PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.
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sábado, 3 de octubre de 2026
San Francisco de Borja: De Noble de la Corte a Superior de los Jesuitas
Homilía para el XXVII Domingo del Tiempo Ordinario (4 de octubre de 2026)
Lecturas del Día
Primera Lectura (Isaías 5, 1-7):
El profeta entona el "canto de la viña". Dios es el dueño que ha preparado con todo esmero y cariño su viña (la casa de Israel), esperando que dé uvas buenas y dulces; sin embargo, esta dio frutos agrios y amargos (desamor, injusticia, sangre derramada). Salmo Responsorial (Salmo 79):
“La viña del Señor es la casa de Israel”. Una súplica confiada pidiendo a Dios que vuelva sus ojos, visite su viña, la proteja con su diestra y le devuelva la vida. Segunda Lectura (Filipenses 4, 6-9):
San Pablo nos anima a vivir sin ansiedad, presentando siempre nuestras peticiones a Dios en la oración con acción de gracias. Promete que la paz de Dios custodiará nuestros corazones y nos invita a poner por obra todo lo verdadero, noble, justo y amable. Evangelio (Mateo 21, 33-43):
Jesús narra la parábola de los labradores homicidas. Los arrendatarios de la viña, movidos por la codicia, rechazan una y otra vez a los enviados del dueño y terminan sacando fuera de la viña y matando al propio hijo del propietario para quedarse con la herencia. Concluye Jesús señalando que el Reino de Dios se dará a un pueblo que produzca sus frutos.
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Hermanos, las lecturas de hoy nos presentan una imagen muy clara: la viña del Señor.
En la primera lectura, el profeta Isaías nos describe a Dios como un agricultor apasionado que lo ha hecho todo bien por su viña —nosotros—, cuidándola con mimo y esperanza. Sin embargo, cuando llega el tiempo de la cosecha, en lugar de uvas buenas, solo encuentra frutos agrios.
En el Evangelio, Jesús retoma esta idea con la parábola de los labradores malvados. El dueño confía en ellos y les deja su tierra, pero ellos olvidan que son administradores y se creen dueños absolutos. Rechazan a los enviados y terminan expulsando y matando al hijo heredero. Es la historia de nuestra propia debilidad: cuántas veces actuamos como si fuéramos dueños de nuestra vida, de los demás e incluso de Dios, sacándolo de nuestros planes cuando nos incomoda.
Y, sin embargo, la gran lección de hoy es que el amor de Dios es más fuerte que nuestro rechazo. Jesús, a quien los hombres arrojaron fuera de la viña en la cruz, se ha convertido en la piedra angular, en el cimiento de nuestra salvación. Dios no destruye la viña; nos da una nueva oportunidad.
¿Cómo podemos dar buenos frutos y no caer en el egoísmo? San Pablo nos da la clave en la segunda lectura: "No os inquietéis por nada; presentad vuestras peticiones a Dios mediante la oración y la acción de gracias".
Que hoy le pidamos al Señor que quite de nuestro corazón la acidez del egoísmo y nos conceda su paz, para que nuestra vida sea tierra fértil que dé frutos abundantes de bondad, justicia y amor. Que así sea.
El Espejo de la Iglesia en La Rioja. 2 de octubre de 2026
Encíclica Magnifica Humanitas. ¡Lo que el Papa León XIV advierte sobre la IA | TEOLOGIA PARA LAICOS
EVANGELIO DEL DÍA: 3 de octubre de 2026
“Alegraos porque vuestros nombres están escritos en el cielo”

1.- Oración introductoria.
Hoy, Señor, vengo contento a la oración porque así me lo pides Tú. Quieres que participe de la alegría de aquellos 72 discípulos que se llenaron de gozo en su misión. Yo también quisiera encontrar mi gozo en mi trabajo apostólico, haciendo siempre lo que a Ti te gusta, lo que a Ti más te agrada.
2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 10, 17-24
En aquel tiempo, regresaron los 72 llenos de alegría, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre». Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos». En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron».
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
“La alegría más grande”. Hay una sana alegría, la que procede de la propia misión, la de hacer el bien, la de constatar que el mal no triunfa y que los enemigos de Dios no tienen la última palabra. Eso les pasó a los discípulos de Jesús. Pero Jesús alude a otra alegría más honda, más profunda: la de saber que nuestros nombres están escritos en el cielo. La alegría de este mundo puede estar mezclada de egoísmo, de auto-complacencia, de orgullo personal. Jesús nos invita a elevar nuestra mirada al cielo donde están escritos no nuestros trabajos, nuestros méritos, sino nuestros nombres. El que tiene escritos nuestros nombres en el cielo es nuestro Padre Dios. Ese Padre que se revela a los pequeños y sencillos, a los que se dejan querer, a los que se sienten felices porque Dios es su Padre y saben que Él disfruta con sus hijos pequeños. La obsesión de Jesús era complacer a su Padre, hacer lo que a Él le gustaba, tenerlo siempre contento. No puede haber alegría mayor que el obrar con la única finalidad de ver disfrutar al Padre Dios.
Gracias, Jesús, porque, así como el cielo envuelve la tierra, así tu amor me circunda y acompaña a donde quiera que vaya. “En Ti vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos, 17,28). ¡Qué vida tan plena, tan inefable, tan maravillosa!
Palabra del Papa
Dice el Evangelio que estos setenta y dos regresaron de su misión llenos de alegría, porque habían experimentado el poder del Nombre de Cristo contra el mal. Jesús lo confirma: a estos discípulos Él les da la fuerza para vencer al maligno. Pero agrega: “No estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están escritos en el cielo”. No debemos gloriarnos como si fuésemos nosotros los protagonistas: el protagonista es uno solo, ¡es el Señor! Protagonista es la gracia del Señor. Él es el único protagonista. Nuestra alegría es sólo esta: ser sus discípulos, sus amigos. Que la Virgen nos ayude a ser buenos obreros del Evangelio (S.S. Francisco, 7 de julio de 2013).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio)
5.-Propósito. En este día voy a estrangular mi egoísmo pensando en obrar sólo por agradar a Dios.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, al acabar esta oración me siento enriquecido porque he descubierto una manera nueva de alegrarme: no me voy a alegrar porque me salgan bien las cosas, ni por mis propios méritos, sino porque yo, pobre criatura, puedo ser motivo de tu alabanza, de tu complacencia. Me apasiona el sólo pensar que Tú puedes disfrutar conmigo ¡Con lo poco que soy!
viernes, 2 de octubre de 2026
<< ANTE LA EXCLUSIÓN, TRABAJO DECENTE>>
La Jornada Mundial por el Trabajo Decente vuelve a reunir a la comunidad cristiana en torno a la dignidad del trabajo y a las situaciones de precariedad que continúan afectando a muchos trabajadores.
En esta edición, Iglesia por el Trabajo Decente de La Rioja quiere llamar especialmente la atención sobre la relación entre precariedad laboral y acceso a la vivienda.
La organización señala que los elevados precios de los alquileres, los salarios insuficientes y la inestabilidad laboral dificultan que muchas personas puedan afrontar los gastos cotidianos o emprender un proyecto de vida estable.
Una situación que afecta de manera especial a los jóvenes y a quienes se encuentran en circunstancias de mayor vulnerabilidad.
Desde esta perspectiva, la Jornada quiere recordar que el trabajo no puede contemplarse únicamente como una fuente de ingresos, sino como una dimensión fundamental de la dignidad humana y de la participación de cada persona en la sociedad.
TRABAJO Y VIVIENDA, DOS REALIDADES ESTRECHAMENTE UNIDAS
La convocatoria de este año subraya precisamente la estrecha relación entre el empleo digno y la posibilidad de disponer de una vivienda adecuada.
