sábado, 1 de enero de 2022

Parroquia San Pío X Logroño HOJA PARA LA CELEBRACION 2º domingo de Navidad - Ciclo C

CANTO DE ENTRADA

Dios está aquí,

tan cierto como el aire que respiro,

tan cierto como la mañana se levanta,

tan cierto como que este canto

lo puedes oír.

Lo puedes oír,

moviéndose entre los que aman,

lo puedes oír

cantando con nosotros aquí.

Lo puedes llevar

cuando por esa puerta salgas,

lo puedes guardar

muy dentro de tu corazón.

AMBIENTACION INICIAL

Este domingo de Navidad nos permite traer a nuestra celebración el gran acontecimiento que cambió el curso de la historia humana, el nacimiento de Jesús. Pero, ¿cambia también nuestra historia personal y comunitaria? Porque ahora se trata de eso

Demos gracias a Dios por las nuevas oportunidades que nos brinda, cada día, a través de su Hijo Jesucristo y de nuestra vida comunitaria.

Bienvenidos a la celebración

LECTURA PRIMERA

LECTURA DEL LIBRO DEL ECLESIASTICO

(Cap. 24, vers 1)

La sabiduría se alaba a sí misma, se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades.

En medio de su pueblo será ensalzada, y admirada en la congregación plena de los santos; recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.

El Creador del universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: «Habita en Jacob, sea Israel tu heredad.»

Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás. En la santa morada, en su presencia, ofrecí culto y en Sión me establecí; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder.

Eché raíces entre un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos

SALMO RESPONSORIAL (Salmo 147)

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz.

Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL

SAN PABLO A LOS EFESIOS (Cap. 1, vers 3)

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. 

Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. 

Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos. 

LECTURA DEL EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO

SEGUN SAN JUAN (Cap. 1, vers 1)

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. 

La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. 

La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. 

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe.

No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. 

Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. 

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. 

Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. 

Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 

A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado ha conocer. 

ORACION DE LOS FIELES

Puesto que Jesús ha acampado junto a todos los hombres y a todas las mujeres que buscan los caminos de la plena realización humana, según la voluntad de Dios, le presentamos nuestros avances y nuestras dificultades:

Para que todos y todas seamos capaces de abandonar nuestras viejas creencias individualistas y apostar por una vida más comunitaria. Roguemos al Señor.

Te rogamos, óyenos

Para que en este año que estamos estrenando redoblemos nuestros esfuerzos por un mundo más pacífico y más humano. Roguemos al Señor.

Te rogamos, óyenos

Para que los más pobres, que son hoy los «heridos» en el caminar humano y los «náufragos» del sistema económico neoliberal, nos sientan como verdaderos samaritanos y acompañantes. Roguemos al Señor.

Te rogamos, óyenos

Por los cristianos que han apostado por vivir su fe junto a las personas que menos posibilidades tienen. Roguemos al Señor.

Te rogamos, óyenos

Concede tu ayuda. Señor, a cuantos celebramos la encarnación de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo. Por los siglos de los siglos.      AMEN

OFERTORIO

CANTO PARA LA COMUNION

Te conocimos, Señor,

al partir el pan;

Tú nos conoces, Señor,

al partir el pan. (bis)

Andando por el camino

te tropezamos, Señor,

te hiciste el encontradizo,

nos diste conversación;

tenían tus palabras

fuerza de vida y amor,

ponían esperanza

y fuego en el corazón.

Llegando a la encrucijada,

tú proseguías, Señor,

te dimos nuestra posada,

techo, comida y calor;

sentados como amigos

a compartir el cenar,

allí te conocimos

al repartirnos el pan.

Andando por los caminos

te tropezamos, Señor,

en todos los peregrinos

que necesitan amor;

esclavos y oprimidos

que buscan la libertad,

hambrientos, desvalidos,

a quiénes damos el pan.

ORACION FINAL

Te pedimos, Señor y Padre nuestro,

que sepamos ver tu claridad

en los acontecimientos,

que podamos ver tu huella en todas las cosas

para que no se apegue a ellas

nuestro corazón

y se vea libre para remontarse hacia Tí.

Ayúdanos, Señor y Padre nuestro,

a buscarte en el dolor y en la adversidad,

a descubrirte en los gozos y en los placeres,

a sentirte cercano

en los que sufren y en los que tienen hambre,

a mirarte con amor en el pobre y el marginado.

Danos tu Espíritu, ¡oh Dios Padre nuestro!

Para construir una vida y un mundo

más hermoso,

donde todos puedan vivir

en armonía como hermanos,

donde todos puedan llegar a conocerte

y en todos viva la esperanza de tu amor.

CANTO DE DESPEDIDA

Venid, hombres todos, que sentís el gozo

de ver el gran día de paz y de amor.

El Rey del cielo a Belén desciende.

Postrémonos humildes

delante del Dios Hombre.

Venid y adoremos al Rey y Señor.

Buscando el pesebre, dejan sus rebaños

pastores que oyeron la cita de Dios.

También nosotros a Belén corramos.

El Rey de la gloria se hace siervo humilde:

en la carne esconde su eterno esplendor.

Un Dios se viste con pañal humilde.

 

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