/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 24 DE NOVIEMBRE

 No perecerá ni un cabello de vuestra cabeza.

1.-Oración introductoria.

Señor, hoy me acerco con cierto miedo a leer tu evangelio. Nos habla de cárceles, de odios, de muertes. Pero hay una palabra tuya que me da mucha paz. “No perecerá ni un cabello de vuestra cabeza”. Detrás de todos males, de todos los atropellos, de toda muerte, hay un Dios Padre que cuida con amor no sólo a sus criaturas sino de lo más pequeño de ellas: sus cabellos. Me emociona un Dios tan grande, creador de todas las galaxias, cuidando un cabello de mi cabeza. Señor, que siempre confíe en Ti.

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 21, 12-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os sucederá para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Las palabras de este evangelio nos asustan a los cristianos: “seréis odiados por causa de mi nombre”. No somos odiados por el hecho de ser hombres, sino por el hecho de ser cristianos. Nos preguntamos: ¿Qué hace mal un cristiano para ser odiado? El cristiano es un seguidor de Jesús que “pasó por la vida haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo” (Hech. 10,38). Un cristiano es una persona que se levanta por la mañana con este programa: hacer todo el bien que pueda a la gente. Levantaré al que está caído; alegraré la vida del que está triste; acompañaré al que se siente solo; incentivaré al que está a punto de perder la esperanza. Y todo esto que yo lo he recibido gratis de mi Señor Jesucristo, lo daré también gratis. Si el cristiano hace todo esto, ¿por qué es perseguido? Porque, lamentablemente, también hay personas que, haciendo mal uso de su libertad, obran lo contrario: se levantan pensando a quién pueden hacer el mayor daño posible; a quién pueden destrozar la vida; a quién pueden dar mayor sufrimiento…Y esto sin importarles nada si ese mal se lo hacen a mayores o a niños; a jóvenes o ancianos. Todo ese inmenso mal que se produce en el mundo cada día, ¿Quién lo puede salvar? ¿Quién lo puede redimir?  ¿Quién lo puede reciclar? ¡Sólo el amor! En la Cruz, Jesús aparece como una inmensa hoguera que arde en llamaradas de amor. Bella y hermosa la tarea de los cristianos, seguidores de Jesús: “Vencer el mal a fuerza de bien” (Ro. 12,21).

Palabra del Papa

“El segundo aspecto nos interpela precisamente como cristianos y como Iglesia: Jesús preanuncia pruebas dolorosas y persecuciones que sus discípulos deberán padecer, por su causa. Sin embargo, asegura: “Pero no perecerá ni un cabello de su cabeza”. ¡Nos recuerda que estamos totalmente en las manos de Dios! Las adversidades que encontramos por nuestra fe y nuestra adhesión al Evangelio son ocasiones de testimonio; no deben alejarnos del Señor, sino impulsarnos a abandonarnos aún más en Él, en la fuerza de su Espíritu y de su gracia. En este momento pienso y pensamos todos, hagámoslo juntos, pensemos en tantos hermanos cristianos que sufren persecuciones a causa de su fe. ¡Hay tantos! Quizá más que en los primeros siglos. Jesús está con ellos. También nosotros estamos unidos a ellos con nuestra oración y nuestro afecto. También sentimos admiración por su coraje y su testimonio. Son nuestros hermanos y hermanas que en tantas partes del mundo sufren a causa de ser fieles a Jesucristo”. Los saludamos de corazón y con afecto (S.S. Francisco, Ángelus del 17 de noviembre de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí este evangelio ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito. Todo lo que ocurra en este día, aunque me haga sufrir, lo venceré con amor.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, yo no me puedo conformar con ser uno más, uno del montón, uno que gasta su vida sin hacer nada de provecho para los demás. Tal vez así, sin complicarme la vida, podría vivir sin ser perseguido; pero yo quiero vivir como cristiano, No quiero limitarme a no hacer el mal, quiero implicarme en hacer el bien. Así tendré ocasión de dar testimonio de Ti ante el mundo. Y, sobre todo, quiero vivir cobijado bajo la bondad de un Dios que está tan pendiente de mí que es capaz de contar hasta el último de mis cabellos. ¡Gracias, Dios mío!

IMAGEN DEL DÍA

 


Si nos alejamos de Dios, el egoísmo en nuestras vidas se crece y dejamos de amar desinteresadamente; en cambio, la cercanía a Dios, que es Amor, nos da fuerzas para amar a los amigos y a los que se consideran enemigos, aunque no lo sean. Los santos llegaron a serlo porque supieron estar cerca de Dios sirviendo a los hombres más necesitados. Ninguno obró por quedar bien ante el mundo, sino por amor a Dios.

martes, 23 de noviembre de 2021

"IGLESIA FRATERNA Y CUIDADORA QUE CAMINA CON LOS POBRES" CÁRITAS PARROQUIAL / PASTORAL DE LA SALUD

 I. POR UNA IGLESIA SINODAL QUE CAMINA CON LOS POBRES

ElSínodo es un abuena oportunidad para reflexionar cómo caminar juntos en la Iglesia y cuestionarnos sobre cuál es el nivel de participación de las personas más pobres en los espacios de reflexión, toma de decisiones y celebración.

1. "A los pobres los tenéis siempre con vosotros": una sociedad que expulsa y protege poco.

- El impacto desolador de la crisis. 11 millones de personas en España en situación de exclusión.

- Un sistema de protección social insuficiente. solo el 18,65% recibe el Ingreso Mínimo Vital.

- Abrir caminos de esperanza.

2. Los pobres, compañeros de viaje.

- El camino de la sinodalidad: Caminar juntos es la forma más eficaz de manifestar y poner en práctica la naturaleza de la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino y misionero.

- Iglesia de la escucha y la cercanía samaritana. Iglesia portadora de BuenaNoticia para los más pobres. Iglesia samaritana, profética y transformadora.

3. Pasos de una Iglesia sinodal que camina con los pobres y excluidos.

- Impulsar una continua conversión, que trae cosigo una espmerada solicitud por los pobres desde el encuentro con Cristo.

- Salir al encuentro de las personas empobrecidas: No hay que esperar a que llamen a nuestra puerta, sino llegara ellos para hacerlos " parte de nuestra vida e instrumentos de slavación.

- Transitar caminos de justicia para la transformación social. Es necesario un compromiso social que sea transformador de las personas y delas causas de las pobrezas y apueste por un modelo de desarrollo más humano e integral.

- Fortalecer la comunidad cristiana como signo de fraternidad. Comunidades fraternas que acogen, sirven, acompañan y comparten con las personas empobrecidas como hermanos de camino, así como crear espacios de encuentro y participación donde los mismos pobres den y recibn.

- Promover la fraternidad universal. En un mundo globalizado en el que la interdependencia de lo social y lo humano es cada vez más evidente, la acción caritativa y social debe ser universal.

- La espiritualidad del "caminar juntos".

II. CONSTRUIMOS UNA COMUNIDAD CRISTIANA CUIDADORA, CLAVES PARA UNA PASTORAL DEL CUIDADO.

1. La necesidad de los cuidados en una sociedad del descuido y la desconexión.

Vivimos en la sociedad de las tres D. descuido, desconexión y desvinculación. En este contexto, la promesa es la "Cultrura del cuidado para erradicar la indiferencia, elrechazo y la confrontación, que sueleln  prevalecer hoy en día" 8Mensaje Jornada Mundial de la Paz 2021).

2. Dios es origen y modelo de los cuidados.

El Dios creador cuida sus criaturas, especialemnete del ser humano a quien otorga la máxima dignidad posible por ser creado a imagen y semejanza suya. La vida y el ministerio deJesús encarnan el punto culminate dela revelación del amor cuidadoso del Padre por la humanidad (cf. Jn 3,16).

3. Claves de acción para una cultura del cuidado.

- El cuidado de uno mismo, que permite cuidar a los demás.

- El cuidado de los otros, vulnerables, desde el acompañamiento.

- El cuidado de los extraños y extranjeros. La culturadel encuentro.

- El cuidado del bien común para crear aquellas condiciones que posibilitan la vida digna de todos.

- El cuidado de la casa común: "cuidar el mundo que nos rodea y contiene es cuidarnos a nosotros mismos" (FT 17).

- El cuidado de la comunidad cristiana, formada por hombres y mujeres que se hacen cargo de la fragilidad de los demás (cf. FT 67). Tres claves: dar prioridad al cuidado como misión, promover la revolución de la ternura, motivar una pastoral del cuidado.

- Una espiritualidad que anima y motiva del cuidado, que ahonda en la vocación del cuidado del otro, como participación en el plan crador y cuidador de Dios, e incluya una espiritualidad dela fragilidad que reconoce lapropia vulnerabilidad y la vive como un don.

Frente a las tres "D", las tres "C " de Cáritas.


Vicente Martín Muñoz

Delegado Episcopal de Cáritas Española.

Director del Secretariado de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social de la Conferencia Episcopal Española.





EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 23 DE NOVIEMBRE

 Es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato.

1.- Oración introductoria.

Con el evangelista Juan quiero hacer una distinción entre “este mundo y “el mundo éste”. Este mundo que nos has regalado es maravilloso y quiero disfrutarlo y agradecerlo. Pero hay otro mundo “el mundo éste” que ha rechazado a Jesús, que se ha encerrado en sí mismo, que sólo busca las cosas superfluas y materiales, que olvida a los demás… Ese mundo quiero que desaparezca cuanto antes. Que se establezca el Reino de Dios que es libertad, amor, esperanza, y deseos inmensos de fraternidad.

