/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

sábado, 21 de mayo de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA- 21 DE MAYO

 “Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros”.

1.-Oración introductoria.

Señor, hoy necesito que me ayudes a entender esta parte del evangelio que se me hace más difícil de asimilar. A todos nos gusta que nos acepten, nos acojan, nos reciban y hasta que hablen bien de nosotros. Pero Tú nos dices, por propia experiencia, que siempre no es así. Y nos encontramos con la oposición, el rechazo, incluso el odio. ¿Qué hacer? Yo quiero fiarme de tu Palabra: El discípulo no es más que el maestro. Haz que yo me aproveche de esta oportunidad para parecerme más a Ti.

2.- Lectura reposada del evangelio. Juan 15, 18-21

Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Su fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardará.  Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

3.- Qué dice la Palabra de Dios.

Meditación-reflexión

Hay que tener en cuenta que San Juan, al tratar del mundo en un sentido peyorativo no se refiere al mundo material creado por Dios, el mundo de las luces y colores, el mundo de las realidades humanas, el mundo de nuestro cuerpo. Todo ha sido asumido por Él al hacerse “carne”. Todo ese mundo es maravilloso. Pero hay otro mundo, “el mundo ése” el que rechazó a Jesús, el que llevó a Jesús a la muerte. Ese mundo que ha odiado a Jesús, nos puede seguir odiando también a nosotros hoy.  El verdadero discípulo de Jesús acepta ese rechazo porque así se parece más a Jesús. No olvidemos que hemos sido objeto de una elección divina, como dice el evangelio de hoy. Y toda elección comporta no sólo un amor de predilección sino de singularidad. Cada uno de nosotros puede decir: “Me ama a mí”. “Conoce mi nombre”. Para saber qué significa ser llamado por nuestro propio nombre, habría que acudir a la experiencia de María Magdalena cuando Jesús Resucitado le dice: ¡María! Ese nombre pronunciado por Jesús con cariño y admiración le bastó para creer en la Resurrección y convertirse en primera discípula. Lo mismo que hizo Jesús con Pedro en Tiberiades: “¿Simón, me amas?” Nuestra vida debe convertirse en respuesta de amor al amor que Dios nos tiene. Y debemos estar atentos para escuchar nuestro propio nombre pronunciado por Jesús, ahí en lo más recóndito de nuestro corazón.

Palabra del Papa.

“Sin embargo, la presencia de esta alegría no excluye la posibilidad del sufrimiento. San Pablo pone esto enseguida de manifiesto cuando dice que la participación en la filiación de Cristo significa participar también en sus sufrimientos. Pues gloriarse en Cristo es gloriarse en su cruz (cf. Gal 6, 14). Si tratamos de profundizar nuestra relación con el Padre en el Espíritu Santo, no hemos de sorprendernos al comprobar que somos malentendidos, contestados o perseguidos a causa de nuestras creencias”. Juan Pablo II, santa misa en el «Delaney Park Strip», Alaska. 26 de febrero de 1981.

4.- Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.- Propósito: hacer un intento por escuchar hoy la voz de Jesús que me llama por mi nombre.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, hoy te quiero agradecer el haber caído en la cuenta de que soy un “elegido”. Mi nombre te suena, mi nombre no se te olvida, mi nombre suscita en Ti interés, cercanía, cariño. Y esa misma experiencia quiero tener yo cuando pronuncio el tuyo. Que el mero hecho de pronunciar tu nombre me conmueva, me anime, me ilusione y me llene de tu paz.

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.

viernes, 20 de mayo de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 20 DE MAYO

 Lo que os mando es que os améis unos a otros

1.- Oración introductoria.

Señor, sabemos que todos los días no son iguales. Los hay nublos, los hay claros, los hay fríos, los hay calurosos. Lo mismo ocurre con tu palabra. La palabra de hoy es de día de fiesta, es de día de sol sin ocaso. Y el tema no puede ser otro que el tema del amor. Ya sabíamos que nos querías, pero no sabíamos que nos quisieras tanto. Nos llamas amigos, y nos dices que tu amor a nosotros llegó a tal extremo que fuiste capaz de dar la vida para expresar así mejor el amor que nos tenías. Gracias, Señor, por querernos tanto.

2.- Lectura reposada de tu evangelio Juan 15, 12-17

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.

 3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Qué distinta la piedad de Jesús de la de los judíos de su tiempo. Éstos tenían muchas leyes, muchos preceptos, muchas normas. Jesús sólo tiene una. La Ley del amor. Lo que nos dejó como testamento y norma suprema “que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado”. Lo que nos distingue como cristianos ni siquiera es el amor sino el amor tal y como lo entendió Jesús. Y Jesús entendió el amor hasta estar dispuesto a dar la vida por las personas que amaba. Lo ideal del cristiano es vivir para amar, vivir desviviéndose por los demás, gastar la vida amando, de modo que la mejor manera de perder el tiempo sea emplearlo en algo que no se pueda reciclar en amor.  En el cristianismo el amor no es un consejo sino un precepto, un mandato. Uno se pregunta: ¿Se puede obligar a amar? Jesús no obliga a nadie a ser cristianos, pero en el momento que uno opta por serlo, ya no es libre para el amor, porque en el momentoque dejo de amar dejo de ser cristiano. Es imposible encontrar a un auténtico cristiano sin amor. Lo dice muy bien San Juan; “El que no ama está muerto” (1Jn. 3,14). Y la religión de Jesús no es religión de muertos sino de vivos. Me pregunto: ¿Qué hemos hecho los cristianos del mandamiento de Jesús? ¿Qué hemos hecho de los maravillosos sueños de Dios? ¿Qué hemos hecho de la luz? ¿Qué hemos hecho de la sal? Nuestro gran pecado es el de “omisión”.

