/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.

sábado, 23 de diciembre de 2023

Evangelio del sábado 23 de diciembre de 2023

 

Juan es su nombre


1.-Introducción.

Mi Dios y Señor, en vísperas de la Noche Buena quiero encontrarme contigo en la oración. Quiero meterme dentro de mí mismo y tratar de imitar a la Virgen en aquellos momentos. Su oración hecha de silencio, de devoción, de ternura, de fe, me animan a preparar mi alma para la venida de Jesús. Cierro mis oídos a los ruidos externos y mis ojos a las luces deslumbrantes. En silencio adoro, contemplo y amo.

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 1, 57-66

Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan». Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre». Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. El pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.


3.-Qué dice la Palabra de Dios.

Meditación-reflexión

Lo importante para un judío es el nombre. No sólo significa designación de una persona sino su ser, su misión, su destino. En este caso, lo curioso es que a Juan no se  le pone el nombre de su padre Zacarías para seguir su misión de sacerdote en el templo, sino que se va a llamar Juan, que significa: Yavé se ha compadecido.  Juan vivirá en el desierto y, desde allí, anunciará la Misericordia. Ya no es necesario ir al Templo para encontrarse con el Dios Misericordioso. De hecho, Dios ha tenido misericordia con Zacarías, fuera del TEMPLO. En el Templo apareció como un “incrédulo”. Y en su casa, en la soledad, en el silencio Dios se compadeció de Él y recuperó el habla. Juan anuncia un Mesías que nos va a tomar la delantera, nos va a sorprender allá donde estemos, y va a practicar el amor y la misericordia con nosotros, aunque no lo hayamos merecido. Y esta manera de obrar de DIOS, el cristiano lo lleva en su nombre, es decir, en lo más íntimo de su ser. El cristiano siempre será una persona humilde y agradecida.  

Palabra autorizada del Papa

“Isabel y su hijo se regocija en el vientre al escuchar las palabras de María. Es todo alegría, la alegría que es fiesta. Los cristianos no estamos tan acostumbrados a hablar de la alegría, del gozo, creo que muchas veces nos gustan más las quejas. Él que nos da la alegría es el Espíritu Santo. Es el Espíritu el que nos guía. Él es el autor de la alegría, el Creador de la alegría. Y esta alegría en el Espíritu Santo, nos da la verdadera libertad cristiana. Sin alegría, nosotros los cristianos no podemos ser libres, nos convertimos en esclavos de nuestras tristezas. El gran San Pablo VI dijo que no se puede llevar adelante el evangelio con cristianos tristes, desesperanzados, desanimados. No se puede. Muchas veces los cristianos tienen un rostro que es más bien para ir a una procesión fúnebre, que para ir a alabar a Dios, ¿no? Y de esta alegría viene la alabanza, esta alabanza de María, esta alabanza que dice Sofonías, la alabanza de Simeón, de Ana: ¡la alabanza de Dios! El corazón alaba a Dios ¿Y cómo se alaba a Dios? Se alaba saliendo de sí mismos, gratuitamente, como es gratuita la gracia que Él nos da. Usted que está aquí en la misa, ¿alaba a Dios, o solo le pide a Dios y le agradece? ¿Acaso alaba a Dios? Aquello es una cosa nueva, nueva en nuestra vida espiritual. Alabar a Dios, salir de nosotros mismos para alabar; ¡perder el tiempo alabando! (cf S.S. Francisco, 31 de mayo de 2013).

4.- Qué me dice a mí este texto ya meditado. (Guardo silencio)  

5.-Propósito: Haré mi trabajo de este día con alegría, teniendo como fondo musical la alabanza al Señor. 

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Zacarías pudo hablar sólo cuando dijo «sí» al plan de Dios y aceptó que el niño se llamaría Juan.  Señor, te pido que me convenza de una cosa: Sólo en la aceptación plena de tu voluntad yo puedo ser feliz de verdad. El hacer mi gusto, mi capricho, mi voluntad me deja el corazón vacío. Es mi experiencia de toda la vida. ¿Por qué soy tan testarudo?  ¿Cuándo espero cambiar de actitud?

viernes, 22 de diciembre de 2023

Evangelio del viernes 22 de diciembre de 2023

 

“Proclama mi alma la grandeza del Señor”…

1.- Oración introductoria.

         Señor, como María, quiero alabarte y glorificarte por todo lo que me has dado a lo largo de mi vida. También quiero alabarte por tantos que no saben, o no quieren alabarte. Y lo quiero hacer con el espíritu que lo hizo María: desde la humildad, desde la pobreza, desde su gran amor. En mi edad ya muy avanzada, quiero ofrecerte, Señor, “el incienso de la tarde”. 

2.- Lectura reposada del evangelio Lucas 1, 46-56

En aquel tiempo, María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia para siempre. María permaneció con Isabel unos tres meses, y se volvió a su casa.

3.- Qué dice la Palabra de Dios.

