/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.: 2026

jueves, 1 de octubre de 2026

lectio Divina: 2 de octubre de 2026

 

¿Quién es el más grande en el reino de los cielos?

Santos Ángeles Custodios

1.-Oración introductoria.

Señor, hoy en el día de los “ángeles custodios” vengo a pedirte que sepa ser siempre niño, como dice el evangelio. Que no me acostumbre a sentirme importante, que no pierda la sencillez, el encanto, la admiración, la sinceridad y las ganas de jugar. Que los santos ángeles custodien estas virtudes de niño necesarias para entrar en el Reino de los cielos.

2.- Lectura reposada del Evangelio. Mateo 18, 1-5. 10

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?» Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «Yo os aseguro que si no cambiáis y no hacéis como los niños, no entrareis en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo.

3.- Qué dice la Palabra de Dios.

Meditación-reflexión

En el capítulo 18, San Mateo nos propone algunos elementos esenciales de una comunidad cristiana. Y, lo primero para él es “hacerse niño”.   El niño se deja querer. De sus padres, de sus hermanos, de su familia y de todo el mundo. Dejarse querer, dejarse obsequiar, dejarse regalar por un Dios “Abbá” es lo más importante en nuestra vida cristiana. En el cristianismo ni siquiera el amar es lo primero, sino el dejarse amar. “En esto consiste el amor: en que Él nos amó primero” (1ª Jn. 4,10). El niño tiene capacidad de “sorpresa”. Va aprendiendo cada día y, ante todo lo que le supone una novedad, abre unos ojos como platos. Dios es “Misterio” y ante Él debemos caminar de “gracia en gracia” “de sorpresa en sorpresa”. El niño “no tiene “pasado” y por lo tanto “no tiene prejuicios” de la gente. Él cree que todos son sus “tatos” sus familiares. Y, sobre todo, el niño tiene una vida por delante. Lo suyo es “crecer” sin que haya nada que le detenga. En el mundo del espíritu hay que estar creciendo cada día. No cabe detenerse. Para entrar en el reino de los cielos, “hay que hacerse niño”.

Palabra del Papa.

En el Reino de Cristo, ser grande es ser pequeño

“Una canción dice: “¿Qué tendrá lo pequeño, que a Dios tanto le agrada?” Cristo nos enseña en este Evangelio que ser pequeño significa volver a ser niño. Implica un cambio, recuperar cada día aquel tesoro que se va desgastando con los años…Un niño tiene las manos pequeñas. Todo le queda grande, todo le sobrepasa, en todas las sillas sus pies quedan colgando. Pero es feliz, aunque no tenga el control de todo. Más aún: su felicidad consiste en que no quiere controlarlo todo. El niño vive para recibir, para descubrir, para sorprenderse. La grandeza de un niño no está en su poder sobre cosas y personas; más bien él es libre de este deseo de gobernar su mundo. Y así como él encuentra su seguridad en papá y mamá, cada uno de nosotros cuenta con un Padre maravilloso, quien de verdad lo gobierna todo para nuestro bien. Cuando sentimos que nuestras manos son pequeñas, que no podemos agarrarlo todo y dirigir las circunstancias…ésta es la oportunidad para ser niños de nuevo, poniendo nuestra confianza en Dios”. (Homilía de S.S. Francisco, 4 de octubre de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra que acabo de meditar. (Guardo silencio)

5.-Propósito: Hoy seré feliz sabiendo que tengo a Dios por padre y, con una actitud de niño, procuraré hacer feliz a ese Padre procurando hacer felices a los hermanos con quienes me encuentre en el camino.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Dios mío, por haber descubierto las hermosas cualidades de los niños. Yo quiero ser niño, quiero vivir feliz en dependencia gozosa con mi Padre Dios. Quiero mirar a las personas sin prejuicios, como a hermanos míos. Quiero vivir estrenando la vida sin que ésta se haga vieja por los años. Y quiero que la muerte me sorprenda “creciendo”.

VÍSPERAS Jueves 1 de Octubre de 2026

 

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Lectio Divina: 1 de octubre de 2026

La mies es mucha y los obreros pocos.