2.- Lectura reposada del evangelio: Lucas 21, 5-11

En aquel tiempo algunos ponderaban la belleza del Templo, que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas. Jesús les dijo: Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida. Le preguntaron: Maestro, ¿cuándo sucederá eso? Y ¿cuál será la señal de que todas estas cosas están para ocurrir? Él dijo: Mirad, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: «Yo soy» y «el tiempo está cerca». No les sigáis. Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato. Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Algo debe ser destruido. En la Iglesia soñada por Jesús siempre debe existir un “fin del mundo éste”. Esa Iglesia de grandeza, de poder, de grandes joyas, de riqueza acumulada y no compartida, debe desaparecer. De esa Iglesia no debe quedar piedra sobre piedra. Esa Iglesia de miedos y amenazas, de “profetas de calamidades”, “de fundamentalismos apocalípticos” que ven ruina y devastación en todo lo que no cuadra con su miope y personal visión de las cosas, debe desaparecer; no debe quedar piedra sobre piedra. Eso no es evangelio, eso es fanatismo intolerante. También deben desaparecer los que pronostican ya el fin de este mundo. Según nos dice el propio evangelio “el fin del mundo no es inmediato”. Que el fin del mundo ya estaba cerca, es lo que creía la primitiva Iglesia. Y fue precisamente el evangelista Lucas el que abre un nuevo horizonte al escribir una obra en dos partes: evangelio y hechos de los apóstoles. Ha terminado la etapa de Jesús en la tierra, pero ahora comienza una nueva etapa: la etapa de la Iglesia que, por la acción del Espíritu Santo, está llamada a reproducir y llevar adelante la obra de Jesús. Los cristianos de todos los tiempos no podemos perder el tiempo preguntando: ¿Cuándo va a suceder esto? Es tanta y tan bonita la tarea que debemos hacer que no nos es permitido, como a la esposa de Lot, mirar atrás, si no nos queremos convertir en estatuas de sal, es decir, en personas estáticas que frenan el curso de la historia. Lo nuestro es mirar adelante y entusiasmarnos con la bella tarea de construir un “nuevo mundo” una nueva Iglesia en la que Jesús sea el único fundamento.

Palabra del Papa

Jesús dijo: “Esto que ven, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida”. Naturalmente le preguntan: ¿cuándo sucederá esto?, ¿cuáles serán los signos? Pero Jesús dirige la atención de estos aspectos secundarios – ¿cuándo será?, ¿cómo será? – la dirige a las verdaderas cuestiones. Y son dos: Primero: no dejarse engañar por falsos mesías y no dejarse paralizar por el miedo. Segundo: vivir el tiempo de la espera como tiempo del testimonio y de la perseverancia. Y nosotros estamos en este tiempo de la espera, de la espera de la venida del Señor. Esta alocución de Jesús es siempre actual, también para nosotros que vivimos en el Siglo XXI. Él nos repite: “Miren, no se dejen engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre”. Es una invitación al discernimiento. Esta virtud cristiana de comprender dónde está el Espíritu del Señor y dónde está el mal espíritu. También hoy, en efecto, hay falsos “salvadores”, que tratan de sustituir a Jesús: líderes de este mundo, santones, también brujos, personajes que quieren atraer a sí las mentes y los corazones, especialmente de los jóvenes. Jesús nos pone en guardia: “¡No los sigan!”. “¡No los sigan!” (S.S. Francisco, Ángelus del 17 de noviembre de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito. Amar apasionadamente este tiempo que nos toca vivir porque no tenemos otro. Y Dios ama y quiere salvar a esta generación

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero ser una persona de mi tiempo y no quiero, de ninguna manera, hablar mal de esta época que nos toca vivir. Como el Evangelista Lucas, quiero mirar adelante, abrir un horizonte de esperanza, dar ilusión a gente que va de vuelta de todo, y decir que, para los cristianos, “cualquier tiempo pasado fue peor”. Es mucho mejor lo que nos queda que lo que ya hemos vivido. De Dios nos queda casi todo por descubrir. Él siempre nos sorprende. ¡Gracias, Señor!

lunes, 22 de noviembre de 2021

EL MANANTIA LDE LA VIDA. EVANGELIO, 22 DE NOVIEMBRE

 De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos

1.- Oración introductoria.

Hoy, Señor, quiero darte gracias por tu mirada. No es como la nuestra que se va detrás de lo  grande, lo fastuoso, lo que deslumbra. Nos fijamos en los buenos artistas, famosos futbolistas, gente que sale mucho en Televisión. Nuestros ojos están enfermos, son turbios, miopes. La mirada de Jesús es limpia, profunda, dulce, transformadora. Jesús no  ve a aquellos que echan limosnas para engrandecerse, para que la gente se fije en ellos. Jesús ve, observa, mira y admira a esa viejecita que dando dos moneditas ha dado todo lo que tenía.

2.- Escucha atenta del evangelio. Lucas 21, 1-4

En aquel tiempo, alzando Jesús la mirada, vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En el evangelio de Lucas este relato viene a continuación de una controversia de Jesús con los maestros de Israel que buscaban los primeros puestos y devoraban la hacienda de las viudas. Jesús observa cómo los ricos echan dinero en el arca del templo. Cuanto más sonaban las monedas más fuertes eran los aplausos de la gente. Pero la mirada de Jesús se detiene en una pobre viuda que, llevando dos monedas, echa las dos y se queda sin nada. Podría haberse quedado una y tener asegurado el pan del día siguiente. Pero la viuda se queda sin nada: sin el sustento de hoy y sin el pan del mañana. Al vaciarse de todo lo que tiene, pone el presente y el futuro en las manos de Dios.   No da de lo que le sobra sino de lo que necesita para vivir. Ha depositado sus monedas en el cepillo de las ofrendas para el sacrificio de “holocausto”. Y en esta clase de sacrificios, como indica la palabra, se quemaba todo. Ella es de Dios y le entrega a Dios todo lo que tiene y todo lo que es. Sólo Dios puede crear, es decir, sacar algo de la nada. Y, en el orden espiritual, lo mismo. Dios llena al que está vacío, enriquece al que es pobre, y con nuestra nada, sabe trabajar muy bien y hacer cosas maravillosas. Como sucedió con su madre que hizo con ella cosas admirables porque se fijó en su pequeñez.

Palabra del Papa

“Pero los pobres –y este es el tercer punto– no sólo son personas a las que les podemos dar algo. También ellos tienen algo que ofrecernos, que enseñarnos… En cierto sentido, los pobres son para nosotros como maestros. Nos enseñan que una persona no es valiosa por lo que posee, por lo que tiene en su cuenta en el banco. Un pobre, una persona que no tiene bienes materiales, mantiene siempre su dignidad. Los pobres pueden enseñarnos mucho, también sobre la humildad y la confianza en Dios. En la parábola del fariseo y el publicano, Jesús presenta a este último como modelo porque es humilde y se considera pecador. También la viuda que echa dos pequeñas monedas en el tesoro del templo es un ejemplo de la generosidad de quien, aun teniendo poco o nada, da todo» (S.S. Francisco, Mensaje para la XXIX Jornada mundial de la juventud, enero 2014).

4.- Qué me dice hoy a mi esta palabra ya reflexionada. (Silencio)

5.-Propósito: Hoy daré algo a las personas que me necesitan: algo de mi tiempo, algo de mi afecto.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, estoy impresionado con la postura de esta pobre viuda que da todo lo que tiene para el Señor. En el evangelio de Lucas, tan amigo de los pobres, esta mujer será ejemplo y modelo de seguimiento fiel al Señor. Ella es feliz, no por ser pobre, sino por tener a Dios como suprema riqueza de su vida. Señor, ¡qué lejos estoy de vivir esta actitud de la viejecita!.  Dame un corazón grande y generoso, vacío de todo para poder llenarlo de Ti.

IMAGEN DEL DÍA

 

Debemos insistir una y otra vez, ante nosotros mismos, que solamente el amor es lo que da sentido auténtico a nuestras vidas. Si falta, todo lo demás, por muy hermoso y útil que pueda parecernos, no servirá para nada. Podemos hacer grandes cosas, pero de nada servirán ante los ojos de Dios si carecen del amor. Solamente quien ama de verdad, sin límites, queda satisfecho.

domingo, 21 de noviembre de 2021

EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO Y REZO DE VÍSPERAS EN ADVIENTO

PARROQUIA SAN PÍO X , LOGROÑO


TODOS LOS SÁBADOS DE 18:30 A 19:00

EXPOSICIÓN DEL SANTÍMO Y REZO DE VÍSPERAS

ORACIÓN POR EL  SÍNODO

Estamos ante ti, Espíritu Santo, reunidos en tu nombre. Tú, que eres nuestro verdadero consejero: ven a nosotros, apóyanos, entra en nuestros corazones. Ensénanos el camino, muéstranos cómo alcanzar la meta. Impide que perdamos el rumbo como personas débiles y pecadoras. No permitas que la ignorancia nos lleve por falsos caminos. Concédenos el don del discernimiento, para que no dejemos que nuestras acciones se guíen por prejuicios y falsas consideraciones. Condúcenos a la unidad en ti, para que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia, sino que en nuestro peregrinaje terrenal nos esforcemos por alcanzar la vida eterna. Esto te lo pedimos a ti, que obras en todo tiempo y lugar, en comunión con el Padre y el Hijo por los siglos de los siglos. Amén.


Santiago de Compostela, el comienzo del camino

 Después de una pandemia que nos ha zarandeado el alma, Santiago de Compostela vuelve a ser faro en la senda de los peregrinos, llegados de todo el mundo, que anhelan el encuentro cariñoso con el apóstol. El Año Santo que vivimos invita a renacer a la esperanza porque, en el final de la peregrinación interior, comienza el siguiente camino.

sábado, 20 de noviembre de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA. Jesucristo, Rey del Universo: 21 de noviembre de 2021


Mi reino no es de este mundo

INTRODUCCIÓN

Jesús es lo contrario de lo que, normalmente, entiende la gente por un rey. El reino de Jesús es el reino del amor y de la entrega al servicio a los demás. Para reinar de esa manera no necesita ni soldados ni poder. Lo va a demostrar entregando su vida en la cruz. Estaremos en la verdadera perspectiva si no olvidamos que Jesús reinó desde la cruz. Aceptar la muerte como entrega total, es toda su gloria y todo su poder. Jesús hace presente el Reino que es Dios, cuando se olvida de sí mismo y pone todo lo que es al servicio de todos. El «Hijo de hombre» (único título que Jesús se aplica a sí mismo), nos da la clave para entender lo que pensaba de sí mismo. Se considera el hombre auténtico, el modelo de hombre, el hombre verdad. Su intención es que todos lleguen a identificarse con él. Jesús es la última referencia para todo el que quiera llegar a manifestar en su vida la verdadera calidad humana (Fray Marcos).

TEXTOS BÍBLICOS

1ª lectura: Dan. 7,13-14.       2ª lectura: Ap. 1,5-8.

