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viernes, 9 de octubre de 2026
El Espejo de la Iglesia en La Rioja. 9 de octubre de 2026
MISA CON NIÑOS 11 de octubre 2026 ORDINARIO 28º-A
Mensaje: Jesús te invita cada domingo:
¡VEN a mi FIESTA. Y con traje de AMOR!
LECTURAS
1ª lectura: Is. 25, 6-10ª.
2ª lectura: Fip. 4, 12-14.19-20.
EVANGELIO
Mt. 22,1-14
1. ACOGIDA
Hermanos y hermanas:
El Señor nos ha preparado un banquete, una fiesta de bodas y nos ha invitado a todos, a toda la humanidad. Nosotros hemos acudido a su fiesta dejando nuestras actividades y preocupaciones. Pongámonos el traje de fiesta, un traje que no lo encontraremos en el armario ni en los grandes almacenes; lo encontraremos en nuestro interior, es el traje de la alegría, de la gracia. Que cada domingo la Eucaristía sea la fiesta del encuentro con Jesús, la fiesta de la comunidad en la que cada uno ponga lo mejor de sí mismo.
En el nombre del Padre... Jesús, que cada domingo nos invita a la Eucaristía y se hace presente entre nosotros, esté con todos vosotros.
(Se puede dibujar unas octavillas con regalos para Jesús. Él nos invita a la fiesta y nosotros pensamos en algún regalo que le podemos hacer a él que es el anfitrión: haré los deberes sin protestar, ayudaré a poner la mesa, recogeré mis juguetes, Comeré todo lo que me pongan, haré caso a la primera, me portaré bien en el cole, rezaré antes de acostarme, compartiré mis cosas…).
2. PERDÓN
Pedimos perdón al Señor por nuestras disculpas y pecados.
· Tú que nos invitas cada domingo a celebrar la eucaristía, la fiesta de Cristo muerto y resucitado. Señor, ten piedad.
· Tú que no te cansas de escuchar nuestras disculpas al preferir otras fiestas. Señor, ten piedad.
· Tú que quieres que vengamos con el traje nuevo de la gracia, del perdón, de la fraternidad. Señor, ten piedad.
3. PALABRA DE DIOS
Las lecturas de hoy son una invitación a acoger a Dios sin rechazarle nunca. El profeta Isaías nos habla de la salvación que nos trae Dios, y explica esa salvación como un banquete de fiesta. San Pablo testimonia que todo lo puede con Jesús que le conforta. En el evangelio Jesús se pone triste porque algunos rechazan a Dios, no acuden a su fiesta o no visten el traje de la gracia divina, de hijos de Dios.
4. PETICIONES
Tú, Padre, has hecho de la vida y la tierra una oferta de banquete gratuito y solidario, e invitas a todos a participar en él. Por eso te decimos. R. -Gracias por invitarnos a tu fiesta.
1. Por las familias para que sean hogares de comunión, santuarios de vida y oración y escuelas donde se aprende a vivir el evangelio. Oremos.
2. Por los cristianos para que aceptemos cada domingo la invitación del Señor a celebrar con alegría la fiesta dominical del encuentro con Cristo. Oremos.
3. Por nosotros, para que acudamos a la Eucaristía con traje digno, con el traje del amor, de la gracia de los hijos de Dios. Oremos.
4. Por la catequesis que estamos empezando, para que niños, padres y catequistas colaboremos en la educación de la fe. Oremos.
5. Por los que estamos iniciando el curso catequético para que nos ayude a conocer más a Jesús, a encontrarnos con él cada domingo y a construir su Reino. Oremos.
6. Por la paz, la tolerancia, la convivencia y la reconciliación en los pueblos de España. Oremos.
Escucha, Señor, nuestra oración, y que un día podamos participar en la fiesta del cielo llevados de la mano de María. Por JCNS. Amén.