1.- Oración introductoria.

Hoy, Señor, vengo a la oración para que “desenmascares” mi vida. Me doy cuenta de que puedo contarme en el número inmenso de fariseos y escribas que vivían bien a costa de la religión. Estaban contentos bebiendo en odres viejos, sin aportar nada del “nuevo vino” traído por Jesús. Te pido, Señor, que cambies mi vida, que me conviertas al evangelio, que me embriagues con el vino nuevo de tu salvación.

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 10, 1-12

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: «El Reino de Dios está cerca de vosotros.» En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: «Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca.» Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

El envío de los 72 discípulos nos está diciendo con toda claridad que la misión en la Iglesia no es privativa de los “doce apóstoles” sino de todos los fieles. Es lo que nos propone San Mateo al final de su evangelio: “Id y haced discípulos a todos pueblos” (Mt. 28,19). Uno no se hace discípulo del Señor por el hecho de haber sido bautizado. Uno no se hace cristiano para disfrutar del privilegio de serlo. Uno se hace cristiano para transmitir a otros lo que ha vivido y experimentado en el seguimiento de Jesús. Los envía a las ciudades “donde iba a ir Él.” “Jesucristo envía a sus amigos a los lugares donde Él había de ir. ¡Con qué entusiasmo, con qué alegría, con qué ilusión partirían estos setenta y dos privilegiados! El solo pensamiento de que Jesús confiaba en ellos sería como una brisa fresca que les renovaba el alma cada mañana. Nosotros podemos continuar la labor que ellos comenzaron”. (Fuente Catholic.Net)

 Jesús nos envía por delante, pero no nos abandona. Es posible que cometamos errores, que no hagamos bien las cosas. Detrás de nosotros vendrá Jesús a arreglar las cosas que hemos hecho mal. Lo importante es vivir lo que predicamos. “La mies es mucha y los obreros pocos”.   

En tiempo de Jesús, los que se dedicaban a manejar la Biblia y explicarla al pueblo se podían contar por millares. ¿Por qué dice Jesús que eran pocos? Esos escribas y fariseos no le interesaban a Jesús. No aportaban nada interesante.  Jesús necesita “savia nueva” hombres y mujeres que viven entusiasmados por la causa de Jesús; personas que han experimentado “el gozo del evangelio” y quieren contagiarlo a los demás. Hoy día sobramos curas, monjas y seglares pasivos, anodinos, aburguesados, sin capacidad de novedad y de sorpresa. No es cuestión de cantidad sino de calidad.

Palabra del Papa

“Los cristianos no deben ceder nunca a la tentación de convertirse en lobos entre lobos; el reino de paz de Cristo no se extiende con el poder, con la fuerza, con la violencia sino con el don de uno mismo, con el amor llevado al extremo, también a los enemigos. Jesús no vence al mundo con la fuerza de las armas, sino con la fuerza de la Cruz, que es la verdadera garantía de la victoria. Y esto tiene como consecuencia para quien quiere ser discípulo del Señor, su enviado, el estar preparado para la pasión y para el martirio, para perder la propia vida por Él, para que en el mundo triunfe el bien, el amor, la paz. Esta es la condición para poder decir, entrando en toda realidad: «Paz a esta casa». Benedicto XVI, 26 de octubre de 2011.

4.- Qué me dice hoy a mí este evangelio que acabo de meditar. (Guardo silencio).

5.-Propósito: Pensar seriamente si la sal que hay en mí se ha vuelto sosa. Si es así, ¿qué sentido tiene seguir viviendo de esta manera?

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, por este rato de oración que he pasado contigo. Gracias porque cuentas conmigo y me mandas a llevar tu evangelio allá donde todavía no es conocido. Haz que cada día me alimente de tu pan; sacie mi sed con el agua de tu fuente; beba del vino de la Eucaristía y sea luz y sal en este mundo apagado y aburrido.

LAUDES Jueves 1 de Octubre de 2026

 

RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA

 


San Jerónimo: El Santo que tradujo la Biblia

 


El 30 de septiembre la Iglesia celebra a San Jerónimo, sacerdote, doctor de la Iglesia y uno de los más grandes estudiosos de la Sagrada Escritura.

