lunes, 31 de agosto de 2015

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

creacion
 
El Papa Francisco, preocupado por el futuro de la creación –tal y como lo expresa en la Carta Encíclica Laudato Si-, ha instituido la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará anualmente el 1 de Septiembre. El propósito fundamental de esta jornada es ofrecer a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos.
Se pide organizar una celebración, de acuerdo con las exigencias y las situaciones locales, con la participación de todo el Pueblo de Dios: sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos. Como una ayuda para llevar a cabo esta jornada proponemos la Lectura y Meditación del Cántico de Daniel, ya sea a nivel familiar, en los diversos grupos pastorales o en los diversos espacios comunitarios.
 
CÁNTICO DE DANIEL 3, 57-88. 56:
Comentario: Cuando oramos con este cántico, al invitar al sol, al agua y a las demás criaturas a la alabanza, lo que verdaderamente hacemos es convertirnos nosotros mismos en alabanza de Dios por todos los dones que Él nos ofrece. Por ejemplo, el sol “puede alabar”, precisamente, porque manifiesta a su modo, como cada uno de los seres creados la grandeza, el poder, la sabiduría y la misericordia propios del Creador. Cuando el orante reconoce todo esto, es capaz de realizar la más perfecta alabanza. Y en el espíritu de la Carta del Papa hasta estos seres creados adquieren un valor que todos deberíamos reconocer y respetar. Con esta intención, unamos nuestras voces a toda la creación para alabar a Dios por todo lo creado, pidiéndole nos dé sabiduría, prudencia, amor y responsabilidad para cuidar todo lo que Él ha puesto bajo nuestra custodia:
  • Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
  • Ángeles del Señor, bendecid al Señor; cielos, bendecid al Señor.
  • Aguas del espacio, bendecid al Señor; ejércitos del Señor bendecid al Señor.
  • Sol y luna, bendecid al Señor; astros del cielo, bendecid al Señor.
  • Lluvia y rocío, bendecid al Señor; vientos todos, bendecid al Señor.
  • Fuego y calor, bendecid al Señor; fríos y heladas, bendecid al Señor.
  • Rocíos y nevadas bendecid al Señor; témpanos y hielos, bendecid al Señor.
  • Escarchas y nieve, bendecid al Señor; noche y día, bendecid al Señor.
      • Luz y tinieblas, bendecid al Señor; rayos y nubes, bendecid al Señor.
      • Bendiga la tierra al Señor, ensálcelos con himnos por los siglos.
      • Montes y cumbres, bendecid al Señor; cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
      • Manantiales, bendecid al Señor; mares y ríos, bendecid al Señor.
      • Cetáceos y peces, bendecid al Señor; aves del cielo, bendecid al Señor.
      • Fieras y ganados, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
      • Hijos de los hombres, bendecid al Señor; bendiga Israel al Señor.
      • Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos del Señor, bendecid al Señor.
      • Almas y espíritus justos, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
      • Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
      • Bendito el Señor en la bóveda del cielo, alabado y glorioso y ensalzadlo, por los siglos.
       

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