PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.
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miércoles, 3 de junio de 2026
Lectio Divina: 3 de junio de 2026
“No es un Dios de muertos, sino de vivos”
1.- Introducción. Señor, hoy me impresionan tus palabras a los saduceos: ¡Estáis equivocados! Y no se trata de un error cualquiera sino de un error con gravísimas consecuencias: el de vivir sin esperanza, sin ilusión, sin perspectiva de Resurrección. Señor, también hoy día hay muchos, muchísimos hombres y mujeres de este mundo que están contagiados de este mismo error, incluso entre cristianos. Que la luz de tu Resurrección los ilumine y les haga pensar que nuestro Dios no es un Dios de muertos sino de vivos.
2.- Lectura sosegada del evangelio Marcos 12, 18b -27
Se le acercan unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaban: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos: el primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer». Jesús les contestó: «¿No estáis en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error».
3.- Qué dice el texto bíblico.
Meditación-Reflexión
Me llama poderosamente la atención el pensar que aquellos que preguntan a Jesús eran “saduceos”, colaboracionistas con los romanos y que humanamente vivían muy bien. Aquellos que viven muy bien en esta tierra, ¿están capacitados para hacerle preguntas al cielo? Están muy preocupados por la ley del levirato en la que el hermano del esposo fallecido se podía casar con su cuñada para dar hijos al que había muerto y así la hacienda no sufriera quebranto alguno. Y uno se pregunta: ¿Qué interesa más: la hacienda o la persona? Por otra parte, en estos matrimonios con las cuñadas no aparece para nada ni el amor, ni la libertad de esas mujeres. Esto me lleva a dar gracias a Dios por el regalo de Jesús. Para él la verdadera riqueza no es la hacienda sino Dios, “el amigo de la vida”. Jesús nos habla de una vida en plenitud: una vida en amor y libertad, una vida abierta a Dios. Nuestro Dios no es un Dios de muertos. A base de ver que la gente llena las iglesias en los funerales, a base de que la gente sólo acude a Dios cuando ya se ve “con la soga al cuello”, se va creando la conciencia de que a Dios sólo lo necesitamos en las situaciones límites de la vida. Y esto no es verdad. Nuestro Dios es un Dios de vida y quiere que disfrutemos de la vida, y, en sus parábolas, nos invita a ver la vida como “una boda” “como un banquete” “como una gran fiesta”. Y esto como anuncio y un preámbulo.
Nosotros no despreciamos las cosas buenas de la tierra…ni ignoramos la necesidad de pan…pero la persona humana tiene una necesidad que es más profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar. Es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios… (San Juan Pablo II)
Palabra del Papa
“Si de hecho todo hubiera terminado con su muerte, tendríamos en Él un ejemplo de suprema autonegación, pero esto no podría generar nuestra fe. Él era un héroe. Murió, pero resucitó porque la fe surge de la Resurrección. Aceptar que Cristo está muerto y que murió crucificado no es un acto de fe. Es un hecho histórico. Pero, por otra parte, creer que ha Resucitado, es un acto de fe. Nuestra fe comienza en la mañana de Pascua”. Papa Francisco, 19 de abril de 2017
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Vivir todo el día de modo que, esté donde esté, y haga lo que haga, siempre contagie vida.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, soy un privilegiado, soy una persona con suerte. Vivo en el Nuevo Testamento y me aprovecho de todas las enseñanzas de Jesús. No tengo que esperar el cielo para poder pasarlo bien. Ya aquí en la tierra puedo vivir saboreando la vida, disfrutando de la vida, y puedo descubrir a un Dios maravilloso, enemigo de la muerte y amigo de la vida. Gracias, Señor, porque ya en esta vida me haces experimentar un “ensayo” de vida eterna.
martes, 2 de junio de 2026
“MAGNIFICA HUMANITAS” Video sobre Encíclica del PAPA LEÓN XIV, la Custodia Humana ante la IA
lunes, 1 de junio de 2026
Lectio Divina: 2 de junio de 2026
¿De quién es esta imagen?
1.- Introducción.
