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domingo, 28 de diciembre de 2025
sábado, 27 de diciembre de 2025
La Familia, Refugio de Esperanza en la Adversidad
- Primera Lectura: Eclesiástico 3, 2-6. 12-14 (Honra a los padres).
- Segunda Lectura: Colosenses 3, 12-21 (La vida en familia en el Señor).
- Evangelio: Mateo 2, 13-15. 19-23 (La huida a Egipto y el regreso a Nazaret).
Lecturas de la Misa en Lenguaje de Signos: LA SAGRADA FAMILIA (A)
Sagrada Familia: 28 de diciembre de 2025
José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto…
INTRODUCCIÓN
“Estamos asistiendo a cambios hondos dentro de la familia; algunos piensan que a su desintegración y destrucción. Pero lo que las personas comienzan a reclamar no es el poder deshacerse de todo tipo de vínculos familiares, sino el poder conocer una verdadera familia y disfrutar de un hogar. Si queremos hacer presente la fuerza humanizadora del evangelio en nuestra sociedad, hemos de contribuir a hacer de la familia un hogar cálido de experiencia humana y humanizadora. Los hombres y mujeres siempre necesitaremos de un hogar en donde podamos crecer como personas. El mismo Hijo de Dios nació y creció en saber y madurez, en el favor de Dios y de los hombres, en el seno de una familia” (F. Ulibarri).
LECTURAS DEL DÍA
1ª lectura: Eclesiástico: 3,2-6.12-14. 2ª lectura: Colosenses 3,12-21
EVANGELIO
Mt 2,13-15.19-23
Apenas se marcharon, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: -Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta nuevo aviso, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto y se quedó allí hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: Llamé a mi hijo para que saliera de Egipto (Os 11,1). Apenas murió Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: – Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que intentaban acabar con el niño. Se levantó, cogió al niño y a su madre y entró en Israel. Al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre, Herodes, tuvo miedo de ir allá. Entonces, avisado en sueños, se retiró a Galilea y fue a establecerse a un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas: que se llamaría Nazareno.
REFLEXIÓN
1.- La Sagrada Familia, una familia emigrante. “Levántate, toma al Niño y a su madre, y huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. (Mt. 2,13)
Qué duro, o como se dice ahora, qué fuerte el que quieran matar al Niño apenas ha pisado este mundo. Si este Niño sólo viene a salvar…a hacer el bien…María y José, sin protestar, sin pedir explicaciones, abandonan su país, su pueblo, su casa, su familia…y marchan a Egipto, un país tan distinto y desconocido. Y allí, sin conocer a nadie, tienen que buscar un trabajo, una vivienda. Ellos eran pobres y es posible que los primeros días estuvieran sin trabajo, viviendo de limosnas, pasando por la humillación de tener que pedir…Pero esta es la situación que, a lo largo de tantos siglos, han vivido y están viviendo miles de personas que tienen que abandonarlo todo por buscar trabajo y un medio de vida. En nuestros días también van huyendo de las guerras crueles o de situaciones insoportables. Muchos de ellos mueren en el camino, hasta convertir el Mediterráneo en un auténtico cementerio. Cualquier emigrante puede acudir a esta Sagrada Familia. Ella sabe por propia experiencia lo duro que es vivir en un país extranjero…Lo ha vivido. Ella está preparada para escuchar este tipo de situaciones, no desde fuera, dando una limosna, sino desde dentro, metiéndose en el pellejo de la gente que lo pasa mal.
2.- La Sagrada Familia, una familia que busca el retorno. “Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que intentaban acabar con el niño” (Mt. 2.21).
Es voluntad de Dios que cada uno retorne a su país de origen donde encuentra su tierra, su ambiente, su historia. María y José se establecieron en Nazaret donde pasaron años felices, viviendo con el trabajo de sus manos. Nazaret se convirtió en una “escuela de formación”. Jesús constantemente alude a esa vida para hablarnos del Reino de Dios.
