El 11 de octubre celebramos a San Juan XXIII, conocido como el Papa bueno.
Nacido como Angelo Giuseppe Roncalli en 1881, fue el cuarto de catorce hijos de una humilde familia campesina italiana.
Con su sencillez y su amor por todos, conquistó el corazón del mundo.
En 1958 fue elegido Papa, y sorprendió a todos al convocar el Concilio Vaticano II, que renovó la vida de la Iglesia y abrió un camino de diálogo y esperanza.
Su lema, “obediencia y paz”, reflejaba su espíritu lleno de humildad y confianza en Dios.
Murió en 1963, dejando un legado de bondad y cercanía.
San Juan XXIII nos enseña que la verdadera reforma comienza con el amor.
🕊️ “El alma de la Iglesia es el amor.” — San Juan XXIII
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