/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

viernes, 22 de julio de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 22 DE JULIO

 Santa María Magdalena

«Mujer, ¿por qué lloras?»

1.- Introducción.

Señor, te confieso que este relato de Juan siempre me emociona. La Magdalena es una mujer desfasada ya que no ha dado el paso al Cristo de la Resurrección y se conforma con el cadáver de Jesús. Pero lo que siente por Jesús es locura. Y este amor loco, desinteresado, sin el menor atisbo de egoísmo, es el que siempre me ha cautivado. Haz que yo viva siempre de este amor.

2.- Lectura reposada del evangelio. Juan 20, 11-18

Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Drícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» – que quiere decir: «Maestro» -. Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios». Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Este relato lo ha escrito el evangelista Juan teniendo la vista puesta en uno de los libros más bonitos del A.T. “El Cantar de los Cantares”, es decir, el más bello canto de amor.  Los protagonistas son dos esposos perdidamente enamorados. Abundan los pronombres personales: “Yo” “Tú”. Las escenas se desarrollan en un huerto donde se aspira el perfume de las flores y el rico sabor de las frutas maduras. Hay gratas presencias y amargas ausencias. También se hacen presentes las admiraciones, los anhelos, los suspiros y los abrazos. Todo esto se hace presente en esta aparición de la Magdalena con el Resucitado. Y todo el relato se concentra en dos admiraciones: ¡MARIA! “RABBONI”. Jesús Resucitado es el “nuevo esposo” de la nueva esposa, la Iglesia. Las relaciones deben ser nupciales, llenas de admiración y de amor apasionado. Una cosa queda prohibida: pretender retener el tiempo y volver a la situación anterior. La Esposa-Iglesia está aquí en la tierra y el esposo Jesús que vive en el cielo, tira de ella y la atrae hacia arriba. Pero, en cualquier situación, lo que importa es el amor, no un amor cualquiera, sino un amor loco y apasionado. Nos hemos acostumbrado a pensar que la resurrección es sólo una cosa que nos espera al otro lado de la muerte. Y nadie piensa que la resurrección es también, entrar «más» en la vida, también en esta vida.

Palabra del Papa

«¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?» Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que fue ayer, y nos empuja a avanzar hacia el futuro. Jesús no está en la tumba, él es el Resucitado, el Viviente, el que siempre renueva su cuerpo que es la Iglesia y lo hace andar atrayéndolo hacia Él. «Ayer» es la tumba de Jesús y la tumba de la Iglesia, el sepulcro de la verdad y la justicia; «hoy» es la resurrección perenne a la que nos impulsa el Espíritu Santo, que nos da plena libertad.» (S.S. Francisco, catequesis del 23 de abril de 2014).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio).

5.-Propósito. Hacer todo en este día con “mucho amor”

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, lo que define a María Magdalena fue su inmenso amor. En cuestión de fe no fue un ejemplo, ya que no creía en la Resurrección; tampoco se quería arrancar del Cristo histórico, pero todo lo superó su gran amor. Y este gran amor debe ser la clave y el fundamento de la Iglesia del Resucitado. Cristo, muriendo en la Cruz, nos expresó su amor loco y a un amor loco sólo se le puede responder con una locura de amor.

jueves, 21 de julio de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 21 DE JULIO

 “Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen”


1.- Oración introductoria.

Hoy, Señor, me presento ante ti con una petición sencilla: Haz que tu Palabra se asiente en mí, no como en una arena movediza, sino como en una roca firme; que esa palabra tuya no se convierta en masa, sino en levadura; que no se pierda al borde del camino o entre cardizales, sino que sea una suave lluvia que empapa la tierra de mi corazón y no vuelve al cielo vacía sino dando “pan y semilla”. Pan para hoy y semilla para mañana. ¡Gracias, Señor!

2.- Lectura reposada del Evangelio. Mateo 13, 10-17

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: ¿Por qué les hablas en parábolas? Él les contestó: A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.


3.- Qué dice el texto.

Reflexión.

Jesús sabe que su palabra es como una semilla que puede caer al borde del camino, o entre pedregales; pero no se cansa nunca de sembrar. Por sembrar que no quede. Pero sueña por encontrar un buen terreno que dé el treinta, el setenta o el ciento por uno. A los que acontece eso son realmente dichosos. Lamentablemente hay hoy día muchos que oyen pero no escuchan; oyen sólo con el oído externo, pero no con el oído interior. También hay muchos que ven, pero no miran. Ven con los ojos del cuerpo, pero no con los ojos del corazón. La semilla de la palabra de Dios tiene que encontrar en nosotros una tierra bien labrada,  bien regada y bien abonada. Para éstos va dirigida la palabra de Dios en este evangelio. Hay que adentrarse en el Misterio de Dios. Un Dios cada vez más grande, más maravilloso, más cercano, más Padre.  El acceso al  Misterio de Dios no lo tienen los “sabios y entendidos” de este mundo sino la gente humilde y sencilla que, como María de Nazaret, abren de par en par su corazón a Dios,  sin poner ningún obstáculo.

Palabras del Papa.