Meditación-reflexión

Todos los comentaristas se ponen de acuerdo en decir que este canto de alabanza es como un “bonito mosaico” compuesto con piedrecitas de himnos anteriores, en especial de Ana. Por otra parte, sabemos que existían himnos en la comunidad de Qumrán, y también himnos de los salmos de Salomón.  Pero nos llama la atención que temas que eran frecuentes en estos himnos, desaparezcan en el Magníficat. “No aparecen el tema de los enemigos, ni del pecado, ni del juicio de Dios, etc” (F. Bovon). Dios es bueno para todos. Dios es Poderoso, pero no para aplastar a nadie sino para practicar la misericordia con todos. Diríamos que estos himnos han recibido letra del A.T. pero la Virgen los ha cantado “con la música del Nuevo Testamento”. En este himno de María se insiste mucho en la “humildad”. Es todo lo que Dios ha visto en Ella. La humildad cristiana no consiste en considerarse poca cosa, lo último, lo peor, sino en saber que nuestra pequeñez unida a la grandeza de Dios lo puede todo, y que todo lo grande que somos y tenemos es don de Dios. Por este motivo, siendo María humilde, dijo que todas las generaciones le llamarán bienaventurada.

Palabra autorizada del Papa

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». María, por la misma actitud interior de escucha, es capaz de leer su propia historia, reconociendo con humildad que es el Señor el que actúa. En la visita a su pariente Isabel, prorrumpe en una oración de alabanza y de alegría, de celebración de la gracia divina que ha llenado su corazón y su vida, haciéndola la Madre del Señor. Alabanza, acción de gracias, alegría: en el cántico del Magnificat, María no ve solo lo que Dios ha hecho en ella, sino también a lo que hizo y hace continuamente en la historia. San Ambrosio, en un famoso comentario sobre el Magnificat, invita a tener el mismo espíritu en la oración y dice: «Que en cada uno esté el espíritu de María para alabar al Señor, y esté en cada uno el espíritu individual de María para exultar a Dios». Benedicto XVI, 14 de marzo de 2012.

4.- Qué me dice a mí hoy este texto ya meditado. (Guardo silencio)

5.-Propósito. Hoy me puede hablar Dios a mí con el mismo espíritu que habló a María. Estoy atento a su escucha,

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Jesús, siguiendo el ejemplo de María, quiero aprender a ver con el corazón lo que los ojos y la mente por sí solos no logran percibir. Tu encarnación es un don tan grande que sólo con la fe puedo acogerlo, aun sin comprenderlo. Gracias por salir a mi encuentro en esta oración, fortaleciendo así mi fe en el inmenso e inmerecido amor que me tienes.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Evangelio del jueves 21 de diciembre de 2023

 

«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno”

1.- Oración introductoria.

¡Dichosa tú, que has creído! María fue llamada dichosa, no por el hecho de ser Madre biológica de Jesús, sino por su fe. María no ha llevado una vida fácil. Siempre ha estado traspasada por una espada: la que le anunció Simeón. Su vida fue un Vía Crucis que acabó en el Monte Calvario. En muchas ocasiones no entendía nada, pero se fiaba plenamente de Dios. Por eso yo esta mañana te pido, Señor, que aumentes mi fe. Dame la fe de María.  


2.- Lectura reposada del evangelio Lucas 1, 39-45

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!

3.- Qué dice la palabra de Dios.


Meditación-reflexión

“Se levantó María y se fue con prontitud”. Después de la Anunciación, sabe que Dios mora en ella, que el Omnipotente ha puesto en ella su mirada y su posada. La escena termina así: “Y la dejó el ángel”. La dejó tranquila, la dejó en paz. Ella estaba contemplando el misterio, gustándole, saboreándolo. Le costó levantarse, pero fue a realizar un servicio a su prima.  A esta Reina, no se le han caído los anillos, ni se le han subido los humos a la cabeza. Es la misma: la sierva, la que ha nacido para servir. Aquellas dos mujeres, Isabel y María, significan dos Alianzas, dos Testamentos. Dos Alianzas que se estrechan y se abrazan. Entre el Antiguo y el Nuevo Testamento no hay ruptura sino “abrazo”. Con un salto de gozo en el seno de Isabel recibe el último de los profetas a Jesús. Todo ha sido un largo camino de preparación, de crecimiento, de búsqueda, de nostalgia. “Muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis y no lo vieron” (Lc. 10,24). Juan, en el seno de su madre, recoge todos los anhelos, deseos, esperanzas de un pueblo y da un salto de júbilo. Todo el Antiguo Testamento llevaba a Cristo en sus entrañas. El Nuevo Testamento dirá quién es ese Cristo de quien ya se venía hablando.

