PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO
MISA A LAS 19:00
A veces vivimos en "piloto automático", corriendo tras metas que no nos llenan. El Miércoles de Ceniza es como una parada técnica. Dios nos detiene y nos pregunta: "¿Hacia dónde vas?". La ceniza no es una mancha de suciedad, es una señal de dirección para volver al origen: el amor de Dios.
1. "Volved a mí de todo corazón" (La urgencia del Profeta Joel)
El profeta no pide una mejora superficial. No dice "portaos un poco mejor". Dice "volved". La Cuaresma es un retorno. Es darnos cuenta de que nos hemos alejado de lo esencial (la familia, la paz interior, la fe) por perseguir lo urgente. Hoy es el día de recalcular la ruta.
2. Las tres medicinas para el alma (El Evangelio de Mateo)
Jesús nos receta tres remedios contra el "virus" del egoísmo:
- El Ayuno del "Yo": Menos selfis y más mirada al prójimo. Ayunar de tener siempre la razón, de la queja constante y de la envidia.
- La Limosna del "Tiempo": Lo más valioso que tenemos es el tiempo. Regalarle diez minutos de escucha real a alguien es la limosna más grande hoy.
- La Oración de "Conexión": No es informar a Dios de cosas (Él ya las sabe), es dejar que Él nos informe de cuánto nos ama. Es cargar la batería espiritual en el silencio.
3. Embajadores de la alegría (Segunda Lectura)
San Pablo dice algo fascinante: "Somos embajadores de Cristo". Un embajador representa a un Rey. Si nuestra cara hoy es de tristeza o juicio, representamos mal a Dios. La ceniza se lleva con la frente alta, porque aunque somos polvo, somos "polvo enamorado". Nuestra conversión debe ser una buena noticia para los que viven con nosotros, no un castigo.
No salgas de aquí solo con una mancha en la frente. Llévate una decisión en el corazón. Pregúntate: ¿Qué cosa concreta voy a cambiar hoy para llegar a la Pascua con un corazón más ligero?
Que la Virgen María nos acompañe en este desierto, para que no nos sintamos solos y no perdamos la esperanza.
Amén.
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