“Con esto hemos vuelto a las palabras del Señor sobre el mirar y no ver, el oír y no entender. Jesús no quiere transmitir unos conocimientos abstractos que nada tendrían que ver con nosotros en lo más hondo. Nos debe guiar hacia el misterio de Dios, hacia esa luz que nuestros ojos no pueden soportar y que por ello evitamos. Para hacérnosla más accesible, nos muestra cómo se refleja la luz divina en las cosas de este mundo y en las realidades de nuestra vida diaria. A través de lo cotidiano quiere indicarnos el verdadero fundamento de todas las cosas y así la verdadera dirección que hemos de tomar en la vida de cada día para seguir el recto camino. Nos muestra a Dios, no un Dios abstracto, sino el Dios que actúa, que entra en nuestras vidas y nos quiere tomar de la mano. A través de las cosas ordinarias nos muestra quiénes somos y qué debemos hacer en consecuencia; nos transmite un conocimiento que nos compromete, que no sólo nos trae nuevos conocimientos, sino que cambia nuestras vidas. Es un conocimiento que nos trae un regalo: Dios está en camino hacia ti. Pero es también un conocimiento que plantea una exigencia: cree y déjate guiar por la fe”. (Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, primera parte, p. 80).


4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya reflexionado. (Silencio)


 5.- Propósito. Me comprometo a leer un texto de la Biblia, escucharlo con el corazón y ponerlo en práctica.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de  su palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al acabar la oración de este día, mi corazón rebosa de alegría. Has abierto mis ojos y mis oídos para interiorizar tu palabra. Esa palabra tuya tiene fuerza para cambiarme, para transformarme, para salvarme. ¿Qué sería de mí si Tú no me hablaras? Tu palabra es lámpara para mis pasos, luz para mi oscuridad, miel para mis días amargos. ¡Gracias, Señor, ¡por tu palabra! 

ORACIÓN POR LA PAZ

Señor Jesús, ten piedad de nosotros y concédenos la paz y la unidad, no permitas que nos soltemos de tus manos y danos un corazón capaz de amar como tú nos amas. María Madre nuestra, auxílianos en estas difíciles horas de la tribulación, se nuestra fuerza y consuelo. Cúbrenos con tu manto y que la sangre de tu bendito Hijo nos proteja de todo mal.

miércoles, 20 de julio de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 20 DE JULIO

 “Salió el sembrador a sembrar”

1.- Introducción.

Señor, yo necesito una siembra de tu palabra. Y necesito que la siembres Tú, el mejor sembrador. Necesito que la semilla de tu palabra caiga sobre mí “como lluvia que empapa la tierra” y la hace fructificar. No me interesa, de momento, la cosecha. Eso es cosa tuya. Me interesa la siembra, el quedar sembrado de verdad, de bondad, de dulzura, de misericordia.

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 13,1-9

Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a Él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa. Entonces Él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía: «El sembrador salió a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. ¡El que tenga oídos, que oiga!».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Lo más importante de la parábola tal y como fue pronunciada por Jesús está condensado en tres verbos: “salir”, “sembrar”, “cosechar”.

1.- Salir. “Salió el sembrador”. No se quedó en casa guardando la semilla en el granero, conservándola.  Salió a pesar del riesgo. Salió convencido de que no podía quedarse con la semilla sin sembrarla. Y salió con gozo, con ilusión, con esperanza. Saliendo puede ocurrir que haya o no haya cosecha. Pero sin salir, es seguro que nunca habrá cosecha. El fracaso no consiste en no obtener cosecha; el fracaso está en “no haber sembrado”.

2.- Sembrar. Lo sembró todo: No sólo la buena tierra, sino los caminos, las piedras, los espinos. Derrochó la semilla. No se cansó de sembrar. Para indicarnos que lo nuestro es “sembrar”, sembrarlo todo, gastar la vida sembrando. Nunca hay que cansarse de sembrar el bien. Lo nuestro es sembrar. La cosecha es cosa de Dios.

3.- Al final, un cosechón. En Israel una cosecha se consideraba normal si cada espiga daba siete semillas. Nunca se pensaba en un 30, 60, o 100. Pero la cosecha es de Dios. Lo que vamos a cosechar es mucho más de lo que hemos sembrado. Nosotros sembramos en mezquindad. Dios fructifica en generosidad. El derroche, la sin medida, la abundancia es lo propio de Dios.

Palabra del Papa.

“Yo estoy seguro de que la simiente puede caer en buena tierra… «No padre, yo no soy buena tierra, soy una calamidad, estoy lleno de piedras, de espinas, y de todo». Si puede que eso hay arriba, pero haré un pedacito, haré un cachito de buena tierra y dejaré que caiga allí, ¡y vas a ver cómo germina! […] Todos en silencio, miremos al corazón y cada uno dígale a Jesús que quiere recibir la semilla. Dígale a Jesús: mirá Jesús las piedras que hay, mirá las espina, mirá los yuyos, pero mirá este cachito de tierra que te ofrezco, para que entre la semilla. En silencio dejamos entrar la semilla de Jesús… Acuérdense de este momento, cada uno sabe el nombre de la semilla que entró. ¡Déjenla crecer y Dios la va a cuidar! (Discurso en la Vigilia con los Jóvenes, JMJ Río, 27 de julio de 2013)

