sábado, 31 de enero de 2026

San Juan Bosco: El Santo de la Sonrisa y la Disciplina del Amor

 


Cada 31 de enero, la Iglesia celebra a San Juan Bosco, conocido como Don Bosco, uno de los santos más queridos y actuales de la historia de la Iglesia, patrono de la juventud y de los educadores. Nació en 1815, en el Piamonte italiano, en una familia campesina muy pobre. Quedó huérfano de padre siendo apenas un niño, y fue su madre, Santa Margarita Occhiena, quien lo formó en la fe, el trabajo y la confianza absoluta en Dios. Desde joven tuvo un sueño profético que marcaría toda su vida: veía a niños abandonados y violentos que se transformaban en mansos corderos gracias al amor y la paciencia. Ese sueño fue la semilla de su misión: salvar a los jóvenes a través del amor, la educación y la fe. En una época de grandes cambios sociales y pobreza urbana, Don Bosco se volcó a los chicos de la calle, a los huérfanos y a los olvidados. Fundó oratorios, talleres, escuelas y, finalmente, la Congregación Salesiana, basada en su famoso Sistema Preventivo, que se apoya en tres pilares: razón, religión y amor. San Juan Bosco enseñó que la santidad no es tristeza, sino alegría vivida con Dios, y repetía siempre su gran deseo: “Que sean felices en el tiempo y en la eternidad.” Murió el 31 de enero de 1888, dejando una obra que hoy sigue viva en miles de escuelas, parroquias y misiones en todo el mundo. San Juan Bosco, padre y maestro de los jóvenes, intercede por nosotros. Enséñanos a amar con paciencia, a educar con alegría y a confiar siempre en la misericordia de Dios. Cuida a los jóvenes del mundo, guíalos por caminos de bien y llévalos al encuentro con Cristo. Amén.

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