Palabra autorizada del Papa

“Este episodio nos muestra ante todo la comunicación como un diálogo que se entrelaza con el lenguaje del cuerpo. En efecto, la primera respuesta al saludo de María la da el niño saltando gozosamente en el vientre de Isabel. Exultar por la alegría del encuentro es, en cierto sentido, el arquetipo y el símbolo de cualquier otra comunicación que aprendemos incluso antes de venir al mundo. El seno materno que nos acoge es la primera “escuela” de comunicación, hecha de escucha y de contacto corpóreo, donde comenzamos a familiarizarnos con el mundo externo en un ambiente protegido y con el sonido tranquilizador del palpitar del corazón de la mama. Este encuentro entre dos seres a la vez tan íntimos, aunque todavía tan extraños uno de otro, es un encuentro lleno de promesas, es nuestra primera experiencia de comunicación. Y es una experiencia que nos acompaña a todos, porque todos nosotros hemos nacido de una madre. Después de llegar al mundo, permanecemos en un “seno”, que es la familia. Un seno hecho de personas diversas en relación; la familia es el “lugar donde se aprende a convivir en la diferencia”: diferencias de géneros y de generaciones, que comunican antes que nada porque se acogen mutuamente, porque entre ellos existe un vínculo. Y cuanto más amplio es el abanico de estas relaciones y más diversas son las edades, más rico es nuestro ambiente de vida”.  (Mensaje de S.S. Francisco, 23 de enero de 2015).

4.- Qué me dice ahora a mí esta palabra que acabo de meditar. Guardo silencio.

5.-Propósito. Vivir hoy con la resolución de servir, por amor, a las personas con las que convivo.

6.- Dios me ha hablado a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

María, gracias por enseñarme a entregar mi voluntad a Dios por encima de todos mis deseos, por muy importantes que me puedan parecer. Quiero imitar tu bondad y disposición para ayudar a los demás. Intercede por mí para que sepa imitar esas virtudes que tanto agradan a tu Hijo, nuestro Señor.

Felicitación de Navidad de Mons. Santos Montoya 2023

 

Evangelio del miércoles 20 de diciembre de 2023

 

El «sí» de María

1.- Introducción.

Señor, así como María supo acoger el anuncio del ángel, permite que yo sepa escuchar y aceptar lo que hoy me quieres decir: que sepa decirte que sí, con la prontitud, la elegancia, y la finura con que lo dijo la Virgen. Un sí cabal, sonoro, redondo. En sus palabras no hay un sí y un no, sino un SI. Un sí rotundo a ti y un sí también rotundo a todos nosotros que somos sus hijos. Que mi sí sea también completo.  

2.-Lectura reposada del evangelio. Lucas 1, 26-38

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús .El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

“La mirada de Dios no es como la de los hombres”. Parece que Dios se recrea en el pobre, en el sencillo, en el humilde. A la hora de elegir a su madre no fue ni a la sabia Grecia ni a la opulenta Roma sino a una jovencita de un pueblo insignificante: Nazaret. No es extraño que la Virgen se “turbara”, es decir, se estremeciera. Dice el poeta indio. R. Tagore: “Cuando un pájaro canta sobre la rama de un árbol, al marchar, esa rama queda estremecida”.  En el viejo tronco del árbol de Israel ha reverdecido una rama que es María. En ella el ángel ha cantado el más bello canto: “Dios se ha hecho hombre”. María queda “estremecida”. Por algo dice el texto bíblico que “el ángel la dejó” (Lc. 1,38). La dejó a solas, la dejó en paz, gustando, saboreando el misterio. Y es que cuando Dios irrumpe con fuerza en el corazón de una persona, hasta los ángeles estorban. Necesita silencio, soledad. Después, como María, se pondrá en actitud de servicio.

Palabra autorizada del Papa

“La voluntad de Dios es la ley suprema que establece la verdadera pertenencia a Él. María instaura un vínculo de parentesco con Jesús antes aún de darle a luz: se convierte en discípula y madre de su Hijo en el momento en que acoge las palabras del Ángel y dice: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra». Este «“hágase» no es sólo aceptación, sino también apertura confiada al futuro. ¡Este «hágase» es esperanza! María es la madre de la esperanza, la imagen más expresiva de la esperanza cristiana. Toda su vida es un conjunto de actitudes de esperanza, comenzando por el «sí» en el momento de la anunciación. María no sabía cómo podría llegar a ser madre, pero confió totalmente.» (Papa Francisco, 21 de noviembre de 2013)

4.- Qué me dice ahora a mí esta palabra que acabo de meditar. (Silencio)

5.-Propósito: Que sepa transformar el sí que doy a Dios en un sí total a mis hermanos.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Dios mío, gracias por quedarte en la Eucaristía y por darme a María como madre y modelo de mi vida. Contemplar su gozo, su actitud de acogida y aceptación, su humildad, me motivan a exclamar con gozo: heme aquí Señor, pobre y débil,  pero lleno de alegría por saber que con tu gracia, las cosas van a cambiar.

martes, 19 de diciembre de 2023

Evangelio del martes 19 de diciembre de 2023

 

No temas, Zacarías, tu petición ha sido escuchada.

1.- Introducción.