4.- Qué me dice hoy a mí este texto del evangelio que acabo de meditar. (Silencio)

5.- Propósito. Hacer un esfuerzo por descubrir que este mundo está sembrado “de las semillas del Verbo” y mirar la vida con optimismo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, al terminar esta oración te quiero agradecer las luces que me has dado a través de tu palabra. He aprendido a no cansarme nunca de sembrar, a no dar nunca nada por perdido, a confiar en la fuerza que encierra tu palabra y, sobre todo, a saber esperar en Ti que pasaste la vida sembrando el bien y, al final, Tú mismo te sembraste en la tierra muriendo por nosotros en la Cruz. La gran cosecha fue tu gloriosa Resurrección. Como Tú mismo dijiste: El grano de trigo, cuando cae en tierra y muere, da mucho fruto. 

ORACIÓN POR LA PAZ

Señor Jesús, ten piedad de nosotros y concédenos la paz y la unidad, no permitas que nos soltemos de tus manos y danos un corazón capaz de amar como tú nos amas. María Madre nuestra, auxílianos en estas difíciles horas de la tribulación, se nuestra fuerza y consuelo. Cúbrenos con tu manto y que la sangre de tu bendito Hijo nos proteja de todo mal.

lunes, 18 de julio de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 19 DE JULIO

 Quién es mi madre y quienes son mis hermanos?

1.- Oración introductoria.

Señor, en estos momentos, vengo a pedirte que me ensanches mi mente y, sobre todo mi corazón, para descubrir mi verdadera familia, mi familia en el espíritu, mi familia en la fe. Está por encima de los lazos de la carne y de la sangre. En esta familia yo descubro a Dios como Padre y a los demás como hermanos y hermanas. A esta gran familia pertenece especialmente María, la madre de Jesús, pero también nuestras propias madres.

2.- Lectura reposada del Evangelio: Mateo 12, 46 – 50

Todavía estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él. Alguien le dijo: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte». Jesús le respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

A primera vista, nos parece que Jesús no tiene un comportamiento correcto con su madre. Todos hubieran deseado que, ante el anuncio de que su madre estaba ahí, hubiera cortado el discurso para saludar y dar un abrazo a su madre. Pero Jesús, con este comportamiento, nos está diciendo que a su madre no la podemos encasillar en un esquema meramente “biológico”. Por eso tampoco acepta ese piropo tan natural de una mujer de pueblo: “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te dieron de mamar”. Jesús no puede reducir a su madre a la categoría biológica de “pechos y vientre”. Ella es grande porque siempre ha sido “la oyente de la Palabra de Dios”, la que siempre ha cumplido la voluntad del Padre. María va a ser una persona muy especial, un miembro cualificado, en la gran familia de los seguidores de Jesús. Y es que Jesús nunca ha querido separar a su madre, del Pueblo de Dios. En esta maravillosa “caravana de la fe” Ella es la primera. “Dichosa tú, la creyente” le dijo su prima Isabel. Y dichosos de nosotros que nos podemos aprovechar de la palabra del Señor, vivida, rumiada, asimilada, por María en lo más hondo de su corazón.


Palabra del Papa.

«Quien acoge a Cristo en la intimidad de su casa se sacia con las alegrías más grandes». El Señor Jesús fue su gran atractivo, el tema principal de su reflexión y de su predicación, y sobre todo el término de un amor vivo e íntimo. Sin duda, el amor a Jesús vale para todos los cristianos, pero adquiere un significado singular para el sacerdote célibe y para quien ha respondido a la vocación a la vida consagrada: sólo y siempre en Cristo se encuentra la fuente y el modelo para repetir a diario el «sí» a la voluntad de Dios. «¿Qué lazos tenía Cristo?» Eso se preguntaba san Ambrosio, que con intensidad sorprendente predicó y cultivó la virginidad en la Iglesia, promoviendo también la dignidad de la mujer. A esa pregunta respondía: «No tiene lazos de cuerda, sino vínculos de amor y afecto del alma». Y, precisamente en un célebre sermón a las vírgenes, dijo: «Cristo es todo para nosotros. Si tú quieres curar tus heridas, él es médico; si estás ardiendo de fiebre, él es fuente refrescante; si estás oprimido por la iniquidad, él es justicia; si tienes necesidad de ayuda, él es vigor; si temes la muerte, él es la vida; si deseas el cielo, él es el camino; si huyes de las tinieblas, él es la luz; si buscas comida, él es alimento». (Benedicto XVI, 2 de junio de 2012).


4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra de Dios ya meditada. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Hoy acudo a María para que me dé esa palabra de Dios que brota del silencio de su corazón. Está hecha, pensada y medida para mí.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, te agradezco tus enseñanzas en este rato de oración. Me has abierto mis ojos para descubrir el “misterio de María”. Ella nos ha concebido en la fe. Ella nos hace crecer y madurar en esa misma fe. No es Maestra de lecciones teóricas, de clases de teología, de cursillos de ascética. Pero sí nos da clases excelentes de fe auténtica, de fe probada, de fe hecha vivencia y experiencia.