Señor, hoy vengo a pedirte que, de una vez, me hagas descubrir mi propia identidad. Y quiero preguntarme con toda sinceridad: Y yo ¿de quién soy imagen? Teóricamente yo sé que fui hecho a imagen y semejanza de Dios. Pero, en la práctica, ¿caigo en la cuenta de lo que esto significa? ¿Me doy cuenta de que el ser imagen de Dios es mi mejor carnet de identidad, mi A.D.N. más profundo? Señor, haz que no pierda más el tiempo en cosas superfluas y accidentales. Haz que descubra mi propia dignidad y obre en consecuencia.
2.- Lectura reposada del evangelio. Marcos 12, 13-17
En aquel tiempo mandaron a Jesús unos fariseos y herodianos, para cazarle en alguna palabra. Vienen y le dicen: Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar? Mas Él, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea. Se lo trajeron y les dice: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: Del César. Jesús les dijo: Lo del César, devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios. Y se maravillaban de Él.
3.- Qué dice el texto bíblico.
Meditación-reflexión
Nos pasamos la vida poniéndonos zancadillas los unos a los otros. Aquello que hicieron los judíos con Jesús lo hacemos nosotros todos los días. Parece que disfrutamos poniendo piedras en el camino para frenar nuestros pasos hacia la verdad, la libertad y el amor. Y el mayor tropiezo es el que le ponemos al amor. Nos lo advierte el apóstol San Juan: “El que ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza” (1Jn. 2,10). Por eso, el que no ama, no hace más que tropezar. Jesús, en este evangelio, desenmascara la hipocresía de los fariseos: pasean la imagen del César grabada en las monedas, la llevan en la cartera, cerca del corazón, se están sirviendo de ella para hacer sus compras o sus grandes negocios, y después dicen que odian al César. Si en vuestra vida real y concreta estáis admitiendo al César, pues “Dad al César lo que es del César”. Y, como aquel que no dice nada, apostilla: “Y Dad a Dios lo que es de Dios”. Como si les dijera: y vosotros, fervientes judíos, que leéis la Biblia cada día, ¿qué habéis hecho de la imagen de Dios grabada en lo más íntimo de vuestro corazón? A todos, judíos y cristianos, creyentes y no creyentes, se nos invita a hacer el viaje más bonito y fantástico: bajar a lo más profundo de nuestro ser y descubrir la bella imagen de Dios que nada ni nadie puede borrar: ni el demonio ni el pecado. “Reconoce, hombre o mujer, tu dignidad. El hombre comienza por acumular en su espíritu múltiples proyectos; al final queda uno solo: el proyecto de Dios” (Orígenes).
Palabra del Papa.
“Usted me pregunta también cómo entender la originalidad de la fe cristiana, ya que esta se basa precisamente en la encarnación del Hijo de Dios, en comparación con otras creencias que giran en torno a la absoluta trascendencia de Dios. La originalidad, diría yo, radica en el hecho de que la fe nos hace partícipes, en Jesús, en la relación que Él tiene con Dios, que es Abbá y, de este modo, en la relación que Él tiene con todos los demás hombres, incluidos los enemigos, en signo del amor. En otras palabras, la filiación de Jesús, como ella se presenta a la fe cristiana, no se reveló para marcar una separación insuperable entre Jesús y todos los demás: sino para decirnos que, en Él, todos estamos llamados a ser hijos del único Padre y hermanos entre nosotros. La singularidad de Jesús es para la comunicación, y no para la exclusión. Por cierto, de aquello se deduce también -y no es poca cosa-, aquella distinción entre la esfera religiosa y la esfera política, que está consagrado en el «dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César», afirmada claramente por Jesús y en la que, con gran trabajo, se ha construido la historia de Occidente. (S.S. Francisco, carta del papa al director del diario La Repubblica, 11 septiembre de 2013).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Buscar un rato para pensar: ¿Qué he hecho de esa bonita imagen que Dios grabó dentro de mí?
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Gracias, Dios mío, porque me has hecho caer en la cuenta de mi dignidad de persona. Soy importante sólo por el hecho de haber nacido. Y las demás personas son también importantes para mí. Por eso se merecen un respeto, una consideración, y nunca puedo instrumentalizarlas. Como cristiano, quiero descubrir en cada hombre o mujer el rostro de un hermano o una hermana.
