lunes, 29 de diciembre de 2025

Sagrada Familia: Modelo de Amor y Santidad

 


La Solemnidad de la Sagrada Familia de Jesús, María y José nos invita a contemplar el misterio de Dios que quiso nacer y crecer en el seno de una familia humana. En Nazaret, el Hijo de Dios aprendió a hablar, a trabajar, a obedecer y a amar, santificando la vida cotidiana y mostrando que la familia es el primer lugar donde se vive y se transmite la fe. Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, creció bajo el cuidado amoroso de María y la protección silenciosa de San José. Allí no hubo riquezas ni honores, pero sí obediencia, humildad, trabajo, oración y amor fiel. La Sagrada Familia no fue una familia perfecta según los criterios del mundo, pero sí fue plenamente entregada a la voluntad de Dios. Esta solemnidad nos recuerda que la familia es un don sagrado, amenazado hoy por muchas dificultades, pero también llamado a ser Iglesia doméstica, lugar donde se aprende a amar, a perdonar, a servir y a confiar en Dios incluso en medio de las pruebas. Mirar a la Sagrada Familia es descubrir que la santidad no se vive solo en grandes gestas, sino en lo simple: en el hogar, en el trabajo diario, en la paciencia, en el silencio y en el amor ofrecido cada día. Que Jesús, María y José nos enseñen a construir hogares donde reine la fe, la paz y la presencia viva de Dios. Sagrada Familia de Nazaret, Jesús, María y José, miren con amor a nuestras familias. Entren en nuestros hogares, en nuestras heridas y en nuestras luchas cotidianas. Enséñennos a amar cuando cuesta, a perdonar cuando duele y a confiar cuando falta la esperanza. Que en cada casa reine la fe, el respeto y la paz. Que nunca nos falte la presencia de Dios, y que, siguiendo su ejemplo, nuestros hogares se conviertan en pequeños cenáculos de amor verdadero. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario