/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

domingo, 3 de octubre de 2021

Día 4 | Taller 1 | Jesús revela su misión mesiánica | Peregrinación de Sanación | Magdala

 


¿Qué es sanación interior?

Definición: La sanación interior es un proceso amoroso, un viaje continuo al fondo de nuestro corazón, haciendo tu propio autodescubrimiento, conocimiento y recuperación.

-          “No podemos sanar lo que no conocemos”

Conocerte:

-          Quién eres

-          Qué sientes

-          Cuál fue tu historia

Solo en la verdad encontraremos libertad”

Pasar del conocer al trabajar en ti mismo.

-          Una manera de poder conocerte y empezar a trabajar en esas emociones.

-          ”La recuperación y la sanación nadie la puede hacer por ti”

-          Por qué sanar el corazón: porque el corazón es el centro de nuestro ser.

-          Todas las experiencias, emociones y circunstancias de nuestra vida están guardadas en nuestro corazón.

-          Desde la concepción hasta los doce años de estructura la persona humana.

-          Para defendernos y seguir funcionando hacemos un proceso de olvido, pero esas heridas permanecen dentro del corazón.

-          El corazón es la sede de nuestra vida emocional.

-          -El corazón es la sede de nuestra voluntad

-          El corazón es la sede del amor a Dios y al prójimo y a nosotros mismos.

-          La base de la recuperación y de la sanación de nuestro corazón es el encuentro con Jesús.

      Jesús médico de mi alma.

-          Llévale a Jesús lo que es tu historia, lo que has cargado, lo que te ha costado y los retos que has tenidos.

-          “En Dios nada es imposible de sanar”

-          Debemos poner todo lo que esté humanamente en nuestras manos, sabiendo que hay cosas que solo Dios puede sanar.

-          Jesús vivo en tu corazón.

-          Nuestra plenitud es el amor.

-          “En Dios nada es imposible de sanar”

SINAGOGA DE NAZARET


Jesús revela su misión y mesianismo

Lc 4,18; Mt 13;53; Lc 7,19

Mt 4,23-25

La fama de Jesús se extiende

23 Y Jesús iba por toda Galileaa, enseñandob en sus sinagogas, proclamandoc el evangelio del reino, y sanandod toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

24 Se extendió Su fama por toda Siriaa; y traían a Él todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, los endemoniadosb, epilépticos1c y paralíticosd, y Él los sanaba.

25 Y lo siguieron grandes multitudesa de Galilea, Decápolisb, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordánc.

Lc 4, 16-ss

Jesús fue a Nazaret, el pueblo donde se había criado. El sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se puso de pie para leer las Escrituras. Le dieron a leer el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el lugar donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable del Señor.» Luego Jesús cerró el libro, lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todos los que estaban allí tenían la vista fija en él. Él comenzó a hablar, diciendo: —Hoy mismo se ha cumplido la Escritura que ustedes acaban de oír.

DIOS ES EL MÉDICO

El cristianismo no es una doctrina, el cristianismo no es un moralismo, el cristianismo ni siquiera es una religión, el cristianismo es Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre. (Benedicto XVI)

Lc7,18 ss

Descubrir a cristo como Dios, como Salvador, como aquel que tienen el poder del Espíritu Santo para sanar.


ÚLTIMAS PREGUNTAS - SÍNODO

 

Ordenación como diácono de d. Fernando Sancha

 


El arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Escribano, preside la celebración de la ordenación como diácono del seminarista d. Fernando Sancha en el Seminario Diocesano de Logroño.

Iglesia Noticia. 3 de octubre

 


Iglesia Noticia, la agenda de la Iglesia en La Rioja en COPE Rioja. Presentado por Santiago Ruiz y Víctor M. Jiménez.

IMAGEN DEL DÍA

 


Hacer el bien es saludable, pero no lo es tanto si lo hacemos para que nos vean, lo reconozcan y nos estimen o nos alaben. La recompensa cristiana está en que no sepa nuestra mano derecha lo que de bueno hace la izquierda. Que cuando hagamos el bien a los demás, ni siquiera ellos se enteren de nuestras buenas obras, para que no nos las atribuyan a nosotros.