EVANGELIO

San Juan 18, 33b-37:

En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?» Pilato replicó: «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?» Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?» Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

REFLEXIÓN

1.– La bella profecía de Daniel (1ª Lectura). Daniel tiene un sueño-visión. Y aparece el océano, como elemento hostil. Y del océano brotan las fieras, que entran en la tierra firme de la historia. Una fiera va eliminando a otra y cada vez peor. Esas fieras ya son conocidas por nosotros: el imperio de Nabucodonosor, los medos, los persas, Alejandro Magno… Y así la historia va pasando bajo el dominio de lo bestial, lo feroz, lo brutal. Si sigue así, la historia no tiene remedio. Entonces, el mismo Dios, como un anciano venerable, se sienta solemnemente con unos libros en las manos. Hay que buscar una solución. Y la solución no está en una quinta fiera. Y sigue la visión. Aparece “una figura humana” que viene de la carroza celeste. En un principio a esa figura se le da una interpretación colectiva: “la comunidad de los santos del Altísimo, el Pueblo consagrado a Dios”. Pero va pasando el tiempo y la profecía no funciona. Es entonces cuando se le da una interpretación individual, esa figura es la cabeza de ese pueblo, es decir, EL MESIAS.

2.– Con Jesús, el Mesías, la profecía llega a plenitud. Es Jesús el que va a dar a la humanidad “un rostro humano”.  Jesús va a ser “rey” pero no de este mundo salvaje y bestial. Él nos va a decir que “todos somos hijos de Dios” y que, por lo tanto, somos hermanos. Con Jesús se debe acabar con la ley de la selva. Y va a imponer la ley del amor, del servicio auténtico al hombre, a todo hombre o mujer sin poner etiquetas; la ley   de la autoridad como servicio desinteresado. Jesús va a pasar toda la vida haciendo el bien y quitando de nosotros el mal. Es impresionante las palabras del ciego de Betsaida, después de haber sido untado por Jesús: “Veo hombres como árboles que andan” (Mc. 8.24). Unos hombres sin rostro humano. Sin capacidad de entender ni de sentir, reducidos a una vida puramente vegetativa. A ese hombre que no es hombre, que ha sido desfigurado, a ése viene a salvar Jesús. Cuando Cristo es perseguido en el huerto, Pedro le corta a uno la oreja, por defender a Jesús. Pero Jesús, después de curar la oreja, le dice mansamente a Pedro: “Mete tu espada en la vaina, porque el que a hierro mata, a hierro muere” (Mt. 26,52). Jesús no ha caído en la trampa. Por el camino de la violencia se entra en un callejón sin salida.  Jesús morirá en una Cruz, como Rey de Paz, de Amor, de Verdad, de Justicia.

3.– El cristiano está llamado a ser “rey de sí mismo”. En el bautismo se nos dice que somos “reyes”. Pero no reyes para dominar sino para dominarnos a nosotros mismos. A los primeros cristianos que vivían en Roma en tiempo de los emperadores, se les obligaba a dar culto al Emperador, como si fuera un Dios. Pero ellos decían: Nosotros no adoramos más que a nuestro Señor Jesucristo, que ha muerto y ha resucitado por nosotros. Esta profesión de fe, los llevó al martirio. Debemos estar atentos porque, dentro de nuestro corazón, podemos llevar bestias salvajes. Lo decía muy bien San Basilio:” Los hombres estamos llamados a dominar el mundo, a ser dueños y señores de nosotros mismos. ¿Dominas toda clase de fieras? Me responderás: ¿Es que tengo fieras dentro de mí? Sí, y muchas. Fiera grande es la cólera cuando ladra en tu corazón, ¿no es más feroz que cualquier mastín?  El que injuria afiladamente, ¿no es un escorpión? El codicioso, ¿no es un lobo rapaz? El lujurioso, ¿no es un caballo enfurecido? En resumen, hay muchas fieras en nosotros. Ahora bien, si dominando a las fieras de fuera, dejas que te dominen las de dentro, ¿te has hecho realmente señor de las fieras? Has sido creado para dominar: dominar las pasiones, dominar las fieras”.

PREGUNTAS

1.- ¿Estoy convencido de que este mundo salvaje, bestial, no puede seguir así?  La solución ¿de dónde la espero? ¿De arriba o de abajo?

2..- ¿Me admira la figura del Hijo del Hombre, capaz de dar “rostro humano” a todos los medios y sistemas de deshumanización?

3.- ¿Estoy dispuesto, como cristiano, a trabajar para que el hombre sea cada vez más hombre, y la mujer más mujer?

Moniciones para la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo

Monición de entrada

La celebración de Jesucristo, Rey del Universo, cierra el año litúrgico con el acento escatológico y apocalíptico propio de los últimos domingos. Cristo es el Alfa y la Omega, es decir: el principio, el centro y el fin de la historia humana que Dios convierte en historia de salvación. Cristo se manifestó ante Pilato; es Él quien nos revela al Padre. Vivamos en esta Eucaristía el gran gozo de tener a Cristo como testigo de la Verdad que nos guía hacia el Padre. 

Primera lectura: Dt 7, 13-14 (Su poder es eterno, no cesará)

La primera lectura nos describe una visión de Daniel. Entre las nubes aparece un hombre a quien se le da poder, honor y reino. Nuestro autor identifica a este Mesías con el líder del pueblo de los santos. Luego el Nuevo Testamento identifica a este Hijo de Hombre con Jesús.


Segunda lectura: Ap 1, 5-8 (Cristo ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes)

En la segunda lectura tomada del libro del Apocalipsis vemos a Cristo como el Testigo fiel de Dios, el resucitado y el Rey Todopoderoso. Sigue una alabanza de la obra redentora de Cristo y una proclamación de su venida en gloria. Les invito a que nos dejemos penetrar por la grandeza y majestad de Jesucristo.


Tercera lectura: Jn 18, 33-37 (Tú lo dices: soy rey)

La lectura evangélica de hoy, según San Juan, Cristo afirma claramente su realeza. A la vez dice que ha venido a revelar o dar testimonio de la Verdad. Su reino no es como los reinos de la tierra, sino que es un reino nacido de la humillación, del sufrimiento y de la muerte, del servicio a la Verdad. Vamos a escuchar este diálogo sobre nuestro Rey, pero antes entonemos el Aleluya.

Oración Universal

1. Por la santa Iglesia: para que unida en Cristo, Rey de paz, exprese a la luz del Evangelio la justicia nueva que él ha promulgado desde la cruz. Roguemos al Señor.

2. Por los pastores del pueblo de Dios, obispos, presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas: para que imiten a Jesús, que no vino para ser servido, sino para servir. Roguemos al Señor.

3. Por la sociedad en que nos ha tocado vivir: para que reconozca en todo ser humano la presencia del Hijo de Dios, que un día vendrá a juzgar al mundo. Roguemos al Señor.

4. Por nuestra parroquia Espíritu Santo: para que vivamos convencidos de que servir es reinar. Roguemos al Señor.

5. Por todos nosotros: para que Jesús reine en nuestros corazones y en nuestras vidas, santificando nuestras acciones y palabras. Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra Cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 406)

Hoy te alabamos, Padre, porque en la resurrección
de tu Hijo, Cristo Jesús, lo constituiste Rey y Señor del universal
de todo lo creado con un poder y un reino eternos que no cesarán.
gracias también, porque, a su vez, Cristo ha hecho de nosotros,
los bautizados en él, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

Haz, Señor, que venga tu reino al mundo de los hombres,
y danos la fuerza de tu Espíritu para mantener irrevocable
nuestra entrega personal a la construcción de tu reinado
en nuestro mundo: tu reinote verdad y de vida,
tu reino de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz.
Así mereceremos alcanzar de ti el reino eterno con Cristo.

Amén.

Jornada Diocesana de Formación y Convivencia de Cáritas La Rioja - Ponencia (1ª parte)



D. Vicente Martín Muñoz, delegado episcopal de Cáritas Española, expone la ponencia ‘Cáritas, una comunidad de cuidados’.

IMAGEN DEL DÍA

 

No quedarnos con nada para nosotros mismos, salvo la fe, y aún ésta debemos compartirla y transmitirla. No cansarnos nunca de dar de lo material y de lo espiritual que poseamos, porque no nos pertenece nada. Lo que tenemos, Dios nos lo dio para que lo repartiéramos entre quienes lo necesiten. Dar, sin descanso, sin cansarnos. Cuanto más demos, más querremos dar.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 20 DE NOVIEMBRE

 No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven.

1.- Oración introductoria.

Señor, el evangelio de este día me da una imagen viva, auténtica, maravillosa de Dios. Como la mayoría de los cristianos sólo se acercan a Dios cuando se les muere alguien, tienen la idea de que Dios es un Dios de muertos. Contra esa impresión, lanza Jesús un grito: DIOS ES UN DIOS DE VIVOS. Sólo aquel que vive en Dios está realmente vivo. Fuera de Dios sólo hay noche, llanto, tiniebla, oscuridad y muerte.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Lucas 20, 27-40

En aquel tiempo se acercaron a Jesús algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrección, y le preguntaron: Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, murió sin hijos; y la tomó el segundo, luego el tercero; del mismo modo los siete murieron también sin dejar hijos. Finalmente, también murió la mujer. Esta, pues, ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Porque los siete la tuvieron por mujer. Jesús les dijo: Los hijos de este mundo toman mujer o marido; pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven. Algunos de los escribas le dijeron: Maestro, has hablado bien. Ya no se atrevían a preguntarle nada.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Nuestro Dios no es un Dios de muertos sino de vivos. Con estas Palabras, Jesús alude al episodio de la “zarza ardiendo” cuando Moisés “pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián” (Ex.3, 1-6). Este Moisés, perdido en el desierto de la vida, con muchas preguntas y pocas respuestas; con muchos problemas y pocas soluciones; con muchas dudas y pocas certezas…somos tú y yo. Pero, precisamente ahí en el desierto tiene lugar la aparición de la zarza ardiendo. La zarza ardía y no se consumía. Imagen sugerente, evocadora, de un Dios que arde en llamaradas de vida. Arde y no puede consumirse. Un Dios que es Amor y este amor es eterno. Ante esta visión, Moisés tiene una genial actitud: “Voy a acercarme” (v. 3). Acercarse es recuperar el calor vital; alejarse es morirse de frío. Y ésta es la terrible situación de nuestro mundo secularizado: lejos de Dios se muere de frío. Hoy más que nunca este mundo necesita hombres y mujeres que quieran acercarse a esta zarza no sólo para calentarse sino para “abrasarse en esta hoguera de amor”. Sólo así se cumplirá el deseo de Jesús: “Fuego he venido a traer a la tierra y ¡cómo me gustaría que ya estuviera ardiendo!” (Lc. 12,49). Jesús no es un pirómano. Jesús es ese hombre-Dios que arde en “llamaradas de amor, en llamaradas de vida” y quiere contagiar al mundo ese fuego.  