Nació hacia el año 340 en Dalmacia, en una familia cristiana. Desde joven se apasionó por el estudio, especialmente en Roma, donde descubrió el valor del trabajo intelectual unido a la fe.

Más tarde vivió como ermitaño en el desierto de Siria, dedicándose a la penitencia y a la oración. Fue allí donde profundizó en el amor por la Palabra de Dios. El Papa Dámaso le confió una misión decisiva: traducir la Biblia al latín. Así nació la Vulgata, la versión oficial de la Iglesia durante siglos. San Jerónimo nos dejó una frase inolvidable: 📖 “Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo.” Hoy se lo reconoce como patrono de los estudios bíblicos, de traductores y de quienes aman la Palabra de Dios.
🙏 San Jerónimo, enséñanos a amar la Sagrada Escritura.

“Magnifica Humanitas” del Papa León XIV

 El 25 de mayo se publicó Magnifica Humanitas, la primera carta encíclica del Papa León XIV, sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. El texto propone un discernimiento sobre el cambio de época en curso y llama a la comunidad eclesial y civil a poner en el centro la dignidad de la persona, para que el progreso técnico no reduzca al ser humano a función, dato o prestación.

La encíclica abre afirmando que, ante las “res novae” de nuestro tiempo, la humanidad se encuentra en una encrucijada entre “levantar una nueva torre de Babel” y “edificar la ciudad santa”, es decir, entre una lógica de autosuficiencia y poder y un camino de responsabilidad compartida y comunión. En esta perspectiva, la Doctrina social de la Iglesia se presenta como un pensamiento vivo, capaz de leer la historia a la luz del Evangelio y de ofrecer principios para pensar, criterios para discernir y orientaciones para actuar, sin sustituir las competencias políticas e institucionales.

En el corazón del documento está la visión relacional de la persona: creada a imagen del Dios trinitario y llamada a la comunión. De ahí deriva una dignidad que precede toda valoración funcional y que fundamenta los derechos humanos, comenzando por el derecho a la vida. La encíclica recuerda así los principios del bien común, del destino universal de los bienes (incluidos los digitales), de la subsidiariedad y de la solidaridad, orientándolos hacia el horizonte del desarrollo humano integral.

Se dedica una atención particular a la relación entre técnica, poder y persona humana. La inteligencia artificial es reconocida como una herramienta capaz de beneficios reales, pero el texto advierte sobre el paradigma tecnocrático y el riesgo de nuevas formas de dominio, desigualdad y control, especialmente cuando la IA entra en procesos de decisión que afectan a la vida, la reputación y el acceso a oportunidades. Se reafirma, además, la diferencia entre inteligencia humana e inteligencia artificial, que no conoce desde dentro la experiencia del cuerpo, la alegría y el dolor, el trabajo, el amor y la responsabilidad.

La reflexión se centra luego en tres ámbitos decisivos para “custodiar lo humano” en la transformación digital: la verdad, el trabajo y la libertad. En el ecosistema digital, la calidad de la comunicación pública está ligada a la confianza social y requiere educación crítica y responsabilidad. El trabajo, como vía ordinaria de participación y dimensión de la dignidad, no puede sacrificarse a una lógica en la que las personas deban adaptarse a la velocidad de las máquinas. La libertad, por último, es también una cuestión pública, amenazada por dependencias y por nuevas formas de control basadas en la recopilación masiva de datos.

En la confrontación entre la cultura del poder y la civilización del amor, la encíclica denuncia el creciente vínculo entre tecnología, poder y violencia, reafirmando que no existe algoritmo capaz de hacer moralmente aceptable la guerra. Como alternativa, propone una civilización del amor fundada en la justicia, la fraternidad y el diálogo, con la mirada de las víctimas como criterio de juicio y la diplomacia como camino ordinario para la construcción de la paz.

La presentación de la encíclica concluyó con un discurso del Pontífice, quien recordó cómo su predecesor León XIII, 135 años atrás, quiso observar “la situación de las familias obreras desarraigadas y las nuevas formas de pobreza generadas por la rápida transformación industrial”, comprendiendo que “la Iglesia no podía permanecer indiferente ante un momento crucial que amenazaba la dignidad humana”. De esa observación nació la encíclica “Rerum Novarum”. Hoy, al observar el mundo contemporáneo, caracterizado por el uso de la inteligencia artificial, incluso en la guerra, nació Magnifica Humanitas. “La inteligencia artificial exige ahora ser desarmada, liberada de la lógica que la transforma en un instrumento de dominación, exclusión y muerte”, afirmó León XIV, haciendo hincapié en la importancia de reconstruir, no solo reemplazar, sino “reparar los lazos, restaurar la confianza y reavivar la esperanza en el futuro”.

Una última invitación a seguir el ejemplo de María: “Os invito a acudir a nuestra Madre María: que ella nos enseñe a reconocer la verdadera grandeza de cada hombre y mujer en el amor y el servicio al Señor, dando fruto en la gran empresa que hoy encomendamos a su gracia, permitiendo que la civilización del amor madure en la historia y en todos vosotros”

La encíclica Magnifica Humanitas está disponible en el sitio web del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: https://www.humandevelopment.va/it/magnifica-humanitas.html, donde se encuentran el texto completo, infografías y el kit pastoral.

ENCÍCLICA EN- Español

🎶 “Sin mirar atrás”, Basada en el Evangelio de Lucas 9,57-62

“Te seguiré adonde quiera que vayas”

1.- Oración introductoria.

Señor, al iniciar esta oración, me quedo con esas palabras tuyas: “El Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. Ese vacío de cosas materiales me encanta. Ojalá pueda decirte: No me interesan las cosas de este mundo: ni la fama, ni el poder, ni el dinero. Sólo me interesas Tú. ¿Qué me podrías dar mejor que tu persona?  Todo el mundo sin Ti es una nadería. Tú y sólo Tú es aquel a quien yo quiero y a quien yo necesito.

2.- Lectura reposada del Evangelio:  Lc. 9, 57-62

Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré a donde quiera que vayas». Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». A otro dijo: «Sígueme». El respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre». Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios». También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa». Le dijo Jesús: Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En estos pocos versículos del texto, aparece por tres veces el verbo “seguir”. Es, claramente, una escena de seguimiento. Pero hay que tener en cuenta una cosa: De las 92 veces que aparece el verbo “seguir” en los evangelios, sólo 17 se refiere a los discípulos, todas las demás son para el pueblo fiel. La vocación a seguir a Jesús es para todos.

¿Qué tenía Cristo para atraer tanto a las multitudes? Porque, a veces, Jesús ni tenía tiempo para comer, la gente lo estrujaba, y fascinados por su palabra se les olvidaba que tenía que comer. Lo único que hacía era dar a conocer el amor inmenso de Dios a los hombres. Ésta fue su arma para que muchos trataran de seguirlo, y aún hoy muchos jóvenes, hombres y mujeres lo siguen como ideal de vida.

A veces nos desconcierta el hecho de que Jesús no dejara nada escrito. Siempre que esto sucede, el protagonismo en el futuro es para la “obra escrita” y no para el autor. A Jesús le interesaba que sus discípulos dijeran sí a su persona, le siguieran, hicieran suya su vida. Discípulo de Jesús es el que sigue a Jesús, vive al aire de Jesús, y lleva adelante su proyecto, es decir, el Reino de Dios. Después, esos mismos discípulos se encargarán de poner por escrito lo que Jesús supuso en sus vidas, el cambio radical que se originó en sus personas, y la experiencia maravillosa que tuvieron después de haberle conocido. Eso, ni más ni menos, es lo que significa “seguir a Jesús”. Y eso es lo que Jesús nos pide hoy a todos nosotros.

Palabra del Papa.

