Aquí te comparto una breve reflexión sobre los puntos clave de la liturgia de hoy:
1. La Alianza Eterna (Génesis 17, 3-9)
En la primera lectura, Dios habla con Abram y le cambia el nombre a Abraham ("padre de una multitud"). Lo impactante aquí no es solo la promesa de descendencia o de tierras, sino la naturaleza del pacto:
La iniciativa es de Dios: Él se acerca al hombre para ofrecerle una relación.
Perpetuidad: "Mantendré mi alianza contigo y con tus descendientes... como alianza eterna".
Reflexión: En medio de nuestras crisis o dudas, la lectura de hoy nos recuerda que Dios es fiel a sus promesas incluso cuando nosotros perdemos el rumbo. Él es un Dios de pactos, no de contratos temporales.
2. El conflicto sobre la Identidad (Juan 8, 51-59)
El Evangelio de hoy es uno de los pasajes más dramáticos de San Juan. Jesús lanza una afirmación que deja a sus oyentes en shock:
"En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham existiera, Yo soy".
Al usar la expresión "Yo soy", Jesús no solo dice que es más antiguo que Abraham; está usando el nombre sagrado de Dios revelado a Moisés. Por eso intentan apedrearlo: para ellos, es la blasfemia máxima.
Reflexión: Jesús nos invita a mirar más allá de lo biológico y lo temporal. Él se presenta como la fuente de la vida que vence a la muerte ("quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre").
¿Cómo aplicar esto hoy, 26 de marzo?
Confianza sobre ansiedad: Si Dios mantuvo su palabra con Abraham a pesar de su vejez y las dificultades, también sostiene tu vida hoy.
La coherencia de la fe: Los contemporáneos de Jesús se quedaron en la letra de la ley y no pudieron reconocer al Amor frente a ellos. ¿Estamos nosotros cerrados en nuestras propias estructuras o somos capaces de reconocer a Jesús en lo inesperado?
Cuaresma como preparación: A medida que nos acercamos a la Semana Santa, estas lecturas nos preparan para entender que el sacrificio de Jesús no es un accidente, sino el cumplimiento de esa "alianza eterna" del Génesis.
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