/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

sábado, 6 de marzo de 2021

Lecturas- Moniciones- Homilías

 

1. Ciclo A

Tiempo de Adviento y Navidad

Tiempo Ordinario I 

Tiempo de Cuaresma

  Tiempo Pascual

Tiempo Ordinario II 

2. Ciclo B

 Tiempo de Adviento y Navidad

*** Donde la Epifanía del Señor se celebra el 6 de enero:

*** Donde la Epifanía del Señor se traslada al domingo:

 

 Tiempo Ordinario I 

Tiempo de Cuaresma

Tiempo Pascual

Tiempo Ordinario II

  • Solemnidad de la Santísima Trinidad Ciclo B (30 de mayo de 2021)
  • Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo Ciclo B (3 de junio de 2021)
  • Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (11 de junio de 2021)
  • XI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (13 de juio de 2021)
  • XII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (20 de junio de 2021)
  • Solemnidad la Natividad de San Juan Bautista (24 de junio de 2021)
  • XIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (27 de junio de 2021)
  • Solemnidad de San Pedro y San Pablo Apóstoles (29 de junio de 2021)
  • XIV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (4 de julio de 2021)
  • XV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (11 de julio de 2021)
  • XVI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (18 de julio de 2021)
  • XVII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (25 de julio de 2021)
  • XVIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (2 de agosto de 2021)
  • Transfiguración del Señor (6 de agosto de 2021)
  • XIX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (8 de agosto de 2021)
  • Solemnidad la Asunción de la Santísima Virgen María (15 de agosto de 2021)
  • XXI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (22 de agosto de 2021)
  • XXII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (29 de agosto de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (5 de septiembre de 2021)
    • Lecruras
    • Monicones
    • Homilías
  • XXIV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (12 de septiembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (19 de septiembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXVI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (26 de septiembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías 
  • XXVII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (3 de octubre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (11 de octubre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXIX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (17 de octubre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (24 de octubre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXXI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (31 de octubre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • Solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • Conmemoriación de todos los fieles difuntos (2 de noviembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXXII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (7 de noviembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B (14 de noviembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo Ciclo B (21 de noviembre de 2021)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías

3. Ciclo C

Tiempo de Adviento y Navidad

Tiempo Ordinario I

Tiempo de Cuaresma

  • Miércoles de Ceniza Ciclo C (6 de marzo de 2019)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • I Domingo de Cuaresma Ciclo C (10 de marzo de 2019)
  • II Domingo de Cuaresma Ciclo C (17 de marzo de 2019)
  • III Domingo de Cuaresma Ciclo C (24 de marzo de 2019)
  • IV Domingo de Cuaresma Ciclo C (31 de marzo de 2019)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • V Domingo de Cuaresma Ciclo C (7de abril de 2019)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías
  • Domingo de Ramos Ciclo C (14 de abril de 2019)
    • Lecturas
    • Moniciones
    • Homilías

Tiempo de Pascua

Tiempo Ordinario II

Domingo 7 de marzo, Día de Hispanoamérica

 


El próximo 7 de marzo se celebra el Día de Hispanoamérica. Este año bajo el lema » Con María, unidos en la Tribulación». El objetivo de esta jornada constituye una acción de gracias por los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se encuentran en el continente americano.

Actualmente, hay 178 sacerdotes de la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) en América Latina. A ellos se les recuerda en esta jornada; además se invitar a colaborar a través de la oración y la ayuda económica. Gracias a estas ayudas el año pasado se recaudaron 55.594, 20 euros. Los datos desglosados por diócesis se pueden consultar en el material documental.

Cuál es el mensaje de la Pontificia Comisión para América Latina?

La presidencia de esta Comisión invita a que el Día de Hispanoamérica se convierta este año en una llamada especial a la fe y a la solidaridad. El confinamiento que ha ocasionado la pandemia de la Covid-19 mantiene a las personas distanciadas y aterradas, por lo que, la fe es el instrumento fundamental para superar esta prueba.

6 de marzo de 2021 | Celebración Eucarística | Magdala

 


El cantante, compositor y músico mexicano José Ignacio Martinez es el autor de la canción "La Fe", dedicada a la peregrinación virtual de Cuaresma / Semana Santa 2021.

Amoris Laetitia"LA ALEGRÍA DEL AMOR"

 

Comenzamos el módulo sobre Amoris Laetitia, la exhortación post-sinodal del papa Francisco sobre la familia.

Año "Familia Amoris Laetitia" 19 de marzo 2021 - 26 de junio 2022

 

Año "Familia Amoris Laetitia"
19 de marzo 2021 - 26 de junio 2022


«El anuncio cristiano relativo a la familia 

es verdaderamente una buena noticia»

El 19 de marzo de 2021 la Iglesia celebra 5 años de la publicación de la

exhortación apostólica Amoris Laetitia sobre la belleza y la alegría del amor familiar.
El mismo día el Papa Francisco inaugura el Año “Familia Amoris Laetitia”,que terminará el 26 de junio de 2022,
con ocasión del X Encuentro Mundial de  las Familias  en Roma con el Santo Padre.


viernes, 5 de marzo de 2021

“Año Familia Amoris Laetiti"

 El 19 de marzo de 2021, 5º aniversario de la publicación de la Exhortación Apostólica ‘Amoris Laetitia‘ sobre la belleza y la alegría del amor familiar, el Papa Francisco inaugurará el “​Año Familia Amoris Laetitia”​, que concluirá el 26 de junio de 2022 en el 10º Encuentro Mundial de las Familias en Roma.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. Sábado 2 de Cuaresma

 

«Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti»

Texto del Evangelio (Lc 15,1-3.11-32): En aquel tiempo, viendo que todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos». Entonces les dijo esta parábola. «Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: ‘Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde’. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’. Y, levantándose, partió hacia su padre.


»Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: ‘Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo’. Pero el padre dijo a sus siervos: ‘Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado’. Y comenzaron la fiesta.

»Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: ‘Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano’. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: ‘Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!’ Pero él le dijo: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado’».

IMAGEN DEL DÍA

 

Nos falta la inocencia de los niños pequeños, la humildad de las gentes más sencillas, el desprendimiento de los que nada tienen ni desean. Nos sobra arrogancia, soberbia y egoísmo. Nos reconocemos a nosotros mismos como los mejores. Por ello no entendemos tantas cosas que Tú, Señor, solamente revelas a los que se despojan de sus vanidades. Danos, Señor, un poco de esa sencillez que necesitamos para poder entender mejor lo que quieres decirnos personalmente.

jueves, 4 de marzo de 2021

Día 17 | Misterios de la vida de Cristo | Peregrinos en la Fe | Magdala

 


EL MANANTIAL DE LA VIDA.Evangelio de Hoy Viernes 05 de Marzo de 2021

 «La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido»

Texto del Evangelio (Mt 21,33-43.45-46): En aquel tiempo, Jesús dijo a los grandes sacerdotes y a los notables del pueblo: «Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán’. Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia’. Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?».

Dícenle: «A esos miserables les dará una muerte miserable y arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? Por eso os digo: se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos».

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que estaba refiriéndose a ellos. Y trataban de detenerle, pero tuvieron miedo a la gente porque le tenían por profeta.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Día 16 | Nació de Santa María Virgen y se hizo Hombre | Peregrinos en la Fe | Magdala

 


EL MANANTIAL DE LA VIDA.Evangelio de hoy Jueves 04 de Marzo de 2021

«Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite»

Texto del Evangelio (Lc 16,19-31): En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: «Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y un pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico pero hasta los perros venían y le lamían las llagas.

»Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado. Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Y, gritando, dijo: ‘Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama’. Pero Abraham le dijo: ‘Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros’.

»Replicó: ‘Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento’. Díjole Abraham: ‘Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan’. Él dijo: ‘No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán’. Le contestó: ‘Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite’». 

 


Canto de entrada 

. Saludo a la asamblea

Hermanas y hermanos, el amor y la paz de Jesucristo esté hoy, más que nunca, con todos vosotros.

 Palabras de introducción

Nos encontramos aquí para compartir el dolor por la muerte de nuestro hermano N. De una manera especial, hoy queremos estar a su lado, con los familiares y amigos más allegados a N., acompañando su tristeza. Pero a la vez, queremos también que este encuentro sea señal, afirmación, de esperanza. Y aunque a menudo esta esperanza es demasiado débil en nosotros, hoy queremos aumentar nuestra confianza en Dios, nuestro Padre, que ofrece la vida para siempre a todos sus hijos.

Encendido del cirio pascual  Encendemos, oh Cristo Jesús, esta llama, símbolo de tu cuerpo glorioso y resucitado; que el resplandor de esta luz ilumine nuestras tinieblas y alumbre nuestro camino de esperanza, hasta que lleguemos a ti, oh claridad eterna, que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos. Amén

 Colecta  Oremos . Padre, escucha en tu bondad nuestra oración por tu hijo N., a quien has llamado de este mundo. Llévalo junto a ti, al lugar de la luz y de la paz, para que viva en el gozo de tu amor, en la asamblea de tus santos. Por...