5. OFRENDAS
- VELA DE ALTAR ENCENDIDA: Te ofrecemos, Señor, esta vela encendida, símbolo de tu presencia entre nosotros, que nos reúnes, iluminas y alegras en esta fiesta dominical que estamos celebrando.
- SILLA VACÍA: Hoy traemos junto a ti esta silla vacía, por los que no están aquí en tu fiesta, por los que han preferido otras cosas que sentarse a la mesa contigo, y por nosotros que también a veces ponemos excusas y no acudimos a estar contigo y alimentarnos con el Pan que nos das.
-PAN Y VINO: Con el pan y el vino, manjar que comemos todos los domingos, te ofrecemos Señor lo que Tú mismo nos dejaste aquel Jueves Santo: tu cuerpo y tu sangre. Que nunca nos falte la Eucaristía y, así, haremos de la vida una auténtica fiesta
una fiesta que no te puedes perder.
Deja de buscar excusas porque tú,
sí, sí, tú, estás invitado.
Será divertido, todo está preparado.
Hay bufet libre y sitio para todos.
Pero has de venir bien vestido, vestido para dejarte sorprender, y para hacer amigos, vestido para compartir, para descubrir, para apreciar, para aceptar, para acoger, para valorar, para soñar, para creer, para escuchar, para querer.
Recuerda que “la alegría del evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús” (Francisco).
¡Ven a la fiesta!
Lectio Divina: 9 de octubre de 2026
“Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios”.
1.- Oración introductoria.
Señor, al iniciar hoy mi oración sobre el evangelio del día, quiero estar muy cerca de Ti. Cuando tengo sed, tengo necesidad de una fuente; y cuando estoy enfermo tengo necesidad de un médico. En esta sociedad tan violenta, tengo necesidad de encontrarme contigo que eres: paz, alegría, libertad y vida. Sé que Tú puedes más para el bien que el demonio para el mal.
2.- Lectura sosegada del Evangelio. Lucas 11, 15-26
En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: «Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás». Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Ël, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?, porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro; pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos». «El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama. «Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: «Me volveré a mi casa, de donde salí.» Y al llegar la encuentra barrida y en orden. Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio».
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
El fuerte y el más fuerte. De eso nos habla el evangelio de hoy. Y todos constatamos, cada día, la fuerza y el poder del mal. La violencia desatada en las guerras actuales no tiene nombre. No se mira a las personas: si son hombres o mujeres; si son ancianos o niños; si son de un país u otro. Y cuando el mal es más grande, todavía mejor. Da la impresión de que se hayan desatado las fuerzas del mal y quisieran convertir este mundo en un infierno de dolor, esclavitud, y miedo. Pensemos en la absurda e injusta guerra de Ucrania. Y el conflicto israelí-Palestino. Irán y Estados Unidos. Por eso, es precisamente ahora cuando más necesitamos acudir al evangelio para constatar que hay “Alguien que es más fuerte que el fuerte”. Ése es Jesús que, resucitando de entre los muertos, ha vencido la muerte y todo tipo de muerte, de modo que las fuerzas del mal tienen que ceder.
Cada uno sabe qué demonios le pueden tentar desde dentro y desde fuera. Haremos bien en decir humildemente, con el Padrenuestro, «no nos dejes caer en la tentación«, “líbranos del Maligno”. Cuando comulgamos, se nos invita a participar de Cristo Jesús, que es «el que quita el pecado del mundo». La Eucaristía es la mejor fuerza que Dios nos da en la lucha contra el mal (J. Aldazaba).
Por eso, es el mismo Jesús quien nos dice: “El que no está conmigo, está contra mí”. Y es como si dijera: el que no está con Jesús que es verdad, bondad, alegría y vida, se deshumaniza. Y va contra Jesús todo aquel que atenta contra la persona humana. El fuerte, trata de desunirnos, deshumanizarnos; pero “El más fuerte” nos atrae a la unidad, a la libertad, a la alegría y a la vida en plenitud. ¿Qué opina el Papa León XIV sobre el mal? La mejor respuesta la dio en sus primeras palabras después de haber sido elegido Papa. “Dios nos quiere. Dios ama a todos. El mal no ganará. Estemos todos en las manos de Dios. Por tanto, sin miedo, unidos, mano a mano y en las manos de Dios, caminemos adelante, siendo discípulos de Cristo”.
