/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

sábado, 19 de octubre de 2024

TALLER DE LITURGIA


Taller de Liturgia : Introducción a la liturgia. El año litúrgico. Tiempo de Adviento. Tiempo de Navidad. Tiempo de Cuaresma. Tiempo Pascual. Elementos simbólicos. Lugares de Celebración.

Introducción a la liturgia


El año litúrgico


Tiempo de Adviento


Tiempo de Navidad


Tiempo de Cuaresma


Tiempo Pascual


Elementos simbólicos


Lugares de Celebración


Vestiduras Litúrgicas


Paños y libros Litúrgicos


Vasos sagrados y utensilios


La Santa Misa


El Domingo


Momentos de la Misa


Liturgia de la Palabra


Liturgia de la Eucarisitía


Liturgia de la Eucarisitía 2a. parte


Ritos finales y conclusión


Himno Oficial del Jubileo 2025 - Peregrinos de Esperanza - Letra y Notas

 

CANTOS DE AMOR PARA UNA MISA

 











Letra y Música: María Luisa Rodríguez y Pablo Ramírez

Taller de Música

 

Dos talleres  impartidos por estos dos músicos Maria Luisa Rodríguez y Pablo Ramírez que han compuesto una de las últimas misas compuestas en castellano 

 El Coro San Pío X formándose en el taller
 ofrecido por la diócesis.


Más información sobre este canal

Domingo 29, tiempo ordinario: 20 de octubre de 2024


El que quiera ser primero, sea esclavo de todos

INTRODUCCIÓN

El texto de Marcos muestra bien a las claras las dificultades que tenían los discípulos para entender a Jesús. Seguían pensando en un Mesías político, buscaban carteras ministeriales, querían triunfar por el poder, el prestigio… se habían arrimado al carro del que pensaban que iba a ganar.

Esta situación se prolonga dramáticamente durante toda la vida de Jesús, y los evangelistas la reflejan muchas veces (Mateo 18, Mateo 23, Marcos 9, Lucas 9, Lucas 22).

La respuesta de Jesús es siempre la misma: «el que sea el mayor, que sirva al más pequeño” … Todo esto culmina de forma espectacular en la escena que se ha considerado como «el testamento» de Jesús, narrado por Juan (13,1-17), cuando al principio de la última cena Jesús lava los pies a los discípulos, como un esclavo.. (José E. Galarreta).

TEXTOS BÍBLICOS

1ª lectura: Is. 53, 10-11. 2ª lectura: Heb. 4, 14-16.

EVANGELIO

Marcos: 10,35-45

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?» Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?» Contestaron: «Lo somos.» Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.» Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»

REFLEXIÓN

1.– Pregunta de los discípulos y respuesta negativa de Jesús. La pregunta de los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan es inconcebible. Se realiza “camino de Jerusalén” donde Jesús les acaba de anunciar lo mucho que debe padecer antes de su muerte. Y ellos, lejos de compadecerse, de estar más cerca que nunca de Jesús, de acompañarle con su cariño, sólo se preocupan de saber “quien va a ser el más importante de ellos”. Jesús les responde suavemente, diciendo que “no saben pedir”. Es lo menos que les puede decir. Agradecemos al evangelista Marcos que no haya suprimido la escena, que nos la haya contado. Así descubrimos la mezquindad de los apóstoles, su egoísmo, su afán de medrar y de ser importantes, es decir, todas esas miserias que anidan hoy día en nuestros viles y menesterosos corazones. La Comunidad de Mateo, se ha escandalizado de esta postura tan ruin de los apóstoles y la ha suavizado metiendo por medio a su madre (Mt. 20,20). No nos extrañemos que a muchas de nuestras interesadas peticiones, el Señor nos responda con un NO ROTUNDO.

2.– Pregunta de Jesús y respuesta afirmativa de los discípulos. Como ellos han manifestado que “no saben pedir”, ahora va a ser el propio Jesús el que formule la petición: ¿Podéis beber el trago amargo que yo he de beber? Ellos, un tanto avergonzados, sin pensar mucho lo que decían, contestan: ¡PODEMOS! Bonita palabra que debería aparecer siempre que uno quiere hacerse cristiano en el bautismo o afianzar su fe en el sacramento de la Confirmación. Ser cristiano es tener el coraje de decir sí a la vida, con sus limitaciones, sus sufrimientos, sus enfermedades, su muerte inexorable. Ser cristiano es vivir desviviéndose por los demás, hacer la vida un poco más grata a las personas que llevan una carga demasiado pesada. El cristiano no huye, no escapa de la vida, la afronta con todo realismo y “con mucho amor”. Un servicio sin amor, esclaviza. Y Dios nos quiere personas libres. Pero un servicio con amor, nos hace libres, incluso nos hace felices. Después del lavatorio de los pies, donde Jesús cumple todo lo que ha dicho, hay una frase de Jesús maravillosa: «Y sabiendo como sabéis estas cosas, seréis felices si las cumplís” (Jn. 13,17). La felicidad no la promete Jesús a los que saben dar espléndidas lecciones, sino a aquellos que las ponen en práctica.

3.– Advertencia de Jesús para todos los tiempos: Entre vosotros no debe ser así. “Entre vosotros”. Jesús cuenta con todas las miserias humanas. “Sabe muy bien qué hay en el corazón de cada ser humano” (Jn. 2,24). Pero espera que los suyos, los cristianos, seamos distintos. Los cristianos no somos seres privilegiados en lo exterior: tenemos los mismos problemas, las mismas dificultades, las propias limitaciones del ser humano. Pero tenemos algo especial: las palabras de Jesús, la vida de Jesús, la fuerza de Jesús por la Resurrección, el Espíritu de Jesús. Nosotros no podemos tiranizar, humillar, despreciar, deshumanizar. Al contrario, tenemos una bonita misión: “humanizar”. Debemos ser “pescadores de hombres”. Debemos luchar para que el hombre se realice plenamente como hombre y la mujer como mujer. “Él ha venido para que tengamos vida, y la tengamos en plenitud” (Jn. 10,10).

PREGUNTAS

1.– Jesús, a las personas que ama, sabe también decirles que NO. ¿Sabemos nosotros decir que no a su debido tiempo? ¿Nos da miedo?

2.- ¿Sabemos decir que sí a lo que Jesús nos propone en el Evangelio? ¿Nos fiamos de Él?

3.- ¿Sabemos imponernos a los criterios del mundo, contrarios al evangelio? ¿Nos sentimos orgullosos de ser cristianos?

TRABAJO DE LA IGLESIA CATÓLICA CON LAS VÍCTIMAS DE LA TRATA DE PERSONAS

 





viernes, 18 de octubre de 2024

Lectio Divina: 19 de octubre de 2024



Al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

1.- Oración introductoria.

Señor, en la lectura del evangelio de hoy, me hablas del Espíritu Santo. Lo necesito todos los días antes de hacer mi oración. Yo no puedo conectar con la Palabra inspirada de la Sagrada Escritura si antes no invoco al que la ha inspirado. Por eso te pido que me des tu Espíritu para sintonizar con tu Palabra.

2.- Lectura reposada del Evangelio. Lucas 12, 8-12

«Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios. Pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. «A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará. Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Jesús es una persona ante la cual nadie puede quedar indiferente: O se le acepta o se le rechaza. Y esta decisión está cargada de gravedad: En Jesús nos jugamos la vida a una sola carta. Si opto por Jesús mi opción no es sólo de vida sino de vida eterna. Lo mismo si lo rechazo. “El que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios”. Blasfemar contra el Espíritu Santo es cerrarse al don de Dios, no querer recibir de Dios lo que Él nos quiere dar. ¿Y qué es el hombre sin Dios? Si lo que caracteriza al hombre es el soplo de Dios sobre el barro, si al hombre le quitamos ese soplo de vida se convierte en pura tierra. Y es imperdonable que el hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, quiera vivir sin aire, sin suelo, sin sol, sin vida. En cambio, el que se deja conducir por el Espíritu Santo, tiene en su corazón, su Maestro Interior, que le dice en cada momento, lo que debe decir y lo que debe hacer. El Espíritu Santo es el gran don que nos dejó Jesús antes de morir.

Palabra del Papa

“Grande es el amor de Jesús por la Iglesia. Jesús se casó con la Iglesia por amor. Es su esposa: bella, santa, pecadora, pero la ama igual. Es un amor fiel; es un amor perseverante, no se cansa nunca de amar a su Iglesia; es un amor fecundo. ¡Es un amor fiel! ¡Jesús es el fiel! San Pablo, en una de sus Cartas, dice: ‘Si tú confiesas a Cristo, Él te confesará a ti, delante del Padre; si tú reniegas a Cristo, Él te renegará a ti; si tú no eres fiel a Cristo, Él permanece fiel, porque ¡no puede renegarse a sí mismo!’ La fidelidad es precisamente el ser del amor de Jesús. Y el amor de Jesús en su Iglesia es fiel. Esta fidelidad es como una luz sobre el matrimonio. La fidelidad del amor. Siempre. Fiel siempre, pero también incansable en su perseverancia. Precisamente como el amor de Jesús por su Esposa. Por ello la vida matrimonial debe ser perseverante. Porque al contrario el amor no puede ir adelante. La perseverancia en el amor, en los momentos bonitos y en los momentos difíciles, cuando hay problemas: los problemas con los hijos, los problemas económicos, los problemas aquí, los problemas allí. Pero el amor persevera, va adelante, siempre buscando resolver las cosas, para salvar la familia. Perseverantes: se alzan cada mañana, el hombre y la mujer, y llevan adelante la familia. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 2 de junio de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar. (Guardo silencio).

5.-Propósito: Pedir insistentemente al Padre que me dé el supremo don: el Espíritu Santo

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Hoy, Señor, he aprendido algo en lo que no había caído en la cuenta: la importancia del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y en mi propia vida de cristiano. Permíteme que no peque nunca contra el Espíritu, que abra mi corazón de par en par a ese precioso regalo. Y que, de aquí en adelante, Él sea el “espacio acogedor” donde yo me retire para respirar a gusto a Dios.

RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA

 

Canciones para la Oración de Alabanza y Adoración







Evangelio del viernes 18 de octubre de 2024


jueves, 17 de octubre de 2024

San Ignacio de Antioquía - El Santo del Día - 17 de Octubre

 

Evangelio del jueves 17 de octubre de 2024

¡Ay de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron!

1.-Oración introductoria.

Señor, al leer el evangelio de este día me lleno de tristeza. Los escribas y fariseos de entonces no te comprendieron. Tú venías con aires nuevos, querías implantar entre los hombres un estilo nuevo, una manera nueva de ver las cosas; pero ellos querían seguir siempre con lo mismo. Estaban embriagados con el vino viejo y no quisieron gustar el nuevo, que era infinitamente mejor. El vino nuevo de Jesús tiene sabor a libertad, a fraternidad, a gozo en el Espíritu. Señor, en este momento de oración, dame la gracia de saborear este vino.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Lucas 11, 47-54

En aquel tiempo, dijo el Señor: ¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron! Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edificáis. Por eso dijo la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles, y a algunos los matarán y perseguirán, para que se pidan cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que pereció entre el altar y el Santuario. Sí, os aseguro que se pedirán cuentas a esta generación. ¡Ay de vosotros, los juristas, que os habéis llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que están entrando se lo habéis impedido. Y cuando salió de allí, comenzaron los escribas y fariseos a acosarle implacablemente y hacerle hablar de muchas cosas, buscando, con insidias, cazar alguna palabra de su boca.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

No cabe duda de que Jesús fue un gran profeta, el mayor de todos los profetas de Israel. Y el profeta hace dos cosas: anuncia la Buena Nueva de Dios y denuncia las situaciones de injusticia y de pecado. Jesús anunció el Reinado de Dios. En el mundo, desde que reinaron los hombres, todo fue de mal en peor. Por eso Dios envió a su propio Hijo para hacer una revolución en nuestra manera de pensar y actuar. El camino para la felicidad no es el del poder, el saber o el poseer, sino el de la humildad, la sencillez, el compartir y el servir. Pero tampoco es camino de felicidad el de los escribas y fariseos que interpretaban las leyes y las tradiciones judías sin tener en cuenta el amor y el servicio a los demás. Jesús nos deja un precioso testamento antes de morir: “Amaos unos a otros como Yo os he amado”. En el cumplimiento de este mandamiento pone Jesús la auténtica felicidad: gustar la libertad, el servicio al hermano por amor, la alegría de vivir y la esperanza cierta de una vida en plenitud más allá de esta vida. “A esta generación se le pedirá cuenta”. Y a esta generación pertenezco yo. Se me pedirá cuenta de mi orgullo, mi vanidad, del creerme más que los demás. Se me pedirá cuenta de tantas obras que he hecho en mi vida que no estaban motivadas por el amor. Se me pedirá cuenta de lo poco que he amado, de lo mal que he amado y, sobre todo, de lo mal que he respondido al inmenso amor de Dios para conmigo. Sí, se me pedirá cuenta.

Palabra del Papa

“Jesús recuerda a los doctores de la ley, que Abrahán exultó en la esperanza al ver su día y se llenó de alegría. Esto es lo que no entendían los doctores de la ley. No entendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza; no entendían la alegría de la alianza. ¡No entendían! No sabían ser felices, porque habían perdido el sentido de la felicidad, que solamente viene de la fe. Por eso, nuestro padre Abraham ha sido capaz de ser feliz porque tenía fe: se ha hecho justo en la fe. Estos habían perdido la fe. ¡Eran doctores de la ley, pero sin fe! Y aún más: ¡habían perdido la ley! Porque el centro de la ley es el amor, el amor por Dios y por el prójimo. Solamente tenían un sistema de doctrinas precisas y que precisaban cada día más que nadie las tocara. Hombres sin fe, sin ley, unidos a doctrinas que también se convertían en una actitud casuística: ¿se puede pagar la tasa al César, no se puede? Esta mujer, que se ha casado siete veces, ¿cuándo vaya al cielo será mujer de esos siete? Esta casuística… Este era su mundo, un mundo abstracto, un mundo sin amor, un mundo sin fe, un mundo sin esperanza, un mundo sin confianza, un mundo sin Dios. ¡Y por esto no podían ser felices!” (Cf Homilía de S.S. Francisco, 26 de marzo de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto del evangelio ya meditado. (Silencio)

5.-Propòsito. Lo que hoy debo hacer lo haré motivado por el amor.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, reconozco que tengo mucho de fariseo: obro por cumplir leyes, normas, costumbres, pero no me detengo a pensar desde dónde estoy haciendo estas cosas. También caigo en la cuenta de que, en aquellas obras buenas que realizo, se cuela el orgullo, la vanagloria, el deseo de complacencia. Dame, Señor, la gracia de obrar con la única finalidad de agradarte a ti y hacer el bien a mis hermanos.

miércoles, 16 de octubre de 2024

Domund 2024: Id e invitad a todos al banquete

 


El lema de este Domund lo propone el papa Francisco. Inspirándose en la parábola del banquete de bodas, nos recuerda que la misión es un “ir” incansable para invitar a todos al banquete de la fraternidad, de la Eucaristía, de la reunión final con el Señor. Con el estilo de Cristo – lleno de ternura, caridad y cercanía – los misioneros llevan este mensaje a cada rincón del mundo.

Lectio Divina: 16 de octubre de 2024



“Dejáis a un lado el amor de Dios”

1.- Oración introductoria.

Señor, a veces se compra uno un libro por el título. Y yo digo a la gente que merecería la pena comprar la Biblia por una sola frase: “Dios es amor” (I Jn. 4,8). El amor es belleza, es alegría, es música, es lo más hermoso de la vida. Es un grave error tratar de cumplir las leyes y normas “dejando de un lado el amor”. Sin amor no se entiende nada; con amor se entiende todo. Gracias por haberte manifestado como amor.

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 11,42-46

Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar, aunque sin omitir aquello. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!» Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas también nos injurias a nosotros!» Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Jesús se enfrenta con los fariseos y doctores de la ley. Para ellos, lo importante es la ley interpretada y comentada por las distintas escuelas. En tiempo de Jesús había que cumplir más de 600 preceptos. Esto hacía que las personas que querían servir al Señor debían cargar con “pesos insoportables”. La genialidad de Jesús consiste en reducir todas a un solo precepto: el precepto del amor. Este amor a Dios y a los hermanos es lo esencial. Es más, si falta el amor, no se puede cumplir con ningún precepto. Esto olvidamos también los cristianos: si vamos a Misa es porque a nuestro Padre Dios le gusta vernos juntos y que nos queramos como hermanos. No cumplen con el deber a los padres unos hijos que les atienden dándoles la comida, las medicinas, la calefacción etc, si no son capaces de darles cariño, de escucharlos, de tener detalles con ellos. A veces, pueden estar en casa y vivir solos. Sólo haciendo las cosas por amor, podemos ser felices. ¿Acaso una madre se queja de haber pasado la noche sin dormir por atender a su hijo? Se sentiría mal si no pudiera hacerlo. ¿Acaso un enamorado se queja de la cita que tiene con su enamorada? Jesús ha venido a decirnos lo que nos ama el Padre y, a partir de ahí, lo que nos debemos querer unos a otros. El amor aligera la vida. Es verdad que a veces debemos hacer cosas que cuestan, pero “el amor ni cansa ni se cansa”. (San Juan de la Cruz). Como dice San Agustín: “También las alas del pájaro pesan, pero les sirve para volar”. ¡Qué bonita sería la vida si el amor nos hiciera volar por encima de los problemas y dificultades! ¿Habéis observado al Papa Francisco? ¿Ha habido algún Papa que se haya enfrentado con tantos problemas dentro de la Iglesia? Y, sin embargo, ningún problema, ninguna dificultad es capaz de secar su sonrisa de ternura y de bondad ante los pobres, los enfermos, los niños… Esa sonrisa no es postiza, lleva un largo recorrido. Es el fruto de los ratos de intimidad con Dios, al alborear de la mañana. Él ha puesto la bondad, la ternura y la misericordia de Dios en el “centro de la vida”.

Palabra del Papa.

“Hoy quisiera fijarme en la frase en la que declaras que a veces me olvido del amor de Dios. Puede ser que en mi vida como cristiano sólo me preocupe por cumplir deberes, realizar actos de caridad, rezar, ayunar ir a misa y confesarme, pero me olvido de que a la base de todo ello está tu amor por mí. “Una de las cosas más difíciles de entender, para todos nosotros cristianos, es la gratuidad de la salvación en Jesucristo. Nosotros estamos acostumbrados a escuchar que Jesús es el Hijo de Dios, que ha venido por amor, para salvarnos y que ha muerto por nosotros. Pero lo hemos escuchado tantas veces que estamos acostumbrados. Cuando entramos en el misterio de Dios de este amor sin límites nos quedamos maravillados y quizá, preferimos no entenderlo. Hacer lo que Jesús nos dice es bueno y se debe hacer pero esta es mi respuesta a la salvación que es gratuita, viene del amor gratuito de Dios”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 15 de octubre de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Silencio)

5.- Propósito: Haré todo y solo lo que tengo que hacer en este día, pero “con mucho amor”.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, ¡cómo te agradezco tus bellas enseñanzas! La medicina actual está de acuerdo en afirmar que se enferma por falta de amor. Muchas de las conductas irregulares de los niños se deben a falta de afecto por parte de sus padres. Y también está de acuerdo que el amor, la cercanía, la ternura es la mejor medicina. Le oí hace poco a un Doctor: “A veces tengo la sensación de que curo más con mi persona que con las medicinas”. Yo hoy te agradezco de corazón que tus últimas palabras, tu testamento vital, fuera éste: “Amaos unos a otros como yo os he amado”.

martes, 15 de octubre de 2024

RETIRO DE SANACIÓN INTERIOR

30 de Noviembre

Parroquia San Pío X, Logroño


Dirigido por el P. Abel Pino Abadía CMF, Párroco de la parroquia El Corazón de María, de Logroño

                 HORARIO:

9:30 Acogida.

10:00 Alabanza.

11:00 1ª Enseñanza.

12:00 Descanso                      

12:30 2ª Enseñanza.       

13:30 Comida (cada uno trae su comida)

15:30 Eucaristía.

17:30 Grupos de trabajo.

**********************

Organiza: Grupo de Oración Reina de los Apóstoles

INFORMACIÓN - INSCRIPCIÓN, 5 € en la acogida.
 633 600 424 – 622 423 871

lunes, 14 de octubre de 2024

Lectio Divina: 15 de octubre de 2024



Mi yugo es suave y mi carga ligera

Santa Teresa de Jesús

1.- Oración introductoria.

Señor, quiero en este día agradecerte la riqueza de este maravilloso texto. Alabas a Dios, Señor del cielo y de la tierra. Con lo cual nos dices que esta tierra maravillosa ha sido creada por el amor del Padre. Toda la creación se convierte en beso, abrazo, caricia del Padre. Alabas a Dios porque nos puedes contar lo maravilloso que es Dios, nuestro Padre. Para ti, Señor, la palabra “Padre” nunca se caía de tus labios. Y das gracias a Dios porque no sólo nos revelas su nombre, sino que nos entregas las maravillosas experiencias que tuviste del Padre en este mundo. ¿Cómo no agradecerte?

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 11, 25-30

En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo os daré alivio. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En este evangelio se nota a un Jesús contento, feliz, con ganas de agradecer al Padre muchas cosas. Pero ¿qué le hace feliz a Jesús? Realmente lo que hace feliz a Jesús es “poder revelarnos el verdadero rostro de Dios”. Jesús, que ha vivido siempre con el Padre, es el único que nos lo puede revelar (Jn. 1,18). Y Jesús ha debido de sufrir mucho por las falsas imágenes que se han dado del verdadero Dios a través de los siglos. También los judíos, que han recibido revelaciones de Dios, han desfigurado su rostro en muchas ocasiones. En este texto Jesús está feliz porque nos puede decir quien es Dios. Todo lo que Él ha recibido de Dios, nos lo quiere manifestar. Pero no lo puede hacer a los sabios y prudentes. Los sabios, tomados en sentido peyorativo, son los sabihondos, los que se saben todo, los que son incapaces de novedad y de sorpresa. Y los prudentes, en sentido peyorativo, son los que están dispuestos a aceptar a Dios, con tal de que no se meta en sus asuntos, no les complique la vida, no les haga cambiar. A éstos Jesús no les puede revelar el verdadero rostro de Dios. Son ellos los que se han fabricado un Dios “a su imagen y semejanza”. Pero hay otros a quienes Jesús se les va a revelar: son los pequeños, los sencillos, los humildes, al estilo de María, su Madre. Su corazón está totalmente abierto al don de Dios, sin que pongan ninguna pega, ningún obstáculo. Así lo hizo Teresa de Jesús, la mujer apasionadamente enamorada de Jesús. La que concibió la oración como un “trato de amistad”, la que pronunció al final de su vida aquella bella frase: “Esposo mío, hora era ya de que nos viéramos”. Los santos, a pesar de los problemas y dificultades de la vida, viven felices porque se han abandonado a Dios y “descansan serenos y tranquilos en su corazón”. Para acertar en la vida, para ser felices, no hay que cambiar la vida. Basta con que cambiemos la imagen de Dios. El Dios revelado por Jesús es un Padre maravilloso, que sólo quiere nuestro bien, que no sabe ni puede hacer otra cosa. Hay que fiarse plenamente de Él.

Palabra del Papa.

“El palpitar de tu corazón es lo que bombea tu sangre vital a toda la Iglesia, y a mí, parte de tu cuerpo místico. Tu latir al unísono con el mío es el latido que marca el ritmo de mi día a día; es el incesante repetir de un «te amo, te amo, te amo»; es el medio de sentirte vivo y presente; es el pulso silencioso de Dios en mi alma. En tu corazón encuentro conforto para mis penas, consuelo para mis dolores, calor y fervor para mi tibieza, descanso para mi cansancio, salud para mi enfermedad, gracia para mi pecado, perdón para mis ofensas, misericordia para mis delitos, ejemplo para todas mis situaciones, ternura para mis asperezas, valentía para mis temores, fortaleza para mis debilidades, respuesta a mis interrogantes, razones para mis dudas, motivos para mis incredulidades, afirmación para mis inconsistencias, autenticidad para mi incoherencia, paciencia para mis depresiones, sencillez para mis complicaciones, verdad para mis falsedades, luz para mis tinieblas, sabor para mi aburrimiento, amor para mi sed de amor, libertad para mis esclavitudes, seguridad para mis inseguridades”… (Homilía de S.S. Francisco, 27 de junio de 2014, en santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya reflexionado. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Pensaré durante el día: Dios me ama. Dos es mi Padre. Dios ni sabe, ni quiere, ni puede hacer otra cosa que amarme con infinito amor.

6.-Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al acabar la oración en este día de Santa Teresa de Jesús, no deseo otra cosa que el poder imitar a esta gran Santa. ¡Sólo Dios basta! No es una frase bonita, es la experiencia de su vida. Jamás una esposa ha estado tan enamorada de su esposo como lo estuvo Teresa de su esposo Cristo. En muchos de sus monasterios, al entrar, suelen poner unas palabras de Teresa: “Esta casa es un cielo para aquellas personas que sólo se contentan de contentar a Dios”. Dame, Señor, la gracia de sentirme feliz intentando complacerte en todo.