Programa del viaje apostólico del Santo Padre León XIV a España -Vatican Media Live - Español en Directo
Sábado 6 de junio | Roma – Madrid
8h Salida en avión desde Roma/Fiumicino hacia Madrid
12h Visita de cortesía a Sus Majestades los Reyes de España
12:30h Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Real de Madrid. (Discurso del Santo Padre)
18:00h Visita a los operadores y asistidos del proyecto social “CEDIA 24 horas” en el Centro de Información y Acogida. (Saludo del Santo Padre)
20:30h Vigilia de oración con los jóvenes en la “plaza de Lima”. (Discurso del Santo Padre)
Domingo 7 de junio | Madrid
10h Santa Misa en la plaza de Cibeles y procesión del Corpus Christi. (Homilía del Santo Padre)
18h Encuentro “tejer redes con el mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte” en el Movistar Arena. (Discurso del Santo Padre)
Lunes 8 de junio | Madrid
09:30h Encuentro con el presidente del Gobierno en la Nunciatura Apostólica.
10:30h Encuentro con los miembros del Parlamento en el Congreso de los Diputados. (Discurso del Santo Padre)
18:00h Oración y homenaje a la Virgen de la Almudena en la Catedral de Santa María de la Almudena. (Saludo del Santo Padre)
Martes 9 de junio | Madrid – Barcelona
10:20h Encuentro con voluntarios en IFEMA. (Discurso del Santo Padre)
12:25h Llegada a Barcelona-El Prat
13:00h Oración de la Hora intermedia en la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia. (Homilía del Santo Padre)
20h Vigilia de oración en el estadio Olímpico Lluís Companys. (Discurso del Santo Padre)
Miércoles 10 de junio | Barcelona – Montserrat – Barcelona
10:50h Visita al centro penitenciario Brians 1. (Saludo del Santo Padre)
12h Rezo del Rosario en la Abadía de Montserrat. (Discurso del Santo Padre)
13h Almuerzo con la comunidad benedictina de Montserrat.
16:30h Encuentro con realidades de caridad y asistencia diocesanas en la iglesia de San Agustín. (Discurso del Santo Padre)
19:30h Santa Misa en la Sagrada Familia, con la inauguración de la torre de Jesucristo. (Homilía del Santo Padre)
Jueves 11 de junio | Barcelona – Gran Canaria
08:30h Salida hacia Gran Canaria
10:50h Llegada a la base aérea de Gran Canaria/Gando
11:40h Encuentro con realidades de acogida a migrantes en el puerto de Arguineguín. (Discurso del Santo Padre)
13:30h Encuentro con los obispos, presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas, seminaristas y agentes de pastoral en la catedral de Santa Ana. (Discurso del Santo Padre)
18:30h Santa Misa en el estadio de Gran Canaria. (Homilía del Santo Padre)
Viernes 12 de junio | Gran Canaria – Tenerife – Roma
08:30h Salida hacia Tenerife
09:10h Llegada a “Tenerife Norte-Los Rodeos”
09:30h Encuentro con migrantes en el centro “Las Raíces”. (Saludo del Santo Padre)
10:10h Encuentro con realidades de integración de los migrantes en la “plaza del Cristo de La Laguna”. (Discurso del Santo Padre)
12:15h Santa Misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. (Homilía del Santo Padre)
14:30h Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de “Tenerife Norte-Los Rodeos”
15h Salida hacia Roma
20:10h Llegada al aeropuerto internacional Roma/Fiumicino
Lectio Divina: 1 de junio de 2026
¿Qué hará el dueño de la viña?
1.- Introducción.
Hoy, Señor, leyendo tu evangelio, he sentido una especie de escalofrío ante la maldad humana. Es como una fiera agazapada, que, llegada la ocasión, destruye y mata. Y, en el caso de la parábola, no se limita a matar a los empleados sino que va más lejos y llega a matar al hijo del dueño de la viña. Y esa parábola se cumplió en Jesús. Y queda suspendida en el aire la pregunta: ¿Qué hará el dueño de la viña? ¿Castigará a todos? ¿Los matará? ¿O dejará que los brazos del Hijo, clavado en la Cruz, abracen a los mismos asesinos?
2.- Lectura reposada del evangelio. Mc 12, 1-12)
En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores, y se ausentó.» Envió un siervo a los labradores a su debido tiempo para recibir de ellos una parte de los frutos de la viña. Ellos le agarraron, le golpearon y le despacharon con las manos vacías. De nuevo les envió a otro siervo; también a éste le descalabraron y le insultaron. Y envió a otro y a éste le mataron; y también a otros muchos, hiriendo a unos, matando a otros. Todavía le quedaba un hijo querido; les envió a éste, el último, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán’. Pero aquellos labradores dijeron entre sí: ‘Éste es el heredero. Vamos, matémosle, y será nuestra la herencia’. Le agarraron, le mataron y le echaron fuera de la viña.» ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá y dará muerte a los labradores y entregará la viña a otros. ¿No habéis leído esta Escritura: ‘La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?’». Trataban de detenerle —pero tuvieron miedo a la gente— porque habían comprendido que la parábola la había dicho por ellos. Y dejándole, se fueron.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-Reflexión:
¡Qué bonitos los sueños de Dios y qué feas nuestras acciones! No cabe duda de que Jesús, al proponer la parábola de la vid, ha pensado en Isaías 5, 1-3 “Mi amigo tenía una viña en un fértil otero. La cavó, la despedregó, y la plantó de cepas exquisitas…esperó que diese uvas, pero dio agrazones”. ¡Cuántos sueños de Dios sobre su viña, cuántos desvelos, cuánto cuidado, cuánto mimo! Y, al tiempo de la cosecha, ¡cuánta amargura y decepción! No sólo dio agrazones sino que llegaron a matar al Hijo del Dueño de la Viña. Pensemos que ningún padre entrega a su hijo querido si ya han dado muerte a sus jornaleros…La parábola tiende a situar el amor de ese padre en el terreno de lo irracional, lo absurdo, lo jamás visto ni oído. De nuevo Dios nos sorprende con su amor escandaloso. “Esta parábola aparece como un compendio de todo el despliegue de la Bíblia: la historia de Isaac, a quien Abrahán debe sacrificar, la del siervo de Is 42,1; la del justo sufriente de Sab. 2,13-18; la de todos los asesinatos, desde Abel hasta Zacarías (Mt. 23,35), como si el fin de esta historia quedara pendiente y debiera definirse” (J. Pikaza). Y esa historia y toda la historia humana se definió de la manera más sorprendente con la muerte de Jesús en la Cruz. Este amor de Dios debe provocar en nosotros un amor sin medida. Ser cristiano es caer en la cuenta del amor abismal que Dios nos tiene, dejar que ese amor nos empape por dentro, nos transforme el corazón, nos trastorne la cabeza, y nos haga pasar por la vida como “verdaderos locos” dispuestos a contagiar esta locura de amor a los demás.
Las reflexiones atribuidas al papa León XIV describen la ingratitud no solo como un error, sino como la ruina del corazón y un «agujero negro» que consume a quien da. La Ingratitud es Ruina: Se describe como la ruina del corazón, una actitud que apaga el alma, mientras que la gratitud la enciende. (5-Octubre-2005)
Palabra del Papa“
No olvidéis esto: Dios piensa siempre con misericordia: ¡es el Padre misericordioso! Dios piensa como el padre que espera el regreso del hijo y va a su encuentro, lo ve venir cuando todavía está lejos… ¿Qué significa esto? Que todos los días iba a ver si el hijo volvía a casa: éste es nuestro Padre misericordioso. Es el signo de que lo esperaba de corazón en la terraza de su casa. Dios piensa como el samaritano que no pasa cerca del desventurado compadeciéndose o mirando hacia otro lado, sino socorriéndole sin pedir nada a cambio; sin preguntar si era judío, si era pagano, si era samaritano, si era rico, si era pobre: no pregunta nada. No pregunta estas cosas, no pide nada. Va en su ayuda: así es Dios. Dios piensa como el pastor que da su vida para defender y salvar a las ovejas” (Papa Francisco. Audiencia del 27.3.13).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Dar a los demás en este día un amor sin medida.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, al terminar este día mi oración, quiero quedar impresionado del amor que me tienes. No amor de palabra sino de obra; no de mero sentimiento, sino real, histórico, comprobado. La Cruz es el mayor escándalo de amor. Que ante tu Cruz, no haga bromas, me tome la vida en serio, evite toda frivolidad y responda con hechos concretos y no con palabras bonitas.
domingo, 31 de mayo de 2026
sábado, 30 de mayo de 2026
Cortometraje: Fernando III el Santo, Caballero de Jesucristo, Siervo de María
Santísima Trinidad: 31 de mayo de 2026
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo…
INTRODUCCIÓN
En la fiesta de la Santísima Trinidad, evitemos la impresión de estar ante un misterio complicado y no tratemos de abordarlo a base de representaciones imaginarias (un triángulo, un trébol…) Las palabras de Jesús orientan nuestra mirada en la dirección adecuada. Dios es amor y, por tanto, relación estrecha, ternura incondicional, comunicación honda de persona a persona. En la mesa del banquete del precioso icono de la Trinidad hay un hueco abierto que invita a quien lo contempla a sentarse a la mesa. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son nuestros anfitriones. (D. Alexandre).
LECTURAS BÍBLICAS
1ª lectura: Ex. 34, 4b-6.8-9. 2 2ª lectura: Cor. 13, 11-13
EVANGELIO
San Juan 3, 16-18:
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
REFLEXIÖN
Dios no es un ser solitario y aburrido. Dios es música, alegría, fiesta. Así lo quieren expresar nuestros hermanos orientales cuando dicen que la Santísima Trinidad es “perijoresis” es decir, “DANZA”. Dios que salta de júbilo en una danza eterna de amor. Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es familia, Dios es Comunidad. Dios es éxtasis de amor. El Padre se da totalmente en el Hijo. Y el Padre y el Hijo se entregan al Espíritu Santo en un abrazo de unidad. La Trinidad es El Amante, El Amado y El amor.
EL PADRE. Es fuente y origen de todas las luces. Y tuvo la genial idea de crear a una criatura “semejante a Él”, capaz de escuchar la música de Dios. Al lugar donde esto sucedía se le denominó “paraíso”. Y nuestros primeros padres escuchaban embobados la música de Dios “a la brisa de la tarde”. Pero Dios creó a nuestros padres libres, con capacidad de decidir por sí mismos. Y Dios se arriesgó a que unas criaturas creadas a su imagen y semejanza le pudieran decir: NO. Y a eso se le llama pecado. Decir a Dios que no, es no querer escuchar su música, es no querer entrar en sintonía con Él, es no creerle a Dios capaz de hacernos felices y buscar la felicidad por nuestra cuenta. Y, por eso, fueron arrojados del paraíso.
EL HIJO. El Padre, en un arranque de generosidad, para llevar adelante su proyecto, nos entregó lo mejor que tenía, su propio Hijo, para que sonara de nuevo en nuestro mundo la música de Dios. La música de Dios es el amor. Y Jesús cantó esta música en tono mayor y tono menor. En tono mayor cuando hablaba de Dios, su Padre. Nos habló de un Padre “compasivo y misericordioso, lento a ira y rico en piedad” (1ª lectura). Un Dios “de amor y de paz” (2ª lectura) Un Dios que no ha mandado su Hijo al mundo para juzgar, condenar ni castigar, sino para salvar (Evangelio). Pero también cantó en tono menor cuando Dios viene a los suyos y los suyos no lo reciben; cuando los hombres prefieren las tinieblas a la luz. Con todo, Jesús sueña con un mundo de hermanos, con un mundo de iguales, con una humanidad como una gran familia. Pero esto era demasiado revolucionario y lo mataron. Mataron su cuerpo, pero no su alma, ni sus sueños, ni su música. Al Resucitar todo recomienza de nuevo con nueva fuerza. Para eso nos envía su Espíritu.
EL ESPIRITU SANTO. Está encargado de tomar la batuta en esta orquesta y hacer resonar en este mundo “la canción de la alegría”, la melodía de la fraternidad. También, como buen director de orquesta, tiene que estar afinando constantemente a unos músicos que se bajan de tono, que desafinan demasiado. Y desafinamos cuando seguimos creyendo que Dios es un ser lejano, que condena y que castiga y no un Padre que acoge, perdona, besa y acaricia. Desafinamos cuando queremos comprar a Dios con nuestro esfuerzo y nuestras obras y no nos damos cuenta que Él es gratuito, y que no lo podemos comprar con nada. Desafinamos cuando no nos amamos, cuando no buscamos la unidad; cuando somos personas “pantallas” y no “puentes”. Nadie expresó mejor lo que era la Trinidad como San Juan de la Cruz donde habla de un Dios Padre como “una música callada”. Un Dios-Hijo, como “soledad sonora”. Dios Espíritu Santo, como “la cena que recrea y enamora”.
PREGUNTAS
1.- ¿Estoy convencido de que Dios es un Padre tan maravilloso que jamás rechaza a un hijo por más perdido que ande? (Lc.15). ¿Tan entrañable que se compara con una gallina que protege bajo sus alas a sus polluelos? (Mt.23,37).
2.– ¿Caigo en la cuenta de que a Jesús sólo le interesaba cantar las canciones del amor?
3.- ¿Me dejo corregir por el Espíritu Santo cuando desafino poniendo barreras al hermano?
viernes, 29 de mayo de 2026
¿Estás listo para el Papa León XIV? Mira esto primero
Lectio Divina: 30 de mayo de 2026
¿Con qué autoridad haces esto?
1.-Oración introductoria
Señor, hoy me quieres dar una lección de autoridad, pero no como la entiende el mundo sino como la entiendes Tú. Para Ti la autoridad es servicio gozoso y desinteresado. Jamás has usado tu autoridad como Hijo de Dios, para beneficio tuyo personal. Tú no entiendes la autoridad como un camino de ascenso sino de descenso: bajas en el bautismo a las aguas del Jordán para meterte en el rio de nuestra historia, y así purificarnos de nuestros egoísmos y vanidades y elevarnos a la categoría de hijos de Dios.
2.- Lectura reposada del evangelio: Marcos 11, 27-33
Vuelven a Jerusalén y, mientras paseaba por el Templo, se le acercan los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto?, o ¿quién te ha dado tal autoridad para hacerlo?» Jesús les dijo: «Os voy a preguntar una cosa. Respondedme y os diré con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme». Ellos discurrían entre sí: «Si decimos: «Del cielo», dirá: «Entonces, ¿por qué no le creísteis?» Pero ¿vamos a decir: «De los hombres?»» Tenían miedo a la gente; pues todos tenían a Juan por un verdadero profeta. Responden, pues, a Jesús: «No sabemos». Jesús entonces les dice: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».
3.- Qué dice el texto bíblico.
Meditación-reflexión.
¿Con qué autoridad haces esto? “Autoridad”, en boca de los sacerdotes y de los escribas, indica “poder”, “fuerza”, “dominio”, “capacidad de imponer leyes y de juzgar”. Ésta es la autoridad que ellos tenían en el Templo y que, de ninguna manera, querían perder. Toda autoridad humana tiende a controlar todo, a dominar todo, para así mantenerse en el poder. Los escribas y sacerdotes, que viven muy bien -incluso económicamente- en su cargo, ven en Jesús un enemigo peligroso. Por eso intentan matarlo. Una vez más el poder corrompe y el poder religioso todavía más porque intentan apoyarlo en Dios. Y Jesús, ¿cómo entiende la autoridad? En el lavatorio de los pies, Jesús se desprende del manto, símbolo de poder, se ciñe una toalla, y se pone a lavar los pies, acción propia de los esclavos. Así entiende Jesús la autoridad: como un servicio a los que están abajo para elevarlos a categoría de hijos de Dios. Jesús nos quiere a todos “iguales ante el Padre”. Y así se crea la gran familia de los hijos de Dios.
A la pregunta capciosa y malintencionada de los sacerdotes y escribas, Jesús no responde. Tampoco responde Jesús a preguntas tontas o superficiales: (qué marca de coche me voy a comprar, o dónde me voy a divertir más en las próximas vacaciones, o dónde se venden las entradas para ver el partidazo del próximo fin de semana). Pero sí responde a las preguntas de profundidad: qué sentido tiene mi vida, por qué la gente tiene que sufrir tanto, por qué los bienes de la tierra están tan mal repartidos, qué será de mí después de la muerte…A estas preguntas de profundidad, siempre responde el Señor. Y responde con sus palabras y sus acciones; con su vida y con su muerte.
Palabra del Papa.
“Jesús nos hace misericordiosos hacia la gente, mientras quien tiene el corazón débil porque no está fundado en Jesucristo corre el riesgo de ser rígido en la disciplina exterior, pero hipócrita y oportunista dentro. El Evangelio del día, en el que los jefes de los sacerdotes preguntan a Jesús con qué autoridad hace sus obras, la pregunta demuestra el corazón hipócrita de esta gente. A ellos no les interesaba la verdad, buscaban solo sus intereses e iban según el viento: conviene ir por aquí, conviene ir por allí… eran veletas. Tenían un corazón sin consistencia. Y así negociaban todo: negociaban la libertad interior, negociaban la fe, negociaban la patria, todo, menos las apariencias. A ellos les importaba salir bien en las situaciones. […] Este es el drama de la hipocresía de esta gente. Y Jesús no negociaba, pero su corazón de Hijo del Padre, estaba muy abierto a la gente, buscando caminos para ayudar. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 15 de diciembre de 2014, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra bíblica ya meditada. (Silencio)
5.- Propósito: Intentaré ser humilde y no creerme nunca superior a los demás.
6.- Dios me ha hablado a mí hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, qué lección tan bonita nos has dado hoy en tu evangelio. Has cambiado el manto por la toalla; la autoridad por el servicio. No quieres personas que estén ni por arriba ni por abajo, sino todos al mismo nivel. Así podemos ser todos hermanos. Esto es lo que a Ti te gusta. Y esto es lo que le agrada al Padre.
Lectio Divina: 29 de mayo de 2026
“Mi Casa será llamada Casa de oración”
1.- Oración introductoria.
Señor, me impresiona esa maldición tuya sobre la higuera. Y pienso que, a veces, yo también soy como esa higuera. Vivo de apariencias, de fachada, pero por dentro no doy fruto. Pasan los días, pasan los años y sigo siempre igual. No hay en mí ningún avance ni progreso. Para la gente soy buena persona, incluso me piden oraciones porque creen que estoy más cerca de Ti. Pero yo no estoy conforme conmigo mismo. Ni me gusta la vida que llevo. Quiero cambiar, necesito cambiar.
2.- Lectura reposada del evangelio: Marcos, 11, 11-26
Entró Jesús en Jerusalén, en el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, salió hacia Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salían de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas, y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «Nunca jamás coma nadie frutos de ti». Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a echar a los que vendían y compraban en el templo, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía diciendo: «¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”? Vosotros en cambio la habéis convertido en cueva de bandidos». Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo admiraba su enseñanza, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado». Jesús contestó: «Tened fe en Dios. En verdad os di
go que si uno dice a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no duda en su corazón, sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que os lo han concedido y lo obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas»
3.- Qué dice el texto bíblico.
Meditación-reflexión
Jesús viene de Betania, con los doce, y se dirige al Templo de Jerusalén. Betania es el lugar donde Jesús se retira a descansar, incluso con sus discípulos. En Betania hay tres hermanos: Lázaro, Marta y María donde se vive con gozo la fraternidad. Allí se come, se descansa, y, sobre todo, se escucha a Jesús y se le ama. A esta casa “de la fraternidad” invita Jesús a los doce. Allí se está gestando “la nueva Iglesia”. Una Iglesia doméstica donde se viven los valores del Evangelio con alegría, con sencillez, con amor, con mucho amor. Y de allí Jesús llega al Templo de Jerusalén donde se negocia con lo más sagrado. Todo se compra y se vende. No hay lugar para la gratuidad. “Los escribas y los fariseos”, es decir, los profesionales del culto, están vendidos y sólo buscan el negocio. Jesús no puede tolerar que la casa de su Padre se haya convertido en “cueva de bandidos”. Y quiere purificar el templo. Los escribas y fariseos son los que más se oponen porque les quitan el negocio. Por eso quieren acabar con Jesús. Jesús no soporta tanta hipocresía. Esa higuera que tiene hermosas hojas y flores y que no produce frutos, es el símbolo del pueblo de Israel. Religión vacía, estéril, de apariencia, de pura fachada, pero sin frutos de amor y de justicia. Por eso hay que dejar Jerusalén y volver a Betania, al verdadero templo “en espíritu y en verdad”, la casa que verdaderamente agrada al Padre.
Palabra del Papa
“La liturgia del día propone el Evangelio en el que Jesús expulsa a los mercaderes del Templo, porque han transformado la casa de oración en una cueva de ladrones. Y lo que hace Jesús es un gesto de purificación, el templo había sido profanado y con el Templo, el pueblo de Dios. Profanado con el pecado tan grave que es el escándalo. La gente es buena, la gente iba al Templo, no miraba estas cosas; buscaba a Dios, rezaba… pero debía cambiar las monedas para las ofrendas. El pueblo de Dios no iba al Templo por esta gente, por los que vendían, pero iban al tempo de Dios y allí había corrupción que escandalizaba al pueblo. Por eso yo pienso en el escándalo que podemos causar a la gente con nuestra actitud, con nuestras costumbres no sacerdotales en el Templo: el escándalo del comercio, el escándalo de la mundanidad… Cuántas veces vemos que entrando en una iglesia, aún hoy, está ahí la lista de los precios, para el bautismo, la bendición, las intenciones para la misa. Y de todo esto el pueblo se escandaliza”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 21 de noviembre de 2014, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto bíblico ya meditado. (Silencio)
5.-Propósito: Hacer de mi corazón una pequeña Betania donde Jesús pueda descansar.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, me encanta esa “Iglesia doméstica de Betania” donde Tú entrabas a descansar, a rezar, a crear fraternidad. Allí llevabas también a tus discípulos a vivir, a experimentar la auténtica y verdadera fraternidad. Tú eras el centro de todos. Todos te querían y te admiraban. Y cuando tu amor se derramaba sobre el corazón de cada uno, no les costaba ya nada el quererse los unos a los otros. ¡Qué bonito es amarse con el mismo amor que Tú nos amas!
jueves, 28 de mayo de 2026
miércoles, 27 de mayo de 2026
Lectio Divina: 28 de mayo de 2026
“Fiesta de Jesucristo Sacerdote”.
1.- Introducción.
Señor, en este día de la fiesta de Cristo Sacerdote, quiero pedirte que des al mundo sacerdotes que se parezcan a ti, Buen Pastor. Sacerdotes que pisen en las huellas que Tú dejaste; sacerdotes que no busquen su gloria sino la tuya; sacerdotes que “vayan delante de las ovejas” cumpliendo con sus obras lo que predican con los labios; sacerdotes que carguen con las ovejas débiles y enfermas; sacerdotes que lleguen a amar tanto a sus ovejas que están dispuestos a dar la vida por ellas.
2.- Lectura reposada de la Palabra. (Mt. 26, 36-42)
Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».7Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú». Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil». De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión.
En esta escena quiere el evangelista revelarnos algo de la espiritualidad íntima de Jesús, su amargura humana muerta, su tristeza, la angustia que siente ante la muerte cercana, su obediencia filial a la voluntad del Padre; en una palabra, la verdadera humanidad del Hijo de Dios. En este momento la hora está cerca, ya que sucede lo mismo no bajo los dones simbólicos del pan y del vino del Jueves Santo, sino con la realidad sangrienta de su pasión y muerte corporal en el Viernes Santo.
En el sacerdocio no podemos separar el jueves del viernes. Lo que cada día celebramos en el Altar hemos de vivirlo después en la vida de entrega a los demás. El sacerdote que cada día toma el pan en sus manos y dice: Esto es mi cuerpo que se rompe por vosotros debe estar dispuesto a darse, a entregarse, a romperse por los demás. De lo contrario el sacerdote vivirá toda la vida en una esquizofrenia existencial.
Palabra del Papa.
El Papa Francisco ha comenzado su sermón subrayando que Jesús iba al encuentro de los pobres, los cautivos, los enfermos, los que están tristes y solos. Y ha destacado que los sacerdotes deben de hacer exactamente lo mismo. «Nuestra gente agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando baja hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límites, las periferias donde el pueblo fiel está más expuesto». El Papa ha hecho un fortísimo llamamiento a los sacerdotes para que salgan y experimenten lo que se vive «en las periferias donde hay sufrimiento, sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones».28/03/2013 Misa Crismal.
4.- Qué me dice hoy a mí este texto comentado. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Rezar un rato para que haya sacerdotes al estilo de Jesús.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, veo que es muy serio eso de ser sacerdote. Creo que los hay muy buenos y te siguen con fidelidad; pero me da la impresión de que otros no tienen idea de lo que llevan en sus manos. Consagran todos los días, rompen el pan eucarístico, pero en sus personas no se les ve ni la más pequeña magulladura en el servicio sacrificado a los demás. Danos, Señor, sacerdotes para nuestro tiempo.