Doña María Teresa Ugarte Ibáñez
Logroño, 12 de enero de 2026
Falleció el día 12 del actual a los 83 años de edad, habiendo recibido los Santos Sacramentos.
Logroño, 13 de enero de 2026
"En el Cuidado del Pastor Eterno: Un Camino de Fe y Esperanza"
Introducción:
Queridos hermanos , nos reunimos hoy con el corazón apesadumbrado pero lleno de
fe, para despedir a nuestro hermana MARÍA
TERESA. Al mirar su vida, recordamos las palabras de Jesús que hoy la
liturgia nos regala: la Buena Noticia de que el Reino de Dios está cerca, un
reino de autoridad y liberación, y la promesa de que, si somos hijos de Dios,
somos también herederos.
1. La Autoridad
Liberadora de Jesús (Marcos 1, 21-28):
1. Hoy vemos a Jesús en
la sinagoga de Cafarnaún, enseñando con una autoridad que asombra. No es una
autoridad vacía, sino una que expulsa espíritus inmundos, que nos libera del
mal, del rencor, del miedo y de todo aquello que nos ata.
2. MARÍA TERESA vivió en este mundo, también
enfrentando sus "espíritus inmundos", pero encontró refugio y
fortaleza en la enseñanza de Jesús. Jesús la liberó, y su vida fue un
testimonio de que Cristo tiene poder para sanar y transformar. Su fama se
extendió, no por sí misma, sino por el poder de Aquel que lo/la liberó, como
dice el Evangelio.
2. Hijos y Herederos en
Cristo (Gálatas 4, 4-7):
0. Pablo nos recuerda que
Dios envió a su Hijo para que recibiéramos la adopción filial. Ya no somos
esclavos, sino hijos, y por tanto, herederos.
1. La vida de MARÍA TERESA fue un camino de fe en
esta filiación. Dios la llamó a ser parte de su familia, y en los momentos de
prueba, sintió el Espíritu que clama "¡Abba, Padre!". No fue un
camino fácil, pero la gracia de Dios la hizo hija, y esa herencia es eterna.
3. El Buen Pastor que nos
Guía (Salmo 22/23):
0. "El Señor es mi
pastor, nada me falta". Este salmo es el consuelo más grande. Nuestro/a MARÍA TERESA ya no camina por cañadas
oscuras, porque el Pastor va con ella. Su vara y su cayado ya no son para
guiarla en esta vida, sino para llevarla a morar en la casa del Señor por años
sin término.
1. Dios la ha conducido a
fuentes tranquilas, ha reparado sus fuerzas, y ahora su bondad y misericordia la
acompañan para siempre.
Conclusión y Esperanza:
Hoy celebramos que MARÍA TERESA ha llegado a
la casa de su Padre. Su vida aquí fue una preparación para esta morada eterna.
Aunque nos duele su ausencia, no hay tristeza definitiva. Ofrecemos esta
Eucaristía por su eterno descanso, pidiendo a Dios fortaleza para nosotros y la
certeza de que, si hemos creído en Jesús, un día también nosotros, pastoreados
por Él, habitaremos en la casa del Señor. Que la fe y la esperanza que MARÍA TERESA vivió nos guíen hasta el
encuentro definitivo con nuestro Buen Pastor. Amén..

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