3 de octubre de 2021 | Celebración Eucarística | Magdala

 

El Papa llama a los cristianos a dar un testimonio de vida en lo más cotidiano

 


La misión a la que todos los bautizados estamos llamados este mes de octubre se centra, sobre todo, en “estar disponibles a su llamada y vivir unidos al Señor en las cosas más cotidianas, el trabajo, los encuentros, las ocupaciones de cada día, las casualidades de cada día, dejándonos guiar siempre por el Espíritu Santo”.

Este es el mensaje central de la intención de oración que el Papa Francisco confía a toda la Iglesia Católica para octubre, dado a conocer a través de "El video del Papa".

El Papa invita a hombres y mujeres a dejarse “mover” por Cristo y dar así testimonio de una vida que contagie a los demás, que atraiga sin obligar ni exigir. Francisco nos recuerda que “la Iglesia crece por atracción y por testimonio”.

En octubre empieza el camino sinodal y se celebra la Jornada Mundial de las Misiones. Por eso, el Santo Padre profundiza en la naturaleza evangelizadora de la Iglesia y nos llama a ser, justamente, discípulos misioneros en la vida cotidiana, dando testimonio del encuentro con Jesús y viviendo con sabor a Evangelio.
Se trata de vivir cerca de Jesús, en el encuentro con los demás: “si Cristo te atrae, si te mueves y haces las cosas porque eres atraído por Cristo, otros lo notarán sin esfuerzo. No hay necesidad de demostrarlo, y mucho menos de exhibirlo”. Se trata de encarnar el Evangelio en la vida cotidiana. Un fuego que enciende otro fuego. 

sábado, 2 de octubre de 2021

TALLER DE SANACIÓN INTERIOR



PARROQUIA SAN PIO X

 LOS MARTES

 DE 5  A  6 DE LA TARDE

PROGRAMA

Introducción | Desierto de Juda • Dios, el buen Samaritano, que nos recoge en el camino

Adoración: “Si tocamos el manto de Jesus...”

Taller 1 | Sinagoga de Nazaret • Jesús revela su misión mesiánica

Taller 2 | Explanada del Templo - Jerusalén • Jesús defiende y purifica nuestras vidas.

Taller 3 | Pozo de Jacob - Nablus • Jesús conoce todo de mi vida y me ama con amor i

Taller 4 | Mielya • Jesús sana nuestro “niño interior” si se lo pedimos con Fe

Taller 5 | Monte del precipicio - Nazaret • La Sagrada Familia nos sana e intercede por nosotros

Adoración | Capilla de Talita Kum • Adoración: “Jesús sana las heridas de nuestros duelos”   Jesús doctor de mi alma

Identificar mis heridas

Taller 6 | Desierto de Judá • “Volveré a mi Padre y le diré…”

Taller 7 | Duc In Altum • Le acompañaban los doce, y algunas mujeres que habían sido curadas de malos espirítus y enfermedades .

Taller 8 | Valle de Jezreel • “Tráeme aquí a tu hijo”

Taller 9 | Banias • “Tú piensas como los hombres no como Dios”

Taller 10 | Piscina de Betesda • “¿Quieres curarte?”

Adoración | Cenacolino - Monte Zión • Adoración: “Acerca tu mano: métela en mi costado” 9

Taller 11 | Cafarnaúm • “Toma tu camilla y anda”

Taller 12 | Betania • “Ella en cambio ha bañado mis pies con sus lágrimas”

Taller 13 | Gallicantu • “Varón de Dolores, familiarizado con el sufrimiento”

Taller 14 | El Calvario • “Sus cicatrices me sanaron”

Taller 15 | Jericó • “Señor que vea”

Taller 16 | Río Jordán • Bautismo

Taller 17 | Monte Bental • “Por la gracia de Dios soy lo que soy”

Taller 18 | Magdala • María Magdalena Discípula

Taller 19 | Primado de Pedro - Galilea • “¿Me amas más que estos?”