El texto preparado por Iglesia por el Trabajo Decente de La Rioja advierte de que la combinación de salarios precarios, condiciones laborales inestables y dificultades para acceder a una vivienda asequible está haciendo cada vez más complejo que muchas personas puedan construir un proyecto personal y familiar con estabilidad.
Por ello, la iniciativa reclama empleos estables, salarios justos y medidas que faciliten el acceso a una vivienda asequible y protejan especialmente a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
La convocatoria incorpora también una reflexión atribuida al papa León XIV: «no basta con exaltar la libertad individual si se acepta que una multitud viva sin trabajo digno y sin acceso a los bienes fundamentales».
Desde esta mirada cristiana, la Jornada invita a situar en el centro a la persona, su dignidad y sus necesidades fundamentales.
GRUPO CAFARNAÚM PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

- Origen: Inspirado en el pasaje bíblico del paralítico en Cafarnaúm y creado para acercar la experiencia de fe y comunidad a personas con necesidades especiales.
- Dinámica: Participan los llamados "caminantes" (personas con discapacidad) junto a decenas de voluntarios o "amigos" que ayudan en la logística y el acompañamiento personal durante el encuentro.
Juan Encío Avello nació en San Sebastián en 1999. En 2023 se graduó en Trabajo Social en la Universidad de Deusto. Vive con parálisis cerebral, lo que ha afinado su sensibilidad hacia la fragilidad y la autonomía de las personas y el valor de la comunidad. Persona de arraigada fe católica, fundó Cafarnaúm, un grupo de acompañamiento para personas con discapacidad, en donde coordina retiros y actividades.
¿Cómo nacen los retiros de Cafarnaúm y con qué objetivo?
Cafarnaúm nace, principalmente, de tres experiencias. En primer lugar, de mi propia historia de vida y de mi participación en retiros de Effetá, SVE y grupos de alabanza, que poco a poco han ido marcando mi camino hacia el Cielo. En ellos he experimentado a Jesús como un amigo cercano, mientras que la alabanza me ha enseñado a reconocer que Dios es mucho más grande que mis pensamientos y mis miedos.
- Expansión: Se han celebrado retiros en diferentes diócesis de España, como en La Rioja (Lardero) y en Navarra (Pamplona/Mendillorri).
Cafarnaúm: integrar en la Fe a los discapacitado
En segundo lugar, nace de las amistades que he encontrado en esos grupos. Son personas con sus propios miedos y dudas, pero también personas increíbles que me han permitido experimentar una vida abundante.
Por último, Cafarnaúm surge a partir de la experiencia de un amigo que, por sus circunstancias, no podía participar en Effetá, aunque disfrutaba mucho de las alabanzas.
Así nació Cafarnaúm: con el objetivo de que las personas con discapacidad conozcan a Dios y descubran el inmenso amor que siente por ellas a través de la amistad, el encuentro y la alabanza.
¿Por qué está dedicado específicamente a las personas con discapacidad?
Porque las personas con discapacidad somos, muchas veces, especialmente pobres en oportunidades para establecer amistades auténticas. Por desconocimiento, en ocasiones se nos tiene miedo, se nos infantiliza o se nos deja fuera de los planes.
Además, mi experiencia me dice que muchas actividades dirigidas a personas con discapacidad se centran únicamente en entretenerlas, pero no siempre buscan generar un verdadero valor humano basado en el encuentro de persona a persona. Cafarnaúm quiere ofrecer algo más profundo: relaciones auténticas en las que cada persona pueda amar, ser amada y aportar a los demás.
¿Necesita este colectivo actividades pastorales como esta?