Hoy, Señor, me pones ante mi vista dos personajes bien distintos: Zacarías, el incrédulo y María la creyente. Por no creer, Zacarías se queda mudo. Por fiarse de la Palabra de Dios, María recibe, como premio, el Magníficat. Y yo, ¿a quién estoy siguiendo en mi vida espiritual? ¿Me creo todo lo que predico? ¿No me vendría bien un silencio saludable?

2.- Lectura reposada del evangelio. Lucas 1, 5-25

Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad. Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Angel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto». Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad». El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo». El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres».

3.- Qué dice el texto

Meditación-reflexión

En la intención del Evangelista Lucas está el poner la anunciación de Juan en paralelo con la de Jesús. En las dos hay un Ángel del Señor, un saludo, un temblor del alma y un anuncio. A Zacarías se le propone creer en algo muy difícil: que su mujer Isabel, ya anciana, va a tener un hijo. El piensa que si su mujer, cuando tenía las entrañas jóvenes y en plenas condiciones para la fecundidad, no ha podido tener un hijo. ¿Cómo lo va a tener ahora que las entrañas de Isabel ya están viejas y caducas? Zacarías piensa, razona… y ésa fue su perdición. A la Virgen se le va a proponer algo todavía más difícil: tener un hijo sin intervención de varón. María no razona, sino que cree en la palabra del Ángel, una palabra que viene de Dios. Más tarde la misma Isabel le va a confirmar en esa fe y le va a felicitar por haberse fiado de Dios. Dichosa tú, ¡la creyente! (Lc. 1,45). Esa fe la mantendrá a lo largo de toda su vida. Y es una invitación a que también nosotros la tengamos. Es como decirnos: “Yo siempre me he fiado de Dios” ¡Y me ha ido muy bien! Haced vosotros lo mismo.

Palabra del Papa

«Juan es el don divino por mucho tiempo invocado por sus padres, Zacarías e Isabel; un don inmenso, humanamente inesperado, porque ambos eran de edad avanzada e Isabel era estéril; pero nada es imposible para Dios. El anuncio de este nacimiento se produce en el lugar de la oración, en el templo de Jerusalén, es más, sucede cuando a Zacarías le toca el gran privilegio de entrar en el lugar santísimo del templo para quemar incienso al Señor. También el nacimiento de Juan el Bautista estuvo marcado por la oración: el canto de gozo, de alabanza y de acción de gracias que Zacarías eleva al Señor, y que recitamos cada mañana en los Laudes, el «Benedictus», exalta la acción de Dios en la historia» (Benedicto XVI, 29 de agosto de 2012).

4.- Qué me dice a mí este texto. (Guardo silencio).

5.- Propósito: Hoy voy a fiarme plenamente de Dios, como María.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, me extraña la poca fe de Zacarías, un sacerdote que ha pasado la vida en el Templo. Quiso razonar la fe y fue su perdición. Con María ocurrió lo contrario.  Por eso Zacarías se quedó mudo y en cambio María proclamó las alabanzas al Señor en el Magníficat.  Yo hoy te pido una fe grande como la de María, y que me fie plenamente de tu Palabra.  

lunes, 18 de diciembre de 2023

La Parroquia San Pío X de Logroño os desea una Feliz Navidad.

 


Navidad eres tú cuando iluminas con tu vida el camino de la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad. (Papa Francisco)

REZANDO VOY, LUNES 18 DE DICIEMBRE

 


Dios-con-nosotros. Dios-contigo. Cae en la cuenta de esa cercanía y presencia

La Reina de Radio Maria visita nuestra Diócesis esta próxima semana.

 


Virgen de la Esperanza, Patrona y Alcaldesa Mayor de Logroño.

 


18 de diciembre. Festividad de la Virgen de la Esperanza, Patrona y Alcaldesa Mayor de Logroño.
Salve Esperanza de los mortales, Salve patrona de la ciudad. Salve, así te aclaman los logroñeses enamorados de tu bondad.
Que hoy y siempre, como en 1521, Ella nos proteja y nos llene de Esperanza
🙏🏻

Felicidades a los logroñeses, a la Cofradía Virgen de la Esperanza.Logroño, a las Esperanzas y Feliz día a todos.

Evangelio del lunes 18 de diciembre de 2023

 

“Lo engendrado en ella es obra del Espíritu Santo.

1.-Oración introductoria.

Señor, me impresionan estas palabras del Ángel acerca de María: “Lo engendrado en ella es obra del Espíritu Santo”.  ¿Qué pasa entre María y el Espíritu? María, por ser siempre fiel al Espíritu, se ha topado con el Misterio. No ha intentado abrirlo, descubrirlo, sino que ha cargado con él y se ha fiado plenamente de Dios. Dame, Señor, la gracia de aceptar de Ti aquello que me rebasa, me trasciende y no acabo de entender. Más que entenderte, Dios mío, quiero creerte y fiarme de Ti.

2.- Lectura reposada del evangelio: Mateo 1, 18-24

La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros». Despertado José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.

3.- Qué dice el texto.

         Meditación-reflexión.

Resulta difícil aceptar la postura de José, el hombre justo, dispuesto a repudiar en secreto a María. Él no quería denunciarla porque también a la mujer “desposada” que se le sorprendía en adulterio, se le mandaba apedrear.  Y había decidido “repudiarla en secreto”, es decir, darle el divorcio. ¿En qué situación hubiera quedado la Virgen? La Virgen necesitaba a José más que nunca. Unas relaciones dentro de los “desposorios” no era ningún escándalo. Hay autores que van por otro camino mucho más convincente: Cuando María da señales de embarazo, José percibe que María está tocada por el misterio de Dios. Y, ante la cercanía de Dios, todo hombre religioso tiende a huir. Y piensa: María está llena de Dios. María es demasiado para mí. ¡No la merezco! Lo mismo que hizo Pedro ante la pesca milagrosa: “Apártate de mí, no merezco estar contigo”. Y Jesús le dijo: “No tengas miedo” (Lc. 5,8-10). Es lo que el Ángel le dice a San José: “No temas tomar contigo a María”. Aquí se descubre la gran humildad de José, el hombre que quiere vivir en el anonimato, sin ningún protagonismo de nada. ¿Qué vio Dios en María para ser elegida como madre suya? “Ha mirado la pequeñez de su esclava” (Lc. 1,48). ¿Y qué ha visto Dios en San José para ser el que asuma el oficio de padre de Jesús? Su gran humildad. Notemos  que José asume este oficio en calidad de “igualdad” con su esposa. Pensemos en la queja cariñosa de la madre a Jesús: “Por qué has hecho esto con nosotros? Tu padre y yo angustiados te buscábamos” (Lc. 2,48). Tu padre y yo siempre juntos: juntos caminamos, juntos te buscamos, juntos sufrimos por Ti. En este matrimonio nadie es más que nadie. 

Palabra del Papa

“También san José tuvo la tentación de dejar a María, cuando descubrió que estaba embarazada; pero intervino el ángel del Señor que le reveló el diseño de Dios y su misión de padre putativo; y José, hombre justo, “tomó consigo a su esposa” y se convirtió en el padre de la familia de Nazaret. Toda familia necesita al padre. Hoy nos detenemos sobre el valor de este rol, y quisiera iniciar por algunas expresiones que se encuentran en el Libro de los Proverbios, palabras que un padre dirige al propio hijo y dice así: “Hijo mío, si tu corazón es sabio, también se alegrará mi corazón: mis entrañas se regocijarán, cuando tus labios hablen con rectitud”. No se podría expresar mejor el orgullo y la conmoción de un padre que reconoce haber transmitido al hijo lo que cuenta de verdad en la vida, o sea, un corazón sabio….Ahora, continúa el padre, cuando veo que tú tratas de ser así con tus hijos, y con todos, me conmuevo. Soy feliz de ser tu padre”. Y así, es lo que dice un padre sabio, un padre maduro”.  (Audiencia S.S. Francisco, 4 de febrero de 2015).

4.- Qué me dice hoy a mí este texto. (Guardo silencio)

5.-Propósito: Como San José, hoy voy a pasar totalmente desapercibido.

6.-Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero que Tú me mires con la mirada con que miraste a María y a José. Para eso necesito ser humilde. Tus ojos se inclinan siempre hacia lo pequeño, lo pobre, lo sencillo, lo insignificante. Haz, Señor, que evite toda vanagloria, orgullo, soberbia. Que me sienta feliz, plenamente feliz, sencillamente porque Tú te has fijado en mí y, a pesar de mis pecados, me has amado y me sigues amando.

viernes, 15 de diciembre de 2023

Domingo 3º de Adviento: 17 de diciembre de 2023

 Alégrate…

INTRODUCCIÓN

         La liturgia de este Domingo está marcada por la alegría. La alegría de saber que el Señor ya está cerca. «Desbordo de gozo con el Señor y me alegro con mi Dios» decía Isaías. «Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador,” decía María. «Estad siempre alegres», decía Pablo. Dios está cerca en todos los sentidos. No sólo tenemos derecho a estar alegres, sino que tenemos la obligación de ser alegres.

LECTURAS BÍBLICAS

1ª lectura: Is.61,1-2ª.10-11.                2ª lectura: 1Tes. 5, 16-24

EVANGELIO

San Juan 1, 6-8.19-28:

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías.»  Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?» Él dijo: «No lo soy.»  «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No.» Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?»  Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: «Allanad el camino del Señor», como dijo el profeta Isaías.» Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.» Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

REFLEXIÓN

En este tercer Domingo de Adviento hay un personaje que destaca de una manera especial: JUAN BAUTISTA. El mayor elogio lo ha recibido de Jesús: “Entre los nacidos de mujer no ha nacido nadie mayor que él” (Mt. 11,11). ¿Qué podemos aprender de él para prepararnos en este tiempo a recibir al Mesías?