Palabra del Papa

“En el Cenáculo, Jesús resucitado, enviado por el Padre, comunicó su mismo Espíritu a los Apóstoles y con su fuerza los envió a renovar la faz de la tierra. Salir, marchar, no quiere decir olvidar. La Iglesia en salida guarda la memoria de lo que sucedió aquí; el Espíritu Paráclito le recuerda cada palabra, cada gesto, y le revela su sentido… El Cenáculo nos recuerda la amistad. “Ya no les llamo siervos –dijo Jesús a los Doce–… a vosotros os llamo amigos”. El Señor nos hace sus amigos, nos confía la voluntad del Padre y se nos da Él mismo. Ésta es la experiencia más hermosa del cristiano, y especialmente del sacerdote: hacerse amigo del Señor Jesús, y descubrir en su corazón que Él es su amigo.» (Homilía de S.S. Francisco, 26 de mayo de 2014).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).

5.- Propósito. No perder ni un minuto el tiempo.  Estar pendiente en este día de constatar si cada momento lo he vivido desde el amor.

6.-Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración

Gracias, Dios mío, por tu exigencia en el amor. Tú has ido por delante para que no tengamos excusas. Con tu gracia, se puede vivir en plenitud, se puede vivir con gozo, se puede ser feliz por el hecho de existir si toda la existencia está fundamentada en el amor. Gracias porque me has enseñado a vivir estrujando la vida hasta el final. Qué bien se debe morir diciendo ¡Todo este maravilloso programa de amor lo he intentado cumplir!

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.

jueves, 19 de mayo de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 19 DE MAYO

 “Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros”

1.- Oración introductoria.

Señor, hoy sólo te pido, al iniciar mi oración, que se hagan realidad en mí las palabras de tu evangelio: Que sigas amándome a mí como el Padre te está amando a ti. Yo, pobre criatura, no hubiera podido ni pensar ni soñar tanto.  El amor infinito de Dios se hace presente en Jesús y este mismo amor corre ahora por mis venas. Dame, Señor, capacidad de admiración, de asombro, de estremecimiento.

2.- Lectura reposada del evangelio Juan 15, 9-11

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

A veces sucede que el amor de dos enamorados es tan fuerte que “estalla”. Ya no se puede contener. Es lo que sucede a Jesús. Lo que afirma Jesús en este evangelio es inmenso, inefable, inaudito. Yo ahora soy amado con el mismo amor con que el Padre ama a Jesús. No me extraña que Jesús diga que nuestro gozo puede llegar a plenitud. Sólo en la plenitud del amor puede darse un amor de plenitud; sólo viviendo ese amor infinito de Dios puedo llegar a un gozo colmado, rebosante, sin medida. Esto es tan grande que no cabe dentro de un corazón tan limitado como el nuestro. Es el mismo Dios el que debe “ensanchar la tienda de nuestro pobre y pequeño corazón”. Llama poderosamente la atención que, en estos tres versículos, salga tres veces el verbo “permanecer”. Una de las características de los jóvenes de nuestro tiempo es el miedo “a los compromisos de por vida”. Y eso vale tanto para los novios como para los novicios, novicias y seminaristas.  Y esto, ¿para siempre?  Y, sin embargo, es lo que da seriedad a la vida. Lo que Jesús nos dice con este verbo “permanecer” es que no nos cansemos, que vivamos cada uno nuestra vocación, pero con un amor sin desmayos, sin desganas, sin aburrimiento. Permanecer significa vivir toda la vida con un amor lleno de ilusión, de alegría, de emoción, tanto si se trata del amor a Dios como del amor a nuestros hermanos. En este colectivo está prohibido el “cansarse”. ¿Cómo es posible cansarse de amar y ser amado?  “El amor ni cansa ni se cansa” (San Juan de la Cruz) “En este amor se calmará la fuerza de la discusión; de él nacerán las palabras amigas de la comunión; por él se abrirá camino el silencio que dispone a la escucha de las obras de Dios. Si permaneces en el amor, contarás a todos los pueblos las maravillas del Señor”. (Fr. Agrelo)

Palabra del Papa

“En cualquier necesidad y aridez, Él es la fuente de agua viva, que nos nutre y fortalece. Él en persona carga sobre sí el pecado, el miedo y el sufrimiento y, en definitiva, nos purifica y transforma misteriosamente en vino bueno. En esos momentos de necesidad nos sentimos a veces aplastados bajo una prensa, como los racimos de uvas que son exprimidos completamente. Pero sabemos que, unidos a Cristo, nos convertimos en vino de solera. Dios sabe transformar en amor incluso las cosas difíciles y agobiantes de nuestra vida. Lo importante es que «permanezcamos» en la vid, en Cristo. En esta breve pericona, el evangelista usa la palabra «permanecer» una docena de veces. Este «permanecer-en-Cristo» caracteriza todo el discurso. En nuestro tiempo de inquietudes e indiferencia, en el que tanta gente pierde el rumbo y el fundamento; en el que la fidelidad del amor en el matrimonio y en la amistad es frágil y efímera; en el que desearíamos gritar, en medio de nuestras necesidades, como los discípulos de Emaús: «Señor, quédate con nosotros, porque anochece, porque las tinieblas nos rodean»; el Señor resucitado nos ofrece aquí un refugio, un lugar de luz, de esperanza y confianza, de paz y seguridad. Benedicto XVI, 22 de septiembre de 2011.


4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)

5.- Propósito: Durante este día no me voy a limitar a dar gracias a Dios, sino que quiero “ser” una ofrenda de alabanza.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Por eso yo ahora le respondo con mi oración.

Señor, mi respuesta hoy a tu palabra sólo puede ser de agradecimiento. Gracias, sobre todo, por habernos dado a Jesucristo. Sin ÉL no sabríamos nada del Padre ni del Espíritu. Sin Él nunca podríamos haber disfrutado tanto con el amor del Padre y del Espíritu. Al decirnos que Tú eras la Puerta, querías decirnos que eras la puerta del verdadero amor, de la verdadera alegría, de la plena felicidad. Gracias, Señor

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Misa de hoy ⛪ Miércoles 18 de Mayo de 2022, para los enfermos e impedidos

 

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 18 DE MAYO

 “Separados de mí no podéis hacer nada”

1.- INTRODUCCION

Señor, hoy necesito que me hagas entender vivencialmente esta relación que se da entre la vid y los sarmientos. Una misma sangre de vida divina corre debajo de mi piel. Mi pobre, frágil y menesterosa vida humana está sostenida y alimentada por la Vida, la vida eterna. Sin Ti yo no soy nada. Contigo, tengo la misma vida de Dios. Deja que en esta oración caiga de rodillas y adore “desde el tiempo” tu Eternidad; “desde mi finitud”, tu Infinitud y “desde mi pequeñez” tu Inmensidad.

2.- Lectura reposada del evangelio. Juan 15, 1-8

«Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos».

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión.

Lo esencial de nuestra vida cristiana no es saber que estamos unidos a Cristo como los sarmientos a la vid. Lo importante es vivirlo, experimentarlo, disfrutarlo. Separarse es arrancarse. Algo duele por dentro cuando me separo de Jesús. Separarse es “secarse”. Algo terrible pasa en mi vida cuando me separo de Jesús. ¿Para qué sirven unos sarmientos separados de la vid? Sólo para alimentar el fuego. Ningún tipo de madera es tan desechable, tan improductiva. Sin Cristo, mi vida se va apagando, se va secando, se va muriendo. En cambio, el sarmiento unido a la vid, echa yemas, pámpanos, uvas. ¡Qué vida tan llena! Por otra parte, en la vida práctica, una vid sin sarmientos tampoco produce frutos. ¡Qué responsabilidad tan enorme! Dios ha querido salvar el mundo contando conmigo. Si me separo de Jesús, ¡qué decepción para Dios! Esperaba frutos sazonados y dio agrazones. (Is, 5,4). Y el agrazón es la fruta que no ha madurado, la que deja un sabor amargo. ¿Es ése el sabor que voy a dejar a Dios, de mi paso por este mundo? A veces confundo el “fruto” con el “éxito”. El ´éxito” es visible y el tener éxito puede llevarme a la vanidad y la soberbia. “El fruto auténtico” es invisible. Sólo lo ve el Padre que ve en lo escondido. Haz que yo siempre me goce de la alegría que produce el poder agradar al Padre.

Palabra del Papa

“Jesús es la vid y a través de Él –como la linfa en el árbol– hace llegar a los sarmientos el amor mismo de Dios, el Espíritu Santo. Es así: nosotros somos los sarmientos, y a través de esta parábola, Jesús nos quiere hacer entender la importancia de estar unidos con Él. Los sarmientos no son autosuficientes, sino que dependen totalmente de la vid, en la cual se encuentra el manantial de la vida de ellos. Así es para nosotros los cristianos. Insertados con el bautismo en Cristo, hemos recibido de Él gratuitamente el don de la vida nueva y podemos quedarnos en comunión vital con Cristo”. (Homilía de S.S. Francisco, 3 de mayo de 2015).

4.- Qué me dice este texto hoy a mí. (Guardo silencio).

5.- Propósito. Detenerme, a lo largo del día, y quedar sorprendido al constatar que por mis venas circula la misma vida de Dios.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero agradecerte el que me hayas hecho partícipe de tu misma vida. Lo único que me interesa es disfrutar de ese divino don que Tú me has dado. Y lo único que pretendo es dar buenos frutos, frutos sazonados de buenas obras. Quisiera morir como Tú: Con serenidad, con paz, tomando entre las manos el libro de la vida para cerrarlo diciendo: ¡Misión cumplida! Y después descansar para siempre en los brazos del Padre.

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.

lunes, 16 de mayo de 2022

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 17 DE MAYO

 Si me amarais, os alegraríais de que yo me fuera al Padre”



1.- Oración introductoria.    

Señor, soy un buscador empedernido. Te busco a Ti con todo mi corazón, con toda mi alma y con todo mi ser. Te busco y te ansío; te busco y te deseo; te busco y, aunque a veces no te encuentro, sólo en seguir buscándote, encuentro paz y satisfacción. Dame el gusto de encontrarte, o al menos, sigue aumentando en mí el anhelo de seguir buscándote.

