viernes, 13 de febrero de 2026

PROCESIÓN MARIANA DE ANTORCHAS (14 de febrero)

 


"Amar llevando el dolor del otro"

VI Domingo del Tiempo Ordinario – 15 de febrero de 2026

Introducción: Luces que sanan

Queridos  feligreses de Santiago, querida hospitalidad de Lourdes de La Rioja, y hermanos todos.s Hoy nos reunimos bajo una luz muy especial. Hace apenas tres días celebrábamos la Jornada Mundial del Enfermo y la Virgen de Lourdes presididada la Eucaristía por nuestro obispo D. Santos en La Parroquia de San Pío X y hoy,recordamos aquella tercera aparición de la Virgen en Lourdes, donde la "Bella Señora" empezó a revelar a Bernadette que la verdadera felicidad no siempre coincide con el bienestar de este mundo, sino con la fidelidad del corazón.

El lema que el Papa nos propone para este año 2026 es: "La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro". Este mensaje no es solo una frase bonita; es la clave para entender el Evangelio tan exigente que acabamos de escuchar.

1. La Ley que no pesa, sino que libera (Mateo 5)

En el Evangelio de hoy, Jesús nos dice: "No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud". Para muchos, la ley de Dios parece una lista de prohibiciones. Pero para el que sufre, para el enfermo o para quien cuida, la Ley de Jesús es una ley de cercanía.

Jesús nos pide ir a la raíz: no basta con no matar, hay que erradicar el desprecio. No basta con no pecar, hay que purificar la mirada. ¿Por qué es tan radical? Porque el Reino de Dios se construye en la calidad de nuestros vínculos. El lema de este año nos invita a "llevar el dolor del otro", y eso es imposible si nuestro corazón está lleno de rencor o de juicios hacia el hermano. La plenitud de la ley es, sencillamente, la compasión.

2. El Samaritano: El modelo de la nueva ética

El Papa nos invita a mirar al Buen Samaritano como aquel que "se hace cargo". En la primera lectura escuchamos que tenemos ante nosotros "la vida y la muerte, lo que cada uno quiera se le dará".

  • El sacerdote y el levita de la parábola eligieron "pasar de largo", quizás cumpliendo normas externas de pureza, pero vacíos por dentro.
  • El Samaritano eligió la vida al detenerse.

Elegir la vida hoy, en nuestras familias y con nuestros enfermos, significa elegir el "sí, sí" y el "no, no" de la honestidad. Significa no dar excusas cuando alguien necesita que carguemos, aunque sea un poco, con su cruz. Como en la procesión de antorchas que recordamos hoy, nuestra fe solo brilla cuando se inclina para encender la esperanza en el que se está apagando.

3. Lourdes: La posada de la esperanza

El lema de la Jornada del Enfermo cita el pasaje de Lucas: "Lo llevó a una posada y lo cuidó". La Iglesia, y concretamente lugares como Lourdes, son esa "posada".

Pero cada una de nuestras parroquias y hogares debe ser también una posada. San Pablo nos decía en la segunda lectura que Dios nos comunica una "sabiduría misteriosa". Esa sabiduría es la que entiende que el enfermo no es una "carga", sino un lugar sagrado donde Cristo nos espera. Al igual que Bernadette, que no tenía nada que ofrecer más que su obediencia y su fe, nosotros estamos llamados a ofrecer nuestra presencia compasiva.


Conclusión: Sed antorchas de compasión

Hoy, al terminar esta celebración, llevémonos en el corazón la imagen de la procesión de las antorchas de Lourdes. Cada antorcha es un acto de amor; cada llama es un gesto de un "samaritano" que no dejó solo al herido.

  • Que nuestra palabra sea verdad.
  • Que nuestro corazón esté reconciliado.
  • Y que nuestra manos estén listas para llevar el dolor del otro.

Que María, Salud de los Enfermos, nos enseñe a vivir esta "sabiduría del corazón" que prefiere la humildad del servicio antes que la soberbia del cumplimiento vacío.

Amén.


 

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