1.– Su humildad.  Pensemos que cuando alguien pregunta por nosotros, le mostramos todos nuestros títulos: soy párroco, soy maestro, soy médico, soy licenciado…Y Juan contesta: Yo no soy. No soy el Mesías, no soy Elías, no soy profeta. Sólo soy la voz de Otro que viene detrás de mí. Ése es el importante. Juan Bautista descubrió que su vida tenía sentido señalando con el dedo: “He ahí el Cordero de Dios”. A Él debemos seguir todos: vosotros y yo.  ¡Cómo nos cuesta dar paso a otro que viene detrás! Creemos que sólo nosotros podemos hacerlo bien y, por eso, nos creemos imprescindibles, insustituibles.

2.– Su testimonio. Juan Bautista gozaba de gran prestigio y muchos acudían al desierto a escucharle. Incluso el mismo rey Herodes se interesaba por él. Pero era un hombre libre y cuando se entera que el rey ha abandonado a su legítima esposa y se ha casado con la esposa de su hermano Felipe, Juan le dice a Herodes: «No te es lícito tener la mujer de tu hermano” (Mc. 8,18). Como sabemos, esto le costó la cárcel. Juan estaba en la cárcel, pero la Palabra de Dios no estaba encadenada. La cosa no quedó ahí. Cuando Salomé, hija de Herodías, agrada con su baile a Herodes, éste le hace un juramento de darle lo que pida. Y Salomé, aconsejada por su madre, le pide la cabeza de Juan Bautista.  Herodes le cortó la cabeza a Juan, pero no le pudo cortar su palabra. La cabeza de Juan sobre aquella fría bandeja  tiene más verdad que muchos púlpitos. Más aún, toda su persona se convirtió en palabra viva, en testimonio permanente.  Hoy Juan nos sigue hablando, y su voz nos conmueve. 

3.– La aceptación de la novedad de Jesús.  El mensaje que nos trae Jesús es muy distinto de Juan. Juan vive en el desierto y es un asceta. Jesús vive en medio del pueblo, conecta con la gente, y es un místico. Lo dice el propio Jesús:” Vino Juan que ni comía ni bebía…Vino el Hijo del hombre que come y bebe” (Mt. 11,18).  Juan no predicaba una buena noticia, sino una estrategia para escapar del castigo inminente. La salvación sería para unos pocos; los que aceptasen su predicación y su bautismo. Jesús predica una buena noticia para todos. No enseña la manera de escapar de la ira de Dios, sino la manera de entrar en la dinámica de su amor. Juan vive solo, pero Jesús vive en comunidad. Lo primero que hace Jesús al salir a la vida pública es llamar a sus discípulos y hacer con ellos una Comunidad. Juan acepta que Jesús sea más que Él. “Conviene que Él crezca y yo disminuya” (Jn. 3,20).  Y ve con buenos ojos que algunos de sus discípulos se pasen al grupo de Jesús (Jn. 1,37).  No podemos aferrarnos al pasado. No podemos decir: esto hay que hacerlo porque siempre se ha hecho así. El pasado nunca puede servir para frenarnos o paralizarnos.  Debemos estar abiertos a las sorpresas de Dios. Y de todo esto Juan Bautista nos dio un bello ejemplo.

PREGUNTAS

1.- ¿Me creo el importante, el imprescindible?  Cuando llega la ocasión, ¿Sé dar paso a otro? 

2.- ¿Caigo en la cuenta de que la Palabra de Dios sólo la entiende aquel que la cumple?

3.- ¿Estoy abierto a la novedad de Jesús?  ¿Voy descubriendo que Dios, al darnos a Jesús, nos dio con Él toda novedad?

Evangelio del sábado 16 de diciembre de 2023

 

Elías ya ha venido…

1.- Ambientación.

Señor, te pido que me envíes tu Santo Espíritu que me prepare interiormente para tu venida en la próxima Navidad. Concédeme dejar de lado todos los caprichos,  las distracciones que me hacen sordo a tu voz. Abre mi corazón y dame un espíritu dócil y generoso para hacer vida el Evangelio de este día en mis pensamientos, palabras y acciones.

2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 17, 10-13

Los discípulos le preguntaron: «¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?». Él les contestó: «Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos».3Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista. 

3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Juan Bautista estuvo encarcelado y fue decapitado. Sus discípulos interrogaron a Jesús sobre la venida de Elías, que debe preceder a la del Mesías. La respuesta de Jesús es clara: Elías ya ha venido, es Juan Bautista. Pero no lo reconocieron. Esta venida no reconocida es una dura lección para nosotros. Podemos perdernos cantidad de “presencias de Dios” que tenemos a nuestro lado y no las vemos. Necesitamos “los ojos de la fe”.

San Pablo, antes de convertirse, estaba ciego. Odiaba a todos los cristianos. Pero cuando se bautiza y  “caen las escamas de sus ojos” ve a los cristianos como hermanos. Él comprendió que en cada persona está Dios “debajo de la tienda de su cuerpo”.

Palabra autorizada del Papa.