2.- Lectura reposada del evangelio. Juan 14, 27-31

Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: «Me voy y volveré a vosotros.» Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

En pocas épocas de la historia, la paz ha sido tan necesaria como ahora, porque nunca la violencia ha sido tan salvaje y devastadora. No pedimos cualquier tipo de paz sino la que nos da Jesús, Y para un judío la palabra hebrea shalom significaba el resumen y cúmulo de todos los bienes mesiánicos. La paz de Jesús la ha bebido en las mismas entrañas de su Padre. Esa es la paz que crea comunión y hace felices a todos los que la poseen. Si los cristianos, especialmente en la Eucaristía, nos damos esa paz de Jesús, ¿Cómo es posible que después de comulgar tengamos esa agresividad, esa violencia, esa poca paciencia, esas palabras tan duras e hirientes? San Pablo nos diría: “Eso no es recibir el Cuerpo del Señor”. “Unas celebraciones así os hacen más mal que bien” (1Cor. 13,17). Por otra parte, qué consoladoras las palabras de Jesús: “Si me amaráis os alegraríais de que me fuera”. Sólo cuando estemos convencidos del amor que el Padre nos tiene, podremos ver la muerte como algo bueno, como lo mejor para nosotros. Y la mejor manera de vivir en paz y, sobre todo, de esperar también en paz “esa hora de la muerte” es tener experiencias del cariño que Dios, nuestro Padre, nos tiene.

Palabra del Papa.

“En este día mi deseo es que todos puedan conocer el verdadero rostro de Dios, el Padre que nos ha dado a Jesús. Me gustaría que todos pudieran sentir a Dios cerca, sentirse en su presencia, que lo amen, que lo adoren.?Y que todos nosotros demos gloria a Dios, sobre todo, con la vida, con una vida entregada por amor a Él y a los hermanos.?Y paz a los hombres.? La verdadera paz no es un equilibrio de fuerzas opuestas. No es pura «fachada», que esconde luchas y divisiones. La paz es un compromiso artesanal, que se logra contando con el don de Dios, con la gracia que nos ha dado en Jesucristo […] Hemos podido comprobar la fuerza de la oración. Y me alegra que hoy se unan a nuestra oración por la paz también creyentes de diversas confesiones religiosas. No perdamos nunca la fuerza de la oración. La fuerza para decir a Dios: Señor, concede tu paz al mundo entero. Y también a los no creyentes les invito a desear la paz, con un deseo que amplía el corazón, con la oración o el deseo, pero todos por la paz”. (S.S. Francisco, bendición Urbi et orbe, 25 de diciembre de 2013).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra de Dios que acabo de meditar. (Guardo silencio)

5.- Propósito. Hoy hacemos nuestro el deseo del Papa de pedir todos juntos por la paz del mundo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Ahora yo le respondo con mi oración.

Al terminar esta oración, siento la sensación de estar lejos muy lejos de lo que significa creer en la palabra de Jesús. Por eso, Señor, te pido que me acerques a Ti, que tome el aire de tu Espíritu y viva en esa atmosfera maravillosa en la que te movías Tú. Dame tu Espíritu, tu soplo, tu aliento. Así podré experimentar la ternura de Dios, mi Padre. Así también podré quitar de mi corazón toda raíz de violencia y agresividad y disfrutar de esa paz paradisíaca.

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 16 DE MAYO

 El que me ame, será amado de mi Padre





1.- INTRODUCCIÓN

Señor, en este rato de oración te pido que me ayudes a meterme en la cabeza lo fundamental, lo esencial del evangelio: El amor. Es el camino que Tú, Jesús,  has elegido para conocer al verdadero discípulo. Y la única norma que nos dejaste en tu  testamento, antes de morir, fue ésta: “Amaos unos a otros como yo os he amado”. Dame tu Espíritu Santo para no salirme nunca del camino del amor.

2.- Lectura sosegada del Evangelio. Juan 14, 21-26

El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él». Le dice Judas -no el Iscariote -: «Señor, ¿qué pasa para que te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?» Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado. Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho.

3.- Qué dice el texto

Meditación-reflexión

El evangelio de hoy nos abre unos horizontes fabulosos para descubrir el verdadero camino para ir a Dios. Los judíos deben mirar a Jerusalén, Los árabes miran a la Meca. Y los cristianos, ¿dónde debemos mirar? ¡Al corazón! Si en nuestro corazón hay amor, ahí está Dios. El amor ancla al hombre en Dios. Donde hay verdadero amor, ahí mora el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  No estamos solos. Las personas, por el hecho de amar, estamos habitados por la Santísima Trinidad. El Dios-Amor, no quiere morar en otra casa que no sea la “casa del amor”. Es el mismo Espíritu Santo el que viene a recordarnos estas cosas tan maravillosas. Y nos lo recuerda  bajando “de la cabeza  al corazón”, todo lo que sabemos sobre Dios. Dios es una gran hoguera de amor. De este fuego has de alimentar la lectura de la Palabra, la celebración de la Eucaristía, la vivencia de la caridad. De este fuego has de alimentar también tu vida para que ésta no se apague. Y si un día el fuego queda reducido a ceniza, no lo des  por apagado. Sopla, tal vez te encuentres todavía con el “rescoldo”.

Palabra del Papa.

