/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

lunes, 5 de agosto de 2024

Evangelio del lunes 5 de agosto de 2024

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Dadles vosotros de comer

1.- Introducción.

Señor, me impactan esas palabras tuyas del evangelio: al enterarte de la muerte del amigo, te retiraste. Para ti Juan, además de primo, era muy importante, “el mayor nacido de mujer”. Y esa muerte violenta tan injusta, tan caprichosa, tan deleznable, te impresionó tanto que necesitaste silencio y soledad para reflexionar sobre ella y ¿por qué no? Para pensar que era una premonición de tu propia muerte. Dame, Señor, sensibilidad humana ante tantas muertes violentas, injustas,  que nos trae la prensa cada día y que tal vez nos vamos acostumbrando a ellas.  

2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 14, 13-21

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer. Jesús les replicó: No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer. Ellos le replicaron: Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces. Les dijo: «Traédmelos». Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente: Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En este evangelio podemos descubrir que esa gente hambrienta “le da lástima a Jesús”. Ante la gente que lo pasa mal, Jesús reacciona de una manera visceral (se le conmueven las entrañas). Jesús tiene un corazón tan sensible que no puede ver sufrir a la gente. Por eso es tan distinta la reacción de los apóstoles (ahí entramos nosotros) y la de Jesús. Ante esa situación de gente que pasa hambre, los discípulos le dicen a Jesús: despídelos,  pero Jesús les dice: no hace falta que se vayan. La oración en Jesús es un grito sin palabras, una pobreza a la vista, una pregunta  clamorosa al silencio, Esa oración no se escucha, se ve. Por eso dice Jesús: “Vio Jesús una multitud” Y tú al oir estas palabras, entendiste que Jesús acogió, vio la pobreza, escuchó el grito, sintió compasión y curó a los enfermos” (Fr. Agrelo) A los discípulos, como a nosotros, los pobres nos estorban, nos molestan y nos los queremos sacudir cuanto antes. A Jesús no le estorba nadie y los pobres, menos. ¡Que se vayan a las aldeas! ¡Que se vayan!…a Cáritas…a la Cruz Roja…a los Servicios Sociales…Lo importante es perderlos de vista. Pero Jesús dice: Dadles vosotros de comer. No valen excusas de que es cosa  de los políticos, de que nosotros no podemos… ¡Traedme lo que tengáis! ¡Poneos a compartir!… y lo demás lo dejáis por mi cuenta… ¿Y qué pasó? Que cuando se comparte se hace el milagro… Y comieron todos y sobraron panes. Con lo que nos sobra se solucionaría el hambre en el mundo.

Palabra del Papa

“Cristo presente en medio de nosotros, en el signo del pan y del vino, exige que la fuerza del amor supere cada laceración, y al mismo tiempo que se convierta en comunión con el pobre, apoyado por el débil, atención fraterna a cuantos les cuesta sostener el peso de la vida cotidiana. Nos disgregamos cuando no somos dóciles a la Palabra del Señor, cuando no vivimos la fraternidad entre nosotros, cuando competimos para ocupar los primeros puestos, cuando no encontramos la valentía de testimoniar la caridad, cuando no somos capaces de ofrecer esperanza. La Eucaristía nos permite no disgregarnos porque es vínculo de comunión, es cumplimiento de la Alianza, signo viviente del amor de Cristo que se ha humillado e inmolado para que nosotros permaneciéramos unidos.  Participando en la Eucaristía y nutriéndonos de ella, estamos dentro de un camino que no admite divisiones” (Cf Homilía de S.S. Francisco, 4 de junio de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este evangelio ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito: Ante cualquier sufrimiento que suceda hoy tendré una mirada compasiva.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, haz que no busque excusas ante el dolor y el sufrimiento de la gente. Dame un corazón sensible ante las necesidades de los demás. Y, a la hora de ayudar, haz que mi corazón vaya por delante de mis pies y de mis manos. Que sepa poner corazón en los pies, corazón en las manos, corazón, corazón en mi mente y, sobre todo, más corazón en mi propio corazón.

domingo, 4 de agosto de 2024

ADORACIÓN AL SANTÍSIMO, 5 DE AGOSTO A LAS 19:00 (ORACIÓN DE REPARACION POR EL BLASFEMO ACTO DE INAUGURACION DE LOS JUEGOS OLIMPICOS EN FRANCIA).

                                         

El tiempo de verano no interrumpe el encuentro con Dios, tan vital y esencial para los creyentes. Cuando muchas actividades se suspenden, para la oración no hay vacaciones. Dios es la Fuente de Agua viva que vivifica y recrea nuestra vida. Por eso, nos mantenemos en su Presencia que sostiene, ilumina, fortalece y recrea nuestros días.