Sí. Queremos que las personas con discapacidad estén plenamente integradas en la vida de la Iglesia, y Cafarnaúm puede ser una puerta para conseguirlo.Ahora bien, Cafarnaúm no es necesario solamente para las personas con discapacidad, sino también para quienes aparentemente no la tienen, porque creemos que todos llevamos dentro alguna fragilidad o limitación.Cafarnaúm es un lugar de encuentro en el que jóvenes y adultos, con y sin discapacidad, pueden vivir el Evangelio: amar al amigo que es reflejo de Cristo y dejarse amar por quienes también son reflejo de Jesús.
¿Qué frutos ha dado en ediciones anteriores?
El fruto más importante ha sido la creación de una comunidad en la que personas con y sin discapacidad pueden vivir el Evangelio y compartir el amor.Por supuesto, celebramos especialmente que muchas personas se hayan sentido amadas por Jesús. Sin embargo, diría que el mayor fruto es el propio grupo: los vínculos que han nacido y la comunidad que se ha ido formando.¿Cómo le ha ayudado personalmente?
Me ha ayudado a salir de mí mismo y a reconocer que los demás también necesitan amar y sentirse amados. Además, me ha permitido comprobar que yo también puedo cuidar, acompañar, respetar y amar a otras personas.Cafarnaúm me ha ayudado a no verme únicamente como alguien que necesita ayuda, sino también como una persona capaz de entregarse y de aportar mucho a los demás.¿Por qué el lema de este año es «Ven y verás»?
En realidad, es el lema que mantenemos todos los años. Nos inspiramos en Effetá y en su forma de conservar cierto “secreto” para transmitir una sensación de novedad y descubrimiento.
Cafarnaúm es una experiencia que no se puede explicar completamente desde fuera: es como un regalo que cada persona tiene que abrir y descubrir por sí misma. Por eso, nuestra invitación es sencilla: «Ven y verás».
¿Por qué el mensaje final invita a descubrir el amor de Dios?
Porque las personas que forman Cafarnaúm son un reflejo del amor de Dios. Son personas con sus propios miedos, dudas, perezas y soledades, pero también con una enorme capacidad para amar y entregarse.El amor de Dios se descubre no solo en lo que se dice durante el retiro, sino también en la amistad, el cuidado, la escucha y la entrega de quienes participan en él.¿Qué sacerdote lo imparte y qué estructura tiene el retiro?
En San Sebastián nos acompaña Jon Molina. Su labor es acompañarnos, cuidarnos y ayudarnos a vivir la experiencia desde la fe.
Respecto a la estructura, no podemos desvelarla por completo, porque queremos conservar el carácter de sorpresa. Lo que sí podemos decir es que sigue un estilo parecido al de Effetá, adaptado a las personas que participan y con una presencia muy importante de la música y la alabanza.
¿Cómo valora que se haya extendido a otras ciudades?
Lo valoro como una confirmación de que esta experiencia es necesaria. El amor de Dios debe llegar especialmente a sus pequeños y a las personas que, con demasiada frecuencia, se han sentido apartadas o poco valoradas.Que Cafarnaúm llegue a otras ciudades significa que más personas podrán encontrar una comunidad, hacer amigos y descubrir que son profundamente amadas por Dios. No buscamos simplemente extender una actividad, sino compartir una experiencia de encuentro y de amor que puede transformar vidas.*********************************
Por la pastoral de la salud mental - Octubre 2026 | La oración del Papa Video
jueves, 1 de octubre de 2026
EVANGELIO DEL DÍA: 2 de octubre de 2026
¿Quién es el más grande en el reino de los cielos?
Santos Ángeles Custodios

1.-Oración introductoria.
Señor, hoy en el día de los “ángeles custodios” vengo a pedirte que sepa ser siempre niño, como dice el evangelio. Que no me acostumbre a sentirme importante, que no pierda la sencillez, el encanto, la admiración, la sinceridad y las ganas de jugar. Que los santos ángeles custodien estas virtudes de niño necesarias para entrar en el Reino de los cielos.
2.- Lectura reposada del Evangelio. Mateo 18, 1-5. 10
En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?» Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «Yo os aseguro que si no cambiáis y no hacéis como los niños, no entrareis en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo.
