domingo, 16 de enero de 2022

Infancia Misionera: La luz de los niños para niños sin Luz

 


Hoy se celebra en España una nueva edición de la Jornada Infancia Misionera, “el Domund de los niños”, que como explica José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias (institución organizadora de la jornada) “no es una ONG que hace cosas bonitas para niños. Infancia Misionera es la herramienta de la Iglesia para que los territorios de misión cuenten con medios para atender a los niños en las misiones”. Nacida en 1984, esta iniciativa es pionera en la defensa de los más pequeños. “La Iglesia, una vez más, fue por delante. Se adelantó 80 años a la Declaración los Derechos del Niño en Ginebra o al nacimiento de Unicef”, apuntaba Calderón.

Infancia Misionera recaudó el año pasado desde España 1.933.313,21 euros que beneficiaron a más de 300.000 niños en 34 países. Como explicó el director de OMP, gracias a la recaudación de estos fondos–en su mayoría procedentes de donativos de niños-, la Iglesia sostiene o pone en marcha proyectos de evangelización, educación y salud dirigidos a los más pequeños y a sus madres, para que puedan nacer, comer, estudiar, en definitiva, crecer con dignidad. “Para muchos niños, la Iglesia es el único sitio donde encuentran un hogar”, recordaba José María Calderón.

Infancias robadas
En la presentación de la Jornada Infancia Misionera de este año intervino Sofía Quintans, misionera franciscana de la Madre del Divino Pastor que lleva 3 años en Boa Vista (Brasil), en la “Operación Acogida” que responde a la emergencia humanitaria derivada de la dramática situación que se vive en Venezuela. Quintans relató cómo la Iglesia acompaña a los refugiados venezolanos que llegan a Brasil, muchos de ellos niños, y que son acogidos en los campos conocidos como “abrigos”. En Boa Vista hay 13 de estos “abrigos”, que acogen a entre 700 y 1.000 personas cada uno. Allí la Iglesia trabaja en red con instituciones del Gobierno brasileño, con la ONU y varias ONG, ayudando a estas personas a recuperar su dignidad humana para poder recomenzar a una vida normal en otro país.
“Los venezolanos traen una mochila cargada de muchísimo sufrimiento”, decía la misionera, y especialmente dramático es ver el desconsuelo de los niños, testigos del estrés de sus padres. Son niños a los que se les roba la infancia, no pueden aprender, no pueden jugar. Por eso la Iglesia a través de las misiones se ocupa de crear espacios seguros para que los pequeños puedan seguir jugando y aprendiendo.

Sofía Quintans relató varias historias de niños que le habían impactado especialmente. Como el caso de Michelle, una niña que quería estudiar, pero no podía porque tenía que trabajar en un semáforo. O la de Iscar, una niña que llegó sola a la frontera de Brasil y que ha podido llegar a graduarse, ha perdonado a su hermano, que la maltrataba, así que para ella hay una vida de mucha esperanza. Para los misioneros los refugiados niños y adultos “no son un número”. El ser humano está en el centro. Nosotros vemos a Cristo todos los días allí, en cada una de esas historias. Dios no se olvida de nadie”, subrayaba la misionera franciscana.
A la trata de niños, robo de bebés para trasplantes de órganos, explotación sexual; ahora se ha sumado la pandemia. Tras el cierre de fronteras por el COVID, los venezolanos siguieron pasando de forma ilegal, agravando las situaciones de injusticia, y es muy difícil poder documentarles y acogerles. Sin embargo, tal como ha explicado la misionera, el coronavirus en sí allí solo es un problema más.

“Con Jesús Niño, a la Misión”
Los niños españoles tienen este domingo 16 de enero una cita con Infancia Misionera, el Domund de los niños, que se celebra con el lema “¡Luz para el mundo!”. Los adultos también están llamados a colaborar en esta obra, para que los misioneros tengan medios para seguir adelante con su trabajo en favor de los niños: mantenimiento de escuelas en los lugares más remotos, creación de orfanatos, atención sanitaria… Y para poder seguir dando luz entre los más pequeños.

Obras Misionales Pontificias es una red mundial que, en nombre del Papa, sostiene a la misión y a las jóvenes iglesias con la oración y la caridad. Somos más conocidos por las jornadas misioneras de Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas.

Además de esta jornada, Infancia Misionera continúa en el proyecto “Con Jesús Niño, a la Misión”, dirigido a niños de 6 a 12 años de colegios, parroquias o familias. Con los materiales que facilita la OMP, actualizados cada año, los niños descubrirán a Jesús Niño y pueden trabajar su dimensión misionera a través de un itinerario de cuatro años. Así conocerán la vida de los misioneros, serán testigos solidarios y generosos; sabrán lo que ocurre en el mundo y compartirán lo que de verdad importa.

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