/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

sábado, 10 de agosto de 2019

El Manantial de la Vida. Domingo 11 de Agosto.La vigilancia del hombre sabio

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Del santo Evangelio según san Lucas 12, 32-48

"No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino. "Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla; porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. "Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos de ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. También vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre." Dijo Pedro: "Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?" Respondió el Señor: "¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si aquel siervo se dice en su corazón: "Mi señor tarda en venir", y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los infieles. "Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más.

Oración introductoria

Señor, creo en Ti con todo mi corazón. Confío en tu infinita bondad y misericordia. Gracias por tu paciencia y tu gracia que me guía por el sendero. Te quiero y te ofrezco todo lo que tengo. Lo que he hecho es para Ti, para tu gloria y la salvación de las almas. Dame la gracia de no sólo querer que me escuches, sino también de querer escucharte.

Petición

Señor Jesús, dame el ánimo para mantenerme siempre vigilante y comprometido en hacer tu santísima voluntad.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Ser y vivir verdaderamente libres, como hijos de Dios.
En este Evangelio puedo descubrir un tema importante para mi vida como cristiano. Un tema que tal vez hoy no me detengo mucho a considerar, pues el mundo se ha ido encargando de dejarlo de lado. Es el tema de la vida eterna.
Como cristiano auténtico me llamas a creer en la vida eterna no como una fábula, un mito, un cuento para niños buenos. La vida eterna, la vida después de esta peregrinación por esta tierra, es verdadera, es real. No todo termina con esta vida. ¡Tú me llamas a una vida feliz por toda la eternidad!

Es desde esta perspectiva que puedo entender tu consejo de no acumular tesoros en este mundo donde todo pasa, sino almacenar para el arca del cielo. Es leyendo este pasaje, con esta visión, que puedo comprender tu recomendación a estar preparado y en vela para cuando me llames.
Dame la gracia, Señor, de recordar que me has hecho para ser feliz y serlo para siempre. Clava en mi mente y en mi corazón la realidad de que después de esta vida puedo encontrarme contigo y verte, tocarte, abrazarte, conocerte tal y como eres. Haz que anhele ardientemente este encuentro contigo. Porque sólo si lo deseo ardientemente, podré trabajar con esfuerzo por alcanzar eso que deseo.
La mejor forma para prepararme para el encuentro contigo es la fidelidad. “Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá.” Dame la gracia de serte fiel siempre. Podría preguntarme en esta oración, ¿Cómo está mi fidelidad a Ti? ¿Soy fiel a los compromisos que he adquirido con los demás? ¿Qué es la fidelidad para mí?, y para Ti, Señor, ¿qué significa ser fiel?
Día tras día experimento tu fidelidad y generosidad. Ayúdame a responderte como mereces ya que como dice la frase popular: amor con amor se paga.
«Cuando una sociedad ignora a los pobres, los persigue, los criminaliza, los obliga a «mafiarse», esa sociedad se empobrece hasta llegar a la miseria, pierde la libertad y prefiere «el ajo y las cebollas» de la esclavitud, de la esclavitud de su egoísmo, de la esclavitud de su pusilanimidad, y esa sociedad deja de ser cristiana. Queridos hermanos y hermanas, […] existe una “última hora” y que existe la “plenitud del tiempo”. Al concluir este año, al dar gracias y pedir perdón, nos hará bien pedir la gracia de caminar en libertad para poder así reparar los numerosos daños ocasionados y poder defendernos de la nostalgia de la esclavitud, defendernos del “nostalgiar” la esclavitud.»


Reflexión Un turista americano visitó al famoso rabino polaco Hofetz Chaim. Y se quedó asombrado al ver que la casa del rabino consistía, sencillamente, en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una mesa y una banquita.
- Rabino, ¿dónde están tus muebles? -preguntó el turista-.
- ¿Y dónde están los tuyos? -replicó Hofetz-.
- ¿Los míos? Pero si yo sólo soy un visitante... y estoy aquí de paso... -dijo el americano-.
- Lo mismo que yo –le dijo el rabino-.

Esta simpática historia nos puede ilustrar el tema del Evangelio de hoy. La semana pasada se nos hablaba de la necesidad de pensar más en la otra vida y, en consecuencia, de almacenar riquezas más para la eternidad que para el tiempo presente, puesto que "nuestra vida no depende de nuestros bienes", y no nos vamos a llevar nada de esta tierra, a excepción de las buenas obras que hayamos realizado. El rabino del cuento nos muestra una conciencia clara de esta verdad fundamental.

Pues este domingo el Señor viene como a completar su pensamiento al respecto, dando un paso más hacia adelante. No basta sólo con pensar en el más allá y que sepamos qué es lo verdaderamente importante y esencial en nuestra existencia. Hemos de regir toda nuestra vida según esos criterios de eternidad. Pero, como vivimos en un mundo lleno de tentaciones que pueden apartarnos de Dios, Jesucristo nos invita reiteradamente a la vigilancia.

Primero, retomando el tema de la semana pasada, nos recomienda que vendamos nuestros bienes y demos limosna; o sea, que nos desapeguemos de las riquezas de esta tierra para ayudar con más generosidad a nuestros semejantes. Y enseguida nos dice que nos hagamos tesoros inagotables en el cielo, donde los ladrones no los pueden robar ni corroer la polilla; es decir, nos invita a poner todo nuestro corazón y nuestras esperanzas en las cosas del cielo, no en las de la tierra, pues "donde está nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón". E inmediatamente después viene la recomendación a la vigilancia.

Hoy nuestro Señor nos presenta tres brevísimas parábolas, una detrás de la otra -a modo casi de viñetas- para hacernos entender mejor su propósito y su mensaje: los criados que esperan en la noche la vuelta de su amo; la irrupción inesperada del ladrón en la casa para desvalijarla; y el administrador diligente, siempre dispuesto a presentar a su dueño los resultados de su buena gestión. Y, en estas tres escenas, el tema es el mismo: la espera vigilante y dinámica del Señor.

La vigilancia no es esa sensación asfixiante de miedo o de angustia ante lo inesperado, y con un cierto matiz de pánico ante lo desconocido o por el temor del castigo. No. La vigilancia es una virtud evangélica fundamental, unida íntimamente a la conciencia de la propia indigencia y a la fragilidad radical del hombre para obrar el bien. Pero, además, están todas esas asechanzas y ocasiones que nos presenta el mundo, el demonio y las propias pasiones para ser fieles a nuestro Señor y a la tarea que ha puesto en nuestras manos.

La vigilancia, especialmente cuando la noche se prolonga y parece que nunca va a terminar, se sostiene con la fuerza de la esperanza cristiana, y comporta tres cosas fundamentales. La primera, una mentalidad de gente que va de viaje: "tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas" –nos pide nuestro Señor-; la conciencia clara de los peligros que nos amenazan, pues basta un momento de distracción, de decaimiento, y ya hay alguien que se aprovecha para robarnos los valores más preciosos. Y, finalmente, una fidelidad constante y una gran sensatez, que es sinónimo de prudencia, de responsabilidad, de lealtad al amo y de respeto hacia todas las personas y cosas que él ha puesto a nuestro cuidado.

