jueves, 16 de abril de 2026

+ Don Ernesto Bernardino Gonzalez Exposito

 


Don Ernesto Bernardino González Expósito

«Machaco»

Falleció el día 14 del actual, a los 92 años de edad, habiendo recibido los Santos Sacramentos.

D.E.P.

Su esposa: María Teresa Rodríguez Diez; sus hijos: Rafael y Paqui Ayuso, Anuska y Francisco Espinosa; nietos: Samuel y Daniela, Ana, Jorge y Carmen, Javier y Paula; hermanos, hermanos políticos, sobrinos, primos, amigos y demás familia,

Participan a sus amistades tan sensible pérdida y les ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.

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El Encuentro con el Pan de Vida

Un nombre con propósito Querida familia de Ernesto Bernardino, amigos y hermanos en Cristo. Nos reunimos hoy con el corazón apretado por la despedida, pero iluminados por la luz del tiempo pascual. No es casualidad que hoy celebremos a Santa Bernardita, la pequeña y humilde vidente de Lourdes. Ernesto llevaba en su nombre esa herencia: "Bernardino", que nos recuerda la fortaleza del oso y la humildad del santo. A sus 92 años, Ernesto ha completado una carrera larga, sostenida por la fe y el amor de su esposa e hijos.

1. El Camino de Damasco y el Camino de Ernesto

En la primera lectura de hoy (Hechos 9, 1-20), escuchamos la impresionante conversión de Saulo. Él buscaba una dirección y encontró a Cristo en un resplandor de luz. La vida de Ernesto, a lo largo de casi un siglo, también fue un camino de encuentros.

Como esposo y padre, Ernesto entendió que la vida no se trata de lo que acumulamos, sino de a quién seguimos. Sus 92 años no son solo una cifra; son el testimonio de un hombre que, como San Pablo, aprendió a decir con su vida: "Señor, ¿qué quieres que haga?". Su servicio a la familia fue su manera de responder a esa luz.

2. "Yo soy el Pan de Vida"

El Evangelio de hoy (Juan 6, 52-59) nos sitúa en el corazón del discurso del Pan de Vida. Jesús nos hace una promesa audaz:

"El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día"

Ernesto fue un hombre de su tiempo, pero también un hombre de la eternidad. Alimentado por la Eucaristía y por el amor de su hogar, él comprendió que el hambre más profunda del ser humano no se sacia con cosas materiales. Hoy, al despedirlo, no celebramos un final, sino el cumplimiento de esa promesa. Ernesto ha dejado de comer el "pan de los ángeles" de forma velada para sentarse finalmente a la mesa del banquete que no tiene fin.

3. La sencillez de Santa Bernardita

Hoy es el día de Santa Bernardita. Ella decía: "No se me pidió que te hiciera creer, se me pidió que te lo dijera". Ernesto Bernardino, con la sencillez de un hombre trabajador y dedicado a los suyos, nos "dijo" quién era Dios a través de su fidelidad matrimonial y su cuidado por sus hijos.

La humildad de Bernardita ante la Virgen María resuena en la vida de un hombre que supo envejecer con dignidad, aceptando los inviernos de la vida con la esperanza puesta en la primavera de la Resurrección.


Conclusión y Esperanza

A su esposa, compañera de tantas batallas, y a sus hijos, les digo: la muerte de un hombre de 92 años es como la caída de un roble antiguo; deja un vacío inmenso, pero también un suelo fértil lleno de semillas. Su legado de fe y de nombre —Ernesto (el que es perseverante) y Bernardino (el valiente)— vive con vosotros.

Que la Virgen de Lourdes, que hoy acompaña a Santa Bernardita, salga al encuentro de Ernesto y lo lleve de la mano ante el Padre. Que descanse en paz aquel que tanto amó, y que brille para él la luz perpetua.

 

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