Estemos donde estemos en estos meses de verano, en la playa, en la cama de un hospital, con los amigos, en la montaña, en un voluntariado, con la familia, en los mil caminos dispuestos para ser recorridos…, busquemos la compañía de Dios sin prisas, escuchemos la palabra que delicadamente enamora, embarquémonos en aventuras que refresquen el alma y nos lleven hacia los hermanos. 

Dios es manantial, no dejemos de beber. Dios es susurro de brisa suave, pongámonos a su aire. Dios es luz, dejemos que recorra nuestras oscuridades. Dios es música para cantar y danzar. Dios es melodía para cantarla con nuestra flauta. Dios es noche estrellada que guía nuestros pasos. Dios es un poema bellísimo en la creación, que tenemos que aprender a escuchar y cuidar. 

1. HAZ SILENCIO DENTRO DE TI

«La vida está llena de pequeñas alegrías, el arte consiste en escucharlas e identificarlas».

  • Escucha a Dios que te habla. Toma conciencia de que desde que naces, eres un aprendiz de oyente.
  • Todo el universo emite señales, el mundo está repleto de sonidos y mensajes. «El día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra» (Sal 18,3).
  • Escucha a los otros y presta más atención a las pequeñas cosas y acontecimientos del día.

  • 2. ABRE LOS OÍDOS DEL CORAZÓN

    • El que no oye, no es capaz de hablar, ni de comunicarse, ni de responder a la palabra.
    • Una tarea de toda tu vida: estar siempre aprendiendo, a la espera de una palabra, «como el centinela aguarda la aurora» (Sal 129,6).
    • No mueras de sed al borde de la fuente. Dile a Jesús que te abra el oído, para que puedas comprender el amor de Dios que llega para todos.
    • El Padre te llama para que seas oyente de Jesús: «Este es mi Hijo, el Elegido. Escuchadlo a él» (Lc 9,35).
    • En la Iglesia que nace de la Pascua, el Espíritu Santo abre los oídos de los oyentes para que acojan la buena noticia de la salvación. «Una mujer llamada Lidia… nos estaba escuchando. El Señor abrió su corazón para que aceptara las cosas que Pablo decía» (Hch 16,14).
    • No te canses de escuchar. «Mirad bien cómo escucháis» (Lc 8,18).
    • La decisión es personal, cada día tienes que optar por ser oyente. ¡»El que tenga oídos, que oiga!» (Mt 13,9)


    • 3. JESÚS TE ENSEÑA A ESCUCHAR

      • Jesús va por los caminos abriendo los oídos a los sordos. «¡Epheta! ¡Abrete! Inmediatamente se le abrieron los oídos» (Mc 7,34-35).
      • Jesús se alegra cuando encuentra oyentes de la Palabra: «¡Dichosos vuestros oídos porque oyen!» (Mt 13, 16). «¡Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la guardan!» (Lc 11,28).
      • Jesús se sorprende de que muchos tengan oídos y no oigan. La causa es un corazón embotado (cf. Mt 13, 14-15).
      • Jesús encabeza la marcha de un pueblo de oyentes: «Va delante de las ovejas, y ellas le siguen, porque conocen su voz» (Jn 10,4).
      • Jesús llama a la puerta de tu corazón para invitarte a una historia de amistad: «Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa, cenaré con él y él conmigo» (Ap 3,20).
      • ORACIÓN DE REPARACION POR EL SATANICO, GROTESCO Y BLASFEMO ACTO DE INAUGURACION DE LOS JUEGOS OLIMPICOS EN FRANCIA.


      • *ORACION EN REPARACIÓN Y DESAGRAVIO*
        Señor Jesucristo, que te dignas permanecer con nosotros en tu maravilloso Sacramento del altar hasta el fin del mundo, para darle a tu Padre, por la memoria de tu Pasión, gloria eterna, y para darnos a nosotros el Pan de vida eterna: concédenos la gracia de llorar, con corazones llenos de dolor, por las injurias que Tú has recibido en los Juegos Olímpicos y por los muchos sacrilegios que cometen los impíos y los herejes. Inflámanos con deseo ardiente de reparar por todas estas ofensas y burlas y también con el de suplicar constantemente por la conversión de esas almas. Tú, que con Dios Padre y el Espíritu Santo eres un solo Dios y vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén

        4. UNA MUJER OYENTE DE DIOS

        «María es la Virgen oyente, que acoge con fe la Palabra de Dios» (Marialis cultus 17).