“Evangelio nos ofrece un retrato espiritual implícito de la Virgen María, donde Jesús dice: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos morada en él». Estas expresiones van dirigidas a los discípulos, pero se pueden aplicar en sumo grado precisamente a aquella que es la primera y perfecta discípula de Jesús. En efecto, María fue la primera que guardó plenamente la palabra de su Hijo, demostrando así que lo amaba no sólo como madre, sino antes aún como sierva humilde y obediente; por esto Dios Padre la amó y en ella puso su morada la Santísima Trinidad. Además, donde Jesús promete a sus amigos que el Espíritu Santo los asistirá ayudándoles a recordar cada palabra suya y a comprenderla profundamente, ¿cómo no pensar en María que en su corazón, templo del Espíritu, meditaba e interpretaba fielmente todo lo que su Hijo decía y hacía? De este modo, ya antes y sobre todo después de la Pascua, la Madre de Jesús se convirtió también en la Madre y el modelo de la Iglesia. (Benedicto XVI, 9 de mayo de 2010).

4.- Qué me dice hoy a mí esta palabra de Dios que acabo de meditar. (Guardo silencio)

5.- Propósito: No pasar hoy a comulgar sin reconciliarme antes con la persona con la que no me hablo.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero agradecerte el poder saber con certeza dónde te puedo encontrar. No habitas lejos, más allá de las estrellas, ni me pides cosas que yo no pueda cumplir. Habitas dentro de mí y sólo me exiges que te ame a Ti y ame a los demás. Si algún día llego a perder mi cabeza, que nunca pierda el tesoro que conservo en el corazón, el tesoro de tu amor.   


ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.

domingo, 15 de mayo de 2022

SAN ISIDRO LABRADOR

 

MANIFIESTO DEL MUNDO RURAL 2022

 

VIDA EN LOS PUEBLOS, PROPUESTA DE ESPERANZA

MANIFIESTO DEL DÍA DEL MUNDO RURAL 2022

En este año 2022, los Movimientos Rurales Cristianos celebramos el Día del Mundo Rural bajo la amenaza, aún no resuelta, del virus SARS-CoV-2 y las consecuencias que sigue teniendo.

Ya son dos años caminando con esta realidad, al principio sin ser conscientes de lo que nos iba a provocar, ahora con la responsabilidad de tomar juntos el CAMINO QUE QUEREMOS para que, al salir de esta pandemia, estemos en dirección del bien común y desechemos el camino que nos propone el mundo neoliberal.

De esta manera los Movimientos Rurales Cristianos:

  • Nos negamos a aceptar que se viva con normalidad tener que elegir entre economía y salud.
  • No podemos asumir un sistema que, en esta pandemia, está mostrando sus propias deficiencias en cuestiones sociales (con el desabastecimiento) y medioambientales (con los costes ecológicos de los transportes a largas distancias), como consecuencia de la deslocalización de empresas.

Y además…

  • Vamos a denunciar todo intento de utilizar a los pueblos como refugios ante la inclemencia que provoca la pandemia, asumiendo que somos una verdadera alternativa de vida, con cultura propia.
  • Denunciamos, igualmente, el individualismo. Creemos que es muy importante cultivar el interior de las personas, pero nos preocupa que el “yo” se convierta en un olvido del “nosotros”. Creemos que este olvido se debe a que el neoliberalismo se ha apoderado de nuestras conciencias, haciéndonos indiferentes ante la democracia participativa, y anulando cualquier asociacionismo o movilización social.

A pesar de todo, y siguiendo con nuestra línea utópica, estamos convencidos de que es posible un camino de esperanza, y por eso desde el MRC y el MJRC PROPONEMOS:

  • Ponernos manos a la obra junto con otros movimientos y asociaciones a seguir construyendo una sociedad y un mundo más humano, optando por una visión más global de los problemas y una acción local en nuestros grupos, en nuestra familia, en nuestros pueblos, comarcas o regiones.
  • Revisar nuestra forma de vivir, de relacionarnos con los demás, poniendo en práctica la solidaridad del mundo rural. Que nos esforcemos en fomentar el asociacionismo rural, rescatando su trabajo y sus valores. No olvidemos que en los pueblos se nos educó en la solidaridad vecinal y el trabajo comunitario, tan necesario para salir de esta crisis a la que está sometiendo el Sars-Cov-2, haciendo que los pobres sean más pobres y que uno de los pobres es nuestro propio planeta y necesita una respuesta inmediata.
  • Mejorar nuestra capacidad de análisis, de pensamiento y de acción, formándonos a través de medios de comunicación alternativos, la revista “Militante Mundo Rural” e incluso, desde una perspectiva cristiana, profundizar en el conocimiento del Magisterio Social de la Iglesia.
  • Poner en práctica una verdadera democracia participativa en la que, además de nuestro voto, tengamos una presencia pública significativa desde la acción transformadora, en cuestiones como, por ejemplo, la defensa de una sanidad rural digna. Animando, en nuestro entorno, a esta participación.
  • Apostar por el consumo de producción de proximidad, potenciando la economía de nuestro entorno, desarrollando un espíritu crítico de nuestro consumo, teniendo en cuenta el decrecimiento como forma de vida.
  • Considerar que el mundo rural es patrimonio, cultura, socialización, en el que podemos y debemos usar los medios digitales como una herramienta para todos, pero sin olvidar el contacto, la ayuda y el apoyo a todas las personas. Esto puede hacernos poner en funcionamiento el teletrabajo, que ha llegado a nuestros pueblos, y que puede facilitarnos el regreso de algunas personas a nuestro mundo rural.
  • Lograr la participación de todas las personas e instituciones en las necesidades sentidas por la gente del pueblo.