Palabra del Papa

“La vida eterna es otra vida, es otra dimensión, en la cual entre otras cosas no existirá más el matrimonio, que está relacionado a nuestra existencia en este mundo. Los resucitados -dice Jesús- serán como los ángeles y vivirán en un estado diverso que ahora no podemos sentir ni imaginar. Y así lo Jesús explica. Pero después, por así decir, pasa al contraataque. Y lo hace citando la sagrada escritura, con una simplicidad y una originalidad que nos dejan llenos de amor hacia nuestro Maestro, ¡el único Maestro! La prueba de la resurrección, Jesús la encuentra en el episodio de Moisés y de la zarza ardiente, allí en donde Dios se revela como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. El nombre de Dios está unido a los nombres de los hombres y de las mujeres con los cuales Él se relaciona, y este nexo es más fuerte que la muerte. Y nosotros podemos decir esto de la relación de Dios con nosotros. Él es nuestro Dios; Él es el Dios de cada uno de nosotros; como si Él llevara nuestro nombre, le gusta decirlo, y esta es la Alianza. He aquí por qué Jesús afirma: ‘Dios no es de los muertos pero de los vivos, para que todos vivan en Él”. ..En Jesús, Dios nos da la vida eterna, nos la da a todos, y todos gracias a Él tienen la esperanza de una vida aún más verdadera que la actual. La vida que Dios nos prepara no es un simple embellecimiento de la actual: esa supera nuestra imaginación, porque Dios nos asombra continuamente con su amor y con su misericordia”. (Ángelus de S.S. Francisco, 10 de noviembre de 2013).

4.- Qué te dice hoy a ti este texto ya meditado. (Silencio)

5.-Propósito: Poner ardor y fuego en todo lo que haga en este día.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Hoy, Señor, no puedo acabar esta oración sin darte gracias porque has iluminado mi vida y me has abierto un horizonte de esperanza. Para Ti, vivir es amar y ser amado; quemar y antes dejarse quemar. El hombre no sólo se muere de hambre sino de frío. Yo quiero abrazarte para abrasarme en tu amor y dar amor a toda persona que me encuentro por el desierto de la vida, vacilante, indecisa y aterida de frío.

viernes, 19 de noviembre de 2021

IMAGEN DEL DÍA

 


Grave error sería que esperásemos ser alabados en esta tierra por hacer aquello a lo que estamos obligados. Cuando cumplimos con nuestro deber de cristianos dentro de este mundo, solamente podemos esperar que sea el Señor quien lo reconozca y, en su día, nos lo premie. Cumplir con nuestras obligaciones no ha de granjearnos ninguna alabanza ni reconocimiento. No los busquemos. Hagamos lo que tenemos que hacer convencidos de que es lo que Jesús espera de nosotros.

EL MANANTIAL DE LA VIDA, EVANGELIO, 19 DE NOVIEMBRE

 «Está escrito: Mi casa será casa de oración”

1.-Oración introductoria.

Señor, me indigna que tu Templo se convierta en “cueva de bandidos”. Me indigna que tu casa sea un mercado de gente sin escrúpulo que hace negocio con las cosas más sagradas. Yo quiero ofrecerte mi casa, mi pequeño templo, para que estés a gusto. Desde ahí quiero escuchar tu Palabra y ponerla en práctica.  

2.- Lectura sosegada del evangelio. Lucas 19, 45-48

Entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían, diciéndoles: «Está escrito: Mi casa será casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!» Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, pero no encontraban qué podrían hacer, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Este texto debió ser muy importante en la Iglesia primitiva ya que está recogido en los cuatro evangelistas. San Lucas, pasa un poco por encima el episodio de los vendedores del Templo ya que quita lo que aparece en Marcos que “tiró las mesas” y lo de Juan que “tomó un látigo”. Le interesa más centrarse en el mensaje, que se puede reducir a estos puntos:

  1. Recuperar el Templo como “casa de oración”. Es lo que había dicho el profeta Isaías en 56,7.
  2. El Templo no puede ser espacio de inmunidad para los maleantes y mercaderes, que se sienten seguros en él.
  3. Jesús, rodeado del pueblo, crea un nuevo espacio de encuentro del hombre con Dios. El pueblo está con Jesús y   en este pueblo se diseña el verdadero pueblo de Dios de Israel, que está pronto a aceptar el mensaje de Dios anunciado por Jesús.  Este es el pueblo que acudía junto a Pedro y Juan (Act 3,11); éstos hablan al pueblo (4,1); el pueblo tenía en gran estima a la Iglesia naciente (5,13). El Nuevo Pueblo de Dios no se edificará reconstruyendo el viejo Templo. Sí con el pueblo humilde y sencillo que escucha el mensaje de Jesús y trata de “atestiguarlo en Jerusalén, en Judea, en Samaría y hasta en los últimos rincones de la tierra” (Hech. 1,8).