        • En María la Palabra encuentra acogida. No vuelve a Dios vacía (cf. Is 55,11).
        • María mantiene un diálogo íntimo con la Palabra que se le ha dado. «María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón» (Lc 2,19).
        • María deja que la Palabra ocupe todo su espacio interior y así siente unifica toda su persona.
        • La Palabra se hace carne en su tierra de mujer y de madre. Se convierte en su palabra, ofrecida gratuitamente al mundo.
        • María no exige la comprensión inmediata de la Palabra, porque eso es cerrar el camino a Dios (cf. Lc 2,50)

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      • 5. ¿CÓMO SER OYENTE HOY?

        • Mira a Jesús, que tiene palabras de vida.
        • Aprende a escuchar a los pobres: En ellos habla y grita Jesús.
        • Vive de acuerdo con lo que oyes: «El que escucha mis palabras y las pone en práctica se parece a un hombre sensato que ha construido su casa sobre roca» (Mt 7, 24).
        • Abre los oídos al momento histórico que te toca vivir, a los signos de los tiempos, para escuchar «los gozos y esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres» (Gaudium et Spes, 1) y poder ofrecer desde ahí un relato de salvación.
        • Reúnete en comunidad para escuchar juntos la Palabra de Dios (Sacrosanctum Concilium 35.106) y poder después proclamarla. «Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos» (1Jn 1,3).

        Silencio:Trata de escuchar la resonancias que ha producido la lectura de estos textos.

      • BENDICIÓN

sábado, 3 de agosto de 2024

Domingo 18, tiempo ordinario: 4 de agosto de 2024

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«Señor, danos siempre ese pan»

 INTRODUCCIÓN

El misterio de la Encarnación se prolonga en el ministerio de la caridad, cuando la comunión cristiana y cada uno de sus miembros reconoce la dignidad de los pobres, comparte sus problemas y apoyan sus legítimas aspiraciones. En esta tarea no basta con recomponer lo roto, es preciso renacer desde una nueva dimensión. Estamos llamados a ser más, a sentirnos siempre en camino, llegando a las raíces más hondas de la persona, allí donde acontece la verdadera liturgia del encuentro. (Cáritas Española).

TEXTOS BÍBLICOS

1ª lectura: Ex. 16, 2-4.12-15.                             2ª lectura: Ef. 4, 17.20-24.

EVANGELIO

San Juan 6, 24-35:

En aquel tiempo, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaúm.  Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?»  Jesús les dijo: «Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Ésta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.» Le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?»  Jesús les contestó: «La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.»  «¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: «Dios les dio a comer pan del cielo.»» Jesús les contestó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.» Ellos le pidieron: «Señor, danos siempre ese pan». Y Jesús les dijo: «Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.»

REFLEXIÓN

En este evangelio Jesús deja las cosas bien claras. No todo sirve en el cristianismo.  Hay que bajar al fondo de nuestro ser y descubrir las motivaciones profundas de nuestro seguimiento a Jesús. Veamos algunos aspectos muy interesantes en este evangelio.

1.- “Vosotros me buscáis porque habéis comido hasta hartaros”. El pueblo, la gente, entusiasmada con Jesús porque había saciado milagrosamente su hambre en el desierto, le busca y le hace esta pregunta: “Maestro, ¿Cuándo has venido aquí?. A esta pregunta Jesús no responde. Como no responde a tantas preguntas vacías y superficiales que nos hacemos en la vida: ¿Dónde vamos a pasar este fin de semana? ¿Qué modelo de coche voy a comprar?  ¿Qué tiempo nos hará esta semana? Pero sí contesta a las preguntas de profundidad. A Jesús le interesa mucho las motivaciones de nuestra fe, el por qué seguimos a Jesús. Y le duele cuando le seguimos sólo pensando en cosas materiales. “Me buscáis porque habéis comido hasta hartaros”. Aquellos buscaban a un Jesús que les diera de comer todos los días sin trabajar. Jesús no está de acuerdo con esas miras tan cortas, con esas vidas tan reducidas. Dios desea siempre más. Por eso les invita a buscar otro pan, otra comida que permanece, que da vida eterna. Aquí no se refiere sólo a la vida después de la muerte, sino a un cambio de vida en este mundo. “Vida eterna es una vida distinta a la existencia de antes” (J. Guhrt). Es lo que ya había dicho Jesús en otra ocasión: «Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn. 10,10)  La mejor manera de prepararnos para la “vida eterna” es     vivir esta vida en plenitud.

