/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

lunes, 19 de octubre de 2026

Lectio Divina: 19 de octubre de 2026

¡Necio, esta misma noche te van a pedir cuentas!

1.- Oración introductoria.

Señor, he dado un vistazo al evangelio del día y me ha dado vértigo. Me he quedado con esta sola palabra: ¡Necio!  Yo no quiero ser necio, sino cuerdo; quiero aprovechar esta vida que Tú me has dado como un regalo. Quiero poner mi corazón en lo que no perece, en lo que es eterno. Señor, líbrame del apego al dinero y dame la gracia de poner mi corazón en Ti y sólo en Ti.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Lucas 12, 13-21

Uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo». Él le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?» Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes». Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: «¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?» Y dijo: «Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea.» Pero Dios le dijo: «¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?» Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios».

3.- Qué dice el texto

Meditación-Reflexión

Comenzamos con unas palabras de Pablo: “En Cristo hemos sido enriquecidos con toda clase de bienes” (Ef. 1,3). Desde este momento, la división entre ricos y pobres ya no se hace por razón del dinero, sino por relación a Jesucristo. Son ricos los que poseen a Cristo y pobres los que no lo poseen. La parábola de Jesús nos habla de la pobreza de un hombre rico, que ha acumulado muchos bienes y no sabe qué hacer con ellos. Si nos fijamos bien, es un hombre que está solo, y sólo habla consigo mismo: ¿Qué haré? edificaré… diré a mi alma… ¿Qué tipo de persona es ésta que no tiene relación con nadie? ¿Qué tipo de hombre es éste que sólo sabe hablar consigo mismo? Si la esencia de la persona es el ser sociable, el relacionarse con los demás, el participar con los otros…, he ahí un hombre que no es hombre. La riqueza le ha anulado, le ha deshumanizado, le ha despersonalizado. El propio evangelio le llama ¡Necio! Y eso que sólo hablamos de este mundo. ¿Y su futuro?  Lo tiene muy negro. En cambio, el que se ha enriquecido con la riqueza de Dios, que es Jesucristo, será feliz ya aquí en este mundo y después por toda la eternidad. “La parábola del rico insensato nos desafía a todos/as a examinar en lo profundo de nuestro ser cuál es nuestra actitud con respecto al dinero y a las propiedades. ¿Es el fin del ser humano adquirir riquezas porque sí? ¿O es un medio por el cual Dios puede guiarnos para ser de bendición para las demás personas? Jesús llama a la persona rica “insensata” no por las riquezas ni el dinero sino porque esta persona se ha enfocado tanto en sí misma y en sus riquezas que se ha olvidado de Dios, su familia y su comunidad”. (Noé Juárez)

Palabra del Papa

“En la Liturgia resuena la palabra provocadora de Eclesiastés: «vanidad de vanidades… todo es vanidad». Los jóvenes son particularmente sensibles al vacío de significado y de los valores que a menudo les rodean. Y lamentablemente pagan las consecuencias. Sin embargo el encuentro con Jesús vivo, en su gran familia que es la Iglesia, llena el corazón de alegría, porque lo llevan de verdadera vida, de un bien profundo, que no pasa y no se marchita: lo hemos visto sobre los rostros de los jóvenes en Río. Pero esta experiencia debe afrontar la vanidad cotidiana, el veneno del vacío que se insinúa en nuestras sociedades basadas en el beneficio y en el haber, que engañan a los jóvenes con el consumismo. El Evangelio de este domingo nos llama la atención precisamente sobre lo absurdo de basar la propia felicidad en el haber. El rico se dice a sí mismo: «Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida». Pero Dios le dijo: «Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?». Queridos hermanos y hermanas la verdadera riqueza es el amor de Dios, compartido con los hermanos. Ese amor que viene de Dios y hace que lo compartamos y nos ayudamos entre nosotros. Quien experimenta esto no teme a la muerte, y recibe la paz del corazón. Confiamos esta intención, esta intención de recibir el amor de Dios y compartirlo con los hermanos, a la intercesión de la Virgen María” (Ángelus de S.S. Francisco, 4 de agosto de 2013).