Taller 20 | Santo Sepulcro • “Ve a mis hermanos y diles...”

Adoración | Monte Arbel • Adoración: “Ya no os llamo siervos sino amigos”

EL MANANTIAL DE LA VIDA.Domingo 27, tiempo ordinario: 3 de octubre de 2021

 Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre

INTRODUCCÍÓN

“A los divorciados que os sintáis creyentes, sólo os quiero recordar una cosa: Dios es infinitamente más grande, más comprensivo y más amigo de todo lo que podáis ver en nosotros, los cristianos, o en los hombres de Iglesia. Dios es Dios. Cuando nosotros no os comprendemos, confiad siempre en Él. Las palabras de Jesús “lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre” nos invitan a defender la exigencia de la fidelidad que se encierra en el matrimonio. Pero estas mismas palabras, ¿no nos invitan también de alguna manera a no introducir una separación y una marginación de esos hermanos y hermanas que sufren las consecuencias de su fracaso matrimonial?”  (Estas palabras de José A. Pagola, dichas hace bastantes años, son plenamente refrendadas por el Papa Francisco en “Amoris Laetitia”.)

TEXTOS BÍBLICOS

1ª Lectura: Gn. 2,18-24.     2ª Lectura: Heb. 2,9-11.

EVANGELIO

San Marcos 10, 2-16:

En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús, para ponerlo a prueba: «¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?» Él les replicó: «¿Qué os ha mandado Moisés? Contestaron: «Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio.» Jesús les dijo: «Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios «los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne.» De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. “En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: «Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.»

REFLEXIÓN

1.– LA PREGUNTA DE LOS FARISEOS.

Los fariseos y los judíos en general daban por hecho que los varones tenían derecho a separarse de sus esposas. Se apoyaban en la misma ley de Moisés que decía:” «Si resulta que la mujer no halla gracia a los ojos del varón porque descubre en ella “algo vergonzoso”, le redactará un libelo de repudio, se lo pondrá en la mano y la despedirá de su casa» (Dt. 24,1). Por eso, aquí se trata no del hecho sino del modo de hacerlo. Así lo explicita Mateo:” ¿Puede un hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? (Mt. 19, 3). Y había dos escuelas de interpretación: Según Shamai (la más estricta) sólo se podía repudiar en caso de adulterio; según los seguidores de Hillel (de manga ancha) bastaba encontrar en la esposa «algo desagradable». Y ese “algo” era cualquier motivo.  Mientras los doctos varones discutían, las mujeres no podían ni alzar su voz para defender sus derechos. Y Jesús se indigna de esta manera tan machista de interpretar la ley. Mientras que el hombre es “sujeto de derechos”, la mujer es sólo “objeto de injusticias”.  

2.– LA INTELIGENTE Y DESCONCERTANTE RESPUESTA DE JESUS.

Que Jesús no está de acuerdo con ese planteamiento, lo descubrimos en el mismo evangelio de Marcos, escrito para gente venida del paganismo. “Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio”.  Aquí ya “se equipara la mujer al varón”.  Pero Jesús va más lejos. Si el repudio está en la Ley, es por la «dureza de corazón» de los varones y su actitud machista, pero el proyecto original de Dios no fue un matrimonio patriarcal. Dios creó al varón y a la mujer para que fueran «una sola carne». Por eso, «lo que Dios ha unido, que no lo separe el varón». Notemos que el libro del Génesis nos habla de la creación de Eva, después de someter a Adán a una experiencia terrible de soledad. Tanto es así que a Dios le dio lástima: “No es bueno que el hombre se sienta tan solo”. Voy a darle una compañera que le arranque de esa soledad existencial. Y lo hizo a través de un sueño profundo de Adán. Un Adán dormido no podrá nunca presumir de haber intervenido en nada en la creación de Eva. Ésta es “puro regalo de Dios para él”. Y así lo expresó en aquel grito entusiasta:  «Esto sí que es carne de mi carne y hueso de mis huesos” (Gn.2,23).  A ese Proyecto inicial, a ese idilio, a esa sorpresa permanente, a ese éxtasis divino, quiere reconducir el Señor el matrimonio, es decir, “al gozo del amor” (Amoris Laetitia).