Se parece a una mujer que “mete levadura en la masa”, que “pone sal y sazona los alimentos”, que enciende “la luz de la lámpara” para que alumbre a toda la casa. Nazaret es, sobre todo, “casa de oración”.
3.- La Sagrada Familia es un nido de amor. La unión de Jesús, María y José es como un lago transparente donde se espeja el misterio de la Santísima Trinidad. Para José, María es la esposa ideal, cercana, cariñosa, trabajadora, sacrificada. Una mujer encantadora que él no se merece. Es un bonito regalo de Dios. Con ella todo, aún lo más difícil, se hace fácil.
Para María, José es modelo de esposo: callado, prudente, trabajador, con sólo una preocupación: hacer felices a su esposa y a su hijo. Estar con José es un verdadero paraíso.
Y los dos esposos sólo piensan en Jesús. Cuando se les pierde en el Templo no duermen, no descansan, no viven. Sin su presencia, se acaba la felicidad en esa casa.
En esta familia pensaba el Papa Francisco cuando decía:” “Los esposos son entre sí reflejos del amor divino que consuela con la palabra, la mirada, la ayuda, la caricia, el abrazo. Por eso, querer formar una familia es animarse a ser parte del sueño de Dios, es animarse a soñar con Él, es animarse a construir con El, es animarse a jugarse con Él esta historia de construir un mundo donde nadie se sienta solo”. Papa Francisco (A,L. Nº 321).
PREGUNTAS
1.- Hay muchas familias en el mundo que tienen necesidad de salir de su país con todo lo que esto conlleva de desarraigo y de sufrimiento. ¿Cuál es nuestra postura ante los inmigrantes? Como cristianos, ¿no podemos hacer más por ellos?
2.- Todo el mundo quiere volver a su País. En lo que depende de nosotros, ¿estamos dispuestos a ayudarles? ¿Cómo?
3.- ¿Estamos convencidos de que, cuando
viernes, 26 de diciembre de 2025
MINI CONCIERTO DE NAVIDAD: Los villancicos más bellos de diversas culturas
Lectio Divina: 27 de diciembre de 2025
“Este es el discípulo a quien Jesús tanto quería”
1.- Oración introductoria.
Señor, te lo confieso: siento envidia del discípulo Juan. En el cuarto Evangelio, Juan aparece como «el discípulo a quien Jesús amaba». Y como Jesús amaba a todos, quiere destacar un amor especial por él. De hecho, es el único que descansó su cabeza sobre el pecho de Jesús en la Cena Pascual. Por eso es el evangelio de la profundidad. No está escrito para cristianos mediocres, vulgares, tibios, superficiales. Todos disfrutan en el mar, pero mucho más los grandes buceadores, que se alejan de la playa. Esos son los místicos. Dame, Señor, tu Espíritu para profundizar y disfrutar de este evangelio tan maravilloso.
2.- Lectura reposada del texto. Evangelio (Jn 20,1.2-8):
El primer día de la semana, María Magdalena fue corriendo a Simón Pedro y a donde estaba el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
El nombre de Juan significa: «el Señor ha dado su gracia”. Y tanta gracia le ha dado Dios que, en su prólogo dirá que la vida con Jesús ha sido: “Gracia sobre gracia” es decir, una gracia que supera a otra cada vez mayor. Podríamos decir: “sorpresa tras sorpresa, admiración tras admiración, asombro tras asombro, gozada tras gozada”. Dice San Jerónimo en sus escritos que, cuando San Juan era ya muy anciano y estaba tan debilitado que no podía predicar al pueblo, se hacía llevar en una silla a las asambleas de los fieles de Éfeso y siempre les decía estas mismas palabras: «Hijitos míos, amaos entre vosotros.” Alguna vez le preguntaron por qué repetía siempre la misma frase, respondió San Juan: “es el mandamiento del Señor y si lo cumplís ya habréis hecho bastante». San Juan nos recuerda que lo esencial de los cristianos es el amor. No un amor cualquiera sino un amor dispuesto a dar la vida por la persona que amas. Así lo entendió Jesús. Y así debemos entenderlo los que nos denominamos cristianos.
Palabra del Papa.
¿Dónde está la novedad a la que se refiere Jesús? Radica en el hecho de que él no se contenta con repetir lo que ya había exigido el Antiguo Testamento y que leemos también en los otros Evangelios: «Ama a tu prójimo como a ti mismo» (Lv 19, 18; cf. Mt 22, 37-39; Mc 12, 29-31; Lc 10, 27). En el mandamiento antiguo el criterio normativo estaba tomado del hombre («como a ti mismo»), mientras que, en el mandamiento referido por san Juan, Jesús presenta como motivo y norma de nuestro amor su misma persona: «Como yo os he amado». Así el amor resulta de verdad cristiano, llevando en sí la novedad del cristianismo, tanto en el sentido de que debe dirigirse a todos sin distinciones, como especialmente en el sentido de que debe llegar hasta sus últimas consecuencias, pues no tiene otra medida que el no tener medida…El áureo texto de espiritualidad que es el librito de la tardía Edad Media titulado La imitación de Cristo escribe al respecto: «El amor noble de Jesús nos anima a hacer grandes cosas, y mueve a desear siempre lo más perfecto. El amor quiere estar en lo más alto, y no ser detenido por ninguna cosa baja. El amor quiere ser libre, y ajeno de toda afición mundana (…), porque el amor nació de Dios, y no puede aquietarse con todo lo criado, sino con el mismo Dios. El que ama, vuela, corre y se alegra, es libre y no embarazado. Todo lo da por todo; y todo lo tiene en todo; porque descansa en un Sumo Bien sobre todas las cosas, del cual mana y procede todo bien (libro III, cap. 5). (Benedicto XVI. Audiencia del 9-Agosto- 2006)
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Tener un día bonito, lleno de detalles con las personas que viven conmigo.
6.- Oración. Dios me ha hablado con su Palabra y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, dame la gracia de imitar a tu discípulo Juan. Yo no puedo pretender reposar físicamente mi cabeza sobre tu corazón; pero sí lo puedo hacer sacramentalmente. ¿Acaso no es más grande la intimidad con Jesús después de comulgar? “Está en mí y yo en Él”. Que sepa aprovechar bien esos instantes de cielo. Y que esos momentos de intimidad me lleven a amar a mis hermanos con un cariño exquisito.
El Primer Mártir que Perdonó a sus Asesinos
28 de diciembre, Jornada de la Sagrada Familia 2025
Al concluir este año jubilar, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida reflexionan en su mensaje sobre el gran don de la vocación matrimonial y familiar, a la luz de lo vivido en el Congreso para las Vocaciones “Asamblea de llamados para la misión”, organizado por la Conferencia Episcopal Española en febrero de este año.
Los obispos subrayan que el camino vocacional de cada persona «es un plan único trazado por Dios», que se va revelando en el tejido real de la vida. En el caso del matrimonio, la llamada no se percibe habitualmente como una decisión previa y abstracta —como si primero uno descubriera su vocación al matrimonio y solo después encontrara a la persona adecuada—, sino que nace precisamente en el encuentro con alguien concreto».
Es en el amor hacia una persona determinada, explican en el mensaje, donde el hombre y la mujer descubren que Dios los llama a vivir una comunión estable y fecunda, a hacer de ese vínculo una entrega total y definitiva. De este modo, «cada historia de amor auténtico puede convertirse en lugar de llamada y de misión: el espacio donde Dios invita a los esposos a ser signo visible de su propio amor fiel y creador».
Lectio Divina: 26 de diciembre de 2025
“El que persevere hasta el fin, ése se salvará”
1.- Oración introductoria.