2.– ¿Qué debemos hacer para obrar según Dios?  Después de un diálogo con Jesús, las cosas cambian. Qué distinta la pregunta que le hacen ahora a la que le habían hecho antes.  Si cada día los cristianos escucháramos a Jesús, si cada día leyéramos con fe el evangelio, cambiarían nuestras preguntas y nuestras conductas. Lo que de verdad cambia a una persona es otra persona. Y la única persona que puede cambiar nuestra vida es Jesús. “La obra de Dios es que creáis en aquel que Él ha enviado”. Jesús es el único que puede llenar plenamente nuestra vida. Cuando Jesús llama a los primeros discípulos les hace una pregunta: ¿Qué buscáis? Ellos le contestan con otra: Maestro, ¿dónde vives? Jesús les dijo: “Venid y ved”. Aquí Jesús se presenta como la respuesta a todas nuestras preguntas; como la solución a todos nuestros problemas; como la plenitud a todos nuestros vacíos.  El texto no nos dice qué vieron, qué sintieron, qué palparon. Lo único que nos dice es que aquellos primeros discípulos ya no se apartaron de Jesús. Y se quedaron con Él (Jn. 1,39).

3.– Señor, danos siempre de ese pan. Aquí ya no hay una interrogación sino una afirmación: “Danos siempre de ese pan”. A Jesús no debemos ir nunca con nuestras respuestas sino sólo con nuestras preguntas. Es posible que Él mismo nos haga cambiar de preguntas. Y también que nos quedemos, como sucedió en este caso, con la respuesta que necesitamos. No queremos otro Pan, ni otro Vino, ni otro Camino, ni otra Luz, ni otra sal, ni otro tesoro, ni otra verdad, ni otra vida que no sea JESUS.  En definitiva es Jesús aquel que, en el fondo, todos buscamos y todos necesitamos.

PREGUNTAS

1.- ¿Busco a Jesús por interés material? ¿Le busco porque lo necesito? ¿O le busco porque me siento cautivado por Él?

2.– Más que preguntar a Dios ¿Dejo que sea Él el que me pregunte?  ¿Le dejo las preguntas abiertas?

3.-¿Estoy convencido que Jesús ha sido lo más bello y bonito que ha ocurrido en mi vida?

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Este es Juan Bautista, el que ha resucitado

1.- Oración Introductoria.

Señor, te confieso que no había caído en la cuenta de lo que significa ser verdadero profeta. San Juan se jugó el tipo por ser consecuente con lo que predicaba. Pienso, Señor, que en la Iglesia de hoy, sobran sacerdotes y faltan profetas. Los sacerdotes tienden a conservar el pasado, a ir haciendo lo que siempre se ha hecho. No hay riesgo, ni aventura, ni novedad.   Los profetas son audaces y, en los momentos de dificultad, saben estar en la brecha. Y así pueden anunciar el futuro.

2.- Lectura reposada del Evangelio según san Mateo 14, 1-12

En aquel tiempo se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús, y dijo a sus criados: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas». Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla». Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». Se entristeció el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, y envió a decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.

3.-Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Juan bautista es el verdadero profeta que anuncia la verdad ante el mismo rey Herodes: “No te es lícito tener la mujer de tu hermano”. Y, naturalmente, las verdades duelen. Pronto llega la ocasión de la venganza. Juan está en la cárcel, pero la verdad no está encarcelada. En la cárcel le cortan la cabeza, pero no por eso deja de hablar. Cuando el verdadero profeta muere, toda su vida se convierte en profecía. Su predicación ya no se circunscribe al espacio y al tiempo en que le toca vivir, sino que se prolonga a lo largo del tiempo.  Hoy, Juan Bautista nos sigue hablando y su testimonio es actual para nosotros y será válido de generación en generación. Juan Bautista era el precursor de Jesús, el que iba por delante preparándole el camino. Por eso la muerte de Juan anuncia y prepara la muerte de Jesús. El falso profeta, el que no se expone, no se compromete, no se arriesga, dice palabras huecas, vacías, y éstas terminan con su muerte. El verdadero profeta muere, pero no muere su mensaje, ni el testimonio de su vida.  

Palabra del Papa

«Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis». Traducida al lenguaje de nuestro tiempo, la afirmación podría sonar más o menos así: los agnósticos que no encuentran paz por la cuestión de Dios; las personas que sufren a causa de nuestros pecados y tienen deseo de un corazón puro, están más cercanos al Reino de Dios que los fieles rutinarios, que ya solamente ven en la Iglesia el boato, sin que su corazón quede tocado por la fe”. Benedicto XVI, 25 de septiembre de 2011.