ORACIÓN POR LA PAZ

Señor Jesús, ten piedad de nosotros y concédenos la paz y la unidad, no permitas que nos soltemos de tus manos y danos un corazón capaz de amar como tú nos amas. María Madre nuestra, auxílianos en estas difíciles horas de la tribulación, se nuestra fuerza y consuelo. Cúbrenos con tu manto y que la sangre de tu bendito Hijo nos proteja de todo mal.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 18 DE JULIO

 “Maestro, queremos ver un milagro tuyo”

1.- Introducción.

Señor, cómo me gustan las palabras de este evangelio: ¡Aquí hay uno que es más que Jonás! ¡Aquí hay uno que es más que Salomón! Y más que Moisés y más que Buda y más que Mahoma…Es hombre y es Dios. Como hombre, tan cercano, tan  llanote, tan encontradizo con nosotros. Y como Dios, tan inabarcable, tan infinito…Por eso, Tú, Señor, eres el único capaz de llenar nuestros vacíos, nuestras limitaciones, nuestra finitud. ¡Gracias, Dios mío!

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 12, 38-42

En aquel tiempo, un grupo de letrados y fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver un milagro tuyo. Él les contestó: Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre de la ballena, pues tres días y tres noches estará el Hijo del Hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Los judíos de entonces y los cristianos de ahora piden “señales”. Quieren ver milagros, apariciones, cosas extraordinarias. Como si la verdadera fe se alimentara de estos hechos portentosos. Pero el evangelio nos dice que Jesús no accedió a esta serie de planteamientos. No convirtió las piedras en panes, ni se tiró del pináculo del Templo abajo, ni se sometió a la voluntad del Maligno. Comió el pan “con el sudor de su rostro”, y pasó por la vida “como uno más” sin organizar espectáculos para entretener a la gente y alimentar un falso mesianismo. San Pablo estuvo en la comunidad de Corinto, rica en carismas, pero dijo claramente que “si no hay amor, lo demás no sirve de nada”. En la vida normal, en la sencillez de nuestro trabajo ordinario,   ahí está el Señor. Ofrecer a Dios nuestra vida tal y como nos viene, en lo que tiene de sufrimiento y de gozo, refiriéndolo todo a la Muerte y Resurrección de Jesús, he ahí el verdadero “signo de Jonás” que todos nosotros debemos actualizar cada día. 

Palabra del Papa

“He aquí el síndrome de Jonás, que golpea a quienes no tienen el celo por la conversión de la gente, buscan una santidad —me permito la palabra— una santidad de tintorería, o sea, toda bella, bien hecha, pero sin el celo que nos lleva a predicar al Señor. El Señor ante esta generación, enferma del síndrome de Jonás, promete el signo de Jonás. En el Evangelio de san Mateo se dice: pero Jonás estuvo en la ballena tres noches y tres días… La referencia es a Jesús en el sepulcro, a su muerte y a su resurrección. Y éste es el signo que Jesús promete: contra la hipocresía, contra esta actitud de religiosidad perfecta, contra esta actitud de un grupo de fariseos. El signo que Jesús promete es su perdón a través de su muerte y de su resurrección. El signo que Jesús promete es su misericordia, la que ya pedía Dios desde hace tiempo: misericordia quiero, y no sacrificios. Así que el verdadero signo de Jonás es aquél que nos da la confianza de estar salvados por la sangre de Cristo. Hay muchos cristianos que piensan que están salvados sólo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta a ese amor misericordioso que nos salva. Las obras solas, sin este amor misericordioso, no son suficientes”. (Papa Francisco).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Esperar a Dios en el acontecer de este día normal.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero agradecerte  lo poco complicado que eres. No nos exiges para ser cristianos nada anormal ni extraordinario. Simplemente quieres que hagamos bien lo que debemos hacer cada día: trabajar, comer, andar, rezar, descansar. Quieres que prolonguemos tu   existencia y te hagamos presente en el quehacer diario.  

ORACIÓN POR LA PAZ

Señor Jesús, ten piedad de nosotros y concédenos la paz y la unidad, no permitas que nos soltemos de tus manos y danos un corazón capaz de amar como tú nos amas. María Madre nuestra, auxílianos en estas difíciles horas de la tribulación, se nuestra fuerza y consuelo. Cúbrenos con tu manto y que la sangre de tu bendito Hijo nos proteja de todo mal.

sábado, 16 de julio de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. Domingo 16, tiempo ordinario: 17 de julio de 2022

 María ha escogido la parte mejor y no le será quitada

INTRODUCCIÓN

En este evangelio, como ocurre con las parábolas, hay que tener en cuenta el punto central y esencial y distinguirlos de los otros puntos accesorios. Es accesorio el considerar este evangelio como el origen de la división entre vida activa y contemplativa; entre verticalidad y horizontalidad etc. Para el evangelista Lucas, es fundamental en este relato de seguimiento a Jesús “la Palabra de Dios”. Para Jesús, en este contexto, es también fundamental que esta Palabra de Dios no esté reservada sólo para los hombres. La mujer también debe tener acceso. La Palabra de Dios debe tener una respuesta. Ahora bien, si la mujer no tiene acceso a esta Palabra, las perjudicadas no sólo serían las mujeres sino el mismo Jesucristo. De hecho, ¿quién respondió mejor en el evangelio? ¿Quién regó con sus lágrimas los pies de Jesús? ¿Quién los enjugó con sus cabellos? ¿Quién derramó ante Él el perfume más caro y exquisito, símbolo de su gran amor? ¡Una mujer! ¿Quiénes siguieron a Jesús hasta el Calvario? ¿Quiénes embalsamaron su cuerpo con perfumes y le llevaron flores a su tumba? ¡Unas mujeres! Sin la respuesta de amor de las mujeres, Jesús hubiera sido el gran perdedor

LECTURAS DEL DÍA

1ª lectura: Gn.18,1-10         2ª lectura: Col. 1,24-28

EVANGELIO

Lucas 10, 38-42:

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano”. Respondiendo, le dijo el Señor: “Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

REFLEXIÓN

1.- Importancia de la Palabra de Dios. Situemos el texto dentro del contexto del Evangelio de Lucas. En este camino de Galilea a Jerusalén (9,51-19,28) donde Jesús va adoctrinando a sus discípulos, San Lucas ha querido concentrar lo más esencial del Evangelio. El domingo anterior nos ha hablado de la necesidad del amor concreto al hermano (Samaritano), al domingo siguiente nos hablará de la oración y hoy quiere destacar la importancia de la Palabra.  El primer mandamiento de la Ley es éste: “Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR es uno” (Dt. 6,4). Este mandamiento conserva toda su fuerza también en el Nuevo Testamento. Por eso, sin una escucha constante de la Palabra de Dios no se puede construir una auténtica vida cristiana.

2.- La novedad sorprendente de Jesús. En la época de Jesús, la Palabra de Dios era exclusiva de los varones y nunca de las mujeres. Se solía decir:” “Mejor fuera que desapareciera en las llamas la Torá, antes de ser entregada a la mujer”. “Maldito el padre que enseña a su hija la Torá”. Pues bien, en este contexto, aparece una mujer “sentada a los pies de Jesús, escuchando su palabra”. Jesús aparece como el Maestro y María como discípula. Su hermana protesta: Estás ocupando un puesto que no te pertenece. Lo que debes hacer es asumir tu rol de mujer y venir a ayudarme a preparar la comida. Y esta protesta la eleva a Jesús. Y Jesús, lejos de darle la razón, le reprende cariñosamente: “Marta, Marta, te veo atrapada por los pucheros y las cacerolas”.  Jesús quería que Marta se aprovechara de la misma oportunidad que María. El verdadero Hijo de Dios estaba en su casa y ella estaba lavando platos y ollas en vez de escucharlo. ¡Qué lástima!

La mujer también debe tener acceso al mundo del espíritu, al mundo intelectual, al mundo de la Palabra de Dios.  María ha elegido la mejor parte. Este es el gran paso que da Jesús con relación a la mujer. Ahora entenderemos mejor que Jesús no aceptara aquel piropo bonito y sincero de una mujer del pueblo:” Dichoso el vientre que te crió y los pechos que te alimentaron” (Lc. 11,27). Jesús no puede aceptar que su madre quede reducida a “pechos y vientre”, es decir, criar hijos y atender bien la cocina. Por eso dice: “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios” Ha elevado a su madre al mundo del Espíritu. Y en ella a todas las mujeres.

3.- Marta y María deben ir siempre juntas. En la narración no se dice lo que vino después de aquella comida. Estoy convencido de que Jesús elogió a esa buena cocinera que le ha preparado una comida exquisita y había sacado los mejores manteles para Él. Es una forma de demostrarle lo que le quería. Pero a lo largo de la comida, Jesús tuvo tiempo para decirles a las dos hermanas que toda mujer, debe desarrollar su maravilloso mundo interior, sus cualidades, su creatividad, su fantasía, en definitiva, debe realizarse plenamente como mujer, con los mismos derechos y la misma dignidad que el hombre. Tengo la impresión de que, una vez acabada aquella bonita conversación en la mesa, María iría a gusto a fregar los platos y recoger la mesa, mientras que Marta se quedaría un rato con Jesús para saborear esa experiencia que había tenido María, antes de comer. Marta y María, juntas y sin separaciones absurdas, encarnan dos actitudes que debe tener todo cristiano sea hombre o mujer. Toda persona debe ser “contemplativa y activa”. La acogida debe acompañarse con el servicio. Al estilo de Abrahán que, al acoger y servir a unos desconocidos, sin pretenderlo, acogió al mismo Dios (1ª Lect.).

PREGUNTAS

1.- ¿Estoy convencido de que la Palabra de Dios es totalmente necesaria en la vida cristiana? ¿Cuánto tiempo le dedico?

2.- En este texto y en otros del evangelio, Jesús es claramente feminista. ¿Estoy yo también dispuesto a trabajar por una autentica valoración de la mujer?

3.- ¿Sé unir en mi vida concreta a Marta y a María: la acción y la contemplación; la acogida y el servicio; la verticalidad y la horizontalidad?