“Jerusalén es la meta final, donde Jesús, en su última Pascua, debe morir y resucitar, y así llevar a cumplimiento su misión de salvación. Desde ese momento, después de esa “firme decisión”, Jesús se dirige a la meta, y también a las personas que encuentra y que le piden seguirle les dice claramente cuáles son las condiciones: no tener una morada estable; saberse desprender de los afectos humanos; no ceder a la nostalgia del pasado. Pero Jesús dice también a sus discípulos, encargados de precederle en el camino hacia Jerusalén para anunciar su paso, que no impongan nada: si no hallan disponibilidad para acogerle, que se prosiga, que se vaya adelante. Jesús no impone nunca, Jesús es humilde, Jesús invita. Si quieres, ven. La humildad de Jesús es así. Él invita siempre, no impone” (S.S. Francisco, 30 de junio de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Guardo silencio).

5.- Propósito: Hoy me preguntaré durante el día: ¿Qué haría Jesús en este momento? Trataré de imitarle.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al acabar esta oración, te agradezco tus exigencias, es decir, el tomar en serio el seguimiento. Naturalmente, no interpretando tus palabras al pie de la letra, como si Tú te opusieras a que enterremos a los padres o nos despidamos de la familia. Lo que Tú quieres es que descubramos con gozo la maravillosa aventura de seguirte y no nos arrepintamos nunca de esa elección. Ese Jesús que me ha mirado, me ha llamado, y ha puesto toda su confianza en mí, no se merece el feo desplante de mirar ya hacia atrás.

MENSAJES DESDE EL AMOR, AL HOMBRE QUE SUFRE


El viernes 23 de octubre, a las 17:00 horas, en la Casa de la Iglesia de Zaragoza, tendrá lugar la presentación del libro "Mensajes desde el amor al hombre que sufre". Son los mensajes para la Jornada Mundial del Enfermo del Papa Francisco, recopilados por Marisol Carpintero Estévez, Delegada Episcopal de la Pastoral de la Salud de Ávila.
En dicha presentación intervendrán, además de su autora, Monseñor José Luis Redrado (Obispo y Secretario Emérito del Consejo Pontificio para los Sanitarios), Monseñor Carlos Escribano (Arzobispo de Zaragoza) y Wilson Ascensio Callejas (Delegado Episcopal de Pastoral de la Salud de Huesca).

martes, 29 de septiembre de 2026

Lectio Divina: 29 de septiembre de 2026

 

Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño

Santos Arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael.

1.- Introducción

Señor, en este día en que se celebra de un modo especial a San Miguel Arcángel, yo te pido en este rato de oración que Tú, Dios mío, seas siempre lo primero, lo absoluto, lo definitivo para mí. Que jamás me apoye en ídolos de barro, en dioses falsos que, al poner mi corazón en ellos, me vacían, me frustran, me decepcionan. Haz que Tú seas para mí “el Dios de mi vida”, el que me empuja a vivir y gozar de tantas cosas buenas y bonitas que has creado para que yo las disfrute.

2.- Lectura reposada del evangelio Juan 1, 47-51

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño. Le dice Natanael: ¿De qué me conoces? Le respondió Jesús: Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Le respondió Natanael: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Jesús le contestó: ¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores. Y le añadió: En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.

3.-Qué dice el texto

Meditación-reflexión

En el texto de la Misa aparece la figura de Natanael como el hombre sincero, sin trastienda ni fachada, sin engaño. Jesús le alaba porque se siente a gusto con él. Está ya cansado de la postura de los fariseos con su doble vida, con sus argumentos retorcidos, con su afán de ser alabados por el pueblo. Hoy, en el día de San Miguel, el evangelio nos habla de la misión de los ángeles: ser mensajeros de Dios entre los hombres. San Miguel es el arcángel sincero y cabal, el que defiende a Dios “con capa y espada”. No tolera que nadie le haga sombra entre todas sus criaturas: ¿Quién como Dios?  Bonita frase para el mundo de hoy que trata de orillar y silenciar a Dios. San Miguel no sólo habla, sino que “grita” esa soberanía de Dios.

San Gregorio Magno dice que «siempre que se debe realizar algo que requiere un poder extraordinario es enviado Miguel para que quede claro que nadie es más fuerte que Dios.» Hacen falta migueles: fuertes, valientes, generosos en esa guerra de amor y de paz que es la vida. El nombre del enviado Gabriel es Poder de Dios, Fortaleza de Dios, ya que necesitamos fortaleza para decir que sí a lo que Dios nos dice por sus emisarios.

En realidad, la verdadera “escala de Jacob” por donde Dios se comunica ahora ya no es ni Miguel ni ningún ángel sino Jesús el Hijo de Dios. Él ha descendido por esa escala y nos ha traído la bondad y la ternura de nuestro Padre Dios. Y nos ha dicho a todos algo muy importante: que todos nosotros debemos ser ángeles los unos para con los otros, ángeles de paz, de amor y de esperanza.

Palabra del Papa

“Volviendo a la escena de la vocación, el evangelista nos dice que, cuando Jesús ve que Natanael se acerca, exclama: “Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño”. Se trata de un elogio que recuerda al texto de un Salmo: “Dichoso el hombre […] en cuyo espíritu no hay fraude”, pero que suscita la curiosidad de Natanael, quien replica sorprendido: “¿De qué me conoces?”. La respuesta de Jesús no se entiende en un primer momento. Le dice: “Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. Hoy es difícil darse cuenta con precisión del sentido de estas últimas palabras. Según dicen los especialistas, es posible que, dado que a veces se menciona a la higuera como el árbol bajo el que se sentaban los doctores de la ley para leer la Biblia y enseñarla, está aludiendo a este tipo de ocupación desempeñada por Natanael en el momento de su llamada”. (Homilía de Benedicto XVI, 4 de octubre de 2006).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio)

5.- Propósito: Que ninguna criatura se anteponga a Dios en mi vida.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Al acabar este rato de oración te pido que yo sea “sincero” como Natanael; que no tenga miedo a la verdad; que la busque con todo el corazón, y que, si me equivoco alguna vez, tenga la valentía de decir que me he equivocado. También te pido ser un “ángel de luz” para los que viven en tinieblas; un “ángel de paz” para los que viven en guerra; un “ángel de amor” para los que viven con odios.

lunes, 28 de septiembre de 2026

LEÓN XIV CON LOS ENFERMOS EN LOURDES | Accueil Notre-Dame | 27 septiembre 2026

 


El Papa León XIV vive este 27 de septiembre de 2026 uno de los encuentros más humanos de su peregrinación a Lourdes: la visita a las personas enfermas y a quienes las acompañan en el Accueil Notre-Dame.

En Lourdes, quienes sufren una enfermedad, una discapacidad o una situación de fragilidad no están en los márgenes de la peregrinación.

👉 Están en su corazón. El Accueil Notre-Dame fue concebido como una auténtica «gran casa familiar», donde peregrinos enfermos encuentran acogida y acompañamiento gracias al servicio de profesionales, religiosos, religiosas y cientos de hospitalarios voluntarios. ❤️ CERCA DE QUIEN SUFRE Lourdes es desde hace generaciones un lugar al que llegan personas buscando: 🙏 consuelo, 🕊️ esperanza, 💙 fuerza para continuar, ✝️ y confianza en Dios. No todas las heridas desaparecen físicamente. Pero la peregrinación recuerda que ninguna persona pierde su dignidad por estar enferma, depender de otros o necesitar ayuda. 🤲 LA GRANDEZA DE ACOMPAÑAR Junto a los enfermos están también quienes entregan su tiempo para acompañarlos. Hospitalarios, familiares, sanitarios, voluntarios y consagrados convierten gestos aparentemente sencillos —empujar una silla, escuchar, ayudar a comer, acompañar en la oración— en una verdadera escuela de fraternidad. El propio Santuario define el Accueil Notre-Dame como una escuela de vida para un mundo que necesita «misioneros de esperanza». 💙 LOURDES Y LA FRAGILIDAD La historia de Lourdes nació también desde la pequeñez. María escogió a Bernadette Soubirous, una joven pobre y frágil, para recordar al mundo que Dios mira de manera especial aquello que nosotros fácilmente ignoramos. Por eso, el encuentro del Papa con los enfermos ocupa un lugar central en esta visita.
👉 En este vídeo puedes seguir íntegramente el encuentro de León XIV con los enfermos, acompañantes y hospitalarios del Accueil Notre-Dame de Lourdes.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Viaje Apostólico del Papa León XIV a Francia