4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Durante todo el día procuraré hablar, pero no con la lengua, sino con el testimonio de un día intenso, lleno de amor.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, la personalidad de Juan Bautista me ha impresionado. Su vida ha estado al servicio de su misión de modo que lo que tenía que hacer en la vida era para él más importante que la misma vida. Yo también quisiera ser como Juan Bautista, el profeta de verdad, el profeta del testimonio. Ayúdame, Señor.

Orando con «The Chosen»

 

Orando con «The Chosen»

¿De qué va la serie «The Chosen»?

THE CHOSEN es una serie que, por primera vez, cuenta la historia de Jesús de Nazaret en formato serie de varias temporadas (8 como objetivo, de las cuales se han emitido ya 3 temporadas). Está financiada mediante crowdfunding y está dirigida y producida por Dallas Jenkins (@dallas.jenkins). Esta serie cuenta con especial detalle y en un contexto histórico muy trabajado, el ministerio público de Jesús de Nazaret, y, sobre todo, presenta a muchas de las personas que lo conocieron. («The Chosen» = Los elegidos).

La serie no solo ofrece una nueva perspectiva visual a muchos de los pasajes bíblicos que ya conocemos, sino que los dota de una profundidad extra y en algunos casos, con ciertos detalles teológicos, que nos puede permitir sacarla mucho jugo también desde el punto de vista de nuestras oraciones y reflexiones. Se puede disfrutar en inglés y castellano en su web (https://watch.thechosen.tv/), a través de su aplicación descargable para Android o IOS y, en España, en Movistar o en Acontra+.

¿Aun no la has visto y dudas si verla? Descubre aquí por qué ver esta serie…

¿Cómo orar con «The Chosen»?

Aprovechando el enfoque de esta serie, no solo vale la pena verla sino también vale la pena rezarla. Como para nosotros «The Chosen» se ha convertido en una referencia recurrente, os queremos ofrecer una selección de reflexiones/catequesis católicas en base a las diferentes escenas/personajes de la serie. Esperamos sinceramente que ver cómo «los elegidos» son tocados y encontrados por Jesús, nos resulte útil para acercarnos más y más a Él en nuestra vida.

Todas las reflexiones comparten una estructura común:

  • Introducción: para resumir el capítulo de referencia e identificar en qué versículos de la Biblia se basa. NOTA: si no has visto el capítulo, las posibilidades de spoiler son muy altas.
  • Reflexión: para profundizar en algunos de los elementos y/o escenas más significativos de dicho capítulo y aterrizarlos en tu vida.
  • Oración: Para poner en manos de Dios el fruto de tu oración.

Orando con «The Chosen» Temporada 1:

La primera temporada introduce a los primeros seguidores de Jesús y cómo son sus encuentros. Empieza con los primeros milagros de Jesús cerca de Cafarnaúm y la temporada acaba con el encuentro con la Samaritana en el pozo de Jacob.

viernes, 2 de agosto de 2024

Oración de la Mañana de hoy Viernes 2 Agosto 2024

 

Evangelio del viernes 2 de agosto de 2024

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¿NO ES ESTE EL HIJO DEL CARPINTERO?

1.- Oración Introductoria.

Señor, ayúdame a comprender el valor de lo pequeño, lo sencillo, lo ordinario, lo que vivo cada día. Que pueda experimentar como Jesús, la experiencia del Padre. Que con esa presencia dentro de mi corazón, puedo disfrutar de todo, aún de las cosas más insignificantes.

2.- Lectura sosegada del evangelio. Mateo 13, 54-58

En aquel tiempo viniendo Jesús a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?» Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

¿No es éste el hijo del carpintero? ¿De dónde le viene todo eso? Jesús causa sorpresa y escándalo a sus paisanos porque se sale de lo corriente, de lo ordinario, de lo que ha hecho siempre. Y lo mismo que decimos: “zapatero a tus zapatos”, sus paisanos le dirían. “carpintero a tu carpintería”. Para nosotros, lo verdaderamente admirable es que Jesús, de 33 años de vida, dedicara 30 a vivir en un pueblo insignificante, haciendo las cosas más corrientes y vulgares de la gente de pueblo. Él era el Hijo de Dios y, sin embargo, pasó “como uno más, como uno de tantos en el pueblo”. Nosotros nos quejamos que no podemos vivir en pueblos pequeños, no nos podemos realizar, necesitamos la capital; y Jesús se realiza como hombre en Nazaret, un pueblo de donde no puede salir nada bueno. Me maravilla la riqueza interior de Jesús, la experiencia tan viva y tan fuerte de Dios que le llena del todo. Y, desde esa experiencia, la sensación de plenitud y felicidad viviendo las cosas más sencillas y humildes de la vida. Ciertamente, Jesús es Maestro de vida.

Palabra del Papa

“Es la seducción. El diablo casi habla como si fuera un maestro espiritual. Y cuando es rechazado, entonces crece: crece y se vuelve más fuerte. Jesús lo dice, cuando el demonio es rechazado, gira y busca algunos compañeros y con esta banda, vuelve. Crece involucrando a otros.Ha sucedido con Jesús, el demonio involucra a sus enemigos. Y lo que parecía un hilo de agua, un pequeño hilo de agua, tranquilo, se convierte en marea. Cuando Jesús predica en la Sinagoga, enseguida sus enemigos lo menosprecian diciendo: pero, ¡este es el hijo de José, el carpintero, el hijo de María! ¡Nunca ha ido a la universidad! ¿Pero con qué autoridad habla? ¡No ha estudiado! La tentación ha involucrado a todos contra Jesús…Estemos atentos cuando en nuestro corazón, sintamos algo que terminará por destruir a las personas. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 11 de abril de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio).

5.- Propósito: Desde la situación concreta donde vivo, no me quejaré de nada.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Me impresionan, Señor, esos treinta años de silencio y soledad. A nosotros nos parecería que habías perdido el tiempo, que podrías haber sembrado del evangelio el mundo conocido, al estilo de Pablo. Hazme capaz de comprender que lo importante no es el hacer, ni el tener, sino el ser; que la felicidad no está fuera de nosotros, sino en nuestro propio corazón. Se puede ser muy feliz en un pueblo pequeño disfrutando del sol, la lluvia, las flores, los pájaros, el cariño de los parientes y vecinos y, sobre todo, disfrutando de un Padre que ha creado todo para que yo fuera feliz. 

jueves, 1 de agosto de 2024

Alfonso María de Ligorio, Santo Memoria Litúrgica, 1 de agosto

 


Obispo
Fundador de los Misioneros Redentoristas
Doctor de la Iglesia

Martirologio Romano: Memoria de san Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia, que insigne por el celo de las almas, por sus escritos, por su palabra y ejemplo, trabajó infatigablemente predicando y escribiendo libros, en especial sobre teología moral, en la que es considerado maestro, para fomentar la vida cristiana en el pueblo. Entre grandes dificultades fundó la Congregación del Santísimo Redentor, para evangelizar a la gente iletrada. Elegido obispo de santa Águeda de los Godos, se entregó de modo excepcional a esta misión, que dejaría quince años después, aquejado de graves enfermedades, y pasó el resto de su vida en Nocera de’Pagani, en la Campania, aceptando grandes trabajos y dificultades († 1787).

Etimológicamente: Alfonso = guerrero. Viene de la lengua alemana.

Fecha de beatificación: 15 de septiembre de 1816 por el Papa Pío VII
Fecha de canonización: 26 de mayo de 1839 por el Papa Gregorio XVI

Breve Biografía


Nos encontramos en el año 1696, de nuestra era, el 27 de septiembre, día dedicado a los gloriosos mártires Cosme y Damían, nace Alfonso de Ligori, en Nápoles (Italia). Sus padres fueron José De Ligorio (un noble oficial de la marina) y de la noble Ana De Cavalieri. El hombre tuvo un destino fuera de serie. Nacido en la nobleza napolitana e hijo de militar, alumno superdotado, atraído por la música, la pintura el dibujo, la arquitectura. Su nombre viene de dos raíces germánicas: addal, hombre de noble origen, y funs, pronto al combate. Alfonso era noble por nacimiento, sí: pero mucho mejor, caballero de Cristo, siempre pronto y en la brecha para los combates de Dios...

Alfonso fue un hombre de una personalidad extraordinaria: noble y abogado; pintor y músico; poeta y escritor; obispo y amigo de los pobres; fundador y superior general de su congregación; misionero popular y confesor lleno de unción; santo y doctor de la Iglesia.

Hay que mi admirar los múltiples talentos que tenía Alfonso y la fuerza creadora que poseía. A los 12 años era estudiante universitario y a los 16 era doctor en derecho, es decir, abogado. Como misionero popular y superior general de su Congregación y obispo, llevó a cabo una gran labor, a pesar de su delicada salud. Desde los 47 a los 83 años de su vida, publicó más o menos 3 libros por año.

En su vida particular Alfonso vivió actitudes que podemos interpretar como protesta frente a la corrupción de su medio ambiente. Con su estilo de vida ejerció una fuerte crítica de su tiempo y de su sociedad.

En un sistema de profundas diferencias de clase renunció a los privilegios de la nobleza y a sus derechos de ser primer hijo, es decir, primogénito.

A finales de julio de 1723, en un día de calor intenso y pegajoso, Alfonso se dirige al Palacio de Justicia de Nápoles. Se celebrará el juicio más sonado del reino entre dos familias: los Médici y los Orsini. Las dos familias quieren para sí la propiedad del feudo de Amatrice. Estaba en juego una gran cantidad de dinero.

Alfonso es un joven abogado de 26 años de edad. Los Orsini lo han elegido para su defensa por una sola razón: es competente y ha ganado todas las causas.

Se ha preparado muy bien, ante el tribunal defiende la causa con maestría. Está seguro que defiende la justicia. A pesar de eso, Alfonso es derrotado, pero se da cuenta de que el origen de esta sentencia está en las maquinaciones políticas e intrigas políticas (cosas desconocidas para nosotros hoy).

Como herido por rayo, el abogado de manos limpias queda por un momento estupefacto. Después rojo de cólera, lleno de vergüenza por la toga que lleva, se retira de la sala de justicia, profundamente desilusionado, sus palabras de despedidas quedaron para la historia: “¡Mundo, te conozco!... ¡Adiós, tribunales!”. No vive este acontecimiento, decisivo en su vida, desde la agresividad y la frustración, al contrario, los asume como fecundidad, siembra y profundización interior, se retira, eso sí lo tiene muy claro. Y al hacerlo toma una opción personal radical: se niega a la corrupción, rechaza que el hombre se realice manipulando o dejándose manipular y elige una forma nueva de libertad y liberación, el seguimiento de Jesús.

Profundamente conmovido Alfonso se va a visitar a sus amigos, los enfermos del “Hospital de los incurables”. Mientras atendía a los enfermos se ve a sí mismo en medio de una grata luz... Parece escuchar una sacudida del gran edificio y cree oír en su interior una voz que le llama personalmente desde el pobre: “Alfonso, deja todas las cosas ven y sígueme”.

Tras la renuncia de los tribunales, Alfonso estudia unos años de teología y recibe el sacerdocio el 21 de diciembre de 1726, en la Catedral de Nápoles, tenía 30 años de edad. Se hace sacerdote en contra de un padre autoritario, como don José, con asombro lo descubre muy pronto en los barrios marginados evangelizando a los analfabetos con sorprendentes predicaciones

En una de sus muchas misiones Alfonso cae enfermo. Ante la gravedad de la situación, los médicos intervienen y le exigen un largo descanso en la sierra. Elige la zona de Amalfi, costera y montañosa a la vez. Fue con un grupo de amigos. Quiere aprovechar el descanso para vivir intensamente la amistad y la oración en común.

Cerca de Amalfi está Scala, un lugar precioso a medio camino entre la playa y la altura de la sierra. Más arriba de Scala, está Santa María de los Montes, una pequeña ermita. A Alfonso le gustó. Era bueno compartir la amistad y la oración en casa de María de Nazaret.

Alfonso y sus amigos se ven sorprendidos por los pastores y cabreros que vienen a pedirles la palabra de Dios. Es el momento clave en la vida de Alfonso. Ahora más que nunca descubre, de verdad que el Evangelio pertenece a los pobres y que ellos lo reclaman como suyo. Y decide quedarse con ellos para dárselo a tiempo completo.

Nos encontramos en el año 1730. Alfonso decide por vez primera, reunir una comunidad consagrada a la misión de los más pobres. En los primeros días de noviembre de 1732 Alfonso deja definitivamente la ciudad de Nápoles y en burro parte para Scala para reunirse con su primer grupo de compañeros, quienes habrán de ser los Redentoristas. Son unos días de intensa oración y contemplación. Sabe que la redención abundante y generosa es un don gratuito y se abre a él en disponibilidad plena.

El día 9 de noviembre de 1732 nace la congregación misionera del Santísimo Redentor, mejor conocido como los Misioneros Redentoristas. No es fácil fundar una congregación religiosa en el reino de Nápoles en el siglo XVIII. Hay demasiados diocesanos y religiosos y muchos conventos en este país pobre y mal administrado

Desde el 9 de noviembre de 1732 hasta la Pascua de 1762, cuando es nombrado obispo, pasan 30 años felices en la vida de Alfonso dedicado a la misión, la dirección de su grupo y a la publicación de sus obras.

Alfonso muere en Pagani, el día 1 de agosto de 1787, a la hora del ángelus. Tenía más de 90 años. Fue beatificado en 1816, canonizado en 1831 y proclamado doctor de la Iglesia en 1871.