Por eso, para tender hacia lo eterno, para "buscar y aspirar a los bienes de allá arriba" –como nos recomendaba Pablo en la carta a los colosenses- , nos es imprescindible la virtud de la vigilancia.

Vigilancia, que es sinónimo de atención, cuidado, celo y desvelo para que los dones que Dios nos ha confiado no sufran detrimento a costa de nuestras pasiones o de los embates del enemigo –el demonio, el mundo y la carne—. Vigilancia es, pues, saber esperar. Pero no una espera pasiva, inútil y estéril, sino la espera activa y dinámica del hombre sabio y prudente, que busca ajustar su comportamiento a la voluntad de su Señor.

Cuando no hacemos esto, obramos como el administrador infiel que, cansado de esperar a su amo, comienza a comer, a beber y a emborracharse, a golpear a los empleados y a las muchachas, y a cometer toda clase de abusos y desmanes. Entonces –nos dice Jesús— llegará el amo, cuando éste menos lo espera, lo despedirá y lo condenará a la pena de los infieles. Allí recibirá muchos azotes. Éste es un retrato perfecto del pecado, del desorden radical que impone la soberbia y el orgullo en nuestra vida, y las consecuencias que éste conlleva: el grave sufrimiento que causamos a los demás con nuestra prepotencia y egoísmo brutal. Como es obvio, esto no puede quedar impune: la justicia divina exige un castigo a los siervos malvados a causa de sus malas obras.

Diálogo con Cristo

Jesús, ¡que toda mi vida se resuma en escucharte y en obedecer tu voz! Gracias por fortalecerme en los momentos de tentación o de distracción. Ayúdame porque quiero estar siempre vigilante, esperándote y dedicando mi vida, de una manera más comprometida, para construir tu reino en mí y en los que me rodean.

Propósito

Vivamos, pues –como el rabino del inicio- como quien va de viaje, como quien está de paso por esta tierra, sin apegarnos a las cosas caducas de acá abajo. Y, sobre todo, obremos en consecuencia, llevando a nuestra vida de cada día estas certezas de nuestra fe. "¡Dichosos los siervos aquellos a quienes el Señor, al llegar, los encuentre en vela! Os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a su mesa y les irá sirviendo". Éste es el gozo eterno que recibiremos como premio, al final de nuestra vida, si permanecemos fieles a nuestro Señor. "¡Siervo bueno y fiel, entra al banquete de tu Señor!"


viernes, 9 de agosto de 2019

Ruta de Monasterios en La Rioja


El Manantial de la Vida. Sábado 10 de Agosto, San Lorenzo.“En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo”»



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1.-Oración Introductoria.
Señor, me encantan estos contrastes tan bonitos del evangelio: “perdiendo se gana”, “dando se recibe”, “muriendo se vive”. Yo quisiera que esto lo llevara yo a la práctica, y no fueran solo unas palabras ingeniosas. Haz, Señor, que de una vez por todas, me convenza de que “el Evangelio siempre tiene razón».
2.- Lectura sosegada del evangelio. Juan 12, 24-26
En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: en verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
El profeta Isaías nos habla de un Dios que hace germinar la tierra para que dé “simiente al que siembra y pan al que come” (Is. 55,10). Si Jesús compara nuestra vida al “grano de trigo” es para decirnos que nuestra vida, como el grano de trigo, no la podemos guardar en el granero, porque queda solo y ahí se pierde. Y en la vida podemos optar por dos cosas:
  1. por “quedarnos solos” guardando la vida, conservándola de una manera egoísta, sin dar ningún fruto, y al final “muriéndonos de asco”;
  2. o entregarla a los demás convirtiéndonos en “pan” para ser partido y comido por los demás al estilo de Jesús en la Eucaristía. Hacer de la vida una entrega desinteresada por los demás, especialmente por los que más lo necesitan, eso es llenar la vida, eso es acertar en la vida.
Pero hay más. El grano, además de hacerse pan, debe también convertirse en “semilla”. El buen cristiano no sólo se preocupa del presente inmediato, de las personas a las que puede ayudar y servir mientras vive. Como Jesús, debe dejar semillas para los que vienen detrás, para que también ellos se aprovechen y puedan cosechar un fruto que ellos no han sembrado. “Ser pan” “ser semilla” Vivir desviviéndose por la gente y seguir dando fruto, aún después de muerto, ¡Qué vida tan bella! ¿No te apuntas a esta maravillosa aventura?
Palabra del Papa.
La gente conoce el recorrido de la semilla, desde los recovecos del suelo que la asfixia, la pudre y allí muere, pero con gran asombro, aparece viva sobre los surcos y se convierte en una dorada espiga con muchos granos nuevos. En otras palabras, la semilla muere sola y resucita multiplicando sus frutos. Nuestro Señor Jesucristo, «murió solo y resucito acompañado de muchos» (San Beda). Jesús nos invita a seguirle en esa entrega total. Nos invita a tener una actitud de confianza completa y sin reservas en la venida del reinado de Dios. Esta actitud y conducta nos la enseña Jesús no sólo con palabras sino con su misma vida, muerte y resurrección. Recordemos las palabras de Jesús: «Nadie tiene mayor amor que quien da la vida por los que ama». El que entrega su vida por los demás, ama de veras, se olvida de su propio interés y de su propia seguridad y lucha por una vida digna y libre para todos. El martirio de san Lorenzo sucedió en los orígenes de la Iglesia, pero siempre los mejores cristianos han dado su vida por los demás siguiendo el ejemplo de Jesús. Ahora nos toca a nosotros y nos podemos preguntar: ¿Hasta dónde estoy dispuesto a llegar? (Homilía de S.S. Francisco, 22 de marzo de 2015).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya reflexionado. (Silencio)
5.-Propósito. No puedo permitirme el lujo de perder un solo día de mi vida. Hoy la llenaré plenamente de sentido.
6.- Dios me ha hablo hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, es muy triste ver pasar la vida sin descubrir su sentido, sin vivirla a tope, sin gustarla, sin saborearla. Hoy te doy gracias porque he aprendido del evangelio que la mejor manera de llenar la vida es dándola y entregándola por las personas que más lo necesitan. Dame, Señor, la sabiduría necesaria para comprender que Jesús no nos enseñó una doctrina que se sacó de la chistera sino una doctrina impregnada de vida. En Jesús hubo una coherencia total entre lo que dijo y lo que hizo.

Testigos de la esperanza - Testigos del dolor-: Pablo Ferrer y Amalia Seser



Pablo Ferrer y Amalia Seser estaban a tres semanas de su boda cuando, en una revisión periódica, detectan una anomalía en el corazón de Pablo. Un año después de su matrimonio, Pablo es operado de un tumor benigno en el corazón. Todo se complica y Pablo entra en estado de coma. Una enfermera ofrece a Amalia la luz para vivir ese momento: «el cuerpo de Pablo está mal, pero tiene un alma y tú tienes que alimentar ese alma». Amalia comprende que por el sacramento del matrimonio, que les ha hecho «una sola carne», al comulgar y orar, puede alimentar el alma de su esposo. Inesperadamente, Pablo sale del estado de coma.

Si estas pasando por una tristeza - Reflexión


Mensaje motivador para quien este pasando por una tristeza en su vida.
Una reflexión que motiva a quien se encuentre triste o desanimado.
Hoy llegaste aquí, porque quieres una palabra de aliento o ánimo para tu andar en la vida.

El Manantial de la Vida. Viernes 9 de Agosto. "Salieron al encuentro del esposo"


Resultado de imagen de Mateo 25, 1-13



1.- Oración Introductoria.
Hoy, Señor, quiero iluminar la lámpara de mi vida con la tuya. “Quiero que tu luz me deje ver la luz”. (Sal. 36,9). La lámpara de mi vida con frecuencia se apaga, si no se deja iluminar por tu Luz. Yo no puedo presumir de ser astro con luz propia; pero no me importa con tal de ser iluminado por Ti, mi Sol, que alumbras siempre y nunca te apagas. .
2.- Lectura reposada del evangelio Mateo 25, 1-13
En aquel tiempo, dijo Jesús: «Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: «¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!» Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: «Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.» Pero las prudentes replicaron: «No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.» Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: «¡Señor, señor, ábrenos!» Pero él respondió: «En verdad os digo que no os conozco”. Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión.
¡No bastan los sustantivos! También son necesarios los adjetivos. No basta decir “virgen” sino hay que decir “virgen prudente” o “virgen necia”. Todas han sido llamadas por Jesús al banquete de bodas. Pero no todas entraron. Sólo aquellas que tomaron el aceite para las lámparas. No basta decir: soy cristiano, soy sacerdote, soy religiosa. Hay que llevar el aceite del amor para salir al encuentro del esposo. Normalmente se llevaban una especie de “antorchas”, es decir, unos palos con trapos. Al llegar el esposo, esos trapos adheridos a los palos, se impregnaban bien de aceite y lucían en procesión acompañando a la novia hacia la casa del novio. Una solemne procesión, al atardecer, con luces, con cantos, con alegría. Las vírgenes necias llevaban los palos con los trapos, pero al no tener aceite, se quemaron inmediatamente y quedaron sucios, feos, sin poder alumbrar. Y son una imagen perfecta de lo que es una vida vacía, sucia, frustrada, al no llevar el aceite de las buenas obras. Y es muy triste presentarse con las manos vacías ante Dios-Esposo, que nos espera con ilusión, y que por nuestra culpa, sus sueños quedan frustrados. Lo contrario ocurre con las vírgenes que llegan con sus lámparas encendidas; vidas llenas de vida, de ilusión, de plenitud y de gozo. Y lo más importante: Vidas de esposas felices porque han agradado en todo a su Esposo.
Palabra del Papa.
La lámpara que tenemos, es la mejor. Cuántas veces uno se despista y vive en la oscuridad. Y a veces unos se quieren poner a la luz del otro, como estas jóvenes que buscaron poner en sus lámparas el aceite de las otras. Pero cada uno tiene su luz. En cada uno Dios ha dejado una luz particular, una luz que le hace ser él mismo. Por eso, en el Reino de los cielos cada uno tiene que ser él mismo. Unas luces son más fuertes, otras más débiles, otras cambian constantemente… Y así podemos encontrar un sinfín de luces como personas. Y cada uno tiene que cuidar y dar cuentas de esa luz que recibió. Porque esa lámpara que Dios nos ha dado la tenemos que poner en el candelabro. Y puede que a veces no me guste mi lámpara, no me guste mi luz o gaste mi aceite. Puede que a veces utilice mis cualidades para presumir o a veces quiera ocultar esa luz, esas virtudes o defectos. Incluso a veces no quiero mi lámpara…Y siempre estoy queriendo la vela o el aceite de los otros. Pero, en realidad, la lámpara que tengo es la mejor, ¡porque es mi lámpara! Es un regalo de Dios. Lo importante es ver mi vida y mi historia desde los ojos de Dios y no desde una mirada humana. He de elevar la mirada; contemplar la maravillosa obra de Dios en mi vida y darle las gracias. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 10 de junio de 2016, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).
5.-Propósito Pienso en qué momento de este día puedo yo ser luz para alguna persona que vive en la oscuridad.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Dios mío, yo descubro que Tú siempre nos hablas de bodas, de fiesta, de comidas participadas con alegría. Pero a veces tu invitación no obtiene respuesta por nuestra parte. No me gusta hablar de castigos porque eres Padre y no te gusta castigar. Para mí el mayor castigo es el haberte defraudado, el que puedas decirme un día: Entra, pero que sepas que “esperaba más de ti”.

jueves, 8 de agosto de 2019

Testimonio de conversión del rapero Grilex



Este joven músico se llama Guillermo Esteban aunque en el mundo del rap se hace llamar Grilex. Es el segundo de cinco hermanos y ha visitado Mater Mundi TV por segunda vez con fuerzas renovadas y muchas ideas en la recámara que tiene para los próximos meses. Hoy, es una persona con las ideas muy claras, su forma de cantar y sus letras llegan a miles de jóvenes a través de sus conciertos de rap, un género que podría ser poco entendido en el mundo católico pero que el lo ha levantado con fuerza y poniendo letra a su propia vida.

Una vida que ya no resulta ser la misma que hace unos años cuando Grilex ni estaba cerca de la fe, ni pensaba que le hacía falta en su vida ni en su música. Eso le llevó a llevar una vida vacía en muchos aspectos y que también se veía reflejada en las letras de sus canciones. Ego, letras agresivas y la enfermedad de su hermano, fueron motivos más que suficientes para revelarse contra Dios. Cuando pensaba que no necesitaba de nada ni de nadie, su madre le invitó a que la acompañara a misa y con mucha reticencia fue y cuál fue su sorpresa que acabó yendo a unas cenas Alpha donde se tratan temas de fe en comunidad. "Lo que más me llamó la atención de esas cenas fue las personas que servían, porque estaban todo el rato con una sonrisa en la boca".

En esta etapa de la vida de Grilex comienza el camino de la reconversión. "Yo el rap que hacía era muy destructivo y de repente en unas convivencias que nos fuimos tuve la experiencia de encontrarme con el Señor, me regaló una sensación de paz, amor, que en ningún momento la había sentido por nadie ni por nada", explica Grilex.

miércoles, 7 de agosto de 2019

El Manantial de la Vida. Jueves 8 de Agosto. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia



Resultado de imagen de Mateo 16, 13-23
1.- Oración introductoria.
        Señor, tu pregunta es directa, personal, intransferible. Hoy me preguntas a mí y debo dar una respuesta concreta. No basta una respuesta aprendida, meramente teórica. Necesitas saber lo que Tú supones en mi vida. Yo me identifico con la respuesta de Pedro, pero no con la que da hoy sino aquella que dio después del discurso sobre la Eucaristía. Todos te abandonan cuando dices que debemos comer tu cuerpo y beber tu sangre. Pero Pedro, en nombre de todos, dijo: Señor ¿a quién iremos? Es bonito sentirse uno totalmente perdido sin Jesús. ¿Qué sería de mí si Tú desaparecieras de mi vida? No lo quiero ni pensar.
2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 16, 13-23
Llegado Jesús a la región de Cesárea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Él les dijo: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que Él era el Cristo. Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero Él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
A primera vista, la respuesta de Pedro parece la correcta: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Pero siguiendo el texto descubrimos que Pedro no había entendido nada del mensaje de Jesús. Él era el Mesías, el Ungido del Señor, pero las ideas de Pedro sobre el Mesías no coinciden con las de Jesús. Pedro sueña con un Mesías triunfalista, que expulsaría a los romanos y levantaría la choza caída de David. Pedro sueña con un Mesías al estilo del rey David, con poder, con ejércitos, con fama. Y Jesús piensa en un Mesías que iba a morir en una Cruz. San Pedro se había hecho ilusiones. Lo mismo que nosotros. También la Iglesia a lo largo de su historia, se ha dejado seducir por el poder, el dinero, el prestigio. Jesús le da a Pedro una respuesta durísima: le llama Satanás. Pedro le quiere poner obstáculos en el camino que le ha marcado el Padre. No podemos pensar en un cristianismo sin Cruz. Jesús ha ido a la cruz por amor. Jesús ha soñado en un mundo maravilloso, un mundo de hermanos, donde los bienes de este mundo fueran bien repartidos: un mundo donde hubiera agua para todos, pan para todos, escuelas para todos, hospitales para todos, casas para todos. Pero la envidia y la ambición de unos se oponen al proyecto de Dios. Jesús morirá pero su proyecto deberá seguir adelante. Y esta es la tarea de los cristianos: hacer que se cumpla ese maravilloso proyecto de Jesús.
Palabra autorizada del Papa
Es un don de Dios: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos». Tiene su origen en la iniciativa de Dios, que nos desvela su intimidad y nos invita a participar de su misma vida divina. La fe no proporciona solo alguna información sobre la identidad de Cristo, sino que supone una relación personal con Él, la adhesión de toda la persona, con su inteligencia, voluntad y sentimientos, a la manifestación que Dios hace de sí mismo. Así, la pregunta de Jesús: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?», en el fondo está impulsando a los discípulos a tomar una decisión personal en relación a Él. Fe y seguimiento de Cristo están estrechamente relacionados. Y, puesto que supone seguir al Maestro, la fe tiene que consolidarse y crecer, hacerse más profunda y madura, a medida que se intensifica y fortalece la relación con Jesús, la intimidad con Él. También Pedro y los demás apóstoles tuvieron que avanzar por este camino, hasta que el encuentro con el Señor resucitado les abrió los ojos a una fe plena. (Benedicto XVI, 21 de agosto de 2011.)
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya reflexionada. (Guardo silencio)
 
5.-Propósito: Renunciar a algo que me cuesta mucho y ofrecerlo a Dios por aquellas personas que han perdido su fe.
6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, me encanta tu pregunta a los apóstoles. Hoy me la haces a mí. Y tú, ¿qué dices de mí? Ya por el hecho de preguntar significa que yo te intereso, yo soy importante para ti, ocupo un lugar en tu corazón. ¿Qué más quiero? Tú eres ese amigo maravilloso que me miras, me llamas, me atraes, me seduces. Realmente el que te ha encontrado ha encontrado un “tesoro” maravilloso. Sin ti, Señor, yo no soy nada. Tú, Señor, eres mi mejor yo. ¡Gracias!

PÍLDORAS DE ESPERANZA: Testimonio de conversión de Mario



Mario es un joven que desde pequeño se formó en colegios católicos con una familia como la de cualquiera de nosotros. A la edad de 14 años, Mario se desvincula de la parroquia y empieza a vivir una vida libertina que le hace tomar ciertos hábitos poco recomendables, con adicciones a las drogas y relaciones que no le hacían no ver más allá de ese mundo artificial que se había creado.

Papa en audiencia general: La Iglesia no tiene fronteras, es madre de todos


martes, 6 de agosto de 2019

El Manantial de la Vida. Miércoles 7 de Agosto: “Cuando parece que Dios desoye las plegarias”…

Resultado de imagen de Mateo 15, 21-28 perro

1.- Oración Introductoria.
Señor, ayúdame a mirar a las personas en profundidad, por encima de credos, razas, sexo o situación social. Que mi experiencia de tener a un Dios-Padre me lleve a mirar a los hombres y mujeres de este mundo como a mis hermanos y hermanas.
2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo saliendo de Genesaret, Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada». Pero Él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros». Respondió Él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel». Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» Él respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». «Sí, Señor – repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos». Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas». Y desde aquel momento quedó curada su hija.
3.- Qué dice el texto.  
Meditación-reflexión
Aunque en este evangelio hay algunas frases duras de Jesús, propias de los judíos de su tiempo, sin embargo debemos ir a las actitudes profundas del Señor en este evangelio:
  • Jesús provocó el encuentro, tomó la iniciativa de salir fuera del territorio de Israel.
  • Jesús dedica tiempo a esta mujer, no tiene prejuicios, ni prisa cuando está con ella, y actúa con total libertad, a sabiendas de que se trata de una mujer, y ésta extranjera.
  • El relato pretende romper con los esquemas estereotipados que algunos cristianos pretendían mantener: judío=creyente y extranjero=pagano.
  • Gracias a que en Jesús la religión no era una programación, sino una vivencia, fue capaz de responder vivencialmente ante situacio­nes nuevas.
  • Su experiencia de Dios, su Padre, y las circunstancias concretas (en este caso la petición de la cananea) le hicieron ver que sólo puede uno estar con Dios si está con el hombre. También con la mujer, incluso con una extranjera.
Palabra del Papa
La fe auténtica, todo lo puede. Es conmovedor el contemplar la escena que presenta este Evangelio. Aunque más que la presentación de una escena es el retrato de un corazón. Es como una pintura del corazón del Señor. Caminaba Cristo, se encontraba en el tiempo de su vida pública, visitaba gente, se movía de un pueblo a otro. En un traslado más en que su mente se hallaría en el Padre, en la misión, en las almas, llega una mujer que le «interrumpe». Y Él comienza a escucharla gritar. Una persona que había sufrido, una persona que imploraba compasión, una que a muchos seguramente había molestado ya, era una mujer despreciada, pero no vencida: pues no descansaba y no descansaría hasta alcanzar la bendición de Dios para su hija a quien tanto amaba. Hasta tal punto llega el amor de una madre, hasta el punto de olvidar su propia imagen, olvidar el “qué dirán” con tan sólo conseguir aquello que sus hijos necesitan y que sin duda llegaría más lejos si fuese necesario. Y, finalmente, una mujer así conmovió un corazón… ¿Qué puedo aprender de este Evangelio? Tengo tres modelos: tengo a los apóstoles, que aún no comprendían en qué consistía extender tu Reino. Tengo a una mujer cuyo amor el mismo Cristo enalteció. Y tengo tu corazón, Señor, del que nunca alcanzaré a aprenderlo todo, pero el cual puedo imitar también el día de hoy.  (Homilía de S.S. Francisco, 15 de enero de 2016).
4.- Qué me dice hoy a mí este evangelio ya reflexionado. (Guardo silencio).
5.- Propósito. Intentar descubrir que, debajo de cada persona, sea de la condición que sea, hay un corazón, amado por Dios.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Dios mío, hoy me quedo fascinado por un Jesús tan sensible, tan abierto a todos, tan dispuesto a ver a las personas en profundidad por encima de dogmas y creencias, un Jesús al que no le importa lo que diga la gente, lo que digan los fariseos de turno. Un Jesús que admite fe en otras personas que no son del pueblo judío, incluso que llega a sorprenderse de la fe de una mujer extranjera.

