martes, 15 de febrero de 2022

Domingo 7º, tiempo ordinario: 20 de febrero de 2022

                           

¡Alabado sea Jesucristo!

Lo mejor que pueden decir de nosotros los cristianos es que nos queremos y nos ayudamos. Si consiguiéramos esto, estaríamos seguros de que amamos a Dios y que Dios permanece en nosotros.

Cada domingo nos reunimos para celebrar la eucaristía. En ella aprendemos a amar a Dios y a amarnos unos a otros, como nos manda Jesús.

El hombre se hace imagen de Dios cuando ama y se compadece de los que son también imágenes de Dios, ungidos del Señor (1 Samuel 26,2.7-.9.12.13)

Bendigamos al Señor, démosle gracias, invoquemos su nombre. Su amor no tiene fin.

Desde pequeños hay en nosotros una lucha entre el hombre terreno, que se busca a sí mismo por encima de todo y se rebela contra Dios, como Adán, y el hombre celestial, que ama a Dios y a los demás (1Corintios 15, 45-49)

El cristiano ama con un amor universal, sin fronteras ni preferencias de personas. Es como el de Jesús, un amor que no espera recompensas (Lucas 6,27-38).

Si yo os lanzara una pregunta sobre <<¿Qué es lo que más deseáis en la vida?>>, estoy seguro de la respuesta.

Lo que más deseáis es que os quieran. En el corazón sentimos desde pequeños necesidad de que nos quieran, que nos acojan, que nos tomen en cuenta.

1.      1. Dios es amor

La definición que san Juan hace de Dios es: Dios es amor. El todo lo hace por amor. La misma creación del mundo y del hombre es fruto del amor.

Y ha hecho al hombre a su imagen y semejanza. Por eso el hombre necesita que le amen y amar también. El que no sea capaz de amar y de recibir amor no es un ser humano.

El hombre rompe algunas veces la imagen de Dios en él y odia y aborrece a los otros hombres. Y se busca sólo a sí mismo en un egoísmo enfermizo.

2.      2. Dios nos ha amado en su Hijo

Jesús, Hijo encarnado de Dios, es la imagen perfecta del Padre, y por eso ama como el Padre. Él nos ha hecho hijos adoptivos de Dios, y nos ha enseñado a amar como ama él. Viene a decirnos: el hombre se hace imagen de Dios e hijo de Dios cuando ama, es misericordioso y perdona.

En el Antiguo Testamento, David muestra su amor y su compasión hasta Saúl. Fue capaz de amarlo, a pesar de que era su enemigo.

3.       3. Amad a todos

En el evangelio, Jesús nos dice cómo hemos de mar. Y nos da la regla de oro de la conducta: Hacer o no hacer a los demás lo que a mí me gustaría que me hicieran o no me hicieran.

Jesús es nuestro modelo en el camino del amor. Ser cristianos es amar como él, ayudar como él, perdonar como él, olvidar como él. El amor no tiene medida. Jesús decía a Pedro: hay que perdonar siempre.

En la Eucaristía, Jesús nos da su cuerpo y su sangre para alimentarnos y hacernos fuertes en el amor.

Ahora nos toca ir por el mundo amando a todos, sin fronteras y sin excepciones. A todo el que nos necesita, ayudémosle. A todo el que nos pide, démosle. A todo el que está enfermo, visitémosle. A todo el que está solo, acompañémosle.

Como dice San Juan: No amemos de boca y con palabras, sino con obras y de verdad.

El Señor nos bendiga, nos guarde todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén

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