Y todo esto que denunciamos y, sobre todo, lo que proponemos, lo hacemos convencidos de que la “vida en los pueblos es una verdadera propuesta de esperanza”.

Movimiento Rural Cristiano


PASCUA DEL ENFERMO Y SANTA UNCIÓN. 22 de mayo

 



Como cierre de la Campaña del Enfermo de 2022, que tiene por lema Acompañar en el sufrimiento, la Iglesia celebra la Pascua del Enfermo el próximo 22 de mayo.

En este día en la misa de las 12, se administrará el Sacramento de la Unción a varios enfermos que lo han solicitado .  Parroquia San Pío X

La Unción de enfermos, sacramento de la fortaleza, del consuelo y de la esperanza




sábado, 14 de mayo de 2022

Domingo 5º de Pascua: 15 de mayo de 2022

                   

Estamos celebrando el quinto domingo de Pascua, tiempo de alegría en el Señor. Nuestro gozo ha empezado aquí, pero Cristo, nos revela que habrá una nueva creación al fin del mundo. Mientras, tenemos que continuar la misión de Cristo aquí en la tierra, amándonos unos a otros. Unidos con Cristo roguemos por una unión más profunda entre nosotros al celebrar esta eucaristía. 

Primera lectura: Hc 14, 21b-27 (Pablo y Bernabé vuelven de su primera misión)

Hemos escuchado el relato de la primera misión de Pablo y Bernabé. Ellos regresaron a su gente exhortándolos a perseverar en la fe y subrayando las tribulaciones que vendrán. Pero sobre todo, ellos contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y que es importante en la vida de la comunidad.

Estamos escuchando en las primeras lecturas de estos domingos de Pascua, el libro de los Hechos de los Apóstoles, libro escrito por evangelista San Lucas, que nos narra el nacimiento de la primera Iglesia y de aquí la importancia del mismo, la historia de los primeros que se atrevieron a seguir a Jesús, los primeros éxitos y las primeras dificultades que hay que ir superando. Una de esas primeras dificultades, incluso podemos decir la primera crisis seria de la Iglesia naciente, fue que algunos judíos representados por unos cuantos apóstoles pensaban que la salvación de Jesús solo había sido para ellos, y que los gentiles (es decir los que no eran judíos) no es que no pudieran ser admitidos a la nueva Iglesia, sino que para serlo tenían que aceptar las normas y leyes de los judíos muchas de las cuales están en el Antiguo Testamento.

Frente a esta opinión apareció la figura de San Pablo y otro grupo de apóstoles, menos que los de la primera opinión, que desde el principio vieron claro que la salvación de Jesús no es exclusiva de ningún pueblo, sino que es universal, todos tienen cabida en ella, con tal de que quieran aceptarla, rompiendo con la idea de que el cristianismo tenía que estar ligado al judaísmo. De ahí que en la lectura que hoy hemos escuchado tanto Pablo como Bernabé manifiesten su alegría, al volver de su viaje misionero, por tierras de Turquía y de Grecia, y de observar cómo la gente se iba agregando a la gran familia de Jesús. Son los primeros pasos de la Iglesia, animada por el Espíritu de Jesús que actuaba en los apóstoles. Ese Espíritu que los transformó, y los lanzó por encima de los peligros, y las divisiones, ese Espíritu que nosotros, cristianos del siglo XXI continuadores de aquellos primeros creyentes, nos hemos declarado a la espera, ese Espíritu que cuando venga sobre nosotros el día de Pentecostés deberá transformarnos, no para eliminar las dificultades, que han existido, existen y existirán, y que cada vez puede que sean más, no vendrá para librarnos de los problemas si no para vencer nuestros miedos y temores, que suelen ser muchos y que son los que nos impiden enfrentarnos a esas dificultades.

Segunda lectura: Ap. 21, 1-5a (Dios enjugará las lágrimas de sus ojos)

En el libro del Apocalipsis, san Juan ve un cielo nuevo y una nueva tierra, que es la Iglesia triunfante. Ese triunfo comienza en la tierra. Dios convive con nosotros y espera el fin de nuestra noche en la tierra para llenarnos de alegría. Si participamos, si sentimos y vivimos con la Iglesia aquí, gozaremos en el cielo.

Tercera lectura: Jn 13, 31-35 (Les doy un mandamiento: que se amen)

El evangelio de hoy es parte del discurso de despedida del Señor en la última Cena. Cristo fue glorificado a través de su pasión y muerte, lo mismo va a pasar con su Iglesia. Cristo nos da un nuevo mandamiento, el amor mutuo.

  
El Evangelio de hoy, vuelve sobre el tema del amor. Las cosas que recibimos sin ganarlas con nuestro esfuerzo, nos resultan difíciles de valorar. Y esto quizá nos pase con el amor de Dios: lo hemos recibido gratis, y por eso no nos paramos a pensar lo que eso significa, y lo que lleva consigo, es decir, como tengo yo que responder a ese amor de Dios.