El Manantial de la Vida.Martes 6 de Agosto: La Transfiguración del Señor. Subió al monte a orar

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1.- ORACIÓN INTRODUCTORIA.
Señor, el evangelista San Lucas nos presenta la trasfiguración en clave de oración. Yo hoy quiero subir contigo a la montaña para que me enseñes a orar. Quiero que me hables de la oración desde tu misma experiencia personal. Cuando Tú rezas, todo cambia, todo se trasfigura. Quiero que mi oración me lleve a la vida y que la gente descubra que yo no soy igual que antes, que alguien me ha tocado por dentro.
2.- LECTURA SOSEGADA DE LA PALABRA DE DIOS. Lucas 9, 28-36
En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías, sin saber lo que decía. Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle. Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.
3.- QUE DICE EL TEXTO
MEDITACIÓN-REFLEXIÓN
En Lucas la Transfiguración es consecuencia de la oración. Entonces, ¿Para qué la montaña?
  1. Subimos a la montaña para respirar el aire puro de Dios. El hombre moderno, que vive en las grandes urbes, necesita la montaña para liberarse de los ruidos, el asfalto, la   polución. Necesita respirar el aire puro de la montaña. Y en esta sociedad materialista el hombre también necesita respirar el aire puro de la montaña de Dios. Necesita respirar la verdad, la belleza, el amor, la paz. Subir a la montaña va siendo una necesidad existencial.
  2. Subimos a la montaña para cambiar. Notemos que los discípulos que subieron con Jesús eran Pedro, Juan y Santiago. Pedro quería impedir que Jesús fuera a la Cruz. Santiago y Juan, al entrar en Samaría, querían que Jesús enviase fuego para arrasar a esa ciudad que no lo había querido recibir (Lc.9,54). Estos apóstoles necesitan cambiar de actitud. Por eso Jesús los llevó a la montaña. El cambio que dieron los discípulos en la Montaña aparece al final cuando dice el texto paralelo de Marcos: “Y ya no vieron a nadie sino únicamente a Jesús”. (Mc. 9,8). Este debe ser el resultado de todo auténtico encuentro con el Señor: No ver ya a otra persona sino a Jesús. Y ver el mundo a través de Jesús.
  3. Subimos a la montaña para iniciar un nuevo camino. La gran equivocación de los apóstoles, representados por Pedro, era el “querer permanecer allí”. ¡Qué bien se está aquí! Si Jesús les ha llevado al monte de la transfiguración, no ha sido para que se quedaran en ese monte, sino para que desde ese Monte, divisaran otro monte: el del Calvario. Jesús quiere que vivan una experiencia “gratificante” para que no se escandalizaran de la Cruz.
PALABRA DEL PAPA.  
Qué bien se está aquí. Sí, qué bien se está aquí. Pero Señor, ¿por qué no dejaste a Pedro que permaneciera en esa calma? ¿Por qué lo sacaste de ese momento de contemplación? Y a mí me haces lo mismo. En medio del sosiego de mi oración, alguna dificultad irrumpe en el silencio. Cuando pienso que todo es hermoso, me anuncias la cruz. Cuando pienso que el día es claro, llega la tormenta. ¿Por qué no me dejas más tiempo en mi sueño? ¿Por qué no me dejas poner una tienda? Señor, me doy cuenta que ésa es la vida del cristiano. Levantarse, contemplar la gloria y, al mismo tiempo, cargar con la cruz de cada día. Cuando miro el sol, sólo lo puedo hacer por unos breves instantes, porque después todo se oscurece. En esta vida puedo ver la gloria, porque es a donde voy, pero tengo que seguir caminando. No será fácil, tengo que sudar. Tengo que esforzarme en los tramos más difíciles. Tengo que entrar por la puerta estrecha.  (Homilía de S.S. Francisco, 12 de agosto de 2015).
4.- QUE ME DICE HOY A MÍ ESTE TEXTO YA MEDITADO. (Silencio)
5.- PROPOSITO: En este día voy a vivir muy unidos la oración y la vida.
6.- Dios me ha hablado a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración
Señor, ayúdame a aceptarte como eres, sin pretender cambiarte. Haz que sepa disfrutar en el Tabor y prepararme para el monte Calvario. Que me goce con tu presencia y no me escandalice de tu ausencia. Haz que te acepte a Ti por encima de tus dones. Que sepa gritar contigo: Padre, ¿por qué me has abandonado? Y después confiar plenamente en Ti, diciendo: Padre, en tus manos pongo mi espíritu.

lunes, 5 de agosto de 2019

¡SABOREA LA LECTURA! TENGO SED. 40 días con la Madre Teresa

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INDICE GENERAL
PRESENTACIÓN
PREFACIO A ESTA EDICIÓN
INTRODUCCIÓN. La Madre Teresa y la sed de Dios
Prólogo
Día 1. La mujer junto al pozo (1)
Día 2. La mujer junto al pozo (29
I. La dinámica de la sed
Día 3.  Ríos de agua viva
Día 4. El pecado como falsa sed
Día 5. Tipos de sed equivocada
Día 6. Jesús, el sanador
Día 7. Necesidad de la fe
Día 8 . Reavivando nuestra vida espiritual
II. La oración como sed
Día 9. Venid y veréis
Día 10. Elementos de oración
Día 11. Entrar en profunda oración
Día 12. La importancia de la confianza
Día 13. Crecer en confianza
Día 14. La Eucaristía
III. El ejemplo de la Virgen
Día 15. La Virgen María en Caná
Día 16. La Virgen María en el Calvario
Día 17. La Virgen María en la Iglesia
Día 18. Dos vidas, una vocación
Día 19. El camino y la sed de Dios
Día 20. El Inmaculado Corazón de María
IV. Sed en el servicio de Dios
Día 21. Los secretos del reino
Día 22. La zarza ardiente
Día 23. La sed de Dios está presente en todas las partes
Día 24. La Caridad y la presencia de Dios
Día 25. La compasión, sed continua de Cristo
Día 26. Seguir el rumbo de la compasión
V. Participar en la sed de Cristo
Día 27. Pedro y la cruz
Día 28. Nuestras heridas como sed
Día 29. Pobreza y la sed de Cristo
Día 30. Sufrir con Cristo
Día 31. Rendirse a las heridas de la cruz
Día 32. Ofrenda a la sed divina
VI. Jesús, encarnación de la sed de Dios
Día 33. El misterio de la cruz
Día 34. La agonía de Getsemaní
Día 35. Pedro y Judas
Día 36. Jesús y Pilato
Día 37. <<Tengo sed>>
Día 38. Sábado Santo
VII. Sed saciada
Día 39. Serenidad pascual
Día 40. El don del Espíritu Santo
Epílogo. Con los ojos fijos en la recompensa





domingo, 4 de agosto de 2019

El Manantial dela Vida. Lunes 5 de Agosto:Dadles vosotros de comer



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Del santo Evangelio según san Mateo 14, 13-21
 
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer. Jesús les replicó: No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer. Ellos le replicaron: Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces. Les dijo: "Traédmelos". Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente: Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Oración introductoria
Jesús, como esa gente vengo a tu encuentro, quiero hablar contigo y escuchar tus palabras en esta oración. ¿Qué quieres que haga hoy por Ti? No busco ningún interés personal, lo único que te pido es que multipliques tu gracia en mí para poder experimentar tu amor y tu cercanía para trasmitirlos a los demás.

Petición
Señor, no permitas que deje pasar nunca la oportunidad de servir a los demás.

Meditación del Papa Francisco

Cristo presente en medio de nosotros, en el signo del pan y del vino, exige que la fuerza del amor supere cada laceración, y al mismo tiempo que se convierta en comunión con el pobre, apoyado por el débil, atención fraterna a cuántos les cuesta sostener el peso de la vida cotidiana. 
Nos disgregamos cuando no somos dóciles a la Palabra del Señor, cuando no vivimos la fraternidad entre nosotros, cuando competimos para ocupar los primeros puestos, cuando no encontramos la valentía de testimoniar la caridad, cuando no somos capaces de ofrecer esperanza. La Eucaristía nos permite no disgregarnos porque es vínculo de comunión, es cumplimiento de la Alianza, signo viviente del amor de Cristo que se ha humillado e inmolado para que nosotros permaneciéramos unidos.  Participando en la Eucaristía y nutriéndonos de ella, estamos dentro de un camino que no admite divisiones. (Cf Homilía de S.S. Francisco,  4 de junio de 2015, en Santa Marta).

Reflexión
Los profesionales, las madres, los estudiantes, los trabajadores, los maestros, los padres, los hijos, en definitiva, todos los hombres buscan, consciente o inconscientemente, algo que les realice plenamente, algo que trascienda sus vidas, que les llene de paz interior.

Estos hombres y mujeres hambrientos y sedientos de Dios se acercan a las puertas de la fe. Y al cruzar el umbral se encuentran con otros hombres y mujeres, como ellos, a quienes Jesús les ha mandado; dadles vosotros de comer.

Así ha querido Jesús darse a conocer a lo largo de los siglos; por medio del testimonio y la evangelización de personas con una vocación especial: son los sacerdotes, las religiosas, las personas consagradas y los laicos.

Es el milagro de los que han recibido a Cristo como alimento. Unidos a Jesús por medio de la Iglesia, son capaces de saciar el hambre de miles de personas. Pero son pocos, muy pocos los que lleven a Cristo a los demás. En este tiempo, hay millones de personas que todavía no conocen a Jesús. Muchos de ellos sienten la necesidad de orientar sus vidas hacia Dios y no tienen quien les ayude. Cristo nos urge a colaborar con Él en la tarea de dar de comer a las almas hambrientas de trascendencia.

Diálogo con Cristo
Es mejor si este diálogo se hace espontáneamente, de corazón a Corazón
Señor, gracias por hacerme parte de la historia de la salvación. ¡Sí! Yo quiero ser ese pan partido que pueda ayudar a los demás a descubrir y experimentar tu amor. Que mi debilidad no me detenga, que sepa poner los problemas en tus manos y, confiadamente, hacer lo que tu santa voluntad permita.

Propósito
Por la noche voy a examinar mi actitud y mis reacciones ante las dificultades, para ver si corresponden al espíritu de un verdadero discípulo y misionero de Cristo.

RTVE. SANTA MISA. Parroquia de San José de las Matas

RTVE.TESTIMONIO. El Papa de la Ternura

RTVE. ÚLTIMAS PREGUNTAS. Centenario Museo del Prado

RTVE PUEBLO DE DIOS. El rostro de los invisibles

El Manantial de la Vida. Domingo 4 de Agosto:Cuidado con la avaricia

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Del santo Evangelio según san Lucas 12, 13-21
Uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo». El le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?» Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes». Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?" Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea." Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?" Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios».

Oración introductoria
Padre, te pedimos que valoremos que la vida es el periodo de tiempo, corto, que tenemos para decidir nuestra eternidad, y para amar.

Petición
Espíritu Santo, fortaléceme para saber distinguir lo que vale para la eternidad y sepa confiar en tu Providencia divina.

Meditación por el Papa Francisco

En la Liturgia resuena la palabra provocadora de Eclesiastés: "vanidad de vanidades... todo es vanidad". Los jóvenes son particularmente sensibles al vacío de significado y de los valores que a menudo les rodean. Y lamentablemente pagan las consecuencias. Sin embargo el encuentro con Jesús vivo, en su gran familia que es la Iglesia, llena el corazón de alegría, porque lo llevan de verdadera vida, de un bien profundo, que no pasa y no se marchita: lo hemos visto sobre los rostros de los jóvenes en Río.
Pero esta experiencia debe afrontar la vanidad cotidiana, el veneno del vacío que se insinúa en nuestras sociedades basadas en el beneficio y en el haber, que engañan a los jóvenes con el consumismo. El Evangelio de este domingo nos llama la atención precisamente sobre lo absurdo de basar la propia felicidad en el haber. El rico se dice a sí mismo: "Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, como, bebe y date buena vida". Pero Dios le dijo: "Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?". Queridos hermanos y hermanas la verdadera riqueza es el amor de Dios, compartido con los hermanos. Ese amor que viene de Dios y hace que lo compartamos y nos ayudamos entre nosotros. Quién experimenta esto no teme a la muerte, y recibe la paz del corazón. Confiamos esta intención, esta intención de recibir el amor de Dios y compartirlo con los hermanos, a la intercesión de la Virgen María. (Ángelus de S.S. Francisco, 4 de agosto de 2013).
Reflexión
Este Evangelio es engañador para quien lo lee superficialmente: ¿es malo tener grandes cosechas? ¿es malo construir graneros donde guardarlas? Nada de eso. Cristo elogiará siempre a los hombres sagaces y prudentes.

El problema está en el alma. El desdichado protagonista de la parábola invita al alma a descansar, a dejar todo esfuerzo porque tiene todo lo suficiente para vivir. Cristo está refiriéndose en estas líneas a la eterna tentación de todo pueblo y toda persona que alcanza cierto nivel de bienestar: creer que ya no necesita de Dios por tener cubiertas las necesidades corporales.

Cuando el hombre tiene pan, placeres, seguridad social y pasatiempos apetecibles, no siente la necesidad de Dios y tampoco cree que el demonio actúe, pues a él no le toca. Pero también los hay que gozan de su avanzada sociedad occidental, que tienen su casa, su coche, su salario que les permite vivir holgadamente, pero eso sí, no olvidan que el alma necesita trabajar y hacer obras buenas, y además, comparten lo que tienen poniéndolo al servicio del Evangelio y de sus hermanos. Por buenos que ya seamos, por muchas conquistas que hayamos logrado con nuestras oraciones, sufrimiento y esfuerzos no es suficiente si seguimos en la tierra y no estamos exentos de sucumbir a la tentación.