4.- Qué me dice ahora a mí este texto que acabo de meditar. (Guardo silencio) 

5.-Propòsito. Hoy y no mañana, hago una opción radical de seguir a Jesús como el único tesoro de mi vida.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, gracias porque hoy tu Palabra me ha dado un fuerte aldabonazo en mi cabeza y ha cambiado mis pensamientos y mi proyecto de vida. He visto con claridad el engaño que supone el poner el corazón en las riquezas y en los bienes de este mundo. A la hora de la muerte, sólo me van a proporcionar desasosiego y remordimientos. Me sentiré profundamente vacío. Por eso hago el compromiso de poner el corazón en Jesucristo, el Buen Pastor, el que me acompaña a la verdadera vida, una vida en plenitud.

VÍSPERAS Domingo 18 de Octubre de 2026

 

sábado, 17 de octubre de 2026

El Espejo de la Iglesia en La Rioja. 9 de octubre de 2026

 

Hablamos con Dª. Marisa Martínez, misionera riojana destinada en México, que nos cuenta como ha sido su vocación y con quien charlamos sobre el DOMUND. Además, escuchamos la catequesis del Papa y otras noticias de nuestra Iglesia local.

Novena a San Juan Pablo II Día 5 📿🙏 17 de Octubre | Tele VID

 

⛪ Sábado 17 Octubre de 2026, Padre Luis Fernando Palacio | Tele VID

 

Sábado 17 de Octubre 2026 📖 Lectio Divina | Tele VID

 

LAUDES Sábado 17 de Octubre de 2026

 

Lectio Divina: 17 de octubre de 2026

Al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

1.- Oración introductoria.

Señor, en la lectura del evangelio de hoy, me hablas del Espíritu Santo. Lo necesito todos los días antes de hacer mi oración. Yo no puedo conectar con la Palabra inspirada de la Sagrada Escritura si antes no invoco al que la ha inspirado. Por eso te pido que me des tu Espíritu para sintonizar con tu Palabra.

2.- Lectura reposada del Evangelio. Lucas 12, 8-12

«Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios. Pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. «A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará. Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Jesús es una persona ante la cual nadie puede quedar indiferente: O se le acepta o se le rechaza. Y esta decisión está cargada de gravedad: En Jesús nos jugamos la vida a una sola carta. Si opto por Jesús mi opción no es sólo de vida sino de vida eterna.  Lo mismo si lo rechazo. “El que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios”. Blasfemar contra el Espíritu Santo es cerrarse al don de Dios, no querer recibir de Dios lo que Él nos quiere dar. ¿Y qué es el hombre sin Dios? Si lo que caracteriza al hombre es el soplo de Dios sobre el barro, si al hombre le quitamos ese soplo de vida se convierte en pura tierra. Y es imperdonable que el hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, quiera vivir sin aire, sin suelo, sin sol, sin vida. En cambio, el que se deja conducir por el Espíritu Santo, tiene en su corazón, su Maestro Interior, que le dice en cada momento, lo que debe decir y lo que debe hacer. El Espíritu Santo es el gran don que nos dejó Jesús antes de morir.

Palabra del Papa

Toda vocación en la Iglesia nace del encuentro personal con Cristo, «que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva». [4] Antes de todo compromiso, antes de toda buena aspiración personal, antes de todo servicio, está la voz del Maestro que llama: “Ven y sígueme” (cf. Mc 1,17). El Señor de la vida nos conoce e ilumina nuestro corazón con su mirada de amor (cf. Mc 10,21). No se trata sólo de una voz interior, sino de un impulso espiritual que con frecuencia nos llega a través del ejemplo de otros discípulos del Señor y que toma forma en una elección valiente de vida. La fidelidad a la vocación, especialmente en el tiempo de la prueba y de la tentación, se fortalece cuando no olvidamos esa voz, cuando somos capaces de recordar con pasión el sonido de la voz del Señor que nos ama, nos elige y nos llama, confiándonos también al indispensable acompañamiento de quienes son expertos en la vida del Espíritu. El eco de esa Palabra es, con el paso del tiempo, el principio de la unidad interior con Cristo, que resulta fundamental e ineludible en la vida apostólica. (Papa León XVI. 22-12-2025)

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Guardo silencio).

5.-Propósito: Pedir insistentemente al Padre que me dé el supremo don: el Espíritu Santo

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Hoy, Señor, he aprendido algo en lo que no había caído en la cuenta: la importancia del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y en mi propia vida de cristiano. Permíteme que no peque nunca contra el Espíritu, que abra mi corazón de par en par a ese precioso regalo. Y que, de aquí en adelante, Él sea el “espacio acogedor” donde yo me retire para respirar a gusto a Dios.

viernes, 16 de octubre de 2026

Domingo 29, tiempo ordinario: 18 de octubre de 2026

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Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.


1. Monición de Entrada
Buenos días (tardes/noches), hermanos y hermanas. Bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este Vigésimo Noveno Domingo del Tiempo Ordinario. La palabra de Dios hoy nos invita a reflexionar sobre nuestra doble ciudadanía: vivimos inmersos en las realidades de este mundo, pero nuestra máxima fidelidad le pertenece exclusivamente a Dios. 
En coincidencia con el DOMUND, renovamos nuestro compromiso misionero, recordando que cada uno de nosotros está llamado a llevar la luz del Evangelio a todos los rincones de la tierra. Con alegría, fe y espíritu comunitario, comencemos esta Santa Misa cantando juntos. [

2. Monición Única para las Lecturas
Las lecturas de este domingo nos recuerdan la soberanía absoluta de Dios sobre la historia humana. En la primera lectura, el profeta Isaías nos muestra cómo el Señor utiliza incluso a los gobernantes paganos para cumplir sus planes de salvación. En la segunda lectura, san Pablo alaba la fe activa y el amor perseverante de la comunidad de Tesalónica. Finalmente, en el Evangelio, Jesús responde con sabiduría a una trampa de sus opositores, dejándonos una enseñanza imperecedera: "Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Escuchemos con atención esta llamada a entregarle a Dios lo que verdaderamente le pertenece: nuestro propio corazón. 
Homilía: Lo que de verdad le pertenece a Dios
Queridos hermanos y hermanas:
El Evangelio de hoy nos muestra a los fariseos intentando acorralar a Jesús con una pregunta trampa: «¿Es lícito pagar impuesto al César o no?». Si decía que sí, lo acusaban de traidor al pueblo; si decía que no, lo denunciaban ante las autoridades romanas.
Jesús desmonta su hipocresía con una frase que ha quedado grabada en la historia: «Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Con esto, Jesús pone cada realidad en su justo lugar.
Al «César» —es decir, al Estado, a las leyes y a las autoridades civiles— le debemos dar el cumplimiento de nuestros deberes ciudadanos y el compromiso con el bien común. Como cristianos, no nos desentendemos del mundo; trabajamos por hacer de esta sociedad un lugar más justo y solidario.
Sin embargo, Jesús va mucho más allá. Les pide que miren la moneda del tributo y pregunta de quién es la imagen. Le responden que del César. Por lo tanto, la moneda le pertenece a él. Pero entonces, hermanos, ¿qué es lo que lleva la imagen de Dios y le pertenece a Dios?
La respuesta somos nosotros mismos. Cada ser humano lleva grabada en su alma la imagen y semejanza del Creador. Al César le podemos pagar un impuesto con dinero, pero a Dios le pertenecemos por entero. Ninguna ideología, ningún partido político ni ningún poder terrenal pueden adueñarse de nuestra conciencia, de nuestra dignidad o de nuestra libertad última.
La primera lectura nos recuerda que Dios es el único Señor de la historia, capaz incluso de valerse de un rey pagano como Ciro para liberar a su pueblo. Esto nos invita a la confianza. En un mundo lleno de polarizaciones, tensiones y ruidos, nuestra seguridad no depende de los vaivenes políticos, sino de las manos de Dios.
Pidamos hoy la gracia de vivir con esa libertad. Seamos ciudadanos ejemplares, honestos y comprometidos, pero guardemos el corazón limpio y sagrado solo para el Señor. Que nuestra vida entera refleje que le pertenecemos a Él.
Que así sea.