En este mandamiento nuevo se concentran y se funden el mandamiento del amor al Padre y el mandamiento del amor a los hermanos. La muerte de Cristo es “para demostrar al mundo que yo amo al Padre” (Jn. 14,31). Y para demostrar al mundo lo que yo amo a los hombres: «Nadie ama más al amigo que aquel que da la vida por él” (Jn. 15,13).  La novedad consiste en que debemos amarnos con este mismo amor que Cristo nos ama. Aquí está la gran revolución del mundo. La energía, la fuerza de este amor es irresistible ante cualquier obstáculo.

EL MANANTIAL DE LA VIDA. Domingo 5º de Pascua: 15 de mayo de 2022

 Amaos unos a otros como yo os he amado

INTRODUCCIÓN

A Jesús le va lo nuevo. El evangelio de Juan está lleno de “impactos de novedad”.  Con Jesús llega un “Vino Nuevo”, un “Templo Nuevo”, un “Nacimiento Nuevo”, “un Agua Nueva”, un “Nuevo Pan”, una “Nueva Luz”, un “Nuevo Pastor”, un “Nuevo Mandamiento”. Con Jesús cesa lo viejo, lo cansado, lo aburrido, lo repetido. Con Jesús, el agua se convierte en vino, las redes revientan de peces, los ciegos ven, los sordos oyen, los cojos comienzan a caminar, y hasta los muertos resucitan. ¿Qué son los milagros de Jesús sino la reivindicación del hombre al derecho a ser feliz?  Con Jesús comienza el gozo, la fiesta, el gusto por la vida. Con Jesús llega el estreno, el asombro, la sorpresa. JESUS ES LA ALEGRIA DE LA VIDA.

LECTURAS DEL DÍA

1ª lectura: Hech, 14,21b-27               2ª lectura: Apo. 21,1,-5ª

 EVANGELIO

Jn. 13,31-35

Cuando salió, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: «Donde yo voy no podéis venir vosotros». Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros». 36Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿adónde vas?». Jesús le respondió: «Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde». Pedro replicó: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti». Jesús le contestó: «¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces.

REFLEXIÓN

El centro del mensaje de este día se podría condensar en esta frase: DIOS ES NOVEDAD.

1.– JESÚS NOS DA UN MANDAMIENTO NUEVO (Evangelio). Es interesante conocer el contexto inmediato. Las palabras que anteceden son éstas: “Hijitos míos, qué poco me queda de estar con vosotros”.  Sabemos que, en arameo, la lengua que hablaba Jesús, no había diminutivos. ¿Cómo se puso esta palabra en diminutivo al traducirla al griego? Dicen los comentaristas: Juan, el testigo de los hechos, no sólo quiso traducir la palabra sino el tono, la emoción, la ternura que puso al pronunciarla. Jesús, en estos momentos tan emocionantes se sintió de una manera especial, “Revelador del Padre”.  Y, en los últimos instantes de su vida, quiso entregarnos todo el cariño del Padre que tenía acumulado a lo largo de su existencia. En este mandamiento nuevo se concentran y se funden el mandamiento del amor al Padre y el mandamiento del amor a los hermanos. La muerte de Cristo es “para demostrar al mundo que yo amo al Padre” (Jn. 14,31). Y para demostrar al mundo lo que yo amo a los hombres: «Nadie ama más al amigo que aquel que da la vida por él” (Jn. 15,13).  La novedad consiste en que debemos amarnos con este mismo amor que Cristo nos ama. Aquí está la gran revolución del mundo. La energía, la fuerza de este amor es irresistible ante cualquier obstáculo.

2.– JESUS NOS ABRE UN CAMINO NUEVO PARA LA FE (1ª lectura). Después de la Resurrección, los apóstoles, en especial Pablo, caen en la cuenta de que esta “maravillosa noticia” no se podía quedar sólo para el pueblo judío. Y abrieron la puerta de la fe a todos los paganos. Jesús había dicho: «Cuando yo sea levantado en alto, atraeré a todos hacia mí” (Jn. 12,32).  Cristo, muriendo en la Cruz, ha escrito en la cima de ese monte la carta más bella sobre el amor. No se trata de un amor sentimental, pasajero, superficial. Se trata del amor de donación, del amor gratuito, del amor de excelencia. Los primeros cristianos fueron creadores, fueron capaces de traspasar la fe a un mundo pagano. La razón es que creyeron “en la fuerza del amor”.  El amor auténtico siempre es atractivo, seductor. Y los primeros cristianos, entusiasmados por ese amor, supieron seducir y atraer a los paganos al mundo fascinante del amor de Jesús. ¡Mirad cómo se aman! La gente se quedaba embelesada por esa nueva manera de amarse. Los cristianos del siglo XXI, ante el paganismo reinante, ¿qué hacemos? ¿En qué nos entretenemos? ¿Por qué no vamos a la raíz de nuestros males y estrenamos el maravilloso camino que Jesús nos dejó? ¡AMAOS COMO YO OS HE AMADO!