La vida es el periodo de tiempo, corto, que tenemos para decidir nuestra eternidad, y para amar. Cada día mueren millones de personas, un día será el tuyo y el mío. Un día todo esto habrá acabado y tenemos en nuestras manos que ese día sea el mejor de nuestra vida. Hemos de trabajar sin descanso, pensando en el día que todo será descanso. Puede que la idea del cielo no nos incentive demasiado, que prefiramos un premio terrenal, que creamos que el cielo es una levitación aburrida..., no desconfiemos, cuentan de aquel pobre vagabundo que pidió a un rey una moneda y éste le miró con cariño y le lavó, le vistió con las mejores galas y lo llevó a palacio. No nos quedemos con la moneda de la felicidad terrenal, confiemos en nuestro Rey que mirándonos con amor nos dará muy por encima de lo que pidamos e imaginemos. Todo lo que deseamos y mucho más está en el cielo, pues ¡vamos a llenarlo!, vamos a dedicar nuestra vida a hacer felices a los hombres, a llevarles al cielo.

Propòsito
Si de Dios recibimos dones tan grandes, también nosotros debemos dar: en ámbito espiritual debemos dar bondad, amistad y amor. Pero también debemos dar en el ámbito material, compartir el pan.

Diálogo con Cristo
Acumular, comprar, buscar el placer… es el afán prioritario de nuestra cultura. Señor Jesús, frecuentemente me encuentro contemplando las cosas buenas de este mundo, pero no como medios sino como un fin. Necesito tener claras mis prioridades: Tú, primero, y luego todo lo demás, según me lleven hacia Ti. Dame la sabiduría para saber que la vida es corta y debo vivirla sólo para Ti.

sábado, 3 de agosto de 2019

El Video del Papa para agosto: oración por las familias



El jueves 1 de Agosto fue publicado el octavo video con las intenciones de oración del Papa Francisco para el 2019, en el que pide rezar durante este mes de agosto por las familias para que sean “laboratorios de humanización”.

“Recemos para que las familias, gracias a una vida de oración y a una vida de amor, se vuelvan cada vez más laboratorios de humanización”, pide Francisco en el video elaborado por la Red Mundial de Oración del Papa (antes conocida como “Apostolado de la Oración”).

En esta línea, el Pontífice eligió para agosto 2019 una intención de oración “por la evangelización”. En el video, el Santo Padre pregunta: “¿Qué mundo queremos dejar para el futuro?” y anima a dejar un mundo “con familias”.

(ACI) “Cuidemos las familias porque son verdaderas escuelas del mañana, son espacios de libertad, son centros de humanidad”, alentó el Papa quien invitó a reservar “un lugar destacado en ellas para la oración, personal y comunitaria”.

Por su parte, la Red Mundial de Oración del Papa destacó en un comunicado que el Santo Padre “apunta a rezar y a cuidar a las familias” que son las “verdaderas escuelas del mañana”.

Por ello, el ex Apostolado de la Oración señaló en una nota oficial que el Papa envía este mensaje como “una llamada para que las familias se vuelquen al diálogo, al compartir y a vivir experiencias juntos, a aprender a acogerse y perdonarse, ya que son ellas las que constituyen el primer lugar donde el ser humano aprende a amar”.

“Al mismo tiempo, sus palabras advierten sobre el peligro que representa un ‘individualismo exasperado que desvirtúa los vínculos familiares y acaba por considerar a cada componente de la familia como una isla’, con riesgos de que esto conlleve a crear dinámicas de intolerancia y agresividad”, advirtió la Red Mundial de Oración del Papa.

Cuando todo parezca perdido



Cuando todo parece estar perdido, y la esperanza que había en tu corazón desaparece, aún ahí, Dios esta contigo.

viernes, 2 de agosto de 2019

El Manantial de la Vida. Sábado 3 de Agosto:Este es Juan Bautista, el que ha resucitado…

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1.- Oración Introductoria.
Señor, te confieso que no había caído en la cuenta de lo que significa ser verdadero profeta. San Juan se jugó el tipo por ser consecuente con lo que predicaba. Pienso, Señor, que en la Iglesia de hoy, sobran sacerdotes y faltan profetas. Los sacerdotes tienden a conservar el pasado, a ir haciendo lo que siempre se ha hecho. No hay riesgo, ni aventura, ni novedad. Los profetas son audaces y, en los momentos de dificultad, saben estar en la brecha. Y así pueden anunciar el futuro.
2.- Lectura reposada del Evangelio según san Mateo 14, 1-12
En aquel tiempo se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús, y dijo a sus criados: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas». Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla». Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». Se entristeció el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, y envió a decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.
3.-Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
Juan bautista es el verdadero profeta que anuncia la verdad ante el mismo rey Herodes: “No te es lícito tener la mujer de tu hermano”. Y, naturalmente, las verdades duelen. Pronto llega la ocasión de la venganza. Juan está en la cárcel, pero la verdad no está encarcelada. En la cárcel le cortan la cabeza, pero no por eso deja de hablar. Cuando el verdadero profeta muere, toda su vida se convierte en profecía. Su predicación ya no se circunscribe al espacio y al tiempo en que le toca vivir, sino que se prolonga a lo largo del tiempo. Hoy, Juan Bautista nos sigue hablando y su testimonio es actual para nosotros y será válido de generación en generación. Juan Bautista era el precursor de Jesús, el que iba por delante preparándole el camino. Por eso la muerte de Juan anuncia y prepara la muerte de Jesús. El falso profeta, el que no se expone, no se compromete, no se arriesga, dice palabras huecas, vacías, y éstas terminan con su muerte. El verdadero profeta muere, pero no muere su mensaje, ni el testimonio de su vida.
Palabra del Papa
«Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis». Traducida al lenguaje de nuestro tiempo, la afirmación podría sonar más o menos así: los agnósticos que no encuentran paz por la cuestión de Dios; las personas que sufren a causa de nuestros pecados y tienen deseo de un corazón puro, están más cercanos al Reino de Dios que los fieles rutinarios, que ya solamente ven en la Iglesia el boato, sin que su corazón quede tocado por la fe. Benedicto XVI, 25 de septiembre de 2011.
4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Guardo silencio)
5.- Propósito: Durante todo el día procuraré hablar pero no con la lengua, sino con el testimonio de un día intenso, lleno de amor.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Señor, la personalidad de Juan Bautista me ha impresionado. Su vida ha estado al servicio de su misión de modo que lo que tenía que hacer en la vida era para él más importante que la misma vida. Yo también quisiera ser como Juan Bautista, el profeta de verdad, el profeta del testimonio. Ayúdame, Señor.

jueves, 1 de agosto de 2019

El Manantial de la Vida. Viernes 2 de Agosto: ¿No es este el Hijo del carpintero?