Lectio Divina: 14 de octubre de 2024



“Aquí hay algo más que Jonás”

1.- Introducción.

Señor, hoy vengo a la oración a no pedirte nada. Demasiadas oraciones he hecho en mi vida de súplica, de petición. Hoy vengo a escucharte, a estar contigo, a sentir tu cercanía y tu amistad, a disfrutar al caer en la cuenta de que aquí mismo, junto a mí hay Alguien que es más que Jonás y más que Salomón. Aquí estás Tú, mi Señor. Te entrego las riendas de mi vida.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Lucas 11, 29-32

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús y Él se puso a decirles: Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

El vientre del pez sumergido en lo profundo del mar es un símbolo precioso de todas nuestras situaciones límite: violencias, atropellos, sufrimientos, enfermedades, incluso muerte física. El salto del pez a la playa de la vida es signo de victoria. El que nos saca de lo más hondo, es Alguien que es más que Jonás y más que Salomón. Es Jesús, el Hombre-Dios. Él es el que “muriendo por nosotros”, ha bajado a los infiernos, a lo profundo de la miseria humana y “resucitando por nosotros” nos ha elevado a lo más alto de los cielos. Es verdad que Jesús ha anunciado su muerte en varias ocasiones, pero nunca ha hablado de su muerte sin hablar también de resurrección. “Mirad que el Hijo del Hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; lo condenarán a muerte, y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán, pero a los tres días, RESUCITARA” (Mc. 10,33-34). Después de que Cristo ha vencido todas las situaciones de muerte, ya nadie nos puede quitar la esperanza. Por más hundidos que nos encontremos, siempre podremos decir: “esto tiene que tener salida”. La Resurrección de Cristo “nos ha abierto una puerta que ya nadie nos puede cerrar” (Ap. 3,8).

Palabra del Papa

“Realmente hace un milagro, porque en este caso él [Jonás] ha dejado de lado su terquedad y ha obedecido a la voluntad de Dios, y ha hecho lo que el Señor le había mandado. Nínive se convierte y ante esta conversión, Jonás, que es el hombre que no es dócil al Espíritu de Dios, se enfada: Jonás sintió una gran tristeza y se desdeñó. E, incluso, reprende al Señor. La historia de Jonás y Nínive se articula en tres capítulos: el primero es la resistencia a la misión que el Señor le confía; el segundo es la obediencia, y cuando se obedece se hacen milagros. La obediencia a la voluntad de Dios y Nínive se convierte. En el tercer capítulo, hay una resistencia a la misericordia de Dios. Esas palabras: ‘Señor, ¿no era esto quizás lo que yo decía cuando estaba en mi pueblo? Porque Tú eres un Dios misericordioso y clemente, y yo he hecho todo el trabajo de predicar, he hecho mi trabajo bien hecho, ¿y Tú les perdonas? Y el corazón con esa dureza que no deja entrar la misericordia de Dios. Es más importante mi sermón, son más importantes mis pensamientos, es más importante toda esa lista de mandamientos que debo observar, todo, todo, todo que la misericordia de Dios. Y este drama también Jesús lo ha vivido con los doctores de la Ley, que no entendían por qué Él no dejó que lapidaran a aquella mujer adúltera, cuando Él iba a cenar con los publicanos y pecadores: no lo entendían. No entendían la misericordia. Hay que esperar en el Señor, porque en el Señor hay misericordia, y en Él hay abundante redención”. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 6 de octubre de 2015, en Santa Marta).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Con la presencia de Cristo Resucitado yo ya no me hundo por nada.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, Dios mío, si hubieras muerto en una Cruz y no hubieras resucitado, hubieras sido un fracasado. Todos tus bellos sueños, tus hermosas palabras, tu vida intachable, todo habría quedado sepultado en una tumba. Ya nadie se acordaría de Ti. Pero has resucitado y estás vivo, y nos das también a nosotros la posibilidad de vivir y soñar y la viva esperanza de “unos cielos nuevos y una nueva tierra”. ¡Gracias, Señor!

domingo, 13 de octubre de 2024

VIGILIA DEL DOMUND 2024

 


El DOMUND es el día en el que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por todos los misioneros y colabora económicamente con sus misiones. Con lo recaudado en el Domund se sostiene la presencia de la Iglesia en los 1.126 Territorios de Misión; es la forma de ayudar a todas las diócesis misioneras a la vez. La ayuda del Domund es el apoyo anual que permite que la Iglesia pueda presentar la Buena Noticia en todo el mundo, y estar con los que más sufren.

sábado, 12 de octubre de 2024

Domingo 28, tiempo ordinario: 13 de octubre de 2024



Vende lo que tienes y dáselo a los pobres

INTRODUCCIÓN

“Vende lo que tienes”. Este es el inevitable punto de partida. Buscar a toda costa la libertad de todo lo que mantiene esclavizada a la persona. Cada uno sabe qué es lo que le mantiene atado.

“Dale el dinero a los pobres”. He aquí el itinerario. No basta con desprenderse. También lo hacen los que quieren renovar su guardarropa. Hay que comprometerse con la suerte de los pobres, hacer su camino, y luchar por terminar con la pobreza.

“Y sígueme”. Esta es la razón de todo el proceso. No se abandona todo por nada. Se deja algo por Alguien. Es cuestión de establecer una jerarquía de valores y dejarse llevar por el amor del que nos ha amado primero. (José-Román Flecha)

TEXTOS BÍBLICOS

1ª lectura: Sab. 7, 7-11. 2ª lectura: Heb. 4, 12-13.

EVANGELIO

Mc. 10,17-27.

Cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?». Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre». Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud». Jesús se quedó mirándolo, lo amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme». A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!». Los discípulos quedaron sorprendidos de estas palabras. Pero Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios». Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?». Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».

REFLEXIÓN

1.– Una afirmación: Jesús le miró con cariño. “Se le acercó corriendo” y es que tenía muchas ganas de verle. “Se arrodilló”. Veía en Jesús algo especial. “Guardaba los mandamientos desde niño”. Era un muchacho, “cumplidor de la ley”. Tenía dinero, mucho dinero, es decir, esta vida asegurada. Pero le faltaba algo: quería asegurar también la vida futura. Por eso pregunta a Jesús: ¿Qué debo hacer para asegurarme también la vida eterna? Él esperaba que Jesús le impusiera alguna otra ley o que hiciera alguna limosna especial. Pero Jesús le desconcierta cuando le habla de “dejar el dinero y darlo a los pobres” Después ya le podrá seguir. Esta alternativa de Jesús no encaja en su proyecto de vida. Y deja a Jesús. En realidad, lo que le propone Jesús es: “Si quieres ser perfecto”, es decir, si quieres llegar al final, si no te conformas con una medianía, con una vulgaridad, con ser uno más, uno del montón…Si quieres pasar del “tener al ser”. “Aquel joven se quedó muy triste”. Y uno se pregunta: ¿Por qué? Jesús no le ha quitado absolutamente nada. Le ha dejado en libertad y con todo el dinero acumulado. Aquel joven se dio cuenta de que, al abandonar a Jesús, había perdido la gran oportunidad de su vida. Se había quedado con “su riqueza” pero había perdido la gran riqueza que es Jesús. Aquella primera mirada de Jesús se le clavó en el corazón, le persiguió, y no le dejó ya vivir en paz.

2.– Una admiración: ¡Qué lástima! La pena, la lástima, el vacío, la decepción, acompañó a aquel joven durante toda la vida. Pero esa pena, esa decepción, esa frustración. acompañará a Jesús por toda la eternidad. Y no habla aquí de condenación, sino de ver que ese joven no ha estado a la altura, no ha sido capaz de realidad los sueños tan bonitos que, desde toda la eternidad, Dios ha tenido sobre él. “Desde toda la eternidad nos llamó para que fuéramos santos” (Ef. 1,4). Y lo que pasó a ese joven nos puede pasar a cualquiera de nosotros. A mí no me gustaría ir al cielo y encontrarme con un Dios decepcionado con mi vida. No quiero encontrarme con un Dios que me diga: Entra, pero “yo esperaba más de ti” Y tú y yo tenemos todavía tiempo para que esto no suceda. Todavía tenemos tiempo para adorar, alabar, amar, servir a los hermanos, hacer de nuestra vida “una ofrenda agradable a Él.

3.– Una interrogación: ¿Y tú, ¿qué piensas hacer con tu vida? El problema del “dinero” no es que sea malo en sí y, de hecho, con él podemos hacer cosas buenas. Pero el Señor nos advierte en este evangelio del señorío que puede ejercer sobre nosotros. De tal manera puede avasallar nuestro corazón que ya no le deja libertad para optar por Jesús. Por otra parte, en un mundo concreto, con esas enormes desigualdades sociales, es imposible rezar el Padre Nuestro, decir que Dios es el Padre de todos, y dejar a nuestros hermanos muriendo de hambre, sin tener cubiertas las necesidades más elementales de la vida. En este sentido el “compartir” no es un lujo, es una apremiante necesidad.

PREGUNTAS

1.- ¿Me dejo seducir por la mirada de Jesús? ¿Quién, si no es Él, podrá llevarme a la realización plena de mi ser?

2.- ¿Me preocupa que Dios no se quede contento con mi vida? Y esto ¿A qué me compromete?

3.- El dinero nos ata. Y pregunto: ¿Se puede ser feliz estando atado?

Ntra. Sra. del Pilar: 12 de octubre de 2024



Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

INTRODUCCIÓN

Hoy es un día entrañable especialmente para todos los aragoneses. ¿Qué aragonés no ha visitado el Pilar? ¿Qué aragonés no ha rezado, a su manera, a la Virgen del Pilar? Una devoción que arranca del pueblo. La ofrenda de flores no la organiza ninguna autoridad civil o religiosa. Brota del corazón de los aragoneses que expresan su cariño a la Virgen con un ramo de flores. Y esa ofrenda de flores se convierte, al día siguiente, en una ofrenda de frutos para atención de los más pobres y marginados. En la devoción a la Virgen del Pilar hay flores y frutos; hay devoción y acción.

