/> PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO.: Santa Mónica: La Madre que Nunca Dejó de Rezar por su Hijo

jueves, 27 de agosto de 2026

Santa Mónica: La Madre que Nunca Dejó de Rezar por su Hijo

Cada 27 de agosto, la Iglesia celebra a Santa Mónica, madre de San Agustín de Hipona y uno de los grandes ejemplos de perseverancia en la oración. Nació alrededor del año 331 en Tagaste, en el norte de África. Desde joven recibió una formación cristiana y se casó con Patricio, un hombre de carácter difícil que inicialmente no compartía su fe. Mónica soportó con paciencia las dificultades de su matrimonio y procuró transmitir la fe a sus hijos. Uno de sus mayores dolores fue contemplar cómo su hijo Agustín se alejaba del cristianismo. Durante años, Mónica rezó por su conversión y siguió buscando la manera de acercarlo nuevamente a Dios. Cuando Agustín viajó a Italia, ella lo siguió. Allí conoció a San Ambrosio de Milán, quien la acompañó espiritualmente y tuvo una influencia importante en el camino de conversión de su hijo. Finalmente, Agustín abrazó la fe católica, fue bautizado por San Ambrosio y posteriormente se convertiría en uno de los grandes santos, teólogos y Doctores de la Iglesia. Mónica murió en Ostia, cerca de Roma, en el año 387, después de haber visto cumplido aquello por lo que había rezado durante tantos años. Su vida quedó como un ejemplo de oración perseverante, paciencia y confianza absoluta en Dios. Santa Mónica, madre perseverante y mujer de oración, intercede por nosotros. Enséñanos a confiar en Dios cuando no vemos respuestas, a perseverar en la oración y a nunca perder la esperanza. Ruega especialmente por las familias y por quienes esperan con fe la conversión de sus seres queridos. Amén

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