lunes, 5 de febrero de 2024

ADORACIÓN AL SANTÍSIMO, 5 DE FEBRERO A LAS 19:00



 DAR ESPERANZA EN LA TRISTEZA 

Convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas” (Jer 31, 13)

La Jornada Mundial del Enfermo, como nos explicaba San Juan Pablo II en la Carta apostólica “Salvifici doloris”, busca “sensibilizar al pueblo de Dios y, por consiguiente, a las varias instituciones sanitarias católicas y a la misma sociedad civil, ante la necesidad de asegurar la mejor asistencia posible a los enfermos”. “Ayudar al enfermo a valorar, en el plano humano y sobre todo en el sobrenatural, el sufrimiento”. “Hacer que se comprometan en la pastoral sanitaria de manera especial las diócesis, las comunidades cristianas y las familias religiosas”. “Favorecer el compromiso cada vez más valioso del voluntariado”. “Recordar la importancia de la formación espiritual y moral de los agentes sanitarios”. “Hacer que los sacerdotes diocesanos y regulares, así como cuantos viven y trabajan junto a los que sufren, comprendan mejor la importancia de la asistencia religiosa a los enfermos”.


Hay una tendencia creciente en los últimos años de problemas de ansiedad, depresión o dificultades para conciliar el sueño, que nos lleva a un consumo creciente de antidepresivos, de hipnóticos y sedantes. En España encabezamos la lista de países que más ansiolíticos consume. El 35 % de los jóvenes entre 18 y 29 años reconoce consumir ansiolíticos de manera habitual: este es el demoledor dato del último Barómetro de la Familia presentado por The Family Watch, que saca a la luz especialmente los problemas de salud mental de los españoles1 . Todo esto evidencia una frágil salud psicológica. Por ello en la campaña de este año nos parece importante centrarnos en el cuidado de quienes padecen diversas formas de sufrimiento psicológico. 


Necesitamos reconocer las dolorosas condiciones en las que muchos se encuentran a lo largo de su existencia y como a veces los llevan al límite de su fuerza física y psíquica. Sólo la amistad fiel y la cercanía fraterna pueden ofrecerles el “agua fresca” de la esperanza, que eleva y consuela, como nos plantea el papa Francisco en su Mensaje para la XXXII Jornada Mundial del Enfermo: “Cuidar al enfermo cuidando las relaciones”


Por todo ello, en el Departamento de Pastoral de la Salud, LES pareció urgente e importante dedicar la Campaña del Enfermo de 2024 a tomar conciencia de este sufrimiento, que no se trata de una enfermedad mental en el sentido que comúnmente le damos a este término. El papa Francisco nos decía: “Comprendo a las personas que tienden a la tristeza por las graves dificultades que tienen que sufrir, pero poco a poco hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, como una secreta, pero firme confianza, aun en medio de las peores angustias"2 . En esta dirección, nos ha parecido importante centrarnos en el cuidado y acompañamiento de las personas que padecen este sufrimiento que se manifiesta en la tristeza, la pena, el desánimo o la ansiedad, proponiendo como lema: “Dar esperanza en la tristeza”, para anunciar con el profeta Jeremías: “Convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas” (Jer 31, 13).

Lectura reposada del evangelio Marcos 6, 53-56

En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron enseguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.

+++++++++++++++++++ 


En la Campaña del Enfermo de este año se nos propone acercarnos a las personas con sufrimiento psicológico y poder “Dar esperanza en la tristeza”. El papa Francisco nos decía en “Evangelii gaudium”: “Comprendo a las personas que tienden a la tristeza por las graves dificultades que tienen que sufrir, pero poco a poco hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, como una secreta, pero firme confianza, aun en medio de las peores angustias". Seamos portadores de esperanza y consuel


Oración de los Fieles: Elevemos nuestra oración a Dios Padre, en quien ponemos nuestra confianza. Lo hacemos por mediación de María, salud de los enfermos, respondiendo: R. Padre, en Ti confiamos.

 — Por la Iglesia: para que asumiendo su vocación maternal acoja en su seno a todos los que se sienten solos y haga presente el consuelo de Cristo. Oremos. 

— Por nuestros hermanos enfermos: para que, experimentando el misterio del dolor, sientan también la presencia cercana y maternal de la Virgen. Oremos. 

— Por todos los consagrados al servicio de los enfermos y mayores: para que su dedicación y entrega sea reflejo del rostro misericordioso del Padre para quien nos necesite. Oremos. 

— Por nuestra comunidad cristiana, nuestra parroquia: para que se muestre siempre cercana a las necesidades de quienes padecen la tristeza sea un verdadero hogar de acogida, acompañamiento y servicio para ellas. Oremos. 

Escucha, Padre, nuestra oración y danos un corazón compasivo como el de María, para que nos mostremos siempre más atentos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y nos comprometamos, sin miedo, a acompañarlos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén


ORACIÓN (ESTAMPA)
JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO “Dar esperanza en la tristeza"

Abre nuestros ojos para que conozcamos las necesidades de los hermanos; inspíranos las palabras y las obras para confortar a los que están cansados y agobiados; haz que los sirvamos con sinceridad, siguiendo el ejemplo y el mandato de Cristo. Concédenos estar atentos a las necesidades de todos los hombres para que, participando en sus penas y angustias, en sus alegrías y esperanzas, les mostremos fielmente el camino de la salvación y con ellos avancemos en el camino de tu reino. Que tu Iglesia sea un vivo testimonio de verdad y libertad, de paz y justicia, para que todos los hombres se animen con una nueva esperanza. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario