/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

jueves, 26 de agosto de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, DÍA 26 DE AGOSTO

 ¡Estad en vela!

1.-Oración introductoria.

Señor, a primera vista este evangelio me asusta, me produce respeto, incluso miedo. Pero quiero leerlo con la intención con que Tú hablaste de él.  No te va a ti el meter miedo, asustar, intimidar. Todo lo contrario: Nos hablas de tesoros y perlas; de comidas y banquetes; de brisas y no de huracanes; de bodas y no de entierros. Gracias, Señor, porque tu mismo lenguaje me ayuda a vivir.


2.- Lectura reposada del evangelio.  Mateo 24, 42-51

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre. ¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues dichoso ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, como se merecen los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En este evangelio el Señor nos habla de “vigilancia”. ¿Por qué hemos de estar vigilantes? Porque alguien importante va a llegar y debemos estar atentos a recibirlo. Ese personaje importante que va a llegar no es un enemigo, no es un fantasma, es Jesús, mi amigo, mi tesoro, mi vida. Este nos ha enviado a “trabajar en su viña”. La mejor manera de esperarlo es trabajando a gusto, estando contentos y satisfechos con aquello que hacemos, disfrutando de tener un Dueño tan maravilloso que no se limita a pagarnos un jornal sino a darnos la viña por herencia.  Por otra parte, No es lo mismo la espera de un soldado, agazapado en su trinchera, esperando con verdadero miedo el ataque del enemigo, que la espera de la esposa de un marinero que lleva ya meses sin volver a casa. En el primer caso, la espera está amenazada por la zozobra y la angustia; en el caso de la esposa la espera se convierte en expectación, nostalgia, júbilo ante el encuentro inminente. “El reino de los cielos es semejante a un rey que celebra las bodas de su hijo” (Mt.22, 2). Tal vez nos dé miedo lo del ladrón en la noche. Oigamos esta bonita interpretación de Dolores Aleixandre: “Lo mismo que un ladrón viene en busca de algo valioso y se las arregla para encontrar el momento más oportuno, también Dios vendrá a buscarnos como quien se apodera de un tesoro, porque eso somos para Él. Y vendrá a buscarnos en el mejor momento”.

Palabra del Papa

La vigilancia permanente se consigue con la práctica constante de la oración y con el examen de conciencia. La fuerza nos la dan el Espirita Santo, la Eucaristía, la lectura y meditación de la Palabra. El premio consiste en tener paz en el alma, serenidad en nuestra mente y felicidad en el corazón. «Es esa virtud tan difícil de vivir: la esperanza, la más pequeña de las virtudes, pero la más fuerte. Y nuestra esperanza tiene un rostro: el rostro del Señor resucitado, que viene “con gran poder y gloria”, que manifiesta su amor crucificado, transfigurado en la resurrección. El triunfo de Jesús al final de los tiempos, será el triunfo de la Cruz; la demostración de que el sacrificio de uno mismo por amor al prójimo y a imitación de Cristo, es el único poder victorioso y el único punto fijo en medio de la confusión y tragedias del mundo.» (S.S. Francisco, Angelus15 de noviembre de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.-Propósito. Trabajar hoy con mucha alegría porque trabajo en la viña del Señor.

6.- Dios me hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy quiero acabar mi oración dándote gracias por las cosas tan bonitas que he meditado. Me siento feliz trabajando en tu viña. Con un “patrón así” da gusto trabajar. Espero tu venida última, pero con mucha paz, con alegría, con verdadero anhelo. Me gustaría acabar mi vida como Santa Teresa: Esposo mío, ¡hora era ya de que nos viéramos!

miércoles, 25 de agosto de 2021

En una epidemia, san Pío X trató a los enfermos y enterró a los muertos

 


Cuando era párroco, san Pío X, celebró los funerales solo y enterró a los muertos en medio de una epidemia de cólera

Antes de convertirse en Papa, san Pío X fue un humilde párroco que fue más allá de sus deberes para servir a su pueblo. Fue durante una epidemia de cólera cuando su corazón amoroso se mostró claramente, ya que hizo todo lo que pudo para ministrar a su pueblo.

En una biografía, titulada «La vida de Pío X», Frances Forbes señala la forma heroica en que pastoreó a su pueblo durante un brote mortal.

En 1873 hubo un brote grave de cólera. La gente de Salzano sabía poco de higiene y menos de saneamiento; era difícil hacerles tomar las precauciones más necesarias. Don Giuseppe [más tarde conocido como Pío X] lo era todo a la vez: médico, enfermero e inspector sanitario, además de párroco. No sólo había que atender a los enfermos y moribundos, sino también a los vivos animándolos y consolándonos. «Si no hubiera sido por nuestro querido Don Giuseppe», dijo un anciano en días posteriores, «habría muerto de miedo y dolor durante esos tiempos espantosos». Algunas personas se dieron cuenta de que los medicamentos y remedios recetados por el médico estaban destinados a aliviarlos rápidamente del dolor. Sin embargo, no los tomarían a menos que los administrara la propia mano del sacerdote.

San Pío X nunca abandonó a su rebaño y se quedó con ellos en la epidemia.Se aseguró de que fueran enterrados con gran dignidad. Era un momento en que los funerales solo se permitían junto a la tumba, con una estricta restricción de asistencia.

Entierros de noche

Por temor a la infección, los muertos tenían que ser enterrados de noche y no se permitía que nadie asistiera al funeral. Don Giuseppe estaba preocupado porque con el miedo y la prisa del momento no se honrara debidamente a estas víctimas de la epidemia. Por este motivo, estaba siempre allí para asegurarse de que todo se hiciera como debía. No solo recitaba las oraciones y realizaba las ceremonias prescritas por la Iglesia en tales ocasiones. Ocupaba su lugar como portador del ataúd e incluso ayudaba a cavar las tumbas.

Su salud se resintió por atender las necesidades de sus fieles, pero eso no lo detuvo. El obispo le ordenó que descansara a causa de su labor en la epidemia, pero san Pío X puso su salud en manos de Dios.

El obispo escribió a [Don Giuseppe], ordenándole que se cuidara un poco más; pero éste era un arte que Don Giuseppe nunca había estudiado y no sabía cómo empezar. Continuó dedicándose en cuerpo y alma a su rebaño, dejándose al cuidado de Dios. Su fuerte constitución se recuperó gradualmente de la tensión que había sufrido y, afortunadamente, los temores de sus amigos no se hicieron realidad.

Este extraordinario cuidado por los demás continuó durante el resto de su vida. Nunca vaciló en su deseo de atender las necesidades de los que estaban sufriendo.

10 Frases de la Madre Teresa de Calcuta IMPRESCINDIBLES en tu Desarrollo Personal

 

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, DÍA 25 DE AGOSTO.

 ¡Ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas!

1.-Oración introductoria.

Señorhoy el tema de la oración es sugerente. Me enseñas a vivir con limpieza, con transparencia, con sinceridad. Nada te molesta tanto como una vida apoyada en la mentira. Dame tu gracia para vivir sin doblez, para ser lo que soy, para vivir en íntima coherencia entre lo que vivo y lo que hago. Que mi mejor predicación sea la vida misma.


2.- Lectura reposad del evangelio: Mateo 23, 27-32

En aquellos días, dijo Jesús: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: «Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!» Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!

 
3.-Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Aquí el Señor sigue el tema de los fariseos hipócritas. Pero Jesús añade un matiz: el testimonio de los padres para bien o para mal. Normalmente solemos decir que los “hijos no obedecen; los hijos imitan”. Y nunca daremos suficientes gracias a Dios por nuestros padres cristianos, esos que nos dejaron la mejor herencia: el testimonio de sus obras. Y me pregunto: Sin el testimonio de mis padres, ¿sería ahora lo que soy? ¿Sería cristiano, sería sacerdote? Yo aprendí a rezar en las rodillas de mi madre. No recibí la fe de ninguna catequista. Fue mi madre mi mejor catequista. Todos los sicólogos están de acuerdo en afirmar que “nada como la leche materna”. Los laboratorios pueden hacer la misma leche, pero la unión del niño con su madre al mamar no lo puede ofrecer ningún laboratorio del mundo. Lamentablemente hoy día los que enseñan las oraciones a los niños ya no son las mamás sino los catequistas. Y eso se nota. Qué bello el testimonio de San Agustín cuando nos dice: “el dulce nombre de Jesús yo lo aprendí en la leche de mi madre”. Sin la presencia de Santa Mónica, nos hubiéramos privado de uno de los mejores hijos de la Iglesia.   

Palabra del Papa

En este grupo están los cristianos que no dan testimonio. Son cristianos de nombre, cristianos de salón, cristianos de recepciones, pero su vida interior no es cristiana, es mundana. Uno que se dice cristiano y vive como un mundano, aleja a los que piden ayuda a gritos a Jesús. Luego están los rigoristas, a quienes Jesús regaña porque cargan mucho peso sobre los hombros de la gente. Jesús les dedica todo el capítulo 23 de san Mateo. Hipócritas, explotáis a la gente, les dice Jesús. Y en vez de responder al grito que pide salvación alejan a la gente. Y finalmente está el tercer grupo de cristianos, los que ayudan a acercarse a Jesús. El grupo de cristianos que tienen coherencia entre lo que creen y lo que viven, y ayudan a acercarse a Jesús, a la gente que grita, pidiendo salvación, pidiendo la gracia, pidiendo la salud espiritual por su alma. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 28 de mayo de 2013, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito. No aparentar nunca lo que no soy.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al terminar esta oración, te pido que me quites todas las caretas, las fachadas, las incoherencias, la doblez. Que sea auténtico, que nunca aparente lo que no soy, que sea yo mismo y que todo lo que haga sea reflejo de lo que intento vivir. Dame fuerza para poder cumplir lo que pretendo.

San José de Calasanz, presbítero, que puso en marcha escuelas populares para instruir a niños y adolescentes en el amor y la sabiduría del Evangelio, y fundó en Roma la Orden de Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías († 1648).

Misa de hoy ⛪ Miércoles 25 de Agosto de 2021, para enfermos e impedidos

 

Diario de un peregrino: 22º etapa, San Martín del Camino - Astorga

 


En esta vigésimosegunda etapa partiremos desde San Martín del Camino hasta Astorga, en una etapa de casi 24 kilómetros.

IMAGEN DEL DÍA

 


La humildad no es algo que se viva de palabra, sino que requiere que se practique con las obras. Para un cristiano, ser humilde consiste en reconocer la insignificancia de su propia persona y estar dispuesto a sufrir desprecios y a ser ignorado. El reconocimiento de la insignificancia que uno es, ha de llevar a vivir sirviendo a los que nos rodean y glorificando al Señor que nos ha hecho seguidores suyos, miembros de su familia y herederos de su Reino, sin nosotros merecerlo.

lunes, 23 de agosto de 2021

Diario de un peregrino: 21º etapa, León - San Martín del Camino

 


En esta vigésimoprimera etapa partiremos desde León hasta San Martín del Camino, en una etapa de casi 25 kilómetros.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 24 DE AGOSTO, SAN BARTOLOMÉ

 San Bartolomé

¡Hemos encontrado: a Jesús!



1.- Introducción.

Señor, Bartolomé se encontró con Felipe y éste lo llevó a Jesús. Hoy quiero comenzar mi oración dándote gracias por los encuentros que he tenido con hombres y mujeres que me han ayudado en mi camino de fe. ¿Qué hubiera sido de mí si no hubiera sido por mis padres, el párroco de mi pueblo, religiosas, laicos comprometidos?… Gracias, Señor, por tantas personas que pusiste en mi camino y me ayudaron a encontrarme contigo.

2.- Lectura reposada del evangelio: Juan 1, 45-51

En aquel tiempoFelipe encuentra a Natanael y le dice: Aquel de quien escribieron Moisés y la Ley y los Profetas lo hemos encontrado: a Jesús, hijo de José, de Nazaret. Natanael le replicó: ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contestó: Ven y verás. Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño. Natanael le contesta: ¿De qué me conoces? Jesús le responde: Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Natanael respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Jesús le contestó: ¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores. Y le añadió: Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre.


3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

“Aquel de quien escribieron Moisés y la Ley y los Profetas lo hemos encontrado” Debajo de estas sencillas palabras se descubre la alegría, el entusiasmo, el asombro, el impacto que ha producido en Felipe el encuentro con Jesús. Esta experiencia tan singular y gratificante, no se la puede guardar sino que tiene necesidad de comunicarla. Natanael es un tanto escéptico: ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Pero Felipe no intenta convencerlo con palabras. Apela a la fuerza de la experiencia; Se limita a decirle: “Ven y verás”. Y claro que vio, y quedó admirado de Jesús. El mejor piropo que le pudo echar Jesús fue éste: “Un israelita de verdad, en quien no hay engaño”. Estas palabras indican que Jesús se ha encontrado muchas veces con falsos israelitas, con fariseos hipócritas, con hombres de quienes uno no se puede fiar. Pero Natanael es distinto. Natanael se extraña de las palabras de Jesús: “Te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Esta frase alude a la costumbre que tenían los judíos de leer la Biblia, a la puerta de su casa, con tranquilidad, y a la sombra de una higuera, para protegerse del sol.  Las palabras de Jesús: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre” aluden a la escala de Jacob (Gn. 28,12). Al evangelista Juan no se le escapa el anunciar a Jesucristo como la “verdadera escala de Jacob”, el verdadero “Revelador del Padre”, el único “Mediador” entre el cielo y la tierra.

Palabra del Papa.

«Ven y lo verás». Cada uno de nosotros ha llegado a conocer a Cristo gracias a otra persona. Un sacerdote nos bautizó y nos da los demás sacramentos; en casa o en la parroquia nos enseñaron el catecismo; seguramente algún amigo o amiga en concreto nos ha atraído más hacia la fe… En cada cristiano, a lo largo de los siglos, se repite el evento de Felipe, Natanael y Jesús. Gracias, Señor, por todos aquellos que me han llevado a Ti. ¿Qué sería de mí sin la ayuda de mis papás, de los sacerdotes, de mis amigos y hermanos en la fe? Gracias, Jesús, porque entraste en mi vida gracias a las personas que amo y sé que me aman; gracias por ser ese tesoro que he recibido de otros. Gracias, por la oportunidad de venir y verte, de conocerte más de cerca y de descubrir tu amor. Gracias porque, siendo el Hijo de Dios, has querido vivir entre nosotros. Quien ha conocido a Cristo, ha recibido el mayor don de esta vida. (Homilía de S.S. Francisco, 18 de enero de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito. Buscar un lugar tranquilo y leer un trozo de la Biblia.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración. Señor, al terminar hoy mi oración, te pido que me des “el celo” de Felipe que tiene prisa por comunicar la fe en Jesús; la “sinceridad” de Natanaél y su afición por leer la Palabra de Dios. Y la experiencia de alegría desbordante de los dos al encontrarse con JESÚS.

Misa de hoy ⛪ Lunes 23 de Agosto de 2021

 

El Maestro está ahí y te llama - Testimonio de la hermana Francesca de Iesu Communio

 

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 23 DE AGOSTO

 ¡Ay de vosotros que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos!

1.- Oración introductoria

Señor, hoy te quiero pedir por la limpieza y transparencia de la Iglesia. Jesús, tú no toleras algunos comportamientos de los fariseos que hacen daño al rebaño de las comunidades cristianas. Jesús, tú no toleras la arrogancia, la hipocresía, la intolerancia. Jesús tú quieres comunidades vivas que sirvan de espejos donde se transparente la comunidad de la Trinidad. 


2.- Lectura reposada del evangelio Mateo 23, 13-22

En aquellos días, dijo Jesús: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros! «¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: «Si uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!» ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro? Y también: «Si uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado.» ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el Santuario, jura por él y por Aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él.

 3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Aquí lo más importante que recrimina Jesús a los jefes del pueblo no es tanto el que ellos no quieran entrar en el nuevo camino traído por Él,  sino el que  “cierren la puerta para que otros  entren”. Y esto es muy actual en nuestros días. El Papa Francisco nos está invitando todos los días a “entrar por el camino del Evangelio”. Todos los días nos pone en contacto con la frescura del evangelio, con la verdad del evangelio, con la belleza del evangelio. Y algunos se empeñan en ponerle zancadillas a esta hermosa renovación que está llevando en la Iglesia. Otro tanto sucede con el tema de la ceguera. No es lo más grave que esos jefes fariseos sean ciegos; lo grave es que se conviertan en “guías del pueblo”. La ceguera consiste fundamentalmente en que no saben distinguir entre lo “esencial y lo accidental”.   Dan más importancia al “oro del templo” que al mismo Templo. Y más importancia a la ofrenda que hay en el altar que al propio altar. También en nuestra Iglesia Católica tenemos que entonar un “mea culpa” por haber tolerado, a veces, tanta “mercancía” en los lugares sagrados.  Y lo que es peor: hay jefes dentro de la Iglesia que dan más importancia a una moral tradicional que al misterio de un Dios-Amor que se deshace en ternura, compasión y misericordia con todos sus hijos. 

Palabra del Papa.

¡Qué corrección la que les has dado a los fariseos y escribas de tu tiempo, el Señor! Pero cuánto amor se descubre detrás de estas correcciones que buscaban la conversión. La corrección me demuestra que una persona de verdad se interesa por mí. No le es indiferente si estoy o no en el mal camino, si estoy malogrando mi existencia, si estoy haciendo las cosas de la manera incorrecta. Esto es lo que me demuestras hoy. Tú eres un Dios que se interesa por mi bien. Tú siempre buscas lo mejor para mí aunque a veces me cueste descubrirlo y aceptarlo. No eres el prohibidor absoluto, eres el consejero perfecto… «La corrección es un estímulo cuando también se valoran y se reconocen los esfuerzos y cuando el hijo descubre que sus padres mantienen viva una paciente confianza. Un niño corregido con amor se siente tenido en cuenta, percibe que es alguien, advierte que sus padres reconocen sus posibilidades.» (S.S. Francisco, Exhortación apostólica Amoris Laetitia, n. 269).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito: Vivir todo el día “en verdad”. No aceptar ni un átomo de hipocresía dentro de mí.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, Tú estuviste muy pendiente que en las primeras comunidades cristianas, no se filtraran doctrinas falsas, que pusieran en peligro la verdad del evangelio. El agua, en la medida que se aparta del manantial es más turbia. Que yo beba siempre agua de manantial y no de pozo; agua limpia y saltarina y no agua estancada.

Diario de un peregrino: 20º etapa, Mansilla de las Mulas - León

 



En esta vigésima etapa partiremos desde Mansilla de las Mulas hasta León, en una etapa de 18 kilómetros.

IMAGEN DEL DÍA

 


Los cristianos estamos llamados a amar a todos los hombres, porque en cada uno de ellos está Dios. Cada obra, por sencilla que sea, que hagamos con cada persona, recibirá su recompensa. Jesús nos espera en los pobres, en los enfermos, en los que está en la cárcel, en los desterrados, en los que son perseguidos… También en el vecino del al lado que nos resulta antipático. Aprendamos a ver el rostro de Cristo en cada uno de ellos.

domingo, 22 de agosto de 2021

sábado, 21 de agosto de 2021

ORACIÓN A SAN PÍO X

 

SAN PÍO X



Oración a San Pío X

Glorioso Papa de la eucaristía, San Pío X, que te has empeñado en “restaurar todas las cosas en Cristo”. Obtenme un verdadero amor a Jesucristo, de tal manera que solo pueda vivir por y para Él. Ayúdame a alcanzar un ardiente fervor y un sincero deseo de luchar por la santidad, y a poder aprovechar todas las riquezas que brinda la Sagrada Eucaristía. Por tu gran amor a María, madre y reina de todo lo creado, inflama mi corazón con una tierna y gran devoción.

Bienaventurado modelo de sacerdocio, intercede para que cada vez haya más Santos y dedicados sacerdotes, y se acrecienten las vocaciones religiosas. Disipa la confusión, el odio y la ansiedad, e inclina nuestros corazones a la paz y la concordia, a fin de que todas las naciones se coloquen bajo el dulce reinado de Jesucristo.

6 datos curiosos sobre San Pío X

  • Creó una red de espionaje interno en la Iglesia para informar sobre todas las actividades modernistas, ya que condenaba al modernismo por intentar renunciar a ciertos dogmas tradicionales del cristianismo para acomodar teorías científicas nuevas.
  • Gracias a su intercesión en vida sucedieron algunos milagros, como el caso de un joven paralizado a quien el Papa Pío X sostuvo en sus brazos y cuando lo soltó pudo salir corriendo; o el de una pareja que le solicitó su ayuda en una carta para sanar a su hijo con meningitis, él les dijo que ayunaran y oraran y dos días después el niño estaba curado.
  • Es conocido como “El Papa de la Eucaristía”.
  • Redactó un catecismo para Italia.
  • Comenzó a redactar el Código de Derecho Canónico ante la necesidad de codificar todas las normas jurídicas de la Iglesia.
  • Brindó un espacio para que las personas necesitadas se refugiaran en el Vaticano.

Domingo 21, tiempo ordinario: 22 de agosto de 2021

 «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna»

INTRODUCCIÓN

“Señor, ¿a quién iremos? El cristiano tiene la experiencia de que nadie más puede responder a sus interrogantes más hondos. Si los amigos fallan, si las ideas son vacías y los programas políticos engañan a los incautos, sólo el Señor permanece. Tú tienes palabras de vida eterna. Las palabras humanas se las lleva el viento; incluso las palabras escritas son manipuladas y negadas. Se utilizan como arma o como anzuelo, como disfraz o como moneda que se devalúa y caduca. Sólo la palabra del Señor permanece para siempre.”  (José Ramón Flecha).

TEXTOS BÍBLICOS

1 ª Lectura: Jos. 24,1-2ª.15-17.18b.     2ª Lectura: Ef. 5, 21-32.


EVANGELIO

San Juan 6,60-69

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?» Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.» Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.» Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?» Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»

REFLEXIÓN

En la liturgia de hoy hay unas preguntas y unas respuestas. Y merece la pena que las tengamos en cuenta porque son muy interesantes: tanto para el pueblo de Israel (Josué), como para los seguidores de Jesús.

1.– Pregunta de Josué al pueblo y respuesta (1ª lectura).

Esta asamblea de Siquén es muy importante porque es lo último que hace Josué antes de morir. No le importa su muerte, pero sí la fe de su pueblo. Por eso pregunta: ¿A quién queréis servir? ¿A los dioses de los amorreos o al Dios de nuestros padres? El pueblo contestó: ¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros! Y el pueblo da sus razones: “El Señor nos sacó de la esclavitud de Egipto”. El pueblo alude a las maravillas que el Señor ha hecho a su pueblo. Hoy día más que nunca, necesitamos tener experiencias fuertes de Dios para no ser contagiados de increencia. Lamentablemente, los niños de ahora ya no pueden aludir “a la fe de sus padres”.

2.– Pregunta de Jesús al pueblo que le sigue y respuesta de éste: ¿Esto os hace vacilar?

Lo que les hace vacilar, lo que les escandaliza es lo que les ha dicho: “Tenéis que comer mi cuerpo y beber mi sangre”. Respuesta: Este modo de hablar es duro. ¿Quién le puede hacer caso? A Jesús no se puede llegar por razonamientos. Aquellos que quieren razonar la fe, aquellos que quieren tener todo claro, aquellos que quieren ir a Dios sólo por la ciencia y no por la experiencia, nunca se van a encontrar con el Señor. “Dios ha ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has revelado a la gente sencilla” (Mt 11, 25). Lo importante de la fe es fiarse de Jesús, aunque no lo entendamos. Es lo que hizo su madre: no entendió a Jesús, pero se fio plenamente de Él. No intentó abrir el Misterio, sino que cargó toda la vida con él. Por eso es “la creyente”, la que nos lleva la delantera en el camino de la fe.

3.– Pregunta a los doce y respuesta de Pedro en nombre de ellos.

Muchos de los discípulos que seguían a Jesús se echaron atrás y no quisieron ir con Él. Ante esta realidad, Jesús no rectifica, no suaviza la doctrina, no trata de ganarlos rebajando las exigencias, sino que sigue adelante y mantiene intacto su mensaje. Las rebajas van bien para  los grandes almacenes, pero no para la doctrina de Jesús. Ahora Jesús se dirige a los doce, a los que han comido y bebido con Él, a los amigos más íntimos, a aquellos que el hecho de haber conocido a Jesús ha sido lo más grande, lo más bello, lo más bonito que ha ocurrido en sus vidas. A éstos les dice: ¿También vosotros queréis marchar? Y entonces Pedro, en nombre de los doce, dice:” Señor, ¿a quién iremos?”  Tú tienes palabras de vida eterna. Hay una bonita y elegante manera de decir a Jesús que sí; es ya no poder decirle que no. Son demasiados los encuentros, las experiencias, los detalles, que han acumulado de Jesús en sus corazones que ya es imposible arrancarse de esa persona. Ojalá, Jesús, estuviera tan metido en nuestras vidas que ya no nos fuera posible separarnos de Él.

PREGUNTAS

1.– Me pregunto sinceramente: Y yo ¿a qué Dios estoy sirviendo? ¿Al Dios revelado por Jesús o a otros dioses?

2.- ¿Tengo dudas de fe? En caso positivo, ¿Cómo trato de resolverlas? ¿Leyendo libros religiosos o rezando, fiándome de Dios?

3.- ¿Me siento tan estrechamente vinculado a Jesús que ya no puedo decirle que no?

San Pío X en 3 Minutos - El Santo del Día - 21 de Agosto

 



EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO , 21 DE AGOSTO

 Todos vosotros sois hermanos

1.- Introducción.

Señor, hoy en mi oración sólo te pido una cosa: que llegue a comprender tu mensaje, el proyecto del Padre sobre la humanidad, que llegue a descubrir aquello que más le agrada al Padre: el vernos unidos; y también lo que más le duele: el que rompamos esa unidad.


2.- Lectura reposada del evangelio, Mateo 23, 1-12

Entonces Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: 3haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame rabí. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar rabí, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Estas palabras duras de este capítulo de Mateo obedecen a una situación histórica concreta: la Iglesia cristiana ha roto definitivamente con la sinagoga judía. Los seguidores de Jesús deben ser fieles a Jesús y no a los jefes de las sinagogas a quienes les gustan los halagos de la gente, los primeros puestos en los banquetes, que la gente les salude como “maestros” por las calles… Y, lo peor de todo es que sean incoherentes: “dicen pero no hacen”; “ponen cargas pesadas a la gente y ellos ni levantan un dedo para moverlas. La Iglesia de Jesús debe tener otro estilo, otro talante, otra manera de ver las cosas. A Jesús no le gusta que a cualquiera de los humanos le llamemos “padre”. Hay peligro de confundirlo con el único y verdadero Padre que es Dios; padre cariñoso y lleno de ternura y misericordia. Tampoco quiere que llamemos a nadie “maestro”. Entre cristianos el único Maestro es Jesús, un maestro de vida. Todos los demás, incluidos los apóstoles, somos “discípulos”, es decir, personas que siempre estamos aprendiendo de Jesús. Y menos quiere Jesús que se le dé a nadie el título de “señor” porque uno sólo es el Señor, el que ha muerto y ha resucitado por nosotros. Está claro el pensamiento de Jesús: “todos vosotros sois hermanos”. Ahora bien, las diferencias, los títulos, los honores, las preferencias, son un obstáculo para la auténtica fraternidad.

Palabra del Papa

“En el pasaje de hoy, Jesús amonesta a los escribas y fariseos, que en la comunidad desempeñaban el papel de maestros, porque su conducta estaba abiertamente en contraste con la enseñanza que proponían a los demás con rigor. Jesús subraya que ellos «dicen, pero no hacen» (Mt 23, 3); más aún, «lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar» (Mt 23, 4). Es necesario acoger la buena doctrina, pero se corre el riesgo de desmentirla con una conducta incoherente. Por esto Jesús dice: «Haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen» (Mt 23, 3). La actitud de Jesús es exactamente la opuesta: él es el primero en practicar el mandamiento del amor, que enseña a todos, y puede decir que es un peso ligero y suave precisamente porque nos ayuda a llevarlo juntamente con él (cf. Mt 11, 29-30). (Benedicto XVI, Ángelus, Plaza de San Pedro, 30 de octubre de 2011).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya reflexionado. (Guardo silencio).

5.-Propósito. Hoy haré un esfuerzo por descubrir que cada hombre con quien me encuentre es mi hermano y cada mujer es mi hermana.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, sé muy bien que una cosa es saber cosas bonitas de la amistad y otra muy distinta es tener un buen amigo. Y también sé que una cosa es llamarse hermano y otra muy distinta el serlo. Dame, Señor, la gracia de vivir en una comunidad de hermanos, de saber superar las diferencias y, sobre todo, de poder experimentar “lo bueno y hermoso que es vivir los hermanos unidos”.

Memoria del papa san Pío X, que fue sucesivamente sacerdote con cargo parroquial, obispo de Mantua y después patriarca de Venecia. Finalmente, elegido Sumo Pontífice, adoptó una forma de gobierno dirigida a instaurar todas las cosas en Cristo, que llevó a cabo con sencillez de ánimo, pobreza y fortaleza, promoviendo entre los fieles la vida cristiana por la participación en la Eucaristía, la dignidad de la sagrada liturgia y la integridad de la doctrina († 1914).

viernes, 20 de agosto de 2021

SAN PÍO X, TITULAR DE NUESTRA PARROQUIA

 


HIMNO
CELEBRACIÓNES DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA

21 DE AGOSTO A LAS 19.00
22 DE AGOSTO A LAS 12:00 (Misa Solemne)

IMAGEN DEL DÍA

 

Somos tentados de mil maneras para que nos apartemos de la senda correcta, que es la que nos lleva a Dios. Únicamente cuando damos nuestro consentimiento para desviarnos del buen camino, obramos de manera culpable. Para volver a la ruta de la que nunca tendríamos que desviarnos, no hay otro modo que no sea el suplicar la misericordia de nuestro Padre, que siempre nos concederá el perdón

Diario de un peregrino: 18ª etapa, Terradillos de los Templarios - Bercianos del Real Camino

 


En esta dieciochoava etapa partiremos desde Terradillos de los Templarios hasta Bercianos del Real Camino, en una etapa de 26 kilómetros donde completamos el ecuador del Camino y nos adentramos en tierras leonesas.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 20 DE AGOSTO

 ¿Cuál es el mandamiento principal de la ley?

1.- Oración introductoria.

Señor, muchas veces yo he estado preocupado porque no sabía qué era lo que te gustaba o te disgustaba. Pero hoy ya no tengo dudas: me lo has aclarado perfectamente en este evangelio. Puedo agradarte si no me desvío de la senda del amor. Y te desagrado cuando tomo otro camino diferente.  Gracias, Señor, porque ya sabemos cómo darte gusto.


2.- Lectura reposada del evangelio:  Mateo 22, 34-40

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley? Él le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.» Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.


3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

El amor a Dios y el amor al hombre ya estaban en los libros del A.T. Del amor a Dios se habla en el famoso Semá que el buen israelita recita todos los días al levantarse: “Amarás a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas” (Dt. 6,5). Del amor al prójimo nos habla el Levítico cuando dice:” amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lev. 19,18). Y nos preguntamos: ¿Dónde está la novedad de Jesús? La novedad, la genialidad de Jesús, está en lo siguiente: 1) Estos dos mandamientos, que estaban en libros distintos, se vivían por separado. Así uno podía amar a Dios y no amar al hombre. Podía rezar muy piadosamente en el Templo y después “dar un rodeo al hombre que se desangra en el suelo” (Parábola del samaritano).  Jesús une estos dos mandamientos de modo que sean vasos comunicantes que, si uno sube de nivel, debe también subir el otro. Lo dice muy bien San Juan:” el que dice que ama a Dios y no ama a su hermano es un mentiroso” (1Jn. 4,20). 2) En tiempo de Jesús, los mandamientos que debían saber y cumplir los judíos ascendían a 365. ¿Quién se puede acordar de todos? Y, sobre todo, ¿quién es capaz de cumplirlos todos? Porque para ellos todos eran importantes. Jesús reduce a dos todos los mandamientos: amar a Dios y amar a los hermanos. ¡Qué alivio!…

Palabra del Papa.

“Los dos horizontes del Reino: Resumir toda la Escritura, poner en una frase todo el mensaje de Dios a lo largo de la historia… Esto es lo que Cristo nos dice en este Evangelio. Pero no se trata de una fórmula mágica que resuelve todos los problemas; es, más bien, el doble horizonte que da sentido a la vida, el criterio para ir en la dirección correcta. Primero Cristo nos habla de un horizonte hacia lo alto. “Amarás al Señor tu Dios…” Es verdad que hay muchas responsabilidades, necesidades y problemas en nuestra vida. A veces demasiados, y a veces como si nos estiraran en todas las direcciones… Sin embargo, en medio de ese aparente desorden, existe un punto firme, central, que pone en la proporción todo lo demás: «…con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente». En segundo lugar, tenemos el horizonte alrededor de nosotros, con todos aquellos hombres y mujeres que encontramos a nuestro lado. Cristo nos invita a amarlo también en nuestros hermanos y hermanas, buscando el bien de ellos como si fuera nuestro propio bien.  El que ama de verdad siente la alegría del otro como propia, se entristece por la tristeza de su hermano. Al igual que Cristo, que construyó el Reino de los cielos amando a su Padre sobre todas las cosas y amándonos hasta el extremo, dándose totalmente a nuestra salvación”. (S.S. Francisco, Angelus, 15 de mayo de 2016).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito: Me retiraré a un lugar adecuado y daré gracias a Dios por haberme liberado del peso insoportable de tantas leyes.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy no quiero acabar mi oración sin darte gracias por haber hecho del amor el mandamiento más importante de la vida, el único importante. Yo amando cumplo con Dios y con los hermanos. Yo amando, puedo realizarme como persona y ser feliz. No necesito más. No tengo que complicarme la vida. ¡Gracias, Señor!

Memoria de san Bernardo, abad y doctor de la Iglesia, el cual, habiendo ingresado con treinta compañeros en el nuevo monasterio del Cister, fue después fundador y primer abad del monasterio de Clairvaux (Claraval), dirigiendo sabiamente a los monjes por el camino de los mandamientos del Señor, con su vida, su doctrina y su ejemplo. Recorrió una y otra vez Europa para restablecer la paz y la unidad e iluminó a la Iglesia con sus escritos y sabios consejos, hasta que descansó en el Señor cerca de Langres, en Francia († 1153).