3.– JESÚS NOS ANUNCIA UN NUEVO CIELO, UNA NUEVA CIUDAD, BELLA COMO UNA NOVIA QUE SE ADORNA PARA SU NOVIO (Segunda lectura). Lo peor que nos está pasando a esta generación es que, con el apagón de la fe, se nos está eclipsando la esperanza en un mundo futuro.  Hay muchos cristianos, incluso que van a Misa, y tienen muchas dudas en su futura resurrección. San Juan, cuando describe la Nueva Jerusalén con esas imágenes tan vivas, tan evocadoras, tan sugerentes, está copiando lo que sucede en la liturgia de la tierra, con esas celebraciones tan vivas, tan alegres, tan radiantes, tan entusiastas. En cada celebración recordaban la Resurrección del Señor y avivaban su esperanza con un grito MARANATHA=VEN, SEÑOR JESUS.  Para San Juan de la Cruz, lo que separa el cielo de la tierra no es un muro sino “una tela transparente”. No se ve todavía el cielo, pero se trasparenta. Y la muerte sólo consiste en “romper la tela de ese dulce encuentro”. Hemos vaciado de contenido nuestra fe y nuestra esperanza. Hay que volver a un encuentro vivo con Jesús y con la mejor tradición. Así acaba San Agustín su famoso libro de la Ciudad de Dios: “Allí veremos, alabaremos, amaremos, gozaremos, en un fin que no tendrá fin.  

PREGUNTAS

1.- ¿Vivo mi fe cristiana con gozo, con ilusión, con esperanza? ¿O estoy contagiado de pesimismo, amargura, cansancio, con ganas de tirar la toalla? ¿Cómo volver al amor primero?

2.- ¿Me siento motivado a llevar la Buena Noticia de Jesús a los paganos del mundo de hoy? ¿Con qué armas? ¿Estoy convencido que sólo el amor nos puede salvar?

3.- ¿Le creo a Jesús capaz de hacerme feliz en esta vida? ¿Y le creo a Jesús Resucitado capaz de darme una felicidad para siempre?

EL MANANTIAL DE LA VIDA. 14 DE MAYO

 Lo que os mando es que os améis unos a otros

San Matías

1.- Oración introductoria.

Señor, sabemos que todos los días no son iguales. Los hay nublos, los hay claros, los hay fríos, los hay calurosos. Lo mismo ocurre con tu palabra. La palabra de hoy es de día de fiesta, es de día de sol sin ocaso. Y el tema no puede ser otro que el tema del amor. Ya sabíamos que nos querías, pero no sabíamos que nos quisieras tanto. Nos llamas amigos, y nos dices que tu amor a nosotros llegó a tal extremo que fuiste capaz de dar la vida para expresar así mejor el amor que nos tenías. Gracias, Señor, por querernos tanto.

2.- Lectura reposada de tu evangelio Juan 15, 9-17

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.

 3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Qué distinta la piedad de Jesús de la de los judíos de su tiempo. Éstos tenían muchas leyes, muchos preceptos, muchas normas. Jesús sólo tiene una: La Ley del amor. Lo que nos dejó Jesús como testamento y norma suprema es “que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado”. Lo que nos distingue como cristianos ni siquiera es el amor sino el amor tal y como lo entendió Jesús. Y Jesús entendió el amor hasta estar dispuesto a dar la vida por las personas que amaba. Lo ideal del cristiano es vivir para amar, vivir desviviéndose por los demás, gastar la vida amando, de modo que la mejor manera de perder el tiempo sea emplearlo en algo que no se pueda reciclar en amor.  En el cristianismo el amor no es un consejo sino un precepto, un mandato. Uno se pregunta: ¿Se puede obligar a amar? Jesús no obliga a nadie a ser cristiano, pero en el momento que uno opta por serlo, ya no es libre para el amor, porque en el momentoque dejo de amar dejo de ser cristiano. Es imposible encontrar a un cristiano sin amor como no es posible encontrar a un humano vivo sin pulso. Lo dice muy bien San Juan; “El que no ama está muerto” (1Jn. 3,14) Y la religión de Jesús no es religión de muertos sino de vivos.

Palabra del Papa

“En el Cenáculo, Jesús resucitado, enviado por el Padre, comunicó su mismo Espíritu a los Apóstoles y con su fuerza los envió a renovar la faz de la tierra. Salir, marchar, no quiere decir olvidar. La Iglesia en salida guarda la memoria de lo que sucedió aquí; el Espíritu Paráclito le recuerda cada palabra, cada gesto, y le revela su sentido…. El Cenáculo nos recuerda la amistad. “Ya no les llamo siervos –dijo Jesús a los Doce–… a ustedes les llamo amigos”. El Señor nos hace sus amigos, nos confía la voluntad del Padre y se nos da Él mismo. Ésta es la experiencia más hermosa del cristiano, y especialmente del sacerdote: hacerse amigo del Señor Jesús, y descubrir en su corazón que Él es su amigo.» (Homilía de S.S. Francisco, 26 de mayo de 2014).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio).

5.- Propósito. No perder ni un minuto el tiempo.  Estar pendiente en este día de constatar si cada momento lo he vivido desde el amor.

6.-Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración

Gracias, Dios mío, por tu exigencia en el amor. Tú has ido por delante para que no tengamos excusas. Con tu gracia, se puede vivir en plenitud, se puede vivir con gozo, se puede ser feliz por el hecho de existir si toda la existencia está fundamentada en el amor. Gracias porque me has enseñado a vivir estrujando la vida hasta el final. Qué bien se debe morir diciendo ¡Todo este maravilloso programa de amor lo he cumplido!

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO POR UCRANIA

Tú que nos enseñaste que a la diabólica insensatez de la violencia se responde con las armas de Dios, con la oración y el ayuno, ten piedad de nosotros, aleja la guerra y demás violencias malignas y permítenos llegar a soluciones aceptables y duraderas a esta crisis, basadas no en las armas, sino en un diálogo profundo.