Juan Pablo López Mendía: Colaborador de la Capellanía del Hospital de San Pedro, de Logroño,

 Mons. Santos Montoya Torres, obispo de Calahorra y la Calzada-Logroño, ha firmado el siguients nombramiento pastoral:

Juan Pablo López Mendía: Colaborador de la Capellanía del Hospital de San Pedro, de Logroño, continuando como Párroco del Buen Pastor.



¡BIENVENIDO AL EQUIPO DE CAPELLANES!



JULIO 16 NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

 

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 16 DE JULIO

 “No quebrará la caña doblada ni apagará la mecha humeante”

1.- Oración introductoria.

Señor, me impresionan las palabras del Evangelio: “Querían acabar contigo”. ¿Por qué quieren acabar contigo que eres “la luz”, la “verdad”, “la vida”? Por pura envidia. El gran enemigo de la luz es la oscuridad; el enemigo de la verdad, es la mentira; y el de vida es la muerte. Hazme, Señor, descubrir pronto ese “gusano roedor” que puede estar dentro de mí y trata de destruirme.

2.- Lectura reposada del evangelio: San Mateo 12, 14-21

En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con él. Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Muchos lo siguieron, y los curó a todos. Pero él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: «Este es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su nombre».

3.- Qué dice el texto?

Meditación-reflexión

Los fariseos buscan a Jesús para matarle. Jesús, a pesar de todo, sigue su camino: predica, cura y da esperanza al pueblo. Nosotros, si nos sentimos amenazados de muerte, ya no tenemos ganas de nada, sino buscar el modo de liberarnos. Nos preguntamos: ¿De dónde le venía a Jesús esa fuerza interior para no hundirse, para seguir trabajando como si nada le ocurriese? De la palabra de Dios. Ha escuchado al profeta Isaías que habla de Él en estos términos:” Es mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección”. La clave para entender a Jesús es su padre Dios. Se siente amado del Padre y le basta. Frente a la actitud de los enemigos que disfrutan haciendo el mal, Jesús disfruta “haciendo el bien”. Y no sólo hace el bien, sino que el bien “lo hace muy bien”. “No grita, no vocifera”, no quiere aplausos ni alabanzas, sino “la complacencia del Padre en el silencio”.  “No quiebra la caña cascada”. Ya sabe que el hombre es eso: “Una caña cascada” (Pascal). Por eso precisamente busca, cuida, mima, nuestra fragilidad.  “No apaga la mecha humeante”. Ya sabe que nosotros no podemos presumir de ser “hogueras llameantes”; pero nos respeta y nos ama “como pequeñas lamparitas de barro”. Esa brizna de verdad, de respeto, de justicia, de libertad, de amor, que aparece en nosotros, Él la cuida, la fomenta, esté donde esté y venga de donde venga.

Palabra del Papa

Así era la vida de Jesús: “Recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios”. Jesús que predica y Jesús que cura. Toda la jornada era así: predica al pueblo, enseña la Ley, enseña el Evangelio. Y la gente lo busca para escucharlo y también porque sana a los enfermos. “Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados… Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios”. Y nosotros estamos delante de Jesús en esta celebración: “¿Dejo que Jesús me predique, o yo sé todo? ¿Escucho a Jesús o prefiero escuchar cualquier otra cosa, quizá las habladurías de la gente, o historias…? Hay que escuchar la predicación de Jesús. “¿Y cómo puedo hacer esto, padre? ¿En qué canal de televisión habla Jesús?”. Te habla en el Evangelio. Y esta es una costumbre que aún no tenemos: ir a buscar la palabra de Jesús en el Evangelio. Llevar siempre un Evangelio con nosotros, pequeño, y tenerlo al alcance de la mano.» (Homilía de S.S. Francisco, 8 de febrero de 2015).

4.- ¿Qué significa hoy para mí esta palabra ya meditada? (Silencio)

5.- Propósito. Tratar de no hacer daño a mis hermanos ya que son “pura fragilidad”

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, porque cada día que medito el evangelio me parece más impresionante, más maravilloso. Estas palabras tuyas tocan mi corazón, reconstruyen mi vida, me dan paz. Es muy bonito pasar por la vida con una mirada limpia, tratando de descubrir el bien que hay en cada una de las personas. Por lo demás, yo me conformo con ser esa pequeña lamparita que alumbra en la noche del mundo.

ORACIÓN POR LA PAZ.

Señor Jesús, ten piedad de nosotros y concédenos la paz y la unidad, no permitas que nos soltemos de tus manos y danos un corazón capaz de amar como tú nos amas. María Madre nuestra, auxílianos en estas difíciles horas de la tribulación, se nuestra fuerza y consuelo. Cúbrenos con tu manto y que la sangre de tu bendito Hijo nos proteja de todo mal.

+ ANTONIO GUTIÉRREZ MEDRAZO

 



viernes, 15 de julio de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 15 DE JULIO

 “Aquí hay uno que es más que el templo”

1.- Introducción.

