos encontramos y pedir su ayuda para poder responderle mejor. No deja de ser una propuesta más para la procesión el Domingo de Ramos.

Los encuentros

Una las escenas más elaboradas en los días de Semana Santa que yo he vivido aquí es la del Encuentro del Nazareno y la Dolorosa, el Miércoles Santo por la noche, (que por cierto este año no podré repetir ya que con la idea de la rotación estaré Dm en Calahorra este día).

Es tremendamente evocadora esta escena, que, aunque no aparece como tal en los evangelios, ha quedado marcada en la piedad del pueblo cristiano.

Me impresiona por la cantidad de sugerencias que ofrece, desde el acercamiento paulatino de la Madre y el Hijo, que supone el acercamiento de todos nosotros, los que vamos en una dirección y en otra; cómo la Providencia nos va trazando el camino para confluir en un encuentro, con la agitación de los tambores, que bien puede expresar nuestro estado emocional, de un corazón que se desborda ante un reencuentro deseado, como el de Jesús y la Virgen, en un contexto de dolor.

Por analogía, reconocemos la realidad de tantas personas que, por razones ajenas a su voluntad, se ven separadas pero que se pueden volver a abrazar, y de otras que, por desgracia, todavía no lo han logrado o no podrán hacerlo, por haber sucumbido ante las situaciones injustas de sus gobiernos, la persecución religiosa, migraciones, guerras, etc.

También nos acordamos de los que mantienen la distancia provocada por las desavenencias familiares, ideológicas, o de otra índole, con el deseo de que cuanto antes pueda producirse un acercamiento y un perdón que reconduzca el dolor de la separación. Contemplar la escena del Encuentro es pedir que volvamos a encontrarnos los que estamos distanciados.

La Cofradía de Ntra. Sra. de la Piedad nos ofrece otro encuentro, tremendamente dramático.

Aunque tampoco aparece en los evangelios, el pueblo cristiano ha entendido que quien había estado al pie de la cruz suspirando por su Hijo pudiera recibirlo, totalmente roto, en su regazo. Un Hijo entregado, rendido, que no se ha reservado nada para llevarnos a todos a la gloria. Su entrega cuestiona nuestras reservas, las de cada día, las que buscan el propio interés y no el de los demás según la voluntad de Dios. Ojalá pudiéramos nosotros llegar al final de cada día y al final de nuestros días así, rendidos después de haberlo entregado todo con la mejor intención, con el amor que hayamos podido ofrecer.   

Me queda por presenciar en Logroño un tercer encuentro, que tampoco figura en los evangelios y, sin embargo,  casa perfectamente con lo que podría haber sucedido, el encuentro que tiene lugar entre la Madre y el Hijo resucitado, que he presenciado en otras procesiones en La Rioja, preludio del encuentro definitivo al que estamos llamados: nacidos, creados para un abrazo inimaginable, para un encuentro eterno, el de cada uno con nuestro Creador y con los demás que gozan de la visión de Dios, en la hermosa afirmación de nuestro Credo sobre la comunión de los santos.

La Semana Santa que viene, Dm, contaremos con una nueva imagen del Resucitado, un signo del Año Jubilar de la Esperanza, que terminamos el año pasado, y que nos permitirá mostrar públicamente la victoria de Cristo y, por tanto, nuestra victoria.  

Hay otro encuentro, que es el que expresa la palabra Hermandad. El nombre de Hermandad aplicado a las Cofradías no es un mero nominalismo, es un recordatorio que brota de la unidad que debe caracterizaros, una exigencia capaz de superar posibles obstáculos en la relación habitual. Del mismo modo que no podemos contraponer una escena de la pasión a otra, porque forman parte de la misma secuencia de salvación, tampoco podemos hacer de las cofradías compartimentos estancos, en confrontación con el resto, porque representáis un todo en la exposición de la entrega de Cristo.

Y lo mismo se podría decir con el resto de Hermandades y Cofradías de la ciudad y de otros lugares.

El tradicional encuentro de Cofradías del primer domingo de Cuaresma (este año en Pradejón), es un signo bien hermoso de la relación fraterna que debe caracterizar a los cofrades.

Finalizo con un último encuentro, es el que tuvo lugar el pasado sábado 14 de marzo en la Parroquia de Sta. Teresita: la recepción de los pasos de las cofradías de la Flagelación y de la Entrada de Jesús en Jerusalén, lo que supone el comienzo de una nueva etapa en la vida de la Hermandad de Logroño, un proyecto de futuro que pretende acoger y acompañar la vida cofrade en su desarrollo.

Esta novedad en el ámbito de las cofradías y de la vida parroquial es una ocasión para a organizar entre todos las actividades de la parroquia y hacer de este lugar un ejemplo de convivencia y de testimonio cristiano. Pedimos por ello.

Que sigamos encontrándonos, camino del encuentro final y gozoso del cielo. Que esta Semana Santa sea una nueva ocasión para volver a reconocer que, por mí, por cada uno, el Señor se entregó sin medida.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo…