/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

lunes, 7 de septiembre de 2026

🎶 “Extiende el brazo”, Basada en el Evangelio de Lucas 6,6-11

¿Es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal?

1.- Oración Introductoria

Señor, hoy al leer el evangelio, siento dos sensaciones bien distintas: una buena y otra mala. Siento una gran admiración por tu persona que cada día me parece más fantástica. A Ti, Señor, te interesa la salud, la vida, el que la gente deje de sufrir, más aún: te interesa que la gente se lo pase bien.  Pero siento una sensación de repulsa  ante esos escribas y fariseos que se indignan porque tú, Jesús, has sanado a uno en sábado. ¿Hasta dónde puede llegar el endurecimiento de las personas? Somos capaces de lo mejor y de lo peor.

2.- Lectura atenta del evangelio: Lucas 6, 6-11

Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio». Él, levantándose, se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla». Y mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-Reflexión

Curar a una persona de cualquier dolencia siempre es bueno. Curar a uno la “mano derecha” la que normalmente usamos para comer, para trabajar, todavía debería ser mejor. La mano es un órgano maravilloso que le permite al ser humano hacer movimientos increíbles que ningún animal puede imitar. Esa mano cuando pertenece a un artista puede pintar cuadros maravillosos. Esa mano que en el cuerpo de un músico puede volar sobre las teclas de un piano o saltar sobre las cuerdas de un arpa o una guitarra, Pero esa mano está, desde el punto de vista funcional, muerta. Y Jesús quiere revitalizarla.

Pero hay gente tan retorcida que no lo ve así. Y se enfadan con Jesús, y deliberan a ver qué se puede hacer con un hombre que sólo piensa en hacer el bien desde el amanecer hasta el ocaso. Esos hombres no son ateos, incrédulos, No. Esos son gente religiosa, se pasa la vida con la Biblia en la mano, son doctores de la Ley… son los encargados de enseñar al pueblo llano y sencillo. Jesús les desenmascara su malicia y la cerrazón de su corazón. Es cierto que Jesús podría haber dicho a aquel hombre: Como es sábado, vas a esperar un día más, y te curo. ¡Y así habrá paz!… Jesús no acepta este tipo de componendas. Y les hace una pregunta genial: ¿Es lícito en sábado hacer el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla? Con esa pregunta, Jesús pone el sábado en su lugar, según la intención que Dios, desde el principio, le quiso dar. El sábado es de Dios y no de los hombres. El sábado está destinado a hacer el bien a los hombres, que es la mejor manera de agradar a Dios. Y el no hacer el bien en sábado, ya es un mal. Hacer sufrir a una persona un día más, no se puede tolerar. Así es Jesús.

Palabra del Papa

“A Jesús sólo le interesa Dios y las personas. Jesús, quiere que la gente se acerque, que le busque y se siente conmovido cuando la ve como oveja sin pastor. Y toda esta actitud es por lo que la gente dice: ‘¡Pero, esta es una enseñanza nueva!’. No, no es una enseñanza nueva: es nuevo el nodo de hacerlo, Es la transparencia evangélica. Pidamos al Señor que esta lectura nos ayude en nuestra vida de cristianos a todos. Nos ayude a no ser legalistas, hipócritas como los escribas y los fariseos, a ser como Jesús, con ese celo de buscar a la gente, de curar a la gente, de amar a la gente y con esto decirle: ¡Pero si yo hago esto así, piensa cómo te ama Dios, cómo es tu Padre! Esta es la enseñanza nueva que Dios nos pide. Pidamos esta gracia”. (Cf. S.S. Francisco, 14 de enero de 2014, homilía en Santa Marta)

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito: Dedicar un rato del domingo a hacer el bien visitando a algún enfermo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy quiero darte gracias por tu bondad, por tu apuesta por hacer la vida más agradable a los hombres, por disfrutar haciendo el bien. Y también quiero darte gracias por tu valentía para desenmascarar la mentira, el orgullo, la falsedad, la falsa piedad. Ya lo habías dicho Tú, Señor: “Llegará un día en que os matarán y creerán que han dado culto a Dios” (Jn. 16,2). Gracias, por ser como eres. Cada día estoy más contento contigo.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Domingo 23, tiempo ordinario: 6 de septiembre de 2026

 

Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

INTRODUCCIÓN

Al capítulo 18 de San Mateo se le ha llamado “eclesial”, es decir, dedicado a esas pequeñas comunidades de fe y de amor con un serio compromiso de llevar esa experiencia a otros.  Y ahí tenemos ya lo que podíamos llamar “La Iglesia en embrión”. El capítulo aborda temas muy esenciales para la vida de la Iglesia de todos los tiempos. Hoy toca el tema de la corrección fraterna y la oración en común.

LECTURAS BÍBLICAS

1ª Lectura: Ez. 33,7-9.                   2ª lectura: Ro. 13, 8-10.

EVANGELIO

San Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

REFLEXIÓN

La lectura de este evangelio quiere recoger un tema muy querido por el evangelista: “Dios está con nosotros”. Comienza su evangelio diciendo que Jesús es el ENMANUEL (1,23) Y acaba diciendo que “estará con nosotros todos los días, hasta el fin de los tiempos” (28,20”.  En cualquier lugar en que se reúnan los cristianos en su nombre, allí estará Él.  Cristo Resucitado sigue presente siempre en su Iglesia.

1.– EL RETO DE LAS PEQUEÑAS COMUNIDADES.  En estos tiempos en que en Europa los Templos se nos quedan vacíos, no debemos olvidar nuestros orígenes. En la primitiva Iglesia no había templos materiales, pero había “templos espirituales” No había iglesias, pero sí “Iglesia”. La Iglesia de Jesús: con una fe no nocional sino vivencial en Cristo Resucitado. Jesús era el Centro de esas Comunidades.   De la fe en Jesús Resucitado nació la necesidad de juntarse y vivir “como hermanos”.  La fraternidad no es una bonita teoría, es una espléndida realidad: vivida con gozo, con entusiasmo, con deseos de compartir con otros esa bonita experiencia. Y me pregunto: ¿Por qué no volvemos a las raíces? ¿Por qué no dedicamos nuestro mejor tiempo en crear pequeñas comunidades vivas en torno a Jesús?  ¿O seguiremos lamentándonos con amargura de que la gente ya no nos viene al Templo?  Hay que preguntarse en serio: Y tú, además de lamentarte, ¿qué haces?

2.– COMUNIDADES HUMANAS NO ANGELICALES.  Ya, desde el principio, los primeros cristianos fueron conscientes de que, para ser cristianos, lo primero hay que ser “hombres y mujeres de este mundo”. Y en este mundo hay que aceptar la debilidad, la fragilidad. No estamos hechos de bronce sino de “barro”. Y, cuando caemos, nos rompemos.  El evangelio de hoy nos advierte que no se parte de una comunidad de perfectos, sino de una comunidad de hermanos, que reconocen sus limitaciones y necesitan el apoyo del Señor y de los demás para superar sus fallos. Los conflictos pueden surgir en cualquier momento. Jesús no se asustó ni de la terquedad de los apóstoles, ni de las pretensiones ambiciosas de Santiago y Juan; ni de las negaciones de Pedro, ni de la traición de Judas. “El sabía muy bien lo que hay en el hombre” (Jn. 2,25).  Y, a pesar de todo, siguió amándoles, perdonándoles, llamándoles y confiando en ellos. Lo que entonces hizo con los apóstoles quiere hoy hacerlo con nosotros. A Jesús nunca le interesa nuestro pasado negativo, lo que hemos sido, sino nuestro presente: lo que ahora somos, y sobre todo, nuestro futuro: lo que todavía podemos llegar a ser.

Dice el Papa Francisco: “Por desgracia, lo primero que se suele crear en torno a los que cometen faltas son habladurías, en las que todo el mundo se entera de la falta, con todos los detalles, ¡menos la persona afectada! Esto no está bien, hermanos, esto no agrada a Dios. No me canso de repetir que el chisme es una plaga en la vida de las personas y de las comunidades, porque trae división, trae sufrimiento, trae escándalo, y nunca ayuda a mejorar, nunca ayuda a crecer” (10-Septiembre-2023)

3.– COMUNIDADES CON CAPACIDAD DE CONVERSION. Los fallos, las dificultades, los errores y los pecados no dificultan nuestro camino hacia Dios, siempre que estemos preparados para superarlos.  Por eso, la corrección fraterna está tratada de un modo exquisito: primero entre los dos; çdespués con otros de confianza; al final que decida la comunidad. Y la comunidad no lo expulsa, sino que le invita a que sea él mismo el que se vaya, dejando siempre la puerta abierta para el posible retorno.  La exclusión no significa que la persona sea abandonada a su propia suerte. ¡No! Puede estar separada de la comunidad, pero nunca estará separada de Dios. En caso de que la conversación en la comunidad no llegue a buen fin, y la persona no quisiese integrarse en la vida de la comunidad, queda como último recurso el rezar juntos al Padre para conseguir la reconciliación. Y Jesús garantiza que el Padre escuchará: “Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.”

No puede haber corrección fraterna sin fraternidad. A veces las correcciones en comunidades sólo han servido para despellejar a las personas. Somos muy dados a arrancar la cizaña llevándonos detrás el trigo. Y no olvidemos que el trigo es siempre “la persona”. Por eso Jesús nos invita a crecer juntos, y pulirnos unos con otros, pero con cariño.  “No es el martillo el que deja perfectos los guijarros, sino el agua con su danza y su canción” (R. Tagore.)  Y el gran San Agustín nos dirá: “Sólo aquel que ama puede corregir”.  

sábado, 5 de septiembre de 2026

RENOVACION CARISMATICA CATÓLICA

 


Santa Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad

 


Cada 4 de septiembre, la Iglesia recuerda a Santa Rosalía, virgen y ermitaña venerada especialmente en Palermo, Sicilia.
Según la tradición, Rosalía nació en una familia noble de Palermo durante la Edad Media. A pesar de pertenecer a una familia acomodada, decidió abandonar las riquezas y los privilegios para entregarse completamente a Dios. Se retiró a una vida de oración y penitencia en una cueva del Monte Pellegrino, donde vivió como ermitaña, alejada de las comodidades del mundo. La tradición cuenta que murió en aquella soledad y que, con el paso de los siglos, su memoria permaneció prácticamente olvidada. En 1624, durante una terrible epidemia de peste que azotaba Palermo, se produjo un acontecimiento que transformaría para siempre su devoción. Según la tradición, Santa Rosalía se apareció en varias ocasiones y señaló el lugar donde se encontraban sus restos. Cuando sus reliquias fueron encontradas y llevadas en procesión por Palermo, la ciudad atribuyó a su intercesión el fin de la epidemia. Desde entonces, Santa Rosalía se convirtió en la principal patrona de Palermo y su culto se extendió ampliamente. Su vida nos recuerda que la santidad puede crecer lejos de los grandes escenarios: en el silencio, la oración y la entrega total a Dios. Santa Rosalía, virgen y ermitaña, intercede por nosotros. Enséñanos a desprendernos de aquello que nos aleja de Dios, a buscar el silencio de la oración y a confiar siempre en la misericordia del Señor. Ruega por los enfermos y por quienes atraviesan momentos de dificultad. Amén.

🎶 “Espigas al sol”, Reflexión hecha canción del Evangelio de Lucas 6,1-5

 

🎶 “Señor del sábado”, Basada en el Evangelio de Lucas 6,1-5

 

El Hijo del hombre es señor del sábado.

1.- Oración introductoria.

Señor, qué sensación de alivio, de bienestar, de libertad interior, me dan tus palabras: “El Hijo del Hombre es Señor del sábado”. Tú eres mi único Señor y no quiero a nadie que me esclavice. Te serviré a ti solo y a nadie más. ”No me mandes ya más mensajeros que no saben decirme lo que quiero”.  (San Juan de la Cruz) Te serviré a Ti y te serviré por amor. Y seré libre. Y no seré ya más esclavo de nada ni de nadie.

2.- Lectura reposada del evangelio: Lucas 6, 1-5

Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban y comían espigas desgranándolas con las manos. Algunos de los fariseos dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado? Y Jesús les respondió: ¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban? Y les dijo: El Hijo del hombre es señor del sábado.

3.- Qué dice el texto

Meditación-reflexión.

¡El Hijo del Hombre es señor del sábado! Jesús, como hijo de Hombre que vive en la intimidad con Dios, descubre el sentido de la Biblia, no de fuera a dentro, sino de dentro a fuera, esto es, descubre el sentido a partir de la raíz, a partir de su intimidad con el autor de la Biblia que es Dios mismo. En tiempo de Jesús, la ley mandaba, obligaba, tiranizaba a las personas en nombre de Dios. La interpretación de la Ley había caído en extremos ridículos. No se podía frotar los granos de trigo en la mano para poder comerlos. Era un trabajo que no estaba permitido hacer en sábado. Según alguna ley de los esenios, «si a una madre se le cae en sábado el niño que lleva en sus brazos, no puede trabajar agachándose para recogerlo: debe dejar que llore el niño. La observancia del sábado está por encima de toda consideración”.  Jesús se rebela contra toda interpretación de la ley que va en contra de las personas. “El Hijo del hombre es Señor del sábado”. Y, por eso, puede dejar en libertad a todos los hombres y mujeres esclavizados por el sábado. Si Dios es amor, todas las leyes que no sean vehículo o expresión del amor, están mal situadas. Donde el hombre pone leyes, Jesús pone amor. Y su testamento fue éste: “Amaos unos a otros como yo os he amado” (Jn. 13,34).

Palabra  del Papa

“La Palabra de Jesús va al corazón porque es Palabra de amor, es palabra bella y lleva al amor, nos hace amar. Estos cortan el camino del amor: los ideólogos. Y también el de la belleza. Y se pusieron a discutir ásperamente entre ellos: «¿Cómo puede éste darnos de comer su carne?». ¡Todo un problema de intelecto! Y cuando entra la ideología en la Iglesia, cuando entra la ideología en la inteligencia del Evangelio, no se entiende nada. Son los que caminan sólo por el camino del deber: es el moralismo de cuantos pretenden realizar del Evangelio sólo lo que entienden con la cabeza. No están en el camino de la conversión, esa conversión a la que nos invita Jesús: Y estos, por el camino del deber, cargan todo sobre las espaldas de los fieles. Los ideólogos falsifican el Evangelio. Toda interpretación ideológica, independientemente de donde venga –de una parte o de otra– es una falsificación del Evangelio. (S.S. Francisco, 19 de abril de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra que acabo de meditar. (Silencio).

5.-Propósito: No hacer nada que no esté impulsado por la ley del amor.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración

Señor, hoy te quiero agradecer que hayas venido a este mundo para hablarnos de Dios. Las religiones –también la judía y también la católica- nos han hablado de un Dios con muchas normas, muchas leyes, muchas ataduras a la conciencia. Y vienes Tú y nos dices: sólo una ley. La ley del amor. Amar a Dios  y amar a los hermanos. ¡Qué alivio! ¡Qué bien se vive, se camina y se respira con Jesús!  Gracias, Señor, el Libertador.

viernes, 4 de septiembre de 2026

SANTA TERESA DE CALCUTA. 5 DE SEPTIEMBRE

 

EUCARISTÍA
PARROQUIA SAN PÍO X
19:00
HOMILÍA: "Centinelas de la caridad y peregrinos hacia el Cielo"
Queridos hermanos y hermanas:
Nos reunimos en esta tarde de sábado para anticipar la alegría del Día del Señor en nuestra Parroquia de San Pío X. Lo hacemos en un contexto comunitario verdaderamente extraordinario, cargado de gracia y de una profunda emoción. Hoy es 5 de mes, el día en que nuestra comunidad se convoca para una cita de amor absoluto: la Adoración al Santísimo Sacramento. Y providencialmente, este día 5 coincide con la memoria litúrgica de Santa Teresa de Calcuta, de quien tenemos la inmensa bendición de custodiar en nuestro templo sus reliquias de primer y segundo grado.
Pero el mapa del amor de Dios en nuestra parroquia no termina ahí. Contamos también con la presencia de una reliquia vinculada a la Hospitalidad de Lourdes de La Rioja. Las reliquias no son objetos del pasado; son ventanas al cielo que nos recuerdan que la santidad es una tarea para el día a día. Ambos testimonios nos hablan de lo mismo: el amor de Dios hecho servicio, entrega y cuidado del que sufre.
Las lecturas que la Iglesia nos regala hoy iluminan con fuerza este misterio de comunión. En la Primera Lectura, el profeta Ezequiel nos recuerda que Dios nos ha constituido "centinelas" de nuestros hermanos. El centinela es el que vela en la noche, el que está atento, el que cuida que el peligro no arrastre a los suyos. San Pablo, en la Segunda Lectura, nos desvela cómo ejercer hoy ese oficio: “A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley”. El amor no hace daño al prójimo.
Santa Teresa de Calcuta fue la gran centinela de las periferias del mundo. Escuchó el grito de Jesús en la cruz, "Tengo sed", y lo sació amando a Cristo escondido bajo el doloroso rostro de los más pobres entre los pobres. Del mismo modo, la Hospitalidad de Lourdes es una escuela de centinelas: hombres y mujeres que se hacen servidores de los enfermos, llevándoles el consuelo, el agua de la esperanza y la dignidad en medio del dolor físico.
Este espíritu de servicio y de amor ante el sufrimiento cobra hoy un rostro muy concreto y conmovedor en nuestra Eucaristía. Pedimos con fe y esperanza por el eterno descanso de Jesús Alberto, quien ha fallecido esta semana tras afrontar una larga enfermedad. Él guardaba en su corazón un deseo muy profundo: ir en peregrinación al Santuario de Lourdes. Por motivos de su salud, ese anhelo no pudo cumplirse aquí en la tierra.
Sin embargo, la fe nos asegura que hoy Jesús Alberto ya no necesita viajar a ningún santuario terrenal. La Virgen María, que se le apareció a Santa Bernardita, habrá salido a su encuentro para tomarlo de la mano y presentarlo ante el trono de su Hijo Jesús. Su larga enfermedad y sus dolores han quedado atrás; ahora participa de la peregrinación definitiva en la Jerusalén celestial, donde no hay llanto ni dolor. Su deseo se ha cumplido con creces en la eternidad del Padre.
El Evangelio de San Mateo nos regala una hoja de ruta para cuidar la vida comunitaria a través de la corrección fraterna, pidiéndonos sanar las relaciones desde el respeto y el perdón. Y culmina con una promesa que es el motor de nuestra Adoración de esta tarde: “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
Si Jesús promete estar donde hay dos o tres, ¡cuánto más se derrama su gracia cuando nos postramos juntos, como parroquia, ante el Santísimo Sacramento! Todo el servicio de Madre Teresa nacía de sus horas de rodillas frente a la Custodia; no podía ir a los pobres sin llenarse antes de Jesús Sacramentado. El servicio a los enfermos en Lourdes brota, igualmente, de la adoración y la bendición eucarística.
Al acercarnos al altar y, posteriormente, al comenzar nuestro tiempo de Adoración, miremos las reliquias que embellecen nuestra parroquia. Que la presencia de Santa Teresa de Calcuta, el espíritu de la Hospitalidad de Lourdes de La Rioja, y el recuerdo agradecido de nuestro hermano Jesús Alberto nos impulsen a no salir de este templo igual que entramos.
Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen y de la Madre Teresa, la gracia de un corazón limpio para adorarle en la Hostia Santa, el consuelo para la familia de Jesús Alberto, y la valentía para ser verdaderos centinelas que sirvan a Cristo en cada hermano que sufre.
Que así sea.
RELIQUIAS DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA

Oh Dios, que llamaste a santa Teresa de Calcuta, virgen, para que correspondiera al amor de tu Hijo, sediento en la cruz, con una eximia caridad hacia los más pobres, te pedimos que nos concedas, por su intercesión, servir a Cristo en los hermanos afligidos. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén



TEATRO SOLIDARIO A BENEFICIO DE MANOS UNIDAS

 


Manos Unidas La Rioja invita a participar el próximo sábado 12 de septiembre, a las 19:30 horas, en una nueva cita con su Teatro Solidario. La compañía riojana La Garnacha Teatro llevará a escena en la Sala Gonzalo de Berceo de Logroño el musical «La leyenda de un bandido», cuya recaudación se destinará a apoyar la labor de Manos Unidas. 

Invitación Teatro Solidario.docx

La iniciativa propone compartir una tarde de cultura y solidaridad a través de una obra inspirada en la figura de Joaquín Murieta, conocido popularmente como el «Robin Hood de El Dorado». El musical tiene una duración aproximada de 90 minutos.

Una historia que invita a mirar las injusticias del presente

«La leyenda de un bandido» recrea una historia marcada por la resistencia frente a la injusticia y la discriminación. Desde Manos Unidas La Rioja destacan que el argumento permite reflexionar, más de un siglo después de los acontecimientos que inspiran la obra, sobre las consecuencias que puede provocar la búsqueda de riquezas cuando desemboca en explotación, desigualdad y exclusión.

Una reflexión que la organización vincula con la realidad que todavía viven numerosas comunidades campesinas e indígenas. Manos Unidas trabaja junto a estas poblaciones para promover su dignidad y la defensa de sus derechos básicos fundamentales.

El Teatro Solidario une así la propuesta cultural de La Garnacha Teatro con el compromiso de Manos Unidas frente a las causas que generan hambre, pobreza y desigualdad.

Entradas a 10 euros y posibilidad de colaborar con la Fila 0

Las entradas para asistir a la representación tienen un precio de 10 euros y pueden adquirirse en taquilla o a través de entradas.com.

Las personas que no puedan acudir a la función pero quieran colaborar disponen también de una Fila 0. Manos Unidas La Rioja ha habilitado para ello el Bizum ONG 02594, además de las cuentas bancarias indicadas en la convocatoria de la organización.

Manos Unidas La Rioja anima asimismo a difundir esta iniciativa entre las parroquias y los distintos ámbitos pastorales, ampliando así la participación en una convocatoria que busca convertir el teatro en un cauce concreto de solidaridad.

Datos prácticos del Teatro Solidario

  • Obra: «La leyenda de un bandido»
  • Compañía: La Garnacha Teatro
  • Género: musical
  • Fecha: sábado 12 de septiembre
  • Hora: 19:30 horas
  • Duración: 90 minutos
  • Lugar: Sala Gonzalo de Berceo, Logroño
  • Entrada: 10 euros
  • Venta: taquilla y entradas.com
  • A beneficio de: Manos Unidas
  • Fila 0: Bizum ONG 02594

🎶 “Quiero ser odre nuevo”, Reflexión hecha canción del Evangelio de Lucas 5,33-39

 

🎶 “Vino nuevo”, Basada en el Evangelio de Lucas 5,33-39


Los discípulos de Juan ayunan… Los tuyos, comen y beben”.

1.- Oración introductoria.

Señor, me encanta esta manera que tienes de relacionarnos con Dios. Siempre nos habían dicho que el camino para ir a Dios era el del sacrificio, el de la tristeza, el del ayuno, el de las penitencias. Pero Tú, rompes con todo eso y nos dices que el camino para ir a Dios es el camino del amor. Y el amor es gozo, plenitud, realización, libertad. Gracias, Señor, por esta manera tan positiva, tan fascinante, tan cautivadora que tienes para hablarnos de Dios y de su Reino.

2.- Lectura reposada del evangelio: Lucas 5, 33-39

En aquel tiempo los escribas y fariseos le dijeron a Jesús: Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben. Jesús les dijo: ¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán en aquellos días. Les dijo también una parábola: Nadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarraría el nuevo, y al viejo no le iría el remiendo del nuevo. Nadie echa tampoco vino nuevo en odres viejos; de otro modo, el vino nuevo reventaría los pellejos, el vino se derramaría, y los odres se echarían a perder; sino que el vino nuevo debe echarse en odres nuevos. Nadie, después de beber el vino añejo, quiere del nuevo porque dice: El añejo es el bueno.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

La respuesta de Jesús a aquellos fariseos es realmente “sorprendente”. Les viene a decir: Mientras que yo “soy el novio de esta fiesta” no cabe ayunar ni estar tristes. Lo cual significa que Jesús es la fiesta de esta vida. El que está con Jesús no puede estar triste. La tristeza sólo viene cuando Él se va. Los cristianos tenemos una asignatura pendiente. Estamos acostumbrados a escuchar a Jesús, a trabajar por Jesús, a sufrir por Jesús, pero no nos han enseñado a  disfrutar de la vida con Jesús. Jesús ha venido “para que tengamos vida y ésta en abundancia” (Juan 10,10). En este mundo nos acostumbramos a tener vida, a vivir sin grandes pretensiones,  a no pedirle demasiado a la vida; pero con Jesús podemos soñar con una  vida plena, libre de todo lo que nos estorba, de todo lo que nos ata, de manera que nuestro corazón se quede libre para amar. Los fariseos estaban atados a la ley, a las costumbres, a las tradiciones. Con Jesús llega lo nuevo, el vino nuevo que rompe los odres ya viejos y agrietados del pueblo judío. Vivir con Jesús es como “respirar el aire fresco y puro de la montaña”.

No se debe combinar lo nuevo que Jesús trae con costumbres antiguas. ¡O lo uno, o lo otro! El vino nuevo que Jesús trae hace estallar el pellejo viejo. Hay que saber separar las cosas. Muy probablemente Lucas trae estas palabras de Jesús para orientar a las comunidades de los años ’80. Había un grupo de judeo-cristianos que querían reducir la novedad de Jesús al tamaño del judaísmo de antes. Jesús no está en contra de lo que es “viejo”. Lo que él no quiere es que lo “viejo”  empiece a manifestarse y a imponerse a los cristianos. San Pablo pasará toda la vida luchando  por defender la verdad del evangelio, “buena y nueva noticia de Jesús”.

Palabra del Papa

“La libertad cristiana está en la docilidad a la Palabra de Dios. Debemos estar siempre preparados a acoger la «novedad» del Evangelio y las «sorpresas de Dios». La Palabra de Dios, que es viva y eficaz, discierne los sentimientos y los pensamientos del corazón. Y para acoger verdaderamente la Palabra de Dios, hay que tener una actitud de «docilidad». La Palabra de Dios es viva y por eso viene y dice lo que quiere decir: no lo que yo espero que diga o lo que me gustaría que dijera. Es una Palabra libre y también una sorpresa porque nuestro Dios es un Dios de las sorpresas. La libertad cristiana y la obediencia cristiana son docilidad a la Palabra de Dios”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 20 de enero de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Vivir este día con un tono alegre y festivo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy he aprendido que Tú has venido a vivir con nosotros para cambiar las cosas, para no dejar todo como estaba. Y una de las cosas que has venido a cambiar es nuestra capacidad de disfrutar, de divertirnos, de pasarlo bien, por el hecho de estar contigo. Y el camino para esa felicidad no es otro sino el del amor, el mismo que Tú nos has marcado. Mientras Tú estás con nosotros, no cabe ni la tristeza, ni la soledad, ni la angustia. Tú eres la sal, la gracia, la alegría de la vida.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

🎶 “Rema mar adentro”, Basada en el Evangelio de Lucas 5,1-11

“Jesús se sentó y enseñaba a la gente desde la barca”.

1.- Oración Introductoria.

Señor, en este evangelio, lo único que me pides es que yo me fíe de Ti, como lo hizo Pedro. Muchas veces nos toca echar las redes al mar y no conseguimos absolutamente nada. Y viene el desánimo, la tristeza, la duda de si estaremos en la verdad. Lo que importa es echar las redes “en el nombre del Señor”. Y fiarnos plenamente de Ti, Jesús.

2.- Lectura reposada del Evangelio.  Lucas 5, 1-11

Estaba Jesús en cierta ocasión a orillas del lago de Genesaret, y de repente se juntó un gentío para oír la palabra de Dios. Vio entonces dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la separara un poco de tierra. Se sentó y enseñaba a la gente desde la barca. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema hacia dentro del lago y echa las redes para pescar». Simón respondió: «Maestro, estuvimos toda la noche intentando pescar, sin conseguir nada; pero, sólo porque tú lo dices, echaré las redes». Lo hicieron y capturaron una gran cantidad de peces. Como las redes se rompían, hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se postró a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador». Pues tanto Pedro como los que estaban con él quedaron asombrados por la cantidad de peces que habían pescado; e igualmente Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús dijo a Simón: «No temas, desde ahora serás pescador de hombres». Y después de arrimar las barcas a tierra, dejaron todo y lo siguieron.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

“Rema mar adentro”. Estas palabras resuenan con fuerza en nuestro contexto actual. Vivimos en un mundo donde la superficialidad, la inmediatez y el miedo al riesgo parecen dictar el ritmo de nuestras decisiones. Jesús nos invita, como a Pedro, a salir de la orilla segura, de nuestras rutinas y certezas, y adentrarnos en lo desconocido, allí donde nuestra autosuficiencia no alcanza.

Con esta bella imagen de la barca, el Señor nos habla de los elementos necesarios para un auténtico seguimiento de Jesús.

1) Jesús provoca una situación absurda. Él sabe muy bien que la pesca se hace de noche y no de día. Pero, en nombre de Jesús, Pedro echa las redes de día en el mismo sitio en que no había pescado nada de noche. Y las redes se rompían de la gran cantidad de peces.  ¿Qué pretende el Señor? Que nos fiemos de su Palabra.

2.) Humildad. Pedro al ver el milagro y comprobar que Jesús es Dios, tiende a retirarse. No es que quiera irse, sino retirarse en gesto de humildad. Pedro cae en la cuenta de que Jesús es Dios. Y dice: No merezco estar con este hombre tan maravilloso. Es demasiado para mí.

3) Jesús le quita el miedo. ¡No tengas miedo! El que está con Jesús no tiene miedo a nada ni a nadie. Jesús es “el quita miedos”.

4) Le da una tarea: ser pescador de hombres. Y esta es la bonita tarea de la vocación cristiana: recuperar al hombre en su integridad. Dejar que los hombres sean plenamente hombres y no poco-hombres; o medio-hombres. Lo mismo al hablar de las mujeres. El evangelio nos humaniza. El que está cerca de Jesús está cerca del hombre ideal, del modelo perfecto de hombre.

Palabra del Papa

“Los mismos demonios confesaban que Jesús era el ‘Hijo de Dios’, pero como los doctores de la Ley y los malos fariseos no tenían la capacidad de asombrarse, estaban cerrados en su autosuficiencia, en su soberbia. Pedro reconoce que Jesús es el Mesías, pero confiesa que es un pecador. Los demonios llegan a decir la verdad sobre él. Mientras que los doctores de la Ley si bien dicen es inteligente, es un rabino capaz, hace milagros, no dicen somos soberbios, somos autosuficientes, somos pecadores. La incapacidad de reconocerse pecadores les aleja de la verdadera confesión de Jesucristo. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de septiembre de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito. Durante todo el día pensaré quién es ese Jesús que me ha llamado. ¿Sé valorar lo que llevo entre manos? ¿Caigo en la cuenta de lo maravilloso que es trabajar con Jesús?

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, perdóname. Hasta ahora no he caído en la cuenta de que el estar contigo, el trabajar por el reino, es lo más grande que me ha podido pasar en la vida. Y lo veo lo más normal. Yo hoy también te digo con Pedro: No merezco estar contigo. Eres demasiado para mí. Yo te prometo el estar siempre asombrándome de Ti, fiándome de Ti, y sintiéndome muy orgulloso de la bonita tarea que me has encomendado: la de ser pescador de hombres.

🎶 “Para eso ha sido enviado”, Basada en el Evangelio de Lucas 4,38-44

“Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario”

1.-Oración introductoria.