Palabra del Papa
“El evangelio de hoy comienza con el demonio expulsado y termina con el demonio que vuelve! San Pedro lo dijo: “Es como un león feroz, que gira a nuestro alrededor». Es así. ‘Pero, padre, ¡usted es un poco anticuado! Nos hace asustar con estas cosas…’. ¡No, yo no! ¡Es el Evangelio! Y no se trata de mentiras: ¡es la Palabra del Señor! Le pedimos al Señor la gracia de tomar en serio estas cosas. Él vino a luchar por nuestra salvación. ¡Él ha vencido al demonio! Por favor, ¡no hagamos tratos con el diablo! Él trata de volver a casa, a tomar posesión de nosotros… ¡No relativizar, sino vigilar! ¡Y siempre con Jesús!” (Cf. S.S. Francisco, 11 de octubre de 2013, homilía en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio).
5.- Propósito: En un mundo de tanta violencia, yo voy a vivir esta jornada sembrando paz, alegría y libertad.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, si miro al mundo que me rodea, me dan ganas de llorar. Hay hambre, miseria, violencia, mucha violencia, esclavitud y miedo. Dame tu gracia para no caer en la tentación del miedo, de la tristeza, de la desilusión y de tirar la toalla. Pero yo creo en Ti que has vencido la muerte y eres “más fuerte que el fuerte”.
jueves, 8 de octubre de 2026
EVANGELIO DEL DÍA: 8 de octubre de 2026
¡Cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo!

1.- Oración introductoria.
Hoy, Señor, te pido más que nunca que me envíes tu Espíritu Santo. Sin Él yo no puedo rezar la oración del Padre Nuestro. Es verdad que en este día nos hablas de la necesidad que tenemos de rezar; pero déjame que te agradezca especialmente el detalle que has tenido de dejarnos esa maravillosa oración del Padre Nuestro. Es el compendio de la vida cristiana. Lo que caracteriza nuestra vida de cristianos es el sentirnos amados, atraídos, abrazados, envueltos en la ternura de un Dios que es Amor. Gracias, Señor, por tu desmedida, por tu despilfarro.
2.- Lectura reposada del evangelio: Lucas 11, 5-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: «Amigo, préstame tres panes, porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle», y aquél, desde dentro, le responde: «No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos», os aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite. Yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; o, si pide un huevo, le da un escorpión? Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
Es interesante conocer los tres verbos que usa Jesús para la oración. El que ora pide, busca y llama. En este pasaje no se dice qué es lo que se pide, qué es lo que se busca, por qué y dónde se llama. Lo importante es la actitud de pedir, de buscar, de llamar. El hombre recurre a Dios como un pobre, que necesita de la riqueza de Dios; como extraviado, que necesita volver al verdadero camino; como un descartado, sin techo y sin hogar, que necesita volver a la casa del Padre donde encuentra: comprensión, ternura, y lo que no podía imaginar: banquete, alegría, música, fiesta. Notemos la diferencia de este evangelio con relación a la versión de Mateo. Aquí se dice: “Cuanto más el Padre dará cosas buenas a los que se lo pidan” (Mt. 7,11). Lucas, ha cambiado el “cosas buenas” por el Espíritu Santo. La comunidad de Lucas ha descubierto que, entre las cosas buenas que el Padre nos puede dar, nada mejor que el Espíritu Santo. Hay una verdadera unión entre el Espíritu Santo y la auténtica oración. Nosotros no sabemos pedir. Es el Espíritu de Jesús, que habita dentro de nosotros, el que clama desde nuestro interior y nos ayuda a decir ABBA-PAPA. (Ro. 8,15). Es el Espíritu Santo el que nos lleva a la auténtica y verdadera oración: la de sentir el gozo, el estremecimiento, de poder hablar con Dios como un niño pequeño con su papá. Sin la ayuda del Espíritu Santo, incluso la oración del Padre Nuestro se puede convertir en una oración más, sin profundizar en la novedad que le dio Jesús.