3.- Qué dice la Palabra de Dios.
Meditación-reflexión
En el capítulo 18, San Mateo nos propone algunos elementos esenciales de una comunidad cristiana. Y, lo primero para él es “hacerse niño”. El niño se deja querer. De sus padres, de sus hermanos, de su familia y de todo el mundo. Dejarse querer, dejarse obsequiar, dejarse regalar por un Dios “Abbá” es lo más importante en nuestra vida cristiana. En el cristianismo ni siquiera el amar es lo primero, sino el dejarse amar. “En esto consiste el amor: en que Él nos amó primero” (1ª Jn. 4,10). El niño tiene capacidad de “sorpresa”. Va aprendiendo cada día y, ante todo lo que le supone una novedad, abre unos ojos como platos. Dios es “Misterio” y ante Él debemos caminar de “gracia en gracia” “de sorpresa en sorpresa”. El niño “no tiene “pasado” y por lo tanto “no tiene prejuicios” de la gente. Él cree que todos son sus “tatos” sus familiares. Y, sobre todo, el niño tiene una vida por delante. Lo suyo es “crecer” sin que haya nada que le detenga. En el mundo del espíritu hay que estar creciendo cada día. No cabe detenerse. Para entrar en el reino de los cielos, “hay que hacerse niño”.
Palabra del Papa.
En el Reino de Cristo, ser grande es ser pequeño
“Una canción dice: “¿Qué tendrá lo pequeño, que a Dios tanto le agrada?” Cristo nos enseña en este Evangelio que ser pequeño significa volver a ser niño. Implica un cambio, recuperar cada día aquel tesoro que se va desgastando con los años…Un niño tiene las manos pequeñas. Todo le queda grande, todo le sobrepasa, en todas las sillas sus pies quedan colgando. Pero es feliz, aunque no tenga el control de todo. Más aún: su felicidad consiste en que no quiere controlarlo todo. El niño vive para recibir, para descubrir, para sorprenderse. La grandeza de un niño no está en su poder sobre cosas y personas; más bien él es libre de este deseo de gobernar su mundo. Y así como él encuentra su seguridad en papá y mamá, cada uno de nosotros cuenta con un Padre maravilloso, quien de verdad lo gobierna todo para nuestro bien. Cuando sentimos que nuestras manos son pequeñas, que no podemos agarrarlo todo y dirigir las circunstancias…ésta es la oportunidad para ser niños de nuevo, poniendo nuestra confianza en Dios”. (Homilía de S.S. Francisco, 4 de octubre de 2015).
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra que acabo de meditar. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Hoy seré feliz sabiendo que tengo a Dios por padre y, con una actitud de niño, procuraré hacer feliz a ese Padre procurando hacer felices a los hermanos con quienes me encuentre en el camino.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Gracias, Dios mío, por haber descubierto las hermosas cualidades de los niños. Yo quiero ser niño, quiero vivir feliz en dependencia gozosa con mi Padre Dios. Quiero mirar a las personas sin prejuicios, como a hermanos míos. Quiero vivir estrenando la vida sin que ésta se haga vieja por los años. Y quiero que la muerte me sorprenda “creciendo”.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
Lectio Divina: 1 de octubre de 2026
La mies es mucha y los obreros pocos.

1.- Oración introductoria.
Hoy, Señor, vengo a la oración para que “desenmascares” mi vida. Me doy cuenta de que puedo contarme en el número inmenso de fariseos y escribas que vivían bien a costa de la religión. Estaban contentos bebiendo en odres viejos, sin aportar nada del “nuevo vino” traído por Jesús. Te pido, Señor, que cambies mi vida, que me conviertas al evangelio, que me embriagues con el vino nuevo de tu salvación.
2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 10, 1-12
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: «El Reino de Dios está cerca de vosotros.» En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: «Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca.» Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión.
