miércoles, 27 de marzo de 2024

JUEVES SANTO EN LA CENA DEL SEÑOR

 PARROQUIA SAN PÍO X, LOGROÑO

18:00h.


MONICIÓN DE ENTRADA

Con la celebración de la Cena del Señor damos inicio al Triduo Pascual de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, corazón del Año Litúrgico. Hoy vivimos un hermoso prólogo que nos prepara para celebrar estos días santos. En esta Liturgia recordamos y celebramos la Última Cena, durante la cual Jesús instituyó el sacrificio nuevo y eterno, el banquete nupcial de su amor, y por tanto también el sacerdocio ministerial, para poder realizar su mandato de perpetuar la ofrenda de la víctima de salvación en su memoria. En esta celebración reviviremos, además, el signo del lavatorio de los pies, memoria viva del mandamiento que el Señor Jesús nos ha dejado sobre el amor fraterno y sobre el servicio. Nuestra celebración se verá prolongada cuando Jesús Eucaristía será llevado al lugar preparado para la reserva solemne y se nos invitará a adorarlo. Acogemos, además, en esta tarde los Santos Óleos que el obispo ha bendecido en la Misa Crismal, como signo de Cristo que consagra, cura y salva. Recordando, pues, tantos dones que el Señor nos ofrece en este día, dejemos espacio en nuestro corazón para celebrar, con fe profunda y sincera, los Misterios de nuestra salvación.

ALREDEDOR DE TU MESA

ACTO PENITENCIAL 

 — Tú, que has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz: Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.

 — Tú, que padeciste por nosotros para darnos ejemplo de humildad: Cristo, ten piedad. R. Cristo, ten piedad.

 — Tú, que, cargado con nuestros pecados, subiste al leño para que nosotros, muertos al pecado, vivamos en la santidad: Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad

SEÑOR, TEN PIEDAD

GLORIA

MONICIÓN A LAS LECTURAS 

A su Iglesia, llamada a ser, como Él, servidora, Jesús entrega el signo de su presencia: el alimento que la incorpora a Él, que nos llena de su Espíritu de amor y nos da la fuerza para ofrecer nuestra vida por el bien de todos. Como Dios ha pasado por Egipto para liberar a su pueblo convirtiéndolo de ser un pueblo esclavo a ser un pueblo de siervos, así Jesús pasa esta tarde en medio de nosotros: nos lava, nos nutre y nos envía al mundo para servir. He aquí el paso, la Pascua del Señor.

SALMO 115 

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 MONICIÓN ANTES DEL LAVATORIO DE LOS PIES (Si se realiza)

 La liturgia invita ahora al celebrante a revivir el gesto del lavatorio de los pies realizado por Jesús con sus discípulos. El rito quiere recordarnos que para ser en verdad discípulos del Señor, que se ha entregado por nosotros, es necesario seguir el camino del servicio hasta el final.

LAVA MIS PIES

BENDITO SEAS SEÑOR

ORACIÓN DE LOS FIELES 

 Hermanos: en esta hora de la gran intercesión de Jesús por los discípulos y los creyentes de todos los tiempos, sabiendo que Dios Padre ha puesto todo en sus manos, elevemos plegarias y súplicas por la Iglesia, por los cristianos, por todos los hombres de la tierra. Oremos unidos, diciendo: Escúchanos, Señor, y ten piedad

Lector:

 • Por todas las Iglesias de Oriente y de Occidente, para que, testigos de la plegaria de Jesús por la unidad, encuentren vías de encuentro y reconciliación recíproca, y lleguen a la comunión visible para que el mundo crea. Oremos.

 • Por los sacerdotes, para que anuncien fielmente el Evangelio a los hombres, edifiquen la comunidad cristiana como templo santo del Espíritu y den testimonio sin doblez alguna del amor de Cristo, Señor y Maestro. Oremos.

 • Por los que tienen responsabilidades en gobierno de las naciones y los pueblos, para que mirando a Jesús, Maestro y Señor, que se inclina para salvar los pies a sus discípulos, ejerzan su tarea como servicio, teniendo especialmente presente a los más débiles y a los pobres. Oremos.

 • Por todos los hombres, sobre todo por aquellos que sufren, los que han perdido su trabajo, los perseguidos, las víctimas de las calamidades naturales: para que, mirando al Siervo que carga sobre sí nuestras enfermedades y nuestros sufrimientos, conozcan la compasión y la cercanía de Dios y sepan hacer de su prueba un camino de amor. Oremos. 

 • Por nosotros, aquí reunidos para la Cena del Señor: para que, al comulgar el pan partido y el cáliz de la bendición, lleguemos a participar de la Alianza nueva y definitiva. 

Oremos. Sacerdote:

 Padre santo y fiel, acoge las oraciones de tu Iglesia, que se unen a la intercesión de tu Hijo, y danos tu Espíritu Santo, para que podamos seguir al Cordero Pascual en el camino que lleva a ti en el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

SANTO

MONICIÓN AL PADRENUESTRO 

Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos a nuestro Padre común, diciendo: Padre nuestro…

ACERQUÉMONOS  TODOS AL ALTAR

MONICIÓN A LA RESERVA SOLEMNE DEL SANTÍSIMO 

 La Eucaristía es ahora llevada al lugar preparado para la reserva, donde somos invitados a vivir un tiempo de adoración y de contemplación ante el don de un Dios que por nosotros se entrega y se nos da como alimento de vida eterna. El don recibido es demasiado grande: dejemos que el corazón exprese el agradecimiento. Pidamos al Señor que la Palabra que hemos escuchado y los gestos de esta Liturgia dejen en nosotros un signo indeleble de que transforme eficazmente nuestra vida. Esta noche tendremos una Hora Santa de adoración y oración comunitaria a las 22:00 Mañana, Viernes Santo de la Pasión del Señor, nos reuniremos a las 18:00 para celebrar la Pasión del Señor.

CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES

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