Palabra del Papa
¡Qué misterio tan tierno y poderoso es poder llamar a Dios: “Abbá, Papá”! El Hijo de Dios nos enseñó esta oración no como una fórmula lejana, sino como el acceso confiado al pecho del Padre. Por ella, descubrimos no solo quién es Dios, sino también quiénes somos nosotros: hijos, y no simplemente criaturas. ¡Y no cualquier tipo de hijos, sino hijos en el Hijo, Cristo Jesús, por el Espíritu que nos ha sido dado! (cf. Romanos 8,14-17).
Dios no duerme cuando se trata de amarnos
Las imágenes del Evangelio —el amigo que se levanta en la noche, el padre que da buen pan a su hijo— nos revelan un Dios que no se cansa de amar, ni se incomoda al ser buscado. Aun cuando nos presentemos a su puerta con las manos vacías, Él las llena de gracia; cuando le pedimos pan, no nos da piedras (cf. Lc 11,11-13). Incluso si nos parece que guarda silencio, Él escucha, Él actúa, Él nos prepara algo mejor. (Papa León XIV. Ángelus, 27-Julio-2025).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio)
5.- Propósito: Hoy rezaré un Padre Nuestro, como si fuera la primera vez que lo hago. Y para ello, invocaré antes al Espíritu Santo.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Hoy, Señor, te quiero agradecer el haber entendido la necesidad que tengo del Espíritu Santo para rezar. Los judíos no se atrevían a rezar el Padre Nuestro. Esa familiaridad con Dios, era inaceptable para ellos. Fue necesaria la fuerza del Espíritu Santo para poder hablar con Dios como un niño: con esa sencillez, con esa cercanía, con ese encanto. Nunca te daremos gracias suficientes por el inmenso regalo de habernos revelado el verdadero rostro de Dios.
miércoles, 7 de octubre de 2026
EVANGELIO DEL DÍA :7 de octubre de 2026. Cuando oréis, decid: Padre…
Cuando oréis, decid: Padre…

1.- Oración introductoria.
Señor, hoy me toca rezar con un tema precioso: el de la oración que Tú mismo nos dejaste: la oración del Padre Nuestro. Santa Teresa nos cuenta que se “atascaba” en la primera palabra y no podía seguir. Con sólo pronunciar el nombre de “PADRE” se le henchía el corazón de afectos, sentimientos, emociones, y no cesaba de darte gracias por habernos dejado esta oración tan preciosa. Que yo también, Señor, la disfrute hoy y la convierta en carne de mi carne y vida de mi vida.
2.- Lectura reposada del Evangelio según san Lucas 11, 1-4
Y sucedió que, estando Él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos. Él les dijo: Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión.
En los evangelios, los textos hay que enmarcarlos dentro de un contexto. En este caso, por el hecho de haber puesto San Lucas esta oración dentro del esquema del viaje de Galilea a Jerusalén, nos está diciendo que no se puede concebir una vida cristiana sin oración. Pero todavía quedan dos contextos inmediatos: 1) Los discípulos le piden a Jesús una oración que los distinga como cristianos; lo mismo que los discípulos de Juan tienen la suya. Y Jesús les entrega el Padre Nuestro. Lo que distingue a un cristiano es ser hijo del Padre; sentir orgullo, emoción, gozo profundo al saber que Dios es nuestro Padre y nos ama con locura. 2) No olvidemos que los discípulos le piden a Jesús que les enseñe a orar: “Cuando terminó de orar en cierto lugar”. ¿Qué ha pasado? Los discípulos, cuando Jesús desciende del monte, ven que su rostro está transfigurado, mucho más que el rostro de Moisés. El rostro de Jesús rezuma dulzura, bondad. Jesús siempre es amable, pero después de haber pasado una noche en oración su corazón se derrite de ternura. Es entonces cuando los discípulos le piden que les enseñe a orar. Es como decirle: Maestro, métenos también a nosotros en esa esfera de intimidad donde te metes Tú. Y Jesús les enseña el Padre Nuestro. Jesús más que palabras les entrega “la experiencia inefable” que ha tenido Él con su Padre en el silencio del monte.