3. Oración de los Fieles (Peticiones)
Presidente:
Invoquemos al Señor, Padre providente que gobierna la historia y busca la salvación de toda la humanidad, y presentemos nuestras intenciones confiadas diciendo juntos: 
R/. Que seamos obedientes a tu Santa Palabra, Señor. 
1. Por la Iglesia santa de Dios y por nuestro Papa León XIV: Para que, fortalecida constantemente por el Espíritu Santo, proclame el Evangelio con valentía y sea en el mundo un reflejo vivo del amor generoso de Cristo. Roguemos al Señor. 
2. Por los gobernantes y líderes de todas las naciones: Para que trabajen con justicia por el bien común, promuevan la paz universal, eviten los conflictos y defiendan siempre la dignidad y los derechos de cada persona humana. Roguemos al Señor. [1]
3. Por la obra misionera de la Iglesia (en este día del DOMUND): Para que los misioneros y misioneras que lo han dejado todo reciban fortaleza en sus dificultades, y para que nuestras comunidades despierten un auténtico compromiso solidario y evangelizador. Roguemos al Señor. [1
4. Por los enfermos, los tristes, los desempleados y quienes sufren el azote de la soledad: Para que experimenten el consuelo de Dios a través de la solidaridad, el cuidado y la cercanía de sus hermanos. Roguemos al Señor. 5.
5. Por nosotros aquí reunidos: Para que sepamos dar a Dios lo que es de Dios, entregándole nuestra libertad, nuestro esfuerzo diario y una fe activa que dé frutos abundantes de caridad en nuestro entorno. Roguemos al Señor. 
Presidente:
Escucha, Padre de bondad, las oraciones de tu pueblo. Concédenos la gracia de servirte fielmente en las realidades de este mundo mientras caminamos con esperanza hacia tu Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

4. Monición de Ofertorio
Al presentar el pan y el vino en el altar, ofrecemos también nuestras vidas. Que este gesto simbolice nuestra total entrega a Dios; que sepamos devolverle con gratitud los talentos, el tiempo y el amor que Él mismo nos ha confiado para la edificación de su Reino.

5. Monición de Comunión
Cristo se nos entrega por entero en la Eucaristía para ser nuestro alimento y fortaleza en el camino cotidiano. Al acercarnos a recibir su Cuerpo y su Sangre, pidámosle la sabiduría necesaria para dar testimonio de nuestra fe en medio de la sociedad, portando su paz a donde quiera que vayamos.

BIENVENIDOS AL GRUPO “RESURRECCIÓN”. PASTORAL DEL DUELO

 

BIENVENIDOS AL GRUPO “RESURRECCIÓN”

Estimado hermano, estimada hermana:

Paz, bien y el consuelo del Señor Jesús Resucitado en tu corazón.

Si estás leyendo estas líneas, es muy probable que estés atravesando una de las experiencias más difíciles y desgarradoras de la existencia humana: la pérdida de un ser querido. Queremos decirte, antes que nada: bienvenido/a a este espacio de acogida, comprensión y esperanza.

Sabemos que el dolor por la muerte de alguien a quien amabas profundamente no se puede explicar fácilmente con palabras. El sufrimiento rompe la rutina, agita nuestras emociones, nos cuestiona la fe, altera nuestro cuerpo y nos llena de preguntas. En el Grupo “RESURRECCIÓN” entendemos tu dolor porque no nos es ajeno.

No estás solo/a en este camino

A veces, en medio del duelo, nos sentimos incomprendidos o sentimos que el mundo gira demasiado rápido mientras nuestro tiempo se ha detenido. En este grupo no tendrás que disimular tu llanto, guardar silencio por miedo a incomodar, ni acelerar un proceso que requiere su propio tiempo. Aquí encontrarás a compañeros de viaje que, al igual que tú, están transitando por la noche oscura del dolor, pero que han decidido caminar juntos hacia la luz.

Como bien nos recuerda la experiencia pastoral: “Nunca sentimos nuestra vida con más intensidad que en un gran amor y en un duelo profundo”. El sufrimiento que hoy sientes es la medida del amor que tuviste. Pero el sufrimiento no tiene la última palabra.

De "dolerse" a "duelar": Un camino de sanación

La propuesta de nuestro Grupo “RESURRECCIÓN” no es únicamente darte un consuelo pasajero o ayudarte a desahogarte emocionalmente. Queremos acompañarte en un proceso de sanación integral y multidimensional:

  • Corporal y emocional: Para que reconozcas y cuides tu cuerpo y tus sentimientos sin juzgarlos.

  • Mental y social: Para reordenar tus pensamientos y reubicarte en tus relaciones y en tu vida cotidiana.

  • Valórica y espiritual: Para reencontrar el sentido de la vida, fortalecer la fe y descubrir que la muerte no destruye el amor, sino que lo transforma.

Nuestra meta es ayudarte a pasar del dolerse (sufrir pasivamente la herida) al duelar (asumir activamente el proceso de cicatrización), recorriendo juntos el camino que va del sufrimiento a la sanación.

Una invitación a la esperanza

El Resucitado, el Timonel de nuestra vida, conoce de primera mano el dolor, la pérdida y la cruz, pero también la victoria de la vida sobre la muerte. Él va por delante guiando nuestra barca. En la Iglesia y en esta comunidad de fe y fraternidad, no estás solo.

Te invitamos a participar con el corazón abierto, con paciencia contigo mismo/a y con la constancia necesaria para dar paso a paso este proceso. Estás en un lugar seguro, rodeado/a de respeto, confidencialidad y amor fraterno.

Que el Señor Resucitado sea la luz que ilumine tu camino hacia la paz y la renovación interior.

¡Contamos contigo en este caminar de sanación y esperanza!

Pastoral del Duelo – Grupo “RESURRECCIÓN”


🎶 “Si Tú cuidas de mí, porque voy a temer”, Reflexión hecha canción del Evangelio de Lucas 12,1-7

 

Novena a San Juan Pablo II Día 4 📿🙏 16 de Octubre | Tele VID

 

Lecturas de la Misa en LENGUAJE DE SIGNOS: DOMINGO XXIX del TIEMPO ORDINARIO (A).

 

Evangelio de hoy: Viernes 16 de Octubre 2026 📖 Lectio Divina | Tele VID

 

Misa de hoy ⛪ Viernes 16 Octubre de 2026, Padre Rodrigo Carrizo | Tele VID

 

LAUDES Viernes 16 de Octubre de 2026

 

Lectio Divina: 16 de octubre de 2026

Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados

1.- Oración introductoria.

Señor, en este rato de oración que voy a realizar sobre el evangelio del día, me llama poderosamente la atención lo que se dice de Ti. “Miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros”. Me pregunto: ¿Qué tenía tu persona que tanto atraía a la gente? ¿Por qué la gente se pisaba por escucharte? Había en Ti algo inefable, misterioso. Brillaban tus ojos con luz propia. De tus labios salían palabras de bondad, de sabiduría, de gracia. Y, sobre todo, de verdad, de coherencia, de no decir nada que antes no lo hubieras hecho vida. Enséñame a vivir como Tú para poder dar un auténtico testimonio de Ti ante el mundo.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Lucas 12, 1-7

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús se puso a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas, será proclamado desde los terrados. Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehena; sí, os repito: temed a ése. ¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Hay algo que Jesús no puede tragar: la hipocresía. No se puede vivir una doble vida. No se puede encender una vela a Dios y otra al Diablo. No se puede ser cristiano en el Templo y pagano en la calle. Ni tampoco se puede uno guardar “lo que ha visto y oído”. Lo vivido, lo sentido, lo experimentado hay que proclamarlo. Sabemos que, en tiempo de Jesús, en las casas no hay tejas sino azoteas, Allá se tenían diálogos, conversaciones, tertulias que, lógicamente, se escuchaban en la calle. A esto alude Jesús. Estamos en unos tiempos en los que debemos convertir nuestras casas en “terrazas” y proclamar públicamente nuestra fe. “A la crisis de Dios sólo se puede responder con la pasión por Dios” (Metz). Hoy más que nunca la Iglesia necesita hombres y mujeres apasionados de Dios, que no pueden callar lo que ellos “han visto y oído”. No hay que tener miedo. “Dios cuida hasta de los pajarillos y los cabellos de nuestra cabeza los tiene contados”. Dios, que se preocupa hasta de lo más pequeño, ¿se va a olvidar de nosotros que somos sus hijos? Él está siempre con nosotros hasta el fin del mundo. Salgamos a la calle, a los lugares más alejados, a las periferias, pero sin miedos ni complejos. Salgamos convencidos de que llevamos la mejor mercancía: El Evangelio de Jesús, capaz de hacer felices a las personas.

Palabra del Papa

“Dios es tan grande que tiene también sitio para nosotros. Y el hombre Jesús, que es al mismo tiempo Dios, es para nosotros la garantía de que ser-hombre y ser-Dios pueden existir y vivir eternamente uno en el otro. Esto quiere decir que de cada uno de nosotros no seguirá existiendo sólo una parte que nos viene, por así decirlo, arrancada, mientras las demás se arruinan; quiere decir más bien que Dios conoce y ama a todo el hombre, lo que somos. Y Dios acoge en su eternidad lo que ahora, en nuestra vida, hecha de sufrimiento y amor, de esperanza, de alegría y de tristeza, crece y llega a ser. Todo el hombre, toda su vida es tomada por Dios y, purificada en Él, recibe la eternidad. ¡Queridos Amigos! Yo creo que esta es una verdad que nos debe llenar de profunda alegría. El cristianismo no anuncia solo una cierta salvación del alma en un impreciso más allá, en el que todo lo que en este mundo nos fue precioso y querido sería borrado, sino que promete la vida eterna, “la vida del mundo futuro”: nada de lo que es precioso y querido se arruinará, sino que encontrará plenitud en Dios. Todos los cabellos de nuestra cabeza están contados, dijo un día Jesús. El mundo definitivo será el cumplimiento también de esta tierra, como afirma san Pablo: “la creación misma será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios”. Por tanto, se comprende que el cristianismo de una esperanza fuerte en un futuro luminoso y abra el camino hacia la realización de este futuro. Nosotros somos llamados, precisamente como cristianos, a edificar este mundo nuevo, a trabajar para que se convierta un día en el “mundo de Dios”, un mundo que sobrepasará todo lo que nosotros mismos podríamos construir”. (Homilía de S.S. Benedicto XVI, 16 de agosto de 2010).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Me apasionaré por Jesús y contaré lo maravilloso que es vivir con Él.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor y Dios mío, antes de acabar esta oración, quiero pedirte que me llenes de tu Espíritu, que viva ilusionado por Ti, que tenga experiencias fuertes de tu amor. Que, desde mi propia vida, sepa dar alternativas nuevas a tanta gente que va por la vida sin haber descubierto su sentido y pasa la vida sin saber para qué está en este mundo.  Que sepan que se puede vivir alegre, que la vida es hermosa, que hay un Dios que nos ama apasionadamente. Y que lo ha demostrado muriendo por nosotros en la Cruz.

jueves, 15 de octubre de 2026

Rosario desde Lourdes - 15/10/2026

 

Santa Teresa: el alma que convirtió el sufrimiento en amor

 


En el corazón de España, en la ciudad de Ávila, nació una mujer que encendería el fuego de Dios en medio de la tibieza del mundo.
El 15 de octubre, la Iglesia celebra a Santa Teresa de Jesús, también conocida como Santa Teresa de Ávila, Doctora de la Iglesia y maestra de oración.