1.- Oración Introductoria.
Señor, ayúdame a comprender el valor de lo pequeño, lo sencillo, lo ordinario, lo que vivo cada día. Que pueda experimentar como Jesús, la experiencia del Padre. Que con esa presencia dentro de mi corazón, puedo disfrutar de todo, aún de las cosas más insignificantes.
2.- Lectura sosegada del evangelio. Mateo 13, 54-58
En aquel tiempo viniendo Jesús a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?» Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.
3.- Qué dice el texto.
Meditación-reflexión
¿No es éste el hijo del carpintero? ¿De dónde le viene todo eso? Jesús causa sorpresa y escándalo a sus paisanos porque se sale de lo corriente, de lo ordinario, de lo que ha hecho siempre. Y lo mismo que decimos: “zapatero a tus zapatos”, sus paisanos le dirían. “carpintero a tu carpintería”. Para nosotros, lo verdaderamente admirable es que Jesús, de 33 años de vida, dedicara 30 a vivir en un pueblo insignificante, haciendo las cosas más corrientes y vulgares de la gente de pueblo. Él era el Hijo de Dios y, sin embargo, pasó “como uno más, como uno de tantos en el pueblo”. Nosotros nos quejamos que no podemos vivir en pueblos pequeños, no nos podemos realizar, necesitamos la capital; y Jesús se realiza como hombre en Nazaret, un pueblo de donde no puede salir nada bueno. Me maravilla la riqueza interior de Jesús, la experiencia tan viva y tan fuerte de Dios que le llena del todo. Y, desde esa experiencia, la sensación de plenitud y felicidad viviendo las cosas más sencillas y humildes de la vida. Ciertamente, Jesús es Maestro de vida.
Palabra del Papa
Es la seducción. El diablo casi habla como si fuera un maestro espiritual. Y cuando es rechazado, entonces crece: crece y se vuelve más fuerte. Jesús lo dice, cuando el demonio es rechazado, gira y busca algunos compañeros y con esta banda, vuelve. Crece involucrando a otros. Ha sucedido con Jesús, el demonio involucra a sus enemigos. Y lo que parecía un hilo de agua, un pequeño hilo de agua, tranquilo, se convierte en marea. Cuando Jesús predica en la Sinagoga, enseguida sus enemigos lo menosprecian diciendo: pero, ¡este es el hijo de José, el carpintero, el hijo de María! ¡Nunca ha ido a la universidad! ¿Pero con qué autoridad habla? ¡No ha estudiado!” La tentación ha involucrado a todos contra Jesús… Estemos atentos cuando en nuestro corazón, sintamos algo que terminará por destruir a las personas. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 11 de abril de 2014, en Santa Marta).
4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio).
5.- Propósito: Desde la situación concreta donde vivo, no me quejaré de nada.
6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.
Me impresionan, Señor, esos treinta años de silencio y soledad. A nosotros nos parecería que habías perdido el tiempo, que podrías haber sembrado del evangelio el mundo conocido, al estilo de Pablo. Hazme capaz de comprender que lo importante no es el hacer, ni el tener, sino el ser; que la felicidad no está fuera de nosotros, sino en nuestro propio corazón.

¡SABOREA LA LECTURA! "CRHISTUS VIVIT" DEL PAPA FRANCISCO

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INDICE

Vive Cristo (1-4)
CAPÍTULO PRIMERO
¿QUÉ DICE LA PALABRA DE DIOS SOBRE LOS JÓVENES? (5)
EN EL ANTIGUO TESTAMENTO (6-11)
EN EL NUEVO TESTAMENTO (12-21)
CAPÍTULO SEGUNDO
JESUCRISTO SIEMPRE JÓVEN (22)
LA JUVENTUD DE JESUS (23-29)
SU JUVENTUD NOS ILUMINA (30-33)
LA JUVENTUD DE LA IGLESIA (34)
Una iglesia que se deja renovar ((35-38)
Una Iglesia atenta a los signos de los tiempos (39-42)
MARÍA, LA MUCHACHA DE NAZARET (43-48)
JÓVENES SANTOS (49-63)
CAPÍTULO TERCERO
USTEDES SON EL AHORA DE DIOS (64)
EN POSITIVO (65-67)
MUCHAS JUVENTUDES ( 68-70)
ALGUNAS COSAS QUE LES PASAN A LOS JÓVENES (71)
Jóvenes de un mundo en crisis (72-80)
Deseos, heridas y búsquedas (81-85)
EL AMBIENTE DIGITAL (86-90)
LOS MIGRANTES COMO PARADIGMA DE NUESTRO TIEMPO (91-94)
PONER FIN A TODO TIPO DE ABUSOS (95-102)
HAY SALIDA (103-1109
CAPÍTULO CUARTO
EL GRAN ANUNCIO PARA TODOS LOS JÓVENES (110)
UN DIOS QUE ES AMOR 8112-1179
CRISTO TE SALVA (118-1239
¡ÉL VIVE! (124-133)
EL ESPÍRITU DA VIDA (130-133)
CAPÍTULO QUINTO
CAMINOS DE JUVENTUD (134-135)
TIEMPO DE SUEÑOS Y DE ELECCIONES (136-143)
LAS GANAS DE VIVIR Y DE EXPERIMENTAR (144-149)
EN AMISTAD CON CRISTO (150-157)
EL CRECIMIENTO Y LA MADURACIÓN (158-162)
SENDAS DE FRATERNIDAD (163-167)
JÓVENES COMPROMETIDOS (º168-174)
MISIONEROS VALIENTES (175-178)
CAPÍTULO SEXTO
JÓVENES CON RAÍCES (179)
QUE NO TE ARRRANQUEN DE LA TIERRA (180-!86)
TU RELACIÓN CON LOS ANCIANOS (187-191)
SUEÑOS Y VISONES (192-197)
ARRIESGAR JUNTOS (198-201)
CAPÍTULO SÉPTIMO
LA PASTORAL DE LOS JÓVENES (202)
UNA PASTORAL SINODAL (203-208)
GRANDES LÍNEAS DE ACCIÓN (209-215)
AMBIENTES ADECUADOS (216-220)
La pastoral de las instituciones educativas (221-223)
DISTINTOS ÁMBITOS PARA DESARROOLLOS PASTORALES (224-229)
UNA PASTORAL POPULAR JUVENIL (230-238)
SIEMPRE MISIONEROS (239-241)
EL ACOMPAÑAMIENTO DE LOS ADULTOS (242-247)
CAPÍTULO OCTAVO
LA VOCACIÓN (248-249)
SU LLAMADA A LA AMISTAD CON ÉL (250-252)
TU SER PARA LOS DEMÁS (253-258)
EL AMOR Y LA FAMILIA (259-2679
EL TRABAJO 8268-273)
VOCACIONES A UNA CONSAGRACIÓN ESPECIAL (274-277)
CAPÍTULO NOVENO
EL DISCERNIMIENTO (278-282)
 CÓMO DISCERNIR TU VOCACIÓN (283-286)
EL LLAMADO DEL AMIGO (287-290)
ESCUCHA Y ACOMPAÑAMIENTO (291-298)

Y EL FINAL... UN DESEO (299)