Palabra del Papa
“Para rezar no hay necesidad de hacer ruido ni creer que es mejor derrochar muchas palabras. No podemos confiarnos al ruido, al alboroto de la mundanidad, que Jesús identifica con “tocar la tromba” o “hacerse ver el día de ayuno”. Para rezar no es necesario el ruido de la vanidad: Jesús dijo que esto es un comportamiento propio de los paganos. La oración no es algo mágico; no se hace magia con la oración; esto es pagano. Entonces, ¿cómo se debe orar? Jesús nos lo enseñó: Dice que el Padre que está en el Cielo “sabe lo que necesitáis, antes incluso de que se lo pidáis”. Por lo tanto, la primera palabra debe ser “Padre”. Esta es la clave de la oración. ¿Es un padre solamente mío? No, es el Padre nuestro, porque yo no soy hijo único. Ninguno de nosotros lo es. Y si no puedo ser hermano, difícilmente puedo llegar a ser hijo de este Padre, porque es un Padre, con certeza, mío, pero también de los demás, de mis hermanos”. (Cf. S.S. Francisco, de 2013, homilía en Santa Marta)
4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Hoy rezaré el Padre Nuestro como si fuera la primera vez que lo rezo.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Gracias, Señor, por el regalo que nos dejaste al entregarnos esta bonita oración del Padre Nuestro. Con la primera palabra quitas de nosotros todos miedos, toda tristeza, toda desconfianza. Y es como para morir de alegría y emoción al sentir tu cariño y ternura de Padre. Tú quieres ser amado por nosotros; no quieres ser temido.
martes, 6 de octubre de 2026
EVANGELIO DEL DÍA: 6 de octubre de 2026
“María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra”
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1.-Óración introductoria.
Señor, esta escena de Marta y María me parece encantadora. Simbolizan dos actitudes esenciales en la vida cristiana: la de hacer, trabajar, servir a los demás y la de escuchar a Dios y a los hermanos. Hoy día tenemos muchos ancianos en las residencias donde no les falta nada material, pero se mueren de soledad porque no hay nadie que quiera escucharles. Escuchar a Dios y a los hermanos es una faceta esencial en nuestra vida. Dame, Señor esa gracia.
2.- Lectura reposada del evangelio Lucas 10, 38-42
En aquel tiempo, entró Jesús en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada».
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
En Teresa de Jesús Marta y María siempre van juntas. Y ella personalmente encarna estas dos actitudes de ambas hermanas: Teresa la activa, la andariega, la fundadora de sus “palomarcicos”, y Teresa la contemplativa, la mística, la que hace de la oración “un encuentro de amistad estando mucho rato a solas con quien sabemos que nos ama”. Este trozo de evangelio, siguiendo el esquema del evangelista Lucas en la sección del camino, significa la necesidad de la Palabra de Dios en la vida del cristiano. Por eso aparece Jesús como Maestro “enseñando”. Lo novedoso es que Jesús no ejerciera ese oficio de Maestro con un varón, Lázaro, como era costumbre entre los judíos, y lo hiciera con una mujer: María. Sabemos que las mujeres, en tiempo de Jesús, tenían prohibido el acceso a la enseñanza de la Biblia. Esta actitud de Jesús extraña a Marta que, en vez de ayudarle su hermana en la cocina, esté ocupando el puesto del hombre. Está claro que Jesús quiere romper con esa costumbre y así eleva a la “mujer” al rango que le corresponde como persona: abierta a la palabra Dios y al mundo del espíritu. El reproche cariñoso a Marta no es porque le prepare la comida, sino porque quiere abrirle a nuevos horizontes. Jesús es un auténtico feminista y no tolera que el varón tenga siempre los privilegios. También la mujer, toda mujer, tiene derecho a sentarse a los pies de Jesús y escuchar la Palabra de Dios.