LECTURAS

1ª lectura: 1Cron. 15, 3-4.15-16,1-2. 2ª lectura: Hech. 1, 12-14.

EVANGELIO

Lc. 11, 27-28:

Mientras él hablaba estas cosas, aconteció que una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo: «Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron». Pero él dijo: «Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen»

REFLEXIÓN

Al filo de las lecturas creo que podemos celebrar esta fiesta a tres niveles:regional, b) personal y c) nacional.

a) Nivel regional.

Somos de Aragón y a mucha honra. El pueblo de Israel tenía, como un tesoro, el arca de la Alianza y era el signo de la presencia de Dios en medio del pueblo. Dios está con nosotros y no nos abandona. Cuando este pueblo se vio cercado por el ejército de Asiria acudió a él y fue salvado por una mujer: Judit que venció a Holofernes. De ella se decía: Tú eres la gloria de Jerusalén, tú la alegría de Israel, tú el orgullo de nuestro pueblo. María es la verdadera arca de la alianza. Ella es el signo más claro de la presencia de Dios en medio de nosotros; a ella acudimos en medio de nuestros problemas; ella se ha dignado visitarnos en Carne mortal y todos los días los aragoneses cantamos esa hora feliz. La Virgen del Pilar es nuestra gloria, nuestro orgullo y la alegría de nuestro pueblo. Por eso todos los años levantamos una montaña de flores, signo de agradecimiento y de cariño a Ella. Y siempre que vamos a Zaragoza besamos con veneración esa columna bendita ya cóncava de tanto besarla. Por eso en una jota se dice:

“Hay un amor en la tierra

Que hasta en las piedras se graba:

Y es el de Aragón que, a besos,

El santo pilar taladra”.

“Hay un amor en la tierra

Que hasta en las piedras se graba:

Y es el de Aragón que, a besos,

El santo pilar taladra”.

Cuando una madre quiere mucho a su hijo pequeño le dice locuras: ¡Me lo comería a besos! Pues aquí hay un pueblo, el pueblo de Aragón, que se ha comido a besos el pilar de la Virgen.

b) Nivel personal

El evangelio nos habla de esa mujer de pueblo que, entusiasmada de las palabras y de la persona de Jesús, se fija en su madre para decirle: ¡Bendita la madre que te parió! Jesús le dice: Dichosa porque ha escuchado en su corazón la palabra de Dios. Y desde ese momento María es la mujer que nos enseña a rezar: no con los labios, con el ruido, con las palabras sino con el corazón. Y rezar con el corazón es expresar delante de Dios lo que uno lleva dentro. No hace falta ni ir a una Iglesia. En tu propio corazón hay “una capilla sagrada” donde está Dios. La Virgen no vino una vez y se marchó… Se quedó en el corazón de cada uno de nosotros. No importa en qué situación nos encontremos. No importa que nos hayamos ido lejos… Un hijo se puede ir de su madre, pero una madre nunca se va del hijo. Cuando no tengas ganas de rezar hay que acudir a ella. Cuando ya llevas mucho tiempo sin ir a la Misa, hay que acudir a Ella. Cuando te hayan dicho que eso de la religión es un cuento hay que acudir a Ella, preguntarle a Ella, estar con ella. Una madre nunca miente, nunca engaña…Con qué espontaneidad rezaban nuestros mayores:

“Eché un besico al Jalón

Pa que al Ebro lo llevara

Y al pasar por Zaragoza

En el Pilar lo dejara”.

El beso es lo más delicado, lo más tierno, lo más íntimo. Ese es el beso que los antepasados daban al Jalón para que se lo llevara a Zaragoza. Y se lo diera a la Virgen. Ese rio Ebro que ha dado nombre a la península Ibérica no se ha secado; sigue pasando por el Pilar depositando allí todos los besos de todos los aragoneses.

c) A nivel de España.

La segunda lectura nos ha presentado a María reunida con los Apóstoles, esperando la venida del Espíritu Santo. No está allí para mandar. Está para cohesionar el grupo, para mantenerlo unido. Después se dispersarán por el mundo.

Hoy más que nunca necesitamos de María para mantener unida a España. Sin pretender ser alarmista, lo menos que se puede decir es que España se deteriora:

Cuando se queman banderas españolas.

Cuando uno se avergüenza de llamarse español.

Cuando unas autonomías engordan a base de que otras queden enflaquecidas.

Unidad en la diversidad sería la ley de oro. Vivimos lo nuestro con toda intensidad pero sabiendo que España somos todos. Y el ser un aragonés forofo no quita nada para ser un forofo español. Todos nosotros queremos a nuestra autonomía: sus vinos, sus cereales, sus frutas…pero no nos quita nada para sentirnos españoles. El que yo ame a mi madre no quiere decir que no deba amar a la madre de mi madre. Algo así. Las autonomías deberían ser hijas de la madre España. Por eso quiero terminar con las letras de otra jota:

Patria y Virgen es mi lema

Patria y Virgen mi cantar:

Mi patria es España entera,

Mi Virgen la del Pilar.

¡FELIZ DIA DEL PILAR!