Palabra del Papa

“Los explotadores, los comerciantes en el templo, explotan también el lugar sagrado de Dios para hacer negocios: cambian las monedas, venden los animales para el sacrificio, también entre ellos se vuelven como un sindicato para defender. Esto no solo era tolerado, sino también permitido por los sacerdotes del templo. Son los que hacen de la religión un negocio. En la Biblia está la historia de los hijos de un sacerdote que empujaban a la gente a dar ofrendas y ganaban mucho, también de los pobres. Y Jesús dice: Mi casa será llamada casa de oración. Vosotros, sin embargo, la habéis convertido en una cueva de ladrones. De este modo, la gente que iba en peregrinación allí a pedir la bendición del Señor, a hacer un sacrificio, era explotada. Los sacerdotes allí no enseñaban a rezar, no les daban catequesis… Era una cueva de ladrones. No sé si nos hará bien pensar si con nosotros ocurre algo parecido. No lo sé. Es utilizar las cosas de Dios para el propio beneficio”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 29 de mayo de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio).

5.-Propósito. Caer en la cuenta de que yo soy Templo Vivo del Espíritu Santo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, yo quiero tomar conciencia de que soy Templo del Espíritu Santo. Y este templo es mucho mejor que el mismo templo de Jerusalén. Este templo quiero que sea para mí un lugar de encuentro contigo. Desde este templo elevaré a Ti mis primeras oraciones de la mañana y elevaré hacia Ti el incienso de la tarde como alabanza a tu Santo Nombre. Y, desde ahora, miraré a las personas como “templos vivos del Espíritu Santo”.

jueves, 18 de noviembre de 2021

EL MANANTIAL DE LA VIDA. EVANGELIO, 18 DE NOVIEMBRE

 Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella

1.-Oración introductoria.

Señor, hay escenas en el evangelio tan emotivas, tan escalofriantes, que sólo los que tengan un corazón de piedra como aquellos paisanos tuyos de Jerusalén, pueden rechazar o quedar indiferentes. Normalmente, a los hombres nos cuesta llorar. Parece que es un signo de debilidad, propio de las mujeres. Pero Tú, el hombre cabal, el hombre perfecto, el hombre por antonomasia, has gustado el amargo sabor de las lágrimas. Así te has hecho más hermano. Gracias, Señor, por tus lágrimas.

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 19, 41-44

En aquel tiempo, al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: ¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.


3.- Qué nos dice el texto


Meditación-reflexión

Me impresionan y me emocionan estas palabras del Evangelio: “Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella”. Sus lágrimas son expresión de “impotencia”. Dios respeta tanto nuestra libertad que prefiere ser rechazado antes de verse obligado a realizar algo en contra de la voluntad de su pueblo. Jesús habla, dialoga, sugiere, ofrece la salvación…pero jamás tira la puerta de nuestra libertad. “Estoy a la puerta y llamo” (Ap. 3,20). Llama y espera. Si se le abre, entra; si se le cierra la puerta, se va; pero con los ojos arrasados en lágrimas.  Si no le importara su pueblo, si no tuviera cariño por su pueblo, se marcharía tranquilo después de haber hecho todo lo que podía hacer. Pero Jesús ama a su pueblo, a su ciudad: “Jerusalén, Jerusalén…cuantas veces te he querido reunir como la gallina a sus polluelos, y no has querido” (Mt. 23,37). Las lágrimas de Jesús son expresión de ternura, de amor incomprendido y rechazado. Las lágrimas de Jesús nos hablan de un Dios cercano, que tiene entrañas de misericordia, que se alegra con nosotros cuando nosotros reímos y sufre con nosotros cuando nosotros lloramos.  ¡Qué finura de amor!

Palabra del Papa

“También esta enseñanza de Jesús es importante verla en el contexto concreto, existencial en la que Él la ha transmitido. En este caso, el evangelista Lucas nos muestra  a Jesús que está caminando con sus discípulos hacia Jerusalén, hacia su Pascua de muerte y resurrección, y en este camino les educa confiándoles lo que Él mismo lleva en el corazón, las actitudes profundas de su alma.

Entre estas actitudes están el desapego de los bienes terrenos, la confianza en la providencia del Padre y, también, la vigilancia interior, la espera activa del Reino de Dios. Para Jesús es la espera de la vuelta a la casa del Padre. Para nosotros es la espera de Cristo mismo, que vendrá a cogernos para llevarnos a la fiesta sin fin» (S.S. Francisco, 11 de agosto de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Silencio)

5.-Propósito. Un rato de silencio para dar gracias a Dios porque Jesús, a través de sus lágrimas,  nos ha revelado el amor entrañable de Dios.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, he entrado en la oración con mi corazón emocionado y salgo de ella con mi corazón enternecido. Tus lágrimas sobre la ciudad de Jerusalén me hablan de las veces que Tú has llorado por mí cuando me he empeñado en cerrar la puerta de mi corazón a tus llamadas. He sido duro, terco, insensible a tus dulces palabras, a tu suave invitación, a tanto derroche de cariño que has tenido conmigo. Gracias, Señor, por tanto amor. Te prometo desde hoy abrirte de par en par la puerta de mi corazón. Entra, Señor, a cenar conmigo. ¡Te necesito! Y, por favor, quédate siempre a mi lado.