Alfonso solía decir que la vida de los sanos es Evangelio vivido. Esto se lo podemos aplicar a él mismo. Sus ejemplos inquietan y arrastran. ¡A veces nos asusta enfrentarnos a un hombre como éste, que era capaz de vivir tan radicalmente el Evangelio!

Hoy, los Misioneros Redentoristas, continuamos anunciando el misterio gozoso de la redención abundante y generosa en toda la Iglesia. Los redentoristas, como Alfonso, no somos propagandistas de una doctrina, somos testigos de Cristo que viene al encuentro de la humanidad.

Alfonso murió. Su sueño, sin embargo, continúa vivo en la vida de sus seguidores. Especialmente debido a la labor de Clemente María Hofbauer, los redentoristas se esparcen por el mundo entero. En ellos, el Redentor continúa derramando vida en el corazón de los que no cuentan para el mundo y en el de los abandonados. La Congregación del Santísimo Redentor es lugar y presencia donde el Redentor prosigue su misión: “He sido enviado a evangelizar a los pobres”.

¡Alfonso!, ¡Gracias por tu vida, por tu sueño, por tu horizonte de tan amplias miras! En nombre de los pobres abandonados, ¡Gracias de corazón!

¡Felicidades a quienes lleven este nombre y a los Padres Redentoristas!

Oración de la Mañana de hoy Jueves 01 Agosto 2024

 

Evangelio del jueves 1 de agosto de 2024

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El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar

1.- Introducción.

Señor, te pido que me ayudes a comprender este evangelio que me parece un poco difícil. Haz que tenga siempre presente la imagen de ese Padre Bueno que no se cansa de esperar, que sale al encuentro del hijo y, una vez que le ve de lejos, se lanza hacia él para abrazarle. A partir de ese texto quiero interpretar los pasajes más oscuros.

2.- Lectura sosegada del evangelio: Mateo 13, 47-53

El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. ¿Comprendieron todo esto?». «Sí», le respondieron. Entonces agregó: «Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo». Cuando Jesús terminó estas parábolas se alejó de allí.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

La explicación a esta parábola de la red, la hice en el comentario del Domingo XVII del tiempo ordinario. (A)). Para no repetir, quiero poner aquí un comentario sugerente a este texto, de la “Lectio Divina” de los padres carmelitas. Dice así: En una ronda de amigos alguien mostró una foto, donde se veía a un hombre de rostro severo, con el dedo levantado, casi agrediendo al público. Todos quedaron con la idea de que se trataba de una persona inflexible, exigente, que no permitía intimidad. En ese momento, llega un joven, ve la foto y exclama: “¡Es mi padre!” Los demás miraron hacia él, y mirando la foto, comentan: ¡Vaya padre severo! Y el chico joven contesta: “¡No, en absoluto! Es muy cariñoso. Mi padre es abogado. Aquella foto fue sacada en el tribunal, en el momento en que denunciaba el crimen de un latifundista que quería desalojar a una familia pobre que moraba en un terreno baldío del ayuntamiento, desde hacía muchos años. ¡Mi padre ganó la causa! Los pobres pudieron quedarse allí donde estaban”. Todos le miraron de nuevo y dijeron: “¡Qué persona más simpática!” Como por un milagro, la fotografía se iluminó por dentro y tomó otro aspecto. Aquel rostro, tan severo adquirió rasgos de una ternura entrañable. Las palabras del hijo cambiaron todo, sin cambiar nada. Las palabras y los gestos de Jesús, nacidas de su experiencia de hijo, sin mudar una letra o una coma, (Mt 5,17-18) iluminaron el sentido del Antiguo Testamento desde dentro e iluminaron por dentro toda la sabiduría acumulada del doctor de la Ley. Dios mismo, que parecía tan distinto y severo, adquirió los rasgos de un Padre bondadoso de gran ternura.

Palabra del Papa

“La parábola de la cizaña en medio del trigo y la de la red para pescar se refieren, sobre todo, a la presencia, ya operante, de la salvación de Dios. Pero, junto a los “hijos del reino”, se hallan también los “hijos del maligno”, los que realizan la iniquidad: sólo al final de la historia serán destruidas las potencias del mal, y quien haya acogido el reino estará para siempre con el Señor2. (San Juan Pablo II, Audiencia, 18 de marzo de 1987).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito. Hoy, a las personas que mire, las miraré con la mirada del corazón.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, te doy gracias porque cada día puedo ver nuevos aspectos de tu evangelio. Y, para no equivocarme, procuraré mirar el texto con una mirada limpia y profunda. Si Dios es amor, todo en la Biblia me tiene que hablar del amor. Si no saco amor es que no la he leído bien.