“El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, que en el siglo IX antes de Cristo defendió valerosamente contra la contaminación de los cultos idólatras la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. […] María, fue la primera que creyó y experimentó, de modo insuperable, que Jesús, Verbo encarnado, es el culmen, la cumbre del encuentro del hombre con Dios. Acogiendo plenamente su Palabra, «llegó felizmente al santo monte», y vive para siempre, en alma y cuerpo, con el Señor. A la Reina del Monte Carmelo deseo encomendar hoy a todas las comunidades de vida contemplativa esparcidas por el mundo y, de modo especial, a las de la Orden del Carmen, entre las cuales recuerdo el monasterio de Quart, no muy lejos de aquí, que he visitado en estos días. Que María ayude a todos los cristianos a encontrar a Dios en el silencio de la oración”. Benedicto XVI, 16 de julio de 2006.


4.- Qué me dice a mí este texto que acabo de meditar. (Guardo silencio).

5.-Propósito.

Hoy voy a intentar descubrir a Jesús en el encuentro que tenga con alguno de mis hermanos.


6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración

Como bautizado soy como un nuevo Elías o Juan el Bautista, un instrumento para preparar y abrir los corazones de los demás para la venida de su Hijo. María, en este sábado, dedicado a tu memoria, enséñame a reconocer a tu Hijo Jesucristo por medio de la oración. Intercede ante tu Hijo para que aumente mi fe y tenga la confianza que tú siempre tuviste y, sobre todo, la humildad que caracterizó tu vida, para cumplir así con todo lo que me pidas.

Evangelio del viernes 15 de diciembre de 2023

 

¿Pero, con quién compararé a esta generación?

1.- Introducción.

Señor, quiero amarte y ser generoso en mi entrega diaria, pero muchas veces el miedo, las dudas, las inseguridades e incertidumbres, me cercan y me acosan.  Por eso, actúo como esos niños caprichosos que no se satisfacen con nada. Jesús, cuántas veces Tú, en persona, has venido en mis prójimos y yo te he rechazado, por no reconocerte. Haz que, en vez de jugar a caprichos, sea capaz de entrar en el juego que tú me ofreces.

2.- Lectura reposada del evangelio:  Mateo 11, 16-19

¿Pero, con quién compararé a esta generación? Se parece a los chiquillos que, sentados en las plazas, se gritan unos a otros diciendo: «Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonado cantos fúnebres, y no os habéis lamentado.» Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: «Demonio tiene.» Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: «Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.» Y la Sabiduría se ha hecho prestigiosa por sus obras.


3.- Qué dice el texto.

Meditación-reflexión

Juan ni comía ni bebía. Era un verdadero asceta. Vivía en el desierto y hacia grandes sacrificios. Jesús podía haber aceptado ese género de vida y ponerla como modelo para todos sus seguidores. Pero no lo hizo. El Hijo del Hombre come y bebe. Vive una vida normal y participa de los acontecimientos del pueblo. Llora con los que lloran porque han perdido un ser querido y se alegra y participa de las alegrías de una boda. Jesús es un místico. No pone la esencia de la religión en lo que el hombre hace y ofrece a Dios sino en el encuentro vivo con Dios su Padre en una íntima relación de amor y en el encuentro de amistad con los hombres, sus hermanos. No se cansa nunca de hablar de un Dios Padre que es maravilloso y que nos ama siempre, independientemente de lo que nosotros seamos. Podemos pecar una y mil veces y Él siempre está dispuesto a perdonarnos.  El sentirnos amados y perdonados por Dios, debe ser como una fiesta permanente entre nosotros. Pero hay algunos que no se deciden por nada. No quieren la ascética de Juan ni la mística de Jesús. Y así malogran su via.

Palabra autorizada del Papa.

“Pero yo no les entiendo, son como aquellos niños: hemos sonado la flauta y no han bailado; hemos cantado un lamento y no han llorado, pero ¿qué quieren? ¡Queremos salvarnos como nos gusta! Es siempre este el cierre al mundo de Dios […] No confundamos ‘libertad’ con ‘autonomía’, elegir la salvación que consideramos sea aquella ‘justa’. ¿Creo que Jesús sea el Maestro que nos enseña la salvación? ¿O por el contrario voy por todas partes para alquilar a un gurú que me enseñe otra? ¿Un camino más seguro o me refugio bajo el techo de las prescripciones y de tantos mandamientos confeccionados por los hombres? Y así me siento seguro y con esta ‘seguridad’ -es un poco duro decirlo- seguridad con la que compro mi salvación, y que Jesús da gratuitamente con la gratitud de Dios. Hoy nos hará bien ponernos estas preguntas. Y la última: ¿yo me resisto a la salvación de Jesús?” (Cf Homilía de S.S. Francisco, 3 de octubre de 2014, en Santa Marta).

4.- Qué me dice a mí este texto ahora que he reflexionado sobre él. (Guardo silencio).  

5.-Propósito. Hoy me propongo ser decidido y valiente para tomar mi vida en serio.