El envío de los 72 discípulos nos está diciendo con toda claridad que la misión en la Iglesia no es privativa de los “doce apóstoles” sino de todos los fieles. Es lo que nos propone San Mateo al final de su evangelio: “Id y haced discípulos a todos pueblos” (Mt. 28,19). Uno no se hace discípulo del Señor por el hecho de haber sido bautizado. Uno no se hace cristiano para disfrutar del privilegio de serlo. Uno se hace cristiano para transmitir a otros lo que ha vivido y experimentado en el seguimiento de Jesús. Los envía a las ciudades “donde iba a ir Él.” “Jesucristo envía a sus amigos a los lugares donde Él había de ir. ¡Con qué entusiasmo, con qué alegría, con qué ilusión partirían estos setenta y dos privilegiados! El solo pensamiento de que Jesús confiaba en ellos sería como una brisa fresca que les renovaba el alma cada mañana. Nosotros podemos continuar la labor que ellos comenzaron”. (Fuente Catholic.Net)
Jesús nos envía por delante, pero no nos abandona. Es posible que cometamos errores, que no hagamos bien las cosas. Detrás de nosotros vendrá Jesús a arreglar las cosas que hemos hecho mal. Lo importante es vivir lo que predicamos. “La mies es mucha y los obreros pocos”.
En tiempo de Jesús, los que se dedicaban a manejar la Biblia y explicarla al pueblo se podían contar por millares. ¿Por qué dice Jesús que eran pocos? Esos escribas y fariseos no le interesaban a Jesús. No aportaban nada interesante. Jesús necesita “savia nueva” hombres y mujeres que viven entusiasmados por la causa de Jesús; personas que han experimentado “el gozo del evangelio” y quieren contagiarlo a los demás. Hoy día sobramos curas, monjas y seglares pasivos, anodinos, aburguesados, sin capacidad de novedad y de sorpresa. No es cuestión de cantidad sino de calidad.
Palabra del Papa
“Los cristianos no deben ceder nunca a la tentación de convertirse en lobos entre lobos; el reino de paz de Cristo no se extiende con el poder, con la fuerza, con la violencia sino con el don de uno mismo, con el amor llevado al extremo, también a los enemigos. Jesús no vence al mundo con la fuerza de las armas, sino con la fuerza de la Cruz, que es la verdadera garantía de la victoria. Y esto tiene como consecuencia para quien quiere ser discípulo del Señor, su enviado, el estar preparado para la pasión y para el martirio, para perder la propia vida por Él, para que en el mundo triunfe el bien, el amor, la paz. Esta es la condición para poder decir, entrando en toda realidad: «Paz a esta casa». Benedicto XVI, 26 de octubre de 2011.
4.- Qué me dice hoy a mí este evangelio que acabo de meditar. (Guardo silencio).
5.-Propósito: Pensar seriamente si la sal que hay en mí se ha vuelto sosa. Si es así, ¿qué sentido tiene seguir viviendo de esta manera?
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Gracias, Señor, por este rato de oración que he pasado contigo. Gracias porque cuentas conmigo y me mandas a llevar tu evangelio allá donde todavía no es conocido. Haz que cada día me alimente de tu pan; sacie mi sed con el agua de tu fuente; beba del vino de la Eucaristía y sea luz y sal en este mundo apagado y aburrido.
San Jerónimo: El Santo que tradujo la Biblia
“Magnifica Humanitas” del Papa León XIV
El 25 de mayo se publicó Magnifica Humanitas, la primera carta encíclica del Papa León XIV, sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. El texto propone un discernimiento sobre el cambio de época en curso y llama a la comunidad eclesial y civil a poner en el centro la dignidad de la persona, para que el progreso técnico no reduzca al ser humano a función, dato o prestación.