3.- ¿QUÉ HACER HOY CON LOS QUE TODAVIA HOY TIENEN EL CORAZÓN ENDURECIDO?

Dios nos hizo libres. Tenemos la inmensa suerte de poder decir a Dios que “sí” y la terrible desgracia de decirle que “no”. Ese mismo Adán que se deshacía en elogios ante la presencia de su mujer, él mismo le acusa. Y allí, en el mismo Paraíso, comienzan ya los primeros conflictos matrimoniales. ¿Abandonará Dios definitivamente a la primera pareja?  Después de un diluvio de pecados, todavía aparecerá sobre la tierra, a manera de anillo nupcial, la maravilla del “Arco Iris” donde los colores se respetan mutuamente, se abrazan sin invadirse, y hacen posible esa maravilla. Y si algo falla por parte del hombre, Dios jamás va en contra de las obras que ha creado. Nunca quiere el fracaso definitivo.   “A veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio” (AL 311).

PREGUNTAS

1.- ¿Estoy convencido de que el “machismo” va contra el proyecto de Dios Creador?  ¿Qué hago por superarlo?

2.- ¿Estoy convencido de que sólo la belleza del amor auténtico puede salvar el matrimonio?

3.- ¿Soy duro con los que tienen el corazón endurecido? ¿Qué puedo hacer para cambiar ese corazón de piedra en un corazón de carne, capaz de amar?

IMAGEN DEL DÍA

 


Sí, el guardián que nos ha sido asignado personalmente por el Señor está siempre a nuestro lado y nos acompaña en todo momento. Otra cosa es que nosotros nos tapemos los oídos para no oír sus consejos, que siempre van dirigidos a que obremos el bien y nos escapemos del mal. Acerquémonos más a ese custodio que tiene la tarea de acompañarnos para que caminemos rectamente por entre los peligros de este mundo.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 2 DE OCTUBRE. SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS


¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?

1.-Oración introductoria.

Señor, hoy en el día de los “ángeles custodios” vengo a pedirte que sepa ser siempre niño, como dice el evangelio. Que no me acostumbre a sentirme importante, que no pierda la sencillez, el encanto, la admiración, la sinceridad y las ganas de jugar. Que los santos ángeles custodien estas virtudes de niño necesarias para entrar en el Reino de los cielos.

2.- Lectura reposada del Evangelio. Mateo 18, 1-5. 10

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?» Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «Yo os aseguro que, si no cambiáis y no hacéis como los niños, no entrareis en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo.

3.- Qué dice la Palabra de Dios.

Meditación-reflexión

En el capítulo 18, San Mateo nos propone algunos elementos esenciales de una comunidad cristiana. Y, lo primero para él es “hacerse niño”.   El niño se deja querer. De sus padres, de sus hermanos, de su familia y de todo el mundo. Dejarse querer, dejarse obsequiar, dejarse regalar por un Dios “Abbá” es lo más importante en nuestra vida cristiana. En el cristianismo ni siquiera el amar es lo primero, sino el dejarse amar. “En esto consiste el amor: en que Él nos amó primero” (1ª Jn. 4,10). El niño tiene capacidad de “sorpresa”. Va aprendiendo cada día y, ante todo lo que le supone una novedad, abre unos ojos como platos. Dios es “Misterio” y ante Él debemos caminar de “gracia en gracia” “de sorpresa en sorpresa”. El niño “no tiene “pasado” y por lo tanto “no tiene prejuicios” de la gente. Él cree que todos son sus “tatos” sus familiares. Y, sobre todo, el niño tiene una vida por delante. Lo suyo es “crecer” sin que haya nada que le detenga. En el mundo del espíritu hay que estar creciendo cada día. No cabe detenerse. Para entrar en el reino de los cielos, “hay que hacerse niño”. 

Palabra del Papa.

En el Reino de Cristo, ser grande es ser pequeño

“Para entrar en el Reino de los cielos, hace falta un pasaporte: ser pequeño. Ésta es la identidad que nos distingue delante de Dios; la virtud que más nos acerca a Él. Una canción dice: “¿Qué tendrá lo pequeño, que a Dios tanto le agrada?” Cristo nos enseña en este Evangelio que ser pequeño significa volver a ser niño. Implica un cambio, recuperar cada día aquel tesoro que se va desgastando con los años…Un niño tiene las manos pequeñas. Todo le queda grande, todo le sobrepasa, en todas las sillas sus pies quedan colgando. Pero es feliz, aunque no tenga el control de todo. Más aún: su felicidad consiste en que no quiere controlarlo todo. El niño vive para recibir, para descubrir, para sorprenderse. La grandeza de un niño no está en su poder sobre cosas y personas; más bien él es libre de este deseo de gobernar su mundo. Y así como él encuentra su seguridad en papá y mamá, cada uno de nosotros cuenta con un Padre maravilloso, quien de verdad lo gobierna todo para nuestro bien. Cuando sentimos que nuestras manos son pequeñas, que no podemos agarrarlo todo y dirigir las circunstancias…ésta es la oportunidad para ser niños de nuevo, poniendo nuestra confianza en Dios”. (Homilía de S.S. Francisco, 4 de octubre de 2015).


4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra que acabo de meditar. (Guardo silencio)

5.-Propósito:

Hoy seré feliz sabiendo que tengo a Dios por padre y, con una actitud de niño, procuraré hacer feliz a ese Padre procurando hacer felices a los hermanos con quienes me encuentre en el camino.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración. Gracias, Dios mío, por haber descubierto las hermosas cualidades de los niños. Yo quiero ser niño, quiero vivir feliz en dependencia gozosa con mi Padre Dios. Quiero mirar a las personas sin prejuicios, como a hermanos míos. Quiero vivir estrenando la vida sin que ésta se haga vieja por los años. Y quiero que la muerte me sorprenda “creciendo”.

Memoria de los santos Ángeles Custodios, que llamados ante todo a contemplar en la gloria el rostro del Señor, han recibido también una función en favor de los hombres, de modo que, con su presencia invisible pero solícita, los asistan y aconsejen.

Día 2 | Adoración | Peregrinación de Sanación | Magdala

 

CENTRO DE ESCUCHA
SERVICIO GRATUITO
609 85 18 69
De lunes a viernes
centrodeescucha@iglesiaenlarioja.org
C/ Doctores Castroviejo, 2-4
LOGROÑO  (La Rioja)

¿QUIENES SOMOS?
Somos un grupo de voluntarios, formados en counsellin(realación de ayuda y acompañamiento en situaciones de sufrimiento y dolor).

Ofrecemos una relación de ayuda con atención individual a personas que están sufriendo.

Necesidad de hablar, deperesión, duelo, celos, dolor, crisis, tristeza, miedos, didas, problemas, soledad.

El Centro de Escucha: se integra dentro de los servicios que ofrece el Centro Diocesano de Orientación Familiar (COF), con sede en Logroño y Calahorra.

ATENCIÓN PERSONALIZADA (PRESENCIAL/VIRTUAL/TELEFÓNICA)
GRUPOS DE AYUDA MUTUA
*******
Adoración al Santísimo Sacramento.
 Letanías de sanación evangélica de Nuestro Señor Jesucristo

SEÑOR TEN PIEDAD,
CRISTO TEN PIEDAD,
SEÑOR TEN PIEDAD 
-Jesucristo, que sanaste al leproso. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que sanaste al sirviente del centurión. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que liberaste a los endemoniados de Gadara. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que perdonaste y sanaste el paralítico. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que sanaste la vista los dos ciegos. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que liberaste a un mudo endemoniado.R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que sanaste el hombre de la mano seca. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. -Jesucristo, que sanaste a la mujer hemorroísa. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que resucitaste a la hija de Jairo. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que liberaste a la hija de la Ciro fenicia. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que sanaste a un sordomudo. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que sanaste al ciego de Betsaida. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme
-Jesucristo, que liberaste a un joven epiléptico. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
- Jesucristo, que resucitaste al hijo de la viuda de Naim. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que liberaste a María Magdalena. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que sanaste a Susana, Juana y otras muchas mujeres, y las admitiste en tu seguimiento. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que liberaste a la mujer encorvada. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. Jesucristo, que sanaste al hidrópico. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
 -Jesucristo, que devolviste la vista el ciego de Jericó. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que sanaste al hijo de un funcionario real. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
- Jesucristo, que sanaste al paralitico de la piscina de Betesda. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
-Jesucristo, que sanaste al ciego de nacimiento. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.
- Jesucristo, que resucitaste a tu amigo Lázaro. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme. 
-Jesucristo, que por medio de Pedro y Juan sanaste el tullido del templo. R/ Señor, si quieres, tú puedes sanarme.

 Oremos: Te rogamos Oh Padre, que la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Médico de nuestros cuerpos y nuestras almas, derramada por nuestra redención nos cure; que nos purifique de todo pecado y nos libre de las insidias del maligno; que sea fuente dvida, de unidad y de paz, misterio de Amor y de gracia que embriague nuestros corazones del Espíritu Santo y nos conceda la sanación y la liberación del cuerpo y del espíritu.
 Desde la humildad de nuestra fe, repetimos llenos de confianza: R/ Señor, no somos dignos de que entres en nuestras casas, pero una Palabra tuya bastará para sanarnos.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amen


viernes, 1 de octubre de 2021

IMAGEN DEL DÍA

 


Que la vida es corta, cual un breve suspiro, es una realidad patente. De ahí la importancia que tiene el que, como criaturas de Dios que somos, caminemos por este mundo buscando llegar sin mancha de maldad alguna a la eternidad, donde nos encontraremos con la misericordia de quien nos ama más que nosotros mismos nos amamos.

 ¡Ay de ti, Corozain! ¡Ay de ti, Betsaida!

1.-Oración introductoria.

Señor, en el evangelio de este día me invitas a “ensanchar mi corazón”. Normalmente las religiones tienden a cerrarse, para no contaminarse; también la religión judía, también las cristianas. Pero en el evangelio yo no encuentro una parábola que diga: El reino de los cielos se parece a una cesta de manzanas que, si se pudre una, contamina a las demás. Sí encuentro unas palabras de Jesús que dicen: “el reino de los cielos es semejante a la levadura que pone una mujer en la artesa y hace fermentar toda la masa”. La cizaña no tiene miedo al trigo ni el bien al mal. Gracias, Señor, por esta visión tuya tan positiva.

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 10, 13-16

«¡Ay de ti, Corozazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido. Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! «Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

La expresión ¡Ay! repetida expresa una lamentación por parte de Jesús, pero no una condena. Jesús ni condena, ni castiga, ni amenaza. Es importante descubrir estos sentimientos tan nobles y profundos de Jesús para cambiar nuestras actitudes de enfrentamiento, de venganza y de rechazo. Demás hemos sufrido a lo largo de la historia con tantas guerras de religiones. Y, sobre todo, demás hemos hecho sufrir a nuestro Padre Dios por matarnos unos a otros. En realidad, todas las guerras son “fratricidas”. No hay guerras de naciones contra naciones, de religión contra religión, de hombres contra hombres. Todas son guerras de “hermanos contra hermanos”. La historia es vieja y se repite: “Caín sigue matando a Abel, su hermano”. El enfrentamiento de los hermanos afecta a la creación entera. Somos los hombres los que destruimos bosques, quemamos mieses, ensuciamos ríos y contaminamos los mares. Somos las personas las que destruimos “nuestra casa común”, como ha dicho el Papa Francisco.

Palabra autorizada del Papa

“Cuando nosotros estamos en tentación, no escuchamos la Palabra de Dios: no escuchamos, no entendemos, porque la tentación nos cierra, nos quita cualquier capacidad de previsión, nos cierra cualquier horizonte, y así nos lleva al pecado. Cuando estamos en tentación, solamente la Palabra de Dios, la Palabra de Jesús nos salva. Escuchar la Palabra que nos abre el horizonte… Él siempre está dispuesto a enseñarnos como salir de la tentación. Y Jesús es grande porque no solo nos hace salir de la tentación, sino que nos da más confianza. Esta confianza es una fuerza grande, cuando estamos en tentación: el Señor nos espera, se fía de nosotros así, tentados, pecadores, siempre abre horizontes. Y viceversa, el diablo con la tentación cierra, cierra, cierra”. (Cf. S.S. Francisco, 18 de febrero de 2014, homilía en Santa Marta)

4-Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio). 

5.-Propósito. Voy a fijar un día para mi próxima confesión sacramental.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al terminar esta reflexión, quiero volver a tu proyecto original del Paraíso. Quiero que sople sobre el jardín, esa “suave brisa” signo de tu presencia. Con ella vendrá la paz y la armonía sobre la familia humana y sobre la obra de la Creación. Si por un hombre, Adán, vino la destrucción y la muerte, por otro hombre, llamado Jesús, nos ha venido la restauración y la vida. ¡Gracias, Señor!

Memoria de santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que entró aún muy joven en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Lisieux, llegando a ser maestra de santidad en Cristo por su inocencia y simplicidad. Enseñó el camino de la perfección cristiana por medio de la infancia espiritual, demostrando una mística solicitud en bien de las almas y del incremento de la Iglesia, y terminó su vida a los veinticinco años de edad, el día treinta de septiembre († 1897).

Día 1 | Dios el Buen Samaritano que nos recoge en el camino | Peregrinación de Sanación | Magdala

 

CENTRO DE ESCUCHA
SERVICIO GRATUITO
609 85 18 69
De lunes a viernes
centrodeescucha@iglesiaenlarioja.org
C/ Doctores Castroviejo, 2-4
LOGROÑO  (La Rioja)

¿QUIENES SOMOS?
Somos un grupo de voluntarios, formados en counsellin(realación de ayuda y acompañamiento en situaciones de sufrimiento y dolor).

Ofrecemos una relación de ayuda con atención individual a personas que están sufriendo.

Necesidad de hablar, deperesión, duelo, celos, dolor, crisis, tristeza, miedos, didas, problemas, soledad.

El Centro de Escucha: se integra dentro de los servicios que ofrece el Centro Diocesano de Orientación Familiar (COF), con sede en Logroño y Calahorra.

ATENCIÓN PERSONALIZADA (PRESENCIAL/VIRTUAL/TELEFÓNICA)
GRUPOS DE AYUDA MUTUA

PEREGRINACIÓN DE SANACIÓN

Sanando mi corazón


Día 1/ Dios el buen Samaritano que nos recoge en el camino

Introducción

-Este es un tiempo para sanar, para conocerte, para tener un momento de silencio, de interioridad, de ir hacia tu corazón.

. Cimentada en sanar y conocer nuestro corazón de la mano de Jesús.

- Una metodología cimentada en Jesús.

- La sanación interior es un proceso que nos va llevando a una profundidad de lo que somos, lo que pensamos, de lo que sentimos y recordamos.

- Un proceso que vas a llevar dentro de tu corazón interior de la mano de Jesús.

- Vive de la mano de Jesús la oración del corazón.

- Dios sólo nos pide que hagamos todo nuestro esfuerzo humano, y él después tiene que hacer una sanación divina.

- La base principal del método, poder llevar a Jesús en la oración del corazón, abrirle nuestro corazón a Jesús lo que hay en nuestro corazón.

- Busca en un momento del día para hablar con Jesús y le abras el corazón.

- escribe las cosas que recuerdes, que te puedan ayudar a ti mismo en las emociones que sientas.

- Visita casa semana al Santísimo. Trabaja en frente de Jesús sacramentado todo el proceso de sanación.

- El corazón es el centro de nuestro ser. Sanar nuestro corazón es ira l centro de lo que somos.

-Trabajar e ir a nuestro corazón es un proceso que necesita toda nuestra entrega, nuestro amor y nuestro ser.

- Sanar es un viaje amoroso y constante al fondo de tu corazón.

- La recuperación es conocerte y también ir a tocar esas heridas que están en el corazón.

- Vivir este proceso con mucho amor a ti mismo. Con mucha ternura, paciencia y bondad hacia ti mismo.

-´Parte de la recuperación empieza en tratarnos con amor a nosotros mismos.

- Sanar el corazón es un viaje de interioridad, es un viaje al fondo de tu corazón.

- Y en esa interioridad de conocerte de sanar tus heridas, ahí entra ese encuentro profundo con el amor de Dios.

- Dios habita dentro de ti.

DESIERTO DE JUDA

EL BUEN SAMARITANO

(Lc 10,25-37)

MAESTRO, ¿QUÉ HE DE HACER PARA HEREDAR LA VIDA ETERNA?

Lectura reposada del Evangelio. Lucas 10, 25-37

Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: «Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?» Respondió: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo». Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás». Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «Y ¿quién es mi prójimo?» Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, cercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: «Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva.» ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?» Él dijo: «El que practicó la misericordia con él». Díjole Jesús: «Vete y haz tú lo mismo».

Dios , el buen Samaritano, que nos recoge en el camino de la vida”.

  • Camino de Jerusalén a Jericó.

  • Camino de su vida, lo dejaron medio muerto

Heridas:

  1. El Espíritu del mal

  2. Heridas propias de la vida

  3. Las heridas que nos hacen otros

  4. Las que nos infringimos nosotros

EL BUEN SAMARITANO ES DIOS

-Dios es el médico de nuestras almas

* Entrañas de compasión

*Antes de la justicia compasión

*Aceite y vino igual a los sacramentos

*Posada es igual a Iglesia

*Pago es igual a Cruz

“Ve y haz tu lo mismo”

Abrir el corazón a Dios médico de nuestras almas.

-Amar a Dios y al prójimo como a ti mismo.

- Ámate a ti mismo.

“Mi pasado, oh Señor en tu misericordia; Mi presente en tu amor; Mi futuro en tu providencia” (Padre Pío)

Palabra del Papa

En cambio el samaritano, cuando vio a ese hombre, “sintió compasión” dice el Evangelio. Se acercó, le vendó las heridas, poniendo sobre ellas un poco de aceite y de vino; luego lo cargó sobre su cabalgadura, lo llevó a un albergue y pagó el hospedaje por él… En definitiva, se hizo cargo de él: es el ejemplo del amor al prójimo. Pero, ¿por qué Jesús elige a un samaritano como protagonista de la parábola? Porque los samaritanos eran despreciados por los judíos, por las diversas tradiciones religiosas. Sin embargo, Jesús muestra que el corazón de ese samaritano es bueno y generoso y que —a diferencia del sacerdote y del levita— él pone en práctica la voluntad de Dios, que quiere la misericordia más que los sacrificios. Dios siempre quiere la misericordia y no la condena hacia todos. Quiere la misericordia del corazón, porque Él es misericordioso y sabe comprender bien nuestras miserias, nuestras dificultades y también nuestros pecados. A todos nos da este corazón misericordioso. El samaritano hace precisamente esto: imita la misericordia de Dios, la misericordia hacia quien está necesitado. (S.S. Francisco, 14 de julio de 2013)

 Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero acabar esta oración pidiéndote que me tome en serio el amor concreto a mis hermanos que me necesitan. No quiero dar rodeos, ni buscar excusas, como el sacerdote y el levita. Quiero dar una respuesta clara, concreta y eficaz, como lo hizo el buen Samaritano. Éste no sólo dio su aceite, su vino, su dinero, sino también su tiempo y su persona.