Señor, me emociona el testimonio de Esteban, el primero que dio la vida por Jesús. Pedro puede presumir de haber sido el primer papa. Y Esteban el primero que, entregando la vida, le demostró a Jesús todo lo que le quería. Se jugó la piel, se jugó el tipo, se jugó la vida por Él. Fue el primero porque tenía prisa por imitarte en todo, también en tu muerte. Que mi vida, Señor, sea un testimonio auténtico de fe.
2.- Lectura reposada del Evangelio. Mateo 10, 17-22
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; y por mi causa seréis llevados ante gobernadores y reyes, para que deis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Mas cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué vais a hablar. Lo que tengáis que hablar se os comunicará en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu de vuestro Padre el que hablará en vosotros. Entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
A San Esteban se le llama proto-mártir, es decir, el primero que, después de la Muerte y Resurrección de Jesús, entregó la vida por Él. Es el primero que rubricó con sangre el testimonio de su fe. El primer cristiano auténtico. En su muerte quiere hacer presentes los gestos de Jesús a quien quiere imitar. Por eso muere perdonando “no les tengas en cuenta este pecado” y muere entregando su espíritu en manos del Padre. “Recibe mi espíritu”. El mismo Espíritu que habita en el corazón, hablará desde el corazón, como se dice de san Esteban: «Y no eran capaces de hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba» (Act 6,10). Esteban, antes de morir, vio el cielo abierto y a Jesús a la derecha del Padre. ¡Bonito testimonio! Mientras que a nosotros la muerte nos cubre de tinieblas, nos llena de tristeza y nos cierra las puertas de la vida, Esteban nos dice que en esos momentos se nos abren los cielos y ya, antes de morir, podemos ver a Jesús. Esa sangre derramada no va a ser estéril. Es Tertuliano el que nos dice estas bellas palabras a propósito de los primeros cristianos que daban la vida por Jesús: “nosotros nos multiplicamos cada vez que vosotros segáis nuestras vidas. “La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos”
Palabra autorizada del Papa
“Hoy la liturgia recuerda el testimonio de san Esteban. Elegido por los Apóstoles, junto con otros seis, para la diaconía de la caridad -es decir, para asistir a los pobres, los huérfanos, las viudas- en la comunidad de Jerusalén, se convirtió en el primer mártir de la Iglesia. Con su martirio, Esteban honra la venida al mundo del Rey de reyes, da testimonio de Él, ofreciéndole el don de su propia vida al servicio de los más necesitados. Y así nos muestra cómo vivir plenamente el misterio de la Navidad. […]Seguir el Evangelio es ciertamente un camino exigente -pero bello, ¡bellísimo! – y el que lo recorre con fidelidad y valentía recibe el don prometido por el Señor a los hombres y a las mujeres de buena voluntad. Como cantaban los ángeles el día de Navidad: ¡paz, paz! Esta paz donada por Dios es capaz de serenar la conciencia de todos los que, a través de las pruebas de la vida, saben acoger la Palabra de Dios y se comprometen en observarla con perseverancia hasta el final”. (Homilía de S.S. Francisco, 26 de diciembre de 2014).
4.- Qué me dice a mí este texto ya meditado. Guardo silencio
5.- Propósito: Si en este día tengo alguna dificultad, miraré al cielo donde está Jesús y recibiré su fuerza.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, te agradezco la muerte de Esteban. Es como el primer maestro cristiano que quiere enseñarnos el camino de Jesús. No es un camino fácil ni teórico; es un camino difícil, incluso sangriento. A pesar de todo, Jesús guía y acompaña a Esteban en este camino de sufrimiento, abriéndole, de par en par, las puertas del Paraíso. La muerte no puede frustrar las esperanzas de una vida entregada por amor. No frustró a Jesús ni frustrará a nadie que le siga a través de los tiempos. El amor es más fuerte que la muerte.
FELICITACIÓN DE NAVIDAD
jueves, 25 de diciembre de 2025
Navidad: 25 de diciembre de 2025
En el principio existía el Verbo…
INTRODUCCIÓN
El Águila, en vuelo vertical, asciende a la cumbre más alta y alcanza La Palabra en el mismo seno del Padre. No comienza su Evangelio en prosa sino con un Himno. Lo que tiene que comunicar es tan sublime que no lo puede decir de un modo prosaico sino con un himno, con la nota más alta, porque las palabras son insuficientes para presentar la grandeza y la belleza del Verbo Encarnado. Más aún. Este humilde pescador de Galilea se atreve a corregir la página más sagrada de los judíos, y decir que ese principio de Génesis no es lo primero. Hay otro anterior y más importante: el principio del Verbo en el seno eterno del Padre.
TEXTOS DE LA MISA
1ª lectura: Is. 52,7-10; 2ª lectura: Heb.1,1-6.
EVANGELIO
San Juan 1, 1-18
En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.
REFLEXIÓN
Un Himno al Verbo Encarnado. La Primera Comunidad Cristiana no ha recibido este maravilloso mensaje de la Encarnación a base de razonamientos de los teólogos sino por experiencia, por vía de contemplación. Se ha arrodillado ante el Misterio, lo ha contemplado, lo ha gustado, lo ha agradecido y se ha entusiasmado. ¡Qué bonita manera de hacer teología! Y de ese gozo incontenible, de ese entusiasmo, ha surgido la urgente necesidad de comunicarlo a otros. “Creí, y por eso hablé” (2 Cor. 4,13). Antes de hablar de Dios hay que estar con Dios. En realidad, la mejor manera de hablar de Dios es narrar lo que Él hace en nosotros.
Por medio de Él se hizo todo. El Verbo se dirigía a Dios, le interpelaba. Y si hay creación, si existen los colores y la luz, y la humanidad y la historia, y el amor, es porque, antes de eso Dios escucha una interpelación. Es tremendo pensar que alguien puede interpelar a Dios, solicitar, sugerir, desear. Y Dios responde a ese deseo del Verbo, desatando su generosidad, su derroche, su fantasía creadora. Así es toda la creación como un gran lenguaje de seres vivos, lenguaje orgánico, armonioso, bellísimo. La Palabra es la creadora de todo. Aquí se afirma toda la teología de las realidades humanas. Toda la creación es esplendor del Verbo.
La luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no la recibió. El himno tiene dos tonos: “tono mayor”: Canto a la Encarnación, al brillar de la luz. Pero también tiene “tono menor”: de queja, de lamento, por el rechazo de la luz. Condensa el drama del IV evangelio que está concebido en plan de: “oferta-rechazo” y “oferta-aceptación”. Dios se busca un Pueblo y le da unos mandamientos para que los hombres aprendan a vivir como hombres y no como bestias. Pero esas sabias normas no las practicaron. “Vino a su casa, a los suyos, y no la recibieron”. Ante este rechazo, Dios busca un último esfuerzo y va a venir en persona.
Y LA PALABRA SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS. El verso más importante de toda la Biblia. Dios se hizo “debilidad”. Apareció en un abismo de rebajamiento. Todo esto era un escándalo. ¿Cómo salir de este escándalo? “Nosotros hemos visto su gloria” A través de la debilidad de la carne esa Comunidad de Juan ha contemplado toda la Gloria de Dios.
PREGUNTAS
1.– ¿Alguna vez en la vida me he sentido “asombrado” por la grandeza de Dios? ¿Cuándo?
2.- Toda la creación está llena de “semillas del Verbo” ¿Sé descubrir a Dios en la Naturaleza?
3.– Este rebajamiento por parte de Dios, ¿Me lleva a la humildad? ¿Todavía me quedan ganas de ser soberbio, de creerme más que los demás, de querer presumir y ser importante?
miércoles, 24 de diciembre de 2025
"La luz que nace en la periferia de la historia"
·
Reflexión: ¿Le hemos hecho sitio en nuestra
"posada" interior, o estamos demasiado llenos de ruidos y
preocupaciones materiales?
¡Feliz Navidad a
todos! Que el Señor, que se hizo niño por nosotros, los bendiga.
"La Palabra que se hace cercanía". DÍA DE NAVIDAD, 25 DE DICIEMBRE
"La Palabra que se hace cercanía"
martes, 23 de diciembre de 2025
Nochebuena: 24 de ddiciembre de 2025
Genealogía de Jesucristo, Hijo de David
La noche siempre tiene algo de misterio. La noche es buena para el silencio, la soledad, el susurro, la intimidad, la poesía. Esta es una noche misteriosa No porque vamos a descubrir misterios sino porque va a aparecer entre nosotros, habitantes de esta tierra, el GRAN MISTERIO DE DIOS HECHO HOMBRE.
LECTURAS
1ª lectura: Is. 62, 1-5; 2ª lectura: Heb 13, 16-17. 22-25.
EVANGELIO
Mt. 1, 1-25.
REFLEXIÓN
1.- NAVIDAD ES UNA BUENA NOCHE PARA ADORAR. Contemplar es mirar con detenimiento, es detenerse, no pasar de largo ante lo que ven nuestros ojos: A veces, esos bonitos belenes con Palacios de luces, ríos con agua saltarina, pastores cuidando ganados, mujeres haciendo la comida o lavando ropa, reyes que vienen en camellos etc. Todo eso nos puede despistar y no nos deja poner la vista en el gran protagonista de la fiesta: JESÚS. Lo importante es adorar al Niño, reconocerle como Dios, doblar las rodillas, como los hicieron los reyes, como lo hicieron los pastores, como lo hicieron María y José.
2.- ESTA ES UNA BUENA NOCHE PARA AMA. Decía bonitamente Antonio Gala en un artículo sobre la Navidad: “En un recién nacido puede estar la clave de este mundo. Nació para que la palabra amor no se le cayera de la boca”.
Esta es la noche misteriosa en la que todos los caminos de los hombres apuntan en la misma dirección Esta es la noche en que todos los caminos: por tierra, mar y aire…nos llevan a la casa del amor. Si salimos ahora a la carretera no hay coches…Todos han llegado a sus casas, a sus familias, a sus hogares. En esta noche lo importante no es comer sino comer juntos. Ese amor se derrama entre todos los hombres: creyentes y no creyentes y nuestro corazón rezuma amor. Nos sale saludarnos, besarnos, abrazarnos y decirnos bonitas palabras: que seas feliz. No pasar de largo a lo que ocurre esta noche. Es noche simbólica, es como ponernos la miel en los labios y decirnos: ¡Qué maravillosa sería la vida si fuera como esta noche!
El que cura a los enfermos, que lo haga con amor. “Más corazón en las manos”, pedía San Juan de Dios a las hermanas.
El que está en unos almacenes, que reparta mercancía con amor.
El que conduce un autobús, que lo haga con amor.
El que cuida a ancianos, que lo haga con mucho amor.
Dios no se nos ha presentado para darnos clases de historia, de matemáticas, de filosofía, ni siquiera de religión. Él ha dejado claro que la religión desligada del amor se convierte en secta peligrosa. Ha venido a decirnos que Dios es un Padre maravilloso y que nos ama con locura. Y que la única obsesión es que seamos felices por el camino que Él nos ha indicado.
3.- ESTA ES UNA BUENA NOCHE PARA SOÑAR. A este Niño que acaba de nacer no le va lo viejo: lo cansado. lo aburrido, lo repetido. Le va lo nuevo. La Navidad es una llamada a la novedad, al estreno, a la sorpresa. Navidad es estrenar la vida con ojos nuevos. Mirarnos no con ojos cansados del aburrimiento, con los ojos torvos del resentimiento, no con los ojos miopes de la vulgaridad. Desde el momento en que Dios se ha hecho hombre, toda persona humana ha quedado dignificada. Algo divino, algo de Dios, corre por nuestras venas.
Lectio Divina: 23 de diciembre de 2025
Juan es su nombre
1.-Introducción.
Mi Dios y Señor, en vísperas de la Noche Buena quiero encontrarme contigo en la oración. Quiero meterme dentro de mí mismo y tratar de imitar a la Virgen en aquellos momentos. Su oración hecha de silencio, de devoción, de ternura, de fe, me animan a preparar mi alma para la venida de Jesús. Cierro mis oídos a los ruidos externos y mis ojos a las luces deslumbrantes. En silencio adoro, contemplo y amo.
2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 1, 57-66
Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan». Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre». Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. El pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
3.-Qué dice la Palabra de Dios.
Meditación-reflexión
Lo importante para un judío es el nombre. No sólo significa designación de una persona sino su ser, su misión, su destino. En este caso, lo curioso es que a Juan no se le pone el nombre de su padre Zacarías para seguir su misión de sacerdote en el templo, sino que se va a llamar Juan, que significa: Yavé se ha compadecido. Juan vivirá en el desierto y, desde allí, anunciará la Misericordia. Ya no es necesario ir al Templo para encontrarse con el Dios Misericordioso. De hecho, Dios ha tenido misericordia con Zacarías, fuera del TEMPLO. En el Templo apareció como un “incrédulo”. Y en su casa, en la soledad, en el silencio Dios se compadeció de Él y recuperó el habla. Juan anuncia un Mesías que nos va a tomar la delantera, nos va a sorprender allá donde estemos, y va a practicar el amor y la misericordia con nosotros, aunque no lo hayamos merecido. Y esta manera de obrar de DIOS, el cristiano lo lleva en su nombre, es decir, en lo más íntimo de su ser. El cristiano siempre será una persona humilde y agradecida.
Palabra autorizada del Papa
“Isabel y su hijo se regocija en el vientre al escuchar las palabras de María. Es todo alegría, la alegría que es fiesta. Los cristianos no estamos tan acostumbrados a hablar de la alegría, del gozo, creo que muchas veces nos gustan más las quejas. Él que nos da la alegría es el Espíritu Santo. Es el Espíritu el que nos guía. Él es el autor de la alegría, el Creador de la alegría. Y esta alegría en el Espíritu Santo, nos da la verdadera libertad cristiana. Sin alegría, nosotros los cristianos no podemos ser libres, nos convertimos en esclavos de nuestras tristezas. El gran San Pablo VI dijo que no se puede llevar adelante el evangelio con cristianos tristes, desesperanzados, desanimados. No se puede. Muchas veces los cristianos tienen un rostro que es más bien para ir a una procesión fúnebre, que para ir a alabar a Dios, ¿no? Y de esta alegría viene la alabanza, esta alabanza de María, esta alabanza que dice Sofonías, la alabanza de Simeón, de Ana: ¡la alabanza de Dios! El corazón alaba a Dios ¿Y cómo se alaba a Dios? Se alaba saliendo de sí mismos, gratuitamente, como es gratuita la gracia que Él nos da. Usted que está aquí en la misa, ¿alaba a Dios, o solo le pide a Dios y le agradece? ¿Acaso alaba a Dios? Aquello es una cosa nueva, nueva en nuestra vida espiritual. Alabar a Dios, salir de nosotros mismos para alabar; ¡perder el tiempo alabando! (cf S.S. Francisco, 31 de mayo de 2013).
4.- Qué me dice a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)
5.-Propósito: Haré mi trabajo de este día con alegría, teniendo como fondo musical la alabanza al Señor.
6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Zacarías pudo hablar sólo cuando dijo «sí» al plan de Dios y aceptó que el niño se llamaría Juan. Señor, te pido que me convenza de una cosa: Sólo en la aceptación plena de tu voluntad yo puedo ser feliz de verdad. El hacer mi gusto, mi capricho, mi voluntad me deja el corazón vacío. Es mi experiencia de toda la vida. ¿Por qué soy tan testarudo? ¿Cuándo espero cambiar de actitud?