La encíclica abre afirmando que, ante las “res novae” de nuestro tiempo, la humanidad se encuentra en una encrucijada entre “levantar una nueva torre de Babel” y “edificar la ciudad santa”, es decir, entre una lógica de autosuficiencia y poder y un camino de responsabilidad compartida y comunión. En esta perspectiva, la Doctrina social de la Iglesia se presenta como un pensamiento vivo, capaz de leer la historia a la luz del Evangelio y de ofrecer principios para pensar, criterios para discernir y orientaciones para actuar, sin sustituir las competencias políticas e institucionales.
En el corazón del documento está la visión relacional de la persona: creada a imagen del Dios trinitario y llamada a la comunión. De ahí deriva una dignidad que precede toda valoración funcional y que fundamenta los derechos humanos, comenzando por el derecho a la vida. La encíclica recuerda así los principios del bien común, del destino universal de los bienes (incluidos los digitales), de la subsidiariedad y de la solidaridad, orientándolos hacia el horizonte del desarrollo humano integral.
Se dedica una atención particular a la relación entre técnica, poder y persona humana. La inteligencia artificial es reconocida como una herramienta capaz de beneficios reales, pero el texto advierte sobre el paradigma tecnocrático y el riesgo de nuevas formas de dominio, desigualdad y control, especialmente cuando la IA entra en procesos de decisión que afectan a la vida, la reputación y el acceso a oportunidades. Se reafirma, además, la diferencia entre inteligencia humana e inteligencia artificial, que no conoce desde dentro la experiencia del cuerpo, la alegría y el dolor, el trabajo, el amor y la responsabilidad.
La reflexión se centra luego en tres ámbitos decisivos para “custodiar lo humano” en la transformación digital: la verdad, el trabajo y la libertad. En el ecosistema digital, la calidad de la comunicación pública está ligada a la confianza social y requiere educación crítica y responsabilidad. El trabajo, como vía ordinaria de participación y dimensión de la dignidad, no puede sacrificarse a una lógica en la que las personas deban adaptarse a la velocidad de las máquinas. La libertad, por último, es también una cuestión pública, amenazada por dependencias y por nuevas formas de control basadas en la recopilación masiva de datos.
En la confrontación entre la cultura del poder y la civilización del amor, la encíclica denuncia el creciente vínculo entre tecnología, poder y violencia, reafirmando que no existe algoritmo capaz de hacer moralmente aceptable la guerra. Como alternativa, propone una civilización del amor fundada en la justicia, la fraternidad y el diálogo, con la mirada de las víctimas como criterio de juicio y la diplomacia como camino ordinario para la construcción de la paz.
La presentación de la encíclica concluyó con un discurso del Pontífice, quien recordó cómo su predecesor León XIII, 135 años atrás, quiso observar “la situación de las familias obreras desarraigadas y las nuevas formas de pobreza generadas por la rápida transformación industrial”, comprendiendo que “la Iglesia no podía permanecer indiferente ante un momento crucial que amenazaba la dignidad humana”. De esa observación nació la encíclica “Rerum Novarum”. Hoy, al observar el mundo contemporáneo, caracterizado por el uso de la inteligencia artificial, incluso en la guerra, nació Magnifica Humanitas. “La inteligencia artificial exige ahora ser desarmada, liberada de la lógica que la transforma en un instrumento de dominación, exclusión y muerte”, afirmó León XIV, haciendo hincapié en la importancia de reconstruir, no solo reemplazar, sino “reparar los lazos, restaurar la confianza y reavivar la esperanza en el futuro”.
Una última invitación a seguir el ejemplo de María: “Os invito a acudir a nuestra Madre María: que ella nos enseñe a reconocer la verdadera grandeza de cada hombre y mujer en el amor y el servicio al Señor, dando fruto en la gran empresa que hoy encomendamos a su gracia, permitiendo que la civilización del amor madure en la historia y en todos vosotros”
La encíclica Magnifica Humanitas está disponible en el sitio web del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: https://www.humandevelopment.va/it/magnifica-humanitas.html, donde se encuentran el texto completo, infografías y el kit pastoral.
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