Desde niña soñaba con el cielo. En su juventud, vivió luchas interiores entre la fe y las distracciones del mundo… hasta que una mirada de Cristo Crucificado cambió su vida para siempre. Teresa reformó el Carmelo con un solo deseo: “Volver al amor primero.” Fundó conventos, escribió libros llenos de sabiduría espiritual —como El Castillo Interior y El Camino de Perfección—, y enseñó a orar con el alma abierta al Espíritu Santo. Su vida estuvo marcada por visiones, éxtasis y sufrimientos, pero también por un gozo inquebrantable: la unión con Dios. Murió el 4 de octubre de 1582, justo cuando el calendario cambió al 15, como si el cielo la esperara entre dos tiempos.
🕊️ “Nada te turbe, nada te espante; solo Dios basta.” — Santa Teresa de Jesús

VÍSPERAS Jueves 15 de Octubre de 2026

 

FUNDACION MADRE TERESA

 


Novena a San Juan Pablo II Día 3 📿🙏 15 de Octubre | Tele VID

 

Evangelio de hoy: Jueves 15 de Octubre 2026 📖 Lectio Divina | Tele VID

 

Misa de hoy ⛪ Jueves 15 Octubre de 2026, Padre Rodrigo Carrizo | Tele VID

 

LAUDES Jueves 15 de Octubre de 2026

 

Lectio Divina: 15 de octubre de 2026

Mi yugo es suave y mi carga ligera”

Santa Teresa de Jesús

1.- Oración introductoria.

         Señor, quiero en este día agradecerte la riqueza de este maravilloso texto. Alabas a Dios, Señor del cielo y de la tierra. Con lo cual nos dices que esta tierra maravillosa ha sido creada por el amor del Padre. Toda la creación se convierte en beso, abrazo, caricia del Padre. Alabas a Dios porque nos puedes contar lo maravilloso que es Dios, nuestro Padre. Para ti, Señor, la palabra “Padre” nunca se caía de tus labios. Y das gracias a Dios porque no sólo nos revelas su nombre, sino que nos entregas las maravillosas experiencias que tuviste del Padre en este mundo. ¿Cómo no agradecerte?

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 11, 25-30

En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo os daré alivio. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En este evangelio se nota a un Jesús contento, feliz, con ganas de agradecer al Padre muchas cosas. Pero ¿qué le hace feliz a Jesús? Realmente lo que hace feliz a Jesús es “poder revelarnos el verdadero rostro de Dios”. Jesús, que ha vivido siempre con el Padre, es el único que nos lo puede revelar (Jn. 1,18). Y Jesús ha debido de sufrir mucho por las falsas imágenes que se han dado del verdadero Dios a través de los siglos. También los judíos, que han recibido revelaciones de Dios, han desfigurado su rostro en muchas ocasiones. En este texto Jesús está feliz porque nos puede decir quién es Dios. Todo lo que Él ha recibido de Dios, nos lo quiere manifestar. Pero no lo puede hacer a los sabios y prudentes. Los sabios, tomados en sentido peyorativo, son los sabihondos, los que se saben todo, los que son incapaces de novedad y de sorpresa. Y los prudentes, en sentido peyorativo, son los que están dispuestos a aceptar a Dios, con tal de que no se meta en sus asuntos, no les complique la vida, no les haga cambiar. A éstos Jesús no les puede revelar el verdadero rostro de Dios. Son ellos los que se han fabricado un Dios “a su imagen y semejanza”. Pero hay otros a quienes Jesús se les va a revelar: son los pequeños, los sencillos, los humildes, al estilo de María, su Madre. Su corazón está totalmente abierto al don de Dios, sin que pongan ninguna pega, ningún obstáculo. Así lo hizo Teresa de Jesús, la mujer apasionadamente enamorada de Jesús. La que concibió la oración como un “Trato de amistad”, la que pronunció al final de su vida aquella bella frase: ” Esposo mío, hora era ya de que nos viéramos”. Los santos, a pesar de los problemas y dificultades de la vida, viven felices porque se han abandonado a Dios y “descansan serenos y tranquilos en su corazón”. Para acertar en la vida, para ser felices, no hay que cambiar la vida. Basta con que cambiemos la imagen de Dios. El Dios revelado por Jesús es un Padre maravilloso, que sólo quiere nuestro bien, que no sabe ni puede hacer otra cosa.  Hay que fiarse plenamente de Él.  