Hoy me llama la atención que Jesús, cuando todo el mundo le está buscando, está orando al Padre en los lugares solitarios. A Jesús todo el mundo le busca. Y ¿Por qué a nosotros nos buscan tan poco? La gente busca a Jesús porque “está lleno de Dios”. Jesús lleva algo especial. Se le nota en los ojos brillantes, en su palabra cercana, en su semblante fascinante. Tal vez debemos aprender algo importante: Lo primero de todo, antes de hacer cualquier cosa, la primera cita del día, la debemos tener con Dios.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Lucas 4, 38-44

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con mucha fiebre, y le rogaron por ella. Inclinándose sobre ella, conminó a la fiebre, y la fiebre la dejó; ella, levantándose al punto, se puso a servirles. A la puesta del sol, todos cuantos tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y, poniendo él las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Pero Él, conminaba y no les permitía hablar porque sabían que Él era el Cristo. Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario. La gente le andaba buscando y, llegando donde Él, trataban de retenerle para que no les dejara. Pero Él les dijo: También a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado. E iba predicando por las sinagogas de Judea.

3.- Qué dice el texto.

«También tengo que»… este «también tengo que» que pronunciaste con tus palabras me ilumina del todo.  En verdad llevaste una vida de ininterrumpida entrega, de inmolación sin tregua, de continuo sacrificio. Contemplo y vuelvo a contemplar tu vida y no veo sino un corazón dedicado a amar, a servir, a curar. Paro jamás te olvidaste de orar ante el Padre.

Este texto de Lucas, que es común a Marcos (1,21-39) y a Mateo (8, 14-17) ha debido tener un interés especial en la comunidad primitiva ya que se trata de una “jornada-modelo”, es decir, de lo que solía hacer Jesús en un día ordinario. Y se destaca la oración: “Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario”.  Lo primero que hacía Jesús, en una jornada cualquiera, era rezar. Con el estreno del primer rayo de luz, con el estreno de la brisa mañanera, estrenaba su diálogo amoroso con el Padre en un lugar solitario. Jesús, antes de comenzar la misión, incluso cuando “todos le buscan” necesita estrenar la ternura y el cariño de su Padre. No necesita ir al templo de Jerusalén, ni siquiera orientar su mirada al Templo, sino que “en el silencio”, “en la soledad”, siente una abrasadora cercanía de su Padre. Esto le hará mantenerse durante toda la jornada con paz, con gozo interior, con deseos inmensos de servir a los hombres “sus hermanos”.  “A la puesta del sol, todos los que tenían enfermos los llevaban”. Jesús trabajaba “de sol a sol”. Pero la caricia del sol de la mañana le mantenía fresco hasta el trabajo fatigoso del sol de la tarde. Entre los enfermos sanados estaba la suegra de Pedro. El Señor iba imponiendo las manos sobre cada uno de los enfermos hasta el punto de que se le hace de día sanando uno por uno ¿No podía haber hecho una sanación general? Él coge también de la mano a la suegra de Pedro para curarla.

El Señor quiere tener una relación personal conmigo. Una relación de Tú a tú, conmigo, relación de intimidad, de corazón a corazón.

Se inclinó a ella” como gesto cariñoso para hablar con ella, interesarse por su salud, y después hacer el milagro. La suegra de Pedro, una vez curada, se puso a servirles. La salud es para hacer el bien a los demás, para servirles mejor.

Palabra del Papa

“Señor, no me cansaré de repetirlo y te doy gracias por sostenerme en esta ilusión: te pido un corazón semejante al tuyo, que sepa estimar las cosas con tu percepción, que sepa apreciar las situaciones con tu espíritu, mirar a las personas con tu perspectiva. Dame un corazón que antes se canse de vivir para sí mismo, que de entregarse a los demás. Hazme un corazón sencillo, que no entienda de egoísmos, de «mi tiempo», de los «yo quisiera que», «me gustaría más», «preferiría mejor»… hazme un corazón cuya única ilusión sea amar, sea dar, entregarse, dar testimonio verdadero del Amor. Dame un corazón valiente, que sepa superar los miedos o sobrellevarlos, puesta la confianza en Ti. Un corazón que viva bajo la tensión del darse antes que la del buscarse. Dame un corazón que en entregarse totalmente encuentre su único descanso. Dame un corazón humilde, que sepa aprender de los demás, maravillarse, alegrarse, entristecerse, acompañar y elevar a todos hacia tu Amor. (Homilía de S.S. Francisco, 24 de marzo de 2016).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio) 

5.- Propósito: Hoy, antes de hacer nada, iré a orar.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor-Dios mío, me quedo cada día más impresionado de la persona de Jesús, tu Hijo amado. Su jornada es “de sol a sol” y no se cansa.  Su secreto es la oración a ti, Padre Dios. Le acompañas durante todo el día. ¿Cuándo aprenderé yo a relativizar las cosas y dar más importancia a Dios que a todo lo que hago? Sólo desde Dios puedo ir a evangelizar. Lo mío huele a viejo, a cansado, a repetido. En la predicación de Jesús siempre había un impacto de frescura y novedad.