Palabra del Papa
Que también en nuestra vida cristiana oración y acción estén también profundamente unidas. Una oración que no conduce a la acción concreta hacia el hermano pobre, enfermo, necesitado de ayuda, el hermano en dificultad, es una oración estéril e incompleta. Pero del mismo modo, cuando en el servicio eclesial se está atento sólo al hacer, se da más peso a las cosas, a las funciones, a las estructuras, y se olvida la centralidad de Cristo, no se reserva tiempo para el diálogo con Él en la oración, se corre el riesgo de servirse a sí mismos y no a Dios presente en el hermano necesitado. San Benito resumía el estilo de vida que indicaba a sus monjes en dos palabras: «ora et labora», reza y trabaja. Es de la contemplación, de una fuerte relación de amistad con el Señor donde nace en nosotros la capacidad de vivir y llevar el amor de Dios, su misericordia, su ternura hacia los demás. Y también nuestro trabajo con el hermano necesitado, nuestro trabajo de caridad en las obras de misericordia, nos lleva al Señor, porque nosotros vemos precisamente al Señor en el hermano y hermana necesitados. Francisco, 21. jul. 2013
4.- Qué me dice a mí hoy este texto ya meditado. (Silencio)
5.-Propósito. Que sea la Palabra de Dios el alimento espiritual de cada día.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor Dios mío, al acabar esta oración, me siento más atraído por la persona de Jesús. ¡Qué divino y qué humano! Es hijo de su tiempo, de su época, pero no se resigna a seguir haciendo lo que siempre se ha hecho, cuando hay algo que se ha hecho mal. Y en el mismo pueblo de Dios se ha marginado a la mujer. Jesús la eleva a categoría de ser inteligente, libre y capaz de tener los mismos derechos que el varón. Gracias, Señor, por ser tan humano, tan comprensivo, tan justo.
lunes, 5 de octubre de 2026
ADORACIÓN AL SANTÍSIMO (5 DE OCTUBRE DE 2026)
Señor Jesús:
Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.
"Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69).
Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres.
Aumenta nuestra FE.
Por medio de ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo.
Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.
Siguiéndote a ti, "camino, verdad y vida", queremos penetrar en el aparente "silencio" y "ausencia" de Dios, rasgando la nube del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escuchadlo" (Mt. 17,5).
Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores de la vida familiar y social.
Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.
Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que vives "siempre intercediendo por nosotros" (Heb. 7,25).
Nuestra esperanza se traduce en confianza, gozo de Pascua y camino apresurado contigo hacia el Padre.
Queremos sentir como tú y valorar las cosas como las valoras tú. Porque tú eres el centro, el principio y el fin de todo.
Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.
Queremos AMAR COMO TÚ, que das la vida y te comunicas con todo lo que eres.
Quisiéramos decir como San Pablo: "Mi vida es Cristo" (Flp. 1,21).
Nuestra vida no tiene sentido sin ti.
Queremos aprender a "estar con quien sabemos nos ama", porque "con tan buen amigo presente todo se puede sufrir". En ti aprenderemos a unirnos a la voluntad del Padre, porque en la oración "el amor es el que habla" (Sta. Teresa).
Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales según nuestra propia vocación cristiana.
CREYENDO, ESPERANDO Y AMANDO, TE ADORAMOS con una actitud sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también reparación, como respuesta a tus palabras: "Quedaos aquí y velad conmigo" (Mt. 26,38).
Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencia de donación.
El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos ayuda a decir esos "gemidos inenarrables" (Rom. 8,26) que se traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial de quien ya se contenta con sola tu presencia, tu amor y tu palabra.
En nuestras noches físicas y morales, si tú estás presente, y nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque muchas veces no sentiremos la consolación.
Aprendiendo este más allá de la ADORACIÓN, estaremos en tu intimidad o "misterio".
Entonces nuestra oración se convertirá en respeto hacia el "misterio" de cada hermano y de cada acontecimiento para insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la historia con este silencio activo y fecundo que nace de la contemplación.
Gracias a ti, nuestra capacidad de silencio y de adoración se convertirá en capacidad de AMAR y de SERVIR.
Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre.
Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos.
Amén.
Oración de santa Teresa de Lisieux «al amor de los amores Jesús Sacramentado»

Sagrario del Altar el nido de tus más tiernos y regalados amores. Amor me pides, Dios mío, y amor me das; tu amor es amor de cielo, y el mío, amor mezclado de tierra y cielo; el tuyo es infinito y purísimo; el mío, imperfecto y limitado.
Sea yo, Jesús mío, desde hoy, todo para Ti, como Tú los eres para mí. Que te ame yo siempre, como te amaron los Apóstoles; y mis labios besen tus benditos pies, como los besó la Magdalena convertida. Mira y escucha los extravíos de mi corazón arrepentido, como escuchaste a Zaqueo y a la Samaritana.
Déjame reclinar mi cabeza en tu sagrado pecho como a tu discípulo amado San Juan. Deseo vivir contigo, porque eres vida y amor.
Por solo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir.
Amén.
OCTUBRE MES DEL ROSARIO
ACCIÓN DE GRACIAS
Santa Faustina: La apóstol de la Divina Misericordia
SAN CARLO ACUTIS
Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres (Inglaterra), ciudad donde trabajaban sus padres, Andrea Acutis y Antonia Salzano, ambos italianos. Meses después de su nacimiento, Andrea y Antonia decidieron regresar a Italia y se mudaron con Carlo a Milán.
Carlo murió el 12 de octubre de 2006, día de la Virgen del Pilar, solo unos cuantos días después de que se le diagnosticara su enfermedad. Fue sepultado en Asís, por expreso pedido suyo, debido al gran amor que le tenía a San Francisco.
Su causa de beatificación se abrió en 2013 y fue declarado “Venerable” en 2018. Posteriormente fue reconocido como ‘beato’, el 10 de octubre de 2020, y desde el 7 de septiembre de 2025 se le cuenta entre los santos.
El milagro que hizo posible su beatificación sucedió en Brasil (12 de octubre de 2013 en Campo Grande, Brasil). Gracias a su intercesión, un niño de siete años resultó curado de una grave y extraña enfermedad: un trastorno pancreático considerado irreversible.
El 23 de mayo de 2024, el Papa Francisco aprobó el milagro atribuido a la intercesión del entonces Beato Carlo Acutis que hizo posible su canonización. Este ocurrió en Florencia (Italia) a una joven estudiante costarricense que sufrió un accidente de bicicleta que la dejó al borde de la muerte. Ella se recuperó completamente después de que los médicos la habían desahuciado.
¡Carlo Acutis, te pedimos por los jóvenes de hoy, para que descubran a Jesús!
EVANGELIO DEL DÍA: 5 de octubre de 2026
“Pedid y se os dará”

1.- Oración introductoria
Señor, como hicieron tus discípulos, yo también hoy te pido con sencillez y humildad: Enséñame a orar. No necesito la enseñanza de los sabios ni de los entendidos de este mundo. Tampoco necesito lecciones de oración de otras religiones. Ni siquiera de la religión judía. Quiero que me enseñes Tú y sólo Tú. Quiero que me transmitas tus sentimientos, tus emociones, tu latido interior, cuando orabas al Padre en la soledad y silencio de una noche en Galilea o en Jerusalén. Quiero orar como orabas Tú
2.- Lectura reposada del Evangelio: Mateo 7, 7-11
En aquel tiempo dijo Jesús: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿O hay acaso alguno entre vosotros que al hijo que le pide pan le dé una piedra?; ¿o si le pide un pez, le dé una culebra? Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan! Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas.