Palabra del Papa.

“El palpitar de tu corazón es lo que bombea tu sangre vital a toda la Iglesia, y a mí, parte de tu cuerpo místico. Tu latir al unísono con el mío es el latido que marca el ritmo de mi día a día; es el incesante repetir de un «te amo, te amo, te amo»; es el medio de sentirte vivo y presente; es el pulso silencioso de Dios en mi alma. En tu corazón encuentro conforto para mis penas, consuelo para mis dolores, calor y fervor para mi tibieza, descanso para mi cansancio, salud para mi enfermedad, gracia para mi pecado, perdón para mis ofensas, misericordia para mis delitos, ejemplo para todas mis situaciones, ternura para mis asperezas, valentía para mis temores, fortaleza para mis debilidades, respuesta a mis interrogantes, razones para mis dudas, motivos para mis incredulidades, afirmación para mis inconsistencias, autenticidad para mi incoherencia, paciencia para mis depresiones, sencillez para mis complicaciones, verdad para mis falsedades, luz para mis tinieblas, sabor para mi aburrimiento, amor para mi sed de amor, libertad para mis esclavitudes, seguridad para mis inseguridades”… (Homilía de S.S. Francisco, 27 de junio de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya reflexionado. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Pensaré durante el día: Dios me ama. Dos es mi Padre. Dios ni sabe, ni quiere, ni puede hacer otra cosa que amarme con infinito amor.

6.-Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al acabar la oración en este día de Santa Teresa de Jesús, no deseo otra cosa que el poder imitar a esta gran Santa. ¡Sólo Dios basta! No es una frase bonita, es la experiencia de su vida. Jamás una esposa ha estado tan enamorada de su esposo como lo estuvo Teresa de su esposo Cristo. En muchos de sus monasterios, al entrar, suelen poner unas palabras de Teresa: “Esta casa es un cielo para aquellas personas que sólo se contentan de contentar a Dios”. Dame, Señor, la gracia de sentirme feliz intentando complacerte en todo.

miércoles, 14 de octubre de 2026

 


Cada 14 de octubre, la Iglesia celebra a San Calixto I, el Papa mártir de la misericordia.

Nació esclavo en Roma y conoció el sufrimiento desde joven.
Fue falsamente acusado, condenado a trabajos forzados y enviado a las minas de Cerdeña.
Allí, en el silencio del dolor, descubrió la libertad interior que solo da Cristo.

Liberado por intercesión de una mujer cristiana, dedicó su vida al servicio de la Iglesia, administrando las Catacumbas de Roma, donde descansan tantos mártires de la fe. Con el tiempo, fue elegido Papa, guiando a los cristianos en tiempos difíciles. Defendió la misericordia por encima del rigor, recordando que el perdón de Dios no tiene límites. Su enseñanza más grande fue la del amor que redime y vuelve a levantar al pecador. Murió mártir, arrojado a un pozo, testigo del Cristo que libera incluso desde las profundidades.
🕊️ “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia.” — (Rm 5,20)