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, quiero agradecerte todos los beneficios que tu inefable bondad me da cada día y en cada momento. Me siento abrumado por tanto derroche de amor. Yo quiero repartir con mis hermanos tu vida exuberante, tus detalles que tienes conmigo. Que yo sea detallista también con las personas con quienes convivo. Que mi vida sea sencilla, normal, sin milagros. ¿Puede existir milagro mayor que el milagro del amor?

jueves, 14 de diciembre de 2023

Evangelio del jueves 14 de diciembre de 2023

 “Os aseguro que no ha surgido entre los hombres nadie mayor que Juan el Bautista”

1.-Introducción

Señor, hoy quiero que me ayudes a meditar en la gran figura de tu primo Juan. Cuando se abrazaron las dos madres embarazadas, María e Isabel,  el niño Juan dio un salto en el vientre de su madre. Es el salto de júbilo del pueblo judío y de la humanidad entera ante la venida de Jesús. San Juan recogía los deseos, las nostalgias, las ilusiones del pueblo judío y también de toda la humanidad que salta de júbilo ante la llegada de Dios a nuestro mundo. 

2.- Lectura sosegada de la Palabra de Dios. Mateo 11,11-15

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: «Os aseguro que no ha surgido entre los hombres nadie mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos es mayor que él. Desde que apareció Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos sufre violencia, y los violentos pretenden apoderarse de él. Pues todos los profetas y la ley anunciaron esto hasta que vino Juan. Y es que, lo acepten o no, él es Elías, el que tenía que venir. El que tenga oídos, que oiga».

3.- Qué dice este evangelio.

Meditación-Reflexión.

Jesús tiene para Juan Bautista el más grande de los elogios: “No ha surgido entre los hombres nadie mayor que Juan”. ¿Por qué será? Su gran humildad. Normalmente, cuando nos preguntan como a Juan: Tú, ¿quién eres? sacamos todos nuestros títulos…soy doctor, soy licenciado, soy Obispo, soy párroco, soy maestro etc. En cambio, San Juan dice Yo no soy… No soy el Mesías, no soy profeta…No soy… ¿Quién eres? Mi misión es ser referente a Otro. Dar paso al que viene detrás de mí y es más que yo. Lo importante para Juan es señalar con el dedo  a Jesús y decir: Ése es el Mesías, ése es el  importante. Nos cuesta dar paso a otro. Nos cuesta aceptar que no somos importantes, imprescindibles…que hay otro que viene detrás y hace las cosas como nosotros y mejor que nosotros. Nos cuesta decir como Juan“Conviene que Él crezca y que yo disminuya”.  Pero ahí está precisamente la grandeza de este hombre. Otro aspecto es la valentía como profeta. Herodes se ha separado de su legitima mujer y se ha unido con su cuñada. Es un escándalo para el pueblo. Y Juan tiene la valentía de decírselo. Por eso es encarcelado. Él sí que está en la cárcel, pero  a la verdad no se le puede encarcelar. En la cárcel le cortarán la cabeza, pero esa cabeza en la bandeja seguirá hablando por los siglos.

Palabra autorizada del Papa.

“Con excepción de la Virgen María, Juan el Bautista es el único santo del que la liturgia celebra el nacimiento, y lo hace porque está estrechamente relacionado con el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. Los cuatro Evangelios dan gran relieve a la figura de Juan el Bautista, como un profeta que termina el Antiguo Testamento e inaugura el Nuevo, identificando en Jesús de Nazaret al Mesías, el Ungido del Señor. De hecho, será Jesús mismo el que hablará de Juan con estas palabras: «Este es de quien está escrito: He aquí, que yo envío mi mensajero delante de ti / que preparará tu camino por delante de ti. En verdad les digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él»» (Benedicto XVI, 24 de junio de 2012)

4.- Qué me dice hoy a mí esta Palabra. (Silencio)

5.- Propósito: Diré siempre la verdad, aunque ésta me comprometa.

6.- Dios me ha hablado con su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Señor, me ha impresionado la figura de Juan Bautista. Cuando queremos afirmar algo con rotundidad solemos decir: “Y esto será así hasta que San Juan abaje el dedo”. San Juan nunca bajará el dedo porque siempre está señalando a Jesús como la persona que más necesitamos, la que nos salva, la que nos libera, la que nos da la verdadera felicidad. Ojalá que mi dedo, mi mirada, y mi corazón estén siempre orientados a Jesús.

miércoles, 13 de diciembre de 2023

MISA / ADORACIÓN / RENOVACIÓN CARISMÁTICA - 15 DE DICIEMBRE -

                     

440. LA VICTORIA ES DE NUESTRO DIOS


72. SANTO DIOS DE LOS HOMBRES

203. PADRE NUESTRO

358 QUE NUESTRO DIOS TE GUARDE Y TE BENDIGA (Paz)

222. MANOS VACÍAS (Comunión)

ADORACIÓN

255. GLORIA AL CORDERO

123. TE AMO REY

67 . TUYA ES LA GLORIA