Señor, dame la sensatez para saber distinguir lo esencial de lo accidental. Para aquellos fariseos del tiempo de Jesús, lo esencial era el cumplimiento de la ley hasta caer en minucias absurdas. Entendían como trabajo prohibido por la ley el “frotar las espigas” con las manos. Jesús no puede permitir esta falsa interpretación del sábado, día en que uno cesa del duro trabajo de la semana, para descansar con su Dios en la oración y dedicar este tiempo sagrado al cuidado de los hermanos que lo necesitan. Dame, Señor, tu Espíritu para saber interpretar tu ley.

2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 12, 1-8

Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: -Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado. Les replicó: -¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio», no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Las tres grandes Instituciones de los judíos eran: La Ley, el Templo y el sábado. En un principio la Ley “La Torá” era la voluntad de Dios expresada como una manifestación de su amor en el corazón de los fieles. A lo largo del tiempo, las escuelas farisaicas la multiplicaron en muchos preceptos hasta convertirla en “fardos pesados que cargan a la gente en los hombros” (Mt. 23,4) El Templo que, en un principio, pretendió “dar un espacio” para Dios, se convirtió en “cueva de bandidos” al pretender amordazar a Dios diciendo ¡Templo de Yavé!  Y así cometer impunemente todo tipo de injusticias.  Y el sábado, hecho para consagrar un tiempo a Yavé, se convirtió en instrumento de esclavitud al no poder ni siquiera hacer el bien. Jesús quiso descubrir el significado profundo de estas instituciones (Ley, sábado, Templo) al decir que “Él está por encima del Templo y es Señor del Sábado”  Por eso, siempre que en el evangelio  estas instituciones entran en conflicto con el hombre, Jesús estará a favor del hombre y no a favor de las instituciones.   

Palabra del Papa

“Quien cree en Dios, Padre lleno de amor por sus hijos, pone en primer lugar la búsqueda de su Reino, de su voluntad. Es todo lo contrario del fatalismo o el ingenuo irenismo. La fe en la Providencia, de hecho, no exime de la cansada lucha por una vida digna, sino que libera de la preocupación por las cosas y del miedo del mañana. Está claro que esta enseñanza de Jesús, si bien sigue manteniendo su verdad y validez para todos, es practicada de maneras diferentes según las diferentes vocaciones: un fraile franciscano podrá seguirla de manera más radical, mientras que un padre de familia deberá tener en cuenta sus deberes hacia su esposa e hijos. En todo caso, el cristiano se distingue por su absoluta confianza en el Padre celestial, como Jesús. Precisamente la relación con Dios Padre da sentido a toda la vida de Cristo, a sus palabras, a sus gestos de salvación, hasta su pasión muerte y resurrección. Jesús nos ha demostrado qué significa vivir con los pies bien plantados en la tierra, atentos a las situaciones concretas del prójimo, y, al mismo tiempo, teniendo el corazón en el Cielo, sumergido en la misericordia de Dios”. Benedicto XVI, 27 de febrero de 2011.

4.- Qué me dice hoy a mí este texto que acabo de meditar.  (Guardo silencio).

5.-Propósito. Todo lo que hoy voy a hacer, lo haré a impulsos del corazón.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, yo quiero ser cristiano, pero no fariseo; yo quiero cumplir hasta en los últimos detales el mandamiento tuyo del amor. Y te pido que me ayudes a sumergir mi corazón en el mar infinito de tu amor para poder amar a mis hermanos con un corazón lleno de ternura y de misericordia.

ORACIÓN POR LA PAZ.

Señor Jesús, ten piedad de nosotros y concédenos la paz y la unidad, no permitas que nos soltemos de tus manos y danos un corazón capaz de amar como tú nos amas. María Madre nuestra, auxílianos en estas difíciles horas de la tribulación, se nuestra fuerza y consuelo. Cúbrenos con tu manto y que la sangre de tu bendito Hijo nos proteja de todo mal.

jueves, 14 de julio de 2022

ADORACIÓN NOCTURNA . GRUPO HOSPITAL SAN PEDRO





Adorado sea el Santísimo Sacramento.  

Ave María Purísima.

Queridos adoradores.

Este sábado 16 de Julio, estás invitado a celebrar en la Parroquia de San Pío X a las 19 h. la celebración de la Santa Misa y posterior vigilia de Adoración al Santísimo.

No faltes a la cita con el amor de los amores.

Que la Virgen del Carmen sea nuetro faro que nos ayude a llegar a puerto seguro.

Un fuerte abrazo en Jesús Eucaristía.

José Luis

Oración presentación de adoradores

Esta noche de verano, Jesús Eucaristía, nos postramos  , oculto en esa blanca hostia. El sol abrasa nuestras tierras, campos y personas; sin embargo, te pedimos que tú seas nuestro sol de justicia, como en la Transfiguración, cuando Pedro dijo. "Qué bien se está aquí".

En el silencio nos presentamos cansados y, muchas veces desanimados, pero, como a Elías, nos impulsas para continuar nuestro viaje y te presentas como una ligera brisa, no en el ruido que el mundo nos ofrece.

Hoy hemos celebrado a la bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, lugar del refugio de Elías. Te pedimos que, como tú madre acatemos tu voluntad y te alabemos con humildad. Amén.



Tema de reflexión

Adoro te devote

 

      Te adoro con devoción, Dios escondido,
oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
A ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.