Lecturas de la Palabra de Dios

Escuchemos ahora lo que Dios quiere decirnos hoy. LaS lecturas que vamos a oír nos ayudará a reforzar nuestra esperanza. Dios nos promete que acogerá a todos los hombres. Dios promete su vida a todos. Escuchemos, pues, atentamente y mantengamos viva la confianza.

. Oración de los fieles 

 Ahora, juntos, oremos confiadamente a Dios, nuestro Padre, por nuestro hermano N. Respondemos a cada petición, diciendo: ESCÚCHANOS, PADRE.

1.  Para que Dios acoja a su hijo N. y lo llene del gozo y de la vida para siempre. OREMOS AL SEÑOR. 

2. Para que acepte todo el bien que hiciera en este mundo, y le perdone todo pecado. OREMOS AL SEÑOR. 

3. Para que reciba también en la felicidad de su Reino a todos los que han muerto. OREMOS AL SEÑOR. 

4.Para que dé consuelo y esperanza a todos los que sufren. OREMOS AL SEÑOR.

OFERTORIO

COMUNIÓN

Oración final a

 A tus manos, Padre de bondad, encomendamos el alma de nuestro hermano con la firme esperanza de que resucitará en el último día con todos los que han muerto en Cristo. Te damos gracias por todos los dones con que lo enriqueciste a lo largo de su vida; en ellos reconocemos un signo de tu amor y de la comunión de los santos. Dios de misericordia, acoge las oraciones que te presentamos por este hermano nuestro que acaba de dejarnos y ábrele las puertas de tu mansión. Y a sus familiares y amigos, y a todos nosotros, los que hemos quedado en este mundo, concédenos saber consolarnos con palabras de fe, hasta que también nos llegue el momento de volver a reunirnos con él, junto a ti, en el gozo de tu reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.


Primera lectura: Aguardando la redención de nuestro cuerpo (Rom 8,18-21.23) [RE, Rito breve, 979].

Salmo responsorial: El Señor es mi pastor, nada me falta (Sal 22) [RE, Leccionario adultos, 1206-1207].

Evangelio: En la casa de mi Padre hay muchas estancias (Jn 14,1-3) [RE, Rito breve, 980].

Homilía: Al comenzar la celebración, se decía que, ante la muerte inesperada de JAVIER, todos nos sentimos afectados —parroquianos, convecinos, compañeros (de trabajo)...—. Pero vosotros, queridos familiares (esposa, padres, hermanos...), os encontráis abatidos, desconcertados.

En realidad, la muerte siempre nos conmueve y nos duele hasta los entresijos del ser, pero una muerte repentina, que corta de raíz tantas ilusiones y proyectos, una muerte que trunca de golpe una vida deestabilidad familiar y social, desborda todos nuestros esquemas, da al traste con nuestras seguridades y sacude los cimientos sobre los que basábamos la vida. Tanto trabajo, ¿para qué? Tanto esfuerzo, ¿para qué? Tantos planes y desvelos, ¿para qué?

Es entonces cuando nos topamos de bruces con una dimensión real de nuestra condición humana: la limitación, la fragilidad. Nuestros afanes, por sí solos, son incapaces de conseguir una vida perenne. Nuestras seguridades pueden quebrarse en cualquier momento con la fragilidad del cristal.

Es importante que en tales situaciones caigamos en la cuenta de nuestra condición humana limitada. Nos hace menos ilusos, más humildes, más humanos. Pero ello no ha de llevarnos a una actitud de conformismo derrotista: «iNo somos nada!», «iqué le vamos a hacer. Así es la vida!». Y menos aún a una frustrante visión religiosa: «iDios lo ha querido!», «iconformidad!». Ni lo primero es humano, ni lo segundo es cristiano.

Aceptar la limitación de nuestro ser no significa en modo alguno renunciar a nuestras ansias de vivir ni a nuestros afanes de superación. Al contrario, debe llevarnos a trabajar lo indecible para que la calidad de vida mejore, para que nuestra familia y las de los demás mejoren, para que las condiciones de trabajo (tráfico) mejoren (y no den lugar a accidentes absurdos y, menos aún, evitables). Pero hemos de hacerlo poniendo el acento en lo primordial: que todo ello nos permita crecer como personas y facilite la convivencia de unos con otros. Es más: ni la muerte podrá romper esta cadena de intentos y esfuerzos. Aunque parezcan derrumbarse nuestros planes —como en la muerte de N.— siempre vendrá detrás quien continúe el empeño.

Es esta una primera llamada de ánimo para cuantos lloramos la pérdida irreparable de un ser querido. No nos ha dado tiempo ni a despedirnos, pero en nuestras manos está el que su obra no se pierda, el que la continuemos nosotros. Tantos desvelos, tantos detalles de bondad, tantos aspectos positivos que a buen seguro recordamos y echamos en falta, debemos proseguirlos nosotros. De esta forma, el recuerdo hacia quienes se nos van es una manera de mantenerlos presentes y vivos entre nosotros, formando parte de esa cadena que empuja el mundo hacia adelante.

San Pablo lo expresaba diciendo que «la creación expectante fue sometida a la frustración... pero con la esperanza de que se ha de ver liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios». Y aquí, el apóstol da un paso fundamental para los creyentes. Porque a él —y os digo la verdad, a mí, y pienso que a la mayor parte de vosotros— no nos basta con la idea de que los que mueren continúan presentes pero «diluidos» en la obra de la creación, algo así como un azucarillo en el agua. Es hermoso, pero no nos basta. Por eso, san Pablo añade: «Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención gloriosa de nuestro cuerpo». Eso es: presentes como personas plenas en ese mundo de plenitud.

Este paso, queridos amigos, no lo podemos dar nosotros solos, dada nuestra limitación. Ese paso sólo puede darlo Dios, el Dios de la vida. Y ese paso ya lo, ha dado Dios: es el paso, la pascua, de la muerte a la resurrección de Jesucristo el Señor. Y lo más grande, hermanos, es que ese paso no lo ha dado él solo: lleva cogida de la mano a la humanidad entera, a todos y cada uno de nosotros.

Por eso decíamos que el creyente cristiano no puede adoptar,una actitud derrotista. Dios no quiere la muerte. El quiere la vida. Y porque quiere la vida, sale a nuestro paso cuando nuestra frágil condición parece hacernos añicos con la muerte. Como a su Hijo Jesús, también a nosotros nos rescata y nos lleva a la vida de los hijos de Dios.

Hermanos: rotos y doloridos como nos encontramos por la muerte de N., celebramos en esta eucaristía la pascua del Señor, el paso de la muerte a la vida. Escuchemos esperanzados a Cristo en el evangelio: «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias... volveré y os llevaré conmigo». Y oremos con el salmo que a buen seguro habrá proclamado ya nuestro hermano (nuestra hermana) N.: «El Señor es mi pastor, nada me falta. Aunque pase por valles oscuros, nada temo porque tú vas conmigo. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin fin». Amén.


Agradecimiento de la familia: En este duro golpe que estamos sufriendo, vuestra cercanía nos sirve de apoyo. Gracias. Gracias especialmente por vuestra presencia en esta celebración que ha sido un poco como el adiós que no pudimos dar a N. al irse tan deprisa. Ha sido una despedida multitudinaria y hermosa y, sobre todo, llena de esperanza. Adiós, N., ihasta que nos encontremos en Dios!

Día 15 | Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo | Peregrinos en la Fe | Magdala

 


martes, 2 de marzo de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA.Evangelio de Hoy Miércoles 03 de Marzo de 2021

«El que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor»

Texto del Evangelio (Mt 20,17-28): En aquel tiempo, cuando Jesús iba subiendo a Jerusalén, tomó aparte a los Doce, y les dijo por el camino: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, para burlarse de Él, azotarle y crucificarle, y al tercer día resucitará».

Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: «¿Qué quieres?». Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino». Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?». Dícenle: «Sí, podemos». Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre».

Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».

Intención de oración del Papa en marzo: La confesión

 

Día 14 | Creo en Jesucristo, Hijo único de Dios | Peregrinos en la Fe | Magdala

 


EL MANANTIAL DE LA VIDA.Evangelio de Hoy Martes 02 de Marzo de 2021

 


Texto del Evangelio (Mt 23,1-12): En aquel tiempo, Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos y les dijo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame "Rabbí".

»Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar "Rabbí", porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos. Ni llaméis a nadie "Padre" vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dejéis llamar "Doctores", porque uno solo es vuestro Doctor: Cristo. El mayor entre vosotros será vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado»