lunes, 5 de enero de 2026

"Levántate y brilla, porque ha llegado tu luz" La Epifanía del Señor (6 de Enero)

 


"Levántate y brilla, porque ha llegado tu luz"

Introducción:
Hoy celebramos la "manifestación" de Dios. La palabra Epifanía nos recuerda que el Niño nacido en Belén no es un secreto guardado para unos pocos, sino una luz encendida para todas las naciones. En los Magos de Oriente estamos representados todos nosotros: los que buscamos, los que caminamos y los que, a veces, nos sentimos perdidos en la noche.
1. La inquietud que pone en camino
El Evangelio de Mateo nos presenta a unos hombres que "vieron salir su estrella". Los Magos no eran judíos, eran extranjeros, buscadores de la verdad. Ellos nos enseñan que para encontrar a Dios hace falta una sana inquietud. No se quedaron sentados en sus palacios; se pusieron en marcha.
Hoy, 6 de enero de 2026, la pregunta para nosotros es: ¿Qué estrella seguimos? A veces seguimos las luces efímeras del éxito, el consumo o la comodidad. La Epifanía nos invita a mirar hacia arriba, a buscar lo que realmente da sentido a la existencia, incluso si el camino es largo y difícil.
2. Las dos reacciones ante la Luz
El relato evangélico nos muestra dos actitudes opuestas frente al nacimiento de Jesús:
  • Herodes y Jerusalén: Se sobresaltan. Tienen miedo de perder su poder y su seguridad. Conocen las profecías, pero su corazón está cerrado. Es el riesgo de la religiosidad instalada: saber mucho de Dios pero no querer encontrarse con Él.
  • Los Magos: Tienen un corazón abierto. No temen al cambio. Al llegar, "se llenaron de inmensa alegría". Su alegría nace de haber encontrado lo que buscaban, aunque fuera en la sencillez de un niño en brazos de su madre.
3. Los dones: El intercambio de amor
Los Magos ofrecen oro, incienso y mirra, reconociendo a Jesús como Rey, Dios y Hombre. Pero el mayor regalo no es el que ellos llevan, sino el que reciben: la luz de la fe.
Nosotros hoy, al acercarnos al altar, ¿qué ofrecemos?
  • Nuestro oro: nuestra libertad y nuestro trabajo.
  • Nuestro incienso: nuestra oración y esperanza.
  • Nuestra mirra: nuestros sufrimientos y los de un mundo que aún sufre por la guerra y la injusticia.
4. Regresar por otro camino
Dice el Evangelio que, después de adorar al Niño, los Magos "regresaron a su tierra por otro camino". Esta es la clave de la vida cristiana: el encuentro con Cristo siempre nos cambia el rumbo. No podemos volver a nuestra rutina de la misma manera después de haber reconocido al Salvador. "Otro camino" significa una nueva forma de mirar al prójimo, una nueva ética, un compromiso renovado con la caridad.
Conclusión:
Que este año 2026 sea para nosotros un tiempo de epifanía constante. Que no tengamos miedo de seguir la estrella de la esperanza y que, como los Magos, sepamos arrodillarnos ante la presencia de Dios en los más pequeños, en los pobres y en los que sufren.
Caminemos con la certeza de la profecía de Isaías: “Caminarán los pueblos a tu luz”. Que nuestra vida sea, a partir de hoy, un reflejo de esa luz que recibimos en Belén. Amén.

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