3.- Qué dice la Palabra de Dios.
Meditación-reflexión
El Señor nos propone tres cosas: Pedid, buscad, llamad.
“PEDID ¿Qué debemos pedir? Por supuesto, las peticiones del Padre Nuestro. Pero hay una especial y que aparece la primera: PADRE.
¡Tener una buena relación con Dios, nuestro Padre, ¡es un factor muy importante! No creo que sea una coincidencia que Jesús use el ejemplo de un padre y un hijo cuando habló sobre pedir y buscar.
Ante todo y sobre todo pedimos a Dios que sea siempre nuestro Padre. No olvidemos que la oración del Padre Nuestro la entregó Jesús a sus discípulos después de estar una noche orando al Padre (Lc. 11,1). Jesús no nos entrega una palabra sino una “experiencia inefable y maravillosa con el Padre”. Un Padre del que me puedo fiar porque sólo puede querer lo mejor para sus hijos
BUSCAD. ¿Cómo debemos buscar? “Como busca la cierva corrientes de agua” (Sal. 42,1) Se trata de una cierva, con sus crías, atormentada por la sed, para la que “beber es vivir” y “dejar de beber es morir”. Sed ardiente, quemante, existencial. La búsqueda de Dios, del Dios de la vida, del Dios de la felicidad plena, no la podemos hacer en un tono anodino, tibio, cansino sino vehemente, vibrante, entusiasta.
LLAMAD. ¿En qué puerta debo llamar? Hay muchas puertas, pero sólo una nos interesa. “Yo soy la puerta” (Juan 10,7). La única puerta es Jesús. Una puerta que nos abre para poder asomarnos a dos misterios: el misterio de Dios y el misterio del hombre. Sólo Jesús nos puede revelar quien es Dios (Juan 1, 18) y sólo Jesús nos revela el misterio del hombre. “Jesús revela el hombre al hombre”. Así lo expresa el Concilio Vaticano II (G.S 22). El que quiera saber qué es ser hombre debe acudir a Jesús, el modelo y arquetipo del hombre en plenitud.
Palabra del Papa
Mientras Jesús se dirige a Jerusalén desde las profundidades de Jericó —una ciudad situada bajo el nivel del mar, símbolo de descenso a los «infiernos» humanos— Bartimeo no se queda callado, señaló el Papa. Clama con fuerza: “Jesús, Hijo de David, ¡ten piedad de mí!” Esta súplica se convierte en una de las oraciones más veneradas de la tradición cristiana oriental y occidental.
“¿Qué podemos hacer cuando nos encontramos en una situación que parece sin salida? Bartimeo nos enseña a apelar a los recursos que llevamos dentro y que forman parte de nosotros. Él es un mendigo, sabe pedir, ¡es más, puede gritar! Si realmente deseas algo, haz todo lo posible por conseguirlo, incluso cuando los demás te reprenden, te humillan y te dicen que lo dejes. Si realmente lo deseas, ¡sigue gritando!” (Papa León XIV 11-junio-2025).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Guardo silencio).
5.-Propósito. No pediré a Dios nada después de saber que Él es mi Padre.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Hoy, Señor, te doy gracias porque me has enseñado a pedir, a llamar y a buscar. Pedir empaparme de la ternura del Padre. Llamar en la única puerta que me lleva a la vida, la puerta de Jesús. Y buscar a Dios no de una manera fría, aséptica, sino vitalista, con todo el corazón y toda el alma. Dios no es una idea, ni menos una palabra. Dios es LA VIDA.