    Al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto,
pero basta con el oído para creer con firmeza;
creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios;
nada es más verdadero que esta palabra de verdad.

Oración de reparación

Señor Jesús:

Tú compartiste nuestra vida humana, alegrías y penas, y, sin acusarnos, por amor, cargaste con la responsabilidad de nuestras culpas para redimirnos.

Ayúdanos a seguir tu ejemplo desde nuestra situación de pecadores redimidos.

Ante ti, Señor, nos sentimos sinceramente responsables de un mundo al que pertenecemos, que estamos contribuyendo a forjar, y con el que estamos comprometidos especialmente por tu amor.

Avergonzados de nuestras obras, fruto del olvido o rechazo culpable de tus enseñanzas, te pedimos perdón y ayuda.

Por las propagandas de ateísmo, las blasfemias contra el nombre de Dios y el desprecio de sus obras. Perdón, Señor, perdón.

Por los ataques y persecuciones a la Iglesia y a sus miembros, por las críticas destructivas, superficiales, intencionadas o inconscientes. Perdón, Señor, perdón.

Por todas las opresiones, injusticias, violencias que atentan contra la libertad y los derechos del hombre en el plano político, social, laboral y familiar. Perdón, Señor, perdón.

Por todas las inmoralidades y corrupciones que condicionan y empujan al individuo a una degradación moral o física, disuelven los vínculos familiares y desenfocan los verdaderos valores de la vida. Perdón, Señor, perdón.

Por todos los escándalo, los respetos humanos, los sacrilegios y las profanaciones al Santísimo Sacramento. Perdón, Señor, perdón.

Oremos: Señor, Dios nuestro, que concedes a los justos el premio de tus méritos y a los pecadores que hacen penitencia les perdonas sus pecados, ten piedad de nosotros y danos, por la humilde confesión de nuestras culpas, tu paz y tu perdón para que venga tu Reino de Amor.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Causa del Venerable Alberto Capellán Zuazo

Padre de familia, labrador y adorador nocturno

 

Peregrinación Europea de Jóvenes y se celebra el 3 al 7 de agosto de 2022 en Santiago de Compostela

 

Camilo de Lelis, Santo Memoria Litúrgica, 14 de julio

 




Presbítero y Fundador

Martirologio Romano: San Camilo de Lelis, presbítero, que nació cerca de Teano, en el Abruzo, y en su juventud siguió la carrera militar, dejándose arrastrar por los vicios propios de una juventud alegre y despreocupada, pero convertido de su mala vida, se entregó al cuidado de los enfermos incurables hospitalizados, a los que servía como al mismo Cristo. Ordenado sacerdote, puso en Roma los fundamentos de la Congregación de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos. († 1614)

Etimológicamente: Camilo = Aquel que es el mensajero de Dios, es de origen hebreo.

Breve Biografía


Nació en Abruzos (Italia) en 1550. Siguió la carrera militar, igual que su padre. Le apareció una llaga en un pie, que lo hizo dejar la carrera de las armas e irse al Hospital de Santiago en Roma para que lo curaran. En el hospital de Roma se dedicó a ayudar y atender a otros enfermos, mientras buscaba su propia curación. Pero en esa época adquirió el vicio del juego . Fue expulsado del hospital y en Nápoles perdió todos los ahorros de su vida en el juego, quedando en la miseria.

Tiempo atrás, en un naufragio, había hecho a Dios la promesa de hacerse religioso franciscano, pero no lo había cumplido. Estando en la más completa pobreza se ofreció como obrero y mensajero en un convento de los Padres Capuchinos, donde escuchó una charla espiritual que el padre superior les hacía a los obreros, y sintió fuertemente la llamada de Dios a su conversión. Empezó a llorar y pidió perdón por sus pecados, con la firme resolución de cambiar su forma de actuar por completo. Tenía 25 años.


Pidió ser admitido como franciscano, pero en el convento se le abrió de nuevo la llaga en el pie, y fue despedido. Se fue al hospital y se curó, y logró que lo admitieran como aspirante a capuchino. Pero en el noviciado apareció de nuevo la llaga y tuvo que irse de allí también. De nuevo en el hospital de Santiago, se dedicó a atender a los demás enfermos, por lo que fue nombrado asistente general del hospital.

Dirigido espiritualmente por San Felipe Neri, estudió teología y fue ordenado sacerdote. En 1575 se dio cuenta que ante la gran cantidad de peregrinos que llegaban a Roma, los hospitales eran incapaces de atender bien a los enfermos que llegaban. Fue entonces que decidió fundar una comunidad de religiosos que se dedicaran por completo a los hospitales.

San Camilo trataba a cada enfermo como trataría a Nuestro Señor Jesucristo en persona. Aunque tuvo que soportar durante 36 años la llaga de su pié, nadie lo veía triste o malhumorado. Con sus mejores colaboradores fundó la Comunidad Siervos de los Enfermos el 8 de diciembre de 1591. Ahora se llaman Padres Camilos. Murió el 14 de julio de 1614, a los 64 años.

Fue canonizado en 1746 por S.S. Benedicto XIV.